sábado, 25 de mayo de 2019

DESARROLLANDO EL SER INTERIOR

¡¡¡Descuidar el ser interior es descuidar el propósito de Dios en nosotros!!!

 

Si trabajamos duro en nuestro empleo, nos ganaremos el sostén; si trabajamos duro en nosotros mismos, podemos hacer una fortuna. (Jim Rohn)

Si no hay cimas y valles en nuestra vida, eso significa que estamos muertos. (Anónimo)

¿Podrá haber algo más triste que un trabajo no terminado? Sí, un trabajo nunca comenzado. (Christina Rossetti)

El ciclón deriva sus poderes desde un centro calmado; así también una persona.

(Norman Vincent Peale)

Necesitamos estar dispuestos a soltar la vida que hemos planeado para abrazar la vida que nos aguarda. (Joseph Campbell)

Nunca seremos la persona que podemos ser si la presión, la tensión y la disciplina son retiradas de nuestra vida. (James G. Bilkey)

Tal vez nunca sepamos qué resultados salieron de nuestra acción; pero si no hacemos nada, no habrá resultado alguno. (Mahatma Gandhi)

El pesimista se queja de la dirección del viento; el optimista espera que cambie; el realista ajusta las velas. (William Arthur Ward)

Estamos confinados tan sólo por los muros que nosotros mismos construimos.

(Autor Desconocido)

No hay mejor ejercicio para nuestro corazón que agacharnos y ayudar a otro a levantarse. (Bernard Meltzer)

Cuando la culpa levanta su fea cabeza, confrontémosla, discutámosla y dejémosla ir. El pasado ya pasó; perdonémoslo y sigamos adelante. (Bernie S. Siegel)

Podemos vivir toda una vida y, al final, conocer más sobre otras personas que sobre nosotros mismos. (Beryl Markham)

Veamos al cambio como una constante en nuestras vidas; démosle la bienvenida, esperémoslo, anticipémoslo. (Denis Waitley)

El arte de ser feliz yace en el poder de extraer felicidad de las cosas comunes.

(Henry Ward Beecher)

El fondo se convirtió en el sólido fundamento sobre el cual reconstruí mi vida.

(J.K. Rowling)

 

Si dejamos de trabajar lo que la Biblia llama el "Ser Interior", perderemos de vista la hermosura contenida en la expresión "a imagen y semejanza de Dios".

 

¡¡¡Perdemos mucho tiempo cuidando el exterior e ignorando la vida interna!!!

 

2 CORINTIOS 4:15,16

Todo esto es para el bien de ustedes. Así, cuantos más participen del favor de Dios, tanto más crecerá la acción de gracias para Gloria de Dios. Esta es la razón por la que nunca nos desanimamos. Aunque nuestro cuerpo mortal se va desmoronando, nuestro ser interior va recibiendo día tras día nueva vida. (BLPH)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti,

y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida,

y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud

y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

        

viernes, 24 de mayo de 2019

PACIENTEMENTE

 

SALMO 40:1 Pacientemente esperé a Jehová, y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. (RV60)

SALMO 37:3-5 Confía en el Señor y haz el bien. Habita en la tierra y apaciéntate de la fidelidad. Deléitate en el Señor y Él te concederá los anhelos de tu corazón. Encomienda al Señor tu camino; confía en Él, y Él hará. (RVA'15)

 

Aprendamos a esperar en el Señor, pacientemente. El Señor dice:

"Te guiaré por el mejor sendero para tu vida; te aconsejaré y velaré por ti". (Salmo 32:8)

Practicar la paciencia es una tarea difícil. Esto es especialmente cierto cuando esperamos en el Señor, quien tiene su propio calendario.

 

Pero los creyentes que confían en que Dios cumplirá sus promesas, son recompensados generosamente con el deseo de sus corazones:


1.   La disposición de esperar revela el valor de lo que la persona desea.

Imaginemos, por ejemplo, que una joven anhela tener un esposo. Ella debe decidir si dar más importancia a casarse, o esperar con paciencia el compañero elegido por Dios. Si su prioridad es lo primero, podrá aceptar una oferta que es menos de lo que el Señor tenía para ella. El hombre pudiera ser un buen creyente, pero no el adecuado para esta joven específica.


2.   Nadie termina mal si espera que el Señor envíe lo mejor de Él en su tiempo perfecto.

Por supuesto, los creyentes no reciben todo lo que piden. A veces, Dios simplemente dice que no. En otros casos, ajusta nuestros deseos a los suyos. Por nuestra condición humana, no podemos conocer todos los detalles de una situación, por lo tanto, pedimos lo que pensamos que necesitamos, con base en nuestra limitada información.


3.   Un corazón sumiso acepta la dirección del Padre Celestial.

Cuando el esperado objeto del deseo llega, es posible que no se parezca a lo que el creyente pidió en un principio, pero será exactamente lo que necesita.

 

Esperar pacientemente en el Señor es un testimonio maravilloso, pues cuando Él responde, otros ven la realidad de Dios, su fidelidad y el acierto de nuestra confianza. Además, nuestra propia fe se fortalece. 

 

¡¡¡La paciencia es un atributo esencial para experimentar lo mejor de Dios!!!

 

CONFESIÓN DE FE:

LOS NECIOS SE APRESURAN PARA AGARRAR SU PAGO, PERO LOS CREYENTES SABIOS SABEN QUE LA BENDICIÓN VENDRÁ EN EL TIEMPO ACERTADO, ADECUADO Y PERFECTO DE DIOS, PUES ÉL SIEMPRE CUMPLE LO QUE PROMETE.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Rahee, el Dios que ve (Génesis 16:13). Mi amado Dios y Señor Jesucristo, el Todopoderoso que ve y conoce todo, hoy clamo a Ti, Dios lleno de sabiduría, para que me ayudes a poder, sin condiciones ni dudas, adaptarme a tu calendario y aceptar tus tiempos, con la seguridad y la convicción de que Tú sabes que es lo mejor para mí y cuál es el momento adecuado y perfecto para recibir las promesas que me has hecho. Estoy dispuesto a esperar pacientemente, seguro de que todo saldrá bien, de acuerdo con tu buena, agradable y perfecta voluntad; por eso tendré un corazón sumiso a tu dirección. Gracias Espíritu Santo por tu guía e instrucción permanentes para mi vida. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús ¡Amén!


Juan Manuel Lamus O.

         

jueves, 23 de mayo de 2019

SEGUIRLO

 

MATEO 4:18-25 Cierto día, mientras Jesús caminaba por la orilla del mar de Galilea, vio a dos hermanos, a Simón, también llamado Pedro, y a Andrés, que echaban la red al agua, porque vivían de la pesca.  Jesús los llamó:

-      "Vengan, síganme, ¡y Yo les enseñaré cómo pescar personas!".

Y enseguida dejaron las redes y lo siguieron. Un poco más adelante por la orilla, vio a otros dos hermanos, Santiago y Juan, sentados en una barca junto a su padre, Zebedeo, reparando las redes. También los llamó para que lo siguieran. Ellos, dejando atrás la barca y a su padre, lo siguieron de inmediato. Jesús viajó por toda la región de Galilea enseñando en las sinagogas, anunciando la Buena Noticia del Reino, y sanando a la gente de toda clase de enfermedades y dolencias. Las noticias acerca de Él corrieron y llegaron tan lejos como Siria, y pronto la gente comenzó a llevarle a todo el que estuviera enfermo. Y Él los sanaba a todos, cualquiera fuera la enfermedad o el dolor que tuvieran, o si estaban poseídos por demonios, o eran epilépticos o paralíticos. Numerosas multitudes lo seguían a todas partes: gente de Galilea, de las Diez Ciudades, de Jerusalén, de toda Judea y del oriente del río Jordán. (NTV)

 

¿Qué significa seguir a Jesús?

Cuando Jesús llamó a sus discípulos, ellos dejaron todo al instante y le siguieron. Podríamos pensar que la vida cristiana debió de haber sido más fácil para ellos que para nosotros. Cuando Jesús caminaba, ellos iban detrás de Él, cuando enseñaba, escuchaban su voz, al observar su interacción con las personas aprendían de su ejemplo, pero…

¿Cómo vamos nosotros a seguir a Jesús, puesto que Él ya no está en la Tierra?

No podemos tocarlo, verlo o escucharlo de la manera que sus discípulos lo hicieron.

 

Cuando Cristo estaba a punto de dejar esta Tierra, prometió a sus discípulos que les enviaría un Consolador que nunca los abandonaría. En realidad, este Consolador viviría dentro de ellos (Juan 14:16,17). Hoy en día seguimos a Jesús al escuchar y prestar atención a Su Espíritu en nosotros, que es el guía más íntimo que podemos tener. El Espíritu Santo hace por nosotros todo lo que Cristo hizo por sus discípulos. Él nos guía en todo momento y nos enseña las verdades de Dios, pero su trabajo en realidad va más allá, el Espíritu Santo nos transforma desde adentro hacia fuera y nos capacita para servir y obedecer al Señor. Nos ayuda a descubrir la voluntad de Dios para nuestras vidas, y nos da el deseo y la fortaleza para seguir el camino que Él ha dispuesto para nosotros. Todo lo que tenemos que hacer es obedecer.

 

Para seguir a Cristo debemos ser sensibles a la voz del Espíritu Santo, Cuanto más rendido esté usted a Su dirección, más sensible se volverá su oído espiritual.

 

CONFESIÓN DE FE:

ESTOY CONVENCIDO QUE ESCUCHAR AL ESPÍRITU SANTO EN ORACIÓN, LEER Y MEDITAR LA PALABRA DE DIOS, CONGREGARSE Y OBEDECERLO ES LA ÚNICA MANERA DE SEGUIR A JESÚS Y CRECER EN LA VIDA CRISTIANA, ENTONCES ASÍ LO HARÉ PARA SER UN VERDADERO SEGUIDOR DE CRISTO.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Elohim Kol Basar, Dios de Toda Carne (jeremías 32:27). Dios y Señor mío, El Todopoderoso, Señor Jesús, Adonai, Rey de reyes y Señor de señores (Isaías 6:1), eres Soberano Rey y Señor mío, por eso hoy quiero darte gracias por el Espíritu Santo y por tu Palabra, pues me ayudan a seguirte y en mi crecimiento espiritual. Tu Santo Espíritu me guía, me protege y me consuela; y tu Palabra es la mejor herramienta que pueda tener a la mano, y en mi corazón, para aprender a ser un verdadero seguidor tuyo. Gracias mi amado Señor y Salvador Jesucristo por ayudarme a descubrir tu voluntad para mi vida, y poner en mi el deseo y la fortaleza para seguir el camino que me has trazado; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!


Juan Manuel Lamus O.

        

miércoles, 22 de mayo de 2019

¿COMPROMETIDO?

 

LUCAS 9:23-27 Entonces dijo a la multitud:

"Si alguno de ustedes quiere ser mi seguidor, tiene que abandonar su manera egoísta de vivir, tomar su cruz cada día y seguirme. Si tratas de aferrarte a la vida, la perderás, pero si entregas tu vida por mi causa, la salvarás. ¿Y qué beneficio obtienes si ganas el mundo entero, pero te pierdes o destruyes a ti mismo? Si alguien se avergüenza de Mí y de mi mensaje, el Hijo del Hombre se avergonzará de esa persona cuando regrese en Su Gloria y en la Gloria del Padre y de los santos ángeles. Les digo la verdad, algunos de los que están aquí ahora no morirán sin antes ver el Reino de Dios". (NTV)

 

Para estar realmente comprometido es necesaria la muerte al yo, negarse a sí mismo.

Jesucristo fue obediente hasta la muerte (Filipenses 2:8). Mientras que algunos cristianos pueden ser llamados a renunciar a sus vidas para la Gloria de Dios, la mayoría de los creyentes no enfrentarán el martirio. Sin embargo, la muerte requerida de nosotros no es menos real. ¡¡¡Morimos a nuestro yo!!!

 

Los humanos somos seres independientes. Queremos las cosas a nuestra manera, en nuestro momento y en nuestros términos, pero Cristo dijo que cualquiera que quiera ser su seguidor debe negarse a sí mismo (Vs.23 RV). Por supuesto, eso cubre asuntos obvios como hábitos pecaminosos y pensamientos malos, pero también significa que debemos rechazar cosas buenas porque llegan en el momento equivocado o no están dentro del plan de Dios. Para un observador externo, el compromiso del cristiano de obedecer debe parecer extraño, en especial cuando las manos vacías toman una cruz (Vs.23). A veces, seguir al Señor implica sufrimiento o sacrificio.

Lo que los espectadores no pueden ver o experimentar es la profunda satisfacción que obtienen los creyentes al cumplir el compromiso; Cristo dijo:

"Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra" (Juan 4:34).

Así como la comida es para el cuerpo, la obediencia lo es para el alma y el espíritu.

Trabajar para Dios nutre, energiza, fortalece e ilumina, trayéndonos más satisfacción que los placeres. Aun cuando renunciar a uno mismo duele, obedecer a Dios trae alegría.

Los creyentes que prioricen la sumisión a Él sabrán lo que quiero decir.

 

CONFESIÓN DE FE:

LA SATISFACCIÓN DEL COMPROMISO SE ENCUENTRA EN ACERCARSE AL SEÑOR, SENTIR SU APROBACIÓN, SERVIRLE SIN CONDICIÓN Y ANHELAR ESCUCHAR:

"¡Hiciste bien, siervo bueno y fiel!" (Mateo 25:21 NVI).

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Emunah, El Dios Fiel (Deuteronomio 32:4). Amado Dios y Señor nuestro, Jesucristo, sé que eres completamente confiable, podemos confiar en Ti completamente, en esta vida y en el destino eterno. El estar siempre a tu lado y dispuesto para realizar el trabajo para el cual Tú me has llamado, el testificar de Ti, servirle a tu pueblo, y por medio de esto honrarte y agradarte, es para mí una prioridad y el compromiso mas importante en mi vida. Hoy clamo a Ti por ayuda para mantenerme en esta actitud, ser valiente y esforzado, y reflejar así a los demás el Cristo que mora en mí sin avergonzarme de Ti ni de tu mensaje. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por tu fidelidad demostrada generosamente con tu compromiso incondicional en la cruz del Calvario. He orado en tu Poderoso Nombre, Jesús ¡Amén!


Juan Manuel Lamus O.

         

martes, 21 de mayo de 2019

DESÁNIMO ESPIRITUAL

 

SALMO 34:1-8 Alabaré al Señor en todo tiempo; a cada momento pronunciaré sus alabanzas. Solo en el Señor me jactaré; que todos los indefensos cobren ánimo. Vengan, hablemos de las grandezas del Señor; exaltemos juntos Su Nombre. Oré al Señor, y Él me respondió; me libró de todos mis temores. Los que buscan su ayuda estarán radiantes de alegría; ninguna sombra de vergüenza les oscurecerá el rostro. En mi desesperación oré, y el Señor me escuchó; me salvó de todas mis dificultades. Pues el ángel del Señor es un guardián; rodea y defiende a todos los que le temen. Prueben y vean que el Señor es bueno; ¡qué alegría para los que se refugian en Él! (NTV)

 

Del desánimo espiritual, causado por el siniestro enemigo de Dios y sus hijos.

El desánimo puede ser el resultado de diferentes escenarios, pero satanás es el instigador. Él hará todo lo que pueda para abatirnos y para que mantengamos nuestro enfoque en las cosas negativas, en vez de Dios.


1.   Una forma sutil de desánimo espiritual es la idea de que no podemos agradar a Dios.

Esta es una trampa del diablo que atrapa a muchos cristianos. Si escribiéramos todo lo que pensamos que tenemos que hacer para agradar a Dios, ¿qué tan larga sería esa lista? Pensaríamos que debemos leer más la Biblia, orar más, dar más y testificar más de Cristo. Probablemente llenaríamos ambas caras de la hoja. Después miraríamos la lista y nos daríamos cuenta de que es imposible cumplir cada una de esas tareas. Esa es la trampa. Lo que agrada al Señor es nuestra obediencia, no el que tratemos de cumplir una lista larga de obligaciones.

2.   La oración no contestada es también otra fuente de desánimo espiritual.

Cuando presentamos una petición al Señor, Él no la responde necesariamente de la manera o en el momento que nosotros quisiéramos. Cuando ese es el caso, muchas veces nos decaemos, entonces a partir de allí podemos decidir no seguir orando.

 

El jueves pasado vimos que poner nuestra mirada en el Señor es esencial para romper las cadenas del desánimo. Y hoy mi recomendación cuando busques a Dios es:

Dale gracias por estar contigo mientras te sentiste desanimado; luego, acepta que Él debe tener el control de tu vida; y, por último, reconoce que Él es bueno y que al final hará que las circunstancias sean para bendición de tu vida.

¡¡¡Adelante, de la mano de Dios vencerás el desánimo espiritual!!!

 

CONFESIÓN DE FE:

NO PERMITIRÉ QUE LA IDEA DE NO AGRADAR A DIOS Y LAS ORACIONES NO CONTESTADAS ME LLEVEN AL DESÁNIMO ESPIRITUAL, PUES SÉ QUE MI DIOS ES INFINITAMENTE BUENO Y DESEA BENDECIRME SIEMPRE, SIN IMPORTAR LAS CIRCUNSTANCIAS.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Jehová El Shaddai, Dios Todopoderoso y Suficiente (Génesis 17:1). Mi Dios y Señor Jesucristo, gracias quiero darte hoy por el aliento de vida que me has impartido, pues me da el ánimo suficiente para soportar cualquier prueba por la que pueda pasar, y de esta manera no dejar que el enemigo ponga en mi el desánimo, y que esto prime sobre el poder tuyo. Yo estoy convencido que estas por encima de mis emociones y que todo, absolutamente todo lo que me sucede esta dentro de tu voluntad, solo ayúdame a verlo con tus ojos, a colocar plenamente en Ti todas mis expectativas. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!


Juan Manuel Lamus O.

        

lunes, 20 de mayo de 2019

PROMETIDO

 

Romanos 4:18-21 Abraham creyó contra toda esperanza, de modo que vino a ser padre de muchas naciones, de acuerdo con lo que le había sido dicho: Así será tu descendencia. Sin debilitarse en la fe, él tuvo muy en cuenta su cuerpo ya muerto (pues tenía casi cien años) y la matriz muerta de Sara. Pero no dudó de la promesa de Dios por falta de fe. Al contrario, fue fortalecido en su fe dando gloria a Dios, plenamente convencido de que Dios, quien había prometido, era poderoso para hacerlo. (RVA'15)

 

Dios cumple lo que nos ha prometido, solo tenemos que creer.

Llevada a cabo una encuesta informal sobre las oraciones de los creyentes en sus iglesias, se descubrió que la mayoría de la gente realiza uno o dos tipos de oración:

1.   El tipo SOS: que no solo significa "Salva nuestras almas", sino también "Oh Dios, ayúdanos ahora, ya".

2.  El tipo RNP: "Resuelve nuestros problemas". Las personas le pedían al Señor que les ayudara en todas las necesidades, dificultades, pruebas y tentaciones.

 

Lo común referente a todas las oraciones era que las personas querían vidas perfectas, despreocupadas y creían firmemente que eso era lo que Dios les había prometido. La conclusión que sacó de la encuesta fue: "La mayoría quiere que Dios lo haga todo". Sin embargo, Dios no ha prometido vivir nuestra vida por nosotros sino más bien caminar con nosotros a través de nuestra vida. Nuestra parte es creer, ser fieles y obedientes; su parte es dirigirnos, guiarnos, protegernos y ayudarnos.

 

En este poema se reconoce la verdadera naturaleza de la promesa de Dios:

Lo que Dios ha Prometido

Dios no ha prometido cielos siempre azules,

Sendas cubiertas de flores durante toda nuestra vida.

 

Dios no ha prometido sol sin lluvia,

Gozo sin tristeza, Paz sin dolor.

 

Pero Dios sí ha prometido Fuerzas para el día,

Descanso para la noche, Luz para el Camino,

Gracia para las pruebas, Ayuda de lo alto,

Compasión constante, y Amor sin fin.

 

CONFESIÓN DE FE:

HARÉ LO QUE SÉ QUE PUEDO HACER HOY Y LUEGO CONFIARÉ EN DIOS PARA QUE ÉL HAGA LO QUE NO PUEDO HACER YO, PUES ÉL LO HA PROMETIDO.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Emet, Dios de la Verdad (Salmo 31:5). Amado rey y Señor nuestro, El Dios Todopoderoso, se que Tú eres la fuente última de la realidad, y todo lo que se relaciona contigo es verdad y es real, y eres quien por medio de sus promesas nos ha sentado en lugares Celestiales juntamente con Cristo Jesús. Gracias quiero darte hoy por tan maravilloso privilegio, pues Tú eres un Dios que promete y cumple. Hoy no vengo a pedirte sino a darte gracias por las abundantes bendiciones que has derramado sobre mi vida y por estar siempre atento, por la paz, las fuerzas, la luz, el descanso, la gracia, la ayuda, la compasión, etc. y especialmente por el amor incondicional manifestado a través de tu hijo amado y Señor nuestro, Jesucristo; he orado en Su Poderoso Nombre ¡Amén!


Juan Manuel Lamus O.

         

domingo, 19 de mayo de 2019

UNA META COMÚN EN EL MATRIMONIO

 

Ser felices al lado de nuestro cónyuge es una meta común y uno de nuestros mayores compromisos en el matrimonio.

 

ECLESIASTÉS 9:9

Disfruta de la vida con la mujer amada durante esta efímera existencia que se te ha dado bajo el sol, porque esa es tu recompensa en la vida y en las fatigas que pasas bajo el sol. (BLPH)

 

El asunto es sencillo:

 

No debo sacrificarme por hacer feliz a mi cónyuge, ni él o ella a su vez, deben renunciar a sí mismos por hacernos felices.

Es un compromiso que demanda la voluntad de los dos.

Contribuir a la felicidad mutua.

Procuro su felicidad y mi pareja, a su turno, hace lo propio por mi felicidad.

 

¡¡¡La Felicidad es una Meta Común!!!

 

¿Qué ocurre cuando no entendemos y no aplicamos este principio?

Terminamos por ser infelices, caer en la amargura, sentir que la vida no vale nada y, en el peor de los casos, llegar al divorcio.

 

Reacciones Comunes:

1.     "Creo que perdí muchos años al lado de mi esposa."

Dice un joven profesional que, en su corazón, sentía que jamás podía mantener contenta a su cónyuge.

2.    "Jamás me opuse a nada de lo que me pidió. Me sacrifiqué por hacerlo feliz, y me quedé con nada."

Dice una esposa que evidenciaba su dolor porque pasados muchos años de sacrificio y entrega al hogar, el esposo decidió irse con otra mujer.

 

Si usted sólo espera que su pareja le haga feliz, está equivocado.

Pregúntese más bien, ¿qué estoy haciendo por la felicidad de mi cónyuge?

Es un compromiso de los dos, que demanda amor y perdón, renunciar a las ofensas, a los sentimientos dañinos y reconocer que la persona con quien compartimos nuestros días no es una pesada carga sino una bendición.

 

El rey Salomón explicó este fundamento familiar cuando escribió el pasaje que estudiamos hoy. (Eclesiastés 9:9)

 

Tenga presente que no contrajimos matrimonio para vivir en infelicidad, sino para vivir a plenitud. No estamos solos, hay una persona a nuestro lado.

 

Amor, Entrega y Sacrificio:

Son tres palabras que resumen un principio de vida cuando nos referimos a procurar la felicidad de nuestra pareja; es decir…

 

¡¡¡Dar los mejor de nosotros!!!

 

El apóstol Pablo lo resumió magistralmente con estas palabras en su carta a los creyentes de Éfeso:

 

EFESIOS 5:25-33

Para los maridos, eso significa: ame cada uno a su esposa tal como Cristo amó a la iglesia. Él entregó su vida por ella a fin de hacerla santa y limpia al lavarla mediante la purificación de la Palabra de Dios. Lo hizo para presentársela a sí mismo como una iglesia gloriosa, sin mancha ni arruga ni ningún otro defecto. Será, en cambio, santa e intachable. De la misma manera, el marido debe amar a su esposa como ama a su propio cuerpo. Pues un hombre que ama a su esposa en realidad demuestra que se ama a sí mismo. Nadie odia su propio cuerpo, sino que lo alimenta y lo cuida tal como Cristo lo hace por la iglesia. Y nosotros somos miembros de su cuerpo. Como dicen las Escrituras: "El hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su esposa, y los dos se convierten en uno solo". Eso es un gran misterio, pero ilustra la manera en que Cristo y la iglesia son uno. Por eso les repito: cada hombre debe amar a su esposa como se ama a sí mismo, y la esposa debe respetar a su marido. (NTV)

 

Amor y Respeto:

Dos elementos esenciales para el éxito y la felicidad en el matrimonio.

Viene bien hacer un alto en el camino y reconocer que quizá las cosas no andan bien en la relación familiar, porque hemos fallado.

No podemos echarle la culpa a nuestro cónyuge de todo cuanto ocurre.

Lo más probable es que en todos los casos, usted y yo tenemos una alta cuota de responsabilidad.

 

CONCLUSIÓN:

Un reto que debemos asumir en el matrimonio:

Planear una revisión de desempeño de vez en cuando, es ideal porque ayuda a sacar a la luz asuntos que escondemos por miedo a hablar de ellos.

Cuando estamos dispuestos a asumir los errores, los cambios que vienen son positivos.

Por supuesto, este ejercicio en algunos casos agrava la situación. ¿Por qué motivo?

Porque prevalece el orgullo en los dos.

 

La situación es distinta cuando involucramos a Dios y le permitimos que ocupe un lugar privilegiado en nuestra familia.

Él sabe cómo ayudarnos a resolver los conflictos y encontrar salida para los problemas.

No pierda de vista en el horizonte cercano y lejano un principio fundamental: ¡La felicidad mutua es importante!

Y no podemos solamente sentarnos a la espera de que nuestro cónyuge haga el mayor esfuerzo: ¡Es una tarea de dos!

 

¡¡¡Así es como funciona!!!

Tu matrimonio y tu familia son el tesoro más valioso que Dios te ha dado

¡¡¡CUÍDALO!!!

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti,

y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida,

y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud

y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.