viernes, 11 de septiembre de 2026

RELACIONÁNDONOS CON DIOS

 

SALMO 81:8-10 (NTV)

Escúchame, pueblo mío, en tanto te doy severas advertencias. ¡Oh Israel, si tan sólo me escucharas! Jamás debes tener un dios extranjero; nunca debes inclinarte frente a un dios falso. Pues fui Yo, el Señor tu Dios, quien te rescató de la tierra de Egipto. Abre bien tu boca, y la llenaré de cosas buenas.

 

Para un verdadero seguidor de Jesucristo son de suma importancia las relaciones personales, pero para que sean buenas, saludables y fructíferas, debe relacionarse prioritariamente con Dios.

 

¡¡¡Relacionarse con Dios y con las personas son dos dimensiones que están

profundamente unidas y se reflejan mutuamente en la vida diaria;

ya que el trato hacia los que nos rodean es el reflejo real de

cómo lo valoramos, lo amamos y nos relacionamos con Él!!!

 

El relato de la creación en Génesis, los comienzos, tiene algunos de los detalles más intrigantes acerca de la intención de Dios al relacionarse con nosotros como pueblo y como individuos; veamos dos aspectos fundamentales de esta verdad bíblica:

 

1.     Somos hechos a Su imagen y semejanza.

En primer lugar, fuimos hechos a la imagen de Dios para parecernos a Él y reflejarlo en las formas más significativas de manera que pudiéramos relacionarnos con Él.

☝🏼 ¿No es ése uno de los prerrequisitos en las relaciones interpersonales?

💞 ¿El de tener cosas en común?

Dios nos hizo semejantes a Él de modo que no fuera como un extraño para nosotros. Fuimos formados para estar en armonía perfecta con Él y para estar de acuerdo con lo verdadero de Él. No es un Dios extraño, de hecho, nos previene para que no permitamos que cualquier dios extraño aleje nuestros corazones de Él. Aunque Dios es majestuoso e imponente en alcance y poder, Él nunca tuvo la intención de ser tan diferente a nosotros que tuviéramos que batallar para relacionarnos con Él. Lo que hace difícil tener una relación cómoda con Dios son nuestros errores, no lo que desconocemos de Él.

 

2.   Somos Su descendencia, Sus hijos.

Es posible que los padres terrenales algunas veces se pregunten cómo pudieron haber dado a luz a hijos que parecen tan diferentes a ellos, pero nuestro Padre Celestial no, por eso dijo: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza”. (Génesis 1:26A). El Señor lo que busca es una relación continua con el hombre, Él quiere ser parte de su vida, porque es quien formó a cada quien en el vientre de su madre.

 

Entonces, Dios quiere ser parte de la sanidad y restauración en nuestra vida para que podamos relacionarnos con Él y con los demás de manera correcta.

 

CONFESIÓN DE FE:

LA PALABRA ME MUESTRA QUE DIOS ME HIZO SEMEJANTE A ÉL PARA QUE ASÍ ME RELACIONARA FÁCILMENTE CON ÉL Y CON MIS SEMEJANTES; POR ESO HOY SÉ QUE LO QUE DIOS QUIERE ES QUE ME RELACIONE CON ÉL Y LO HARÉ PRIORITARIAMENTE PARA QUE MIS OTRAS RELACIONES SEAN BUENAS, SALUDABLES Y FRUCTÍFERAS.

 

ORACIÓN:

Dios mío, Elohim-Elohay, Dios de dioses, Señor de señores (Deuteronomio 10:17). Mi amado Señor Jesucristo, yo sé que hay otros llamados “dioses” y “poderes”, pero Tú eres el Único y más poderoso que todos ellos, y aún ellos te reconocen como el más poderoso. En este día vengo ante Ti porque quiero relacionarme en plenitud contigo, establecer como primera prioridad en mi vida mi relación contigo, de manera que pueda entonces relacionarme correctamente con mis semejantes. Por eso, me alejo de otros dioses que pueden destruir mi vida y desviarme de tus caminos. Hoy decido mantenerme siempre cerca de Ti, Padre Celestial, y solo gracias a mi Señor y Salvador Jesucristo; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri

RELACIONANDONOS CON DIOS

 

SALMO 81:8-10 (NTV)

Escúchame, pueblo mío, en tanto te doy severas advertencias. ¡Oh Israel, si tan sólo me escucharas! Jamás debes tener un dios extranjero; nunca debes inclinarte frente a un dios falso. Pues fui Yo, el Señor tu Dios, quien te rescató de la tierra de Egipto. Abre bien tu boca, y la llenaré de cosas buenas.

 

Para un verdadero seguidor de Jesucristo son de suma importancia las relaciones personales, pero para que sean buenas, saludables y fructíferas, debe relacionarse prioritariamente con Dios.

 

¡¡¡Relacionarse con Dios y con las personas son dos dimensiones que están

profundamente unidas y se reflejan mutuamente en la vida diaria;

ya que el trato hacia los que nos rodean es el reflejo real de

cómo lo valoramos, lo amamos y nos relacionamos con Él!!!

 

El relato de la creación en Génesis, los comienzos, tiene algunos de los detalles más intrigantes acerca de la intención de Dios al relacionarse con nosotros como pueblo y como individuos; veamos dos aspectos fundamentales de esta verdad bíblica:

 

1.     Somos hechos a Su imagen y semejanza.

En primer lugar, fuimos hechos a la imagen de Dios para parecernos a Él y reflejarlo en las formas más significativas de manera que pudiéramos relacionarnos con Él.

☝🏼 ¿No es ése uno de los prerrequisitos en las relaciones interpersonales?

💞 ¿El de tener cosas en común?

Dios nos hizo semejantes a Él de modo que no fuera como un extraño para nosotros. Fuimos formados para estar en armonía perfecta con Él y para estar de acuerdo con lo verdadero de Él. No es un Dios extraño, de hecho, nos previene para que no permitamos que cualquier dios extraño aleje nuestros corazones de Él. Aunque Dios es majestuoso e imponente en alcance y poder, Él nunca tuvo la intención de ser tan diferente a nosotros que tuviéramos que batallar para relacionarnos con Él. Lo que hace difícil tener una relación cómoda con Dios son nuestros errores, no lo que desconocemos de Él.

 

2.   Somos Su descendencia, Sus hijos.

Es posible que los padres terrenales algunas veces se pregunten cómo pudieron haber dado a luz a hijos que parecen tan diferentes a ellos, pero nuestro Padre Celestial no, por eso dijo: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza”. (Génesis 1:26A). El Señor lo que busca es una relación continua con el hombre, Él quiere ser parte de su vida, porque es quien formó a cada quien en el vientre de su madre.

 

Entonces, Dios quiere ser parte de la sanidad y restauración en nuestra vida para que podamos relacionarnos con Él y con los demás de manera correcta.

 

CONFESIÓN DE FE:

LA PALABRA ME MUESTRA QUE DIOS ME HIZO SEMEJANTE A ÉL PARA QUE ASÍ ME RELACIONARA FÁCILMENTE CON ÉL Y CON MIS SEMEJANTES; POR ESO HOY SÉ QUE LO QUE DIOS QUIERE ES QUE ME RELACIONE CON ÉL Y LO HARÉ PRIORITARIAMENTE PARA QUE MIS OTRAS RELACIONES SEAN BUENAS, SALUDABLES Y FRUCTÍFERAS.

 

ORACIÓN:

Dios mío, Elohim-Elohay, Dios de dioses, Señor de señores (Deuteronomio 10:17). Mi amado Señor Jesucristo, yo sé que hay otros llamados “dioses” y “poderes”, pero Tú eres el Único y más poderoso que todos ellos, y aún ellos te reconocen como el más poderoso. En este día vengo ante Ti porque quiero relacionarme en plenitud contigo, establecer como primera prioridad en mi vida mi relación contigo, de manera que pueda entonces relacionarme correctamente con mis semejantes. Por eso, me alejo de otros dioses que pueden destruir mi vida y desviarme de tus caminos. Hoy decido mantenerme siempre cerca de Ti, Padre Celestial, y solo gracias a mi Señor y Salvador Jesucristo; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri