miércoles, 22 de mayo de 2019

¿COMPROMETIDO?

 

LUCAS 9:23-27 Entonces dijo a la multitud:

"Si alguno de ustedes quiere ser mi seguidor, tiene que abandonar su manera egoísta de vivir, tomar su cruz cada día y seguirme. Si tratas de aferrarte a la vida, la perderás, pero si entregas tu vida por mi causa, la salvarás. ¿Y qué beneficio obtienes si ganas el mundo entero, pero te pierdes o destruyes a ti mismo? Si alguien se avergüenza de Mí y de mi mensaje, el Hijo del Hombre se avergonzará de esa persona cuando regrese en Su Gloria y en la Gloria del Padre y de los santos ángeles. Les digo la verdad, algunos de los que están aquí ahora no morirán sin antes ver el Reino de Dios". (NTV)

 

Para estar realmente comprometido es necesaria la muerte al yo, negarse a sí mismo.

Jesucristo fue obediente hasta la muerte (Filipenses 2:8). Mientras que algunos cristianos pueden ser llamados a renunciar a sus vidas para la Gloria de Dios, la mayoría de los creyentes no enfrentarán el martirio. Sin embargo, la muerte requerida de nosotros no es menos real. ¡¡¡Morimos a nuestro yo!!!

 

Los humanos somos seres independientes. Queremos las cosas a nuestra manera, en nuestro momento y en nuestros términos, pero Cristo dijo que cualquiera que quiera ser su seguidor debe negarse a sí mismo (Vs.23 RV). Por supuesto, eso cubre asuntos obvios como hábitos pecaminosos y pensamientos malos, pero también significa que debemos rechazar cosas buenas porque llegan en el momento equivocado o no están dentro del plan de Dios. Para un observador externo, el compromiso del cristiano de obedecer debe parecer extraño, en especial cuando las manos vacías toman una cruz (Vs.23). A veces, seguir al Señor implica sufrimiento o sacrificio.

Lo que los espectadores no pueden ver o experimentar es la profunda satisfacción que obtienen los creyentes al cumplir el compromiso; Cristo dijo:

"Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra" (Juan 4:34).

Así como la comida es para el cuerpo, la obediencia lo es para el alma y el espíritu.

Trabajar para Dios nutre, energiza, fortalece e ilumina, trayéndonos más satisfacción que los placeres. Aun cuando renunciar a uno mismo duele, obedecer a Dios trae alegría.

Los creyentes que prioricen la sumisión a Él sabrán lo que quiero decir.

 

CONFESIÓN DE FE:

LA SATISFACCIÓN DEL COMPROMISO SE ENCUENTRA EN ACERCARSE AL SEÑOR, SENTIR SU APROBACIÓN, SERVIRLE SIN CONDICIÓN Y ANHELAR ESCUCHAR:

"¡Hiciste bien, siervo bueno y fiel!" (Mateo 25:21 NVI).

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Emunah, El Dios Fiel (Deuteronomio 32:4). Amado Dios y Señor nuestro, Jesucristo, sé que eres completamente confiable, podemos confiar en Ti completamente, en esta vida y en el destino eterno. El estar siempre a tu lado y dispuesto para realizar el trabajo para el cual Tú me has llamado, el testificar de Ti, servirle a tu pueblo, y por medio de esto honrarte y agradarte, es para mí una prioridad y el compromiso mas importante en mi vida. Hoy clamo a Ti por ayuda para mantenerme en esta actitud, ser valiente y esforzado, y reflejar así a los demás el Cristo que mora en mí sin avergonzarme de Ti ni de tu mensaje. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por tu fidelidad demostrada generosamente con tu compromiso incondicional en la cruz del Calvario. He orado en tu Poderoso Nombre, Jesús ¡Amén!


Juan Manuel Lamus O.

         

martes, 21 de mayo de 2019

DESÁNIMO ESPIRITUAL

 

SALMO 34:1-8 Alabaré al Señor en todo tiempo; a cada momento pronunciaré sus alabanzas. Solo en el Señor me jactaré; que todos los indefensos cobren ánimo. Vengan, hablemos de las grandezas del Señor; exaltemos juntos Su Nombre. Oré al Señor, y Él me respondió; me libró de todos mis temores. Los que buscan su ayuda estarán radiantes de alegría; ninguna sombra de vergüenza les oscurecerá el rostro. En mi desesperación oré, y el Señor me escuchó; me salvó de todas mis dificultades. Pues el ángel del Señor es un guardián; rodea y defiende a todos los que le temen. Prueben y vean que el Señor es bueno; ¡qué alegría para los que se refugian en Él! (NTV)

 

Del desánimo espiritual, causado por el siniestro enemigo de Dios y sus hijos.

El desánimo puede ser el resultado de diferentes escenarios, pero satanás es el instigador. Él hará todo lo que pueda para abatirnos y para que mantengamos nuestro enfoque en las cosas negativas, en vez de Dios.


1.   Una forma sutil de desánimo espiritual es la idea de que no podemos agradar a Dios.

Esta es una trampa del diablo que atrapa a muchos cristianos. Si escribiéramos todo lo que pensamos que tenemos que hacer para agradar a Dios, ¿qué tan larga sería esa lista? Pensaríamos que debemos leer más la Biblia, orar más, dar más y testificar más de Cristo. Probablemente llenaríamos ambas caras de la hoja. Después miraríamos la lista y nos daríamos cuenta de que es imposible cumplir cada una de esas tareas. Esa es la trampa. Lo que agrada al Señor es nuestra obediencia, no el que tratemos de cumplir una lista larga de obligaciones.

2.   La oración no contestada es también otra fuente de desánimo espiritual.

Cuando presentamos una petición al Señor, Él no la responde necesariamente de la manera o en el momento que nosotros quisiéramos. Cuando ese es el caso, muchas veces nos decaemos, entonces a partir de allí podemos decidir no seguir orando.

 

El jueves pasado vimos que poner nuestra mirada en el Señor es esencial para romper las cadenas del desánimo. Y hoy mi recomendación cuando busques a Dios es:

Dale gracias por estar contigo mientras te sentiste desanimado; luego, acepta que Él debe tener el control de tu vida; y, por último, reconoce que Él es bueno y que al final hará que las circunstancias sean para bendición de tu vida.

¡¡¡Adelante, de la mano de Dios vencerás el desánimo espiritual!!!

 

CONFESIÓN DE FE:

NO PERMITIRÉ QUE LA IDEA DE NO AGRADAR A DIOS Y LAS ORACIONES NO CONTESTADAS ME LLEVEN AL DESÁNIMO ESPIRITUAL, PUES SÉ QUE MI DIOS ES INFINITAMENTE BUENO Y DESEA BENDECIRME SIEMPRE, SIN IMPORTAR LAS CIRCUNSTANCIAS.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Jehová El Shaddai, Dios Todopoderoso y Suficiente (Génesis 17:1). Mi Dios y Señor Jesucristo, gracias quiero darte hoy por el aliento de vida que me has impartido, pues me da el ánimo suficiente para soportar cualquier prueba por la que pueda pasar, y de esta manera no dejar que el enemigo ponga en mi el desánimo, y que esto prime sobre el poder tuyo. Yo estoy convencido que estas por encima de mis emociones y que todo, absolutamente todo lo que me sucede esta dentro de tu voluntad, solo ayúdame a verlo con tus ojos, a colocar plenamente en Ti todas mis expectativas. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!


Juan Manuel Lamus O.

        

lunes, 20 de mayo de 2019

PROMETIDO

 

Romanos 4:18-21 Abraham creyó contra toda esperanza, de modo que vino a ser padre de muchas naciones, de acuerdo con lo que le había sido dicho: Así será tu descendencia. Sin debilitarse en la fe, él tuvo muy en cuenta su cuerpo ya muerto (pues tenía casi cien años) y la matriz muerta de Sara. Pero no dudó de la promesa de Dios por falta de fe. Al contrario, fue fortalecido en su fe dando gloria a Dios, plenamente convencido de que Dios, quien había prometido, era poderoso para hacerlo. (RVA'15)

 

Dios cumple lo que nos ha prometido, solo tenemos que creer.

Llevada a cabo una encuesta informal sobre las oraciones de los creyentes en sus iglesias, se descubrió que la mayoría de la gente realiza uno o dos tipos de oración:

1.   El tipo SOS: que no solo significa "Salva nuestras almas", sino también "Oh Dios, ayúdanos ahora, ya".

2.  El tipo RNP: "Resuelve nuestros problemas". Las personas le pedían al Señor que les ayudara en todas las necesidades, dificultades, pruebas y tentaciones.

 

Lo común referente a todas las oraciones era que las personas querían vidas perfectas, despreocupadas y creían firmemente que eso era lo que Dios les había prometido. La conclusión que sacó de la encuesta fue: "La mayoría quiere que Dios lo haga todo". Sin embargo, Dios no ha prometido vivir nuestra vida por nosotros sino más bien caminar con nosotros a través de nuestra vida. Nuestra parte es creer, ser fieles y obedientes; su parte es dirigirnos, guiarnos, protegernos y ayudarnos.

 

En este poema se reconoce la verdadera naturaleza de la promesa de Dios:

Lo que Dios ha Prometido

Dios no ha prometido cielos siempre azules,

Sendas cubiertas de flores durante toda nuestra vida.

 

Dios no ha prometido sol sin lluvia,

Gozo sin tristeza, Paz sin dolor.

 

Pero Dios sí ha prometido Fuerzas para el día,

Descanso para la noche, Luz para el Camino,

Gracia para las pruebas, Ayuda de lo alto,

Compasión constante, y Amor sin fin.

 

CONFESIÓN DE FE:

HARÉ LO QUE SÉ QUE PUEDO HACER HOY Y LUEGO CONFIARÉ EN DIOS PARA QUE ÉL HAGA LO QUE NO PUEDO HACER YO, PUES ÉL LO HA PROMETIDO.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Emet, Dios de la Verdad (Salmo 31:5). Amado rey y Señor nuestro, El Dios Todopoderoso, se que Tú eres la fuente última de la realidad, y todo lo que se relaciona contigo es verdad y es real, y eres quien por medio de sus promesas nos ha sentado en lugares Celestiales juntamente con Cristo Jesús. Gracias quiero darte hoy por tan maravilloso privilegio, pues Tú eres un Dios que promete y cumple. Hoy no vengo a pedirte sino a darte gracias por las abundantes bendiciones que has derramado sobre mi vida y por estar siempre atento, por la paz, las fuerzas, la luz, el descanso, la gracia, la ayuda, la compasión, etc. y especialmente por el amor incondicional manifestado a través de tu hijo amado y Señor nuestro, Jesucristo; he orado en Su Poderoso Nombre ¡Amén!


Juan Manuel Lamus O.

         

domingo, 19 de mayo de 2019

UNA META COMÚN EN EL MATRIMONIO

 

Ser felices al lado de nuestro cónyuge es una meta común y uno de nuestros mayores compromisos en el matrimonio.

 

ECLESIASTÉS 9:9

Disfruta de la vida con la mujer amada durante esta efímera existencia que se te ha dado bajo el sol, porque esa es tu recompensa en la vida y en las fatigas que pasas bajo el sol. (BLPH)

 

El asunto es sencillo:

 

No debo sacrificarme por hacer feliz a mi cónyuge, ni él o ella a su vez, deben renunciar a sí mismos por hacernos felices.

Es un compromiso que demanda la voluntad de los dos.

Contribuir a la felicidad mutua.

Procuro su felicidad y mi pareja, a su turno, hace lo propio por mi felicidad.

 

¡¡¡La Felicidad es una Meta Común!!!

 

¿Qué ocurre cuando no entendemos y no aplicamos este principio?

Terminamos por ser infelices, caer en la amargura, sentir que la vida no vale nada y, en el peor de los casos, llegar al divorcio.

 

Reacciones Comunes:

1.     "Creo que perdí muchos años al lado de mi esposa."

Dice un joven profesional que, en su corazón, sentía que jamás podía mantener contenta a su cónyuge.

2.    "Jamás me opuse a nada de lo que me pidió. Me sacrifiqué por hacerlo feliz, y me quedé con nada."

Dice una esposa que evidenciaba su dolor porque pasados muchos años de sacrificio y entrega al hogar, el esposo decidió irse con otra mujer.

 

Si usted sólo espera que su pareja le haga feliz, está equivocado.

Pregúntese más bien, ¿qué estoy haciendo por la felicidad de mi cónyuge?

Es un compromiso de los dos, que demanda amor y perdón, renunciar a las ofensas, a los sentimientos dañinos y reconocer que la persona con quien compartimos nuestros días no es una pesada carga sino una bendición.

 

El rey Salomón explicó este fundamento familiar cuando escribió el pasaje que estudiamos hoy. (Eclesiastés 9:9)

 

Tenga presente que no contrajimos matrimonio para vivir en infelicidad, sino para vivir a plenitud. No estamos solos, hay una persona a nuestro lado.

 

Amor, Entrega y Sacrificio:

Son tres palabras que resumen un principio de vida cuando nos referimos a procurar la felicidad de nuestra pareja; es decir…

 

¡¡¡Dar los mejor de nosotros!!!

 

El apóstol Pablo lo resumió magistralmente con estas palabras en su carta a los creyentes de Éfeso:

 

EFESIOS 5:25-33

Para los maridos, eso significa: ame cada uno a su esposa tal como Cristo amó a la iglesia. Él entregó su vida por ella a fin de hacerla santa y limpia al lavarla mediante la purificación de la Palabra de Dios. Lo hizo para presentársela a sí mismo como una iglesia gloriosa, sin mancha ni arruga ni ningún otro defecto. Será, en cambio, santa e intachable. De la misma manera, el marido debe amar a su esposa como ama a su propio cuerpo. Pues un hombre que ama a su esposa en realidad demuestra que se ama a sí mismo. Nadie odia su propio cuerpo, sino que lo alimenta y lo cuida tal como Cristo lo hace por la iglesia. Y nosotros somos miembros de su cuerpo. Como dicen las Escrituras: "El hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su esposa, y los dos se convierten en uno solo". Eso es un gran misterio, pero ilustra la manera en que Cristo y la iglesia son uno. Por eso les repito: cada hombre debe amar a su esposa como se ama a sí mismo, y la esposa debe respetar a su marido. (NTV)

 

Amor y Respeto:

Dos elementos esenciales para el éxito y la felicidad en el matrimonio.

Viene bien hacer un alto en el camino y reconocer que quizá las cosas no andan bien en la relación familiar, porque hemos fallado.

No podemos echarle la culpa a nuestro cónyuge de todo cuanto ocurre.

Lo más probable es que en todos los casos, usted y yo tenemos una alta cuota de responsabilidad.

 

CONCLUSIÓN:

Un reto que debemos asumir en el matrimonio:

Planear una revisión de desempeño de vez en cuando, es ideal porque ayuda a sacar a la luz asuntos que escondemos por miedo a hablar de ellos.

Cuando estamos dispuestos a asumir los errores, los cambios que vienen son positivos.

Por supuesto, este ejercicio en algunos casos agrava la situación. ¿Por qué motivo?

Porque prevalece el orgullo en los dos.

 

La situación es distinta cuando involucramos a Dios y le permitimos que ocupe un lugar privilegiado en nuestra familia.

Él sabe cómo ayudarnos a resolver los conflictos y encontrar salida para los problemas.

No pierda de vista en el horizonte cercano y lejano un principio fundamental: ¡La felicidad mutua es importante!

Y no podemos solamente sentarnos a la espera de que nuestro cónyuge haga el mayor esfuerzo: ¡Es una tarea de dos!

 

¡¡¡Así es como funciona!!!

Tu matrimonio y tu familia son el tesoro más valioso que Dios te ha dado

¡¡¡CUÍDALO!!!

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti,

y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida,

y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud

y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

         

sábado, 18 de mayo de 2019

HEREDEROS DE LAS PROMESAS DE DIOS

 

¡¡¡Que a uno lo derriben, no es lo mismo a que lo dejen fuera de combate!!!

 

GÁLATAS 6:9,10

Así que no nos cansemos de hacer el bien. A su debido tiempo, cosecharemos numerosas bendiciones si no nos damos por vencidos. Por lo tanto, siempre que tengamos la oportunidad, hagamos el bien a todos, en especial a los de la familia de la fe. (NTV)

 

2 SAMUEL 10:12

¡Sé valiente! Luchemos con valor por nuestro pueblo y por las ciudades de nuestro Dios, y que se haga la voluntad del Señor. (NTV)

 

1 CORINTIOS 16:13,14

Manténganse alerta y firmes en la fe; pórtense con valentía, sean modelo de fortaleza. Todo lo que hagan, háganlo con amor. (BLPH)

 

DEUTERONOMIO 31:6

¡Así que sé fuerte y valiente! No tengas miedo ni sientas pánico frente a ellos, porque el Señor tu Dios, Él mismo irá delante de ti. No te fallará ni te abandonará. (NTV)

 

DEUTERONOMIO 4:29-31

Entonces, desde allí, buscarás al Señor tu Dios, y lo encontrarás si lo buscas con todo tu corazón y con toda tu alma. Cuando al cabo de los años hayas pasado por estos sufrimientos y angustias, entonces te volverás al Señor tu Dios y le obedecerás, porque el Señor tu Dios es un Dios misericordioso, que no te abandonará ni te aniquilará ni se olvidará de la alianza que con juramento hizo a tus antepasados. (BLPH)

 

1 CRÓNICAS 22:13

Tendrás éxito si procuras practicar los mandatos y normas que el Señor prescribió a Israel por medio de Moisés. ¡Ten ánimo y valor! ¡No temas ni te acobardes! (BLPH)

 

JOSUE 1:5…8,9

Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé… Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas. (RV60)

 

♥♥♥ Esfuérzate, se Valiente y Continúa ♥♥♥

¡¡¡Ponle ganas y sigue procurándolo!!!

 

HEBREOS 6:11,12

Sólo quisiéramos pedirles una cosa:

que no den tregua a su empeño hasta que la esperanza se convierta por fin en plena realidad.

Y no sean perezosos; antes bien, imiten a quienes, mediante la fe y la constancia,

están a punto de heredar las promesas Divinas. (PDT)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti,

y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida,

y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud

y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

         

viernes, 17 de mayo de 2019

TRES PROMESAS

 

JOSUÉ 1:5…7,8 Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida. Como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré ni te desampararé… Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de cumplir toda la ley que mi siervo Moisés te mandó. No te apartes de ella ni a la derecha ni a la izquierda, para que tengas éxito en todo lo que emprendas. Nunca se aparte de tu boca este libro de la Ley; más bien, medita en él de día y de noche, para que guardes y cumplas todo lo que está escrito en él. Así tendrás éxito y todo te saldrá bien. (RV60)

 

De tres Promesas escritas en la Palabra para aprender y empezar a recibir de Dios; que, orando, escuchando, confiando y obedeciendo podrás alcanzar el éxito que Él tiene determinado para los que creen y actúan en consecuencia.

 

Josué, hijo de Nun, fue elegido por Dios como representante y sucesor de Moisés para guiar al pueblo de Israel.  Recibió la seguridad de que entraría a la tierra prometida y así fue, porque lo que Dios promete lo cumple. En este mismo instante Dios promete que su Presencia estará envolviéndote siempre. Te conducirá, te proveerá y te protegerá en todo tiempo. Lo único que necesitas es orar, confiar, escuchar y obedecer sus preceptos.

 

Estas son tres promesas que no puedes olvidar ahora, y de las cuales debes apropiarte, porque recordando y obedeciendo lo que Dios escribe en su Palabra tendrás una vida cristiana de éxito:

1.     ¡Te Conducirá! (Victoria – Vs.5)

Ninguna persona, ni siquiera satanás podrá detenerte y mucho menos derrotarte, porque el Dios Todo poderoso está y estará contigo todos los días de tu vida.  Por lo tanto, no te detengas y sigue adelante. No importa tu condición levántate y anda.

2.    ¡Te proveerá! (Éxito - Vs.7)

La voluntad de Dios para tu vida y la mía, están escritas en Su Palabra, no puedes ignorar sus instrucciones y consejos, de lo contrario te irá mal en el camino y nada te saldrá bien. Si quieres agradar a Dios y recibir sus bendiciones, nunca te apartes de su Palabra.

3.    ¡Te Protegerá! (Bienestar - Vs.8)

El deseo de Dios es bendecirte y lo hará todo el tiempo, ahora mismo. Solamente confía, esfuérzate y sé valiente en el Señor. Él hará que lo imposible se haga realidad.

 

Es mi deseo y mi oración, que Dios te llene de Su Presencia cada día y supla los anhelos que hay en tu corazón.

 

CONFESIÓN DE FE:

HARÉ LO QUE SÉ QUE PUEDO HACER: ORAR, CONFIAR, ESCUCHAR Y OBEDECER; ENTONCES SE QUE ÉL HARÁ LO QUE NO PUEDO HACER YO: CONDUCIRME, PROVEERME Y PROTEGERME; ASÍ RECIBIRÉ: VICTORIA, ÉXITO Y BIENESTAR.

 

ORACIÓN:

Padre Santo que estas en lugares Celestiales, Elohim Kedoshim, Dios Santo (Levítico 19:2). Mi amado Dios y Señor, Tú eres quien por medio de tus promesas nos ha sentado allí mismo juntamente con Cristo Jesús, en lugares celestiales y de eminencia. Gracias quiero darte hoy por tan maravilloso privilegio, pues Tú eres un Dios que promete y cumple. Hoy no vengo a pedirte sino a darte gracias por las abundantes bendiciones que has derramado sobre mi vida y por estar siempre atento, por la victoria, el éxito, y el bienestar, que solo de Ti sé que puedo recibir. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús ¡Amén!


Juan Manuel Lamus O.

         

jueves, 16 de mayo de 2019

EL DESÁNIMO

 

SALMO 42:5-8 ¿Por qué estoy desanimado? ¿Por qué está tan triste mi corazón? ¡Pondré mi esperanza en Dios! Nuevamente lo alabaré, ¡mi Salvador y mi Dios! Ahora estoy profundamente desalentado, pero me acordaré de Ti, aun desde el lejano monte Hermón, donde nace el Jordán, desde la tierra del monte Mizar. Oigo el tumulto de los embravecidos mares, mientras me arrasan tus olas y las crecientes mareas. Pero cada día el Señor derrama su amor inagotable sobre mí, y todas las noches entono sus cánticos y oro a Dios, quien me da vida. (NTV)

 

Del desánimo y sus desastrosas consecuencias cuando se permite por un largo periodo.

Hay personas que sufren los efectos del desánimo durante años y no saben cómo reparar el daño causado por este devastador sentimiento.

 

La frustración es nuestra respuesta emocional ante experiencias en las que los resultados no son los esperados. Cuando nos negamos a reconocer y a enfrentar la realidad de un fracaso, podemos comenzar a desanimarnos. Las frustraciones son inevitables, pero los creyentes no tienen que ser esclavos del desánimo. Todos enfrentamos con regularidad dificultades que pueden hacer que nos sintamos débiles, sin embargo, el desánimo, como cuando se atraviesa un túnel oscuro, debe ser temporal, después de un breve tiempo debemos estar en el otro lado. Yo he experimentado situaciones en las que estuve muy abatido, a veces, he tenido que ponerme de rodillas para clamar a Dios por aliento diciendo:

¡Que el desánimo, la tristeza, la frustración, ni la desesperación me hagan perder mi fe y esperanza en Ti Señor!

Después de pedirle que me dé un cambio de actitud y me ayude a dejar a un lado mi carga, he podido sentirme mejor.

 

Para obtener la victoria, debemos:

1.     Mirar dentro de nosotros mismos. Reconocer la razón concreta de nuestro desánimo, como también los conflictos no resueltos que haya en nuestro corazón. Identificar la raíz de nuestros sentimientos de tristeza nos permitirá superarlos.

2.   Volvernos a Dios. Pero más importante aun, debemos volvernos a Dios. Mientras nos mantengamos hablando de nuestro dolor, sufrimiento, turbación o de nuestros sueños hechos trizas, nos regodearemos en la desesperación, en el momento que levantemos nuestra cabeza y digamos "Padre", daremos el primer paso para dejar el desánimo.

 

CONFESION DE FE:

CONVERTIRÉ MI DESÁNIMO EN UNA PETICIÓN DE AYUDA A DIOS, PUES ESTOY PLENAMENTE CONVENCIDO QUE ÉL PUEDE RENOVAR MIS ESPERANZAS Y EVITAR QUE LAS EMOCIONES NEGATIVAS DOMINEN MI VIDA, ENTONCES MIRARÉ DENTRO DE MI Y ME VOLVERÉ A ÉL.

 

ORACION:

Padre Celestial, Elohim Mauzi, Dios de mi Fortaleza (Salmo 43:2). Mi amado Dios y Señor Jesucristo, sé que Tú, El Fuerte, deseas hacernos fuertes. Gracias mi Señor, porque cuando me doy cuenta que soy débil y estoy desanimado, entonces Tú puedes hacerme fuerte y alentarme, cuando estoy en comunión contigo y mi confianza esta puesta solo en Ti, se que sucederán milagros en mi vida que harán que mi desánimo desaparezca y pueda yo, con las herramientas que Tú me has provisto, dominar las circunstancias y no dejar que ellas me dominen; los caminos llenos de obstáculos Tú allanarás, entonces en Ti puedo confiar plenamente y digo: ¡Cuando estoy débil y triste, fuerte y feliz soy pues estoy en la presencia de Dios! He orado en el Poderoso Nombre de Jesús ¡Amén!


Juan Manuel Lamus O.