lunes, 20 de marzo de 2017

TOMADO DE LA DIESTRA DEL SEÑOR

 

¡¡¡HOY LAS PUERTAS SE ABRIRÁN Y NO SE CERRARÁN!!!

 

ISAÍAS 45:1-3

Así dice Jehová a su ungido,

al cual tomé Yo por su mano derecha, para sujetar naciones delante de él y desatar lomos de reyes;

para abrir delante de él puertas, y las puertas no se cerrarán:

Yo iré delante de ti, y enderezaré los lugares torcidos;

quebrantaré puertas de bronce, y cerrojos de hierro haré pedazos;

y te daré los tesoros escondidos, y los secretos muy guardados, para que sepas que

Yo Soy Jehová, el Dios de Israel, que te pongo nombre. (V.R.V.)

 

©  Gracias Señor por este día y por esta oportunidad de caminar por el sendero marcado por tu voluntad y misericordia. Gracias por que hoy me recuerdas que me has tomado de la mano derecha.

 

©  Hoy, recuerdo cuando era niño y en alguna ocasión camine con mi padre mientras él me tomaba por la mano derecha. Su mano fuerte y cariñosa me daba seguridad y ánimo. Hoy, mi corazón se llena de tu seguridad, porque me tomas también de la mano derecha para llevarme por todos los parajes y caminos preparados para mí.

 

©  Como no he de alabarte hoy, Señor, si puedo caminar con firmeza sabiendo que tus propósitos son claros y definidos. Hay muchas cosas que necesitarán hoy ser sujetadas y muchas cosas que necesitan ser desatadas. Cuántas personas, situaciones y circunstancias exigirán sujeción y liberación. Este día no es para perderlo, sino para ganarlo en la realización de tus propósitos claros.

 

©  Ahora, Señor mi corazón se goza, porque el pasaje que estudiamos hoy me dice que no solamente me tomas de la mano derecha y me das la oportunidad de sujetar y desatar, sino que además me concedes el privilegio de ver que Tú me abres puertas y estas puertas no se cerrarán. Entiendo Señor que estas puertas pueden ser oportunidades pero que aún más allá de esto, puerta es símbolo de autoridad.

 

©  Con tu autoridad, podré entrar en autoridad y esa autoridad que rodeará mi vida, nadie, ninguna otra autoridad la podrá cerrar. El mundo, las circunstancias difíciles y aún el enemigo espiritual querrán bloquear mi camino, pero no podrán porque Tú eres quién abre las puertas.

 

©  Tu mano es fuerte y poderosa y con tu mano toda puerta será abierta. Hoy, confieso que ninguna puerta se podrá cerrar y la seguridad de que Tú me llevas de la mano es absolutamente cierta.

 

©  Ayúdame hoy, Señor a estar atento a aquello que debo sujetar y aquello que debo desatar, para no perder la hermosa oportunidad de sentirme usado en tu precioso y útil propósito para mi vida.

 

¡¡¡He orado en el poderoso Nombre de Jesús, amén!!!

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                 

domingo, 19 de marzo de 2017

EL PERDÓN EN LA FAMILIA


©  La falta perdón levanta una enorme barrera en la relación familiar que se agiganta con el paso del tiempo y nos impide la realización plena que Dios ha tenido en mente para nosotros desde antes de la creación del mundo.


©  Conozco infinidad de hombres y mujeres que vieron pasar los mejores años de su vida, odiando a su cónyuge o guardando resentimientos que les impedían dar y recibir amor.

Ø  Una verdadera tragedia, sin duda.

Ø  Lo más grave del asunto es que en muchos casos usted y yo cargamos esa pesada carga de prevenciones y rabia sin darnos cuenta.

Ø  Estamos inmersos en la tormenta, pero no nos damos por enterados.


©  "¿Por qué debería perdonar a mi pareja o a mis hijos?"

Ø  Es una de las preguntas que escucho con más frecuencia en las consejerías tanto de pareja, como personales.

Ø  Entonces recuerdo este pasaje de la Biblia:

 

1 JUAN 4:7,8

Amados, amémonos unos a otros, porque el amor es de Dios.

Y todo aquel que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios.

El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor. (R.V.A.'15)


© Quiero compartir 7 razones bíblicas por las cuales debemos perdonar a la familia:


1. La falta de perdón afecta nuestra relación con Dios

Ø  El Señor Jesús dejó claro que, antes de ir a Dios, era necesario estar a cuentas con todas las personas, y por supuesto, con nuestro cónyuge e hijos.

 

MATEO 5:23-25

Por tanto, si has traído tu ofrenda al altar y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí delante del altar, y ve, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces vuelve y ofrece tu ofrenda. Reconcíliate pronto con tu adversario mientras estás con él en el camino; no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al guardia, y seas echado en la cárcel. (R.V.A.'15)

 

Ø  Es esencial que evaluemos nuestro corazón. ¿Hay alguien en casa contra quien guardamos algo en contra? Hoy es el día para perdonar.


2. Es importante guardar nuestro corazón para no anidar falta de perdón

Ø  La decisión de permitir que en nuestro corazón se anide el rencor es suya y mía.

Ø  Cada quien opta por odiar o perdonar.

Ø  Sobre esa base, cabe recordar la enseñanza del rey Salomón:

 

PROVERBIOS 4:23

Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él emana la vida. (R.V.A.'15)

 

Ø  Reviste singular importancia que revisemos qué tipo de emociones guardamos en nuestra vida.


3. Muchas veces odiamos sin darnos cuenta

Ø  Hay personas que, sin caer en cuenta de su error, han odiado por años a su cónyuge e hijos.

Ø  Solamente cuando les invitamos a examinar su mundo interior, descubren en qué están fallando.

Ø  Pídale a Dios que le ayude a examinar su corazón cada día:

 

JEREMÍAS 17:9

El corazón humano es lo más engañoso que hay, y extremadamente perverso. ¿Quién realmente sabe qué tan malo es? (N.T.V.)

 

Ø  Si encontramos que hay emociones negativas tomando fuerza en nuestra vida, debemos invocar el poder de Dios para perdonar cualquier situación y alcanzar sanidad interior.


4. Con el poder de Dios no hay ofensa que no podamos perdonar

Ø  Si vamos a Dios en busca de ayuda y fortaleza, no hay situación por destructiva y dañina que nos hayan provocado, que no podamos perdonar.

Ø  Al respecto el apóstol Pablo escribió:

 

2 TIMOTEO 1:7

Porque no nos ha dado Dios un espíritu de cobardía sino de poder, de amor y de dominio propio. (V.R.V.)

 

Ø  No luche en sus fuerzas para perdonar. Pídale al Señor que tome control de sus emociones para que alcance la sanidad interior que tanto necesita.


5. Dios no concibe que guardemos rencor en el corazón

Ø  Dios es amor. Esa es su naturaleza.

Ø  Nos amó hasta el punto de perdonar todas nuestras transgresiones.

Ø  Entonces Él espera que perdonemos:

 

LEVÍTICO 19:18

No te vengarás ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo. Más bien, amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo, el Señor. (R.V.A.'15)

 

Ø  Nuestro mayor compromiso es perdonar, comenzando por nuestra familia.

Ø  Solo cuando lo hacemos, estamos verdaderamente en la voluntad de Dios.


6. El enemigo nos alimenta a odiar, Dios nos llama a perdonar

Ø  Cuando optamos por guardar rencor hacia nuestro cónyuge o nuestros hijos, estamos avivando uno de los propósitos de nuestro enemigo satanás.

Ø  Él es amigo del rencor y los prejuicios; Dios, por el contrario, desea que perdonemos, y no que anidemos resentimientos en el corazón:

 

EFESIOS 4:32

Por el contrario, sean amables unos con otros, sean de buen corazón, y perdónense unos a otros, tal como Dios los ha perdonado a ustedes por medio de Cristo. (N.T.V.)

 

Ø  El mayor ejemplo de perdón nos lo brindó nuestro amado Dios y Padre. Si Él nos perdonó, por supuesto espera que perdonemos a nuestro cónyuge e hijos.


7. Perdonar nos ayuda a cultivar el amor

Ø  Eliminar el rencor de nuestra vida, nos permite amar verdaderamente.

Ø  Este es un principio que aprendemos de Dios a través de las Escrituras:

 

PROVERBIOS 17:9

El que cubre la transgresión busca amistad, pero el que divulga el asunto aparta al amigo. (N.T.V.)

 

Ø  Si deseamos cambiar el curso en la historia de nuestra familia, es necesario reconocer que el perdón juega un papel importante en todo el proceso.

Ø  Perdonamos no en nuestras fuerzas sino en el poder de Dios, quien nos acompaña en cada paso.

 

CONCLUSIÓN:

©  No hay límites para el perdón.

© Los seres humanos con frecuencia aludimos al hecho de haber llegado al límite de nuestras fuerzas para perdonar, es un tremendo error.

© Dios nos ama y desea que aprendamos a amar, y de la mano con ese amor, inicialmente para los componentes de nuestra familia, dispongamos nuestro corazón para perdonar.

© Hoy es el día para dar ese primer paso, emprendamos la maravillosa experiencia de crecer a nivel personal, espiritual y familiar.

 

¡¡¡El Señor Jesús nos enseñó que no debemos poner límites al perdón!!!

 

 

MATEO 18:21,22

Luego Pedro se le acercó y preguntó:

-        Señor, ¿cuántas veces debo perdonar a alguien que peca contra mí? ¿Siete veces?

-        No siete veces, respondió Jesús, sino setenta veces siete. (N.T.V.)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                

sábado, 18 de marzo de 2017

ALEJANDO LO MALO, MANTENIENDO LO POSITIVO

 

SALMOS 143:8-12

Hazme oír cada mañana acerca de tu amor inagotable, porque en Ti confío.

Muéstrame por dónde debo andar, porque a Ti me entrego.

Rescátame de mis enemigos, Señor; corro a Ti para que me escondas.

Enséñame a hacer tu voluntad, porque Tú eres mi Dios.

Que tu buen Espíritu me lleve hacia adelante con pasos firmes.

Para gloria de tu Nombre, oh Señor, preserva mi vida; por tu fidelidad, sácame de esta angustia.

En tu amor inagotable, silencia a todos mis enemigos y destruye a todos mis adversarios,

porque soy tu siervo. (N.T.V.)

 

ALEJANDO LO MALO:

©  Aleja de ti las cosas malas que traen confusión y problemas en tu vida; que dejan sembrado el pánico y el temor dentro de tu alma y corazón.

©  Aleja de ti la sombra de las dudas, que no te deja abrir los ojos al nuevo día que vendrá con luz de esperanza y felicidad.

©  Aleja de ti los corazones que no son sinceros y se enfrentan a tu rostro con máscaras pintadas con fachadas de payasos para reírse de ti.

©  Aleja de ti las malas amistades que se esconden tras de una roca cuando la tempestad ataca tu vida y te sonríen cuando el sol de nuevo te baña con sus rayos.

©  Aleja de ti los miedos que te han encerrado en una cueva oscura donde pasas los días esperando que un nuevo camino se abra ante ti.

©  Aleja de ti la ceguera que roba los días de tu vida sin empezar a sembrar las semillas de la felicidad.

©  Aleja de ti las lágrimas que tienes en el rostro y sonríe de nuevo aunque no tengas una razón, sólo porque has visto de nuevo el sol.

©  Aleja de ti las sombras y dale un nuevo espacio a la luz.

©  Aleja de ti las cosas malas y deja a las nuevas entrar.

©  Aleja de ti los miedos y toma valor para caminar.

© Aleja de ti las lágrimas, hoy es el mejor día para empezar de nuevo el caminar por el sendero de la vida, acercando siempre la felicidad.

 

MANTENIENDO LO POSITIVO:

      ©  Mantendré mis pensamientos positivos,

Porque mis pensamientos se convierten en mis palabras.

©  Mantendré mis palabras positivas,

Porque mis palabras se convierten en mis acciones.

©  Mantendré mis acciones positivas,

Porque mis acciones se convierten en mis hábitos.

©  Mantendré mis hábitos positivos,

Porque mis hábitos se convierten en mis valores.

©  Mantendré mis valores positivos,

Porque mis valores se convierten en mi destino.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, El Sali, Dios mi Roca fuerte y mi Refugio (Salmo 62:7). Tú eres mi único refugio, mi defensor, mi protección de todo ataque y sé que puedo acercarme confiadamente a Ti, esperar y ser guiado a pastos delicados donde podré descansar. Dame la sabiduría para alejar de mi vida todo aquello que no me edifica y mantener mis pensamientos positivos y cautivos en Ti. Gracias mi Señor Jesús. Amén.

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                 

viernes, 17 de marzo de 2017

SEGURIDAD

 

ROMANOS 5:6-10 Cuando éramos totalmente incapaces de salvarnos, Cristo vino en el momento preciso y murió por nosotros, pecadores. Ahora bien, casi nadie se ofrecería a morir por una persona honrada, aunque tal vez alguien podría estar dispuesto a dar su vida por una persona extraordinariamente buena; pero Dios mostró el gran amor que nos tiene al enviar a Cristo a morir por nosotros cuando todavía éramos pecadores. Entonces, como se nos declaró justos a los ojos de Dios por la sangre de Cristo, con toda seguridad Él nos salvará de la condenación de Dios. Pues, como nuestra amistad con Dios quedó restablecida por la muerte de su Hijo cuando todavía éramos sus enemigos, con toda seguridad seremos salvos por la vida de su Hijo. (N.T.V.)


©  Estamos Seguros eternamente en Cristo, pues Él es nuestra seguridad de salvación.

Aunque muchos cristianos saben que son salvos, tienen preguntas en cuanto a su seguridad eterna.

©  ¿Nuestra salvación depende de nuestra conducta?

Examinar lo que sucedió cuando recibimos a Jesús como nuestro Salvador, nos dará garantía y convicción de la seguridad que tenemos en Él.

 

Antes de ser salvos, teníamos un problema espiritual. Nacimos con una naturaleza inclinada a rebelarse contra Dios, nuestro ser interior rechazaba de forma habitual su autoridad y tenía el control. Por nuestra condición pecaminosa, estábamos muertos espiritualmente (Efesios 2:1), bajo el juicio de Dios, y destinados a la separación eterna de Él, ninguna cantidad de buenas obras, de arrepentimiento o de buena conducta podrían haber cambiado nuestra condición pecaminosa. Era necesaria una solución Divina, sabiendo esto, nuestro Padre Celestial proveyó lo que necesitábamos por medio de su Hijo Jesucristo (Juan 3:16).

 

El día que pusimos nuestra fe en Jesucristo como Salvador nuestra situación cambió, de condenación y muerte a perdón y vida (Juan 5:24). Recibimos una nueva naturaleza que quería agradar a Dios y fuimos adoptados en su familia (2 Corintios 5:17). El regalo Divino de la salvación nos libró de la muerte eterna, y nos dio vida espiritual y vida eterna; no podemos volver a nuestro estado de muerte y falta de perdón. Aunque nuestra conducta no reflejará siempre nuestra nueva naturaleza, los errores que cometamos no ponen en peligro nuestra salvación. Recuerde que no son nuestras acciones sino la obra de Cristo en la cruz lo que cambió nuestra condición y nada puede deshacer un renacimiento espiritual producido por la fe en Cristo (Juan 3:3). En todas estas verdades bíblicas se basa nuestra seguridad de salvación.

 

CONFESIÓN DE FE:

NUESTRA NUEVA CONDICIÓN DE HIJOS DE DIOS ES PERMANENTE, PORQUE SE BASA EN LO QUE JESÚS HA HECHO EN LA CRUZ DEL CALVARIO, SU SACRIFICIO FUE SUFICIENTE, UNA VEZ Y PARA SIEMPRE. ESA ES NUESTRA SEGURIDAD DE SALVACIÓN.

 

ORACIÓN:

Señor Jesucristo, Elohim Yishi, Dios de mi Salvación (Salmo 25:5). Mi Señor y Salvador Jesús, hoy quiero darte gracias por tu sacrificio, pues al dar tu vida en rescate por la nuestra nos has provisto la salvación y la seguridad de que tendremos vida eterna a tu lado en la Gloria del Padre Celestial. Yo estoy seguro que los errores que pueda cometer en mi diario vivir, no podrán cancelar la maravillosa obra tuya en la cruz del calvario, pues sé que esto fue suficiente y completo; sin embargo estaré atento a tu instrucción y guía para trabajar en ellos y librarme de las ataduras del pecado. Gracias mi amado Señor y Salvador Jesucristo por ser el Dios de mi salvación y darme seguridad eterna. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                

jueves, 16 de marzo de 2017

CONFIAMOS

 

MATEO 7:9-11 ¿Qué hombre hay entre ustedes que, al hijo que le pide pan, le dará una piedra? ¿O al que le pide pescado le dará una serpiente? Pues si ustedes, siendo malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¿cuánto más su Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden? (R.V.A.'15)


©  En Dios confiamos.

Aunque no nos dimos cuenta, cuando fuimos niños aprendimos lecciones fundamentales de nuestros padres en cuanto a la confianza. Para alguien que haya crecido con padres buenos y amorosos, la confianza parece llegar de manera natural. Pero para alguien cuyos padres hayan sido fríos y distantes, puede resultarle difícil confiar en los demás en la edad adulta. Es por eso que a muchos creyentes se les hace difícil confiar en Dios.

 

En esta época que vivimos actualmente, caracterizada por muchos hogares destruidos, entonces…

©  ¿Cómo es posible aprender a confiar en nuestro Padre que está en los cielos?

1. Por su Amor Incondicional. Primero, debemos entender que Dios nos ama incondicionalmente, tal y como somos. No tenemos que ganarnos su favor; en realidad, somos totalmente incapaces de hacerlo. Dios nos ama, no por lo que podamos ofrecerle, sino porque, como nos dice 1 Juan 4:16, su naturaleza misma es el amor. Ese amor es la razón por la que nos dio la salvación a un gran precio que Él mismo pagó: la vida de su precioso Hijo Jesús.

2. Suplió para nuestra principal necesidad. Segundo, podemos confiar en Dios porque Él nos ha dado exactamente lo que más necesitábamos: la salvación. "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna" (Juan 3:16). Él no nos salvó porque lo merecíamos, nos salvó por una sola razón: por su amor fiel, inagotable y desbordante (1 Juan 4:9).

 

Dios sabe todo acerca de usted, incluso los detalles indignos, pero aun así le ama. Esa es, por sí sola, la mejor razón para que se sienta seguro con Él. Usted puede confiarle al Señor no solo su futuro, sino también lo que esté enfrentando hoy.

 

CONFESIÓN DE FE:

EL SEÑOR ES DIGNO DE MI ALABANZA Y DE MI PLENA CONFIANZA EN ÉL, Y ASÍ LO HARÉ, PORQUE SÉ QUE ÉL ME AMA COMO SOY, PERO TAMBIÉN SÉ QUE SE NIEGA A DEJARME COMO ESTOY.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, El Kjesed, Dios de Amor fiel e Inagotable (salmo 25:6). Hoy solo quiero decirte gracias Dios mío, gracias mi amado Rey y Señor, gracias Espíritu Santo, gracias, gracias mi Dios. Sé que Tú eres un Dios lleno de amor, de misericordia y compasión, sé que tu naturaleza es el amor y siempre vivirás en él y de él por siempre. Entonces puedo confiar plenamente en Ti y por eso te alabo, pero también hoy clamo a Ti, que mi suplica llegue a tu Trono y en retorno sea mi corazón lleno de ese mismo amor tuyo, pues yo te conozco y si es así mi naturaleza también ha sido transformada en amor para darlo sin condición a mis semejantes. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por tu amor que ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado (Romanos 5:5). Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                

miércoles, 15 de marzo de 2017

A OJO CERRADO

 

LAMENTACIONES 3:22-24 ¡El fiel amor del Señor nunca se acaba! Sus misericordias jamás terminan. Grande es su fidelidad; sus misericordias son nuevas cada mañana. Me digo: "El Señor es mi herencia, por lo tanto, ¡esperaré en Él!". (N.T.V.)


©  Tenemos un Dios en quien podemos confiar a ojo cerrado.

La confianza es muy valiosa en estos días, pues parece ser muy escasa. La ambición egoísta, la codicia y la búsqueda constante de ser el número uno, son demasiado frecuentes; a algunas personas, incluso, les resulta difícil confiar en sí mismas.

 

En cambio, tenemos muchas buenas razones para confiar en el Señor:

1. Él es el Único Dios verdadero. No hay nadie más como Él (2 Samuel 7:21, 22); es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos (Hebreos 13:8). Su voluntad perfecta es inmutable, por lo que nunca tenemos que preocuparnos de que haya una fluctuación en su ética o en sus valores.

2. Dios es la esencia misma de la Verdad. Él no está puesto bajo la autoridad de ninguna otra autoridad que determine si hace o no lo correcto. Por el contrario, Él es nuestro modelo de rectitud a seguir. Y porque Él es la verdad, sabemos que nunca nos engañará.

3. Él ha demostrado ser absolutamente Fiel. Como dice la Biblia: "Nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad" (Lamentaciones 3:22,23).

4. Él es digno de Confianza. Dios es digno de confianza porque tiene el control absoluto de cada situación. El Salmo 103:19 declara:

©  El Señor estableció en los cielos su Trono, y su Reino domina sobre todo. ((R.V.A.'15)

 

Nada puede impedir que el Señor haga su voluntad buena, perfecta y agradable, no importa lo difícil que pueda parecernos la situación. Nuestras vidas son evidencias de su poder y de su amor.

 

CONFESIÓN DE FE:

COMO HIJO DE DIOS, SÉ QUE PUEDO CON TODA SEGURIDAD, A OJO CERRADO, PONER MI FE Y MI CONFIANZA EN ÉL, CON PLENA CONVICCIÓN DE QUE NUNCA SERÉ DEFRAUDADO.

 

ORACIÓN:

Dios y Señor Nuestro, El Shaddai, el Omnipotente Dios (Génesis 17:1). Querido Dios, te agradezco por este nuevo día que comienza, te agradezco porque puedo ver y oír la mañana de hoy, mantenme seguro y libre de todo peligro o daño.   Ayúdame a comenzar este día con una nueva actitud y con abundancia de gratitud, concédeme hacer y sacar el mejor provecho de este día y tener mi mente despejada para poder escuchar tu voz. Por favor amplía mi mente para aceptar todos los designios de tu voluntad, que entienda yo que puedo poner mi confianza en Ti a ojo cerrado, y no permitas que gima y lloriquee sobre cosas que no puedo controlar.   Y al terminar el día, perdóname por todo cuanto haya hecho, dicho o pensado que te haya ofendido. Continúa bendiciéndome de modo que pueda ser una bendición para los demás.   Mantenme fuerte de modo que pueda sostener a los débiles y mantenme en lo alto de modo que pueda tener palabras de aliento para mi prójimo. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

martes, 14 de marzo de 2017

LA MEDITACIÓN

 

MATEO 6:5,6 Cuando ores, no hagas como los hipócritas a quienes les encanta orar en público, en las esquinas de las calles y en las sinagogas donde todos pueden verlos. Les digo la verdad, no recibirán otra recompensa más que esa. Pero tú, cuando ores, apártate a solas, cierra la puerta detrás de ti y ora a tu Padre en privado. Entonces, tu Padre, quien todo lo ve, te recompensará. (N.T.V.)


©  De la meditación como clave para escuchar a Dios.

Imagine que usted está de pie en medio de un auditorio lleno de miles de personas. Si cada una de ellas hablara al mismo tiempo, lo más probable es que usted no podría distinguir una voz de otra. Este mismo principio se aplica a la oración. En nuestra vida cotidiana, estamos rodeados por innumerables voces que demandan nuestra atención: la de nuestros hijos, familiares, amistades y empleadores. Con todas estas personas tratando de ganar nuestra atención, no es de extrañar que la voz de Dios parezca, a veces, silenciosa o distante.

 

La meditación eficaz requiere aislamiento. Si no hacemos un esfuerzo por escapar de nuestras exigencias diarias, al menos durante algunos momentos, nuestra capacidad de escuchar la voz de Dios se debilitará. Nuestro Señor Jesucristo estaba muy consciente de esta necesidad de aislamiento. Al enseñar sobre la oración, dijo a sus discípulos que se encerraran en sus cuartos y hablaran en secreto con Dios. Sabía que eso era vital para tomarse un descanso de las presiones de la vida, para tener realmente comunión con el Padre Celestial. Pero el mundo moderno actúa en contra de esta necesidad. Los teléfonos celulares, el correo electrónico y otros avances tecnológicos nos han traído la bendición, y la maldición, de la comunicación y la interrupción constantes.

 

En algún momento hoy, apague la televisión, el teléfono celular y la computadora; simplemente escuche la voz de Dios. Acalle, entonces, sus pensamientos, y concéntrese en Él. Dios quiere renovarle por medio del tiempo que pase usted en su presencia.

 

CONFESIÓN DE FE:

RESERVARÉ UN TIEMPO ESPECIAL DIARIO, PARA LA MEDITACIÓN DE LA PALABRA DE DIOS, APARTÁNDOME DEL MUNDANAL RUIDO Y LAS INTERRUPCIONES DE LA TECNOLOGÍA, ASÍ PODRÉ, CON SEGURIDAD, ESCUCHAR BIEN LA VOZ DE DIOS.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Emet, Dios de la Verdad (Salmo 31:5). Mi amado Señor Jesús Tú eres la fuente última de la realidad, pues todo lo que se relaciona contigo es verdad y es real. En tu Palabra dices que, si conocemos esa verdad, que eres Tú mi Señor, seremos libres, es por eso que hoy me acerco a Ti en busca de tu Palabra cierta, para meditar en ella y hacer conforme a todo lo que Tú dices en ella, de manera que no solo me vea grandemente beneficiado yo, sino que también pueda compartirla con todos aquellos que todavía no te conocen y que te necesitan para ser verdaderamente libres. Gracias mi amado Señor y Salvador Jesucristo por tu Palabra y las enseñanzas poderosas que en ella nos entregas para bendición. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.



Juan Manuel Lamus O.