sábado, 2 de julio de 2016

SOMOS EL MILAGRO DE DIOS

 

©  Tú, que eres un ser humano, eres mi milagro. 

Ø  Eres fuerte, capaz, inteligente y lleno de dones y talentos.

Ø  Examina  tus dones y talentos  y entusiásmate con ellos.  

Ø  Piensa que, desde este momento, puedes cambiar tu vida para bien, si te propones y te llenas de entusiasmo y, sobre todo, si te das cuenta de toda la felicidad que puedes conseguir con sólo desearla.

 

©  Eres mi creación más grande, eres mi milagro. 

Ø  No temas comenzar una vida nueva. 

Ø  No te quejes.  No te deprimas.  No te atormentes. 

Ø  ¿Cómo puedes temer si eres mi milagro? 

Ø  Estás dotado de poderes desconocidos para todas las criaturas del universo.

Ø  Eres único.  Nada es igual a ti.  Te hice perfecto. 

Ø  Sólo en ti está el aceptar el camino de la felicidad, transitarlo y seguirlo siempre hasta el fin.

 

©  Te hice libre, eres mi milagro.

Ø  En ti está el poder de no atarte a las cosas que no hacen la felicidad. 

Ø  Te hice perfecto a fin de que aprovecharas tu capacidad y no para que la destruyeras haciendo tonterías. 

Ø  Te di el poder de pensar, de amar, de determinar, de reír, de imaginar, de crear, de planificar, de orar.

Ø  Te coloqué por encima de los ángeles cuando te di el poder de elección, y te di el dominio de elegir tu propio destino usando tu voluntad.

 

©  ¿Qué has hecho de esas tremendas fuerzas que te di? no importa. 

Ø  De hoy en adelante olvida tu pasado y, usa sabiamente ese poder de elección: 

Ø  Elige amar, en lugar de odiar.

Ø  Elige reír, en lugar de llorar.

Ø  Elige creer, en lugar de destruir.

Ø  Elige perseverar, en lugar de renunciar.

Ø  Elige alabar, en lugar de criticar. 

Ø  Elige curar, en lugar de herir.

Ø  Elige dar, en lugar de robar.

Ø  Elige actuar, en lugar de aplacar.

Ø  Elige crecer, en lugar de consumirte.

Ø  Elige bendecir, en lugar de  blasfemar.

Ø  Elige vivir, en lugar de morir.

 

©  Aprende a sentir mi presencia en cada acto de tu vida. 

Ø  Crece cada día un poco más en el optimismo y en la esperanza. 

Ø  Deja los sentimientos de derrota.  

Ø  Trata de volverte niño, simple, inocente, generoso, dador, con capacidad de asombro y capacidad de conmoverte ante la maravilla de sentirte humano porque puedes conocer mi amor, puedes sentir una lágrima, puedes comprender el dolor. 

 

©  No olvides que te quiero feliz, y si has de venir a Mí un día, que sea hoy, en este momento.

Ø  Cada instante que vivas sin Mí es un instante infinito que te pierdes de paz. 

Ø  Usa tus dones y cambia tu medio ambiente contagiándolo de esperanza y optimismo sin temor…

 

¡¡¡Porque Yo estoy siempre a tu lado!!!

DIOS

 

JOSUÉ 1:9

Mi mandato es:

"¡Sé fuerte y valiente!

No tengas miedo ni te desanimes, porque el Señor tu Dios está contigo dondequiera que vayas". (N.T.V.)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                 

viernes, 1 de julio de 2016

ENGAÑO

 

GÁLATAS 6:7,8 No se dejen engañar, nadie puede burlarse de la justicia de Dios. Siempre se cosecha lo que se siembra. Los que viven solo para satisfacer los deseos de su propia naturaleza pecaminosa cosecharán, de esa naturaleza, destrucción y muerte; pero los que viven para agradar al Espíritu, del Espíritu, cosecharán vida eterna. (N.T.V.)


©  Lo que sembremos, en su especie, eso mismo cosecharemos.

El hombre cree que puede salirse con la suya sin que haya consecuencias por sus actos, pero Pablo nos advierte, en el pasaje que estudiamos hoy, que no nos dejemos engañar, y especialmente de nosotros mismos. (1 Timoteo 4:16)

 

La vida cristiana opera en el mundo espiritual, como el proceso de la siembra y la cosecha lo hace en el ámbito natural: Según lo que sembremos así cosecharemos. Si sembramos semillas de mango, crecerá un árbol de mango y cosecharemos el fruto de muchos mangos. No es posible sembrar uvas y cosechar manzanas. A veces en nuestra vida nos quejamos de nuestras desdichas presentes, pero no nos hemos dado cuenta que en el pasado hemos sembrado malas semillas y ahora estamos cosechándolas. En la cosas de Dios si usted siembra obediencia siempre cosechará bendición. Sembrar obediencia puede ser decir la verdad y no mentir, no apropiarme de lo que no me corresponde, tratar bien a mis semejantes, darle a Dios lo que le corresponde en la faz económica; etc. En cada momento de nuestras vidas estamos sembrando y sembrando, y a la vez cosechando y cosechando. Teniendo en cuenta que cosecharemos nuestra propia siembra, buena o mala, decidamos, a partir de ahora, asegurarnos en cada cosa que hagamos o sembremos, colocar una buena semilla de acuerdo a lo que Dios espera de nosotros. De esa manera veremos, en poco tiempo, el huerto de nuestra vida totalmente bendecido por el Señor, dando frutos de manera sobrenatural y sobreabundante.

 

Cabe anotar que no todo lo que sembramos en nuestras vidas, necesariamente lo vamos a cosechar. Esto se debe a que si fuese por nuestra naturaleza pecaminosa (nuestras emociones y/o nuestros pensamientos), ya nosotros estuviéramos muertos, mutilados, enfermos, execrados, rechazados o sólo Dios sabe en qué estado. Pero lo cierto es que Dios en su infinito amor y misericordia, sólo permite que cosechemos aquellos procesos que son realmente necesarios y de crecimiento, es por ello que siempre debemos estar agradecidos con Él, ya que inclusive en lo que nosotros entendemos como malos momentos que no comprendemos, en realidad son momentos de crecimiento y bendición para nosotros.

 

CONFESIÓN DE FE:

EXAMINO MIS SEMILLAS ANTES DE SEMBRARLAS, CON LA SEGURIDAD DE UNA COSECHA ABUNDANTE Y PODEROSA, PERO CONSCIENTE QUE DE LA ESPECIE QUE SIEMBRE, DE ESA MISMA COSECHARÉ.

 

ORACIÓN:
Padre Celestial, El Chanun, Dios de Gracia (Juan 1:16,17). Mi amado Rey y Señor Jesús, sé que tu naturaleza está llena de Gracia para dar generosamente, aún cuando no lo merezcamos, y tal vez cuidándonos de no cosechar aquello que no hemos sabido sembrar. Por eso te ruego hoy Dios mío, que me ayudes a sembrar en el huerto de mi vida tus semillas de fe y amor registradas en tu poderosa Palabra, pues quiero cosechar tu bendición; que me des la sabiduría para sembrar correctamente en todas la ares de mi ser, cuerpo, alma y espíritu, de manera que los frutos sean también respectivos a lo que tu Espíritu ha sembrado en mi.  He rorado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                  

jueves, 30 de junio de 2016

FE VS. TEMOR

 

ISAÍAS 41:10-13 No tengas miedo, porque Yo estoy contigo; no te desalientes, porque Yo Soy tu Dios. Te daré fuerzas y te ayudaré; te sostendré con mi mano derecha victoriosa. ¿Ves? Todos tus furiosos enemigos están allí tendidos, confundidos y humillados. Todo el que se te oponga morirá y quedará en la nada. Buscarás en vano a los que trataron de conquistarte. Los que te ataquen quedarán en la nada. Pues Yo te sostengo de tu mano derecha; Yo, el Señor tu Dios. Y te digo: No tengas miedo, aquí estoy para ayudarte. (N.T.V.)


©  Fe en lugar de temor, usted escoge el camino a transitar.

Hoy día, hay muchas razones para sentir temor. Nuestro mundo parece estar en un estado permanente de guerra y de crisis. El mercado de trabajo es deprimente, los desastres naturales causan estragos y los relatos de crímenes singulares y masivos son noticias de primera plana. Sabemos, como cristianos, que el temor no debe tener lugar en nuestras vidas, pero…

©  ¿Cómo podemos ignorar lo que está pasando a nuestro alrededor?

 

Básicamente, hay dos caminos que usted puede transitar:

1. El de la fe o

2. El del temor.

Es imposible confiar en Dios y no confiar en Él, simultáneamente.

Otra forma de decir esto es que usted no puede obedecer y desobedecer a Dios, la obediencia a medias es desobediencia. Sin embargo, algunos cristianos deciden vivir con temor. Al ver que otros experimentan dificultades, comienzan a preguntarse si lo mismo pudiera sucederles a ellos. 

Ø  Alguien de mi oficina perdió su empleo, ¿seré yo el próximo?

Ø  Alguien falleció en un accidente, yo podría morir también.

Pero esta clase de "lógica" coloca sus circunstancias por encima de su relación con Dios. Si satanás logra hacerle pensar de esta manera, habrá ganado la batalla por su mente. Pero cuando usted pone sus ojos en Dios antes que en sus circunstancias, usted gana. La Biblia nos dice:

2 TIMOTEO 1:7 Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. (V.R.V.)

Esta verdad bíblica fundamental es la única que puede ayudarnos a superar todos nuestros temores por medio de la fe en nuestro Dios Todopoderoso y Suficiente.

 

CONFESIÓN DE FE:

EL PADRE CELESTIAL ENTIENDE MIS FRUSTRACIONES, SUFRIMIENTOS, DOLORES Y TEMORES. ÉL SIEMPRE ESTÁ ALLÍ PARA ALENTAR MI CORAZÓN Y AYUDARME A ENTENDER QUE ÉL ES SUFICIENTE PARA SATISFACER TODAS MIS NECESIDADES.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Shaddai, Dios Todopoderoso y Suficiente (Génesis 17:1). Mi amado Dios y Señor, Tú eres la fuente inagotable de toda bendición, pues eres Todopoderoso y nuestros problemas no son demasiado grandes como para que no los puedas manejar. Por eso yo hoy decido transitar el camino de la fe en lugar del temor, pues Tú eres mi Dios, estás atento a mis necesidades, las conoces de antemano y las satisfaces plenamente como una madre que amamanta y nutre a sus hijos. Gracias quiero darte hoy mi Señor y Salvador Jesucristo, porque si Tú estás conmigo ¿Quién contra mí? nada ni nadie. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                

miércoles, 29 de junio de 2016

LA RAZÓN

 

COLOSENSES 3:23,24 Trabajen de buena gana en todo lo que hagan, como si fuera para el Señor y no para la gente. Recuerden que el Señor los recompensará con una herencia y que el Amo a quien sirven es Cristo. (N.T.V.)


©  De la correcta y verdadera razón por la que servimos, glorificar a Dios.

Dios nos manda en su Palabra a servir a los demás. Sin embargo, habrá personas que harán difícil cumplir esta orden.

 

Afortunadamente, una definición bíblica sobre el servicio puede ayudarnos a obedecer la orden del Señor, no importa quién pueda ser el beneficiado. La razón es que es Dios a quien servimos realmente. Si tenemos esta motivación en todo lo que hacemos, eso repercutirá en la calidad de nuestro trabajo y evitará que nos desanimemos. Entonces, cualquiera que sea nuestra tarea, dirigir un negocio, enseñar niños o hacer algo que parece poco atractivo, si nuestro propósito es glorificar a Dios, daremos lo mejor de nosotros con su poder y esperaremos confiadamente en que Él nos utilizará para sus propósitos, aunque la tarea que hagamos nos parezca sin fruto a nosotros o los demás.

 

Cuenta un pastor: Cuando yo era niño, tenía que despertarme antes del amanecer para repartir periódicos. Aún bajo lluvia o nieve, tenía que hacer el trabajo, y eso era duro para mí. Entonces el Señor puso en mi corazón que yo no estaba simplemente llevando periódicos a gente de mi ciudad, sino que estaba sirviendo a Él. Al entender claramente esta verdad, despertarme y trabajar era algo que podía hacer con un propósito. En verdad, no siempre tenía ganas de enfrentar el trabajo, pero mis sentimientos ya no eran importantes, pues estaba sirviendo a mi Creador.

 

No importa lo que Dios nos pida que hagamos, podemos obedecer con gozo si lo hacemos para el Señor Jesús. Si esta es nuestra motivación, no necesitaremos la aprobación del mundo. Solo necesitaremos saber que Dios está complacido y que promete recompensar a quienes le sirven (Vs.24).

 

CONFESIÓN DE FE:

TENDRÉ SIEMPRE MUY EN CUENTA QUE LA CORRECTA Y VERDADERA RAZÓN POR LA CUAL SIRVO EN EL REINO DE DIOS, ES QUE SIRVO A MI SEÑOR, SIN IMPORTAR CUÁL SEA LA LABOR LO HARÉ CON GOZO Y SABIENDO QUE EL PROPÓSITO SE CUMPLE, SERVIR A LOS DEMÁS Y GLORIFICAR ASÍ A DIOS.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Jehová Rohi, El Señor es mi Pastor (Salmo 23:1-3). Amado Señor, el siervo por excelencia, Dios que protege, provee, dirige, guía y cuida a su pueblo eres Tú, nos cuidas tiernamente como un pastor poderoso y paciente. Es por esto que hoy te pido, para poder servirte correctamente, que me des un noble corazón como el tuyo. Un corazón fuerte para aspirar por los altos ideales y no por opciones mediocres. Un corazón generoso en el trabajo, viendo en él no una imposición sino una misión que me confías. Un corazón grande en el sufrimiento, siendo valiente soldado ante mi propia cruz y sensible cirineo para la cruz de los demás. Un corazón grande para con el mundo, siendo comprensivo con sus fragilidades pero inmune a sus máximas y seducciones. Un corazón grande con los hombres, leal y atento para con todos pero especialmente servicial y dedicado a los pequeños y humildes. Un corazón nunca centrado sobre mí, siempre apoyado en Ti, feliz de servirte y servir a mis hermanos, ¡oh mi Señor! todos los días de mi vida dame un noble corazón. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

martes, 28 de junio de 2016

ÚNICA CONFIANZA

 

SALMO 31:1-3 En Ti, oh Señor, me he refugiado; no sea yo avergonzado jamás. Líbrame en tu justicia. Inclina a mí tu oído; líbrame pronto. Sé Tú mi roca fuerte, mi fortaleza para salvarme. Porque Tú eres mi roca y mi fortaleza, por amor de tu Nombre me guiarás y me encaminarás. (R.V.A.'15)


©  Tener en Dios nuestro Padre nuestra única confianza y creer en sus promesas, nos lleva a vivir seguros de que jamás seremos confundidos, que ningún argumento, ni filosofía podrá extraviarnos del camino que el Señor nos ha colocado.

 

Resulta fácil confiar en el Señor cuando las circunstancias son agradables, pero en los tiempos de dificultad, descansar en Él puede ser un reto. Sin embargo, eso es precisamente lo que Dios le dijo a David que hiciera:

"Invócame en el día de la angustia; te libraré" (Salmo 50:15).


©  Algunas razones para tener confianza en Dios.

1. Podemos confiar en el Señor gracias a su amor por nosotros.

Este amor Divino lo vemos demostrado claramente en la Biblia, por el carácter del Padre Celestial, la muerte expiatoria del Salvador y la adopción del creyente como hijo de Dios. (Juan 3:16)

2. Podemos confiar en nuestro Padre Celestial, por su sabiduría infinita.

Él sabe siempre qué es lo mejor para nosotros y sus juicios son perfectos. No entendemos todo lo que hay en el plan de Dios; en comparación con todo el claro panorama que Él tiene de nuestras vidas, vemos solo una imagen limitada de la realidad. Por tanto, es posible que lo que Él decida para nosotros no tenga sentido en ese momento. (Romanos 11:33)

3. Podemos confiar en el Señor porque Él es soberano.

En otras palabras, todo lo que Él decide hacer en su amor y su sabiduría, es capaz de realizarlo. Nada es un impedimento para Dios. Él tiene el control total de todas las cosas; hasta satanás tiene que conseguir su permiso antes de actuar (Job 1:9-12).

 

Es comprensible que no nos guste en absoluto la adversidad, y que podamos sentirnos tentados a preguntar: ¿Por qué, Señor? Sin embargo, al reconocer que Dios actúa con amor, sabiduría y soberanía, podemos saber que Él ha permitido la situación, y que tiene en mente nuestro bien. Por tanto, podemos sustituir el "¿por qué?" por gratitud y confianza.

 

CONFESIÓN DE FE:

POR CUANTO YO PUEDO RECONOCER LA ACCIÓN DE DIOS EN MI VIDA, A TRAVÉS DE SU AMOR, SABIDURÍA Y SOBERANÍA, TAMBIÉN PUEDO ESTAR INFINITAMENTE AGRADECIDO Y SIEMPRE CONFIADO.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, El HaNeeman, el Dios Fiel y Confiable (Deuteronomio 7:9). Dios mío y Señor mío, mi única confianza esta puesta en Ti, pues se que todo lo que Tú dices y haces es 100% confiable, así que para mi eres la única confianza. Es por eso que hoy mi oración es un canto de alabanza en gratitud por todo lo que eres para mí y todo lo que has hecho y harás por mí. Gracias mi amado y fiel Señor y salvador Jesucristo, por tu amor y tu sabiduría aplicada a mi vida, y la soberanía que has ejercido en ella para que yo sea una mejor persona cada día. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

lunes, 27 de junio de 2016

OPORTUNIDAD

 

2 PEDRO 3:7-9 Por esa misma palabra, los cielos y la tierra que ahora existen han sido reservados para el fuego. Están guardados para el día del juicio, cuando será destruida la gente que vive sin Dios. Sin embargo, queridos amigos, hay algo que no deben olvidar: para el Señor, un día es como mil años y mil años son como un día. En realidad, no es que el Señor sea lento para cumplir su promesa, como algunos piensan. Al contrario, es paciente por amor a ustedes. No quiere que nadie sea destruido; quiere que todos se arrepientan. (N.T.V.)


©  La paciencia de Dios, una oportunidad para el arrepentimiento genuino.

La lenta reacción del Señor ante el pecado, muchas veces desconcierta a los creyentes.

©  ¿Por qué no castiga inmediatamente a quienes violan sus preceptos?

La breve respuesta se encuentra en el pasaje que estudiamos hoy: el Señor es paciente, para que todas las personas tengan la oportunidad de arrepentirse (Vs.9).

 

Por nuestra condición humana, queremos que las personas sufran por sus malas acciones. Jonás huyó de su deber de predicar en Nínive, porque temía que si sus habitantes se arrepentían, su Dios misericordioso se arrepentiría de destruir la ciudad. Y eso fue precisamente lo que sucedió; y en vez de alegrarse por el triunfo del Señor, el profeta se quejó por haber tratado a los ninivitas con paciencia y misericordia (Jonás 4:2). Jonás estaba enojado con Dios, a pesar de que él mismo había experimentado su misericordia. Con todo y lo asqueroso que fue aquello, creo que hay peores formas de disciplina que ser tragado y vomitado por un pez.

 

Los creyentes debemos estar agradecidos de que el Señor, a diferencia de los seres humanos, sea lento para la ira. Cuando somos rebeldes y testarudos, Él espera pacientemente que reconozcamos nuestra falta. La disciplina es dolorosa tanto para quien la recibe como para quien la aplica. Dios prefiere que veamos el error de nuestra actitud, que dejemos de pensar que estamos quedando impunes por nuestro pecado y que volvamos al camino recto. El Señor da un valor tan alto al arrepentimiento y a la preservación de la comunión con Él, que está dispuesto a retrasar el castigo por el pecado. Pero solo por un tiempo, al final su justicia exige una sanción.

 

CONFESIÓN DE FE:

NO ESPERARÉ QUE EL SEÑOR ME DISCIPLINE. EN VEZ DE ESO NO DESPERDICIARÉ LA OPORTUNIDAD QUE ME DA DE ARREPENTIRME, TRABAJARÉ EN PROCURA DE HACER LO CORRECTO Y VOLVER MI CORAZÓN A DIOS COMPLETAMENTE.

 

ORACIÓN:

Padre Misericordioso, Elohim Selichot, Dios de Perdón (Nehemías 9:17). Mi Dios y señor los hombres podemos ser rápidos para la ira y lentos para perdonar, pero gracias doy porque está en tu naturaleza el perdonar, pues tu deseo es que todos procedamos al arrepentimiento, gracias porque constantemente nos das la oportunidad, pues Tú eres un Dios perdonador, clemente y compasivo, tardo para la ira y grande en misericordia. Es por eso que quiero preservar mi comunión contigo y ser fiel y obediente a tus preceptos. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por la oportunidad que nos das de arrepentirnos antes de las consecuencias. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

               

domingo, 26 de junio de 2016

"LA CONFRONTACIÓN"

 

PROVERBIOS 28:23

Quien reprende será al final más apreciado que el de lengua aduladora.

(B.L.P.H.)

 

©  La verdad es la meta del conocimiento, por esta razón, es un fin tan importante; entonces todos deseamos confrontar una mentira u ofensa.

©  A nivel personal, cualquier persona habrá vivido la experiencia de querer confrontar una información concreta.

Ø  Por ejemplo, cuando una persona tiene un malentendido en su grupo de amigos puede confrontar las distintas versiones de lo ocurrido afrontando la situación al hablar cara a cara.

Ø  Del mismo modo, desde el punto de vista sentimental, cuando una persona sufre una infidelidad desea saber qué ha pasado para tomar la decisión de continuar con esa historia de amor o por el contrario, romper la relación.


1. ¿CUÁL ES EL SIGNIFICADO DE CONFRONTACIÓN?


©  Diccionario:

Ø  Colocar a dos personas una frente a otra, con el fin de examinar en conjunto sus semejanzas o diferencias para conversarlas.

Ø  Carear o poner a una persona frente a frente con otra para que debatan o discutan sobre un asunto o para examinar sus aseveraciones.

©  Bíblicamente:

Ø  Es cuando una persona habla a otra con la que se encuentra en conflicto, con el objetivo de aclarar las diferencias según Cristo y a la vez ganar a su hermano.

Ø  Esto quiere decir que junto a nuestro hermano reconocemos la verdad en Dios, perdonándonos y trayendo a la luz la situación para permitir que Dios tome el control y se glorifique resolviendo dicho conflicto.


2.   DOS CONCEPTOS IMPORTANTES

 

i.  Restaurar: Es la acción de ganar al hermano, quien nos ha ofendido, restableciendo de nuevo así la relación. (Gálatas 6:1-7)

Ø  Dios delegó esta responsabilidad sobre el ofendido, ya que este se encuentra en la luz, mientras que el ofensor, al ignorar que te ha ofendido, permanece en tinieblas.

 

ii.Perdonar: Es la decisión de no tomar en cuenta las ofensas que otros comenten contra ti, poniendo los principios espirituales y la justicia de Dios por encima de las emociones y de la justicia humana. (Mateo 18:21,22; 2 Corintios 5:19)

Ø  Jesús nos enseño que debemos perdonar sin límites hasta setenta veces siete, esto es cuantas veces sea necesario, infinitamente.

Ø  El Señor espera que tratemos a los demás igual que Él nos trata a nosotros. (Lucas 6:31)

Ø  La vida del creyente con respecto a otros se basa en la justicia de Dios y no en la justicia propia.


3. OBJETIVOS DE LA CONFRONTACIÓN: (El Principio de las 3 G's)

 

i.  Glorificar a Dios:

Ø  En la confrontación así como en los demás principios de vida, nuestro objetivo primordial es el de glorificar a Dios.

Ø  Así promovemos que su Reino se establezca en nuestra vida, en la de nuestros hermanos y en nuestras relaciones interpersonales.

 

ii.Guardar a tu hermano:

Ø  Otro objetivo de este principio es ser guardián de nuestros hermanos.

Ø  Es importante que cuando veamos que uno de nuestros hermanos está incurriendo en una debilidad o en una mala proyección, que lo confrontemos en vez de juzgarlo y hablar mal de él. (Gálatas 6:1)

 

iii.Ganar a tu hermano:

Ø  Dios también nos ha proporcionado este principio para ayudar a restaurar el alma de nuestros hermanos y traer la luz de Dios a determinadas áreas o situaciones de sus vidas.


©  La Palabra es muy clara cuando dice en:


MATEO 18:15 

Por tanto si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere has ganado a tu hermano. (V.R.V.)


4. PAUTAS DE LA CONFRONTACIÓN:

©  Cada vez que un hermano nos ofenda (peque contra uno), se deben tener en cuenta tres aspectos fundamentales de la confrontación:

 

i.  ¿Cómo hacerlo?

Ø  Al confrontar al hermano antes que todo debemos anteponer el amor. (1   Juan 2:10,11)

Ø  Recuerde que la Biblia nos enseña a amarnos unos a otros y amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. (1 Juan 5:2; Gálatas 5:14)

Ø  Nuestro modelo es nuestro Señor Jesús y también debemos imitarlo en la forma de confrontar. (Marcos 10:21A)

Ø  No debemos olvidar que nuestro deseo es glorificar a Dios y restaurar la relación; nuestro enfoque debe ser la ofensa y no el ofensor.

Ø  Hay que entender que en todo conflicto  ambas personas están involucradas, por lo tanto no se debe tener la actitud de culpar al otro y pensar que uno es quien tiene la razón.

 

ii.  ¿Cuándo hacerlo?

Ø  Se debe escoger un momento en que los sentimientos y las emociones no vayan a entorpecer el proceso de confrontación.

Ø  Sin llegar al extremo de esperar tanto tiempo que nos veamos traicionados por nuestras  emociones y eludamos la confrontación.

Ø  Es recomendable apartar una cita con esa persona para abrirle el corazón y ganarlo en amor.

Ø  Recuerde que el primero que debe enterarse de la falta es el ofensor y no otros.

 

iii.¿Dónde hacerlo?

Ø  Es muy importante escoger un lugar apropiado para realizar la confrontación.

Ø  Debe ser un sitio donde puedan estar a solas, sin interrupciones y donde la persona que va a ser confrontada no se sienta amenazada.

Ø  De este modo evitaremos sorpresas emocionales que interrumpan el proceso de confrontación o nos desvíen del mismo.


5. CUATRO FASES PARA REALIZAR UNA BUENA CONFRONTACIÓN

©  Hay que tener en cuenta las etapas y cada una de las actitudes que pueden surgir.

©  Antes de realizar la confrontación debemos ser bien objetivos en los puntos a plantear, revisarnos primero, haber comparado el punto de nuestra confrontación con los principios bíblicos y estar inclusive preparados para recibir el rechazo de nuestro hermano.

 

FASE 1: Colchón de Amor

©  La primera fase de la confrontación consiste en guardar el corazón de nuestro hermano, demostrando el amor que sentimos por él y lo importante que es nuestra relación.

Ø  De esta forma no se sentirá rechazado y comprenderá que no es algo personal, sino que se trata de una proyección negativa a la cual debe morir entregándosela a Dios.


©  Durante esta primera fase puede surgir un momento de justificación.

Ø  Ya que la primera reacción natural que aparece cuando confrontamos a alguien que nos ofendió, es la justificación, pues toda persona tiene el instinto natural de defenderse.

Ø  El ofendido debe entender esto para no juzgar al ofensor.

Ø  El método de combatir esta actitud es asegurando a la persona en amor antes de confrontarlo, de esta manera contrarrestamos los sentimientos de temor y rechazo que hay en el ser humano.


©  Hay que entender que en esta fase se presenta un momento de efervescencia  y calor.

Ø  Las emociones están a flor de piel, produciéndose muchas veces el llanto y subidas en el tono de la voz.

Ø  En pocas palabras, este es un momento de tensión donde se ven involucrados nuestros sentimientos.


©  En caso de ser usted el confrontado, deberá escuchar la queja, humillarse y luego proceder a dar la explicación correspondiente, si es que la hay.

Ø  Puede que no sea consciente de la falta, pero que si haya incurrido en una ofensa contra el hermano. Como dijo David: (Salmo 19:12)

Ø  Hay otros casos  en que podemos ofender a los demás a través de alguna proyección de nuestra personalidad, mas sin embargo no haber pecado contra ellos.

Ø  La verdad es que es imposible agradar a todo el mundo, puesto que todos los seres humanos somos diferentes.

 

FASE 2: Puntos de la confrontación

©  Es en esta fase cuando debemos explicar cuáles fueron las proyecciones negativas de la persona.

Ø  Es necesario ser bien objetivo y explicito para no caer en ambigüedades que puedan desviar el curso de la confrontación.

Ø  Bajo ninguna circunstancia debemos utilizar un lenguaje ofensivo o acusador, lo cual degeneraría en malos entendidos y emociones encontradas.

Ø  Durante esta fase llegaremos a un momento de reconocimiento en el que el pecado va revelándose al confrontado.

Ø  Si el ofensor no reconoce su culpa, entonces debemos proseguir con mucho amor y paciencia en el desarrollo de la confrontación, teniendo en cuenta lo que Jesús dijo:

 

MATEO 18:16,17

Más si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra. Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano.(V.R.V.)

 

Ø  Los testigos que llames para la confrontación deben ser personas espiritualmente maduras, en lo posible líderes, para que así la situación sea manejada con madurez.

Ø  Si aún después de esto, la persona no recibe la confrontación, es necesario dirigirse a los pastores para que ellos se encarguen de la situación.


©  De ser uno el confrontado, el deber es recibir la confrontación, aun cuando no estemos de acuerdo.

Ø  Llevársela con uno y buscar guía en el Espíritu Santo o en el Pastor, para que nos ayude a comprender la mala proyección.

 

FASE 3: Sugerencias, alternativas o soluciones a la confrontación

©  Llegados a este punto, debemos exponer al hermano cuales serían las posibles soluciones a las mencionadas "malas conductas" u "ofensas".

Ø  Utilizando la Palabra de Dios o los principios bíblicos para resolver esta situación.

 

FASE 4: Apoyo al hermano

©  Esta es la última fase es cuando se debe ofrecer al hermano todo el apoyo y amor.

Ø  Expresándole que cuenta con uno, cualquiera que fuese la decisión que se vaya a tomar.

Ø  Debe ofrendarle su ayuda, alentándole a que entregue esas áreas a Dios en los cuales es él y no Dios quien todavía ejerce el control.


©  Después del reconocimiento del pecado por parte del hermano, viene el momento más glorioso de la confrontación: la reconciliación.

Ø  Aquí el ofendido y el ofensor se perdonan mutuamente, restauran su relación y refuerzan el pacto de amor y de hermandad en Cristo Jesús.


©  Si es usted el confrontado, este será un buen momento para ejercer el principio del perdón.

Ø  Podrá pedirle perdón al hermano, dándole las gracias por guardarle, ayudarle y amarle incluso en sus debilidades.


6. OBSTÁCULOS DE LA CONFRONTACIÓN

 

i.  Temor:

Ø  De desnudar nuestras debilidades y cambiar en forma negativa la imagen que los demás tienen de nosotros.

Ø  Esto es dado a múltiples causas, tales como orgullo, miedo al rechazo, falta de carácter, guardar las apariencias, etc.

 

ii.Huir:

Ø  Del mal sentimiento que nos produce herir a otros.

Ø  La razón por la cual esto ocurre es porque tenemos la tendencia a pensar primero en nosotros y luego en los demás, siendo egoístas.

Ø  Vivir en el "Yo" no permitirá tener la confrontación como un estilo de vida.

Ø  Debemos primeramente guardar a nuestro hermano, antes que dejarnos llevar por nuestros sentimientos.

 

iii.Suponer:

Ø  Creer que la otra persona se va a justificar y no va a recibirla.

Ø  Estas son suposiciones que provienen de nuestra carne y a las cuales no debemos prestar atención.

Ø  Cuando la persona confrontada no escuche o no reciba la confrontación, no hay razón para afligirnos o molestarnos, ya que estamos obrando correctamente ante los ojos de Dios, dejando sembrada una semilla.

Ø  En este caso debemos acudir a una autoridad superior y orar al Espíritu Santo para que le dé convicción de pecado a dicha persona.

 

iv.Rabia:

Ø  Hacer la confrontación desde un sentimiento de rabia, resentimiento o ira.

Ø  Siempre lo mejor es ir con el carácter de Cristo: "Manso y humilde" sabiendo que nadie escapa y que todos cometemos errores.

 

JUAN 13:34,35

Así que ahora les doy un nuevo mandamiento: ámense unos a otros.

Tal como Yo los he amado, ustedes deben amarse unos a otros.

El amor que tengan unos por otros será la prueba ante el mundo de que son mis discípulos. (N.T.V.)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.