lunes, 20 de mayo de 2019

PROMETIDO

 

Romanos 4:18-21 Abraham creyó contra toda esperanza, de modo que vino a ser padre de muchas naciones, de acuerdo con lo que le había sido dicho: Así será tu descendencia. Sin debilitarse en la fe, él tuvo muy en cuenta su cuerpo ya muerto (pues tenía casi cien años) y la matriz muerta de Sara. Pero no dudó de la promesa de Dios por falta de fe. Al contrario, fue fortalecido en su fe dando gloria a Dios, plenamente convencido de que Dios, quien había prometido, era poderoso para hacerlo. (RVA'15)

 

Dios cumple lo que nos ha prometido, solo tenemos que creer.

Llevada a cabo una encuesta informal sobre las oraciones de los creyentes en sus iglesias, se descubrió que la mayoría de la gente realiza uno o dos tipos de oración:

1.   El tipo SOS: que no solo significa "Salva nuestras almas", sino también "Oh Dios, ayúdanos ahora, ya".

2.  El tipo RNP: "Resuelve nuestros problemas". Las personas le pedían al Señor que les ayudara en todas las necesidades, dificultades, pruebas y tentaciones.

 

Lo común referente a todas las oraciones era que las personas querían vidas perfectas, despreocupadas y creían firmemente que eso era lo que Dios les había prometido. La conclusión que sacó de la encuesta fue: "La mayoría quiere que Dios lo haga todo". Sin embargo, Dios no ha prometido vivir nuestra vida por nosotros sino más bien caminar con nosotros a través de nuestra vida. Nuestra parte es creer, ser fieles y obedientes; su parte es dirigirnos, guiarnos, protegernos y ayudarnos.

 

En este poema se reconoce la verdadera naturaleza de la promesa de Dios:

Lo que Dios ha Prometido

Dios no ha prometido cielos siempre azules,

Sendas cubiertas de flores durante toda nuestra vida.

 

Dios no ha prometido sol sin lluvia,

Gozo sin tristeza, Paz sin dolor.

 

Pero Dios sí ha prometido Fuerzas para el día,

Descanso para la noche, Luz para el Camino,

Gracia para las pruebas, Ayuda de lo alto,

Compasión constante, y Amor sin fin.

 

CONFESIÓN DE FE:

HARÉ LO QUE SÉ QUE PUEDO HACER HOY Y LUEGO CONFIARÉ EN DIOS PARA QUE ÉL HAGA LO QUE NO PUEDO HACER YO, PUES ÉL LO HA PROMETIDO.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Emet, Dios de la Verdad (Salmo 31:5). Amado rey y Señor nuestro, El Dios Todopoderoso, se que Tú eres la fuente última de la realidad, y todo lo que se relaciona contigo es verdad y es real, y eres quien por medio de sus promesas nos ha sentado en lugares Celestiales juntamente con Cristo Jesús. Gracias quiero darte hoy por tan maravilloso privilegio, pues Tú eres un Dios que promete y cumple. Hoy no vengo a pedirte sino a darte gracias por las abundantes bendiciones que has derramado sobre mi vida y por estar siempre atento, por la paz, las fuerzas, la luz, el descanso, la gracia, la ayuda, la compasión, etc. y especialmente por el amor incondicional manifestado a través de tu hijo amado y Señor nuestro, Jesucristo; he orado en Su Poderoso Nombre ¡Amén!


Juan Manuel Lamus O.

         

domingo, 19 de mayo de 2019

UNA META COMÚN EN EL MATRIMONIO

 

Ser felices al lado de nuestro cónyuge es una meta común y uno de nuestros mayores compromisos en el matrimonio.

 

ECLESIASTÉS 9:9

Disfruta de la vida con la mujer amada durante esta efímera existencia que se te ha dado bajo el sol, porque esa es tu recompensa en la vida y en las fatigas que pasas bajo el sol. (BLPH)

 

El asunto es sencillo:

 

No debo sacrificarme por hacer feliz a mi cónyuge, ni él o ella a su vez, deben renunciar a sí mismos por hacernos felices.

Es un compromiso que demanda la voluntad de los dos.

Contribuir a la felicidad mutua.

Procuro su felicidad y mi pareja, a su turno, hace lo propio por mi felicidad.

 

¡¡¡La Felicidad es una Meta Común!!!

 

¿Qué ocurre cuando no entendemos y no aplicamos este principio?

Terminamos por ser infelices, caer en la amargura, sentir que la vida no vale nada y, en el peor de los casos, llegar al divorcio.

 

Reacciones Comunes:

1.     "Creo que perdí muchos años al lado de mi esposa."

Dice un joven profesional que, en su corazón, sentía que jamás podía mantener contenta a su cónyuge.

2.    "Jamás me opuse a nada de lo que me pidió. Me sacrifiqué por hacerlo feliz, y me quedé con nada."

Dice una esposa que evidenciaba su dolor porque pasados muchos años de sacrificio y entrega al hogar, el esposo decidió irse con otra mujer.

 

Si usted sólo espera que su pareja le haga feliz, está equivocado.

Pregúntese más bien, ¿qué estoy haciendo por la felicidad de mi cónyuge?

Es un compromiso de los dos, que demanda amor y perdón, renunciar a las ofensas, a los sentimientos dañinos y reconocer que la persona con quien compartimos nuestros días no es una pesada carga sino una bendición.

 

El rey Salomón explicó este fundamento familiar cuando escribió el pasaje que estudiamos hoy. (Eclesiastés 9:9)

 

Tenga presente que no contrajimos matrimonio para vivir en infelicidad, sino para vivir a plenitud. No estamos solos, hay una persona a nuestro lado.

 

Amor, Entrega y Sacrificio:

Son tres palabras que resumen un principio de vida cuando nos referimos a procurar la felicidad de nuestra pareja; es decir…

 

¡¡¡Dar los mejor de nosotros!!!

 

El apóstol Pablo lo resumió magistralmente con estas palabras en su carta a los creyentes de Éfeso:

 

EFESIOS 5:25-33

Para los maridos, eso significa: ame cada uno a su esposa tal como Cristo amó a la iglesia. Él entregó su vida por ella a fin de hacerla santa y limpia al lavarla mediante la purificación de la Palabra de Dios. Lo hizo para presentársela a sí mismo como una iglesia gloriosa, sin mancha ni arruga ni ningún otro defecto. Será, en cambio, santa e intachable. De la misma manera, el marido debe amar a su esposa como ama a su propio cuerpo. Pues un hombre que ama a su esposa en realidad demuestra que se ama a sí mismo. Nadie odia su propio cuerpo, sino que lo alimenta y lo cuida tal como Cristo lo hace por la iglesia. Y nosotros somos miembros de su cuerpo. Como dicen las Escrituras: "El hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su esposa, y los dos se convierten en uno solo". Eso es un gran misterio, pero ilustra la manera en que Cristo y la iglesia son uno. Por eso les repito: cada hombre debe amar a su esposa como se ama a sí mismo, y la esposa debe respetar a su marido. (NTV)

 

Amor y Respeto:

Dos elementos esenciales para el éxito y la felicidad en el matrimonio.

Viene bien hacer un alto en el camino y reconocer que quizá las cosas no andan bien en la relación familiar, porque hemos fallado.

No podemos echarle la culpa a nuestro cónyuge de todo cuanto ocurre.

Lo más probable es que en todos los casos, usted y yo tenemos una alta cuota de responsabilidad.

 

CONCLUSIÓN:

Un reto que debemos asumir en el matrimonio:

Planear una revisión de desempeño de vez en cuando, es ideal porque ayuda a sacar a la luz asuntos que escondemos por miedo a hablar de ellos.

Cuando estamos dispuestos a asumir los errores, los cambios que vienen son positivos.

Por supuesto, este ejercicio en algunos casos agrava la situación. ¿Por qué motivo?

Porque prevalece el orgullo en los dos.

 

La situación es distinta cuando involucramos a Dios y le permitimos que ocupe un lugar privilegiado en nuestra familia.

Él sabe cómo ayudarnos a resolver los conflictos y encontrar salida para los problemas.

No pierda de vista en el horizonte cercano y lejano un principio fundamental: ¡La felicidad mutua es importante!

Y no podemos solamente sentarnos a la espera de que nuestro cónyuge haga el mayor esfuerzo: ¡Es una tarea de dos!

 

¡¡¡Así es como funciona!!!

Tu matrimonio y tu familia son el tesoro más valioso que Dios te ha dado

¡¡¡CUÍDALO!!!

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti,

y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida,

y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud

y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

         

sábado, 18 de mayo de 2019

HEREDEROS DE LAS PROMESAS DE DIOS

 

¡¡¡Que a uno lo derriben, no es lo mismo a que lo dejen fuera de combate!!!

 

GÁLATAS 6:9,10

Así que no nos cansemos de hacer el bien. A su debido tiempo, cosecharemos numerosas bendiciones si no nos damos por vencidos. Por lo tanto, siempre que tengamos la oportunidad, hagamos el bien a todos, en especial a los de la familia de la fe. (NTV)

 

2 SAMUEL 10:12

¡Sé valiente! Luchemos con valor por nuestro pueblo y por las ciudades de nuestro Dios, y que se haga la voluntad del Señor. (NTV)

 

1 CORINTIOS 16:13,14

Manténganse alerta y firmes en la fe; pórtense con valentía, sean modelo de fortaleza. Todo lo que hagan, háganlo con amor. (BLPH)

 

DEUTERONOMIO 31:6

¡Así que sé fuerte y valiente! No tengas miedo ni sientas pánico frente a ellos, porque el Señor tu Dios, Él mismo irá delante de ti. No te fallará ni te abandonará. (NTV)

 

DEUTERONOMIO 4:29-31

Entonces, desde allí, buscarás al Señor tu Dios, y lo encontrarás si lo buscas con todo tu corazón y con toda tu alma. Cuando al cabo de los años hayas pasado por estos sufrimientos y angustias, entonces te volverás al Señor tu Dios y le obedecerás, porque el Señor tu Dios es un Dios misericordioso, que no te abandonará ni te aniquilará ni se olvidará de la alianza que con juramento hizo a tus antepasados. (BLPH)

 

1 CRÓNICAS 22:13

Tendrás éxito si procuras practicar los mandatos y normas que el Señor prescribió a Israel por medio de Moisés. ¡Ten ánimo y valor! ¡No temas ni te acobardes! (BLPH)

 

JOSUE 1:5…8,9

Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé… Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas. (RV60)

 

♥♥♥ Esfuérzate, se Valiente y Continúa ♥♥♥

¡¡¡Ponle ganas y sigue procurándolo!!!

 

HEBREOS 6:11,12

Sólo quisiéramos pedirles una cosa:

que no den tregua a su empeño hasta que la esperanza se convierta por fin en plena realidad.

Y no sean perezosos; antes bien, imiten a quienes, mediante la fe y la constancia,

están a punto de heredar las promesas Divinas. (PDT)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti,

y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida,

y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud

y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

         

viernes, 17 de mayo de 2019

TRES PROMESAS

 

JOSUÉ 1:5…7,8 Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida. Como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré ni te desampararé… Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de cumplir toda la ley que mi siervo Moisés te mandó. No te apartes de ella ni a la derecha ni a la izquierda, para que tengas éxito en todo lo que emprendas. Nunca se aparte de tu boca este libro de la Ley; más bien, medita en él de día y de noche, para que guardes y cumplas todo lo que está escrito en él. Así tendrás éxito y todo te saldrá bien. (RV60)

 

De tres Promesas escritas en la Palabra para aprender y empezar a recibir de Dios; que, orando, escuchando, confiando y obedeciendo podrás alcanzar el éxito que Él tiene determinado para los que creen y actúan en consecuencia.

 

Josué, hijo de Nun, fue elegido por Dios como representante y sucesor de Moisés para guiar al pueblo de Israel.  Recibió la seguridad de que entraría a la tierra prometida y así fue, porque lo que Dios promete lo cumple. En este mismo instante Dios promete que su Presencia estará envolviéndote siempre. Te conducirá, te proveerá y te protegerá en todo tiempo. Lo único que necesitas es orar, confiar, escuchar y obedecer sus preceptos.

 

Estas son tres promesas que no puedes olvidar ahora, y de las cuales debes apropiarte, porque recordando y obedeciendo lo que Dios escribe en su Palabra tendrás una vida cristiana de éxito:

1.     ¡Te Conducirá! (Victoria – Vs.5)

Ninguna persona, ni siquiera satanás podrá detenerte y mucho menos derrotarte, porque el Dios Todo poderoso está y estará contigo todos los días de tu vida.  Por lo tanto, no te detengas y sigue adelante. No importa tu condición levántate y anda.

2.    ¡Te proveerá! (Éxito - Vs.7)

La voluntad de Dios para tu vida y la mía, están escritas en Su Palabra, no puedes ignorar sus instrucciones y consejos, de lo contrario te irá mal en el camino y nada te saldrá bien. Si quieres agradar a Dios y recibir sus bendiciones, nunca te apartes de su Palabra.

3.    ¡Te Protegerá! (Bienestar - Vs.8)

El deseo de Dios es bendecirte y lo hará todo el tiempo, ahora mismo. Solamente confía, esfuérzate y sé valiente en el Señor. Él hará que lo imposible se haga realidad.

 

Es mi deseo y mi oración, que Dios te llene de Su Presencia cada día y supla los anhelos que hay en tu corazón.

 

CONFESIÓN DE FE:

HARÉ LO QUE SÉ QUE PUEDO HACER: ORAR, CONFIAR, ESCUCHAR Y OBEDECER; ENTONCES SE QUE ÉL HARÁ LO QUE NO PUEDO HACER YO: CONDUCIRME, PROVEERME Y PROTEGERME; ASÍ RECIBIRÉ: VICTORIA, ÉXITO Y BIENESTAR.

 

ORACIÓN:

Padre Santo que estas en lugares Celestiales, Elohim Kedoshim, Dios Santo (Levítico 19:2). Mi amado Dios y Señor, Tú eres quien por medio de tus promesas nos ha sentado allí mismo juntamente con Cristo Jesús, en lugares celestiales y de eminencia. Gracias quiero darte hoy por tan maravilloso privilegio, pues Tú eres un Dios que promete y cumple. Hoy no vengo a pedirte sino a darte gracias por las abundantes bendiciones que has derramado sobre mi vida y por estar siempre atento, por la victoria, el éxito, y el bienestar, que solo de Ti sé que puedo recibir. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús ¡Amén!


Juan Manuel Lamus O.

         

jueves, 16 de mayo de 2019

EL DESÁNIMO

 

SALMO 42:5-8 ¿Por qué estoy desanimado? ¿Por qué está tan triste mi corazón? ¡Pondré mi esperanza en Dios! Nuevamente lo alabaré, ¡mi Salvador y mi Dios! Ahora estoy profundamente desalentado, pero me acordaré de Ti, aun desde el lejano monte Hermón, donde nace el Jordán, desde la tierra del monte Mizar. Oigo el tumulto de los embravecidos mares, mientras me arrasan tus olas y las crecientes mareas. Pero cada día el Señor derrama su amor inagotable sobre mí, y todas las noches entono sus cánticos y oro a Dios, quien me da vida. (NTV)

 

Del desánimo y sus desastrosas consecuencias cuando se permite por un largo periodo.

Hay personas que sufren los efectos del desánimo durante años y no saben cómo reparar el daño causado por este devastador sentimiento.

 

La frustración es nuestra respuesta emocional ante experiencias en las que los resultados no son los esperados. Cuando nos negamos a reconocer y a enfrentar la realidad de un fracaso, podemos comenzar a desanimarnos. Las frustraciones son inevitables, pero los creyentes no tienen que ser esclavos del desánimo. Todos enfrentamos con regularidad dificultades que pueden hacer que nos sintamos débiles, sin embargo, el desánimo, como cuando se atraviesa un túnel oscuro, debe ser temporal, después de un breve tiempo debemos estar en el otro lado. Yo he experimentado situaciones en las que estuve muy abatido, a veces, he tenido que ponerme de rodillas para clamar a Dios por aliento diciendo:

¡Que el desánimo, la tristeza, la frustración, ni la desesperación me hagan perder mi fe y esperanza en Ti Señor!

Después de pedirle que me dé un cambio de actitud y me ayude a dejar a un lado mi carga, he podido sentirme mejor.

 

Para obtener la victoria, debemos:

1.     Mirar dentro de nosotros mismos. Reconocer la razón concreta de nuestro desánimo, como también los conflictos no resueltos que haya en nuestro corazón. Identificar la raíz de nuestros sentimientos de tristeza nos permitirá superarlos.

2.   Volvernos a Dios. Pero más importante aun, debemos volvernos a Dios. Mientras nos mantengamos hablando de nuestro dolor, sufrimiento, turbación o de nuestros sueños hechos trizas, nos regodearemos en la desesperación, en el momento que levantemos nuestra cabeza y digamos "Padre", daremos el primer paso para dejar el desánimo.

 

CONFESION DE FE:

CONVERTIRÉ MI DESÁNIMO EN UNA PETICIÓN DE AYUDA A DIOS, PUES ESTOY PLENAMENTE CONVENCIDO QUE ÉL PUEDE RENOVAR MIS ESPERANZAS Y EVITAR QUE LAS EMOCIONES NEGATIVAS DOMINEN MI VIDA, ENTONCES MIRARÉ DENTRO DE MI Y ME VOLVERÉ A ÉL.

 

ORACION:

Padre Celestial, Elohim Mauzi, Dios de mi Fortaleza (Salmo 43:2). Mi amado Dios y Señor Jesucristo, sé que Tú, El Fuerte, deseas hacernos fuertes. Gracias mi Señor, porque cuando me doy cuenta que soy débil y estoy desanimado, entonces Tú puedes hacerme fuerte y alentarme, cuando estoy en comunión contigo y mi confianza esta puesta solo en Ti, se que sucederán milagros en mi vida que harán que mi desánimo desaparezca y pueda yo, con las herramientas que Tú me has provisto, dominar las circunstancias y no dejar que ellas me dominen; los caminos llenos de obstáculos Tú allanarás, entonces en Ti puedo confiar plenamente y digo: ¡Cuando estoy débil y triste, fuerte y feliz soy pues estoy en la presencia de Dios! He orado en el Poderoso Nombre de Jesús ¡Amén!


Juan Manuel Lamus O.

         

miércoles, 15 de mayo de 2019

EVALÚE

 

1 CORINTIOS 6:19,20 ¿No se dan cuenta de que su cuerpo es el Templo del Espíritu Santo, quien vive en ustedes y les fue dado por Dios? Ustedes no se pertenecen a sí mismos, porque Dios los compró a un alto precio. Por lo tanto, honren a Dios con su cuerpo. (NTV)

 

Evalúe su compromiso y su obediencia.

¿Ha evaluado usted alguna vez su compromiso con el Señor?

 

Lamentablemente, muchos cristianos han cruzado la puerta de la salvación y se han instalado en sus bancas, sin esperar nada más, pero Cristo quiere que decidamos deliberadamente dejar que Él sea el Señor de nuestras vidas. Esto requiere que renunciemos a todos nuestros derechos y reconozcamos que Él es quien traza el curso de nuestras vidas. Nuestra responsabilidad es simplemente obedecer.

 

Sin embargo, nuestra tendencia natural es limitar las áreas a las que damos acceso a Dios. El día en que usted puso su fe en Cristo como su Salvador:

1.     ¿Se quedó con el título de propiedad de su vida?

2.    ¿Ha dibujado un círculo que dice: "¿Esta es el área en la que te serviré Señor, pero no me pidas que vaya más lejos?"

Si es así, usted no ha reconocido que cuando Cristo le perdonó, también le compró para Él. Todo lo que usted es y tiene, le pertenece al Señor. El colmo del orgullo es reclamar autoridad sobre lo que ya no le pertenece a usted.

 

Cuando el Señor nos desafía a hacer algo más allá de los límites que nosotros nos hemos fijado, nos está llamando a un mayor nivel de compromiso. No importa qué tan dedicados podamos estar actualmente, ninguno de nosotros ha alcanzado el máximo nivel. Cada reto es una oportunidad para dar a Cristo completa autoridad sobre todos los aspectos de la vida. Su grado de compromiso con Dios es el mismo grado de obediencia a cualquier cosa que Dios le pida que haga. Como posesiones compradas con la sangre de Cristo, somos de Él no solo porque nos ha comprado, sino además por su amor sacrificial con que nos ha amado.

 

Evalué, la obra de Dios exige compromiso, acepte la autoridad de Jesucristo.

 

CONFESIÓN DE FE:

ACEPTARÉ EL RETO DE DAR COMPLETA AUTORIDAD A CRISTO SOBRE MI VIDA, SÉ QUE ÉL ME COMPRO A PRECIO DE SANGRE, Y DEBO EVALUAR CON BUEN CRITERIO MI COMPROMISO CON ÉL, ASÍ PASARÉ A UN MAYOR NIVEL EN EL SERVICIO EN EL REINO Y EN LA OBEDIENCIA.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Oheenu, el Señor es nuestro Dios (Salmo 99:5). Dios y Señor mío Jesucristo, Todopoderoso eres Tú, eres la fuente de todo poder, capacidad y fuerza, eres el más fuerte en el universo y nadie es más poderoso que Tú. Es por eso por lo que puedo acercarme a Ti, al Fuerte, y entonces allí, en tu Presencia, me infundirás fuerza y me capacitarás para hacer todo lo que me has llamado a hacer. Pero es claro también que debo evaluar permanentemente mi compromiso contigo y mi obediencia, pues es la única forma de ser cada día más eficiente en el servicio en tu Reino. Gracias mi amado Señor y Salvador Jesucristo por haberme comprado a precio de sangre para hacerme parte de tu familia amándome sacrificialmente y hacerme un servidor comprometido con todo m ser; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!


Juan Manuel Lamus O.

       

martes, 14 de mayo de 2019

MOMENTOS

 

JOSUÉ 1:8 Nunca se aparte de tu boca este libro de la Ley; más bien, medita en él de día y de noche, para que guardes y cumplas todo lo que está escrito en él. Así tendrás éxito y todo te saldrá bien. (RVA'15)

 

De los momentos que nos sustentan.

La meditación es parte vital de nuestra relación con Dios, sin embargo, es dejada de lado por muchos creyentes.

 

Por tanto, comencemos por lo fundamental y hagámonos la importante pregunta:

¿Cómo se puede meditar?


1.     Debemos dedicarnos a leer la Palabra de Dios.

Si queremos escuchar el mensaje del Señor, debemos profundizar en las Escrituras. Este no es un simple libro; es el mismísimo mensaje de Dios a su pueblo. Tenemos las Escrituras para conocer más al Señor. Como mayordomos fieles de este regalo maravilloso, debemos hacerlo parte integral de nuestras vidas.

2.    Debemos aprender a responder piadosamente a Dios al leer Su Palabra.

Cuando leamos un pasaje de la Biblia, debemos elevar esa Palabra al Cielo como una oración. Confirmamos el mensaje de la Biblia mostrando a nuestro Padre Celestial que estamos de acuerdo con lo que Él ha dicho.

3.    Debemos aplicar la Palabra.

La Biblia no está aquí simplemente para darnos información; fue dada para que la obedezcamos, para que seamos hacedores de ella y no tan solo oidores. (Santiago 1:22)

4.   Debemos someternos a la Voluntad de Dios.

Si dedicamos tiempo para escuchar seriamente al Señor, Él nos revelará sus planes para nuestra vida. Si aplicamos lo que hemos escuchado, la meditación se volverá cada vez más instintiva para nosotros y escucharemos la voz del Señor con regularidad.

 

Dios tiene un mensaje particular para usted, así que es imperativo que se tome el tiempo para escuchar lo que le está diciendo.

Si lo hace, disfrutará de la riqueza de su relación con Él.

 

CONFESIÓN DE FE:

RESERVARÉ UN MOMENTO MUY ESPECIAL EN MI COTIDIANIDAD, PARA INVERTIRLO EN LA MEDITACIÓN, CONOCIMIENTO Y APLICACIÓN DE LA PALABRA DE DIOS, NO SOLO POR EL SUSTENTO QUE ESTO APORTA A MI VIDA, SINO TAMBIÉN POR DISCIPLINA Y OBEDIENCIA.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Emet, Dios de la Verdad (Salmo 31:5). Mi amado Señor Jesús TÚ eres la fuente última de la realidad, pues todo lo que se relaciona contigo es verdad y es real. En tu Palabra dices que si conocemos esa verdad, que eres Tú mi Señor, seremos libres, es por eso por lo que hoy me acerco a Ti en busca de tu Palabra cierta, para meditar en ella y hacer conforme a todo lo que Tú dices en ella, de manera que no solo me vea grandemente beneficiado yo, sino que también pueda compartirla con todos aquellos que todavía no te conocen y que te necesitan para ser verdaderamente libres. Gracias mi amado Señor y Salvador Jesucristo por tu Palabra y las enseñanzas poderosas que en ella nos entregas para bendición; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!


Juan Manuel Lamus O.