¿POR QUÉ NO PERDONARSE?
JEREMÍAS 31:34 (NTV)
Y no habrá necesidad de enseñar a sus vecinos ni habrá necesidad de enseñar a sus parientes diciendo: “Deberías conocer al Señor”. Pues todos ya me conocerán, desde el más pequeño hasta el más grande, dice el Señor. Perdonaré sus maldades y nunca más me acordaré de sus pecados.
♥ Si Dios ya nos perdonó ¿Por qué no perdonarnos a nosotros mismos?
¡¡¡El perdonarse a uno mismo es el mejor sistema de sanidad interior,
el comienzo para poder perdonar a los que nos hayan ofendido y, además,
es un acto fundamental para avanzar hacia el bienestar,
la paz interior propia y con los demás!!!
💖 Cuenta un estudiante de psicología:
“Estudiando ayer en la noche quedé maravillado de algo que había aprendido hace algún tiempo en la iglesia acerca del perdón. De acuerdo con el libro que estoy leyendo en este tiempo, “Elementos Esenciales para la Efectividad”, (Essentials Elements for Effectiveness), los psicólogos definen el perdón como el proceso de liberar energía invertida en rabia y dolor para poder usar ese espacio liberado por otras actividades más proactivas. La persona más importante que debe ser perdonada es uno mismo. La primera vez que escuché este concepto fue de parte de mi Pastor, el suele preguntar”:
💞 ¿Y lo/la perdonaste? Si, contesta uno, y casi siempre contesta lo mismo.
💞 ¿Y te perdonaste ti mismo? ummm... y casi siempre aparece la duda”.
Según ese libro que leía la estudiante, perdonar es un proceso donde en el estado final comenzamos a sentir que la persona que nos hirió fue también víctima de su pasado. Entonces comenzamos lentamente a liberar esa energía emocional que la rabia y el odio han usado. Liberando esa energía nos permite movernos a otro nivel en nuestras propias vidas donde podremos abrazar la felicidad otra vez.
💞 Nunca olvide que el perdón es liberador, sanador y posiblemente restaurador, tanto para la persona que perdona como para la perdonada.
CONFESIÓN DE FE:
YO DESEO EMPEZAR ESTE DÍA PERDONÁNDOME A MÍ MISMO, DE MANERA QUE SE ME FACILITE EL PERDONAR A LOS DEMÁS, Y PROCURARÉ NO OLVIDAR JAMÁS QUE, LA MEJOR FORMA DE VENGARME ES PERDONANDO.
ORACIÓN:
Padre Santo que estás en el Cielo, El Rachum, Dios de Compasión (Deuteronomio 4:31). Sé, Dios y Señor mío, Jesucristo, que tu naturaleza es de amabilidad, que estás lleno de compasión y sentimiento por tu pueblo, y que estás completamente libre de crueldad o mezquindad; pues eso mismo quiero para mí, por eso hoy te pido tu ayuda para desarrollar esa maravillosa virtud compasiva y perdonadora que Tú ya me has modelado permanentemente. Mi amado Señor Jesús, con tu sangre limpiaste todos mis pecados y me perdonaste de una vez por todas, infinitas gracias te doy, porque así mismo me liberaste de la culpabilidad y ya no hay en mi condenación, sino que corro a la meta en busca de la felicidad que Tú me provees, y de esa misma forma, y estilo modelado, quiero vivir en mis relaciones con mis semejantes. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por enseñarme el perdón sin condición, especial y primordialmente hacia mí mismo; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!
Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri