lunes, 21 de noviembre de 2016

CONFIEMOS

 

ROMANOS 8:28-31 Y sabemos que Dios hace que todas las cosas cooperen para el bien de quienes lo aman y son llamados según el propósito que Él tiene para ellos. Pues Dios conoció a los suyos de antemano y los eligió para que llegaran a ser como su Hijo, a fin de que su Hijo fuera el hijo mayor de muchos hermanos. Después de haberlos elegido, Dios los llamó para que se acercaran a Él; y una vez que los llamó, los puso en la relación correcta con Él; y luego de ponerlos en la relación correcta con Él, les dio su gloria. ¿Qué podemos decir acerca de cosas tan maravillosas como estas? Si Dios está a favor de nosotros, ¿quién podrá ponerse en nuestra contra? (N.T.V.)


©  Dios nos llama a que confiemos en su soberanía en tiempos difíciles.

En los tiempos de dificultad, yo me aferro a la promesa del Señor de que Él tiene el control de todo. Esta verdad es un recordatorio de que nada sucede al azar. Pero al mismo tiempo, saber que Dios tiene la autoridad final puede dejarnos preguntándonos… 

©  ¿Por qué permite circunstancias dolorosas en nuestras vidas?

Me gustaría tener una respuesta fácil para esta pregunta, pero ciertamente los caminos del Señor están más allá de nuestra comprensión. 

 

Sin embargo, tenemos ciertas garantías que nos ayudan a soportar:

1. Algunas dificultades son el resultado directo del pecado. Así como unos padres amorosos enseñan a sus hijos, Dios nos enseña con nuestros errores.

2. El Señor promete hacer que todas las cosas obren para nuestro bien. Hay un panorama mucho más grande de lo que podemos ver.

3. Las pruebas son a menudo necesarias para acercarnos más a Dios. Como pastor, he visto que muchos cristianos con una vida cómoda se vuelven autosuficientes. Se deshidratan espiritualmente, pero no son capaces de reconocer su necesidad.

4. Nuestro Padre Celestial permite las pruebas para acercarnos a Él. Podemos tener confianza en medio de la dificultad cuando descansamos en la verdad de que el Señor Jesucristo tiene el control total, y de que Él obra todo para nuestro bien.

 

Desde nuestra perspectiva, la vida a veces parece desmoronarse, pero al utilizar la visión espiritual en vez de nuestra capacidad humana, sabemos que Dios tiene el control. Él promete valerse de nuestras circunstancias para producir bien, y nos fortalecerá en cada paso. Anímese, entonces, y confíe.

 

CONFESIÓN DE FE:

ME MANTENDRÉ FIRME EN LAS PROMESAS DE DIOS Y LA CONVICCIÓN DE SU SOBERANÍA SOBRE MI VIDA, PUES ÉL HACE COMO QUIERE, Y SÉ QUE SIEMPRE HARÁ LO MÁS CONVENIENTE PARA MÍ, PUES ME AMA COMO HIJO SUYO, ASÍ QUE ESTARÉ ANIMADO Y CONFIADO.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El HaNeeman, Dios Fiel (Deuteronomio 7:9). Dios Todopoderoso, eres Tú, y todo lo que dices y haces es 100% confiable, eres completamente confiable. Es por eso que hoy recurro a Ti, que prometes a los cansados y abatidos el consuelo, mira Señor Jesús, mi aflicción y dame tu paz, no me dejes solo, porque sin Ti yo no puedo vivir.  Tú eres mi amigo, mi Señor y Salvador, escucha mis gemidos de dolor y ven a socorrerme. Además de la paz y de la fuerza para revivir, te pido que me hables en lo más íntimo de mi corazón, para conocer que Tu eres soberano y cumplir tu voluntad, pues sé que, solo viviendo conforme a ella y confiado en Ti, tendré fuerza para superar los problemas y paz para gustar la vida que Tú me diste por amor. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                

domingo, 20 de noviembre de 2016

NO ASUMAS EN EL MATRIMONIO


©  Asumir en el matrimonio puede ser una práctica que genera muchos problemas. No supongas, verifica.

 

¡¡¡No asumas, asegúrate, con la actitud correcta!!!


©  Asumir es una práctica lamentablemente muy común entre los matrimonios. 

Ø  Muchas veces asumimos que nuestro cónyuge está molesto con nosotros por alguna señal que interpretamos de manera incorrecta. 

Ø  Esa mala interpretación puede producir un malestar en nosotros mismos, que a su vez transmitimos al cónyuge. 

Ø  Entonces rápidamente podemos pasar de estar bien, a estar enojados y sin saber realmente porque.


©  Esto pasa esencialmente por falta de una buena comunicación. 

Ø  Por ejemplo, muchas veces puede haber pasado que le preparo un delicioso desayuno con arepas y huevo, pero ese día mi cónyuge no quería tomar ese desayuno. Yo asumí que a ella le gustaba ese desayuno, porque unos días antes me había comentado que le había gustado mucho, y en realidad si le gusta, pero ese día específico no quería tomar esa clase de desayuno. 

Ø  Esto, puede producir un malestar en el cónyuge que está sirviendo y considerar al otro como grosero o mal agradecido, pero no es así. 

Ø  Simplemente la otra persona ese día no se siente bien para tomar ese desayuno. Es algo que le puede pasar a cualquiera.


©  En el diario vivir, se presentan muchas oportunidades para asumir algo equivocado y generar un desacuerdo o un mal entendido. 

Ø  Lo peligroso es que si ese matrimonio está un poco débil en su relación, entonces se puede provocar un problema aún mayor y podrían terminar en una discusión agresiva que va a dañar aún más la relación.

 

¡¡¡EN ESTO PENSAD!!!

 

FILIPENSES 4:8

Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, 

en esto pensad. (V.R.V.)


©  La enseñanza de este versículo bíblico, es precisamente que asumamos para bien y no para mal. 

Ø  En cada circunstancia con tu cónyuge, no asumas que te está mintiendo, no asumas que te quiere hacer daño, no asumas que se está aprovechando de ti, no asumas que no te ama o no quiere estar contigo. 

Ø  Piensa más bien en todas las cosas buenas de tu cónyuge; sus buenas acciones, sus demostraciones de cariño y amor, aunque hayan sido pocas. 

Ø  Piensa en los dones y talentos de tu cónyuge, en vez de en sus defectos.


©  Y si tienes dudas, no asumas lo malo. 

Ø  Busca un momento oportuno cuando los dos estén calmados y solos y ábrele tu corazón. 

Ø  Exprésale lo que sientes, sin reclamar ni asumir, ni juzgar a tu cónyuge. 

Ø  Simplemente déjale saber cómo te sientes con respecto a alguna situación que ha pasado. 

Ø  Esta conversación debe tener el propósito de fortalecer la relación, no de dañarla. 

Ø  Esta actitud debe convertirse en un hábito de vida en el matrimonio.

 

COLOSENSES 3:12

Dado que Dios los eligió para que sean su pueblo santo y amado por Él, 

ustedes tienen que vestirse de tierna compasión, bondad, humildad, gentileza y paciencia. (N.T.V.)


©  Es necesario también vestirse de humildad, de mansedumbre, de paciencia, para no presionar ni exasperar a tu cónyuge, sino que él o ella, pueda percibir una actitud en ti que le va a permitir abrir también su corazón, reconocer los errores y pedir perdón para restaurar la relación. 

Ø  Cualquiera de nosotros que es confrontado con una actitud de bondad, de humildad, de mansedumbre y de paciencia, seguramente vamos a reaccionar positivamente; y esa es precisamente la idea. 

Ø  Que podamos sentir la confianza de decir la verdad de lo que sentimos, sin correr el riesgo de ser juzgados, acusados y heridos.

 

CONCLUSIÓN:

©  Si has sido muy crítico con tu cónyuge, si has asumido cosas negativas, o si has pensado negativamente de él o ella, reconócelo delante de Dios primero y luego reconócelo delante de tu cónyuge y pídele perdón específicamente por esa actitud. 

©  Pon en práctica el mandamiento de Colosenses 3:12, se humilde y habla con tu cónyuge de este tema, con esa actitud de bondad, mansedumbre y paciencia.

 

¡¡¡Tu matrimonio y tu familia es el tesoro más valioso que Dios te ha dado!!!

¡¡¡CUÍDALO!!!

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                  

sábado, 19 de noviembre de 2016

¡¡¡NUNCA MÁS!!!

 

2 CORINTIOS 5:17

De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; 

las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. (V.R.V.)


©  Nunca Más confesaré que No puedo porque todo lo puedo en Cristo que me fortalece. FILIPENSES 4:13


©  Nunca Más confesaré pobreza, porque mi Dios suplirá todo lo que me falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. FILIPENSES 4:19


©  Nunca Más confesaré temor, porque Dios no me ha dado un espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. 2 TIMOTEO 1:7


©  Nunca Más confesaré duda y falta de fe, porque Dios ha dado a todas sus criaturas una medida de fe. ROMANOS 12:3


©  Nunca Más confesaré debilidad, porque Dios es la fortaleza de mi vida; SALMOS 27:1; y el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará, y yo soy del pueblo de Dios. DANIEL 11:32


©  Nunca Más confesaré que el enemigo gobierna mi vida, porque mayor es el que está en nosotros, que el que está en el mundo. 1 DE JUAN 4:4


©  Nunca Más confesaré derrota, pues Dios siempre me lleva en triunfo en Cristo Jesús. 2 CORINTIOS 2:14


©  Nunca Más confesaré falta de entendimiento, porque Dios ha hecho también que Cristo sea nuestra sabiduría. 1 CORINTIOS 1:30


©  Nunca Más confesaré enfermedad porque por su llaga fui curado, ISAÍAS 53:5; y Jesús mismo tomó mis enfermedades y llevó mis dolencias. MATEO 8:7


©  Nunca Más confesaré pesares y frustraciones, porque estoy echando toda mi ansiedad sobre Jesús, porque Él tiene cuidado de mí, con Cristo, estoy libre de preocupaciones. 1 PEDRO 5:7


©  Nunca Más confesaré esclavitud, porque el Señor es el Espíritu y donde está el Espíritu del Señor ahí hay libertad, además mi cuerpo es el templo del Espíritu Santo. 2 CORINTIOS 3:17


©  Nunca Más confesaré condenación, porque no existe la condenación para aquellos que están en Cristo, yo estoy en Cristo, por lo tanto, estoy libre de condenación. ROMANOS 8:1

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                 

viernes, 18 de noviembre de 2016

AMISTADES

 

PROVERBIOS 18:24 Hay quienes parecen amigos, pero se destruyen unos a otros; el amigo verdadero se mantiene más leal que un hermano. (P.D.T.)


©  Aunque muchas veces no es fácil encontrar buenas amistades, hay amigos que sí valen la pena; amistades que nos alienten aún a creer en lo que Dios puede hacer, ellos son los que nos ayudan a salir de nuestra burbuja de problemas y nos ayudan a ver desde otro matiz la vida en el tiempo de dolor.

 

El episodio de la resucitación de Lázaro tiene diferentes secuencias, de las cuales nosotros hoy podemos obtener preciosas lecciones de vida. Lázaro ya estaba muerto hacía cuatro días y había sido llevado al sepulcro. Humanamente hablando, ya no se podía hacer más que consolar a la familia enlutada. Lo interesante del relato es que cuando Jesús llega, los "amigos" de Marta y María, en vez de reconocer la presencia de Jesús, empezaron a dudar de su Poder. 

 

JUAN 11:37 Y algunos de ellos dijeron: 

¿No podía éste, que abrió los ojos al ciego, haber hecho también que Lázaro no muriera? (V.R.V.)

 

En los tiempos donde todo nos sale al contrario de lo esperado, cuando las luchas y problemas se acrecientan, en los tiempos donde estamos quizás experimentando la muerte y sepultura de nuestros sueños, aspiraciones y anhelos, es cuando más necesitamos rodearnos de hombres y mujeres de fe, amistades que nos alienten aún a creer en lo imposible. Las mejores amistades son aquellas que viven piadosamente y siempre tienen en sus labios un cántico de fe y esperanza, pues creen en el Dios de lo imposible.  Las malas amistades con sus palabras negativas, carentes de peso espiritual no sólo apagan nuestra fe, sino que hasta se burlan con sus actitudes del poder del Señor en forma directa o indirecta.

 

Toda la gente que rodeaba a Marta y María, al expresar sus dudas, apagaban la fe de ellas. Tenemos que aprender a orar a Dios para seleccionar a nuestras amistades. Las personas de fe siempre hablan lo que dice la Palabra creativa de Dios. 

©  ¿Con qué clase de amistades se rodea usted en tiempos de problemas y dificultades?

 

CONFESIÓN DE FE:

TENGO HERMANOS EN CRISTO Y AMIGOS QUE ME BENDICEN CON SUS PALABRAS, ACTITUD DE FE Y CONFIANZA EN EL SEÑOR, DE ELLOS ME RODEARÉ EN LOS TIEMPOS DE PROBLEMAS Y DIFICULTADES.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El HaGadol, El Gran Dios (Deuteronomio 10:17). Dios Todopoderoso, Tú eres grande en muchas maneras, tu naturaleza, tus atributos, tus obras y tu misma grandeza son evidentes y siempre las has puesto a mi favor cuando en Ti confío e invoco tu Santo y Poderoso Nombre. Hoy quiero darte gracias Señor Jesús, por los hermanos en Cristo de mi iglesia y amigos espirituales que me has dado. Gracias porque cuando me junto con ellos, siempre me inspiran a creer más en Ti y a no perder mi fe en medio de las dificultades. Gracias mi Señor Jesús porque Tú tienes poder para proveerme nuevas amistades piadosas, llenas del Espíritu Santo y sabiduría de lo alto. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

jueves, 17 de noviembre de 2016

CLASES

 

SALMO 119:57-60 ¡Señor, eres mío!¡Prometo obedecer tus palabras! Deseo tus bendiciones con todo el corazón; ten misericordia, como lo prometiste. Consideré el rumbo de mi vida y decidí volver a tus leyes. Me apresuraré sin demora a obedecer tus mandatos. (N.T.V.)


©  De las dos clases de promesas de Dios.

La Biblia contiene dos clases de promesas de Dios: 

©  Las incondicionales y las condicionales. 


1. Primera Clase, Incondicionales: La primera clase de promesas Divinas es la incondicional. Es aquella cuyo cumplimiento le incumbe solamente al Señor; su compromiso no está sujeto a las personas ni a las situaciones. Un ejemplo sería la garantía de Dios de no enviar jamás otro diluvio para destruir a toda la Tierra (Génesis 9:11). No importa cómo se comporte el mundo, Él no tomará de nuevo esta acción.

2. Segunda Clase, Condicionales: La segunda clase de promesas Divinas es la condicional. En otras palabras, el Señor está dispuesto a actuar bajo ciertas circunstancias. Es, por lo general, una declaración de "si… entonces", e implica nuestra participación. 

 

Veamos tres promesas condicionales que tienen que ver con la salvación, el perdón y la sabiduría:

©  Romanos 10:10 nos dice que la promesa de salvación es para quienes confiesen con su boca y crean en su corazón que Jesús es el Señor. 

©  1 Juan 1:9 nos dice que, si venimos al Señor con una sincera confesión de pecado, tenemos la garantía de la limpieza y el perdón Divinos. El cumplimiento de esta promesa por el Señor depende de que procedamos de manera obediente a confesar a Él, no a otra persona, nuestras faltas.

©  Santiago 1:5,6 nos dice que pidamos a Dios sabiduría, sin dudar de que la recibiremos. Si nos acercamos al Señor con fe, Él nos dará entendimiento.

 

Dios hará exactamente lo que ha prometido. Pero Él exige nuestra obediente cooperación antes de cumplir sus promesas incondicionales. Para recibir la bendición formulada, debemos satisfacer las condiciones que Él ha puesto. 

 

CONFESIÓN DE FE:

SÉ QUE, SI ESPERO QUE EL SEÑOR CUMPLA SU PROMESA, DEBO CUMPLIR CON MI PARTE, DE MANERA QUE LA CONDICIÓN SE CONVIERTA EN UNA REAL BENDICIÓN PARA MI VIDA.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Emunah, El Dios Fiel (Deuteronomio 32:4). Mi Dios y mi Señor, El Fuerte, sé que eres completamente confiable, y que puedo confiar en Ti completamente, para esta vida y para el destino eterno. Es por eso que hoy quiero darte gracias mi Señor y Salvador Jesucristo, porque eres Dios que prometes y cumples, y tu Palabra está llena de promesas para mí, solo quiero hacer mi parte para poder acceder de manera correcta a aquellas que son condicionales, con la seguridad de que Tú cumplirás con la tuya. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

miércoles, 16 de noviembre de 2016

FELIPE

 

HECHOS 8:40 Entre tanto, Felipe se encontró más al norte, en la ciudad de Azoto. Predicó la Buena Noticia allí y en cada pueblo a lo largo del camino, hasta que llegó a Cesarea. (N.T.V.)


©  Aprendamos del testimonio de Felipe, evangelista incondicional, comprometido con la Buena Noticia del mensaje de salvación de Cristo.

Felipe es mencionado por primera vez como uno de los 7 diáconos elegidos para el trabajo de benevolencia en la iglesia en Jerusalén. Tenía buen testimonio, era lleno del Espíritu Santo y de Sabiduría. (Hechos 6:3-5)

 

Aunque era un trabajo muy importante en el área en la que estaba sirviendo en la iglesia, no se conformó simplemente con "servir mesas", sino que, al ver la persecución encabezada por Saulo de Tarso, él fue a la ciudad de Samaria y predicó a Cristo.

 

HECHOS 8:4-13 Así que los creyentes que se esparcieron predicaban la Buena Noticia acerca de Jesús adondequiera que iban. Felipe, por ejemplo, se dirigió a la ciudad de Samaria y allí le contó a la gente acerca del Mesías. Las multitudes escuchaban atentamente a Felipe, porque estaban deseosas de oír el mensaje y ver las señales milagrosas que él hacía. Muchos espíritus malignos fueron expulsados, los cuales gritaban cuando salían de sus víctimas; y muchos que habían sido paralíticos o cojos fueron sanados. Así que hubo mucha alegría en esa ciudad. Un hombre llamado Simón, quien por muchos años había sido hechicero allí, asombraba a la gente de Samaria y decía ser alguien importante. Todos, desde el más pequeño hasta el más grande, a menudo se referían a él como "el Grande, el Poder de Dios". Lo escuchaban con atención porque, por mucho tiempo, él los había maravillado con su magia. Pero ahora la gente creyó el mensaje de Felipe sobre la Buena Noticia acerca del Reino de Dios y del Nombre de Jesucristo. Como resultado, se bautizaron muchos hombres y mujeres. Luego el mismo Simón creyó y fue bautizado. Comenzó a seguir a Felipe a todos los lugares a donde él iba y estaba asombrado por las señales y los grandes milagros que Felipe hacía. (N.T.V.)

 

Son muchas las lecciones que podemos aprender de Felipe, pero en estos pasajes que estudiamos hoy, lo que más debe llamar nuestra atención es su disposición y el corazón para servir al Señor, obedeciendo su mandato de predicar el Evangelio a toda criatura (Marcos 16:15). A Felipe no le importaron los problemas, ni las consecuencias que iba a sufrir, lo único que él quería era anunciar el Evangelio, dar esperanza a esas personas perdidas y mostrar el poder de Dios por medio de los milagros que hizo.

 

CONFESIÓN DE FE:  

YO, COMO SEGUIDOR DE CRISTO, TAMBIÉN PUEDO Y DEBO SER UN EVANGELISTA DEDICADO Y DISPUESTO A ANUNCIAR EL MENSAJE DE JESÚS POR DONDE QUIERA QUE VAYA, SIN CONDICIÓN, SÉ QUE A ESO FUI LLAMADO POR EL SEÑOR.

 

ORACIÓN:

Dios Todopoderoso y Misericordioso, Elohim Yishi, Dios de mi Salvación (Salmo 25:5). Mi Señor y Salvador Jesucristo, sé que la salvación está en una persona, solo en Ti mi señor, no en un sistema de creencias o de buenas obras, y que tu naturaleza es buscar y salvar lo que se había perdido (Lucas 19:10). Es por eso que hoy ruego para que en mi corazón no se pierda nunca el interés y la disposición incondicional para llevar las "Buenas Nuevas" de salvación a donde quiera que yo vaya, siguiendo el ejemplo de Felipe, de ser un evangelista consumado, y obedeciendo tu llamado y tu mandato de predicar el Evangelio a toda criatura. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

martes, 15 de noviembre de 2016

DESCANSA

 

2 CORINTIOS 1:18-20 Tan cierto como que Dios es fiel, nuestra palabra a ustedes no oscila entre el "sí" y el "no". Pues Jesucristo, el Hijo de Dios, no titubea entre el "sí" y el "no". Él es aquel de quien Silas, Timoteo y yo les predicamos, y siendo el "sí" definitivo de Dios, Él siempre hace lo que dice. Pues todas las promesas de Dios se cumplieron en Cristo con un resonante "¡sí!", y por medio de Cristo, nuestro "amén" (que significa "sí") se eleva a Dios para su Gloria. (N.T.V.)


©  Como verdadero seguidor de Cristo, descansa en las promesas de Dios.

La vida cristiana descansa en el fundamento de las promesas de Dios para hoy y para el futuro. 

 

Podemos confiar en todo lo que nuestro Padre Celestial ha dicho, porque su Palabra enseña que Él es:

1. Veraz. El Señor sabe lo que es verdad y habla rectamente en todo. Podemos tener por seguro esto, que Dios es Santo; en Él no hay ningún pecado. Es también Omnisciente; lo sabe todo (Hebreos 4:12,13). Sus promesas se basan en su conocimiento y su verdad infinitos.

2. Fiel. La Biblia compara al Señor con un pastor que "recoge los corderos en sus brazos; los lleva junto a su pecho" (Isaías 40:11 NVI). Lo que Él ha planeado para nosotros lo llevará a buen término (Romanos 8:28). Nuestro Padre Celestial no cambia en sus intenciones o en su voluntad.

3. Amoroso. El amor de Dios por nosotros fue demostrado en la cruz. Envió a su Hijo Jesucristo a morir crucificado, para recibir el castigo por nuestros pecados. El Salvador experimentó la ira de Dios contra la iniquidad, de modo que pudiéramos conocer su amor. Esta es la prueba suprema del amor que Él nos tiene.

4. Todopoderoso. El Poder Divino creó al mundo y levantó al Salvador de la tumba; por eso sabemos que Dios tiene el poder de llevar a cabo todos sus planes. Nuestro Padre Omnipotente tiene la capacidad de cumplir cada una de sus promesas.

 

Una promesa tiene valor sólo si quien la hace es de carácter confiable y tiene la capacidad de cumplirla. Nuestro Padre Celestial es veraz, fiel, amoroso y todopoderoso, confiable para cumplir lo que promete a sus hijos.

 

CONFESIÓN DE FE:

PUEDO BASAR TODA MI VIDA EN LAS PROMESAS DE DIOS, CONFIADO EN QUE ÉL HARÁ EXACTAMENTE LO QUE HA DICHO, PUES ÉL NO ES HOMBRE PARA QUE MIENTA NI HIJO DE HOMBRE PARA QUE SE ARREPIENTA, ÉL DICE Y HACE, HABLA Y EJECUTA.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El HaNeeman, El Dios Fiel y Confiable (Deuteronomio 7:9).  Dios Todopoderoso, veraz, fiel y amoroso eres Tú mi Señor, y sé que todo lo que dices y haces es 100% confiable. Sencillamente porque Tú nos amas, estas cumpliendo el juramento que les habías hecho a nuestros antepasados, por eso nos has rescatado con mano poderosa de la esclavitud del pecado. Entonces puedo reconocer que Tú, mi Señor, eres verdaderamente Dios. El Dios fiel, quien cumple su pacto por mil generaciones y derrama su amor inagotable sobre quienes lo amamos y obedecemos sus mandatos. Gracias mi Señor porque puedo descansar en tus promesas que son en cristo "si" y en Él "amén". He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.