domingo, 3 de abril de 2022

LA EVALUACIÓN MATRIMONIAL Y FAMILIAR

 

¡¡¡Ninguna relación conyugal o familiar es perfecta!!!

Y esto es una realidad sobre la cual debemos reflexionar con frecuencia,

con el fin de superar los problemas y así experimentar crecimiento continuo

 

Teniendo en cuenta esta afirmación, es pertinente preguntarnos:

¿Cómo anda nuestra vida matrimonial y familiar?

Pero también entender que mucho depende de cuánto involucramos a Dios en ello.

 

PROVERBIOS 3:5,6

Confía en el Señor con todo tu corazón; no dependas de tu propio entendimiento. 

Busca su voluntad en todo lo que hagas, y Él te mostrará cuál camino tomar. 

(NTV)

 

Si hay algo maravilloso cuando emprendemos una relación matrimonial, es que juntos construimos muchos sueños.

En las largas horas que pasan los novios conversando conciben planes, se fijan el propósito de trabajar para no incurrir en los errores en que han caído muchos matrimonios, planean tener un número determinado de hijos, adquirir una casa y tal vez hasta un vehículo.

No obstante, el paso de los años pareciera apagar todos estos propósitos.

 

💔 "Una vez nos sentamos con mi esposa a revisar lo que habíamos planeado en el noviazgo y debo admitir que la realidad es muy distinta de cuanto soñamos"; compartió un joven profesional al término de una evaluación de sus diez años de matrimonio.

 

¿Está bien renunciar a todo cuanto soñamos en un comienzo? ¡Por cierto que no!

A menos que evaluemos que resulta inconveniente.

No obstante, si esas iniciativas pudieran traernos beneficios a todos en casa, es tiempo de recobrar esos sueños.

 

Ningún matrimonio o familia son perfectos.

Es una realidad sobre la cual debemos reflexionar con frecuencia.

Todos de una u otra manera tenemos fallas.

Pretender un hogar con altos estándares de perfección es un error.

Y si persistimos en lograrlo, caeremos en la frustración.

 

🤷🏻 Entonces surge otro interrogante ¿Cuál es el paso por seguir?

Hacer un alto en el camino y evaluar cómo se encuentra nuestro matrimonio.

Es un proceso en apariencia sencillo, pero en la práctica muy complejo, que nos permite identificar qué errores cometemos y en qué aspectos debemos corregir con la ayuda de Dios.

 

✍🏼 El especialista en temas de familia, Stephen R. Covey, recomienda:

"Cualquiera que sea su situación, reviste importancia que no compare a su familia con otras. Y ninguna es con ninguna. Nadie nunca conocerá la realidad de su situación. Muchas personas piensan que las otras familias son perfectas mientras que las de ellos se están desbaratando; en realidad toda familia tiene sus propios desafíos, sus propias piedras y obstáculos que superar. Lo maravilloso es que la visión es más grande que el equipaje. Eso significa que la sensación de que visualizar el futuro, una situación mejor, o un bienestar, es más poderosa que cualquier situación que usted esté enfrentando hoy… Un enunciado de misión familiar puede convertirse en un "destino" único de su familia y los valores que contiene representarán sus lineamientos."

(Stephen R. Covey - "Los 7 hábitos de las familias altamente efectivas")

 

Si no somos una familia perfecta y en todas se cometen errores, antes que reñir con nuestro cónyuge e hijos lo que debemos es fijarnos metas y orientar nuestras acciones hacia esa dirección con ayuda de Dios.

 

Por supuesto que si los planes de adquirir una casa, un auto, darles estudio a nuestros hijos, financiar unas vacaciones anuales en lugares hermosos y el listado que podemos elaborar, resulta muy extenso; no obstante, lo más importante es afianzar nuestra relación familiar. ¡Es una prioridad!

 

Evaluarnos es esencial.

No obstante, debemos hacerlo no en nuestras fuerzas sino en el poder de Dios.

Él es quien nos concede la sabiduría para obrar apropiadamente en cada caso en particular.

 

📖 Como nos enseñó el rey Salomón en el pasaje que estudiamos hoy, leámoslo nuevamente:

 

"Confía en el Señor con todo tu corazón; no dependas de tu propio entendimiento. Busca su voluntad en todo lo que hagas, y Él te mostrará cuál camino tomar."

 

CONCLUSIÓN:

No hay errores propios o de nuestro cónyuge o hijos que no se puedan corregir.

Siempre será posible evaluar y corregir en la medida en que haya diálogo.

Y, sobre todo, siempre que involucremos a Dios para que nos ayude a resolver esas dificultades.

Dios transforma el corazón de todo ser humano, nos permite superar problemas en las relaciones interpersonales y nos lleva a experimentar mejoramiento continuo en el hogar.

 

VERDAD EN ACCIÓN:

Si hay buenas relaciones familiares, podremos entrar a revisar después los planes y proyectos del pasado.

Lo primero, es que no podemos es dilatar la decisión de evaluarnos, es un paso que debemos dar hoy.

Y, en segundo lugar, rendir nuestra relación de familia en manos del Señor Jesús, pues Él sabe cómo obrar y de qué forma hacerlo en cada situación.

 

El Señor Jesús es quien nos concede la victoria y nos permite alcanzarla en la relación a nivel personal, espiritual y familiar.

Decídase hoy por Jesucristo en su vida, en su matrimonio y en su familia.

 

Reflexionemos:

Para el cambio, el crecimiento personal y espiritual de nuestro matrimonio y familia, iniciemos el trabajo resolviendo estas preguntas:

¿Han renunciado a algunos de los planes y proyectos de familia que concibieron durante el compromiso?

¿Están dispuestos a recobrar sus sueños y metas, que benefician a la familia?

¿Luchan en sus fuerzas o en el poder de Dios para la materialización de sus sueños y proyectos?

¿Cómo aplica la enseñanza del pasaje estudiado a su relación?

¿Cuál es el resultado de su evaluación matrimonial y familiar?

 

¡¡¡Así es como funciona!!!

Tu matrimonio y tu familia son el tesoro más valioso que Dios te ha dado

¡¡¡CUÍDALOS!!!

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti,

y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida,

y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud

y mucha Prosperidad


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri

sábado, 2 de abril de 2022

MOMENTOS DE VIDA EN LA VIDA

 

¿Cuántos momentos de vida experimentamos hoy, en la última semana o mes?

 

🤔 ¡No recuerdo! 

Es cierto porque la mayoría de nosotros estamos tan ocupados viviendo la vida que lo que realmente hacemos es no vivir sino poniéndonos al día. 

Estamos tan condicionados a creer que, si nos ponemos al día ahora, podremos vivir después, y eso no es cierto.

 

Demos un paso atrás, sentémonos, respiremos profundo. 

El mundo continúa como siempre.  Nada cambió porque tomamos un respiro. 

 

¿Cuándo fue la última vez que tomamos tiempo para oler una flor, caminar descalzo sobre la hierba con rocío, disfrutar del balbuceo de un bebé o simplemente disfrutar del aroma y sabor de nuestro café?  Casi me parece oírle decir:

🤔 "Vaya, no recuerdo".

 

La vida tiene un ritmo rápido y nunca acaba. 

Es una lista de cosas por hacer que comienza y nunca termina.  No hay receta para ser un hijo o hija, padre, o cónyuges perfectos.  Estos roles han evolucionado a lo largo de las edades y todavía siguen evolucionando.

 

Lo que el mundo necesita es más amor, más atención, más seguridad y, sobre todo, más gente amorosa alrededor. 

Nos podría parecer que Dios está muy ocupado a veces, pero Él nos ha diseñado tan exquisitamente como para ser sus mensajeros de amor, paz y cuidado.

 

😀 Así que, cada vez que podamos, sonriámosle a alguien que menos lo espera; 

🙅🏻 Démosle a nuestro hijo un abrazo inesperado;

🤝 Tomemos la mano de nuestro cónyuge;

📱 Llamemos a nuestros padres;

✍🏼 Enviémosle a alguien un bonito mensaje. 

 

Adelante, hagamos esto y muchos más gestos pequeños. 

Podemos estar seguros de que hemos plantado una sonrisa en el alma de alguien.

Adelante, comencemos a encontrar nuestros momentos tiernos. 

Confíen en mí, ¡pronto tendremos muchos!

(Annie Abraham)

 

✍🏼 La autora del pensamiento de hoy nos llama a enfocarnos en los momentos sencillos de la vida, a los que todos sin excepción tenemos acceso pero que no siempre disfrutamos.  Tal pareciera que la presión que nos rodea nos "chupase", así como los vampiros la sangre de sus víctimas en las películas de horror, la vida que nos pasa al lado.

 

Sí, tal vez nos mantengamos muy ocupados y por ello sintamos que somos importantes, casi imprescindibles y que vamos camino al éxito. 

Pero si al hacerlo, perdemos todos esos momentos importantes, lo más probable sea que el lugar a donde nos dirigimos sea no sólo grisáceo sino solitario y desprovisto del gozo más elemental.

 

¡¡¡Hagamos un alto para decidir que vamos a disfrutar de la vida

a plenitud y que vamos a convertirnos en instrumentos

para que otros también la puedan disfrutar!!!

 

NEHEMÍAS 8:10

"Vayan y festejen con un banquete de deliciosos alimentos y bebidas dulces,

y regalen porciones de comida a los que no tienen nada preparado.

Este es un día sagrado delante de nuestro Señor.

¡No se desalienten ni entristezcan,

porque el gozo del Señor es su fuerza!".

(NTV)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti,

y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida,

y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud

y mucha Prosperidad


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri

viernes, 1 de abril de 2022

DESARROLLANDO VALOR

 

JOSUÉ 3:6-11 Por la mañana, Josué les dijo a los sacerdotes: "Levanten el Arca del Pacto y guíen al pueblo hasta el otro lado del río". Así que ellos se pusieron en marcha y fueron delante del pueblo.

El Señor le dijo a Josué: "A partir de hoy, empezaré a convertirte en un gran líder a los ojos de todos los israelitas. Sabrán que Yo estoy contigo, tal como estuve con Moisés. Dales la siguiente orden a los sacerdotes que llevan el arca del pacto: "Cuando lleguen a la orilla del río Jordán, den unos cuantos pasos dentro del río y deténganse allí".

Entonces Josué les dijo a los israelitas: "Vengan y escuchen lo que dice el Señor su Dios. Hoy sabrán que el Dios viviente está entre ustedes. Sin lugar a dudas, Él expulsará a los cananeos, a los hititas, a los heveos, a los ferezeos, a los gergeseos, a los amorreos y a los jebuseos de delante de ustedes. ¡Miren, el Arca del Pacto que pertenece al Señor de toda la tierra los guiará al cruzar el río Jordán!". (NTV)

 

Del llamado que Dios nos hace a desarrollar valor, y de las estrategias que Él mismo nos propone para lograrlo. (Leer Josué 3:1-17)

 

Cómo respondería usted si Dios le pidiera que:

¿Liderara a muchas personas, como le pidió a Josué?

¿Comunicara sus palabras a líderes prominentes, como le dijo a Daniel?

¿Se convirtiera en un misionero como Pablo?

 

Dios quiere que respondamos con valentía cuando nos llama a hacer frente a algo, y para que desarrollemos valor en medio de las circunstancias nos propone dar 4 pasos claves:

 

1.     El primer paso es meditar en la Palabra de Dios.

Debemos escudriñar el significado de las Sagradas Escrituras como si estuviéramos buscando un tesoro. Con la ayuda del Espíritu Santo, entenderemos la Biblia y aprenderemos cómo aplicar su sabiduría.

2.    El segundo paso es la obediencia a la Palabra.

Meditar en las verdades de Dios influye en nuestras acciones. La Biblia tiene el propósito de moldear nuestros pensamientos y hacer que sigamos los principios bíblicos. Cuanto más pensemos a la manera de Dios, más lo seguiremos.

3.    El tercer paso es confiar en las promesas de Dios.

Josué cruzó el río Jordán hacia la tierra prometida y conquistó sus ciudades, porque creyó lo que Dios le dijo.

4.   El cuarto paso es recordar las victorias del pasado.

Este paso es clave para superar el temor. El joven pastor David, hizo esto de manera efectiva. Recordar la protección de Dios en el pasado le dio valor para luchar contra el gigante filisteo Goliat.

 

Poner en práctica estos pasos nos dará poder para desarrollar valor, perder el miedo, centrarnos en la victoria en vez de la derrota y obedecer a Dios.

 

¡¡¡Al deleitarnos, meditar y obedecer la Palabra de Dios,

nuestro valor se desarrolla y nuestro espíritu se fortalece!!!

 

¿Proclamará usted la verdad de la resurrección de Jesucristo, de su poder salvador del pecado y de su prometido regreso?

El Señor está llamando su nombre. ¿Cuál será su respuesta?

 

CONFESIÓN DE FE:

ESTOY PLENAMENTE CONVENCIDO QUE ES TIEMPO PARA DESARROLLAR VALOR, Y NO PARA TENER MIEDO DEL FUTURO QUE ME ESPERA, Y QUE SIGUIENDO LAS INSTRUCCIONES DEL SEÑOR CON TODA SEGURIDAD VOY A LOGRARLO.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Gibor, Dios Todopoderoso (Isaías 9:6). Mi amado Dios y Señor Jesús, estoy plenamente convencido que Tú, el Todopoderoso, eres la fuente última de la realidad y que todo lo que se relaciona contigo es verdad y es real. Gracias quiero darte hoy Señor, porque Tú has traído a mi vida una serie de revelaciones, a través de tu Poderosa Palabra y tu actuar en mí, que no me dejan la más mínima duda de quien eres, como trabajas y el amor que nos tienes a los que en Ti creemos y en Ti confiamos. Es por eso por lo que he decidido creerte sin condición y vivir de acuerdo con tus preceptos para desarrollar el valor suficiente y necesario para enfrentar cualquier circunstancia, por más difícil que parezca, y salir victorioso. Mi amado Rey y Señor Jesús eres todo para mí; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri

jueves, 31 de marzo de 2022

SIEMBRA Y COSECHA 2

 

GÁLATAS 6:9,10 Así que no nos cansemos de hacer el bien. A su debido tiempo, cosecharemos numerosas bendiciones si no nos damos por vencidos. Por lo tanto, siempre que tengamos la oportunidad, hagamos el bien a todos, en especial a los de la "Familia de la Fe". (NTV)

 

De la operación del principio de siembra y cosecha en nuestra vida, para hallar conversión, formación y perfección en el carácter.

 

Debemos tener claro que nuestro enemigo satanás quiere hacernos creer la mentira de que nuestras acciones no tienen consecuencias, pero la verdad es que usted no puede rebelarse contra Dios y no cosechar el fruto de esa decisión más adelante. Tampoco puede obedecer a Dios sin recibir bendiciones, pues…

 

¡¡¡Las decisiones que tomemos hoy son las semillas que plantamos,

y determinan el tipo de cosecha que recogeremos en el futuro!!!

 

La base de este principio es que todas nuestras decisiones son importantes.

Nuestra manera de pensar y actuar tiene mucha importancia en la formación y perfeccionamiento de nuestro carácter, y no solo para nosotros, pues nuestras decisiones influencian siempre a otras personas, para bien o para mal. Piense en las semillas que sembraron otras personas, que han afectado su carácter, su visión de sí mismo y del mundo. Usted las rechazó o las aceptó y las cosas que usted aceptó se manifestaron finalmente en su vida. En algún momento, todos hemos tomado decisiones que hemos lamentado. Es posible que usted se encuentre acosado o incluso gobernado por cosas que ha visto, dicho o en las que ha participado, pero Dios perdonará todo aquello de lo cual se arrepienta sinceramente y le ayudará a reparar el mal de sus decisiones. El camino a la redención incluye a menudo obstáculos, pero el Espíritu Santo puede ayudarle a vencer. Ponga su carga delante del Señor cada vez que sienta su peso, pídale que le limpie y le convierta en la persona, y con el carácter, que Él ha querido que usted sea.

 

Hágase estas tres preguntas:

¿Qué clase de vida quiero vivir?

¿Quién quiero llegar a ser de aquí a varios años?

¿Cómo quiero que sea mi carácter?

 

El tipo de semilla que se siembra determina el tipo de cosecha que se recoge, permita que su carácter sea formado para sembrar y cosechar lo correcto.

 

CONFESIÓN DE FE:

PERMITIRÉ QUE MI CARÁCTER SEA FORMADO Y PERFECCIONADO CON BASE EN LAS CONVICCIONES QUE DIOS TRAE A MI VIDA, DE MANERA QUE PUEDA SEMBRAR LA SEMILLA CORRECTA Y RECIBIR LA COSECHA ADECUADA.

 

ORACIÓN:

Dios Omnisciente, El Deot, Dios de todo Conocimiento (1 Samuel 2:3). Mi amado Dios y Señor Jesucristo, eres Todopoderoso y conoces todo, eres la fuente de todo conocimiento. Yo sé que cualquier conocimiento que el hombre tenga, proviene de Ti, es por eso por lo que hoy acudo a tu Sabiduría, a tu Omnisciencia, para que pueda tomar mis decisiones de acuerdo con tu voluntad para mi vida, que es buena, perfecta y agradable, y por lo tanto los resultados de ellas serán de igual forma buenos, perfectos y agradables, es decir cosecharé lo que en Ti siembre. Gracias Espíritu Santo de Dios por tu guía y dirección permanentes para mi vida, los cuales me ayudan a formar, fortalecer y perfeccionar mi carácter. He orado en el Poderosos Nombre de Jesús ¡Amén!


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri

miércoles, 30 de marzo de 2022

SANANDO HERIDAS

 

SALMO 6:2-7 Ten compasión de mí, Señor, porque soy débil; sáname, Señor, porque mis huesos agonizan. Mi corazón está angustiado; ¿cuánto falta, oh Señor, para que me restaures? Vuelve, oh Señor, y rescátame; por tu amor inagotable, sálvame. Pues los muertos no se acuerdan de Ti; ¿quién puede alabarte desde la tumba? Estoy agotado de tanto llorar. Toda la noche inundo mi cama con llanto; la empapo con mis lágrimas. El dolor me nubla la vista; tengo los ojos gastados a causa de todos mis enemigos. (NTV)

 

De la sanidad de nuestras heridas, que se puede lograr permitiendo que Dios obre en nuestras vidas restaurándolas al original.

 

¡¡¡Quienes conocen al Salvador y permiten Su obrar poderoso en sus vidas, 

encontrarán consuelo, sanidad y confianza en el amor del Padre!!!

 

En todo el mundo hay personas que han sido maltratadas, las cuales llevan profundas cicatrices a lo largo de sus vidas. No todos los casos son extremos, pero incluso las heridas más leves pueden:

Agravarse y afectar las relaciones y la autoimagen de una persona.

Algo tan común como la traición o el rechazo de los amigos o la familia puede provocar pensamientos distorsionados y comportamientos negativos.

 

Las heridas sin sanar pueden conducir a:

Sentimientos de inferioridad.

Miedo al fracaso o a la crítica.

Una sensibilidad excesiva.

Algunas personas se las arreglan criticando a otras en un intento de sentirse mejor.

Otras malinterpretan comentarios inocentes como ataques personales.

El dolor también puede desbordarse en forma de ira imprevisible, ya que una persona que ha sido herida es más propensa a arremeter contra las demás.

A veces, las personas que tienen una imagen distorsionada de sí mismas se vuelven solitarias porque les preocupa la opinión de los demás sobre ellas.

 

De vez en cuando estamos obligados a experimentar algunos de estos sentimientos, pero Dios no quiere que quedemos atrapados por las heridas que hemos sufrido.

 

Quienes conocen al Salvador encontrarán consuelo, sanidad y confianza en el amor del Padre.

 

CONFESIÓN DE FE:

SÉ QUE CUALQUIERA QUE SEA MI HERIDA EL SEÑOR ME PUEDE SANAR EN ESPÍRITU ALMA Y CUERPO. TENGO LA FE DE QUE SU OBRA RESTAURADORA ES COMPLETA PUES ESA ES SU VOLUNTAD Y SOLO ÉL TIENE LA CAPACIDAD; PERO YO DEBO DISPONERME Y EXPONERME AL AMOR DEL PADRE.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Jehová Rapha, Dios que sana (Éxodo 15:26). Amoroso Dios, tú eres quien ha provisto en Jesucristo la sanidad definitiva para la enfermedad espiritual, física y emocional; mental, social y ambiental. Por eso sé que si necesito alguna de estas sanidades, a Ti debo recurrir para lograr mi restauración total. Señor Jesús gracias por ser mi sanador. Son muchas las veces que he visto el poder sanador de tu mano sobre mi mente, alma y cuerpo. Tu amor me sana. Hoy quiero traer ante Ti mis dolores y quebrantos, y confiar en que Tú eres el dador de la vida y de la sanidad integral. Hoy creo completamente en Ti, pues sé que por tus llagas yo fui sanado. El médico Divino eres Tú y ante tu presencia me humillo para decirte, gracias, muchas gracias, mi Señor y Salvador Jesucristo por restaurarme totalmente al original. Con amor extiendes tu mano y yo por la fe extiendo la mía para recibir de Ti la sanidad de todas mis heridas. Gracias, mi Jesús; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri

martes, 29 de marzo de 2022

ALIENTO

 

SALMO 42:5-8 ¿Por qué estoy desanimado? ¿Por qué está tan triste mi corazón? ¡Pondré mi esperanza en Dios! Nuevamente lo alabaré, ¡mi Salvador y mi Dios! Ahora estoy profundamente desalentado, pero me acordaré de Ti, aun desde el lejano monte Hermón, donde nace el Jordán, desde la tierra del monte Mizar. Oigo el tumulto de los embravecidos mares, mientras me arrasan tus olas y las crecientes mareas. Pero cada día el Señor derrama su amor inagotable sobre mí, y todas las noches entono sus cánticos y oro a Dios, quien me da vida. (NTV)

 

El Aliento del Espíritu Santo es nuestra segura esperanza en medio de la angustia, la incertidumbre, la tristeza y la tribulación.

Si usted lee bien el pasaje que estudiamos hoy, se dará cuenta fácilmente que existe un diálogo interior en la vida de una persona que está abatida y turbada. Esa persona, quizás sin tener cerca a algún amigo, familiar o consejero, no tiene más remedio que hablarse a sí mismo para motivarse.

 

Entonces, por medio de esto aprendemos algo muy útil para practicar en este día, cuando todo se ve oscuro y usted se siente rodeado como de una nube de abatimiento y turbación, puede que usted esté empezando la jornada de trabajo o esté sólo en la casa sin contar con la ayuda de nadie. Tengo una buena noticia para darle:

Si usted se aferra del Espíritu Santo de Dios, puede recibir "Aliento del Cielo" aún para ordenarle a su alma que deje de turbarse, de angustiarse y de estar triste, sin importar la circunstancia que lo esté llevando al abatimiento o la turbación, y se renueve en alabanza y gratitud al Señor.

 

¡¡¡Cuando los tiempos se vean oscuros y los difíciles lleguen,

no se quede callado sino levántese en fe y ordénele a su ser interior

que irrumpa en alabanza, porque el verdadero aliento viene de nuestro Dios!!!

 

Practíquelo cada vez que le sea necesario, y seguramente resultará renovado, bendecido y edificado por el Aliento del Espíritu Santo.

 

CONFESIÓN DE FE:

AHORA PUEDO DECIR COMO EL SALMISTA Y CON ABSOLUTA CONVICCIÓN: NO TE TURBES NI TE ABATAS OH ALMA MÍA; SÉ RENOVADA AHORA POR EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO. RECIBE ALIENTO DEL CIELO, PUES LA SALVACIÓN Y LA MOTIVACIÓN PARA SEGUIR ADELANTE VIENEN DE MI SEÑOR JESUCRISTO.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Elohim Mikarov, Dios que está cerca (Jeremías 23:23); Espíritu Santo de Dios, Aliento de Vida y Esperanza eres Tú (Juan 20:22). Mi amado Dios y Señor Jesucristo, Tú estás siempre cerca de nosotros y no distante ni nos has abandonado, es por eso, y mucho más, que quiero darte gracias hoy, pues sé que sin el Aliento de tu Espíritu Santo morimos, pues tenemos vida e intimidad contigo por tu Espíritu que habita en nosotros. Por eso hoy vengo a tu presencia pidiéndote que me des la gracia y la fortaleza para ejercitarme en la ministración interior de mi alma. Ayúdame Espíritu Santo a cambiar mi abatimiento y turbación en alabanza, se que eres el único que lo puedes hacer, porque eres el Consolador que habita en nosotros para levantarnos con tu poder y tu amor. Gracias, mi amado Señor y Salvador Jesucristo por enviarnos a tu Espíritu Santo, el único y verdadero Ayudador, quien nos da Aliento de Vida; he orado en tu poderoso nombre ¡Amén!


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri

lunes, 28 de marzo de 2022

VALENTÍA Y AFLICCIÓN

 

DEUTERONOMIO 8:1-3 Asegúrate de obedecer todos los mandatos que te entrego hoy. Entonces vivirás y te multiplicarás, y entrarás en la tierra que el Señor juró dar a tus antepasados y la poseerás. Recuerda cómo el Señor tu Dios te guio por el desierto durante cuarenta años, donde te humilló y te puso a prueba para revelar tu carácter y averiguar si en verdad obedecerías sus mandatos. Sí, te humilló permitiendo que pasaras hambre y luego alimentándote con maná, un alimento que ni tú ni tus antepasados conocían hasta ese momento. Lo hizo para enseñarte que la gente no vive solo de pan, sino que vivimos de cada Palabra que sale de la boca del Señor. (NTV)

 

De cómo la disciplina de Dios sobre nuestras vidas crea una fe inquebrantable y fortalece el carácter, con el claro objetivo de que se manifieste en nosotros la valentía en medio de la aflicción.

 

La Palabra de Dios enseña que el Señor es como un padre bueno, que instruye a sus hijos y los disciplina cuando lo cree conveniente con el fin de hacerlos esforzados y valientes. No todos los padres son buenos en dar una correcta disciplina a sus hijos.

Disciplina no es violencia sino "poner límites" a la desobediencia y rebeldía.

El Señor como Padre Celestial, siempre actúa en la medida justa y adecuada para disciplinar a sus hijos. El pueblo de Israel fue disciplinado en el desierto y el pasaje que estudiamos hoy dice que Dios les envió aflicción.

 

Cuando todo va bien en la vida es fácil seguir a Dios, pero

cuando todo se pone oscuro, los problemas vienen y las dificultades surgen,

allí se ve el carácter del cristiano, la calidad de fe que tenemos

y el esfuerzo y la valentía que manifestamos:

¡¡¡Estable o inestable, fuerte o débil!!!

 

Las aflicciones, o si las quiere llamar desiertos, de la vida tienen tres propósitos principales:

1.     Uno de ellos es probar precisamente nuestra fe, para ver si ella tiene calidad espiritual. La fe que permanece firme en Dios, en medio de las dificultades de la vida, es verdadera fe. Si en medio de nuestros problemas nuestra fe comienza a flaquear, significa que ella no tiene raíces profundas y que debemos apuntalarla y reforzarla. La medida de nuestra fe se ve en la medida que soportamos y enfrentamos, confiando en Dios, las aflicciones de la vida.

2.    El otro es probar la madurez de nuestro carácter. El carácter de un cristiano que está a la altura de Cristo no titubea ni cambia su fe por idolatría, es decir en la aflicción se mantiene firme en sus convicciones.

3.   Y, por último, poner en acción nuestra valentía frente a las muchas y diferentes aflicciones que tendremos durante nuestro paso por la Tierra.

 

CONFESIÓN DE FE:

ME AFERRO AL SEÑOR DE TODO CORAZÓN EN MEDIO DE LAS AFLICCIONES QUE PUEDA EXPERIMENTAR, PARA QUE MI FE NO SE DEBILITE, MÁS BIEN SE VEA INCREMENTADA Y MI CARÁCTER FORTALECIDO, DE MANERA QUE PUEDA MANIFESTAR LA VALENTÍA QUE DIOS ME IMPARTE.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Jehová Nissi, Dios es mi Estandarte (Éxodo 17:15). Mi amado Dios y Señor Jesucristo, yo sé que en medio de las aflicciones de la vida puedo verte Alto y Levantado como un estandarte de guerra, y si mantengo mis ojos puestos en Ti seré milagrosamente victorioso. Es por eso por lo que en este tiempo de aflicciones y desiertos me doy cuenta, Señor, que mi fe puede caer y mi carácter debilitarse, así que quiero en este momento pedirte que me levantes y apuntales mi fe y fortalezcas mi carácter, para que ellos me den la estabilidad espiritual que necesito para manifestar esfuerzo y valentía en estos tiempos tan especiales de la vida. Gracias, mi Señor y Salvador Jesucristo por mostrarme la medida de fe y carácter a los cuales debo apuntar para llegar a ser valiente en medio de la aflicción; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri