miércoles, 19 de agosto de 2026

ESCUCHAR DÓCILMENTE

 

ISAÍAS 50:4,5 (PDT)

El Señor Dios me enseñó lo que tengo que decir. Así que sé qué decir para darle ánimo al débil. Cada mañana Él me despierta, afina mi oído para escuchar como los que estudian. El Señor Dios ha abierto mi oído y yo no fui rebelde, no me eché para atrás.

 

El Señor despierta el oído de sus seguidores para que oigan con claridad lo que ÉL nos dice, para que escuchemos dócilmente.

 

Estoy plenamente convencido de que lo que soy y donde estoy es la expresión viva de Dios de la formación que Él ha estado realizando en mí, estoy totalmente convencido de que Él me ha instruido para que yo consuele a los cansados y cada mañana me hace estar atento para que escuche dócilmente. Cada mañana cuando me acerco a Él, Él me enseña.  Sé que pasar tiempo con Él cada mañana es un privilegio, el privilegio de la búsqueda del recogimiento y la comunión íntima con Él.

 

☝🏼 Recuerdo hoy las palabras de un Pastor quien dijo:

“Aparte de la aceptación de Cristo como Salvador y el acogerse al bautismo del Espíritu Santo, no conocemos ninguna acción que nos aporte más beneficios y sea más provechosa para los demás que la decisión inquebrantable de respetar la vigilia matutina y pasar la primera hora del día a solas con Dios”.

 

Este tiempo diario con el Señor no lo debemos considerar como un fin. No basta que nos demos un tiempo precioso para la oración y el estudio bíblico y que, por tanto, nos aporte también avivamiento y ayuda espiritual, sino que debe ser también un medio para alcanzar un fin:

1.     Asegurarnos de la presencia de Cristo durante todo el día. 

2.    Este tiempo implica que no permitiremos que haya nada que nos separe de Él en ningún momento.

 

¡¡¡Como cristianos e hijos de Dios no podemos estar ni un instante separados de Él; 

si somos verdaderamente seguidores de Jesucristo, no podremos conformarnos

con menos que el permanecer siempre en Su Amor y Su Voluntad!!!

 

Cuanto más claro esté el objetivo de la búsqueda, tanto mayor será la capacidad para alcanzarlo. Quizá por un momento puede parecernos que los pensamientos del día completo, con todas las preocupaciones, los placeres y las tentaciones posibles, trastornarán la renovación que hemos disfrutado en el tiempo devocional.  Es probable que pase algo así, pero con todo y eso no se producirá una pérdida. 

 

El verdadero cristianismo tiene como objeto formarnos de tal modo en el carácter de Jesús, que puedan ponerse de manifiesto la personalidad y la disposición de nuestro Señor aún en los actos más sencillos de la vida cotidiana.

 

CONFESIÓN DE FE:

SÉ QUE LA MEDITACIÓN, LA ORACIÓN Y LA PALABRA DE DIOS DEBEN ESTAR SUBORDINADAS Y SUJETAS A QUE EL ENLACE QUE EXISTE ENTRE CRISTO Y YO SEA RENOVADO Y FIRMEMENTE FORTALECIDO EN EL TIEMPO QUE PASARÉ CON ÉL DIARIAMENTE ESCUCHÁNDOLO DÓCILMENTE.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Elohim Mikarov, Dios que está cerca (Jeremías 23:23). Amado Dios y Señor mío, Jesucristo, sé que Tú no estás distante, por el contrario estás cerca de tu creación, de nosotros tus hijos; por eso hoy te doy gracias porque todas las mañanas me haces estar atento para que escuche dócilmente tus instrucciones.  Dios mío, hoy estoy decidido a jamás cambiar este tiempo de acercamiento a Ti por ninguna otra cosa, porque ninguna cosa puede llenar, traer satisfacción a mi alma y espíritu como la satisfacción que Tú me das con tu amor y tu presencia. Mí amado Señor y Salvador Jesucristo, agradecido estoy por toda tu bondad y misericordia aplicadas a mi vida; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri