jueves, 11 de junio de 2026

¡A EVANGELIZAR!

 

JUAN 14:1-4 (NTV)

No dejen que el corazón se les llene de angustia; confíen en Dios y confíen también en mí. En el hogar de mi Padre, hay lugar más que suficiente. Si no fuera así, ¿acaso les habría dicho que voy a prepararles un lugar? Cuando todo esté listo, volveré para llevarlos, para que siempre estén conmigo donde Yo estoy. Y ustedes conocen el camino que lleva adonde voy.

 

El énfasis en cuanto al regreso de Cristo, y en este caso para el más próximo gran evento que le espera a la iglesia cristiana, el Rapto, nos debe enfocar, como verdaderos y obedientes seguidores de Él, en el llamado a evangelizar.

 

La eternidad no es fácil de entender, pero Dios quiere que sus hijos vivan con una perspectiva eterna, por eso a lo largo de toda la Biblia, Él enfatiza el rapto y la segunda venida de Cristo, para ayudarnos a pensar en nuestra vida en esos términos. Y es que, el estar consciente de que el regreso de Jesús para llevarse a su Iglesia pura y sin mancha, (Efesios 5:27; 1 Tesalonicenses 4:16,17), puede suceder en cualquier momento, debe mantener a la Iglesia enfocada. Pablo nos recuerda que debemos poner nuestra mente en las cosas de arriba, no en las de la Tierra (Colosenses 3:2). Aunque vivimos en el mundo material, debemos pensar en las consecuencias a largo plazo cuando decidamos dónde invertir nuestro tiempo, dinero y energías.

Y es por eso por lo que:

 

¡¡¡Es importante decidir obedecer el llamado de Dios a evangelizar!!!

Todo creyente tiene la responsabilidad de compartir el Evangelio;

ya que el propósito de la Iglesia, como también el de todo cristiano,

debe ser conducir al mayor número de personas a la salvación eterna

(Mateo 28:19,20)

 

Pero para que eso suceda, los verdaderos seguidores de Jesucristo tienen que ocuparse en “La Gran Comisión”, es decir anunciar las buenas nuevas de salvación, antes de que el Señor Jesús regrese. Las personas no vendrán a Cristo, a menos que hayan escuchado la historia de su gracia, de su misericordia y de su redención. La Palabra de Dios recalca el regreso del Señor Jesús para que los creyentes vivan pensando en lo eterno. Cristo puede venir en cualquier momento, y cuando lo haga, quienes hayamos puesto nuestra fe en Él como Salvador y Señor, viviremos eternamente con Él en la Gloria de Dios Padre.

 

Como parte de la preparación para ese día, debemos vivir ahora con nuestros pies en la Tierra, con las manos ocupadas para Dios y con nuestros ojos espirituales en el Cielo esperando la llegada del Salvador.

 

CONFESIÓN DE FE:

SÉ QUE COMO SEGUIDOR DE JESUCRISTO DEBO MANTENERME ENFOCADO EN LAS COSAS DE ARRIBA, PERO TAMBIÉN SÉ QUE, COMO TAL, TENGO QUE CUMPLIR CON MI RESPONSABILIDAD DE EVANGELIZAR A LOS QUE NO CONOCEN A CRISTO PARA QUE ACCEDAN A LA SALVACIÓN ANTES DE QUE ÉL VUELVA; ENTONCES ASÍ LO HARÉ ¡A EVANGELIZAR SE DIJO!

 

ORACIÓN:

Dios y Señor nuestro, El Yeshuati, Dios de mi Salvación (Isaías 12:2). Dios y Señor mío, Jesucristo, Tú eres la fuente de salvación y por eso quieres salvar a tu creación, entonces cada individuo debe personalmente conocerte como “el Dios de Mi Salvación”. Es por eso por lo que te pido hoy, mi Señor Jesús, que me des la fortaleza y sabiduría para ejercer mi labor de evangelizar con denuedo y responsabilidad, que sea yo persuasivo y asertivo en el momento de acercarme a todo el que Tú pongas en mi camino, para dejarles saber acerca de tu historia de gracia, de misericordia y de redención, cumpliendo así tu llamado a “La Gran Comisión”; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri