ALEGRARSE EN DIOS
FILIPENSES 4:4-7 (NTV)
Estén siempre llenos de alegría en el Señor. Lo repito, ¡alégrense! Que todo el mundo vea que son considerados en todo lo que hacen. Recuerden que el Señor vuelve pronto. No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que Él ha hecho. Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús.
♥ Alegrarse en Dios, como lo tenía por hábito Jesús, significa tener un gozo profundo que viene de estar unidos a Él, sin depender de las circunstancias, sean buenas o malas.
Muchas veces miramos a los personajes bíblicos como seres que nunca tuvieron problemas y que solo vivían de bendición en bendición. La Biblia es un libro de realidades y nos muestra en muchos lugares a hombres y mujeres atravesando situaciones tristes e imposibles, igual que nosotros; pero lo hermoso de la Palabra de Dios es que nos brinda aliento para vivir cada día de una manera “Celestial”, es decir: ¡A la manera del Señor!
Tal vez usted hace ya un tiempo que se siente apesadumbrado y vive con un espíritu de angustia que le hace ver todo bien oscuro y sin salida; pues piense en esto:
¡¡¡Es posible que sienta tristeza por sus circunstancias, pero mantener el Gozo,
aun en medio del dolor más profundo, como lo hizo Jesús, le sostendrá
y entonces experimentará una paz que ni usted mismo podrá entender!!!
En este mismo momento que usted está leyendo este mensaje o reflexión, el Espíritu Santo quiere vestirle con un manto de alegría (Isaías 61:3). No es un manto de resignación o conformismo por su situación, es un manto de alegría que quiere rodearle para hacerle experimentar el gozo que viene de lo Alto, esa clase de alegría que hermosea el rostro, sana el corazón herido y da una nueva perspectiva de la vida.
♥ Así que mi recomendación para hoy es que: No empiece el día sin el manto de alegría, pues este manto le dará el calor de la Presencia de Dios y le guardará del frío de la angustia y traerá a su corazón esa paz incomprensible.
CONFESIÓN DE FE:
SÉ QUE EL MANTO DE ALEGRÍA QUE EL ESPÍRITU DE DIOS ME PROVEE, ME DA EL CALOR ESPIRITUAL DE SU PRESENCIA Y ME QUITA EL FRÍO MORTAL DE LA ANGUSTIA; ASÍ QUE PROCURARÉ, SIN IMPORTAR LAS CIRCUNSTANCIAS, MANTENERLO PARA PODER ALEGRARME EN DIOS TODOS LOS DÍAS DE MI VIDA.
ORACIÓN:
Padre Celestial, El Simchat Gili, Dios la Alegría de mi Exaltación (Salmo 43:4). Mi amado Dios y Señor, Jesucristo, hoy estoy plenamente convencido, y por conocimiento de causa, de que solo Tú eres la fuente de alegría para mí. Por eso, aunque hoy, o en cualquier momento de mi vida, pueda sentirme rodeado por dentro y por fuera de un fuerte espíritu de angustia, sé que Tú estás conmigo, y eso me da ese gozo que me fortalece, ese que solo Tú puedes proveer, y porque sólo Tú puedes ayudarme dándome la vestimenta de tu Espíritu Santo, llamada manto de alegría, entonces te pido que me cubras en este momento y permanentemente Dios mío, pues necesito experimentar el calor de tu hermosa y gozosa presencia; he orado en el Poderoso Nombre de mi Señor y Salvador Jesús ¡Amen!
Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri