miércoles, 10 de julio de 2019

DUDAR

 

SALMO 9:7-10 Pero el Señor reina para siempre, desde su Trono lleva a cabo el juicio. Juzgará al mundo con justicia y gobernará a las naciones con imparcialidad. El Señor es un refugio para los oprimidos, un lugar seguro en tiempos difíciles. Los que conocen tu Nombre confían en Ti, porque Tú, oh Señor, no abandonas a los que te buscan. (NTV)

 

Conocer y confiar en el Señor es el secreto para no dudar.

¿Qué tanto confía usted en Dios? Antes de responder, considere estos escenarios:

¿Confía de verdad en el Señor cuando todo parece estar fuera de control y Él parece estar ausente?

¿Confía cuando le llama a ir en cierta dirección que le parece ilógica y peligrosa?

¿Confía cuando las circunstancias dolorosas se mantienen, y se pregunta si al Señor realmente le importa?

 

Todos tenemos momentos de duda cuando nuestras expectativas acerca de Dios se ven frustradas por la realidad de nuestra situación. Muchos de nosotros queremos confiar más en Él, pero no estamos seguros de cómo hacerlo. David deja ver, en el Salmo que estudiamos hoy, que el secreto está en conocer al Señor (Vs.10). La distancia en nuestra relación con Él da lugar a una falta de fe, entonces viene la duda, pero a quienes están familiarizados íntimamente con Cristo les resulta más fácil confiar en Él sin reservas.

Cada vez que usted tenga la tentación de dudar, recuerde estas tres verdades bíblicas fundamentales y esenciales acerca del Señor:

1.   Él es Absolutamente Soberano (Salmo 103:19). Dios tiene todo bajo su control aun cuando no podamos percibirlo.

2.  Él es Infinitamente Sabio (Romanos 11:33-36). El Señor conoce cada aspecto de la situación interior y exterior, y todo hecho pasado, presente y futuro.

3.   Él Ama Perfectamente (Éxodo 34:6). Él siempre escoge, sin excepción, lo mejor para nosotros, aunque no sea fácil ni lo entendamos del todo, es grande en misericordia.

 

Crecemos en fe, no por afanarnos en creer más, sino siguiendo al Señor. Esto significa hacer todo lo posible por llegar a conocerlo, concretamente, invirtiendo tiempo en su Palabra y hablando con Él en oración, es decir manteniendo una intima relación.

 

¡¡¡Al acercarse a Dios, lo conoceremos, la fe crecerá y las dudas se disiparán!!!

 

CONFESIÓN DE FE:

ESTOY COMPLETAMENTE CONVENCIDO QUE MI CONFIANZA EN DIOS CRECERÁ A MEDIDA QUE APRENDA QUE ÉL NUNCA ABANDONA A QUIENES LO BUSCAN, Y YO SOY UNO DE ESOS, ADEMÁS QUE ESTO DISIPARÁ MIS DUDAS.

 

ORACIÓN:

Mi Rey y Señor Jesús, Emanuel, Dios con nosotros (Isaías 8:8-10). Sé que Tú, mi amado Señor Jesús, eres Dios entre nosotros y en Ti habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad. Eres el resplandor de la Gloria de Dios y la representación exacta de su naturaleza (Hebreos 1:3). Es por eso, Dios mío, que procuro con diligencia y convicción, acercarme cada día más a Ti para conocerte profundamente, de manera que mi confianza en Ti crezca día a día y mis dudas sean disipadas por tu Presencia viva y absoluta en toda mi vida, en todo lo que hago, en todo lo que veo y siento. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por el galardón que tienes preparado para mí y todos los que te buscan sin dudar de tu existencia; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!


Juan Manuel Lamus O.

         

martes, 9 de julio de 2019

CONVENCIDOS

 

SALMO 139:13-16 Tú creaste las delicadas partes internas de mi cuerpo y me entretejiste en el vientre de mi madre. ¡Gracias por hacerme tan maravillosamente complejo! Tu fino trabajo es maravilloso, lo sé muy bien. Tú me observabas mientras iba cobrando forma en secreto, mientras se entretejían mis partes en la oscuridad de la matriz. Me viste antes de que naciera. Cada día de mi vida estaba registrado en tu libro. Cada momento fue diseñado antes de que un solo día pasara. (NTV)

 

De cómo estar convencidos de las bendiciones de Dios.

A veces nos cuesta contemplar Sus maravillas, porque la naturaleza humana tiende continuamente a ver lo negro y oscuro que nos rodea.  Cuantas veces nuestro clamor parece ser igual al del poeta inglés Sir Philip Sídney quién en 1586 muriendo dijo:

"¡Haz que cesen en mí estas guerras civiles…!"

 

¿Por qué nos cuesta contemplar las maravillas de Dios?

Porque algo ha enlodado el diáfano espíritu y en tales casos la naturaleza del hombre riñe con cosas bajas, por más de que las grandes y nobles sean su objetivo.  Sin embargo, Dios trata de limpiar ese espíritu, para que entonces podamos decir como el salmista:

Te alabo porque tus obras son formidables, porque todo lo que haces es maravilloso.  ¡De esto estoy plenamente convencido! (Vs.14)

 

Si se purificasen y abriesen nuestras puertas de la percepción, cada cosa aparecería como es, infinita.  Porque el hombre se ha encerrado dentro de sí mismo y sólo percibe las cosas a través de las grietas de su cueva y toda cueva es oscura, sin paisaje y sin vida en sí misma, es por eso mismo que debemos salir de la cueva y contemplar las maravillas de las manos de Dios.  De su mano salen los rayos de su gracia y poder.

La escritora cristiana inglesa Evelyn Undserhill escribió en una ocasión:

"Con falsos deseos y falsos pensamientos el hombre se ha construido un falso universo: como un molusco, mediante la deliberada y persistente absorción de cal y la eliminación de lo demás, puede construir para sí una dura concha en la que se encierra y separa del mundo externo, y sólo representa en forma distorsionada e irreconocible el océano del cual se obtuvo.  Esta costra dura y carente de vida, esta secreción parcial de la superficie de la conciencia se convierte en una pequeña caverna de ilusión para cada espíritu".  

 

CONFESIÓN DE FE:

HOY DECIDO SALIR DE MI CUEVA, ABRIENDO LAS PUERTAS DE LA PERCEPCIÓN, PARA CONTEMPLAR LA HERMOSURA DE DIOS. CUANDO CONTEMPLO SUS MARAVILLAS COMO DEMOSTRACIONES DE SU AMOR, YO MISMO QUEDO SORPRENDIDO.

 

¡¡¡Estoy plenamente convencido que soy un bendecido por Dios, mi Rey!!!

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Emet, Dios de la Verdad (Salmo 31:5). Mi amado Señor Jesucristo, Dios Todopoderoso eres Tú, yo estoy convencido de tus maravillas hechas en mi vida y las grandes bendiciones que desde siempre me han rodeado, pues Tú, El Emet, eres la fuente última de la realidad y todo lo que se relaciona contigo es verdad y es real. Es por eso por lo que no quiero estar encerrado en mi concha personal y perder de vista la grandeza de tu amor y las maravillas que de tu mano salen. En este día quiero esperar en Ti y quedar maravillado y asombrado de ver todo lo que eres y todo lo que haces por mí. Gracias Dios Todopoderoso por tus grandes bendiciones sobre mi vida. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús ¡Amén!


Juan Manuel Lamus O.

       

lunes, 8 de julio de 2019

CREER… ESPERAR

 

ROMANOS 4:16-18 Por eso la promesa viene por la fe, a fin de que por la gracia quede garantizada para toda la descendencia de Abraham; esta promesa no es sólo para los que son de la ley sino para los que son también de la fe de Abraham, quien es el padre que tenemos en común delante de Dios, tal como está escrito: "Te he confirmado como padre de muchas naciones". Así que Abraham creyó en el Dios que da vida a los muertos y que llama las cosas que no son como si ya existieran. Contra toda esperanza, Abraham creyó y esperó, y de este modo llegó a ser padre de muchas naciones, tal como se le había dicho: "¡Así de numerosa será tu descendencia!". (NVI)

 

El Dios Soberano del Universo jamás ha dejado de cumplir Su Palabra.

Sin duda alguna, Abraham, hoy día sigue siendo una figura importante para muchos, y no solo para nosotros los cristianos sino también para otros; los musulmanes y judíos reconocen a Abraham como "El Padre de Naciones". La manera en que Abraham vivió su vida fue determinante no solo para sí mismo, sino para miles de generaciones que aun lo ven como el Padre de Naciones. Este pasaje que estudiamos hoy es impresionante, porque muestra cómo aun en medio de la angustia sí es posible creer, esperar y recibir. Cuando dice: "Contra toda esperanza", quiere decir que aun teniendo la edad que tenía y las circunstancias que estaba viviendo, este hombre tomó la decisión de no solo creer en Dios, sino también de esperar.

 

Muchas veces por la falta de esperanza, por la oscuridad que hay en nuestro caminar, por las circunstancias negativas, terminamos creyendo que ese es el destino nuestro y que simplemente no hay salida o solución. Creemos, pero no queremos esperar. Pero el verdadero poder de creer en lo Supremo, supera la falta de esperanza, supera el tiempo de espera, se levanta y va más allá de nuestras circunstancias; solo cuando creemos y esperamos, es que lograremos ver resultados sobrenaturales. Cuando tomamos la decisión de fijar nuestra mirada y enfoque en nuestras dificultades, el mundo se nos viene encima, terminamos enterrándonos vivos y llenos de incredulidad ante la existencia de Dios. No es fácil ir contra toda esperanza, y creer en Él, mucho menos esperar, pero es posible y esa es nuestra decisión. Te garantizo que cuando tomes la decisión de ir contra "toda esperanza" y creas firmemente que Dios cambiará el rumbo de tu vida, en su tiempo, verás que Dios es real.

Además esa decisión de creer en medio de la tormenta va a tener un impacto que tocará las generaciones que vienen después de ti.

 

¡¡¡Jesucristo quiere obrar milagros hoy también,

pero es necesario Creer, dar un paso de Fe y no Dudar!!!

 

CONFESIÓN DE FE:

ME LEVANTARÉ, CREERÉ, ESPERARÉ Y RECIBIRÉ. HARÉ MI PARTE PARA QUE DIOS PUEDA HACER LA SUYA, HARÉ LO NATURAL, CREERÉ, DANDO EL PASO DE FE, ENTONCES SIN DUDAR RECIBIRÉ LO SOBRENATURAL DE ÉL.

 

ORACIÓN:

Padre Santo, El Emunah, El Dios Fiel (Deuteronomio 32:4). Mi amado Dios y Señor Jesucristo, eres fuerte y completamente confiable, grande en misericordia e infinito en esperanza eres Tú. Yo creo y espero en Ti seguro de que recibiré, pues eres Dios que promete y cumple. Tu Palabra es verdad para mí, y día a día, en la medida que la escudriño, la estudio concienzudamente, puedo ver tu mano poderosa actuando sin reparos ni condiciones en mi vida. Gracias Padre Celestial pues en Ti puedo confiar y creer contra toda esperanza, seguro de que Tú actuaras sobrenaturalmente sobre todo problema o circunstancia. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús ¡Amén!


Juan Manuel Lamus O.

         

domingo, 7 de julio de 2019

PROMESAS Y LIMITES

 

MARCOS 9:23,24

¿Cómo que "si puedo"? preguntó Jesús. Todo es posible si uno cree.

Al instante el padre clamó: ¡Sí, creo, pero ayúdame a superar mi incredulidad!

(NTV)

 

¿Tiene límites el Poder de Dios?

¿Hasta dónde llega el Poder de Dios para cumplir sus promesas?

La respuesta es sencilla:

 

¡¡¡Hasta donde el hombre pueda creer!!!

 

Lea de nuevo esta frase porque lo que voy a decir a continuación, quizá le suene a herejía: Dios no tiene límites, los límites los colocamos usted y yo.

 

¿Por qué, entonces, no vemos sanidades y milagros hoy día?

Porque nos ha faltado fe suficiente para aferrarnos a sus promesas.

Nos acostumbramos a racionalizar demasiado, a tratar de explicar siempre en términos humanamente comprensibles todo lo que ocurre y ese ha sido nuestro mayor obstáculo.

Por esa razón elemental no avanzamos para superar la dimensión material donde todo lo que sucede tiene una explicación científica y no entramos en la dimensión nueva:

La de los milagros y las sanidades.

 

Antes de llegar a esas nuevas alturas, es necesario superar barreras que nosotros, de manera inconsciente, hemos levantado y que limitan nuestra fe.


1.     LO QUE LA CIENCIA NO PUEDE


LUCAS 14:1-4

Sucedió que un sábado Jesús fue a comer a casa de uno de los jefes de los fariseos. Ellos, que lo estaban espiando, le colocaron delante un hombre enfermo de hidropesía. Jesús, entonces, preguntó a los doctores de la ley y a los fariseos:

-       ¿Está o no está permitido curar en sábado?

Pero ellos no contestaron. Así que Jesús tomó de la mano al enfermo, lo curó y lo despidió. (BLPH).

 

El desorden orgánico, para algunos irreversible y que se conoce como la hidropesía, es motivo de desánimo para muchos, y para otros, la antesala de una muerte inevitable, el hombre del relato padecía de este mal.

"No se salvará", comentaban en voz baja algunos de sus conocidos, pero Dios tenía planes diferentes.


2.    CREER CUANDO LOS DEMÁS DUDAN

Si usted padece algún mal y alguien, de los pesimistas que no han de faltar a nuestro alrededor, le dijo que no tenía cura, no le crea. Sí, así como lo lee: ¡No le crea!

✧ ¡Créale a Dios! Si usted tan solo cree en los milagros, Dios obra maravillas.

La Palabra declara que este hombre estaba en el banquete (Vs.2).

 

¿Creía el hombre que Jesús podía sanarlo?

Yo me inclino a pensar que si; fue a Él con fe, no se preocupó tanto por la opinión de los demás.

Su deseo era recibir sanidad, entonces buscó a Jesús, al Hijo de Dios, a Aquél que sí puede hacer lo que la ciencia y la medicina no pueden.


3.    LOS OBSTÁCULOS HUMANOS

Impacta la pregunta que formuló Jesús: "¿Está permitido o no sanar en sábado?" (Vs.3). Con este interrogante retó no solo la fe sino la hipocresía de los presentes.

 

¿Por qué ellos no veían milagros?

Porque estaban sujetos a las tradiciones, a los preceptos humanos, a las voces derrotistas que consideraban imposible que Dios manifestara su poder para cumplir lo que promete.

 

CONCLUSIÓN:

Si se encuentra en esta situación, ya es hora de que salga de esa prisión de incredulidad.

 

¡¡¡Jesucristo quiere obrar milagros hoy también!!!

 

Dios quiere seguir moviéndose hoy con sanidad y milagros, Su mano no se ha acortado.

Si usted enfrenta un problema grave o una enfermedad, estoy seguro de que Jesucristo obrará un prodigio en su existencia, si usted puede creer.

La Escritura señala que "Entonces tomó al hombre, lo sanó y lo despidió" (Vs.4b).

La decisión es suya. Nuestro amado Señor no lo obliga, pero si tan solo se dispone a creer, estoy seguro de que verá milagros. Permítame hacer énfasis en algo:

 

¡¡¡Es necesario Creer, dar un paso de Fe, no Dudar!!!

 

HEBREOS 10:23

Mantengámonos firmes sin titubear en la esperanza que afirmamos,

porque se puede confiar en que Dios cumplirá su promesa. (NTV)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti,

y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida,

y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud

y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

         

sábado, 6 de julio de 2019

12 PROMESAS DEL SALMO 23

 

Este es un bello Salmo que quizá muchos lo sabemos de memoria, tal vez otros lo han recitado muchas veces, pero pocos son los creyentes que lo han vivido. Invito a cada lector a que pongamos al Señor Jesús como nuestro Pastor por excelencia, si nosotros lo hacemos así, Él nos hace 12 promesas:

 

PRIMERA PROMESA: "Nada me faltará" (Vs.1)

El Señor nos promete que si confiamos en Él como nuestro Pastor no nos va a faltar nada, esto incluye el área material, física y espiritual. No hay nada mejor que tener al Creador del Universo como nuestro guía y suficiente Dios como nuestro Pastor.

 

SEGUNDA PROMESA: "En lugares de delicados pastos me hará descansar" (Vs.2A)

Él nos promete descanso y no hay un mejor descanso que el que nos ofrece Dios, es un descanso diferente, es el descanso del alma. Nosotros podemos tener el mejor sillón o la mejor cama del mundo, eso sólo nos quita el cansancio del cuerpo, pero no el del alma, en el Señor está el perfecto descanso, aquél que no se ve, pero se siente. David a las ovejas las hacía descansar en delicados pastos, más "El Buen Pastor", Jesús, a nosotros nos hace descansar en Sus delicados brazos.

 

TERCERA PROMESA: "Junto a aguas de reposo me pastoreará." (Vs.2B)

Dios promete pastorearnos junto a aguas de reposo ¿por qué junto a aguas de reposo? El salmista David conocía muy bien las ovejas y sabía que ellas les tenían miedo a las aguas caudalosas, por esta razón también los pastores llevaban sus ovejas a las aguas de reposo. El Señor quiere que nos mantengamos quietos y reposados para poder escuchar Su voz, a veces en las carreras de la vida no podemos escucharlo por no estar reposados en Él, pues Él es el agua de reposo.

 

CUARTA PROMESA: "Confortará mi alma" (Vs.3A)

El único que puede confortar nuestra alma es el Señor, en momentos de angustia y tristeza Él nos conforta. Recuerdo en una ocasión que se celebró en la iglesia el día de las madres, yo me sentía triste por no tener a mi madre a mi lado ya que estaba en otro país, ¿y sabes quién ocupó el lugar de mi mamá? ¡Jesús! Él confortó mi alma, ocupó el lugar de mi madre, Dios fue mi mamá en ese momento de tristeza y soledad. Él puede confortar tu alma sea cual sea tu necesidad o el momento de tristeza que estés pasando.

 

QUINTA PROMESA: "Me guiará por sendas de justicia" (Vs.3B)

El Señor se compromete a guiarnos por sendas de justicia, así como los pastores guiaban a sus ovejas por sendas seguras donde no se lastimaran, ni lastimaran a otras, así también el Señor nos guía por la senda segura usando Su Palabra, para que seamos sabios y asertivos en las decisiones que tomamos.

 

SEXTA PROMESA: "No tendré temor alguno, porque Él esta conmigo" (Vs.4A)

El "Buen Pastor", el Señor Jesús, nos promete estar con nosotros y esa es la razón poderosa por la cual no debemos temer, pero también debemos de buscar su Presencia continuamente. Podemos estar en las más densas tinieblas o en alguna situación peligrosa y Él está ahí cerca para infundirnos valor y confianza.

 

SEPTIMA PROMESA: "Su vara y Su cayado me infundirán aliento" (Vs.4B)

¿Por qué el salmista dice que la vara y el cayado le infundirán aliento? ¿Para qué sirve la vara y el cayado? En primer lugar, la vara o cayado era un mismo instrumento, era una vara con forma de gancho en el otro extremo, ese mismo instrumento servía para las 2 cosas: el pastor la usaba como vara cuando tenía que guiar a las ovejas para meterlas en el camino correcto y usaba la parte del gancho cuando alguna oveja había caído en algún hoyo o perdía el rumbo, la halaba y la ponía a salvo. De esta misma forma nuestro "Buen Pastor" usa la vara, que sería una palabra de reprensión, para que nos volvamos al camino correcto. La parte del gancho sería también la Palabra para sacarnos y/o levantarnos y de esta forma nos infunde aliento para seguir adelante.

 

OCTAVA PROMESA: "Prepara mesa delante de mí" (Vs.5A)

También nos promete prepararnos mesa de alimento espiritual, éste alimento es: Su Palabra, que es más dulce que la miel, y Su Espíritu Santo, quien nos cuida y nos dirige. Él también está preparando la mesa para cuando se efectúen las "Bodas del Cordero" con Su Iglesia y, aunque el enemigo se oponga o quiera robarlo, el Señor siempre proveerá alimento para nosotros.

 

NOVENA PROMESA: "Ungirá mi cabeza con aceite" (Vs.5B)

Era costumbre entre los hebreos ungir con aceite a sus convidados. Así el Señor promete ungir nuestras vidas con el Espíritu Santo cada día, para que seamos renovados y revestidos, y así seguir nuestro camino hacía la Patria Celestial.

 

DECIMA PROMESA: "Llenará mi copa hasta rebozar" (Vs.5C)

Dios promete llenar nuestra copa, la cual es nuestra vida, nuestro ser, Él desea llenarnos siempre de su Presencia y de gozo, de tal forma que se refleje y llegue a otros ese gozo que hemos recibido.

 

ONCEAVA PROMESA: "El bien y la misericordia me seguirán toda la vida" (Vs.6A)

El salmista hace suya la promesa de que, si deja que Dios sea su "Buen Pastor", el bien y la misericordia no se apartarán nunca de su vida mientras esté en esta tierra.

 

DOCEAVA PROMESA: "En la casa del Señor moraré por largos días" (Vs.6B)

Este Salmo termina con la última promesa de llevarnos a Su casa para morar allá eternamente. Jesús dijo: (Juan 14:3)

"Cuando todo esté listo, volveré para llevarlos, para que siempre estén conmigo donde Yo estoy".  

Y Apocalipsis 21:3 dice:

"Oí una fuerte voz que salía del Trono y decía: "¡Miren, el hogar de Dios ahora está entre su pueblo! Él vivirá con ellos, y ellos serán su pueblo. Dios mismo estará con ellos".

 

Que lindo el Dios que tenemos, que nos hace promesas tan maravillosas

¡¡¡Si lo tenemos a Él como nuestro Buen Pastor!!!

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti,

y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida,

y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud

y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

        

viernes, 5 de julio de 2019

PROMESAS

 

HEBREOS 10:23 Mantengámonos firmes sin titubear en la esperanza que afirmamos, porque se puede confiar en que Dios cumplirá su promesa. (NTV)

 

Las promesas son como alas extendidas que interrumpen nuestra caída.

Se cuenta la historia de un águila que había construido su nido en lo alto de un peñasco. Cierto día cuando volaba en torno de su nido, el águila vio a su aguilucho recién nacido que se agarraba desesperadamente del borde del nido, tratando con todas sus fuerzas de sostenerse e impedir así una caída al abismo, lo que sería fatalmente su fin. Como era imposible alcanzar el peñasco antes que su cría cayera, el águila descendió con la velocidad de un rayo debajo de su hijito y abrió sus fuertes alas para interrumpir su caída. Con su cría agarrada a ella el águila planeó entonces con seguridad de vuelta al nido.

 

Moisés, antes de su muerte, dando su bendición al pueblo, les aseguró que Dios no los abandonaría y por eso dijo:

El Dios Eterno es tu protector y por debajo tuyo extiende sus brazos eternos.

(Deuteronomio 33:27)

 

Aun hoy podemos confiar en esta promesa. Así como el águila extendió sus alas para interrumpir la caída de su cría, así Dios extiende sus brazos para interrumpir la caída de cada uno de sus hijos. A veces Dios llega a permitir que caigamos de nuestro nido, cuando experimentamos sufrimientos, pérdidas, desilusiones, problemas familiares, etc.; y esto sucede para que podamos reconocer cuán débiles e impotentes somos, y para entender cuán dependientes somos de su protección. Sólo que Dios no quiere que lleguemos hasta el suelo y nos invita a través del salmista:

Encomienda al Señor tu camino; confía en Él, y Él hará. (Salmo 37:5 RVA'15)

Yo creo en la ayuda de Dios por medio de sus promesas y en ellas descanso. Creo en aquella promesa bíblica que nos hizo Jesús en Mateo 11:28:

-      Vengan a Mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas, y Yo les daré descanso.

¿Y tú crees y descansas en sus promesas?

 

Entonces sin duda y sin temor, podemos asegurar que:

¡¡¡Dios es Fiel a Sus Promesas!!!

 

CONFESIÓN DE FE:

CREO EN LAS PROMESAS DE DIOS PORQUE YO CREO EN UN DIOS VIVO QUE ES FIEL A LO QUE PROMETE. CREO QUE DIOS NO PERDIÓ SU PODER, SINO QUE CONTINÚA EXTENDIENDO SUS BRAZOS PARA AMPARARME E INTERRUMPIR MIS CAÍDAS.

 

ORACIÓN:

Dios Padre Omnipotente, El Olam, Dios Eterno (Génesis 21:23). Mí amado Rey y Señor Jesús, eres Dios Todopoderoso y la fuerza mayor en todo el universo. Por eso vengo hoy a darte gracias Padre Celestial, por tus promesas que nos has hecho en Cristo Jesús, pues son en Él ¡Sí! y en Él ¡Amén!; en ellas podemos confiar, y ellas desatan la fe que Tú depositaste en nosotros; la fe comienza con tu Palabra, con esas promesas que Tú nos das por medio de ella, yo me apropio de esas promesas totalmente confiado en que Tú eres un Dios Eterno, que cumples lo que prometes. Gracias Padre Celestial por mantener tus preciosas alas extendidas debajo de mí, gracias por tu protección, gracias porque Tú llevas mis cargas y allanas mi camino; he orado en el Poderoso Nombre de Jesús ¡Amén!


Juan Manuel Lamus O.

         

jueves, 4 de julio de 2019

REGALO ETERNO

 

1 JUAN 4:16-21 Nosotros sabemos cuánto nos ama Dios y hemos puesto nuestra confianza en Su amor. Dios es amor, y todos los que viven en amor viven en Dios y Dios vive en ellos; y al vivir en Dios, nuestro amor crece hasta hacerse perfecto. Por lo tanto, no tendremos temor en el día del juicio, sino que podremos estar ante Dios con confianza, porque vivimos como vivió Jesús en este mundo. En esa clase de amor no hay temor, porque el amor perfecto expulsa todo temor. Si tenemos miedo es por temor al castigo, y esto muestra que no hemos experimentado plenamente el perfecto amor de Dios. Nos amamos unos a otros, porque Él nos amó primero. Si alguien dice: "Amo a Dios", pero odia a otro creyente, esa persona es mentirosa pues, si no amamos a quienes podemos ver, ¿cómo vamos a amar a Dios, a quien no podemos ver? Y Él nos ha dado el siguiente mandato: los que aman a Dios deben amar también a sus hermanos creyentes. (NTV)

 

El Amor de Dios para nosotros es un regalo eterno e incomparable.

El amor de Dios es un regalo eterno, no podemos hacer nada para merecerlo ni tampoco para interrumpirlo. El amor del Padre Celestial simplemente está allí; nada de lo que hagamos lo puede cambiar. Además, tenemos que entender que cuando intentamos pagar por un regalo que hemos recibido, afligimos al dador y revelamos nuestra falta de autoestima.

 

Mientras sintamos que tenemos que esforzarnos por ganar el amor del Padre Celestial, no podremos experimentarlo plenamente. Una persona puede estar tan ocupada tratando de hacerse digna del amor de Dios, que no permita que la naturaleza de Dios tranquilice su mente y corazón. Dios no simplemente es misericordioso; Él es Amor (Vs.16). Además, el amor de Dios pone a un lado los deseos personales con el fin de suplir las necesidades de la persona amada. En nuestro caso, la necesidad es la salvación. Somos pecadores, incapaces por nosotros mismos de relacionarnos con un Dios Santo, la justicia Divina exigía que pagáramos nuestra deuda de pecado, sin embargo, para expresar su amor, pero permaneciendo fiel a su justicia, Dios dispuso que un sustituto pagara la deuda, por eso envió a su Hijo a morir en la Cruz; allí, el Señor Jesús sufrió la agonía de separarse de su Padre. Por tanto, toda persona que confía en el sacrificio del Salvador jamás tendrá que experimentar el mismo sufrimiento.

 

Dios nos ha amado aun antes de que naciéramos; nos amó tanto que envió a su Hijo a morir en nuestro lugar, por tanto, no necesitamos ganar el regalo de su amor, que ya es nuestro y es eterno, solo necesitamos: (Salmo 46:10)

 

¡¡¡Estar quietos, y reconocer que Él es Dios!!!

 

CONFESIÓN DE FE:

PUEDO ESTAR SEGURO Y TOTALMENTE CONFIADO DEL AMOR DE DIOS YA QUE ES PARTE DE SU NATURALEZA, ME LO HA DADO SIN CONDICIÓN Y ME PERTENECE DESDE ANTES DE LA CREACIÓN DEL MUNDO.

 

ORACIÓN:

Padre santo y Amoroso, El Kjesed, Dios de Amor Fiel e Inagotable (Salmo 25:6). Mi Señor y Salvador Jesucristo, el verdadero amor del Padre Celestial manifestado en una persona eres Tú. Gracias Señor porque eres en mí, presencia de amor perpetuo. Desde mi silencio siento como mi amor te busca y se funde con el tuyo, y en este maravilloso todo y uno, la luz, la paz y la armonía nos acercan en ese amor infinitamente. Gracias, mi amado Señor y Salvador Jesucristo por tu amor sin condición, sé que no hay nada ni nadie que pueda separarnos porque soy parte de Ti, esa parte que siempre cuidas y velas con esmero, paciencia, sabiduría, perdón y misericordia, por eso siempre estaré quieto reconociendo que eres Dios. Gracias Padre Celestial por el amor hecho vida para nosotros en tu Hijo amado y Señor nuestro, Jesucristo; he orado en su Poderoso Nombre ¡Amén!


Juan Manuel Lamus O.