miércoles, 23 de noviembre de 2016

AMPARADOS

 

JOSUÉ 1:5…9 Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida. Como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré ni te desampararé...  ¿No te he mandado que te esfuerces y seas valiente? No temas ni desmayes, porque el Señor tu Dios estará contigo dondequiera que vayas. (R.V.A.'15)


©  Estas palabras dirigidas a Josué se repiten muchas veces; son la base de aquellas otras del Nuevo Testamento, cuando el Señor dijo: 

-  "Nunca te abandonaré ni jamás te desampararé". 

De manera que podemos decir confiadamente: 

-  El Señor es mi socorro, y no temeré. ¿Qué me podrá hacer el hombre? 

(Hebreos 13:5b,6 - R.V.A.'15)

 

Cuando colocamos nuestra confianza, sin condición, en el Señor el será nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones por siempre (Salmo 46:1).

Delante se nos presenta una vida de combates, pero el Señor de los ejércitos está con nosotros:

1. ¿Estamos llamados a conducir un pueblo numeroso e inconstante?

Esta promesa nos asegura toda la sabiduría y prudencia necesarias.

2. ¿Tenemos que luchar con astutos y poderosos enemigos?

Aquí tenemos la fuerza y el valor y la victoria.

3. ¿Tenemos que conquistar una rica herencia?

Tenemos una señal del éxito en nuestros propósitos: El Señor está con nosotros.

 

Sería una verdadera calamidad si Dios pudiera faltar a su Palabra; pero como esto nunca podrá suceder, el viento de la inquietud humana se estrellará contra el muro de la fidelidad Divina. El Señor nunca nos abandonará suceda lo que suceda, Él velará a nuestro lado. Los amigos nos desamparan y su auxilio es como lluvia que viene y se va; pero Dios es fiel. Jesús es el mismo eternamente y el Espíritu Santo mora en nosotros.

 

CONFESIÓN DE FE:

SI DIOS NO PUEDE SER INFIEL, TAMPOCO MI FE SE DEBILITARÁ; Y COMO ÉL NO ME DESAMPARARÁ, TAMPOCO YO LE ABANDONARÉ, ME MANTENDRÉ FIRME EN MIS CONVICCIONES Y DE LA MANO DEL OMNIPOTENTE.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Jehová Sabaot, El Señor de los Ejércitos (1 Samuel 1:11). Mi amado rey y señor Jesucristo, tu eres el ser más poderoso y el más grande guerrero en el universo, Adonai, Rey de reyes y Señor de señores, eres el general de tus ejércitos en el cielo y en la tierra, el Supremo Comandante en jefe. Por eso yo me apropio hoy de las promesas de tu Palabra y como dice el salmista digo yo: Ven, alma mía, cálmate y ten confianza, si las nubes se amontonan, el Señor las disipará, sea siempre nuestra fe tranquila y amparada en la fidelidad del Señor, pues hoy es un día para experimentar la seguridad de su compañía y su amor eterno. Señor Jesús, gracias por darme promesas como esta, jamás podré decir que me siento desamparado porque tu estas a mi lado cobijándome con tu dulce amor, tu amparo para mi vida ha sido, es y será siempre evidente. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

martes, 22 de noviembre de 2016

CONFIAR

 

PROVERBIOS 3:5,6 Confía en el Señor con todo tu corazón, no dependas de tu propio entendimiento. Busca su voluntad en todo lo que hagas, y Él te mostrará cuál camino tomar. No te dejes impresionar por tu propia sabiduría. En cambio, teme al Señor y aléjate del mal. (N.T.V.)


©  Algunas razones para tener confianza en Dios.

Resulta fácil confiar en el Señor cuando las circunstancias son agradables, pero en los tiempos de dificultad, descansar en Él puede ser un reto. Sin embargo, eso es precisamente lo que Dios le dijo a David que hiciera: 

"Invócame en el día de la angustia; Yo te libraré, y tú me glorificarás" (Salmo 50:15 RVA'15).


1. Podemos confiar en el Señor gracias a su amor por nosotros. 

Este amor Divino lo vemos demostrado claramente en la Biblia, por el carácter del Padre Celestial, la muerte expiatoria del Salvador y la adopción del creyente como hijo de Dios. (Juan 3:16)

2. Podemos confiar en nuestro Padre Celestial, por su sabiduría infinita.

Él sabe siempre qué es lo mejor para nosotros y sus juicios son perfectos. No entendemos todo lo que hay en el plan de Dios; en comparación con todo el claro panorama que Él tiene de nuestras vidas, vemos solo una imagen limitada de la realidad. Por tanto, es posible que lo que Él decida para nosotros no tenga sentido en ese momento. (Romanos 11:33)

3. Podemos confiar en el Señor porque Él es soberano.

En otras palabras, todo lo que Él decide hacer en su amor y su sabiduría, es capaz de realizarlo. Nada es un impedimento para Dios. Él tiene el control total de todas las cosas; hasta satanás tiene que conseguir su permiso antes de actuar (Job 1:9-12).

 

Es comprensible que no nos guste en absoluto la adversidad, y que podamos sentirnos tentados a preguntar: 

©  ¿Por qué, Señor?

Sin embargo, al reconocer que Dios actúa con amor, sabiduría y soberanía, podemos saber que Él ha permitido la situación, y que tiene en mente nuestro bien. Por tanto, podemos sustituir el "¿por qué?" por gratitud y confianza.

 

CONFESIÓN DE FE:

POR CUANTO YO PUEDO RECONOCER LA ACCIÓN DE DIOS EN MI VIDA, A TRAVÉS DE SU AMOR, SABIDURÍA Y SOBERANÍA, TAMBIÉN PUEDO ESTAR INFINITAMENTE AGRADECIDO Y SIEMPRE CONFIADO.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, El HaNeeman, el Dios Fiel y Confiable (Deuteronomio 7:9). Dios mío y Señor mío, baluarte de mi confianza eres Tú, pues sé que todo lo que Tú, el Todopoderoso, dices y haces es 100% confiable, así que para mi eres completamente confiable. Es por eso que hoy mi oración es un canto de alabanza en gratitud por todo lo que eres para mí y todo lo que has hecho y harás por mí. Gracias mi amado y fiel Señor, por tu amor y tu sabiduría aplicada a mi vida, y la soberanía que has ejercido en ella para que yo sea una mejor persona cada día. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

lunes, 21 de noviembre de 2016

CONFIEMOS

 

ROMANOS 8:28-31 Y sabemos que Dios hace que todas las cosas cooperen para el bien de quienes lo aman y son llamados según el propósito que Él tiene para ellos. Pues Dios conoció a los suyos de antemano y los eligió para que llegaran a ser como su Hijo, a fin de que su Hijo fuera el hijo mayor de muchos hermanos. Después de haberlos elegido, Dios los llamó para que se acercaran a Él; y una vez que los llamó, los puso en la relación correcta con Él; y luego de ponerlos en la relación correcta con Él, les dio su gloria. ¿Qué podemos decir acerca de cosas tan maravillosas como estas? Si Dios está a favor de nosotros, ¿quién podrá ponerse en nuestra contra? (N.T.V.)


©  Dios nos llama a que confiemos en su soberanía en tiempos difíciles.

En los tiempos de dificultad, yo me aferro a la promesa del Señor de que Él tiene el control de todo. Esta verdad es un recordatorio de que nada sucede al azar. Pero al mismo tiempo, saber que Dios tiene la autoridad final puede dejarnos preguntándonos… 

©  ¿Por qué permite circunstancias dolorosas en nuestras vidas?

Me gustaría tener una respuesta fácil para esta pregunta, pero ciertamente los caminos del Señor están más allá de nuestra comprensión. 

 

Sin embargo, tenemos ciertas garantías que nos ayudan a soportar:

1. Algunas dificultades son el resultado directo del pecado. Así como unos padres amorosos enseñan a sus hijos, Dios nos enseña con nuestros errores.

2. El Señor promete hacer que todas las cosas obren para nuestro bien. Hay un panorama mucho más grande de lo que podemos ver.

3. Las pruebas son a menudo necesarias para acercarnos más a Dios. Como pastor, he visto que muchos cristianos con una vida cómoda se vuelven autosuficientes. Se deshidratan espiritualmente, pero no son capaces de reconocer su necesidad.

4. Nuestro Padre Celestial permite las pruebas para acercarnos a Él. Podemos tener confianza en medio de la dificultad cuando descansamos en la verdad de que el Señor Jesucristo tiene el control total, y de que Él obra todo para nuestro bien.

 

Desde nuestra perspectiva, la vida a veces parece desmoronarse, pero al utilizar la visión espiritual en vez de nuestra capacidad humana, sabemos que Dios tiene el control. Él promete valerse de nuestras circunstancias para producir bien, y nos fortalecerá en cada paso. Anímese, entonces, y confíe.

 

CONFESIÓN DE FE:

ME MANTENDRÉ FIRME EN LAS PROMESAS DE DIOS Y LA CONVICCIÓN DE SU SOBERANÍA SOBRE MI VIDA, PUES ÉL HACE COMO QUIERE, Y SÉ QUE SIEMPRE HARÁ LO MÁS CONVENIENTE PARA MÍ, PUES ME AMA COMO HIJO SUYO, ASÍ QUE ESTARÉ ANIMADO Y CONFIADO.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El HaNeeman, Dios Fiel (Deuteronomio 7:9). Dios Todopoderoso, eres Tú, y todo lo que dices y haces es 100% confiable, eres completamente confiable. Es por eso que hoy recurro a Ti, que prometes a los cansados y abatidos el consuelo, mira Señor Jesús, mi aflicción y dame tu paz, no me dejes solo, porque sin Ti yo no puedo vivir.  Tú eres mi amigo, mi Señor y Salvador, escucha mis gemidos de dolor y ven a socorrerme. Además de la paz y de la fuerza para revivir, te pido que me hables en lo más íntimo de mi corazón, para conocer que Tu eres soberano y cumplir tu voluntad, pues sé que, solo viviendo conforme a ella y confiado en Ti, tendré fuerza para superar los problemas y paz para gustar la vida que Tú me diste por amor. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                

domingo, 20 de noviembre de 2016

NO ASUMAS EN EL MATRIMONIO


©  Asumir en el matrimonio puede ser una práctica que genera muchos problemas. No supongas, verifica.

 

¡¡¡No asumas, asegúrate, con la actitud correcta!!!


©  Asumir es una práctica lamentablemente muy común entre los matrimonios. 

Ø  Muchas veces asumimos que nuestro cónyuge está molesto con nosotros por alguna señal que interpretamos de manera incorrecta. 

Ø  Esa mala interpretación puede producir un malestar en nosotros mismos, que a su vez transmitimos al cónyuge. 

Ø  Entonces rápidamente podemos pasar de estar bien, a estar enojados y sin saber realmente porque.


©  Esto pasa esencialmente por falta de una buena comunicación. 

Ø  Por ejemplo, muchas veces puede haber pasado que le preparo un delicioso desayuno con arepas y huevo, pero ese día mi cónyuge no quería tomar ese desayuno. Yo asumí que a ella le gustaba ese desayuno, porque unos días antes me había comentado que le había gustado mucho, y en realidad si le gusta, pero ese día específico no quería tomar esa clase de desayuno. 

Ø  Esto, puede producir un malestar en el cónyuge que está sirviendo y considerar al otro como grosero o mal agradecido, pero no es así. 

Ø  Simplemente la otra persona ese día no se siente bien para tomar ese desayuno. Es algo que le puede pasar a cualquiera.


©  En el diario vivir, se presentan muchas oportunidades para asumir algo equivocado y generar un desacuerdo o un mal entendido. 

Ø  Lo peligroso es que si ese matrimonio está un poco débil en su relación, entonces se puede provocar un problema aún mayor y podrían terminar en una discusión agresiva que va a dañar aún más la relación.

 

¡¡¡EN ESTO PENSAD!!!

 

FILIPENSES 4:8

Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, 

en esto pensad. (V.R.V.)


©  La enseñanza de este versículo bíblico, es precisamente que asumamos para bien y no para mal. 

Ø  En cada circunstancia con tu cónyuge, no asumas que te está mintiendo, no asumas que te quiere hacer daño, no asumas que se está aprovechando de ti, no asumas que no te ama o no quiere estar contigo. 

Ø  Piensa más bien en todas las cosas buenas de tu cónyuge; sus buenas acciones, sus demostraciones de cariño y amor, aunque hayan sido pocas. 

Ø  Piensa en los dones y talentos de tu cónyuge, en vez de en sus defectos.


©  Y si tienes dudas, no asumas lo malo. 

Ø  Busca un momento oportuno cuando los dos estén calmados y solos y ábrele tu corazón. 

Ø  Exprésale lo que sientes, sin reclamar ni asumir, ni juzgar a tu cónyuge. 

Ø  Simplemente déjale saber cómo te sientes con respecto a alguna situación que ha pasado. 

Ø  Esta conversación debe tener el propósito de fortalecer la relación, no de dañarla. 

Ø  Esta actitud debe convertirse en un hábito de vida en el matrimonio.

 

COLOSENSES 3:12

Dado que Dios los eligió para que sean su pueblo santo y amado por Él, 

ustedes tienen que vestirse de tierna compasión, bondad, humildad, gentileza y paciencia. (N.T.V.)


©  Es necesario también vestirse de humildad, de mansedumbre, de paciencia, para no presionar ni exasperar a tu cónyuge, sino que él o ella, pueda percibir una actitud en ti que le va a permitir abrir también su corazón, reconocer los errores y pedir perdón para restaurar la relación. 

Ø  Cualquiera de nosotros que es confrontado con una actitud de bondad, de humildad, de mansedumbre y de paciencia, seguramente vamos a reaccionar positivamente; y esa es precisamente la idea. 

Ø  Que podamos sentir la confianza de decir la verdad de lo que sentimos, sin correr el riesgo de ser juzgados, acusados y heridos.

 

CONCLUSIÓN:

©  Si has sido muy crítico con tu cónyuge, si has asumido cosas negativas, o si has pensado negativamente de él o ella, reconócelo delante de Dios primero y luego reconócelo delante de tu cónyuge y pídele perdón específicamente por esa actitud. 

©  Pon en práctica el mandamiento de Colosenses 3:12, se humilde y habla con tu cónyuge de este tema, con esa actitud de bondad, mansedumbre y paciencia.

 

¡¡¡Tu matrimonio y tu familia es el tesoro más valioso que Dios te ha dado!!!

¡¡¡CUÍDALO!!!

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                  

sábado, 19 de noviembre de 2016

¡¡¡NUNCA MÁS!!!

 

2 CORINTIOS 5:17

De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; 

las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. (V.R.V.)


©  Nunca Más confesaré que No puedo porque todo lo puedo en Cristo que me fortalece. FILIPENSES 4:13


©  Nunca Más confesaré pobreza, porque mi Dios suplirá todo lo que me falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. FILIPENSES 4:19


©  Nunca Más confesaré temor, porque Dios no me ha dado un espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. 2 TIMOTEO 1:7


©  Nunca Más confesaré duda y falta de fe, porque Dios ha dado a todas sus criaturas una medida de fe. ROMANOS 12:3


©  Nunca Más confesaré debilidad, porque Dios es la fortaleza de mi vida; SALMOS 27:1; y el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará, y yo soy del pueblo de Dios. DANIEL 11:32


©  Nunca Más confesaré que el enemigo gobierna mi vida, porque mayor es el que está en nosotros, que el que está en el mundo. 1 DE JUAN 4:4


©  Nunca Más confesaré derrota, pues Dios siempre me lleva en triunfo en Cristo Jesús. 2 CORINTIOS 2:14


©  Nunca Más confesaré falta de entendimiento, porque Dios ha hecho también que Cristo sea nuestra sabiduría. 1 CORINTIOS 1:30


©  Nunca Más confesaré enfermedad porque por su llaga fui curado, ISAÍAS 53:5; y Jesús mismo tomó mis enfermedades y llevó mis dolencias. MATEO 8:7


©  Nunca Más confesaré pesares y frustraciones, porque estoy echando toda mi ansiedad sobre Jesús, porque Él tiene cuidado de mí, con Cristo, estoy libre de preocupaciones. 1 PEDRO 5:7


©  Nunca Más confesaré esclavitud, porque el Señor es el Espíritu y donde está el Espíritu del Señor ahí hay libertad, además mi cuerpo es el templo del Espíritu Santo. 2 CORINTIOS 3:17


©  Nunca Más confesaré condenación, porque no existe la condenación para aquellos que están en Cristo, yo estoy en Cristo, por lo tanto, estoy libre de condenación. ROMANOS 8:1

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                 

viernes, 18 de noviembre de 2016

AMISTADES

 

PROVERBIOS 18:24 Hay quienes parecen amigos, pero se destruyen unos a otros; el amigo verdadero se mantiene más leal que un hermano. (P.D.T.)


©  Aunque muchas veces no es fácil encontrar buenas amistades, hay amigos que sí valen la pena; amistades que nos alienten aún a creer en lo que Dios puede hacer, ellos son los que nos ayudan a salir de nuestra burbuja de problemas y nos ayudan a ver desde otro matiz la vida en el tiempo de dolor.

 

El episodio de la resucitación de Lázaro tiene diferentes secuencias, de las cuales nosotros hoy podemos obtener preciosas lecciones de vida. Lázaro ya estaba muerto hacía cuatro días y había sido llevado al sepulcro. Humanamente hablando, ya no se podía hacer más que consolar a la familia enlutada. Lo interesante del relato es que cuando Jesús llega, los "amigos" de Marta y María, en vez de reconocer la presencia de Jesús, empezaron a dudar de su Poder. 

 

JUAN 11:37 Y algunos de ellos dijeron: 

¿No podía éste, que abrió los ojos al ciego, haber hecho también que Lázaro no muriera? (V.R.V.)

 

En los tiempos donde todo nos sale al contrario de lo esperado, cuando las luchas y problemas se acrecientan, en los tiempos donde estamos quizás experimentando la muerte y sepultura de nuestros sueños, aspiraciones y anhelos, es cuando más necesitamos rodearnos de hombres y mujeres de fe, amistades que nos alienten aún a creer en lo imposible. Las mejores amistades son aquellas que viven piadosamente y siempre tienen en sus labios un cántico de fe y esperanza, pues creen en el Dios de lo imposible.  Las malas amistades con sus palabras negativas, carentes de peso espiritual no sólo apagan nuestra fe, sino que hasta se burlan con sus actitudes del poder del Señor en forma directa o indirecta.

 

Toda la gente que rodeaba a Marta y María, al expresar sus dudas, apagaban la fe de ellas. Tenemos que aprender a orar a Dios para seleccionar a nuestras amistades. Las personas de fe siempre hablan lo que dice la Palabra creativa de Dios. 

©  ¿Con qué clase de amistades se rodea usted en tiempos de problemas y dificultades?

 

CONFESIÓN DE FE:

TENGO HERMANOS EN CRISTO Y AMIGOS QUE ME BENDICEN CON SUS PALABRAS, ACTITUD DE FE Y CONFIANZA EN EL SEÑOR, DE ELLOS ME RODEARÉ EN LOS TIEMPOS DE PROBLEMAS Y DIFICULTADES.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El HaGadol, El Gran Dios (Deuteronomio 10:17). Dios Todopoderoso, Tú eres grande en muchas maneras, tu naturaleza, tus atributos, tus obras y tu misma grandeza son evidentes y siempre las has puesto a mi favor cuando en Ti confío e invoco tu Santo y Poderoso Nombre. Hoy quiero darte gracias Señor Jesús, por los hermanos en Cristo de mi iglesia y amigos espirituales que me has dado. Gracias porque cuando me junto con ellos, siempre me inspiran a creer más en Ti y a no perder mi fe en medio de las dificultades. Gracias mi Señor Jesús porque Tú tienes poder para proveerme nuevas amistades piadosas, llenas del Espíritu Santo y sabiduría de lo alto. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

jueves, 17 de noviembre de 2016

CLASES

 

SALMO 119:57-60 ¡Señor, eres mío!¡Prometo obedecer tus palabras! Deseo tus bendiciones con todo el corazón; ten misericordia, como lo prometiste. Consideré el rumbo de mi vida y decidí volver a tus leyes. Me apresuraré sin demora a obedecer tus mandatos. (N.T.V.)


©  De las dos clases de promesas de Dios.

La Biblia contiene dos clases de promesas de Dios: 

©  Las incondicionales y las condicionales. 


1. Primera Clase, Incondicionales: La primera clase de promesas Divinas es la incondicional. Es aquella cuyo cumplimiento le incumbe solamente al Señor; su compromiso no está sujeto a las personas ni a las situaciones. Un ejemplo sería la garantía de Dios de no enviar jamás otro diluvio para destruir a toda la Tierra (Génesis 9:11). No importa cómo se comporte el mundo, Él no tomará de nuevo esta acción.

2. Segunda Clase, Condicionales: La segunda clase de promesas Divinas es la condicional. En otras palabras, el Señor está dispuesto a actuar bajo ciertas circunstancias. Es, por lo general, una declaración de "si… entonces", e implica nuestra participación. 

 

Veamos tres promesas condicionales que tienen que ver con la salvación, el perdón y la sabiduría:

©  Romanos 10:10 nos dice que la promesa de salvación es para quienes confiesen con su boca y crean en su corazón que Jesús es el Señor. 

©  1 Juan 1:9 nos dice que, si venimos al Señor con una sincera confesión de pecado, tenemos la garantía de la limpieza y el perdón Divinos. El cumplimiento de esta promesa por el Señor depende de que procedamos de manera obediente a confesar a Él, no a otra persona, nuestras faltas.

©  Santiago 1:5,6 nos dice que pidamos a Dios sabiduría, sin dudar de que la recibiremos. Si nos acercamos al Señor con fe, Él nos dará entendimiento.

 

Dios hará exactamente lo que ha prometido. Pero Él exige nuestra obediente cooperación antes de cumplir sus promesas incondicionales. Para recibir la bendición formulada, debemos satisfacer las condiciones que Él ha puesto. 

 

CONFESIÓN DE FE:

SÉ QUE, SI ESPERO QUE EL SEÑOR CUMPLA SU PROMESA, DEBO CUMPLIR CON MI PARTE, DE MANERA QUE LA CONDICIÓN SE CONVIERTA EN UNA REAL BENDICIÓN PARA MI VIDA.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Emunah, El Dios Fiel (Deuteronomio 32:4). Mi Dios y mi Señor, El Fuerte, sé que eres completamente confiable, y que puedo confiar en Ti completamente, para esta vida y para el destino eterno. Es por eso que hoy quiero darte gracias mi Señor y Salvador Jesucristo, porque eres Dios que prometes y cumples, y tu Palabra está llena de promesas para mí, solo quiero hacer mi parte para poder acceder de manera correcta a aquellas que son condicionales, con la seguridad de que Tú cumplirás con la tuya. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.