miércoles, 5 de diciembre de 2018

ADVERTENCIA

 

APOCALIPSIS 2:2-7 Yo sé todo lo que haces. He visto tu arduo trabajo y tu paciencia con perseverancia. Sé que no toleras a la gente malvada. Has puesto a prueba las pretensiones de esos que dicen ser apóstoles pero no lo son. Has descubierto que son mentirosos. Has sufrido por mi nombre con paciencia sin darte por vencido. Pero tengo una queja en tu contra. ¡No me amas a mí ni se aman entre ustedes como al principio! ¡Mira hasta dónde has caído! Vuélvete a mí y haz las obras que hacías al principio. Si no te arrepientes, vendré y quitaré tu candelabro de su lugar entre las iglesias; pero tienes esto a tu favor: odias las obras malvadas de los nicolaítas, al igual que yo. Todo el que tenga oídos para oír debe escuchar al Espíritu y entender lo que él dice a las iglesias. A todos los que salgan vencedores, les daré del fruto del árbol de la vida, que está en el paraíso de Dios. (NTV)

 

De la prioridad y la motivación correcta de la relación con Dios.

Éfeso era la sede de un formidable ministerio. A pesar de la dura persecución la iglesia plantada por Pablo soportaba la oposición, difundía el evangelio y enfrentaba con rapidez a los falsos profetas. Pero treinta años después, cuando el apóstol ya no estaba, se encuentra en la revelación recibida por Juan una severa advertencia para esos creyentes. Imaginemos el efecto de las palabras de Apocalipsis 2 sobre los efesios cuando las escucharon. Después de felicitarlos por su servicio en el evangelio, Cristo les dice: "Pero tengo contra ti…". Esa frase fue sin duda muy desconcertante. El Señor les advirtió que habían dejado su primer amor. Es decir, estaban haciendo todo su trabajo por las razones y motivos equivocados. Cristo invitó a los efesios a recordar su amor a Él y el deleite de la salvación.

 

Una relación de intimidad no puede ser sustituida por el servicio, pero los creyentes de hoy siguen cayendo en esa sutil trampa. Las buenas obras que hacemos no sirven para nada, a menos que surjan de una relación sólida y personal con Dios. Nuestro trabajo no puede ser eficaz o fructífero si el Señor no está en él. Dios está más interesado en usted y en su relación personal con Él, que en mil buenas obras. Él desea ser la satisfacción y el deleite de sus hijos, para que su servicio sea el resultado de una devoción llena de amor.

 

El Señor quiere que las personas con propósitos egoístas vuelvan a su primer amor. De esa manera, sus mentes y sus corazones podrán ser renovados, y su servicio será más fructífero.

 

CONFESIÓN DE FE:

HAY MOTIVOS ERRÓNEOS PARA SERVIR O DESARROLLAR OBRAS, PERO A DIOS LE SATISFACE SOLO EL SERVICIO MOTIVADO POR MI AMOR A ÉL; ASÍ QUE MANTENDRÉ EL PRIMER AMOR INTACTO, DE MANERA QUE MI SERVICIO SEA REALMENTE EFICAZ.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Elohim Kedem, Dios del Principio (Apocalipsis 1:8).  Mi amado Señor yo se que Tú, El Todopoderoso, siempre has sido el Alfa y la Omega, principio y fin, el que es y que era y que ha de venir. Dios y Señor nuestro, eres antes de todas las cosas en tiempo y en prioridad, por eso estoy completamente convencido que debes ser primero que todo en nuestros afectos. Hoy clamo a Ti, para que en mi corazón no albergue yo, de ninguna manera, la intención de separarme de Ti, de perder el primer amor, ese que me llama a servir, a desarrollar obras con la motivación y la prioridad correctas, y dar el fruto de un corazón y una mente renovada por tu perfecto amor. Gracias mi amado Señor y Salvador Jesucristo; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!



Juan Manuel Lamus O.

         

martes, 4 de diciembre de 2018

DONES 2

 

1 CORINTIOS 12:27-30 Todos ustedes en conjunto son el Cuerpo de Cristo, y cada uno de ustedes es parte de ese Cuerpo. A continuación, hay algunas de las partes que Dios ha designado para la iglesia: en primer lugar, los apóstoles; en segundo lugar, los profetas; en tercer lugar, los maestros; luego los que hacen milagros, los que tienen el don de sanidad, los que pueden ayudar a otros, los que tienen el don de liderazgo, los que hablan en idiomas desconocidos. ¿Acaso somos todos apóstoles? ¿Somos todos profetas? ¿Somos todos maestros? ¿Tenemos todos el poder de hacer milagros? ¿Tenemos todos el don de sanidad? ¿Tenemos todos la capacidad de hablar en idiomas desconocidos? ¿Tenemos todos la capacidad de interpretar idiomas desconocidos? ¡Por supuesto que no! (NTV)

 

Advertencias en cuanto a los dones (Leer 1 Corintio 12)

La Primera epístola de Pablo a los Corintios se ocupa de un problema en la iglesia. Las personas valoraban solo ciertos dones y estaban enfocadas en quiénes tenían cuáles. Los creyentes con los "mejores" dones eran estimados por sobre los demás, mientras que quienes tenían "menores" capacidades no eran considerados tan importantes.

 

La arrogancia espiritual sigue existiendo, por eso debemos recordar que:

1.   Dios no da a todas las personas el mismo don.

Cada creyente recibe al menos un don de acuerdo con los planes del Espíritu Santo. Aunque todos estamos llamados a ser misericordiosos, a algunos se les da el don de la misericordia. La notable habilidad que tienen estas personas para ministrar a quienes sufren y a los marginados de la sociedad, puede explicarse solamente por medio del Espíritu Santo.


2.   No podemos decir a otros: "Usted debiera tener este don".

Es a Dios a quien le corresponde decidir quién tiene cuál capacidad. Pensemos, por ejemplo, en el don de la fe. Cuando encontramos a creyentes luchando con la duda, no debemos criticarlos. Más bien, debemos animarlos a tener más fe.


3.   No debemos dar un valor excesivo a ciertos dones.

Todos ellos son importantes y necesarios. Lo que debemos hacer es descubrir cuál don nos ha sido dado, ponerlo en acción y estar agradecidos.

 

En nuestro deseo por seguir a Cristo, a veces vemos los dones como indicadores de nuestra madurez espiritual o posición en la iglesia, pero eso es un paradigma, es falso.

 

CONFESIÓN DE FE:

ME DESHARÉ DE ESAS FALSAS IDEAS EN CUANTO A LAS CAPACIDADES QUE DIOS ME HA DADO, Y CELEBRARÉ EL DON ESPECIAL DE CADA CREYENTE. ASÍ QUE PONDRÉ LOS QUE DIOS TENGA A BIEN DARME COMO MUY IMPORTANTES Y SUFICIENTES.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Gibor, El Dios Todopoderoso (Isaías 9:6). Mi amado Rey y Señor Jesús, Tú, El Todopoderoso, eres grande en muchas maneras, tu naturaleza, tus atributos, tus obras, tu grandeza; y lo has demostrado con creces cuando tu capacidad plena está trabajando permanentemente para transformarnos, a nosotros tus hijos, los que en Ti creemos y en Ti confiamos, a la imagen de Cristo. Por eso hoy vengo a darte gracias por los dones que has impartido a mi vida y la de cada uno de los creyentes, estimando ese equipamiento como suficiente y necesario para servir en tu Reino con denuedo, es decir con valentía y confianza, y sin que desestimemos o valoremos mas el don que le has dado a cada cual. Gracias Espíritu Santo de Dios por acompañarme siempre en esta empresa de mi crecimiento espiritual. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús ¡Amén!


Juan Manuel Lamus O.

         

lunes, 3 de diciembre de 2018

DONES

 

1 CORINTIOS 12:1-3 En cuanto a los dones del Espíritu, no quiero, hermanos, que desconozcan lo que a ellos se refiere. Ustedes saben que cuando eran paganos, se dejaban arrastrar ciegamente hacia los ídolos mudos. Les hago saber al respecto que nadie impulsado por el Espíritu de Dios puede exclamar: "Maldito sea Jesús"; como tampoco nadie puede proclamar: "Jesús es Señor", si no es bajo la acción del Espíritu Santo. (BLPH)

 

De los dones del Espíritu, que nos equipan y nos dan la motivación correcta y la confianza para prestar un servicio efectivo en el Reino.

 

Dios ha preparado trabajo para sus hijos, y Él nos equipa por medio de los dones espirituales. Examinemos tres pasajes de la Biblia que hablan de estas habilidades dadas por Dios:

1. En Efesios 4:11, Pablo habla de los dones que representan los ministerios de la iglesia. El Espíritu Santo manifiesta estas capacidades en quienes ha escogido. Él espera que esos dones sean usados para "capacitar al pueblo de Dios para la obra de servicio, para edificar el cuerpo de Cristo" (Vs.12 NVI).


2.   En 1 Corintios 12, los dones espirituales son vistos en relación con su función para el bien mayor, el Espíritu de Dios da esas capacidades para bendecir el cuerpo de Cristo. El Señor tiene un propósito en mente para nuestro servicio, y sin nosotros, a nuestras iglesias les faltará algo.


3.   Por último, en Romanos 12, Pablo habla de cómo deben los cristianos expresar sus dones. Por ejemplo, quienes tengan el don de dar, deben hacerlo con generosidad. Si uno ha recibido el don de la misericordia, debe dispensarla gozosamente. Y el liderazgo debe ejercerse con diligencia (Vs.8). La familia de Dios se beneficia no solamente de los dones, sino también de la manera como ellos son utilizados.

 

Vivir en el poder del Espíritu Santo significa identificar y utilizar nuestros dones espirituales como Él nos dirija. Encontraremos la motivación y también la confianza que necesitamos para el servicio cuando nos conducimos con ellos.

¿Sabe usted cuáles son sus dones? Si no lo sabe, entonces busque la buena orientación espiritual y conviértase en una bendición para los demás.

 

CONFESIÓN DE FE:

SOY UN HIJO DE DIOS, DOTADO CON DONES PARA SERVIR EFECTIVAMENTE, CON LA MOTIVACIÓN CORRECTA Y CON CONFIANZA, Y SE QUE ÉL ME SEGUIRÁ EQUIPANDO DE LO NECESARIO PARA CUMPLIR CON SU PROPÓSITO, POR ESO LE DIGO "SI".

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El HaGadol, El Gran Dios (Deuteronomio 10:17). Señor Jesús, Dios grande en poder y sabiduría eres Tú, gracias quiero darte hoy por escogerme y dotarme con dones para servirte con confianza y la motivación correcta en tu Reino. Sé que nada ni nadie podrá interponerse en tu propósito de servicio que has determinado para nosotros tus hijos, ni siquiera nuestra supuesta incapacidad o las respuestas incorrectas a tu llamado, pues Tú nos equipas con el aliento, el conocimiento, el amor y la sabiduría necesarios, para ejercer esa tan honrosa labor con denuedo y responsabilidad. Gracias mi Señor Jesucristo por tu ejemplo de servicio amoroso, desinteresado y efectivo a través de los dones del Espíritu; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!


Juan Manuel Lamus O.

          

domingo, 2 de diciembre de 2018

LAS COMPARACIONES EN EL MATRIMONIO

 

¡¡¡Su cónyuge es único en el mundo, no lo compare con otros!!!

 

ROMANOS 13:8,10

No deban nada a nadie, excepto el deber de amarse unos a otros.

Si aman a su prójimo, cumplen con las exigencias de la ley de Dios.

Pues los mandamientos dicen:

"No cometas adulterio. No cometas asesinato. No robes. No codicies".

Estos y otros mandamientos semejantes se resumen en uno solo:

"Ama a tu prójimo como a ti mismo".

El amor no hace mal a otros, por eso el amor cumple con las exigencias de la ley de Dios. (NTV)

 

1.   Comparar hiere y de paso, destruye sentimientos.

 

Si hay algo que deteriora la vida en pareja, es comparar a nuestro cónyuge con otras personas.

Decirle algo como: "Deberías actuar como el esposo de mi vecina", o quizá: "Me gustaría que fueras amorosa como la señora de enfrente lo es con su marido", es dañino.

En otras palabras, comparar contribuye a deteriorar el encanto que unió a la pareja desde el comienzo.

Hacen sentir al esposo o a la esposa como inútiles. Y si han decidido cambiar en su comportamiento, lo más probable es que experimentarán desilusión y se darán fácilmente por vencidos.

 

2.   Nuestra pareja es única e irrepetible.

 

Nuestro pareja es un regalo de Dios para nuestra vida.

Sobre esa base, debemos valorarla tal como es.

Es una forma de expresarle nuestro amor.

 

El apóstol Pablo dio sustento a este principio cuando escribió:

"El amor no hace mal al prójimo; por tanto, el amor es el cumplimiento de la ley." (Vs.10. LBLA).

Igualmente, en la carta a los creyentes de Roma y también a nosotros, enseñó:

"No deban a nadie nada salvo el amarse unos a otros, porque el que ama al prójimo ha cumplido la ley." (Vs.8 RVA'15)

 

Y si estamos hablando de expresar el amor, y no comparar a nuestro cónyuge, debemos entrar a considerar otro aspecto de suma importancia:

 

3.   No criticar a la familia de su cónyuge.

 

Criticar a la familia del cónyuge es una herramienta de la que se echa mano con frecuencia cuando se tiene una discusión, porque se sabe que con ella se lastima fuerte al otro.

Frases como: "Tu hermano sí que es alcohólico, yo solo bebo de vez en cuando", se deben evitar al máximo.

Así sea que la pareja sepa que no tiene la mejor familia, no es sano meterse con algo que es sagrado para ella.

Criticar a la suegra, al suegro, a las cuñadas, porque los ven como enemigos, es meterse con un aspecto que hace parte de la intimidad, del sentir del otro y eso también resquebraja el vínculo marital.

Es esencial que no critiquemos inmisericordemente a nuestro cónyuge, ni lo comparemos con los demás; y una demostración de respeto básica y necesaria es no criticar a su familia.

 

CONCLUSIÓN:

Reunirse, dialogar y reconocer en qué se estaba fallando, es el camino.

Cada uno debe admitir, así sea por la fuerza de las circunstancias, que ha asumido una actitud poco considerada.

Cuando dejan de llover críticas, el ambiente familiar cambia.

Recuerde siempre que nuestro amado Dios, es el Dios de la familia y cuando surgen dificultades, Él quiere ayudarnos a encontrar soluciones.

No obstante, para que haya entendimiento, diálogo y se corrijan fallas, es importante que Jesús more en nuestro corazón.

Cuando Cristo mora en nosotros, la vida familiar se torna gratificante.

 

Tu matrimonio y tu familia es el tesoro más valioso que Dios te ha dado

¡¡¡CUÍDALO!!!

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

        

sábado, 1 de diciembre de 2018

¡¡¡DECISIONES!!!

 

PROVERBIOS 1:7

El principio de la sabiduría es el temor de Jehová;

Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.

(RV60)

 

Para la toma de buenas decisiones, necesitas ser sabio, y el principio de la sabiduría es el temor reverente a Dios.

 

En otras palabras, reconocerlo a Él como el Soberano y Todopoderoso, Omnipresente y Omnisciente Dios.

 

No tomes decisiones a la ligera. Piensa antes de decidir.

 

No tomes una decisión permanente basada en una emoción temporal.

 

Deja que tu interior se calme antes de dar el paso y reflexiona calmadamente acerca de lo que vas a decidir.

 

♥ Decidir en la vida a la ligera y guiados por una emoción del momento, al final traerán lamentables consecuencias.

 

Si no sabes que hacer o qué camino seguir, recuerda: Dios es el Dios de todo saber y si acudes a Él, podrás tomar decisiones correctas.

 

DEUTERONOMIO 30:19

Llamo hoy al cielo y a la tierra para que sean testigos:

Yo te estoy dando a escoger entre la vida y la muerte, entre la bendición y la maldición.

Elige la vida para que tú y tus descendientes puedan vivir. (PDT)

 

Estas palabras enviadas directamente del Trono de Dios, deben llevarte a tomar el camino correcto.

 

Cada día nos brinda una oportunidad para pensar, reflexionar y actuar correctamente.

 

Por lo tanto encomendemos a Dios cada cosa que tenemos que hacer.

 

El enderezará nuestros pensamientos y así tomaremos el camino que nos llevará a grandes satisfacciones.

 

PROVERBIOS 3:6

Confía en el Señor con todo tu corazón y no te apoyes en tu propia inteligencia.

Reconócelo en todos tus caminos y Él enderezará tus sendas. (RVA'15)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

         

viernes, 30 de noviembre de 2018

VASIJAS DE BARRO

 

2 CORINTIOS 4:5-7 Y nosotros no nos anunciamos a nosotros mismos. Al contrario, anunciamos que Jesucristo es nuestro Señor, y que nosotros somos servidores de ustedes porque somos seguidores de Jesucristo. Cuando Dios creó el mundo, dijo: "Que brille la luz donde ahora hay oscuridad". Y cuando nos permitió entender la buena noticia, también iluminó nuestro entendimiento, para que por medio de Cristo conociéramos su grandeza. Cuando Dios nos dio la buena noticia, puso, por así decirlo, un tesoro en una frágil vasija de barro. Así, cuando anunciamos la buena noticia, la gente sabe que el poder de ese mensaje viene de Dios y no de nosotros, que somos tan frágiles como el barro. (TLA)

 

Porque somos vasijas de barro en manos del Alfarero, limpios, escogidos por Dios para usos honrosos, separados para un propósito especial.

 

Necesitamos vivir con la alegría de sentir el amor de Dios, hoy necesitamos vivir con la confianza de saber que su Presencia nuevamente nos envuelve. Él nos ha resplandecido, cuando en tinieblas estábamos y las tinieblas nos envolvían. Él nos fue luz, su amor resplandeció sobre nosotros, Dios nos iluminó con el conocimiento de su Gloria en la faz de Cristo y desde ese momento nuestra vida no fue la misma, su plenitud es en nosotros llenándolo todo y confirmándolo todo, pero hoy también necesitamos vivir recordando que ese tesoro de su Gloria y la plenitud de su iluminación y conocimiento, están en vasijas de barro. Somos sus vasijas de barro, en las que esta ese tesoro, la extraordinaria grandeza de su Poder y su Gloria, de la cual no podemos apropiarnos.

 

Somos un canal para que ese tesoro, que viene de Dios, pueda tocar aquellos con quiénes estemos en contacto. Nuestro deseo necesita estar centrado en mostrar a otros la extraordinaria grandeza de ese tesoro en nosotros y a través de nosotros, pero que nada de lo que hoy diga o haga tenga sabor a barro, sino sabor a tesoro, el tesoro de la bondad, de la humildad, del amor y del servicio, para que la Gloria sea de Dios y no de nosotros. Los que hoy nos rodearán buscarán el sabor de la Gloria de Dios, no el sabor del barro, están cansados del sabor del barro que el mundo les ofrece y ellos no quieren más ese sabor, sino que están buscando el sabor de la Gloria, no de la gloria de este mundo, pero sí de la Gloria de Dios, la Gloria de Aquel que ha resplandecido ya en nuestros corazones, la Gloria de Aquel que nos ha iluminado con el conocimiento de su paz y de su presencia…

La Gloria de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

 

CONFESIÓN DE FE:

HOY NO QUIERO LLENAR MI VIDA DE ORGULLO Y EGOÍSMO, TODO LO GRANDE, TODO LO BUENO, TODO LO HERMOSO, TODO LO ESPECIAL QUE OTROS PUEDAN VER EN MI, ES SOLO PARTE DE LA EXTRAORDINARIA GRANDEZA DE SU PODER EN ESTA VASIJA DE BARRO.

 

ORACIÓN:

Padre Nuestro, El HaKavod, Dios de Gloria y Poder (Deuteronomio 5:24). Excelentísimo y lleno de toda la Gloria del Cielo y de la Tierra, Rey de reyes y Señor de señores, mi amado Salvador Jesucristo, el Señor nuestro Dios, hoy puedo decir que nos has mostrado tu Gloria y tu Grandeza a través de la restauración, y hemos oído tu voz de en medio del fuego. En este día hemos visto que hablas al hombre, y que este puede quedar vivo. Gracias por haberme resplandecido, por haberme restaurado, gracias por darme tu Luz cuando estaba en tinieblas, gracias por haberme iluminado del conocimiento de tu Gloria, y gracias por hacerme una vasija de barro, donde pueda estar el tesoro de la extraordinaria Grandeza de tu Poder. Ayúdame hoy a vivir consciente de que soy una vasija de barro a tu servicio y el de todos aquellos que Tú traerás a mi vida, para también servirles. Gracias Padre Celestial por escogernos para honrarte y tu glorificarte. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús ¡Amén!


Juan Manuel Lamus O.

        

jueves, 29 de noviembre de 2018

PASOS 2

 

HEBREOS 11:8-10 Fue por la fe que Abraham obedeció cuando Dios lo llamó para que dejara su tierra y fuera a otra que Él le daría por herencia. Se fue sin saber adónde iba. Incluso cuando llegó a la tierra que Dios le había prometido, vivió allí por fe, pues era como un extranjero que vive en carpas de campaña. Lo mismo hicieron Isaac y Jacob, quienes heredaron la misma promesa. Abraham esperaba con confianza una ciudad de cimientos eternos, una ciudad diseñada y construida por Dios. (NTV)

 

Dando pasos de fe, totalmente confiados en la Sabiduría de Dios.

Abraham comenzó su viaje sin el menor conocimiento de su destino final.  Él obedeció su noble impulso sin ningún discernimiento de las consecuencias de esa decisión.  Él tomó un pasó y no se detuvo para saber que había adelante antes de tomar el siguiente paso. 

 

Esto es fe, hacer lo que Dios dice aquí y ahora, dejando los resultados a Él: 

1.   Fe no está interesada en conocer todos los eslabones de la cadena, su devota atención está enfocada en el próximo eslabón.

2.   Fe no es el conocimiento de un proceso moral, es la fidelidad al acto moral. 

3.   Fe siempre deja algo al Señor.

4.   Fe obedece al mandamiento inmediato del Señor y deja la dirección y el destino a Él. 

5.   Fe cumple el camino con serenidad. 

 

En un mundo que solo se mueve por vista y ofrece oportunidades diciéndonos lo que hay adelante del camino para atraernos a sus redes, el caminar por fe parece muy riesgoso, pero hoy debemos caminar por fe sabiendo que Dios tiene todo bajo control, para los que le hemos entregado el control y el cuidado de nuestras vidas. Entonces, necesitamos tomar un paso y no preguntar qué nos espera más allá de ese paso, sino dar el segundo y tercero con la vista puesta en el autor y consumador de nuestra fe, Cristo.  Sé que, puestos mis ojos en Él, entonces me dirá cuando dar el próximo paso, y cuando lo diga lo hago aquí y ahora sin esperar más y sin quedarme quieto lleno de temor.  Necesitamos dejar al Señor la dirección y el destino de nuestra vida.

Si todo tuviera explicación la fe sobraría.

 

CONFESIÓN DE FE:

DARÉ PASOS DE FE, DEJANDO TODOS LOS RESULTADOS Y EL FINAL DEL CAMINO AL SEÑOR. QUIERO DAR PASOS POR FE SABIENDO QUE DIOS TIENE MI VIDA BAJO CONTROL, CONFIADO TOTALMENTE EN SU SABIDURÍA Y SU PROPÓSITO.

 

ORACIÓN:

Padre Santo, Jehová Nissi, El Señor es mi Bandera (Éxodo 17:15). Mi amado Dios y Señor Jesús, eres nuestra bandera, el que va paso a paso adelante mostrándonos el camino, guiándonos y protegiéndonos, yo lo creo por fe y doy pasos de fe sabiendo que Tú eres sabio y poderoso. Gracias por darme la fe que necesito. Sé que mi vida, mi familia, mi presente, mi futuro, mi trabajo y mi ministerio están en tus manos, así que decido tomar los pasos de fe y ya no vivir por vista.  La meta final de mi camino Tú la conoces, porque ya la has predeterminado, y en esa confianza yo me quiero mover, y en esa fe yo quiero vivir. Gracias mi amado Señor y Salvador Jesucristo por poner en mí la suficiente fe para que yo la use y crezca; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!


Juan Manuel Lamus O.

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