viernes, 10 de julio de 2026

EVANGELISMO Y COMODIDAD

 

MATEO 28:16-20 (NTV)

Entonces los once discípulos salieron hacia Galilea y se dirigieron al monte que Jesús les había indicado. Cuando vieron a Jesús, lo adoraron, ¡pero algunos de ellos dudaban! Jesús se acercó y dijo a sus discípulos:

“Se me ha dado toda autoridad en el Cielo y en la Tierra. Por lo tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Enseñen a los nuevos discípulos a obedecer todos los mandatos que les he dado. Y tengan por seguro esto: que estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos”.

 

La “Gran Comisión”, el evangelismo, no es un llamado para una iglesia cómoda.

Creo que es evidente que la sociedad en que vivimos está muy centrada en sí misma, y esta misma característica puede estar presente en la iglesia de hoy.

 

¡¡¡El evangelismo exige salir de las cuatro paredes de la iglesia

y confrontar el egoísmo, priorizando la acción y el sacrificio

por encima de las rutinas, los eventos y la búsqueda de confort

que aíslan a la iglesia de “La Gran Comisión!!!

 

Cuando un cuerpo local de creyentes se enfoca en sí mismo, su efectividad en el ministerio evangelístico comienza a disminuir, y el andar cristiano de cada miembro se paraliza.  Muchos creyentes quieren que su iglesia sea cálida y cómoda; vienen a escuchar un bello mensaje, tener compañerismo con los amigos y a hallar respuesta a sus necesidades. Pero Dios nunca tuvo la intención de que la reunión de su pueblo fuera un club. Él nos llama a unirnos a un ejército que llevará el Evangelio a territorios insospechados.

 

Una iglesia efectiva, que represente una verdadera amenaza para Satanás, es un grupo de personas preparadas y discipuladas a las que:

1.     Se les ha enseñado la verdad de la Palabra.

2.    Se les ha entrenado para el servicio.

3.    Y se les ha llevado a ser maduros espiritualmente.

 

Pero todo esto es con el fin de ir al mundo, no para convertirse en un callado santuario de comodidad cristiana. La urgencia de la orden del Señor y la desesperada situación de la humanidad, deben motivarnos a dejar la seguridad de nuestra sociabilidad cristiana, para entregar el mensaje de salvación por causa del Señor Jesús. Evitar esta responsabilidad es descuidar el plan del Padre Celestial para nuestras vidas, y la oportunidad de ayudar a construir Su Reino.

 

Ninguno de nosotros quiere desperdiciar tiempo ni energías en cosas triviales. Dios nos ha llamado, no a una vida de ritualismo y comodidad, sino a una aventura de obediencia; así que los exhorto:

 

¡¡¡VAMOS A EVANGELIZAR, ES NUESTRA TAREA!!!

 

CONFESIÓN DE FE:

SÉ QUE MI TRABAJO EVANGELÍSTICO ESTÁ POR ENCIMA DE MI COMODIDAD E INTERESES, YA QUE ES UNA ORDEN DE MI SEÑOR JESUCRISTO, ASÍ QUE RESPONDERÉ A SU LLAMADO, Y TRABAJARÉ PARA LLENAR EL REINO DE DIOS CON PERSONAS DE TODOS LOS PUEBLOS Y NACIONES.

 

ORACIÓN:

Dios y Señor nuestro, El Yeshuati, Dios de mi Salvación (Isaías 12:2). Dios y Señor mío, Jesucristo, Tú eres la única fuente de salvación y por eso quieres salvar a tu creación, entonces cada individuo debe personalmente conocerte como “el Dios de Mi Salvación”. Es por eso por lo que hoy te pido, mi Señor y Salvador Jesús, que me des la fortaleza y la sabiduría para ejercer “La Gran Comisión” a la que me llamaste, con denuedo y responsabilidad, sin que ponga por encima de tu honroso llamado mi comodidad en la iglesia ni mis intereses personales; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri