viernes, 28 de noviembre de 2014

GRANDIOSO PLAN

 

GRANDIOSO PLAN

 

1 PEDRO 1:13-16 Así que preparen su mente para actuar y ejerciten el control propio. Pongan toda su esperanza en la salvación inmerecida que recibirán cuando Jesucristo sea revelado al mundo. Por lo tanto, vivan como hijos obedientes de Dios. No vuelvan atrás, a su vieja manera de vivir, con el fin de satisfacer sus propios deseos. Antes lo hacían por ignorancia, pero ahora sean santos en todo lo que hagan, tal como Dios, quien los eligió, es Santo. Pues las Escrituras dicen: "Sean santos, porque Yo Soy Santo". (N.T.V.)

 

©      El grandioso plan de Dios, nuestra santificación.

©      "Sed santos, porque Yo Soy Santo". ¡Qué orden tan sobrecogedora!

Pero eso es exactamente lo que el Señor se ha comprometido a realizar en nuestras vidas, hacernos santos. Su grandioso plan puede resumirse en una palabra:

©      Santificación.

 

Este es un proceso de tres etapas con el que nos aparta para Sus propósitos:

1.   Salvación. La primera etapa se produce en el momento que somos salvos. Cuando Dios nos declara justos por medio de Jesucristo, nuestra posición es la de santos.

2.   Evolución. La segunda etapa es una evolución en el crecimiento, al volvernos más y más en la práctica lo que ya somos, santos. Este proceso continuará toda nuestra vida terrenal. El Padre nos ha predestinado para ser hechos conformes a la imagen de su Hijo, y Él está trabajando continuamente para moldear nuestra conducta, carácter y manera de vivir. Aunque Dios es quien hace la transformación, nosotros tenemos cierta responsabilidad en el proceso, pues si no cooperamos con Él, el mundo nos consumirá y perderemos los grandes planes que Dios tiene para nosotros.

3.   Perfección. La tercera etapa de la santificación es nuestra perfección final, cuando tendremos santidad absoluta. En nuestra muerte física, el alma y el espíritu son liberados del pecado; y en la resurrección, nuestros cuerpos serán hechos perfectos. Seremos perfectos, sin mancha, delante de Cristo.

 

Si pudiéramos echar un vistazo a lo que es la tercera etapa, nunca nos lamentaríamos ni nos quejaríamos por el difícil proceso de santificación que sufrimos ahora. Nuestros ojos estarían fijos en la meta y nuestra mayor motivación sería glorificar a Dios, sometiéndonos a Él a medida que nos transforma.

 

CONFESIÓN DE FE:

DECIDO MANTENERME FIRME EN EL PROCESO DE SANTIFICACIÓN QUE DIOS HA DISEÑADO PARA MI, PERMITIRÉ Y HARÉ MI PARTE PARA QUE SU GRANDIOSO PLAN DE TRANSFORMACIÓN DE MI VIDA LO GLORIFIQUE A ÉL EN PLENITUD.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Jehová Mekaddesh, Dios que nos santifica (Ezequiel 37:28). Dios y Señor mío, quiero darte gracias por poder ver, hablar, sentir y oír esta mañana, con mis cinco sentidos intactos, con todo mi amor y mi fe plena puesta en Ti, en Tu Hijo Jesús y en el Espíritu Santo. Soy bendito porque Tú eres un Dios comprensivo, misericordioso, contenedor, amoroso y de perdón. Tú has hecho tanto por mí, has producido un cambio tan grande en mí vida y continúas modificándome para que pueda llegar a ser un verdadero hijo Tuyo al santificarme, y aún sigues bendiciéndome cada día. Gracias mi señor y Salvador Jesucristo por Tu grandioso plan de santificación para mi vida. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

         

 

jueves, 27 de noviembre de 2014

FILIACIÓN

FILIACIÓN

 

JUAN 8:25-32 ¿Y quién eres? preguntaron. Jesús contestó:

-       El que siempre dije que era. Tengo mucho para decir acerca de ustedes y mucho para condenar, pero no lo haré. Pues digo solo lo que oí del que me envió, y Él es totalmente veraz.

Pero ellos seguían sin entender que les hablaba de su Padre. Por eso Jesús dijo: 

-        Cuando hayan levantado al Hijo del Hombre en la cruz, entonces comprenderán que Yo soy. Yo no hago nada por mi cuenta, sino que digo únicamente lo que el Padre me enseñó.  Y el que me envió está conmigo, no me ha abandonado. Pues siempre hago lo que a Él le agrada.

Entonces muchos de los que oyeron sus palabras creyeron en Él.

Jesús le dijo a la gente que creyó en Él:

-       Ustedes son verdaderamente mis discípulos si se mantienen fieles a mis enseñanzas;  y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres. (N.T.V.)

 

©      La sangre nos hace parientes, la fidelidad nos hace familia.

La filiación divina de Cristo (Leer Juan 8:21-59). La afirmación de Jesús de que Él era el Hijo de Dios, desató la ira de los líderes religiosos. Pero su explicación de todo lo que implicaba su condición de Hijo nos ayuda a entender cómo hemos de actuar como hijos de Dios.

 

El Señor Jesús comunicó las palabras de su Padre al mundo (Vs.26), y antes de ascender al cielo nos dio la misma tarea: "Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura" (Marcos 16:15). Cristo no hacía nada por cuenta propia (Vs.28). Su condición de Hijo nunca implicó debilidad, pero sí requirió Su entrega a la autoridad del Padre:

1.   Jesús hablaba lo que el Padre le había enseñado (Vs.28). Los cristianos no debemos depender de los sentimientos personales, sino ver lo que dice la Biblia, y confiar en ella.

2.   Él hizo siempre lo que agradaba al Padre (Vs.29). Ya no vivimos para los placeres, sino para buscar el gozo y las bendiciones de vivir en obediencia al Padre Celestial.

3.   Cristo no buscó Su propia Gloria, sino que honró al Padre (Vs.49, 50,54). Asimismo, nosotros debemos humillarnos, y enaltecer al Señor en nuestros pensamientos y con nuestra conducta.

4.   Él conocía a Su Padre y guardaba Su Palabra (Vs.55). Los cristianos tenemos el mismo privilegio de intimidad con Dios y la misma responsabilidad de obedecer sus mandatos.

©      Ahora nos toca a nosotros seguir el ejemplo de Cristo.

 

CONFESIÓN DE FE:

LA OPORTUNIDAD QUE TENEMOS DE SER HIJOS DE DIOS ES POSIBLE SOLO POR LA OBEDIENCIA FIEL DE SU HIJO. CRISTO ABRIÓ LA PUERTA PARA NUESTRA ADOPCIÓN, NOS INUNDÓ DE BENDICIONES DE LO ALTO Y DEMOSTRÓ CÓMO DEBEMOS VIVIR EN LA FAMILIA DE LA FE.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, el Hijo de Dios, Adonai, Señor Soberano (Génesis 15:2). Mi amado Señor, el Gobernador y Rey Soberano de la creación eres Tú, gracias quiero darte hoy por Tu modelo de obediencia al Padre Celestial, quien nos adopto por medio tuyo haciéndonos parte de la Familia Real y Celestial, de la cual Tu eres el primogénito y derrotero de comportamiento, obediencia y efectividad en la ejecución del plan maestro de Dios Padre para llevar a los que creemos a ser fieles a Él y trabajar con ahínco para expandir Su Reino sobre la tierra. Gracias Padre Celestial por hacernos parte de Tu familia. Amén.

 
Juan Manuel Lamus O.

         

 

miércoles, 26 de noviembre de 2014

APARTADOS

 

APARTADOS

 

1 CORINTIOS 1:1-3 Yo, Pablo, elegido por la voluntad de Dios para ser un apóstol de Cristo Jesús, escribo esta carta junto con nuestro hermano Sóstenes. Va dirigida a la iglesia de Dios en Corinto, a ustedes que han sido llamados por Dios para ser Su pueblo santo. Él los hizo santos por medio de Cristo Jesús, tal como lo hizo con todos los que en todas partes invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y de nosotros. Que Dios nuestro Padre y el Señor Jesucristo les den gracia y paz. (N.T.V.)

 

©      De los requisitos para la santidad. (Leer 1 Corintios 1:1-9)

Muchas personas tienen un concepto no bíblico sobre la santidad. Su idea acerca de un santo es alguien que tuvo una vida tan ejemplar, que es venerado por la iglesia, pero la Palabra de Dios da una descripción muy diferente. La iglesia de Corinto luchaba con toda clase de conductas impías, pero Pablo los llama "los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos" (Vs.2 V.R.V.).

 

©      Santificar significa apartar del uso común para dar un uso sagrado.

En la Biblia, el Señor ha santificado días (como el día de reposo), lugares (el tabernáculo), cosas (el arca de la alianza), y personas. Un santo es simplemente una persona a quien Dios ha apartado para sus propósitos. Eso significa que todo creyente es un santo.

 

Antes de que usted fuera salvo, su posición relativa para con Dios era de enemistad (Romanos 5:10). Pero en el momento que puso su fe en Cristo como su Salvador personal, el Señor cambió su posición y le apartó para Él:

©      Usted nació de nuevo y ahora es Su hijo.

©      Dios perdonó sus pecados y le declaró justo.

Un santo no es una persona perfecta, sino alguien que tiene una relación correcta con Dios. Aunque nuestra posición de santificación no está fundamentada en la buena conducta, el Señor espera que vivamos de una manera que le honre a Él.

Dios le apartó a usted para un propósito sagrado. Eso significa que usted está aquí, no para vivir como le parezca, sino para traer gloria al Señor. Él nos llama a vivir de acuerdo con nuestra nueva posición en Cristo. Rechazar esta responsabilidad de santidad es un evidente acto de ingratitud, que entristece el corazón del Señor.

 

CONFESIÓN DE FE:

ACEPTO EL LLAMADO DE DIOS A LA SANTIDAD, PUES ESTOY SEGURO QUE ÉL ME APARTO PARA UN PROPÓSITO ESPECIAL, POR ESO ESTOY AGRADECIDO Y LISTO PARA EJERCER EL LLAMADO Y ALEGRAR SU CORAZÓN.

 

ORACIÓN:

Padre nuestro que estás en los cielos, Elohim Kedoshim, Dios Santo (Levítico 19:2). Mi Dios y mi Señor, se que Tu, El Todopoderoso, eres único, especial, singular. No hay nadie ni nada como Tú, ni nunca lo habrá, pues eres distinto de todos y de todo, eres puro, eres libre de cualquier error. Gracias quiero darte hoy mi Señor por apartarme como Santo para Tus propósitos, y es por eso que te pido que me ayudes, que me des la fortaleza para llevarlos a cabo de acuerdo a la nueva posición que Tú me has dado en Cristo Jesús, de manera que pueda servir con diligencia en Tu reino y alegrar Tu corazón. He orado en el poderoso nombre de mí amado Señor y Salvador Jesucristo. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

         

 

martes, 25 de noviembre de 2014

EVANGELIZACIÓN

 

EVANGELIZACIÓN

 

HECHOS 1:6-8 Los que lo acompañaban le preguntaron: Señor, ¿vas a restablecer ahora el reino de Israel? Jesús les contestó:

No es cosa de ustedes saber la fecha o el momento que el Padre se ha reservado fijar. Ustedes recibirán la fuerza del Espíritu Santo que descenderá sobre ustedes y los capacitará para que den testimonio de mí en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta el último rincón de la tierra. (B.L.P.H.)

 

©      La Evangelización: El supremo llamado del creyente.

Cierto día un hombre se me acercó para contarme su historia. Había sido adicto a las drogas y tenía una vida sin esperanzas cuando escuchó un versículo de la Biblia en un mensaje. Dijo que un pasaje lo llevó a poner su fe en Cristo, entonces el hombre fue salvo y Dios transformó su vida.

 

Cada creyente tiene una historia. Usualmente, cuanto más nos rendimos a Dios, mayor es nuestra capacidad de ver su mano en nuestra vida y cuanto más lo vemos obrar, más fuerte es nuestro deseo de compartir con otros todo lo que Él ha hecho, así que debemos echar la red, pues el lago y los peces están listos.

Lo mismo puede decirse de los primeros discípulos. Un pequeño grupo de personas se reunió alrededor del Señor Jesús antes de su ascensión. Oyeron su mandato de llevar el evangelio a todo el mundo, hacer discípulos y bautizar a personas de todas las naciones. Esto, de seguro, parecía una tarea abrumadora para un puñado de seguidores, pero obedecieron. Sus experiencias personales con Cristo, sin duda, los motivó a compartir las buenas nuevas, y también a tener confianza en la promesa de la presencia y el poder de Jesucristo.

 

Nosotros, también, debemos tomar en serio la orden de Cristo. Uno de nuestros supremos llamamientos como creyentes, es hablar de Él a otros. Como sucedió con los primeros cristianos, nuestra propia experiencia con el Salvador es la historia más emocionante y convincente que podemos compartir.

©      ¿Está usted hablando a otros de Cristo?

Amar a Dios implica no solamente tener una relación personal con Jesús, sino también compartirlo con los demás. Dios tiene preparado el lago hacia el cual debemos ir a pescar e impactar personas, vamos, practiquémoslo.

 

CONFESIÓN DE FE:

EL MUNDO A MI ALREDEDOR NECESITA EL PODER DE CRISTO. DEJARÉ QUE EL ESPÍRITU SANTO ME GUÍE Y ME CAPACITE PARA COMPARTIR A CRISTO DE MANERA EFECTIVA CON QUIENES ME RODEAN, ECHARÉ LA RED.

 

ORACIÓN:

Dios Todopoderoso, El Gibor, (Isaías 9:6). Espíritu Santo, el Sello de la Promesa (Efesios 1:13), Padre Celestial gracias quiero darte hoy por el poder que has determinado proveer para aquellos  que habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de nuestra salvación, y habiendo creído en Ti, fuimos sellados con el Espíritu Santo de la promesa. Solo ayúdanos Señor, para que seamos diligentes en ejercer el supremo llamado a la evangelización, seguros de que la promesa de estar con nosotros en tan honrosa tarea es cierta y nos facilitara la labor. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por proveer una historia hermosa y verdadera de salvación para compartir con mis semejantes. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

       

 

lunes, 24 de noviembre de 2014

DEVOCIÓN

 

DEVOCIÓN

 

JUAN 12:1-8 Seis días antes de que comenzara la celebración de la Pascua, Jesús llegó a Betania, a la casa de Lázaro, el hombre a quien Él había resucitado. Prepararon una cena en honor de Jesús. Marta servía, y Lázaro estaba entre los que comían con Él. Entonces María tomó un frasco con casi medio litro de un costoso perfume preparado con esencia de nardo, le ungió los pies a Jesús y los secó con sus propios cabellos. La casa se llenó de la fragancia del perfume. Sin embargo, Judas Iscariote, el discípulo que pronto lo traicionaría, dijo:

-       Ese perfume valía el salario de un año. Hubiera sido mejor venderlo para dar el dinero a los pobres. 

No es que a Judas le importaran los pobres; en verdad, era un ladrón y, como estaba a cargo del dinero de los discípulos, a menudo robaba una parte para él. Jesús respondió:

-       Déjala en paz. Esto lo hizo en preparación para mi entierro. Siempre habrá pobres entre ustedes, pero a mí no siempre me tendrán. (N.T.V.)

 

©      Por devoción y amor, ungido para la sepultura.

Imagine esta escena. Una mujer llega a la iglesia con una hermosa colección de ropa costosa que vale millones de pesos, y dice:

-       "Quiero ofrendar la venta de esta ropa al Señor".

Después, mientras la gente asiente, la deja caer al piso y le prende fuego.

Usted pensaría probablemente: ¡Qué desperdicio!

 

Así es como reaccionaron los discípulos cuando María de Betania ungió los pies de Cristo con todo un frasco de perfume. Por casi tres años, los discípulos se habían sostenido con la ayuda económica de mujeres ricas y de otras personas generosas. Y este frasco valía alrededor del salario de un año de un trabajador del campo. El producto de su venta podría haber suplido las necesidades de Cristo y de sus seguidores durante varias semanas. Judas criticó el aparente desperdicio y los otros discípulos se sumaron al regaño a María. Pero su uso del perfume no había sido un error. El Señor Jesús dijo:

-       Al derramar este perfume sobre mi cuerpo, lo ha hecho a fin de prepararme para la sepultura.

(Mateo 26:12).

Al utilizar todo el contenido del frasco, María liberó una fragancia tan irresistible, que llenó toda la casa. Cada respiración que hacían los huéspedes les recordaba lo extravagante y al parecer lo imprudente que había sido su regalo.

Desde el tiempo de María de Betania hasta la actualidad, el llamado de Dios ha inspirado siempre a sus seguidores a actuar de maneras que otros no entienden.

©      ¿Qué le ha llamado Dios a hacer como expresión de su devoción y amor por Él?

 

CONFESIÓN DE FE:

PUEDE QUE OTROS NO ENTIENDAN MI MANERA DE ACTUAR CONFORME A LOS PRINCIPIOS Y VALORES DE DIOS, PERO AL HACERLO, SE QUE LIBERO LA FRAGANCIA DE JESUCRISTO PARA TODOS LOS QUE ENCUENTRO PARA ÉL (2 CORINTIOS 2:15).

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, El Eyon, Dios Altísimo (Génesis 14:18). Soberano Dios, el único digno de ser supremamente exaltado eres Tu mí amado Señor y Salvador. Es por eso que hoy vengo a Tu Presencia con la firme intención, y como expresión de mi devoción y amor por Ti, a derramar toda mi vida a Tus pies, para exaltar Tu Poderoso Nombre y perfumar Tu trono con mi adoración, como lo hizo María de Betania, y que de esta forma esa fragancia alcance a todo aquel que está en mi rededor y puedan experimentar Tu maravillosa Presencia en sus vidas. Gracias mi Señor, Dios Altísimo, por Tu sacrificio redentor en la cruz del calvario, para el perdón total y definitivo de mis pecados. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

         

 

domingo, 23 de noviembre de 2014

EL PRINCIPIO DE LA HONRA

 

EL PRINCIPIO DE LA HONRA

 

¡¡¡Honrar a una persona es reconocer su valor y respetarla como tal!!!

 

©      El Respeto es un principio bíblico sumamente importante que nos ayuda a matar el egoísmo y el orgullo, y mata también la ignorancia en los seres humanos.

 

MATEO 15:8,9

Este pueblo de labios me honra; mas su corazón está lejos de mí. 

Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres. (V.R.V.)

 

1.   Honra a Dios:

©      El primer nivel de honra que debemos tener los seres humanos, es la actitud de honrar a Dios y honrar Su Palabra.

Ø  Este versículo se refiere a las personas que honran a Dios con palabrería, pero no con la obediencia a Sus principios de vida.

Ø  Si tú eres de esas personas que hablas mucho de Dios y de Su Palabra, pero no la pones en práctica en tu diario vivir, tu corazón está realmente lejos del Señor.

 

2.   Honra a nuestros semejantes:

©      El segundo nivel de honra es la mutua entre las personas, principalmente las parejas.

 

ROMANOS 12:9,10 No finjan amar a los demás; ámenlos de verdad. Aborrezcan lo malo. Aférrense a lo bueno. Ámense unos a otros con un afecto genuino y deléitense al honrarse mutuamente. (N.T.V.)

 

©      La honra es una manifestación del amor.

Ø  Cuando amamos de verdad sin fingir, nos vamos a honrar mutuamente, prefiriendo a nuestra pareja antes que a nosotros mismos.

Ø  Decidir honrar a su pareja significa respetarle y reconocerle su valor por ser un(a) hijo(a) de Dios y por ser tu pareja, sea como sea.

 

©      Honra a tu pareja por todo lo bueno que hace, sea mucho o sea poco.

Ø  Honrar a tu pareja es darle prioridad en cuanto a sus necesidades antes que a ti mismo.

Ø  El hombre como líder del hogar y llamado a ser el proactivo de la relación, debe ser el primero en atender prioritariamente las necesidades de su esposa.

 

ROMANOS 13:7 Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra. (V.R.V.)

 

©      Dios nos manda a honrar a quienes debemos honra, comenzando con nuestra pareja, nuestros Padres, nuestros Pastores y a toda autoridad.

Ø  Esta honra no tiene requisitos ni condiciones.

Ø  Esta honra debemos darla no porque la persona lo merezca o no, sino porque es un mandato de Dios incondicional.

 

PROVERBIOS 20:3 Evitar la pelea es una señal de honor; solo los necios insisten en pelear. (N.T.V.)

 

©      Para poder honrar a otras personas necesitamos un espíritu de humildad en nosotros.

Ø  Solamente conectados a Dios tendremos la capacidad de vencer el orgullo y adquirir humildad para honrar a otras personas.

Ø  Las actitudes de contienda bloquean la humildad y es muy fácil enredarse en los conflictos de la vida.

 

PROVERBIOS 15:33 El temor del Señor enseña sabiduría; la humildad precede a la honra. (N.T.V.)

 

©      Es de sabios y entendidos cultivar una actitud de humildad en nuestra propia vida como requisito para obtener honra.

Ø  La verdadera honra, que viene de Dios, se fundamenta en nuestra actitud de humildad hacia Dios nuestro Padre y hacia las personas a nuestro alrededor.

 

CONCLUSIÓN:

©      Si no tienes el hábito de honrar a tu pareja y a tus semejantes, toma la decisión de hacerlo a partir de hoy, reconociendo que es un mandato de Dios para sus hijos.

©      Busca a Dios en intimidad para que tengas la fuerza y la sabiduría para ser humilde y puedas estar en capacidad de honrar a tu pareja, a tus padres, a tus semejantes y a las autoridades espirituales y civiles.

 

Tu Matrimonio y tu Familia es elTesoro mas valioso que Dios te hadado

¡¡¡Cuídalo!!!

 

PROVERBIOS 29:22,23

La persona enojada comienza pleitos;
    el que pierde los estribos con facilidad comete todo tipo de pecados.

 El orgullo termina en humillación, mientras que la humildad trae honra. (N.T.V.)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad

 

Juan Manuel Lamus O.

         

 

sábado, 22 de noviembre de 2014

¡¡¡JESÚS YO CONFÍO EN TI!!!

 

¡¡¡JESÚS YO CONFÍO EN TI!!!

 

©      ¿Por qué te confundes y te agitas ante los problemas de la vida?

Déjame el cuidado de todas tus cosas y todo te irá mejor.

Cuando te entregues a Mí, todo se resolverá con tranquilidad según mis designios. No te desesperes, no me dirijas una oración agitada, como si quisieras exigirme el cumplimiento de tus deseos. Cierra los ojos del alma y dime con calma:

©      ¡JESÚS YO CONFÍO EN TI!

 

©      ¿Por qué te angustias?

Evita las preocupaciones angustiosas y los pensamientos sobre lo que puede suceder después. No estropees mis planes queriéndome imponer tus ideas. Déjame ser Dios y actuar con libertad. Entrégate confiadamente a Mí. Reposa en Mí y deja en mis manos tu futuro. Dime frecuentemente:

©      ¡JESÚS YO CONFÍO EN TI!

 

©      ¿Por qué razonas todo?

Lo que más daño te hace es tu razonamiento y tus propias ideas y querer resolver las cosas a tu manera. Cuando me dices, ¡Jesús yo confío en ti!, no seas como el paciente que le dice al médico que lo cure, pero le sugiere el modo de hacerlo. Déjate llevar con mis brazos divinos, no tengas miedo, Yo te amo. Si crees que las cosas empeoran o se complican a pesar de tu oración, sigue confiando, cierra los ojos del alma y confía. Continúa diciéndome a toda hora:

©      ¡JESÚS YO CONFÍO EN TI!

 

©      ¿Por qué me atas?

Necesito las manos libres para poder obrar. No me ates con tus preocupaciones inútiles. Satanás quiere eso: agitarte, angustiarte y quitarte la paz. Confía sólo en Mí. Reposa en Mí. Entrégate a Mí. Yo hago los milagros en la proporción de la entrega y confianza que tienes en Mí. Así que no te preocupes, echa en Mí todas tus angustias y duerme tranquilo. Dime siempre:

©      ¡JESÚS YO CONFÍO EN TI!…

 

¡¡¡Y verás grandes milagros!!!

©©©TE LO PROMETO POR MI AMOR©©©

JESÚS

 

SALMO 25:1-3

Señor, a Ti entrego mi alma.

Dios mío, en Ti confío, por eso nunca seré humillado, y mis enemigos nunca me vencerán.
Quien crea en Ti nunca será derrotado;
 pero en cambio, los traidores serán derrotados y quedarán con las manos vacías. (P.D.T.)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad

Juan Manuel Lamus O.