jueves, 25 de febrero de 2021

BENDECIDOS PARA BENDECIR

 

2 CORINTIOS 9:8 Dios tiene el poder de darles más bendiciones de las que necesitan para que siempre tengan lo suficiente para ustedes y también para que puedan ayudar generosamente a toda buena causa. (PDT)

 

Las bendiciones que Dios nos da no son para que se queden con nosotros. Su deseo es que lleguen también a los demás.

 

Este principio se aplica a todo en nuestra vida, incluyendo las finanzas.

¿Sabías que Dios tiene planes para tu dinero?

Nosotros queremos saber, por lo general, cuál es la voluntad de Dios para nuestras vidas, pero muchas veces no le consultamos acerca de nuestro dinero. El Señor, por Su misericordia, nos da ingresos para que podamos satisfacer nuestras necesidades y aún nuestros deseos, pero también quiere que usemos nuestro dinero para llevar a cabo Sus planes. Y uno de Sus objetivos es que compartamos nuestros recursos con otros. Si nos proponemos en nuestros corazones participar en los planes de Dios, Él se compromete a darnos todo lo que necesitamos para vivir y para dar.

 

Veamos su exorbitante promesa que nos hace en el versículo que estudiamos hoy:

Dios puede darles a ustedes con abundancia toda clase de bendiciones, para que tengan siempre todo lo necesario y además les sobre para ayudar en toda clase de buenas obras. (DHH)

 

¡Este es un versículo del que podemos apropiarnos! Compartir nuestras bendiciones con los demás nunca nos llevará a la pobreza. El Señor promete aumentar la cosecha de nuestra justicia y enriquecernos en todo en respuesta a nuestra generosidad. Jamás podremos superar a Dios en generosidad.

 

¡¡¡Una bendición acumulada jamás se disfruta tanto

como una bendición compartida!!!

Usar lo que tienes para ayudar a alguien,

glorifica a Dios al mostrar la gracia de Él actuando en tu vida

 

No permitas que la generosa provisión del Señor se quede sólo contigo, pásala a otros y descubre el gozo de tener un ciclo interminable de bendiciones. Siempre tendremos ocasiones u oportunidades para expresar nuestra generosidad al Señor, hay tantas cosas que Él nos concede cada día sin cobrarnos nada y nosotros a veces somos tan mezquinos.

Recuerda que somos bendecidos para bendecir.

 

CONFESIÓN DE FE:

HOY ME PROPONGO QUE LA GENEROSA PROVISIÓN DEL SEÑOR NO SE QUEDE SÓLO CONMIGO, SINO QUE LA COMPARTIRÉ CON MIS SEMEJANTES, SEGURO DESCUBRIRÉ EL GOZO DE TENER UN CICLO INTERMINABLE DE BENDICIONES.

 

ORACIÓN:

Dios y padre Nuestro, El Chanun, Dios lleno de Gracia (Juan 1:16,17). Mi amado Rey y Señor Jesús, yo he podido experimentar en mi vida que tu naturaleza está llena de Gracia, para dar generosamente, aún cuando no lo merezcamos. Por eso hoy estoy tan agradecido por tus bondades, que no quiero cerrar mi corazón ni a Ti ni al necesitado. Gracias por darme hoy la oportunidad de pensar en los demás; ya no deseo hundirme más en el pozo del egoísmo; bastante egoísmo tenemos ya en el mundo. Hoy me propongo a vivir para Ti y ser generoso cada día con los demás: sostenerlos, animarlos, fortalecerlos y sobre todo amarlos como Tú me amas a mí. Gracias, mi Señor Jesús, por bendecirme para bendecir; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri

miércoles, 24 de febrero de 2021

ANHELO

 

FILIPENSES 3:8-11 Antes creía que esas cosas eran valiosas, pero ahora considero que no tienen ningún valor debido a lo que Cristo ha hecho. Así es, todo lo demás no vale nada cuando se le compara con el infinito valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por amor a Él, he desechado todo lo demás y lo considero basura a fin de ganar a Cristo y llegar a ser uno con Él. Ya no me apoyo en mi propia justicia, por medio de obedecer la ley; más bien, llego a ser justo por medio de la fe en Cristo. Pues la forma en que Dios nos hace justos delante de Él se basa en la fe. Quiero conocer a Cristo y experimentar el gran poder que lo levantó de los muertos. ¡Quiero sufrir con Él y participar de su muerte, para poder experimentar, de una u otra manera, la resurrección de los muertos! (NTV)

 

Del anhelo ferviente de conocer a Cristo.

Muchas personas conocen los hechos fundamentales de la vida del Señor, pero pocas lo conocen personalmente. Están tan ocupados con sus actividades y sus intereses personales, que rara vez piensan en Jesús hasta que surge una situación desesperante. Pero…

 

¡¡¡Los que conocen al Señor estrechamente lo hacen su prioridad absoluta,

entonces las posesiones, logros o intereses carecen de valor,

cuando se comparan con el hecho de conocerlo!!!

 

Considere los resultados de hacer de Cristo lo más importante en su vida, según el pasaje que estudiamos hoy:

1.     Un hambre cada vez mayor: (Vs.8) "para ganar a Cristo". Aunque Pablo tenía una relación admirable con el Señor, su mayor deseo era conocerlo más.

2.    Una vida cambiada: (Vs.9) "ser justo por medio de la fe en Cristo". Cuanto más conozcamos a Cristo, más exhibiremos su justicia.

3.    Una mayor competencia: (Vs.10) "el gran poder que lo levantó de los muertos". Ese mismo poder del Espíritu fluye a través de quienes se relacionan estrechamente con el Señor Jesús.

4.   Una nueva perspectiva: (Vs.10) "sufrir con Él y participar de su muerte". Cuando entendemos a Cristo, vemos sus bendiciones por medio de nuestro sufrimiento.

5.    Una vida victoriosa: (Vs.11) "llegando a ser semejante a Él en su muerte". El verdadero seguidor de Jesucristo, se considera a sí mismo muerto a los pecados que una vez dominaron su vida, de manera que puede vivir una vida triunfante.

 

¿Anhela usted conocer a Jesucristo, o su relación con Él es superficial?

Los verdaderos seguidores de Jesucristo no debemos permitir que los avatares de la vida, los placeres, los problemas y las responsabilidades de este mundo nos roben el tesoro de conocerlo a profundidad.

 

CONFESIÓN DE FE:

ES HORA DE CONTAR TODO COMO PÉRDIDA Y DE SEGUIR ADELANTE CON CRISTO. ÉL ES EL ÚNICO DIOS VERDADERO QUE ME LLEVA DE GLORIA EN GLORIA Y DE VICTORIA EN VICTORIA POR EL AMOR ETERNO CON EL QUE ME AMA.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Simchat Gili, Dios la Alegría de mi Exaltación (Salmo 43:4). Mi amado Dios y Señor Jesucristo, Tú eres el principal anhelo de mi corazón y no hay nada ni nadie que pueda ocupar tu lugar en mi vida, pues Tú eres preeminente para mí, el alfa y la omega, el que ha sido, que es y siempre será. Gracias por ser esa fuente de tremendo gozo y alegría para mí que ha causado el conocerte cada día más y experimentar una vida transformada, una mayor competencia, una nueva perspectiva y, por consiguiente, a causa de todo esto, una vida en victoriosa. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús ¡Amén!


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri

martes, 23 de febrero de 2021

BENDECIR

 

GÉNESIS 12:2,3 Haré de ti una gran nación; te bendeciré y te haré famoso, y serás una bendición para otros. Bendeciré a quienes te bendigan y maldeciré a quienes te traten con desprecio. Todas las familias de la tierra serán bendecidas por medio de ti. (NTV)

 

De cómo bendecir a otros, pues somos bendecidos para bendecir.

Hace ya un buen tiempo, cuando vivía en los Estados Unidos, mientras caminaba por un supermercado, estornudé y una persona que estaba cerca ofreció la respuesta típica que se dice allí: "¡God bless you!" (Dios le bendiga).

 

Esto me hizo pensar en lo que significa en realidad esta expresión común y corriente, una petición del favor Divino para alguien en particular, y en las diferentes maneras como podemos bendecir a nuestros semejantes:

1.     Podemos orar por ellos.

Podemos bendecir a las personas orando por ellas, y debemos ser específicos al traer tales peticiones al Señor. Las peticiones generales como: "bendícelo, por favor", pueden convertirse en rutinarias y carentes de significado. Además, las súplicas con mayores detalles pueden aportar respuestas más reconocibles. Imagine cómo serán alentados los demás cuando vean que nos ocupamos lo suficiente como para orar reflexivamente y darse cuenta de que a Dios le importó lo suficiente para conceder la petición.

2.    Podemos pedir el favor de Dios en circunstancias y situaciones.

Por supuesto, podemos pedir el favor de Dios sobre las personas, pero tengamos en cuenta que Él responderá únicamente si éstas tienen su aprobación. Por ejemplo, es correcto orar por la presencia del Señor en un servicio de la iglesia, y pedirle al Espíritu Santo toque a los presentes.

3.    Podemos bendecir a Dios.

Hacemos esto al expresar nuestra alabanza y acción de gracias por Su carácter y por lo que Él ha hecho (Salmo 104:1). Lo bendecimos también por medio de nuestra obediencia, servicio y deseo de agradarle. También cuando le damos a Dios el primer lugar en nuestras vidas, así Él es honrado de manera especial.

 

Al desear las bendiciones Divinas…

¿Por qué no aplicar la regla de oro como una motivación para bendecir a otros, incluyendo a Dios mismo, por medio de la oración y el servicio?

 

Bueno pues hoy quiero bendecirlos de manera especial con la bendición sacerdotal:

"Que el Señor te bendiga y te proteja. Que el Señor sonría sobre ti y sea compasivo contigo. Que el Señor te muestre su favor y te dé su paz". (Números 6:24-26 NTV)

 

CONFESIÓN DE FE:

PROCURARÉ CON MÁS FRECUENCIA Y CON LA MOTIVACIÓN CORRECTA BENDECIR A LOS DEMÁS, INCLUYENDO A DIOS, POR MEDIO DE MIS ORACIONES, CON HECHOS DE AMOR Y PIDIÉNDOLE A EL QUE OBRE A FAVOR DE LOS DEMÁS.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Rachum, Dios de Compasión (Deuteronomio 4:31). Mi amado Dios y Señor Jesús, Adonai, Rey de reyes y Señor de señores, sé que tu naturaleza es de amabilidad, que estas lleno de compasión y sentimiento por tu pueblo, estas libre de cualquier sentimiento de crueldad o mezquindad, y es por eso que nos bendices permanentemente y de muchas maneras. Es por eso y mucho más que quiero darte gracias hoy, por todas las bendiciones recibidas, por todas las circunstancias vividas, pues han sido para mí motivos de crecimiento en la fe y fortalecimiento del carácter, sin embargo, quiero pedirte que pongas en mi ese espíritu de gratitud manifestándose en la bendición a otros y a Ti mismo, que el bien y la misericordia tuya los sigan por el resto de sus vidas. Gracias Padre Celestial por la bendición del Espíritu Santo morando en mi vida como director, guía y consolador; he orado en el Poderoso Nombre de Jesús ¡Amén!


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri

lunes, 22 de febrero de 2021

AMÁNDONOS

 

ROMANOS 13:8-10 No deban nada a nadie, excepto el deber de amarse unos a otros. Si aman a su prójimo, cumplen con las exigencias de la ley de Dios. Pues los mandamientos dicen: "No cometas adulterio. No mates. No robes. No codicies". Estos y otros mandamientos semejantes se resumen en uno solo: "Ama a tu prójimo como a ti mismo". El amor no hace mal a otros, por eso el amor cumple con las exigencias de la ley de Dios. (NTV)

 

Amándonos unos a otros cumplimos todos los requisitos de la ley de Dios, es decir, todos los mandamientos.

 

Había una vez un muchacho, el primero en todo; mejor atleta, mejor estudiante, pero nunca supo si era buen hijo, un buen compañero, un buen amigo o un buen novio.  En un día de depresión el muchacho se dejó morir, cuando iba camino al Cielo se encontró con un ángel y este le preguntó:

-       ¿Por qué te dejaste morir si sabías que todos te querían? El muchacho respondió:

-       Hay veces que vale más una sola palabra de consuelo que todo lo que se siente.  En todo el tiempo de mi vida, nunca escuché: "Estoy orgulloso de ti, gracias por ser mi amigo", ni siquiera un "te quiero" de la persona que más amé.

El ángel se quedó pensativo y el muchacho agregó:

-       ¿Y sabes qué es lo que más me duele? El ángel triste le preguntó:

-       ¿Qué? Y el muchacho le respondió:

-       ¡Que todavía espero escucharlo algún día! El ángel abrazó al muchacho y le dijo:

No te preocupes, pronto conocerás a la única persona que siempre te dijo al oído que te amaba, pero que tú nunca escuchaste: El Señor Jesús.

 

Existen momentos en los que nos gustaría mucho ayudar a quienes amamos, pero no podemos hacer nada, o las circunstancias no permiten que nos aproximemos, o la persona permanece cerrada ante cualquier gesto de solidaridad y apoyo.  Entonces, sólo nos resta el amor. 

 

¡¡¡En los momentos en que todo es inútil, aún podemos amar,

sin esperar recompensas o agradecimientos!!!

Si conseguimos actuar de esta manera, la energía del amor

empieza a transformar el entorno en que vivimos

 

CONFESIÓN DE FE:

EL TIEMPO NO TRANSFORMA AL HOMBRE, EL PODER DE LA VOLUNTAD NO TRANSFORMA AL HOMBRE, LO TRANSFORMA EL AMOR; POR TANTO, AMARÉ SIN CONDICIÓN A MI PRÓJIMO COMO EL SEÑOR JESÚS LO PROPONE Y LO HACE.

 

ORACIÓN:

Padre celestial, Elohim Kjésed, Dios de Amor Fiel y Bondad Inagotable (Éxodo 20:6). Mi amado Dios y Señor Jesucristo, Tú nos has enseñado y demostrado el amor sin condición para con toda la humanidad, pero también dices que lo derramas inagotablemente sobre los que te aman y obedecen tus mandatos; hoy quiero darte gracias por eso y pedirte que pongas en mi ese mismo amor sin condición para con mis semejantes, amor permanente, ese amor que transforma, sin hacer acepción de personas ni tener en cuenta ofensas o comportamientos que puedan contrariarme. Gracias, mi Señor y Salvador Jesucristo por tu modelo de amor incondicional e inagotable; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri

domingo, 21 de febrero de 2021

EL PERDÓN EN EL MATRIMONIO

 

¡¡¡El Perdón Produce Milagros en el Matrimonio!!!

 

1 PEDRO 3:8,9

Por último, todos deben ser de un mismo parecer.

Tengan compasión unos de otros. Ámense como hermanos y hermanas.

Sean de buen corazón y mantengan una actitud humilde.

No paguen mal por mal. No respondan con insultos cuando la gente los insulte.

Por el contrario, contesten con una bendición.

A esto los ha llamado Dios, y Él les concederá su bendición.

(NTV)

 

Una mujer que se llevaba muy mal con su esposo sufrió un paro cardíaco.

Casi a punto de morir, un ángel se presentó ante ella para decirle que, evaluando sus buenas acciones y sus errores no podría entrar al Cielo; y le propuso permitirle estar en la Tierra unos días más hasta lograr cumplir con las buenas acciones que le faltaban.

La mujer aceptó el trato y regresó otra vez a su hogar junto a su esposo.  El hombre no le dirigía la palabra porque hacía tiempo que estaban peleados.

 

Ella pensó:

Me conviene hacer las paces con este hombre. Está durmiendo en el sofá, hace tiempo dejé de cocinarle.  Él ahora está planchando su camisa para salir a trabajar, le daré una sorpresa. Cuando el hombre salió de la casa, ella empezó a lavar y planchar toda la ropa de él. Preparó una rica comida, puso flores en la mesa con unos candelabros, y un cartel en el sofá que decía:

"Creo que puedes estar más cómodo durmiendo en la cama que fue nuestra. Esa cama donde el amor concibió a nuestros hijos, donde tantas noches los abrazos cubrieron nuestros temores y sentimos la protección y la compañía del otro. Ese amor, aún con vida, nos espera en esa cama.  Si puedes perdonar todos mis errores, allí nos encontraremos".

 

Tu Esposa   

 

Cuando terminó de escribir el último renglón: "Si puedes perdonar todos mis errores" pensó:

¿Me he vuelto loca? ¿yo voy a pedirle perdón cuando fue él quién empezó a venir enojado de la calle cuando lo echaron de la fábrica y no conseguía trabajo?

Yo tenía que arreglármelas con los pocos ahorros que teníamos haciendo malabares, y todavía tenía que soportar su ceño fruncido.

Él empezó a tomar, aplastado en el sillón, exigiendo silencio a los niños que sólo querían jugar. Él empezó a gritarme cuando yo le decía que así no podíamos seguir, que yo necesitaba dinero para mis hijos. Él lo arruinó todo.

Y ¿ahora yo tengo que pedirle perdón? ¡No!

Enfurecida rompió la carta y escuchó la voz del ángel que decía:

"Recuerda: algunas buenas acciones y alcanzarás el Cielo, de lo contrario no podrás entrar".

 

La mujer pensó:

¿Valdrá la pena?, y rehízo la carta agregando aún más palabras cariñosas: 

No supe comprender nada entonces, no supe ver tu preocupación al quedarte sin empleo, luego de tantos años con un salario seguro en esa fábrica. 

¡Debiste haber sentido tanto miedo!  Ahora recuerdo tus sueños de "cuando me jubile haremos…". 

Cuántas cosas querías hacer al jubilarte, pude haberte impulsado a que las hicieras en lugar de obligarte a aceptar estar todo el día sentado en ese taxi.

Ahora recuerdo aquella noche de locura cuando rompí esas cartas de amor que habías escrito para mí, y prendí fuego a todas las telas de los cuadros que pintabas.

En ese momento me enfurecía verte allí, encerrado en ese cuarto gastando nuestro dinero en oleos de pintura para nada, o sentado en ese escritorio escribiendo tonterías para mí. 

Debí haberte impulsado a vender esos cuadros, pues eran realmente hermosos. 

Estaba desesperada, yo también me sentía segura con el salario de la fábrica y no supe ver tu dolor, tu miedo, tu agonía.

 

Por favor perdóname mi amor. Te prometo que, de hoy en adelante, todo será diferente. ¡Te amo! Tu Esposa   

 

Cuando el marido regresó del trabajo, al abrir la puerta notó algo distinto:

El olor a comida, las velas en la mesa, su música favorita sonando suavemente y la carta en el sofá.  Cuando la mujer salió de la cocina con la bandeja en la mano, lo encontró tirado en el sillón llorando como un niño.

 

Dejó la bandeja, corrió a abrazarlo y no necesitaron decirse nada, lloraron juntos, él la perdonó, entonces la alzó en sus brazos y la llevó hasta la cama; hicieron el amor con la misma pasión del primer día. 

Luego comieron la exquisita comida que ella había preparado, rieron mucho mientras recordaban anécdotas graciosas de los niños haciendo travesuras en la casa.

 

Él la ayudó a levantar la mesa como siempre lo hacía, y mientras ella lavaba los platos, vio por la ventana de la cocina que en el jardín estaba el ángel. Salió llorando y le dijo:

Por favor ángel, intercede por mí. No quiero a este hombre sólo en este día. Necesito un tiempo más para poder impulsarlo con sus cuadros, y tratar de reconstruir esas cartas que sólo para mí y con tanto amor había escrito. Te prometo que, en poco tiempo, él estará feliz, seguro; y ahí sí podré ir donde me lleves.

 

El ángel le contestó:

No tengo que llevarte a ningún lado, mujer. Ya estás en el cielo, te lo has ganado.

 

¡¡¡Recuerda el infierno que has hecho de tu relación, donde has vivido,

y nunca olvides que el cielo siempre está al alcance de tu mano

por medio del milagro del perdón!!!

 

La mujer oyó la voz de su marido que desde la cocina le gritaba:

"Mi amor, hace frío, ven a acostarte, mañana será otro día".

Sí, pensó ella, gracias a Dios, mañana será otro día...

(Autor Desconocido)

 

MATEO 18:21,22

Luego Pedro se le acercó y preguntó:

Señor, ¿cuántas veces debo perdonar a alguien que peca contra mí? ¿Siete veces?

No siete veces, respondió Jesús, sino setenta veces siete.

(NTV)

 

¡¡¡Así es como funciona!!!

Tu matrimonio y tu familia son el tesoro más valioso que Dios te ha dado

¡¡¡CUÍDALOS!!!

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti,

y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida,

y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud

y mucha Prosperidad


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri

sábado, 20 de febrero de 2021

❣️AMOR EN UNA LATITA DE LECHE❣️

 

LUCAS 6:21

"Bienaventurados los que ahora tienen hambre porque serán saciados.

"Bienaventurados los que ahora lloran porque reirán.

(RVA'15)

 

Dos hermanitos en puros harapos, provenientes de un barrio marginado, uno de cinco años y el otro de diez, iban pidiendo un poco de comida por las casas de un barrio de clase alta.  Estaban hambrientos:

Vayan a trabajar y no molesten, se oía detrás de la puerta.

Aquí no hay nada pordioseros, decía otro.

 

Las múltiples tentativas frustradas entristecían a los niños.  Hasta que, por fin, una señora muy atenta les dijo:

-   Voy a ver si tengo algo para ustedes. 

¡Pobrecitos, tienen hambre, pensó! y volvió con una latita de leche.

 

¡¡¡Qué fiesta!!!  Ambos se sentaron en la acera. El más pequeño le dijo al de diez años:

-   Tú eres el mayor, toma primero, y lo miraba con sus dientes blancos, con la boca medio abierta, relamiéndose.

 

Desde la distancia yo contemplaba la escena como tonto.  Si vieran al mayor mirando de reojo al pequeñito, se lleva la lata a la boca y, haciendo de cuenta que bebía, apretaba los labios fuertemente para que no le entrara ni una sola gota de la leche.  Después, extendiéndole la lata, le decía a su hermanito:

-   Ahora es tu turno, sólo un poquito.

Y el hermanito, dando un trago exclamaba:

-   ¡Ahhhh Está sabrosa!

-   Ahora yo, dice el mayor. 

Y llevándose a la boca la latita, ya medio vacía, no bebía nada.

Ahora tú, Ahora yo, Ahora tú, Ahora yo...

 

Y después de tres, cuatro, cinco o seis tragos, el menorcito, de cabello ondulado, barrigoncito, con la camisa afuera, se acababa toda la leche él solito.  Esos "ahora tú", "ahora yo" me llenaron los ojos de lágrimas.  Y entonces, sucedió algo que me pareció extraordinario:

El mayor comenzó a cantar, a danzar, a jugar fútbol con la lata vacía de leche.   Estaba radiante, con el estómago vacío, pero con el corazón rebosante de alegría.  Brincaba con la naturalidad de quien no hace nada extraordinario o aún mejor, con la naturalidad de quien está habituado a hacer cosas extraordinarias sin darles la mayor importancia. (Anónimo)

 

De aquel muchacho podemos aprender una gran lección:

 

¡¡¡Quien da es más feliz que quien recibe!!!

Es así como debemos amar, sacrificándonos con tanta naturalidad,

con tal elegancia, con tal discreción, que los demás ni siquiera puedan

agradecernos el servicio que les prestamos

 

¿Cómo podrías hoy encontrar un poco de esta "felicidad" y hacer la vida de alguien mejor, con más gusto de ser vivida?

 

¡Adelante, levántate y haz lo que sea necesario! 

Cerca de nosotros puede haber un amigo que necesita de nuestro hombro, de nuestro consuelo y quizás aun más, de un poco de nuestra paz.

 

HECHOS 20:33-35

Yo nunca he codiciado la plata ni el oro ni la ropa de nadie.

Ustedes saben que mis dos manos han trabajado para satisfacer mis propias necesidades 

e incluso las necesidades de los que estuvieron conmigo.

Y he sido un ejemplo constante de cómo pueden ayudar

con trabajo y esfuerzo a los que están en necesidad.

Deben recordar las palabras del Señor Jesús:

"Hay más bendición en dar que en recibir".

(NTV)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti,

y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida,

y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud

y mucha Prosperidad


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri

viernes, 19 de febrero de 2021

AMANDO AL PRÓJIMO

 

LUCAS 10:25-28 Cierto día, un experto en la ley religiosa se levantó para probar a Jesús con la siguiente pregunta:

-      Maestro, ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna? Jesús contestó:

-      ¿Qué dice la ley de Moisés? ¿Cómo la interpretas? El hombre contestó:

-      "Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu fuerza y con toda tu mente" y "Ama a tu prójimo como a ti mismo".

-       ¡Correcto!, le dijo Jesús. ¡Haz eso y vivirás! (NTV)

 

De la ayuda al prójimo; es decir, la compasión hacia nuestros semejantes que se debe producir al desarrollar la "Mente de Cristo" en nosotros. Gracias a Dios porque nos ha bendecido en este aspecto, no debemos hacer acepción de personas. (Lucas 10:25-37)

 

En la Palabra (Mateo 22:39), Jesús nos dice que el segundo mandamiento más grande es amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Nuestro amor por los familiares, amigos, vecinos y hermanos de la iglesia se demuestra mejor cuando llevamos sus cargas tal como lo hizo Cristo. Pero el Señor no solo tomó sobre Él en la Cruz nuestra deuda de pecado; también fue partícipe de los sufrimientos de quienes buscaban su ayuda, como por ejemplo la mujer samaritana (Juan 4:21-25), el ciego Bartimeo (Marcos 10:46), la mujer sorprendida en adulterio (Juan 8:3-11) y los oprimidos por demonios (Mateo 4:24), entre muchos otros. Jesús no hace diferencia entre los que Él ama y las cargas que llevará por ellos. Jesús vino a dar su vida en rescate por muchos (Mateo 20:28)

 

Muchas veces nos sentimos tentados a ser selectivos al decidir a quiénes ayudar o servir, pero de acuerdo con el ejemplo de Jesús no podemos llevar las cargas de alguien basándonos en si la persona ha vivido a la altura de las normas que hemos establecido. Hay personas que nunca se vestirán como nosotros o que nunca alcanzarán nuestro nivel académico ni económico, pero esas mismas personas pueden estar sufriendo y tener necesidad de que alguien las ayude a sobrellevar sus dificultades. Por eso…

 

¡¡¡Una sincera expresión nuestra del Amor de Dios, puede transformar la vida de una persona abrumada por los problemas, en eso consiste el amar a nuestro prójimo!!!

 

Aunque sabemos que aliviar las cargas de alguien cumple con la ley de Cristo, muchas veces le pasamos esa responsabilidad al pastor, pero el Señor quiere algo diferente para sus hijos.

Nuestras experiencias personales nos preparan para ayudar de maneras que el pastor, quien a su vez tiene experiencias diferentes, no podría.

 

CONFESIÓN DE FE:

LE PEDIRÉ A DIOS QUE ME AYUDE A SABER CÓMO AYUDAR A MIS SEMEJANTES, SEA LLEVANDO ALGUNA CARGA O CUALQUIER OTRA MANIFESTACIÓN DE AMOR, DE MANERA QUE PUEDA AMAR AL PRÓJIMO TAL COMO EL SEÑOR JESÚS LO HIZO.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Rachum, Dios de Compasión (Deuteronomio 4:31). Mi amoroso Dios y Señor Jesucristo, en el silencio de este día que nace, vengo a pedirte paz, sabiduría y fortaleza. Hoy quiero mirar el mundo con ojos llenos de amor; ser paciente, comprensivo, humilde, suave y bueno. Ver detrás de las apariencias a tus hijos, como los ves Tú mismo, sin hacer acepción de personas, para así poder apreciar la bondad de cada uno y servirles como Tú lo haces.  Cierra mis oídos a toda murmuración, guarda mi lengua de toda maledicencia, que solo los pensamientos que bendigan permanezcan en mí. Quiero ser tan bien intencionado y justo que todos los que se acerquen a mí, sientan tu presencia.  Revísteme de tu bondad, Señor Jesús, y haz que, durante este día yo te refleje, te lo pido en tu Poderoso Nombre ¡Amén!


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri