domingo, 25 de diciembre de 2016

NACIDO PARA MORIR


©  Aunque millones de personas celebran el nacimiento de Cristo, pocas parecen ser conscientes de su verdadero significado.

 

v  Reconocemos que su nacimiento fue inusitado porque nació de una virgen.

v  Su vida también fue singular porque fue el único que vivió sin pecar.

v  Su muerte también fue inusual.

v  Jesús no fue un mártir.

v  No fue una víctima de circunstancias desafortunadas que moría por una causa digna.

v  Tampoco dio su vida para dar un buen ejemplo.


©  Hay mucho más en su historia:

v  El Señor Jesús vino a este mundo para ser nuestro Salvador.

v  EL mismo Jesús dijo que vino a buscar y a salvar lo que se había perdido (Lucas 19:10).


©  ¿Quiénes son los perdidos?

v  La Biblia nos dice que todos pecaron y que la paga del pecado es muerte (Romanos 3:23; 6:23).

v  Para salvar al mundo, Jesús tuvo que morir por él.

v  Vino y vivió una vida perfecta y luego sufrió la muerte que nosotros debíamos haber sufrido.


©  El verdadero significado de la Navidad es que Jesús nació para morir.

v  Puesto que fue crucificado y luego resucitó de entre los muertos, el perdón de pecados y la seguridad del cielo ahora se ofrecen a todos los que creen en Él como Señor y Salvador (Juan 1:12).


©  ¿Has aceptado el regalo de salvación de Dios?

v  Si no lo has hecho hazlo hoy, y ésta será la Navidad más significativa que hayas vivido jamás.


©  Si no entendemos que la cruz es más importante que el pesebre, hemos perdido el verdadero significado del nacimiento de Cristo.

 

MATEO 20:28

Pues ni aun el Hijo del Hombre vino para que le sirvan,

sino para servir a otros y para dar su vida en rescate por muchos. (N.T.V.)

 

***FELIZ NAVIDAD***

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                 

sábado, 24 de diciembre de 2016

***SALUDO EN NAVIDAD***

 

A todos nuestros familiares, discípulos y amigos:

©  Esta época tradicional nos estimula el alma, pues nos llena de nostalgia, vienen a nuestra mente miles de recuerdos, gratos y a veces tristes, las calles se llenan de color y luz, aumenta el deseo de compartir, de dar, de recibir.

 

©  Nuestras casas se visten de fiesta, ahora con más antelación pues existe la necesidad de aumentar el gozo en nuestras vidas, los niños se llenan de ilusiones por aquel regalo especial que van a recibir esta noche o quizás mañana al despertar.

 

©   Hay toda una aventura en las tiendas, deseando tener más para dar más, el egoísmo disminuye notablemente, pensamos en aquellos que tienen menos, soñamos con el momento especial para compartir, el momento en que toda la familia se reúne alrededor de un pesebre tradicional o un arbolito cargado de regalos, algunos quieren cantarle al Niño que ya nació, otros al Hombre que ya murió y resucitó, el que nos salvo, pero todo en familia.

 

©  Comenzamos a extrañar a los familiares que viven en otras ciudades o países, quisiéramos estar a su lado, abrazarlos, así como aquellos amigos que en las buenas y malas nos han acompañado, de cerca o de lejos.

 

©  Algunas lágrimas van a rodar al recordar a los que están en la morada eterna y se extrañan más aun en este tiempo de unidad, pero llega esa paz de Dios y se comienza a incrementar por esa esperanza de un futuro reencuentro.

 

©  Surge en cada uno de nosotros un sentimiento tan inmenso, tan alto de hermandad, que quisiéramos decirle a todo el mundo que lo amamos, mutuamente nos deseamos todo lo mejor en este día y para el año que vendrá a todo aquel que se atraviese en el camino, el panadero, el taxista, el jardinero, al portero, al empresario, al oficial, al mendigo y al vecino.

 

©  Hasta el perdón aflora, aunque a veces no aflore el valor, algunos quieren reconciliarse con personas que en el camino se apartaron, oramos y clamamos a Dios por los damnificados del invierno o la sequía, y por aquellos que no tienen los medios para celebrar.

 

©  Este sentimiento aparece tan solo en esta época y lo llamamos el Espíritu de la Navidad, pero la verdad es que Él siempre ha estado allí, porque Dios derramó todo Su Amor en nosotros para que viviéramos siempre así.

 

©  Solo recordar hoy el nacimiento de Jesús en el pesebre hace que ese amor florezca grandemente, pero eso es tan solo una aproximación de lo que siempre ha estado destinado para todos nosotros.

 

©  Debemos regarlo cada día para mantener ese gozo tan anhelado de Dios en plenitud, y de forma permanente, porque ese espíritu es el Espíritu Santo que habita en cada uno de los que hemos creído en el corazón que Jesús es el Hijo de Dios y lo hemos dicho sin dudar.

 

©  Ustedes son los que día en día nos ayudan a caminar en amor, gracias a todos por ser la razón para mantener a Jesús presente los 365 días del año. Por regar nuestros corazones, por estimular no solo nuestra alma sino también nuestro espíritu.

 

***FELIZ NAVIDAD, LES AMAMOS Y LES BENDECIMOS***

Juan Manuel, Jeannette y Paula - Diciembre 24 de 2016


Juan Manuel Lamus O.

                

viernes, 23 de diciembre de 2016

BUENAS NOTICIAS

 

LUCAS 2:10 Pero el ángel les dijo: No teman, porque he aquí les doy buenas noticias de gran gozo que serán para todo el pueblo: que hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador, que es Cristo el Señor. (R.V.A.'15)


©  El mensaje de la Navidad proclama las buenas noticias del Dios vivo que ama.

Por medio de Jesucristo el Dios vivo declara que se preocupa por nosotros y nos quiere ayudar. En Jesucristo Dios vino a vivir en el mundo como hombre y trajo grandes y preciosas dádivas a la humanidad.

 

Las buenas noticias de la navidad son para toda la humanidad, son de aplicación universal, destinadas a satisfacer las necesidades más profundas de la gente de todas las razas, países y culturas. Por Jesucristo Dios nos trae buenas noticias:

1. Del perdón de Pecados. La palabra perdón no aparece en el léxico psiquiátrico. El psiquiatra no tiene base para ofrecer la dádiva del perdón a los que sufren de depresión por haber quebrantado la ley de Dios o por haber ultrajado sus propias conciencias. Jesucristo vino con el propósito de llevar el castigo de nuestros pecados y de ofrecernos el regalo del perdón. (Marcos 2:10)

2. Acerca de la Vida. Por todo el mundo y en todas las épocas los hombres se han atemorizado ante el espectro macabro de la muerte. La muerte se ha llamado el rey de los terrores. Cristo vino para traer vida a los que estaban muertos espiritualmente a causa del pecado. (Romanos 6:23; Juan 10:10; Juan 1:4). La seguridad de gozar de la vida que dura eternamente, más allá del velo que llamamos la muerte, puede hacer mucho para disipar las tinieblas que pesan sobre el alma del ser humano.

3. Acerca del Parentesco con Dios. La Biblia habla de la iglesia como "la familia de Dios" y "la familia de la fe" (Efesios 2:19; Gálatas 6:10). La rueda de una animada reunión de estudio bíblico puede proveer un gran apoyo moral para la persona que está expuesta a una severa tensión emocional. También un sincero amigo cristiano puede ser de tremenda ayuda en el tiempo de crisis.

4. De Ayuda. En esta época de Navidad extendamos una mano cariñosa de camaradería cristiana a aquellos que sufren la soledad y el desaliento. Hagamos un plan preciso para ayudar este año a alguien a quien conocemos. Con el andar del tiempo, cada uno de nosotros se encontrará necesitado de la ayuda de otros a causa de la vejez, la enfermedad o el duelo. Pero gracias a Dios podemos contar con otra fuente de ayuda, el Señor Jesús (Salmo 121:2; Salmo 46:1).

5. De un Hermoso Hogar al Fin del Camino. Muchos creyentes son o quisieran ser propietarios, y creen que el techo propio es la mejor inversión. Otros, quizás, nunca tengan en este mundo el gozo de poseer la casa propia. Por la gracia de Dios y la provisión de su Hijo Jesucristo, podemos esperar tener una casa, no hecha de manos, eterna en los cielos, cuando esta vida se termine (Juan 14:1-3).

 

En este mundo donde a diario nos llegan tantas malas noticias por todos los medios, escuchemos las buenas noticias que nos llegan de Dios en y por medio de Jesucristo.

 

CONFESIÓN DE FE:

YO RESPONDERÉ INDIVIDUALMENTE AL PLENO SIGNIFICADO DE LAS BUENAS NOTICIAS CANTADAS POR LOS ÁNGELES EN AQUELLA PRIMERA NAVIDAD, Y LAS TOMARÉ COMO LO QUE SON PARA MI VIDA HOY: ¡MUY BUENAS NOTICIAS!

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Chaiyim, Dios Viviente (Jeremías 10:10). Mi Señor Jesús, eres el verdadero Dios; el Dios Vivo y el Rey Eterno. Hoy entiendo y estoy plenamente convencido que Tú eres el Mesías prometido, que vino para satisfacer las necesidades más profundas de mi vida. Confío en los méritos de tu muerte para darme el perdón de pecados. Confío en tu presencia resucitada y viviente, para darme la vida que es eterna. Entonces puedo enfrentarme a la vida con todos los recursos que Tú me prometes y así, de veras, tendré el gozo de la Navidad en mi corazón. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por haber traído esas buenas noticias a mi vida. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                

jueves, 22 de diciembre de 2016

TIEMPO DE CELEBRACIÓN

 

MATEO 2:9-11 Después de esa reunión, los sabios siguieron su camino, y la estrella que habían visto en el oriente los guió hasta Belén. Iba delante de ellos y se detuvo sobre el lugar donde estaba el niño. Cuando vieron la estrella, ¡se llenaron de alegría! Entraron en la casa y vieron al niño con su madre, María, y se inclinaron y lo adoraron. Luego abrieron sus cofres de tesoro y le dieron regalos de oro, incienso y mirra. (N.T.V.)


©  La Celebración de estos días navideños, nos lleva a recordar ese acontecimiento tan maravilloso y especial como lo fue el nacimiento del Hijo de Dios:

©  Jesucristo, nuestro Gran Redentor.

 

Una celebración que debería ser un tiempo de alegría, felicidad, agradecimiento, unidad, compañerismo, perdón y reconciliación, para muchos es un tiempo de estrés, afanes, angustias por las compras, la comida, los compromisos, los estrenos, para otros se convierte no en una celebración, sino en un tiempo de soledad, tristeza, dolor, llanto. Esta celebración se debe realizar con mucha gratitud a Dios por enviarnos el regalo más hermoso que alguien en esta tierra pueda recibir: 

©  Jesús el Hijo de Dios (Juan 3:16).

En cada reunión familiar es necesario y de suma importancia, tener un tiempo para dar adoración al Rey de Reyes. Regocijémonos, aunque no haya un vestido para estrenar, aunque no haya mucho para comer, aunque no tengamos muchos regalos para dar, ni para recibir, pero si tenemos en nuestro corazón un lugar para Cristo, eso es suficiente (Hebreos 13:5). En esta celebración, debe haber también un tiempo para pensar en otros (1 Corintios 10:24). Tal vez dices no tengo nada que ofrecer. Si tienes a Jesús en tu vida, eso es lo mejor que puedes dar a otros.


©  Te menciono solo algunas sugerencias que te pueden ayudar:

1. Invita a alguien que sabes que está solo a pasarlo junto con tu familia. 

2. Prepara una tarjeta que tú puedes confeccionar expresando amor y ánimo y envíala a alguien que sabes que está pasando por momentos de crisis.

3. Prepara una cena para alguna familia pobre.

4. Haz una llamada telefónica a una persona enferma y dale palabras de aliento.

5. Comparte un tiempo especial para algunos amigos, ofreciéndoles un refrigerio y preparando una mesa especial para hacerlas sentir felices y amados.

 

Creo que Dios nos ha dado creatividad y podemos usarla en este tiempo de celebración para juntos adorar a Aquel que nos amó tanto y envió a su hijo nacido de una mujer virtuosa, pura y ejemplar, para que disfrutemos de esta vida en una forma sana y satisfactoria.

 

CONFESIÓN DE FE:

NO PERMITIRÉ QUE EN ESTE TIEMPO DE CELEBRACIÓN MI CORAZÓN SE LLENE DE ANSIEDAD, DE EGOÍSMOS Y AFANES, MÁS BIEN LO DISFRUTARÉ Y TRANSMITIRÉ LA VIDA DE JESÚS A AQUELLOS QUE ME RODEAN.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Kjesed, Dios de Amor Inagotable (Salmo 25:6). Mi amado Dios y Señor, gracias quiero darte hoy Padre Celestial, por ese regalo incomparable, el regalo más grande que pueda recibir en esta navidad, el nacimiento de tu amado hijo Jesucristo, y es la seguridad de que el propósito por el cual nació es también el de la redención de nosotros, los que en Ti creemos y en Ti confiamos. Ayúdame Señor a no vivir este tiempo de celebración en ansiedad, afanes y egoísmos, sino más bien que pueda compartir buenos y gratos momentos con todos los que me rodean, y sobre todo reflejando tu gloria y amor. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por darnos un motivo de verdadera celebración en esta Navidad. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

miércoles, 21 de diciembre de 2016

NO ME GUSTA

 

GÉNESIS 5:29 Lamec le puso por nombre a su hijo Noé, porque dijo: "Que él nos traiga alivio de nuestro trabajo y de la penosa labor de cultivar esta tierra que el Señor ha maldecido". (N.T.V.)

PROVERBIOS 24:10 Si fueres flojo en el día de trabajo, tu fuerza será reducida. (N.T.V.)


©  ¿Cuál es la clave del éxito? ¿Qué distingue a las personas que triunfan de aquellas que fracasan? ¿Es posible alcanzar el éxito, y mantenerlo?

Un sin número de respuestas posibles se agolpan frente a nosotros intentando señalarnos el camino seguro hacia la victoria personal.

 

Cuenta un muchacho: Recuerdo la ocasión en que ingresé a mi primer trabajo. Tenía 14 años y estaba concluyendo el segundo año de la escuela secundaria, cuando de un día para otro mi tío me propuso trabajar con él durante las vacaciones. Todo un desafío para un adolescente acostumbrado a ver televisión, practicar futbol y asistir a clases, sin embargo, acepté el reto y me lancé a la aventura. Los primeros días fueron facilísimos, todos me sonreían, los jefes me tenían paciencia y mal que bien sobrellevaba el horario matutino de entrada. Pero al pasar los días, la "comodidad" se vistió de "normalidad" y el asunto se tiñó de sangre, sudor y lágrimas. Llegué a trabajar durante casi un mes desde las 7 de la mañana hasta las 10 de la noche, quince horas diarias. Llegaba a mi casa, comía y caía desplomado sobre la cama, sólo para levantarme cinco horas después y seguir con la rutina. Nada de televisión, nada de paseos, nada de nada, sólo trabajar, trabajar y trabajar. Pero algo misterioso sucedía cada dos semanas, algo que me hacía olvidar el sacrificio y la abnegación de cada día; finalmente cobraba mi salario… ¡Sí! Por primera vez en mi vida podía disfrutar mi propio dinero, obtenido con mi propio trabajo. Por primera vez entendí, de manera muy práctica, el tremendo valor que tiene el esfuerzo personal con miras a la recompensa que implica lograr el éxito. (Anónimo)

 

Todas las personas con éxito tienen el hábito de hacer cosas que a los fracasados no les gusta hacer. A ellos tampoco les gusta hacerlas, pero su disgusto se ve subordinado a la fortaleza de sus propósitos. La gente dice: "No me gusta", sacrificarme, ahorrar, hacer dieta, estudiar, ir al médico, ser amable, planificar, perdonar, arrepentirme, orar, leer la Biblia... Pero hay una gran diferencia en la calidad de vida cuando invertimos atención y esfuerzo en estas y muchas cosas más

 

CONFESIÓN DE FE:

VALE LA PENA VIVIR MÁS ALLÁ DE LOS GUSTOS Y VIVIR CON PROPÓSITO. POR ESO YO CORRO CADA PASO CON PROPÓSITO, NO SOLO DOY GOLPES AL AIRE, DISCIPLINO MI CUERPO COMO LO HACE UN ATLETA, LO ENTRENO PARA QUE HAGA LO QUE DEBE HACER (1 CORINTIOS 9:24-27 NTV).

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Jehová Nissi, El Señor es mi Milagro (Éxodo 17:15). Mi amado Rey y Señor, Tú eres Todopoderoso, Grande y Fuerte, por eso estoy consciente y convencido que, si necesito un milagro, Tú puedes hacer uno para mí, pues eres mi bandera o estandarte. En medio de las batallas de la vida te puedo ver Alto y Levantado, y sé que, si mantengo mis ojos en Ti y te sigo, seré milagrosamente victorioso. Gracias mi amado Señor porque Tú me has dado las fuerzas del búfalo para sobreponerme ante cualquier dificultad, trabajo u obstáculo. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

martes, 20 de diciembre de 2016

DETESTA

 

PROVERBIOS 6:16-19 El Señor odia seis cosas; mejor dicho, hay siete que Él detesta: los ojos orgullosos, la lengua mentirosa, las manos que matan gente inocente, el corazón que planea hacer el mal, los pies que corren a hacer maldades, el falso testigo que dice mentiras y el que causa problemas entre hermanos. (P.D.T.)


©  Las 7 cosas que Dios detesta y que nosotros también deberíamos detestar.

Vemos claramente en este texto las cosas que Dios detesta, pero sería bueno preguntarse si esta lista coincide con la lista de cosas que nosotros mismos rechazamos.

 

El número siete en la Biblia nos da la idea de algo completo, por lo cual podemos decir que Dios detesta completamente estas cosas porque son consecuencias de la naturaleza pecaminosa del ser humano. Como sabemos Dios ama al pecador, pero detesta el pecado. De igual forma, nosotros debiéramos tener una actitud misericordiosa y compasiva con la persona que comete pecado, pero sin que esto signifique aceptación de las conductas que resultan intolerables para Dios.


©  Las siete cosas que Dios detesta son:

1. Los ojos altivos. Se trata de las personas orgullosas que se sobrevaloran a sí mismas, aquellos que no aceptan correcciones y subestiman a los demás.

2. La lengua mentirosa. El que miente, engaña, falsea la verdad, dice medias verdades que en realidad representan medias mentiras.

3. Las manos que derraman sangre inocente. Los homicidas, los que ejercen toda clase de violencia.

4. El corazón que maquina pensamientos perversos, planes inicuos.

5. Los pies que corren presurosos al mal.

6. El testigo falso que dice mentiras. Una vez más, la falsedad y la mentira es claramente rechazada por Dios.

7. El que siembra discordia entre hermanos. Sabemos que todo lo que se siembra es lo que se termina cosechando. Un dicho popular declara: "el que siembra vientos recoge tempestades". No agrada a Dios la persona que está sembrando "cizaña" entre hermanos.

 

La Palabra habla de todo: del que calumnia, del que genera contiendas en la familia, pero yo creo que también incluye a los que crean conflictos en la "familia espiritual" que es la iglesia.  Por lo tanto, este pasaje es tan rico que incluye al que murmura, al chismoso, al que usa su lengua como un arma para dividir, ofender y dañar, trayendo como consecuencia división, contienda y enemistad. Cuántas veces escuchamos comentarios irresponsables sin siquiera tener el recaudo de medir las consecuencias. Por lo tanto, debemos tener cuidado de "engancharnos" en hablar cosas que no solo no edifican, sino que terminan dividiendo o enfrentando a los miembros de una familia.

 

CONFESIÓN DE FE:

ES BUENO SABER QUE ESTO NO ES UN JUEGO, SINO QUE TODO LO QUE HABLEMOS DE MANERA IMPRUDENTE TENDRÁ SUS CONSECUENCIAS. ES POR ESO QUE TRABAJARÉ EN INTERPRETAR LO QUE DIOS ABORRECE PARA VIVIR EN SU VOLUNTAD.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Elohim Kedoshim, Dios Santo (Levítico 19:2). Dios y Señor mío, te doy las gracias por todas las bendiciones que recibo y las pruebas que me impones, ya que por ellas me entero que me tienes en cuenta. Perdóname por todo lo que he hecho, dicho o pensado que no fuera de tu agrado, he pecado Señor y reconozco mis transgresiones, mis iniquidades, mis faltas, pero también me arrepiento, humillado, plenamente convencido, apenado y de corazón contrito y pido tu perdón. No permitas que haga, diga, piense o proyecte cosas que detestas. Mantenme firme y seguro, alejado de todo mal, ayúdame a comenzar este día con una nueva actitud y mucho amor, para hacer lo mejor cada día, y que éste sea de edificación, aclara mi mente y así podré oírte y servirte más y mejor, acelera mi transformación, mantenme firme en tus caminos. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                

lunes, 19 de diciembre de 2016

SIN VERGÜENZA

 

JUAN 3:16,17 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito para que todo aquel que en Él cree no se pierda mas tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo sino para que el mundo sea salvo por Él. (R.V.A.'15)


©  La victoria sobre la culpa y el remordimiento nos libera de la vergüenza.

A veces, las personas son prisioneras de la culpa, mucho tiempo después de que este sentimiento debería haber sido quitado. Algunas viven, con razón, con ese sentimiento, el remordimiento, porque se niegan a abandonar el pecado que lo ocasionó. Mientras tanto, otras sufren el peso de la falsa culpa porque albergan un sentimiento que no pertenece a ellas.

 

Cualquiera que sea la causa fundamental de la condena, el plan de batalla sigue siendo el mismo: aceptar, confrontar y no aplazar.

1. Aceptar: La victoria sobre la culpa comienza cuando se entiende que Jesucristo llevó nuestra vergüenza a la cruz y recibió nuestro castigo. No hay manera de que podamos pagar el precio de nuestro pecado, pero sí necesitamos honestamente identificar la fuente de nuestra culpa y confesarla delante de Dios. Eso significa aceptar nuestro pecado. El arrepentimiento da un paso más: Nos aparta de lo que está mal, y nos ayuda a hacer lo bueno.


2. Confrontar: Confrontar la culpa de esta manera quita el peso de la vergüenza en nuestro corazón y pone paz y gozo. Además, nos brinda sabiduría para compartir. La franqueza en cuanto a nuestros errores del pasado, las consecuencias de nuestros errores, las cargas de culpabilidad, y el perdón, revelan al Señor a quienes están a nuestro alrededor. Dios puede llegar a otros que necesitan que sus cadenas de culpabilidad sean rotas, por medio nuestro.


3. No Aplazar: La batalla para vencer la culpa no debe aplazarse. La culpa no se irá por sí sola, ya sea que su sentimiento de condena sea verdadero o falso, necesita ser enfrentado rápidamente. Deje de huir y enfrente el origen de su culpa, póngale fin a su cautiverio y comience a andar en el gozo.

 

CONFESIÓN DE FE:

DEJARÉ DE HUIR DE LA CULPA Y EL REMORDIMIENTO, ENTONCES DARÉ LA BATALLA, CONFESARÉ MI PECADO, CONFRONTARÉ ESA CULPABILIDAD QUE ME TRAE Y ACTUARÉ RÁPIDAMENTE EN ESTOS ASPECTOS PARA VENCER LA VERGÜENZA.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Sali, Dios es mi Roca (Salmo 62:7). Hoy quiero darte gracias mi Señor, porque Tú eres mi defensor, mi refugio, mi protección de todo ataque, y has quitado de mi toda culpabilidad y remordimiento, me has enseñado a dar la batalla. Por eso hoy quiero citar al salmista en la siguiente declaración de fe y victoria: Que todo mi ser espere en silencio delante de Dios, porque en Él está mi esperanza. Solo Él es mi roca y mi salvación, mi fortaleza donde no seré sacudido. Mi victoria y mi honor provienen solamente de Dios; Él es mi refugio, una roca donde ningún enemigo puede alcanzarme. Gracias mi amado Rey, Dios y Señor Jesucristo porque de tu mano poderosa puedo vencer la culpa y el remordimiento, la vergüenza que estos traen a mi vida. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.