miércoles, 13 de mayo de 2026

LA MADUREZ

 

1 CORINTIOS 13:9-11 (NTV)

Ahora nuestro conocimiento es parcial e incompleto, ¡y aun el don de profecía revela sólo una parte de todo el panorama! Sin embargo, cuando llegue el tiempo de la perfección, esas cosas parciales se volverán inútiles. Cuando yo era niño, hablaba, pensaba y razonaba como un niño; pero cuando crecí, dejé atrás las cosas de niño.

 

La madurez no viene con la edad; viene con la aceptación de la responsabilidad, siendo una persona que tiene buen juicio y actúa con sensatez y prudencia.

 

¡¡¡Una de las señales de la madurez es la capacidad de una persona de aceptar

la responsabilidad de su propio talento, de desarrollar diligentemente

las habilidades inherentes que le fueron dadas por Dios,

y de utilizarlas al máximo con gozo y acción de gracias!!!

 

La persona que haga esto podrá tener éxito a cualquier edad; veamos algunos ejemplos:

☝🏼 Víctor Hugo escribió su primer drama a los 15 años.

☝🏼 Rafael pintó sus obras maestras antes de morir a la edad de 37 años.

☝🏼 Tennyson escribió su primer volumen de poesías a los 18 años.

☝🏼 Pascal escribió sus grandes obras entre los 16 y su muerte a los 37.

☝🏼 Juana de Arco hizo toda su obra y fue quemada en la estaca a los 19 años.

☝🏼 Rómulo fundó Roma a los 20.

☝🏼 Calvino se unió a la Reforma a la edad de 21 años y escribió sus famosos “Institutes” a los 27.

☝🏼 Alejandro el Grande había conquistado su mundo cuando tenía 23 años.

☝🏼 Isaac Newton tenía 24 años cuando dio a conocer la ley de gravedad.

☝🏼 McCormick inventó la segadora a los 23 años.

☝🏼 Charles Dickens escribió Oliver Twist a los 25 años.

 

La edad no tuvo nada que ver con el genio de estos grandes personajes, ellos simplemente aceptaron la plena responsabilidad de los dones que Dios les había dado y no perdieron el tiempo mientras usaban cada oportunidad en su máximo potencial.

 

CONFESIÓN DE FE:

DEMOSTRARÉ MI MADUREZ EN TODAS LAS ÁREAS DE MI VIDA, ESPECIALMENTE EN LA ESPIRITUAL, ACEPTANDO LA RESPONSABILIDAD DEL PROPÓSITO PARA EL CUAL DIOS ME HA LLAMADO; CREYÉNDOLE A ÉL, Y SIENDO SENSATO Y PRUDENTE EN MI ACTUAR.

 

ORACIÓN:

Dios y Señor mío, El Gibor, El Dios Grande y Todopoderoso (Isaías 9:6). Mi amado Dios, y Padre Celestial, hoy quiero darte gracias porque Tú has llevado mi vida, tanto natural como espiritual, a niveles a los cuales tal vez yo nunca sospeche llegar por mí mismo, y lo he logrado a través de la madurez que tú has impartido a mi espíritu; por tanto hoy te pido que me ayudes a lograr esos niveles de madurez en todas las áreas de mi vida, y aceptar la responsabilidad que esto conlleva, para lograr cumplir el propósito para el cual me has creado, utilizando las habilidades y los dones que me has dado al máximo, con gozo y con acción de gracias. Gracias mi amado Señor y Salvador Jesucristo; he orado en tu poderoso nombre ¡Amén!


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri