miércoles, 11 de junio de 2014

LA GRACIA

LA GRACIA

 

1 PEDRO 1:13-16 Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado; como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; sino, como Aquel que os llamó es Santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque Yo Soy Santo. (V.R.V.)

 

©      De cómo esperar por completo en "La Gracia de Dios".

Un día mientras caminaba por un lote muy grande noté que ese campo no se había trabajado lo suficiente así que el pasto estaba muy largo. 

Pensé para mis adentros y dije: 

-       Si ese campo fuera mío quizá tampoco yo lo cortaría porque eso exige demasiado trabajo, mucho tiempo y mucho dinero para arreglarlo. 

Pero, cuando dije eso, inmediatamente llegó a mi mente el pensamiento de que la mayoría de las cosas que hacemos en la vida exigen inversión, tiempo y paciencia.  Para terminar un largo y vasto proyecto tal como cortar y preparar un gran campo, pintar una casa o construir una iglesia requiere esfuerzo día a día para ir terminando paso por paso las etapas de ese proyecto.

 

Pablo habla acerca de competir en los juegos y lo compara con la vida cristiana y nos dice que eso exige esfuerzo y entrenamiento (1 Corintios 9:24,25 NTV).  Como creyente, necesito al igual que el atleta entrenar cada día. Así como el cuerpo del atleta a través del entrenamiento se vuelve más y más fuerte, con mi entrenamiento espiritual mi alma se torna más y más fuerte. Si hoy salgo victorioso sobre el pecado y los problemas de la vida, eso exigirá de mi más y más entrenamiento espiritual para estar más capacitado para la próxima batalla.  Necesitamos mantener  las disciplinas personales y espirituales vivas.  El éxito en la vida cristiana viene por la disposición al sacrificio cuando esto es necesario para alcanzar las metas. Un creyente no crecerá en su relación con el Señor sin metas diarias personales. Metas de amar y servir al Señor más efectivamente.  Crecer en unidad con Cristo requiere el proceso de entender la mente de Cristo y seguir su liderazgo en nuestras vidas.  Si queremos ser exitosos en el caminar con el Señor, necesitamos evaluar nuestra condición espiritual por las pequeñas victorias que Dios nos permite tener.  Debemos guardar la mente para que no se concentre en lo temporal lo cual se  destiñe, recordar  que la fama terrenal es corta y rápidamente desaparece.

 

CONFESIÓN DE FE:

DECIDO ESPERAR POR COMPLETO EN LA GRACIA DE DIOS Y ENTENDER QUE LA MISMA VIDA ME EXIGE ENTREGA, DEDICACIÓN, DILIGENCIA Y CONSTANCIA PARA ALCANZAR LA METAS QUE ESTÁN POR DELANTE DE MÍ. 

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, El Chanun, Dios lleno de Gracia (Juan 1:14). Amado Señor y Salvador Jesucristo, sé que eres mi abrigo y mi refugio, y que las fuerzas que necesito para seguir adelante solo vienen de Ti, por eso hoy quiero ceñir los lomos de mi entendimiento y ser sobrio mientras espero en tu Gracia, esa gracia inmerecida que me da la fortaleza, dedicación, diligencia y constancia para alcanzar mis metas, esas que Tú mismo me has propuesto y me ayudas a conseguir. Gracias mi Señor Jesús por hacerme esforzado  valiente en la realización de tus propósitos. Amén.

 
Juan Manuel Lamus O.

         

martes, 10 de junio de 2014

DESTRUIR

 

DESTRUIR

 

JOSUÉ 1:6-8 Sé fuerte y valiente, porque tú serás quien guíe a este pueblo para que tome posesión de toda la tierra que juré a sus antepasados que les daría. Sé fuerte y muy valiente. Ten cuidado de obedecer todas las instrucciones que Moisés te dio. No te desvíes de ellas ni a la derecha ni a la izquierda. Entonces te irá bien en todo lo que hagas. Estudia constantemente este libro de instrucción. Medita en él de día y de noche para asegurarte de obedecer todo lo que allí está escrito. Sólo entonces prosperarás y te irá bien en todo lo que hagas. (N.T.V.)

 

©      De cómo destruir el temor con la verdad.

El temor esclaviza. La ansiedad puede distorsionar toda nuestra perspectiva, hasta hacernos vivir con una sensación constante de desasosiego. Pero el temor no corresponde con los hijos del Dios vivo, quien ha prometido cuidar de nosotros y hacer que todas las cosas obren para nuestro bien (Romanos 8:28). Si elegimos vivir con temor, entonces al final de la vida desearemos haber confiado más en Dios.

 

En vez de vivir de una manera que nos lleve a lamentarnos después, podemos ser libres de nuestros temores ahora mismo:

1.   Identifique sus temores específicos, y dispóngase a enfrentarlos. 

Se nos hará difícil entender nuestras ansiedades si no reconocemos la raíz esencial de todo temor. Es cierto que existen muchas razones para sentir temor, pero en última instancia, la raíz de toda nuestra preocupación es la duda en cuanto a la soberanía de Dios. Él tiene el control de todas las cosas y nosotros estamos bajo su poder, su auxilio y su protección cada momento de nuestra vida.

©      Por tanto, el temor queda destruido ante la verdad del control omnipotente del Señor.

2.   Enfóquese en el Señor, en vez del temor. 

Cuando entendemos que estamos en la mano de nuestro Todopoderoso, Omnisciente y Amoroso Padre celestial, la decisión de reenfocarnos en Él se vuelve más fácil.

©      Pero tenemos que tomar esta valiente decisión cada vez que enfrentemos sentimientos de ansiedad.

3.   Estudie y Medite en la Palabra.

La forma más efectiva de vencer el temor es meditar en la Palabra de Dios. En tiempos de dificultades, debemos aferrarnos a las verdades de la Biblia.

©      Cuando los pensamientos de Dios se vuelven parte de nuestra manera de pensar, el temor desaparece y la fe crece.

 

CONFESIÓN DE FE:

NO PERMITIRÉ QUE EL TEMOR ME PARALICE, POR EL CONTRARIO LO DESTRUIRÉ AL RECONOCERLO Y ENFRENTARLO, ENFOCÁNDOME EN DIOS Y NO EN EL, SEGURO DE LO QUE LA PALABRA DICE A MI FAVOR.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Elohim Mauzi, mi Roca y mi Fortaleza (Salmo 27:1). Mi amado Señor Tu eres Dios Fuerte, y esa misma fortaleza has impartido a mi vida, por eso quiero darte gracias hoy. Hazme ver que puedo ser feliz a pesar de los problemas de la vida, y que probablemente los pueda superar todos destruyendo el temor.  Y aunque sea con esfuerzo y dificultades, usando los recursos y habilidades que Tú me has dado y desarrollando otros nuevos sobre la marcha, ayúdame a resolver y enfrentar mis temores de manera que sean destruidos en su totalidad con tu verdad. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

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lunes, 9 de junio de 2014

ACOGERNOS

 

ACOGERNOS

 

ISAÍAS 41:10-13 No tengas miedo, porque yo estoy contigo; no te desalientes, porque Yo Soy tu Dios. Te daré fuerzas y te ayudaré; te sostendré con mi mano derecha victoriosa. ¿Ves? Todos tus furiosos enemigos están allí tendidos, confundidos y humillados. Todo el que se te oponga morirá y quedará en la nada. Buscarás en vano a los que trataron de conquistarte. Los que te ataquen quedarán en la nada. Pues Yo te sostengo de tu mano derecha; Yo, el Señor tu Dios. Y te digo: No tengas miedo, aquí estoy para ayudarte. (N.T.V.)

 

©      Los temores son como minas terrestres, que cercenan nuestra capacidad de ver y acogernos a las promesas de Dios.

Los seres humanos tenemos razones legítimas para tener miedos, pues nuestro mundo tiene muchos peligros. Pero, aunque nuestras circunstancias sean amedrentadoras, los cristianos no debemos vivir con temor. Pues las maravillosas promesas de Dios nos permiten vivir sosegadamente en medio de lo que nos rodea, por eso debemos acogernos a ellas.

 

Para nuestra protección, Dios ha infundido en nosotros algunos temores naturales, propios de nuestro instinto de preservación, como el miedo a las serpientes o las aguas profundas. Además, el Creador nos dio también un sistema de advertencia para que reaccionemos con rapidez ante el peligro. Por ejemplo, si un automóvil viene a alta velocidad hacia nosotros, una reacción instantánea de alarma puede salvarnos la vida. En otras palabras, algunos temores nos protegen. Pero el miedo constante y absorbente es dañino. Si bien, nos preocupamos por los riesgos que pudiéramos enfrentar o nuestros seres queridos, debemos confiar en Dios y acogernos a sus promesas, en lugar de sentir angustia por todo lo malo que podría ocurrir.

 

A medida que crece la ansiedad, aumenta también la incertidumbre, hasta que ésta obstaculiza nuestra relación con Dios. Los temores son resultados de nuestras dudas en cuanto al auxilio del Señor. Eso hace que centremos nuestra atención en nuestras preocupaciones, en vez de hacerlo en Aquel que ha prometido sostenernos en su mano. La Biblia nos recuerda:

Así que mi Dios les proveerá de todo lo que necesiten, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús. (Filipenses 4:19 NVI).

 

CONFESIÓN DE FE:

EL SEÑOR ME BRINDA FORTALEZA PORQUE SABE CÓMO PUEDE ATORMENTARME EL TEMOR. NO PERMITIRÉ QUE LAS PREOCUPACIONES ME CIEGUEN A SUS PROMESAS Y ME PRIVEN DE ACOGERME A LA AYUDA QUE ÉL SIEMPRE PONE A MI DISPOSICIÓN.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Jehová El Shaddai, Dios Todopoderoso y Suficiente (Génesis 17:1). Mi amado Señor Jesús, Jehová Rohi, Después que el rey David reflexionó sobre su relación como pastor con sus ovejas, se dio cuenta de que era exactamente la relación que Tú tenías con él, y así declaró, "Yahweh-Rohi es mi Pastor; nada me faltará" (Salmo 23:1). Hoy sé que puedo establecer para mi vida lo mismo y declarar sin lugar a dudas que Tú eres mi "Buen Pastor" y nada me faltara, pues tus promesas, a las cuales yo tengo el derecho como hijo tuyo de acogerme, son en ti "Si" y en ti "Amén". Gracias mi amado Señor y Salvador Jesucristo por llenar mi vida plenamente con toda tu presencia y tus maravillosas, grandes y preciosas promesas. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

         

domingo, 8 de junio de 2014

LA VOLUNTAD TÁCITA DE DIOS

 

LA VOLUNTAD TÁCITA DE DIOS

 

JEREMÍAS 29:11-13

Pues yo sé los planes que tengo para ustedes, dice el Señor.

Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza.

En esos días, cuando oren, los escucharé. Si me buscan de todo corazón, podrán encontrarme.

(N.T.V.)

 

A diferencia de la voluntad expresa, la voluntad tácita de Dios nos brinda la alternativa de hacer las cosas siguiendo nuestra voluntad o la de Él.

 

©      El Señor crea un plan específico utilizando los dones y talentos especiales que tienen los creyentes, y desea compartir su voluntad tácita para que podamos tener vidas victoriosas.

 

1.   Dios demanda obediencia.

Ø  Primero, Dios desea que obedezcamos las leyes morales, como los Mandamientos, que se aplican a todo el mundo.

Ø  En la Biblia, encontramos principios que pueden traer gozo y significado a nuestras vidas, tales como el mandato de dar siempre gracias y de poner de lado el rencor en favor del perdón. (1 Ts 5:18; Ef 4:31, 32).

 

1 TESALONICENSES 5:16-18 Estén siempre alegres. Nunca dejen de orar. Sean agradecidos en toda circunstancia, pues esta es la voluntad de Dios para ustedes, los que pertenecen a Cristo Jesús. (N.T.V.)

 

EFESIOS 4:31,32 Líbrense de toda amargura, furia, enojo, palabras ásperas, calumnias y toda clase de mala conducta. Por el contrario, sean amables unos con otros, sean de buen corazón, y perdónense unos a otros, tal como Dios los ha perdonado a ustedes por medio de Cristo. (N.T.V.)

 

2.   Dios tiene propósitos para nosotros.

Ø  Seguir estos principios básicos nos permite descubrir la segunda parte de la voluntad tácita de Dios: sus propósitos para nuestra vida personal.

Ø  Un buen ejemplo es la vocación.

Ø  Antes de que naciéramos, Dios nos predestinó para que tuviéramos habilidades, talentos y dones espirituales, que se adaptan a ciertos tipos de trabajos.

 

1 CORINTIOS 12:4-7 Hay distintas clases de dones espirituales, pero el mismo Espíritu es la fuente de todos ellos. Hay distintas formas de servir, pero todos servimos al mismo Señor. Dios trabaja de maneras diferentes, pero es el mismo Dios quien hace la obra en todos nosotros. A cada uno de nosotros se nos da un don espiritual para que nos ayudemos mutuamente. (N.T.V.)

 

1 CORINTIOS 15:58 Por lo tanto, mis amados hermanos, permanezcan fuertes y constantes. Trabajen siempre para el Señor con entusiasmo, porque ustedes saben que nada de lo que hacen para el Señor es inútil. (N.T.V.)

 

3.   Dios está actuando en nuestras vidas.

Ø  Por último, la voluntad tácita de Dios está activa en nuestra vida diaria.

Ø  Lo que nos interesa a nosotros también le interesa a Él, no importa lo trivial que sea.

Ø  Por ejemplo, todos hemos orado desesperadas cuando no encontrábamos algo que estábamos necesitando. Muchas veces, encontramos el objeto en cuestión de segundos porque el amoroso Padre nos llevó justo adonde estaba.

Ø  El Señor quiere actuar poderosamente en nuestra vida, y Él enviará bendiciones si le obedecemos.

 

ROMANOS 8:26,27…34 Además, el Espíritu Santo nos ayuda en nuestra debilidad. Por ejemplo, nosotros no sabemos qué quiere Dios que le pidamos en oración, pero el Espíritu Santo ora por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras. Y el Padre, quien conoce cada corazón, sabe lo que el Espíritu dice, porque el Espíritu intercede por nosotros, los creyentes, en armonía con la voluntad de Dios… Entonces, ¿quién nos condenará? Nadie, porque Cristo Jesús murió por nosotros y resucitó por nosotros, y está sentado en el lugar de honor, a la derecha de Dios, e intercede por nosotros. (N.T.V.)

 

CONCLUSIÓN:

©      Recuerde que Dios es un Padre bueno.

©      Además es omnisciente y omnipotente, y esa es una combinación invencible, no importa lo que venga contra nosotros.

 

ROMANOS 8:31

¿Qué podemos decir acerca de cosas tan maravillosas como éstas?

Si Dios está a favor de nosotros,

¿Quién podrá ponerse en nuestra contra? (N.T.V.)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad

 


Juan Manuel Lamus O.

         

sábado, 7 de junio de 2014

ELOGIO DE LA LENTITUD

 

ELOGIO DE LA LENTITUD

 

©      Vivir despacio no es perder el tiempo sino ganar en calidad de vida

Carl Honoré es un periodista, nacido en Escocia y residente en Londres, autor del libro "Elogio de la lentitud" y uno de los principales teóricos de la "Filosofía Slow", cuyos seguidores intentan recuperar la calma perdida en las sociedades desarrolladas para saborear la vida de otra manera. Para él, vivir despacio no es perder el tiempo sino ganar en calidad de vida.

 

Honoré sostiene que la cultura contemporánea tributa adoración a la velocidad y a la hiperactividad, claves actuales del éxito laboral y social:

Ø  Ser el primero, rápido, resolutivo, ejecutivo, agresivo.

 

©      Sufrimos la enfermedad del tiempo creyendo que todo se debe hacer rápido. 

Esto nos lleva a  olvidar las cosas importantes de la vida.  Hemos de desacelerar  la marcha y buscar el tiempo justo para cada cosa; saborear cada momento priorizando lo imprescindible y no tenerle miedo a la inactividad. Una parada en nuestro alocado ritmo nos permitirá ver la vida de otra manera.

 

©      "Vivir de prisa no es vivir, es sobrevivir". 

Carl Honoré, sostiene que la hiperactividad actual nos lleva a dedicar nuestras energías a otras metas que nos hacen olvidar las cosas importantes de la vida. Intentemos decrecer el ritmo alocado en que vivimos para no degradarnos nosotros mismos. Simplemente reduzcamos la marcha y busquemos el tiempo justo para cada cosa; saboreemos cada momento priorizando lo imprescindible. 

 

Algunos consejos de Carl Honoré:

©      No dejes que tu agenda te gobierne, muchas cosas pueden posponerse. Prueba y verás. 

©      Cuando estés con tu pareja y tus hijos, o con tus amigos, apaga el celular.

©      Tómate tiempo para comer y disfrutar. Comer con prisa genera males digestivos y si la comida es buena, no la apreciarás como es debido. Éste es uno de los placeres de la vida, no lo arruines.

©      Pasa tiempo a solas contigo mismo, en silencio, escucha tu voz interior, medita sobre la vida en general.

©      No tengas miedo al silencio, al principio te será difícil, luego notarás los beneficios.

©      Escucha música con calma y verás su belleza.

©      No te quedes frente al televisor porque sí.

©      Haz una lista de prioridades. Si lo primero que escribiste es trabajo, algo anda mal.  Vuelve a hacerla: el trabajo es importante pero no es lo más importante de tu vida.

©      Escucha los sueños de la gente que amas, sus miedos, sus alegrías, sus fracasos, sus fantasías y problemas.

©      No creas que los demás pueden seguir tu ritmo. Eres tú quien debe desacelerar e ir al ritmo de ellos.

©      Recuerda que la conversación y la compañía silenciosa son los medios de comunicación más antiguos que existen.

©      El virus de la prisa es una epidemia mundial. Si lo has contraído, trata de curarte.

 

ECLESIASTÉS 3:1…9

Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora…

¿Qué provecho tiene el que trabaja, de aquello en que se afana? (V.R.V.)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad

 


Juan Manuel Lamus O.

         

viernes, 6 de junio de 2014

ACOGERSE

 

ACOGERSE

 

HEBREOS 10:35,36 Por lo tanto, no desechen la firme confianza que tienen en el Señor. ¡Tengan presente la gran recompensa que les traerá! Perseverar con paciencia es lo que necesitan ahora para seguir haciendo la voluntad de Dios. Entonces recibirán todo lo que Él ha prometido. (N.T.V.)

 

Cualquiera que sea la necesidad que podamos tener hoy en la vida, siempre podremos encontrar en la Palabra de Dios una promesa a la cual acogernos, que fácilmente se puede adaptar a  esa necesidad:

©    Si nos sentimos sin fuerza y cansados, existe una promesa como esta:

ISAÍAS 40:29 Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.

Cuando leemos una promesa como esa podemos sentir el respaldo no solamente de la promesa, sino de Aquel que dio la promesa.

©    Si nos sentimos solos y abandonados, Él nos dice: 

HEBREOS 13:5B "No te desampararé, ni te dejaré".

Esa promesa nos hace recordar a Aquel quién la dijo y Él no miente, Él jamás dice algo que luego no cumple,  Dios siempre cumple todo lo que promete.

©    Si tenemos hambre de Dios, y deseamos buscarle con todo el corazón y alimentarnos de su bondad, encontramos entonces está promesa:

MATEO 5:6 "Bienaventurados los que tienen hambre y sed  de justicia, porque ellos serán saciados".

©    Si nos sentimos desconsolado porque el pecado nos ha llevado por camino de tristeza y nuestras rebeliones parecen aumentar, su promesa llega para decirnos: 

ISAÍAS 44:22 "Yo deshice como a nube tus rebeliones, y como a niebla tus pecados, vuélvete a mí".

 

Con estas promesas no solo encontramos fuerza y seguridad sino que nos hacen decir como el salmista: Acuérdate de la palabra que has dado a tu siervo, en la cual me has hecho esperar. Puedo llegar con seguridad, confianza y con mucho respeto ante el Trono de su Gracia y decirle, Señor Tu lo has dicho, he creído en tu Palabra y en ella he esperado, y al expresarlo mi alma se llena de confianza y seguridad.

Jesús ha dicho claramente:

-       El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasaran (Marcos 13:31). 

Sus promesas son como una fortaleza en medio de las dificultades y angustias diarias de la vida. La vida a veces nos sorprende, más en medio de esas sorpresas la Palabra de Dios también nos sorprende con una o varias promesas que se ajustan preciosamente a las sorpresas de la vida. Con Dios, las sorpresas de la vida no me asustan, más las promesas de Dios me asombran y a ellas me acojo.

 

CONFESIÓN DE FE:

PUEDO ACOGERME A LAS PROMESAS DE DIOS Y ESTAR SEGURO QUE NUNCA QUEDARÉ DEFRAUDADO.  SU PALABRA PERMANECE PARA SIEMPRE Y ELLA ME HACE ESTAR CONFIADO.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Emanuel, Dios con nosotros (Isaías 7:14). Mi amado Señor y Salvador Jesucristo, hoy quiero darte gracias por tus preciosas y grandísimas promesas, pues en esas promesas yo siempre puedo estar confiado, a ellas puedo acogerme. Una promesa tuya es como un cheque girado a mi nombre por el Presidente de un banco.  Tú eres el creador del universo y de mi vida. Tus promesas las puedo hacer efectivas en la realidad de tu presencia y en ellas puedo descansar. Gracias Jehová Jireh por tu provisión permanente en todas las áreas de mi vida. Amén.


Juan Manuel Lamus O.