TEMPORADA CON PROPÓSITO
ECLESIASTÉS 3:11 (TLA)
Cuando Dios creó este mundo, todo lo hizo hermoso. Además, nos dio la capacidad de entender que hay un pasado, un presente y un futuro. Sin embargo, no podemos comprender todo lo que Dios ha hecho.
♥ Para un verdadero seguidor de Jesucristo cada temporada de la vida tiene un propósito de la mano de Dios.
La vida está llena de contrastes, atravesamos montañas, y atravesamos valles; atravesamos éxitos y atravesamos fracasos; ganamos y perdemos. Aunque el año tiene cuatro estaciones, en la vida atravesamos decenas de temporadas distintas, y cada temporada de la vida incluye lo bueno y lo malo.
📖 La palabra de Dios en Eclesiastés 3:1-8 (NTV) nos da una representación de diferentes experiencias de la vida:
“Hay una temporada para todo, un tiempo para cada actividad bajo el cielo. Un tiempo para nacer y un tiempo para morir. Un tiempo para sembrar y un tiempo para cosechar. Un tiempo para matar y un tiempo para sanar. Un tiempo para derribar y un tiempo para construir. Un tiempo para llorar y un tiempo para reír. Un tiempo para entristecerse y un tiempo para bailar. Un tiempo para esparcir piedras y un tiempo para juntar piedras. Un tiempo para abrazarse y un tiempo para apartarse. Un tiempo para buscar y un tiempo para dejar de buscar. Un tiempo para guardar y un tiempo para botar. Un tiempo para rasgar y un tiempo para remendar. Un tiempo para callar y un tiempo para hablar. Un tiempo para amar y un tiempo para odiar. Un tiempo para la guerra y un tiempo para la paz”.
La vida es una combinación de temporadas y contrastes; por ejemplo, mucho sol y nada de lluvia forman un desierto; sin embargo:
¡¡¡Si está siguiendo la voluntad de Dios, buscando vivir su vida de acuerdo con
la forma como Él quiere que la viva, eventualmente verá que estas experiencias
pueden tener un propósito y un valor incalculable en su vida!!!
Tal vez piense que el único momento que está en la voluntad de Dios es cuando está en la iglesia o haciendo su devocional. Puede estar en la voluntad de Dios limpiando su armario, mientras corta el césped, entre tanto se muda a otro lugar como si permanece donde está. Hay un tiempo y una temporada para cada cosa. Existe una canción de alabanza llamada “Todo es hermoso a su manera”; pero eso no es exactamente cierto. No todo es hermoso: el cáncer no es hermoso, el abuso infantil no es hermoso, la guerra no es hermosa. La Biblia en el pasaje que estudiamos hoy lo dice de manera diferente: “Dios lo hizo todo hermoso para el momento apropiado” (Vs.11 NTV). Esto es diferente a “Todo es hermoso a su manera”. Porque la Biblia está diciendo que Dios puede tomar aún las cosas malas, y transformarlas y usarlas para bien de la forma que Él quiere. Tal vez esté en este momento atravesando una temporada que no es hermosa, sus finanzas están mal, su salud está mal, su matrimonio o una amistad está mal, su futuro se ve mal; pero recuerde que:
♥ ¡Dios puede armar algo bueno de esto si le confía a Él todas las fichas!
CONFESIÓN DE FE:
SÉ QUE NECESITO CONFIARLE HOY A DIOS TODAS MIS COSAS, MIS CIRCUNSTANCIAS, TANTO BUENAS COMO MALAS, PUES AUNQUE ESTÉ PASANDO POR UNA TEMPORADA MALA O DIFÍCIL EN MI VIDA ÉL SIGUE SENTADO EN SU TRONO, ASÍ QUE ME PROPONGO HACER DE CUALQUIER FORMA SU BUENA, AGRADABLE Y PERFECTA VOLUNTAD.
ORACIÓN:
Padre Celestial, Elohim Mauzi, Dios de mi fortaleza (Salmo 27:1). Mi amado dio y Señor, Jesucristo, hoy abro mi corazón para entregarte esta nueva temporada de mi vida, reconociendo que cada momento de ella está en tus manos y que esta temporada tiene un propósito santo para mi crecimiento, mi paz y mi servicio a los demás. Por eso te pido que me des sabiduría para ver mis pasos con claridad y alinear mis decisiones con tu voluntad; fortaleza y paciencia para caminar con fe, para no desfallecer en la espera y aprender lo que necesitas enseñarme. Mi Señor Jesús, permíteme ser un instrumento de tu amor y una luz para quienes me rodean en este tiempo, quita toda ansiedad, temor o duda de mi mente, y llena mi espíritu con tu presencia; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!
Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri