LIMPIO Y RECTO
SALMO 51:9-11 (RV60)
Esconde tu rostro de mis pecados, y borra todas mis maldades. Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí. No me eches de delante de Ti, y no quites de mí tu santo Espíritu.
♥ Tener un corazón limpio y recto es una petición clásica de transformación interior que implica buscar pureza de intenciones, sinceridad y una voluntad alineada con los valores rectos que Dios imparte en su Palabra.
Cierto día desperté y me quedé meditando en mi cama acerca de qué cosa es lo más importante para mí en este día y me pregunté:
☝🏼 ¿Será acaso hacer un buen trabajo?
☝🏼 ¿Será luchar y luchar para ser reconocido?
☝🏼 ¿Sera mantener mi apariencia para que todos los que me rodeen puedan alabarme?
Entonces, seguí pensando y pensando, acerca de lo más importante y de pronto, mi mente fue sacudida por las palabras de un versículo que hace poco había leído. Una oración hecha por un hombre que había sido casi destruido por su pecado, el Rey David, quien orando con angustia de alma y quebranto de espíritu y dijo: “Oh Dios crea en mi un corazón limpio y renueva un espíritu recto dentro de mí”.
Mi mente se aclaró, me levanté inmediatamente de la cama y levanté mis manos al Cielo para decirle al Padre Celestial eso: si Abba Padre, eso es lo más importante en este día para mí, crea en mí, Dios mío, un corazón limpio y renueva un espíritu recto dentro de mí. Y ahora hoy, y cada día, nuevamente me decido a pedir un corazón limpio y un espíritu recto; y es que:
¡¡¡Tener un corazón limpio es disfrutar de la obra de Cristo aplicada a él,
y un espíritu recto es el que no se desvía tras las vanidades y placeres
de este mundo, más su conexión perfecta está en Dios, su Creador!!!
Si hoy camina por la vida con un corazón limpio y un espíritu recto dentro de usted, entonces tendrá una vida limpia y recta.
♥ Limpieza y rectitud de corazón, son dos ingredientes esenciales para desenvolverse manteniendo el equilibrio en un mundo sucio y totalmente torcido, como en el que vivimos hoy en día.
CONFESIÓN DE FE:
HOY NUEVAMENTE DIRIJO MI VOZ AL CIELO PARA DECIR COMO EL REY DAVID, CREA EN MÍ, OH SEÑOR, UN CORAZÓN LIMPIO Y RENUEVA UN ESPÍRITU RECTO DENTRO DE MÍ; Y LO HAGO PLENAMENTE CONVENCIDO DE QUE ESTA PETICIÓN A MI DIOS TODOPODEROSO Y COMPASIVO, CAMBIARÁ POR COMPLETO LA PERSPECTIVA DE MI VIDA.
ORACIÓN:
Padre Celestial, El Olam, Dios Eterno, Dios de todo el universo (Génesis 21:33). Mi amado Dios y Señor, Jesucristo, a Ti acudo hoy pues sé que tengo que caminar en medio de un mundo lleno de influencias negativas, materialismo, falsedad e incredulidad. Úngeme con el aceite fresco de tu Espíritu y posee con tu gracia y amor cada facultad de mi ser, que los pensamientos que fluyan de mi mente hoy, las palabras que se desprendan de mis labios, los pasos que marquen mis pies y mis hechos sean la demostración viva de un corazón limpio y un espíritu recto que Tú has creado dentro de mí. He sido oprimido y estrechado por todos lados, pero en Ti he encontrado la limpieza y la rectitud que mi alma necesita. Con un corazón limpio y un espíritu recto dentro de mí enseñaré a los transgresores tus caminos, y a los incrédulos tu amor y misericordia. Gracias mi Señor Jesucristo; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!
Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri