jueves, 10 de septiembre de 2026

DESCANSAR & ESPERAR

 

JUAN 19:38-42 (NTV)

Más tarde, José de Arimatea, quien había sido un discípulo secreto de Jesús (por temor a los líderes judíos), pidió permiso a Pilato para bajar el cuerpo de Jesús. Cuando Pilato concedió el permiso, José fue a buscar el cuerpo y se lo llevó. Lo acompañó Nicodemo, el hombre que había ido a ver a Jesús de noche. Llevó consigo unos treinta y tres kilos de ungüento perfumado, una mezcla de mirra y áloe. De acuerdo con la costumbre de los entierros judíos, envolvieron el cuerpo de Jesús untado con las especias en largos lienzos de lino. El lugar de la crucifixión estaba cerca de un huerto donde había una tumba nueva que nunca se había usado. Y, como era el día de preparación para la Pascua y la tumba estaba cerca, pusieron a Jesús allí.

 

Descansar y esperar en Dios significa entregar el control de sus preocupaciones y confiar plenamente en el tiempo y la voluntad de Él.

 

Así como Cristo descansó una vez en la popa de una embarcación en medio de una furiosa tormenta, también descansó en la tumba, mientras dentro de sus discípulos rugían las tormentas. Un día después de la muerte del Señor, el temor, la duda y la tristeza deben haber entrado en un ciclo interminable en sus mentes. Debieron recordar qué sintieron al estar en un mar agitado, alimentar a miles con unos pocos panes, o ver las mortajas de Lázaro amontonadas sobre la tierra. Sin duda alguna, tenían sus corazones perplejos al contemplar estas cosas.

 

La débil fe de los discípulos no debería sorprendernos, porque para ser sinceros, a veces vemos esto en nosotros mismos. Los “hombres de poca fe”, como los llamaba a menudo Jesús, no creyeron o no recordaban las cosas que el Señor había dicho de sí mismo que: “pondría su vida y la tomaría otra vez” (Juan 10:17,18). De haber tenido sus seguidores estas cosas en sus corazones, ese día de reposo habría sido un tiempo de gozosa expectación. Y es que a veces, Dios parece ausente en nuestras vidas, pero al final sabemos que Él nunca nos dejará (Hebreos 13:5). Y, a diferencia de los primeros discípulos de Jesús, nunca experimentaremos la sombría perspectiva de un Salvador derrotado. Pero muchas veces olvidamos las promesas de Dios.

☝🏼 La pregunta es: Frente a la incertidumbre, ¿con qué frecuencia nos volvemos a un cristianismo del “hazlo tú mismo” para solucionar nuestros problemas?

 

¡¡¡Muy a menudo no vemos más allá de nuestras propias soluciones,

cuando lo que necesitamos es el maravilloso poder en acción de la resurrección

de Jesucristo, y una actitud de humildad y descanso mientras esperamos en Él!!!

 

Entonces mi recomendación para hoy: Suelte el control, deje de intentar resolver todo con sus propias fuerzas y lleve sus cargas en oración; eso no es pasividad, es una actitud de fe activa donde confiamos mientras Dios obra en su tiempo

 

CONFESIÓN DE FE:

SÉ QUE, SI ESTOY DISPUESTO A ESPERAR EN LA OSCURIDAD DE LA NOCHE, PUEDO DESCANSAR SABIENDO QUE LLEGARÁ LA MAÑANA, PUES EL SEÑOR JESÚS HA DICHO QUE NUNCA ME DEJARÁ NI ME ABANDONARÁ, Y YO CREO EN ÉL, Y POR ESO ESPERO EN ÉL.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Elohim Mikarov, Dios que está cerca (Jeremías 23:23). Amado Dios y Señor, Jesucristo, gracias quiero darte hoy porque eres en mí, presencia de vida perpetua. Desde mi silencio siento como mi amor te busca y se funde con el tuyo, y en este maravilloso todo y uno, la luz, la paz y la armonía nos acercan infinitamente. Sé que no hay nada que pueda separarnos porque soy parte de Ti, esa parte que siempre cuidas y velas con esmero, paciencia, sabiduría, perdón y misericordia. Gracias por tu amado hijo Jesucristo, en el cual podemos descansar esperando en Él con seguridad y plena confianza; he orado en su Poderoso Nombre ¡Amén!


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri

miércoles, 9 de septiembre de 2026

DESCANSAR EN PROMESAS

 

GÉNESIS 28:11-13 (NTV)

A la caída del sol, llegó a un buen lugar para acampar, y se quedó allí a pasar la noche. Jacob encontró una piedra donde reposar su cabeza y se acostó a dormir. Mientras dormía, soñó con una escalera que se extendía desde la Tierra hasta el Cielo, y vio a los ángeles de Dios que subían y bajaban por ella. En la parte superior de la escalera estaba el Señor, quien le dijo: “Yo soy el Señor, Dios de tu abuelo Abraham, y Dios de tu padre Isaac. La tierra en la que estás acostado te pertenece. Te la entrego a ti y a tu descendencia”.

 

Dios no puede mentir; por lo tanto, cada palabra que prometió en la Biblia es un cheque firmado que puede cobrarse en el banco de la fe, pero solo por el que cree.

 

¡¡¡No hay promesa alguna que sea de interpretación particular,

las promesas de Dios no van dirigidas a una persona solamente, sino

a todo el que cree en Él, así que si usted puede apoyarse en una promesa

y descansar en ella como en una almohada, suya será!!!

 

En el pasaje que estudiamos hoy, podemos ver que el lugar que encontró Jacob y donde descansó, es el mismo del cual tomó posesión más tarde. Cuando sus miembros fatigados reposaron en la tierra, cuando las piedras le sirvieron de almohada, no se imaginaba que estaba tomando posesión de aquel país. Sin embargo, así fue. Durante el sueño, vio una maravillosa escalera, que para el verdadero creyente, es decir para un seguidor de Jesucristo, une el Cielo con la Tierra. Indudablemente, Jacob tenía derecho a poseer la tierra donde descansaba el último peldaño de la escalera; de otro modo no era posible alcanzar la Divina promesa.

 

Como verdaderos seguidores de Jesucristo ya sabemos que en Él, todas las promesas son “Sí” y “Amén”. Y así como Cristo es pertenencia nuestra, así también nos pertenece su promesa, si en Él descansa toda nuestra fe. Piense únicamente en Él, Jesús es la escalera luminosa. Mire cómo suben y bajan los ángeles sobre Él, entre el alma suya y Dios; tenga la seguridad de que la promesa es la porción que Dios le da; si la toma, como si fuera hecha exclusivamente para usted, no la robará; es cosa suya; entonces puede decir:

 

“Ven, alma mía cansada y atribulada; acepta las palabras del Señor como tu almohada, reposa en paz en ellas, pues estoy seguro de que hoy, el Señor me compartirá descanso a través de sus promesas”.

 

CONFESIÓN DE FE:

ESTOY PLENAMENTE CONVENCIDO DE QUE LAS PROMESAS DE DIOS IMPARTEN PAZ A MI ALMA Y MI ESPÍRITU, Y QUE AUNQUE HAYA PASADO O ESTÉ PASANDO POR LUCHAS Y PRUEBAS, CUANDO LA PROMESA TOMA VIDA EN MÍ, SE HACE RHEMA Y ME TRAE DESCANSO TOTAL.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Jehová Shalom, Dios de Paz (Jueces 6:24). Mi amado Señor Jesucristo, Príncipe de Paz, Dios glorioso y poderoso, hoy vengo turbado ante tu Divina presencia para recibir de Ti el descanso que tanto mi alma necesita. Tu prometes descanso al creyente, al que en ti cree y en ti confía, entonces yo lo creo y lo disfruto en tu poderoso Nombre, Jesús, pues en Ti descansa toda mi fe, en Ti reposa mi alma, no hay problema, tribulación o circunstancia que me pueda robar esta verdad, vivo en la certeza de que esa escalera que me lleva la Cielo, a la maravillosa presencia de Dios Padre, eres Tú. Señor Jesús, gracias porque siempre estás ahí de manera que yo puedo escalar en paz; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri

martes, 8 de septiembre de 2026

DESCANSAR EN CRISTO

 

2 CORINTIOS 1:18-20 (NTV)

Tan cierto como que Dios es fiel, nuestra palabra a ustedes no oscila entre el “sí” y el “no”. Pues Jesucristo, el Hijo de Dios, no titubea entre el “sí” y el “no”. Él es aquel de quien Silas, Timoteo y yo les predicamos, y siendo el “sí” definitivo de Dios, Él siempre hace lo que dice. Pues todas las promesas de Dios se cumplieron en Cristo con un resonante “¡sí!”, y por medio de Cristo, nuestro “amén” (que significa “sí”) se eleva a Dios para su Gloria.

 

Como verdadero seguidor de Jesucristo, usted puede descansar en las promesas de Dios, es decir descansar en Cristo, quien es la garantía de esas promesas.

 

¡¡¡Descansar en las promesas de Dios significa soltar el peso del control de la vida

confiando con absoluta seguridad en Su fidelidad; es soltar la ansiedad

y creer en Jesucristo y el poder de Su Palabra Divina!!!

 

La vida cristiana descansa en el fundamento de las promesas de Dios para hoy y para el futuro; por eso podemos confiar en todo lo que nuestro Señor Jesucristo ha dicho, dice y dirá porque su Palabra enseña que Él es:

1.     Veraz. El Señor sabe lo que es verdad y habla rectamente en todo. Podemos tener por seguro esto, que Dios es Santo, en Él no hay ningún pecado. Es también Omnisciente, es decir que lo sabe todo (Hebreos 4:12,13). Sus promesas se basan en su conocimiento y su verdad infinitos.

2.    Fiel. La Biblia compara al Señor con un pastor que “recoge los corderos en sus brazos; los lleva junto a su pecho” (Isaías 40:11 NVI). Lo que Él ha planeado para nosotros lo llevará a buen término (Romanos 8:28). Nuestro Padre Celestial no cambia en sus intenciones o en su voluntad.

3.    Amoroso. El amor de Dios por nosotros fue demostrado en la Cruz. Envió a su Hijo Jesucristo a morir crucificado para recibir el castigo por nuestros pecados. El Salvador experimentó la ira de Dios contra la iniquidad, de modo que pudiéramos conocer su amor. Esta es la prueba suprema del amor que Él nos tiene.

4.   Todopoderoso. El Poder Divino creó al mundo y levantó al Salvador de la tumba; por eso sabemos que Dios tiene el poder de llevar a cabo todos sus planes. Nuestro Padre Omnipotente tiene la capacidad de cumplir cada una de sus promesas.

 

Una promesa tiene valor sólo si quien la hace es de carácter confiable y tiene la capacidad de cumplirla; nuestro Padre Celestial es veraz, fiel, amoroso y todopoderoso, es decir que Él es confiable para cumplir lo que promete a sus hijos.

 

CONFESIÓN DE FE:

PUEDO BASAR TODA MI VIDA EN LAS PROMESAS DE DIOS, EN MI SEÑOR JESUCRISTO, CONFIADO EN QUE ÉL HARÁ EXACTAMENTE LO QUE HA DICHO, PUES ÉL NO ES HOMBRE PARA QUE MIENTA NI HIJO DE HOMBRE PARA QUE SE ARREPIENTA, ÉL DICE Y HACE, HABLA Y EJECUTA.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El HaNeeman, El Dios Fiel y Confiable (Deuteronomio 7:9).  Dios Todopoderoso, veraz, fiel y amoroso eres Tú mi Señor Jesucristo, y sé que todo lo que dices y haces es 100% confiable. Sencillamente porque Tú nos amas, estas cumpliendo el juramento que les habías hecho a nuestros antepasados, por eso nos has rescatado con mano poderosa de la esclavitud del pecado. Entonces puedo reconocer que Tú, mi Señor, eres verdaderamente Dios. El Dios fiel, quien cumple su pacto por mil generaciones y derrama su amor inagotable sobre quienes lo amamos y obedecemos sus mandatos. Gracias mi Dios y Señor, porque puedo descansar en tus promesas que son en Cristo “si” y en Él “amén”. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús ¡Amén!


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri

lunes, 7 de septiembre de 2026

DISCÍPULO FIEL Y LEAL

 

JUAN 13:21 (NTV)

Entonces Jesús, muy angustiado, exclamó:

“Les digo la verdad, ¡uno de ustedes va a traicionarme!”.

 

Un verdadero discípulo de Cristo es un seguidor fiel que recibe, cree, vive y obedece las enseñanzas de Jesús, poniendo a Dios como la prioridad absoluta de su vida.

 

¡¡¡Al verdadero discípulo de Jesús le transforman la vida el amor, la obediencia

y la Cruz, lo que implica renunciar a sí mismo y estar dispuesto a sufrir por su fe, 

por la causa de Cristo, siendo siempre fiel a Él y leal a su Iglesia!!!

 

📖 Lea Juan 13:18-30: Ahí está Jesús y sus doce discípulos, sus cercanos, aquellos que han pasado al menos tres años de su vida al lado del Maestro, en medio de aquel aposento alto preparado para aquella que sería la última cena de su ministerio terrenal. Sin embargo, uno de esos invitados a la cena, era una cizaña, una mala hierba, cuyo único objetivo era obtener para sí la mejor parte, robando, engañando, mintiendo y traicionando. Jesús no sería engañado por las sucias estrategias de satanás, así que decide desenmascararlo; aquel desvergonzado traidor se sentó en uno de los lugares de privilegio, al lado del anfitrión, y estaba tan cerca de Él que hasta podía meter su mano en el mismo plato del cual comía el Señor.

 

Es entonces, cuando Jesús advierte públicamente:

“Les aseguro que uno de ustedes, que está comiendo conmigo, me va a traicionar” (Vs.21), y sentencia de la siguiente forma: “¡ay de aquel que lo traiciona! Más le valdría a ese hombre no haber nacido.” (Mateo 26:24); sus discípulos verdaderos se pusieron muy tristes al oír esto. Al tiempo que mete descaradamente su mano en el mismo plato del Señor, Judas le pregunta ya poseído por el enemigo: “¿Acaso seré yo, Rabí?”.  Jesús le responde rápidamente. “Lo que vas a hacer, hazlo pronto” (Vs.27).  De esta forma se rompe su relación con la compañía de este tipo de hombre.

 

Aunque muchas veces se tiende a juzgar a Judas por su traición, lo cierto es que en muchas ocasiones algunos no se comportan a la altura de lo que Dios merece de nosotros. Nunca debemos olvidar la dependencia que tenemos de Dios y lo importante que es cultivar a diario nuestra relación con Él…

“quien siendo por naturaleza Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse” (Filipenses 2:6), no escatimó y nos amó inmerecidamente.

 

CONFESIÓN DE FE:

SÉ QUE EL SEÑOR REQUIERE DE UN VERDADERO DISCÍPULO SUYO QUE LE SEA FIEL A ÉL Y LEAL A SU IGLESIA, ENTONCES ASÍ LO HARÉ, Y PROCURARÉ SIEMPRE CUMPLIR FIELMENTE SU PRECEPTOS Y SEGUIR SUS INSTRUCCIONES, PERO DE LO QUE SÍ ESTOY COMPLETAMENTE SEGURO Y DECIDIDO ES DE NUNCA TRAICIONARLO.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Elohim Kedem, Dios del principio (Colosenses 1:18). Mi amado Dios y Señor, Jesucristo, yo sé que Tú siempre fuiste, eres y serás para mí antes de todas las cosas en tiempo y en prioridad, y el primero que todo en mis afectos; por eso hoy me acerco a Ti con un corazón humilde y agradecido. Reconozco que quiero ser tu discípulo de verdad, permanecer en tu Palabra y nunca apartarme de Ti ni traicionarte. También por eso te pido que me perdones cuando prefiero mi comodidad o mis intereses antes que tu voluntad, o cuando me aparto del camino para buscar otras cosas o personas antes que a Ti. Padre amoroso, abre mi corazón para amar como Tú amas y para ser testigo de la justicia y de la paz tuyas, y Espíritu Santo, dame la fuerza, la sabiduría y la valentía para mantenerme fiel a Jesús y leal a Su iglesia; he orado en su Poderoso Nombre ¡Amén!


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri

domingo, 6 de septiembre de 2026

FORTALECIMIENTO ESPIRITUAL DEL MATRIMONIO

 

DÍA 4

¡¡¡AMOR EN ACCIÓN!!!

 

¡¡¡El amor en el matrimonio no es solo un sentimiento pasajero,

sino un verbo que se demuestra a través de decisiones diarias,

detalles de afecto y cariño, y actos de servicio intencionales!!!

 

1 JUAN 3:18 (NTV)

Queridos hijos, que nuestro amor no quede solo en palabras;

mostremos la verdad por medio de nuestras acciones.

 

💖 “Amor” ha sido una palabra que ha inspirado miles de hermosos poemas y canciones románticas; pero la realidad es que el amor no solo debe ser dicho con palabras, sino con acciones.

 

💝 Esto es un claro ejemplo del amor del Padre hacia nosotros; sus acciones de amor implicaban entregar a su propio Hijo; y es que:

 

¡¡¡Amar es un verbo; entonces requiere acción!!!

 

Es cierto que en el altar prometemos amar, honrar y apreciar a nuestro cónyuge, pero esto no se siente del todo verdadero a menos que lo cumplamos con nuestras acciones día a día.

 

☝🏼 Por ejemplo, decidir hacer cosas por y para la persona que amamos; esto significa desde hacer cosas como:

💞 Encargarnos de tareas domésticas,

💞 renunciar a una actividad favorita para pasar tiempo con el cónyuge,

💞 escuchar sus quejas, angustias o sufrimientos, etc.

 

Pero no solo debemos hacerlo por hacerlo, sino que todo lo que hagamos por el otro, debemos hacerlo con amor. (1 Corintios 16:14)

 

💖 Entonces tengan en cuenta estas 4 acciones prácticas para demostrar el amor con acciones a su cónyuge:

1.     Practicar la amabilidad: Buscar ser útil y bondadoso con tu cónyuge en los pequeños detalles cotidianos.

2.    Priorizar el “nosotros” sobre el “yo”: Dejar de lado el egoísmo y el orgullo personal para buscar la paz y armonía en el hogar utilizando palabras de afirmación.

3.    Ser intencional: Enviar un mensaje inesperado, llamar durante el día o planear espacios dedicados exclusivamente para conversar.

4.   Aceptar sin juzgar: Reconocer y aceptar las imperfecciones del otro, asumiendo la propia responsabilidad en las emociones y errores

 

 

📖 Y recuerden siempre estás palabras del Señor Jeús:

 

MATEO 20:27,28 (NTV)

…y el que quiera ser el primero entre ustedes

deberá convertirse en esclavo.

Pues ni aun el Hijo del Hombre vino para que le sirvan,

sino para servir a otros

y para dar su vida en rescate por muchos».

 

CONCLUSIÓN:

Ya sabemos que el amor puede manifestarse de muchas maneras, pero una de las mejores es por medio de acciones, de actos de servicio, detalles y afecto genuino.

Todo esto constituye lo que podemos llamar “amor en acción”.

Entonces ya lo dejamos claro, el amor en acción se define como un sentimiento que se demuestra mediante hechos reales y cotidianos en lugar de quedarse solo en palabras.

Busca el bienestar del otro, y esto implica servir y dar sin esperar nada a cambio, ser amable y cuidar a la pareja.

 

TAREA:

✍🏼 Si ustedes quieren y creen que les es beneficioso para su crecimiento espiritual, como pareja y como familia, y en procura de fortalecer espiritualmente su relación matrimonial poniendo su amor en acción, hagan una pequeña reflexión de este devocional y envíenmelo; yo sabré escucharlo y agradecer.

Y contesten estas sencillas preguntas:

¿Creen estar amándose activamente en su relación matrimonial?

¿Cuáles acciones de amor de su cónyuge le hacen sentirse amado, honrado y apreciado?

¿De qué otras maneras, que no practican en su cotidianidad, creen que pueden hacerle sentir amado a su cónyuge?

¿Hay algo en la forma en la que se ama cada uno a sí mismo, que esté limitando el amor en acción a su cónyuge?

 

VERDAD EN ACCIÓN:

💖 El amor en acción se debe practicar en la relación matrimonial, pues es un verbo activo, que requiere presencia física y emocional, escucha activa y cuidado constante.

 

🙏🏼 ORACIÓN DÍA 4:

Amado Dios y Señor nuestro, Padre Celestial, tu amor puro no solo fueron palabras, sino acciones, y aunque entregar a tu Hijo fue una decisión difícil, lo hiciste por amor a nosotros. Estamos agradecidos y queremos seguir tu ejemplo el uno con el otro en nuestra relación matrimonial, por eso hoy te pedimos que nos ayúdes a morir a nuestros propios intereses para velar por los intereses del otro, y ser un ejemplo de tu amor en acción practicándolo diariamente en nuestra relación; hemos orado en el Poderoso Nombre de Jesús ¡Amén!

 

¡¡¡Así es como funciona!!!

Tu matrimonio y tu familia son el tesoro más valioso que Dios te ha dado

¡¡¡CUÍDALOS!!!

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde,

haga resplandecer Su Rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia;

y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida,

y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida,

Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad



Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri

sábado, 5 de septiembre de 2026

🙏🏼 SEÑOR JESÚS YO CONFÍO EN TI 🙏🏼

 

¡¡¡Confiar en el Señor Jesús significa entregar el control de su vida a Él

y creer plenamente en su amor y su infinita misericordia, pase lo que pase;

significa depender por completo de ese amor, de su Palabra y su guía,

en lugar de apoyarse en su propia fuerza o supuesta inteligencia!!!

 

💖 Por eso Él con amor te dice:

 

💞 ¿Por qué te confundes y te agitas ante los problemas de la vida?

“Déjame el cuidado de todas tus cosas y todo te irá mejor. Cuando te entregues a mí, todo se resolverá con tranquilidad según mis designios. No te desesperes, no me dirijas una oración agitada, como si quisieras exigirme el cumplimiento de tus deseos”.

“Cierra los ojos del alma y dime con calma”:

 

🙏🏼 ¡JESÚS YO CONFÍO EN TI!

 

💞 ¿Por qué te angustias?

“Evita las preocupaciones angustiosas y los pensamientos sobre lo que puede suceder después. No estropees mis planes queriéndome imponer tus ideas. Déjame ser Dios y actuar con libertad. Entrégate confiadamente a mí”.

“Reposa en mí y deja en mis manos tu futuro. Dime frecuentemente”:

 

🙏🏼 ¡JESÚS YO CONFÍO EN TI!

 

💞 ¿Por qué razonas todo?

“Lo que más daño te hace es tu razonamiento, tus propias ideas y querer resolver las cosas a tu manera. Cuando me dices, ¡Jesús yo confío en ti!, no seas como el paciente que le dice al médico que lo cure, pero le sugiere el modo de hacerlo. Déjate llevar con mis brazos Divinos, no tengas miedo, Yo te amo. Si crees que las cosas empeoran o se complican a pesar de tu oración, sigue confiando, cierra los ojos del alma y confía”.

“Continúa diciéndome a toda hora”:

 

🙏🏼 ¡JESÚS YO CONFÍO EN TI!

 

💞 ¿Por qué me atas?

“Necesito las manos libres para poder obrar. No me ates con tus preocupaciones inútiles. Satanás quiere eso: agitarte, angustiarte y quitarte la paz. Confía sólo en mí, reposa en mí, entrégate a mí. Yo hago los milagros en la proporción de la entrega y confianza que tienes en mí”.

“Así que no te preocupes, echa en mí todas tus angustias y duerme tranquilo, dime siempre”:

 

🙏🏼 ¡JESÚS YO CONFÍO EN TI!…

 

¡¡¡Y entonces verás grandes milagros, te lo prometo por mi amor!!!

EL SEÑOR JESÚS

 

SALMO 25:1-3 (PDT)

Señor, a Ti entrego mi alma.

Dios mío, en Ti confío, por eso nunca seré humillado,

y mis enemigos nunca me vencerán.

Quien crea en Ti nunca será derrotado; pero en cambio,

los traidores serán derrotados y quedarán con las manos vacías.

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde,

haga resplandecer Su Rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia;

y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida,

y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida,

Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad



Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri

viernes, 4 de septiembre de 2026

VERDADERO DISCÍPULO

 

LUCAS 14:25-35 (NTV)

Una gran multitud seguía a Jesús. Él se dio vuelta y les dijo:

Si quieres ser mi discípulo, debes aborrecer a los demás, a tu padre y madre, esposa e hijos, hermanos y hermanas, sí, hasta tu propia vida. De lo contrario, no puedes ser mi discípulo. Además, si no cargas tu propia cruz y me sigues, no puedes ser mi discípulo. Sin embargo, no comiences sin calcular el costo. Pues, ¿quién comenzaría a construir un edificio sin primero calcular el costo para ver si hay suficiente dinero para terminarlo? De no ser así, tal vez termines solamente los cimientos antes de quedarte sin dinero, y entonces todos se reirán de ti. Dirán: “¡Ahí está el que comenzó un edificio y no pudo terminarlo!”. ¿O qué rey entraría en guerra con otro rey sin primero sentarse con sus consejeros para evaluar si su ejército de diez mil puede vencer a los veinte mil soldados que marchan contra él? Y, si no puede, enviará una delegación para negociar las condiciones de paz mientras el enemigo todavía esté lejos. Así que no puedes convertirte en mi discípulo sin dejar todo lo que posees. La sal es buena para condimentar, pero si pierde su sabor, ¿cómo la harán salada de nuevo? La sal sin sabor no sirve ni para la tierra ni para el abono. Se tira. ¡El que tenga oídos para oír, que escuche y entienda!

 

Ser un verdadero discípulo y el verdadero discipulado, tienen un costo que un cristiano debe estar dispuesto a pagar.

 

¡¡¡El costo de ser un discípulo de Jesucristo implica una entrega total,

priorizando por encima de los bienes materiales, la comodidad y las relaciones personales, 

tal como se enseña en la Palabra; y es que la salvación es gratis,

pero ser un verdadero discípulo de Cristo nos va a costar todo lo que tenemos!!!

 

A diferencia de muchas iglesias hoy en día, Jesucristo nunca se interesó en reunir multitudes, ni hizo que su mensaje fuera más atractivo para ganar seguidores. De hecho, enfatizó una y otra vez el alto costo del discipulado, en vez de hacerlo fácil para que lo siguieran sin mucha convicción. Eso se debe a que su propósito era hacer discípulos verdaderos que estuvieran comprometidos con Él por completo, y este es el mismo encargo que nos dio en la Gran Comisión. (Mateo 28:19,20)

 

Al considerar lo que constituye la esencia de un ser humano, podríamos pensar en su vida, sus relaciones y sus posesiones, pero el Señor exigía a sus verdaderos seguidores que le rindieran las tres cosas. En el pasaje que estudiamos hoy, Cristo enseñó que, para ser su verdadero discípulo, una persona no podía:

1.     Amar a alguien, más que a Él (Vs.26). Cuando el Señor usó la palabra traducida como “aborrecer”, no estaba abogando por animosidad hacia los miembros de la familia. Más bien, estaba enfatizando el compromiso de ponerlo a Él por encima de cualquier otra relación humana y evitar los tropiezos que esas puedan causar.

2.    Amar la propia vida, más que a Él (Vs.26,27). La imagen que usó Cristo fue la de llevar una cruz. Esto simboliza la muerte a lo que ata nuestra vida al mundo y, de ser necesario, la disposición de morir para permanecer fieles a Él.

3.    Ser reacio a renunciar a las posesiones materiales (Vs.33). Esto no significa que debamos vivir como pobres sin recursos o indigentes, o entregar todo lo que se posee a la iglesia, sino que debemos estar conscientes de que solo somos administradores de lo que Dios nos ha confiado, es decir que todo lo que tenemos es de Él.

 

Tal vez nadie puede estar a la altura del llamado de Cristo, sin embargo, por su gracia, podemos entregarle todo lo que somos y tenemos; y este debe ser el modo de pensar de quienes entran por la puerta estrecha a la vida eterna. (Mateo 7:13,14).

 

CONFESIÓN DE FE:

SÉ QUE LA SALVACIÓN ES GRATIS, ES UN MILAGRO INMEDIATO QUE YO MISMO GÉNERO, PERO TAMBIÉN SÉ QUE EL DISCIPULADO, TAL VEZ, ME VA A COSTAR TODO LO QUE TENGO, Y ESTOY DISPUESTO A PAGAR EL COSTO PARA SER UN VERDADERO DISCÍPULO SEGUIDOR DE CRISTO.

 

ORACIÓN:

Dios y Señor mío, Rabí, mi Maestro, mi Mayor (Mateo 23:8). Mi amado Maestro, Rey y Señor Jesucristo, gracias quiero darte hoy porque has sido mi discipulador, mi verdadero mentor, maestro, instructor, educador y director; gracias por tu Espíritu Santo que me dirige, me aconseja y me redarguye; y por tu Palabra que funge como instrumento, como manual de tu valiosa y poderosa guía para que mi vida sea la de un verdadero discípulo seguidor tuyo. Sé que no es fácil, pero hoy te digo que estoy dispuesto a pagar el costo del discipulado que Tú quieres para mí. Gracias mi Señor y Maestro Jesucristo por dedicar tiempo para mi crecimiento en todas las áreas de mi vida; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri