domingo, 18 de enero de 2015

 

TODO DEPENDE DE CÓMO SE MIRE

Podemos ver la vida desde dos perspectivas: la de Dios o la nuestra

 

©      Si alguna vez usted ha estado extraviado sin un mapa o un GPS, comprende el valor de poder ver el panorama desde las alturas.

Ø  Subir a un terreno más alto le permite ver qué camino tomar.

Ø  De la misma manera, la vida es muchas veces confusa cuando se ve solamente desde la perspectiva humana.

Ø  Pero la Palabra de Dios ofrece una perspectiva más elevada y Divina, que aporta claridad y dirección.

 

©      Desde nuestra limitada perspectiva, así es como pueden parecernos las circunstancias de la vida, feas, dolorosas o frustrantes.

©      Pero, desde la perspectiva de Dios, son parte del hermoso panorama de su plan eterno.

 

©      La perspectiva es importante porque ella determinará si viviremos:

Ø  Desalentados o con esperanza,

Ø  ansiedad o paz,

Ø  insatisfacción o gozo.

 

©      Pero la perspectiva Divina no se consigue de manera natural:

Ø  Requiere tener fe en la verdad de la Palabra de Dios.

Ø  Si sabemos y creemos lo que el Señor dice en cuanto a Sus planes, caminos y deseos, nuestros ojos espirituales serán abiertos para divisar su panorama eterno.

 

ISAÍAS 55

Ø  Al señalar la inmensa diferencia que hay entre el Señor y la humanidad, Isaías nos dice que debemos abandonar nuestros pensamientos y nuestros caminos.

Ø  Porque no importa qué tan sabios podamos parecer, nuestro razonamiento y nuestra comprensión han sido manchados por el pecado.

Ø  Además nos recuerda que los pensamientos de nuestro Creador y Sus caminos, están inconmensurablemente más allá de nuestra capacidad de comprensión.

 

ISAÍAS 40

Ø  Este pasaje pone de relieve otros aspectos de la Supremacía de Dios sobre el hombre.

Ø  Dado que la naturaleza de la existencia humana es transitoria, el hombre tiene un período de tiempo limitado desde el cual evaluar y entender la vida.

Ø  Pero el Señor es el Dios Eterno, que estuvo presente en la creación, que tiene un conocimiento total de cada acontecimiento de la historia, y que sabe lo que va a suceder en el futuro.

 

ISAÍAS 46:8-10

Ø  Puesto que Dios es Omnisciente, Su entendimiento sobrepasa infinitamente al nuestro.

Ø  Él nunca tuvo necesidad de un consejero o de un maestro, mientras que todo lo que nosotros sabemos hemos tenido que aprenderlo.

Ø  Además, no hay nada que esté más allá de Su control, ni los desastres naturales, los acontecimientos nacionales, los gobernantes del mundo, o el universo.

Ø  Él vela incansablemente por Su creación; todo funciona conforme a Sus Propósitos Divinos, y todo se cumple de acuerdo con cada palabra de Su boca.

 

Teniendo en cuenta todo esto,

©      ¿Cuál perspectiva es más confiable, la nuestra o la de Dios?

©      ¿Quién ve el panorama eterno?

©      ¿Quién tiene el conocimiento y la sabiduría para determinar la mejor manera de proceder?

Las respuestas deberían ser obvias, pero confiar en la perspectiva de Dios es a veces difícil porque parece insólita. Sin embargo, si confiamos en la dirección del Señor, Él nos promete una mejor perspectiva.

 

ISAÍAS 40:29-31 El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán. (V.R.V.)

 

Reflexionemos:

©      Pablo tuvo durante un tiempo la perspectiva del mundo, pero vio las cosas de manera diferente después de tener un encuentro con el Señor. (Filipenses 3:4-8)

©      Piense en las diversas situaciones que enfrentó el año pasado:

©      ¿Con qué frecuencia fueron influenciadas sus respuestas por la perspectiva de Dios?

©      ¿Qué papel juega la fe en la obtención de una Perspectiva Divina?

©      ¿Con cuál de las siguientes afirmaciones se identifica?:

Ø  Quédese con todo lo que gane; o dé generosamente de lo que reciba

(Lucas 12:33,34)

Ø  Preocúpese solamente por usted; o considere a los demás como más importantes que usted (Filipenses 2:4)

Ø  Tome las riendas de su vida; o rinda su vida a Cristo (Lucas 9:23-25)

Ø  Alábese; o humíllese hasta que Dios le exalte a su tiempo (1 Pedro 5:6)

Ø  Quéjese y reniegue en los tiempos de dificultad; o regocíjese en pruebas y sufrimientos (Santiago 1:2-4)

Ø  Viva para el día de hoy; o viva para la eternidad (Filipenses 3:8-14)

Ø  Ande por vista; o ande por Fe (2 Corintios 5:7)

 

ISAÍAS 55:8,9

El Señor dice:

"Mis pensamientos no son como los de ustedes, ni tampoco Mi manera de obrar.
Porque así como el cielo está tan arriba de la tierra,
    de igual manera Mi manera de obrar es tan diferente a la de ustedes.
    Mis pensamientos son más altos que los suyos".

(P.D.T.)

 

©      Memorice Isaías 55:8,9. Luego, cada vez que se sienta tentado a reaccionar de acuerdo con sus deseos, tenga en cuenta lo que Dios piensa sobre el asunto.

 

©      Para conocer los pensamientos y los caminos de Dios es necesario familiarizarse con la Palabra, es decir tener comunión intima con Él, definitivamente orar constantemente.

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad

Juan Manuel Lamus O.

           

 

sábado, 17 de enero de 2015

 

EL EXTRAÑO


Unos cuantos años después que yo naciera, mi padre conoció a un extraño, recién llegado a nuestra pequeña población.  Desde el principio, mi padre quedó fascinado con este encantador personaje, y enseguida lo invitó a que viviera con nuestra familia.  El extraño aceptó y desde entonces ha estado con nosotros.

 

Mientras yo crecía, nunca pregunté su lugar en mi familia; en mi mente joven ya tenía un lugar muy especial.  Mis padres eran instructores complementarios:   Mi mamá me enseñó lo que era bueno y lo que era malo y mi papá me enseñó a obedecer.   Pero el extraño era nuestro narrador. Nos mantenía hechizados por horas con aventuras, misterios y comedias.   Él siempre tenía respuestas para cualquier cosa que quisiéramos saber de política, historia o ciencia.   Conocía todo lo del pasado, del presente y hasta podía predecir el futuro.

 

Llevó a mi familia al primer partido de fútbol.  Me hacía reír, y me hacía llorar.  El extraño nunca paraba de hablar, pero a mi padre no le importaba.  A veces, mi mamá se levantaba temprano y callada, mientras que el resto de nosotros estábamos pendientes para escuchar lo que tenía que decir,  pero ella se iba a la cocina para tener paz y tranquilidad.  Ahora me pregunto si ella habrá rogado alguna vez, para que el extraño se fuera.

 

Mi padre dirigió nuestro hogar con ciertas convicciones morales, pero el extraño nunca se sentía obligado para honrarlas. Las blasfemias, las malas palabras, por ejemplo, no se permitían en nuestra  casa, ni por parte de nosotros, ni de nuestros amigos o de cualquiera que nos visitase. Sin embargo, nuestro visitante de largo plazo, lograba sin problemas usar su lenguaje inapropiado que a veces quemaba mis oídos y que hacía que papá se retorciera y mi madre se ruborizara.

 

Mi papá nunca nos dio permiso para tomar alcohol. Pero el extraño nos animó a intentarlo y a hacerlo regularmente.  Hizo que los cigarrillos parecieran frescos e inofensivos, y que los cigarros y las pipas se vieran distinguidos.   Hablaba libremente, quizás demasiado, sobre sexo.  Sus comentarios eran a veces evidentes, otras sugestivos, y generalmente vergonzosos.   Ahora sé que mis conceptos sobre relaciones fueron influenciados fuertemente durante mi adolescencia por el extraño. Repetidas veces lo criticaron, mas nunca hizo caso a los valores de mis padres, aún así, permaneció en nuestro hogar.

 

Han pasado más de cincuenta años desde que el extraño se mudó con nuestra familia.  Desde entonces ha cambiado mucho; ya no es tan fascinante como era al principio.   No obstante, si hoy usted pudiera entrar en la guarida de mis padres, todavía lo encontraría sentado en su esquina, esperando por si alguien quiere escuchar sus charlas o dedicar su tiempo libre a hacerle compañía. 

©      ¿Su nombre?...  

-       Nosotros lo llamamos: Televisor.

 

©      ORACIÓN DE UN NIÑO

Mientras oraba antes de acostarse, un niño pidió con devoción:

Señor Jesús, esta noche te pido algo especial, conviérteme en un televisor.

Quisiera ocupar su lugar, quisiera vivir lo que vive la tele de mi casa, es decir:

©      Tener un cuarto especial para mí y reunir a todos los miembros de la familia a mí alrededor. 

©      Ser tomado en serio cuando hablo.

©      Convertirme en el centro de atención y ser aquel al que todos quieren escuchar sin interrumpir ni cuestionarlo.

©      Quisiera sentir el cuidado especial que recibe la tele cuando algo no funciona.

©      Tener la compañía de mi papá cuando llega a casa, aunque esté cansado del trabajo. 

©      Que mi mamá me busque cuando esté sola y aburrida, en lugar de ignorarme. 

©      Que mis hermanos se peleen por estar conmigo, y  que pueda divertirlos a todos, aunque a veces no les diga nada.

©      Señor Jesús; quisiera vivir la sensación de que lo dejen todo por pasar unos momentos a mi lado. 

 

¡¡¡Sé que no te pido mucho, sólo quiero vivir lo que vive cualquier televisor!!!

Amén

 

MARCOS 9:36,37

Entonces puso a un niño pequeño en medio de ellos. Y, tomándolo en Sus brazos, les dijo:

"Todo el que recibe de mi parte a un niño pequeño como este me recibe a Mí, y todo el que me recibe, no solo me recibe a Mí, sino también a Mi Padre, quien me envió". (N.T.V.)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad

 

Juan Manuel Lamus O.

           

 

viernes, 16 de enero de 2015

OBEDIENCIA

OBEDIENCIA

 

2 REYES 5:10-14 Eliseo le mandó a decir mediante un mensajero: "Ve y lávate siete veces en el río Jordán. Entonces tu piel quedará restaurada, y te sanarás de la lepra". Naamán se enojó mucho y se fue muy ofendido. "¡Yo creí que el profeta iba a salir a recibirme! dijo. Esperaba que él moviera su mano sobre la lepra e invocara el nombre del Señor su Dios ¡y me sanara!  ¿Acaso los ríos de Damasco, el Abaná y el Farfar, no son mejores que cualquier río de Israel? ¿Por qué no puedo lavarme en uno de ellos y sanarme?". Así que Naamán dio media vuelta y salió enfurecido. Sus oficiales trataron de hacerle entrar en razón y le dijeron: "Señor, si el profeta le hubiera pedido que hiciera algo muy difícil, ¿usted no lo habría hecho? Así que en verdad debería obedecerlo cuando sencillamente le dice: ¡Ve, lávate y te curarás!". Entonces Naamán bajó al río Jordán y se sumergió siete veces, tal como el hombre de Dios le había indicado. ¡Y su piel quedó tan sana como la de un niño, y se curó! (N.T.V.)

 

©      El que obedece, no se equivoca, y asegura la bendición de Dios sobre su vida.

La sanidad de Naamán, general del ejército del rey de Siria, fue realmente algo poco común que desafió la inteligencia de este hombre. El había recibido el mandato del profeta Eliseo de lavarse siete veces en las aguas del Río Jordán y la respuesta inicial del general fue negativa. El pensaba que había mejores aguas donde zambullirse y ser sanado, pero Naamán no fue sanado hasta que le hizo caso al profeta de Dios.

 

Esto nos enseña que cuando Dios ha dicho algo, es conveniente obedecerle, para ver posteriormente los resultados positivos que Él ha prometido, pues es claro que el que obedece no se equivoca y, muy seguramente, es la mejor forma de asegurar las bendiciones de Dios sobre nuestras vidas.

Quizás las aguas de otros ríos eran mejores que las del Jordán, pero Dios había dado una orden y: Se obedecía o No se obedecía.

 

En este tiempo de su vida, usted ha recibido una palabra u orden de Dios para que la obedezca, y en su interior existe una lucha titánica pues usted no comprende porque Él le ha dicho que usted haga eso.

©      La obediencia a Dios siempre desata Su bendición sobre nuestras vidas.

La vida nos ha enseñado que cuando no coincidimos con lo que Dios dice, los equivocados siempre somos nosotros y nunca el Señor, pues Él es el Camino de Verdad que conduce a la Vida. La verdadera obediencia a Dios está basada en una fe ciega, y a la vez fundamentada en la realidad visible de la Palabra de Dios.

 

CONFESIÓN DE FE:

DECIDO OBEDECER A DIOS AUNQUE NO LO ENTIENDA, CON LA SEGURIDAD DE QUE EL RESULTADO SERÁ DE BENDICIÓN PARA MI VIDA, PUES ESTOY CONVENCIDO QUE EL QUE OBEDECE, NO SE EQUIVOCA.

 

ORACIÓN:
Señor Jesús, El Emet, el Dios de la Verdad (Salmo 31:6). Tu, e
l Todopoderoso eres la fuente última de la realidad, todo lo que se relaciona contigo es verdad y es real. Por eso te pido hoy que quiebres mi orgullo y mis pensamientos, pues ellos quieren impedirme obedecerte. Forma en mí, por tu Espíritu Santo, el hábito de la obediencia, de manera que sea una manera de vivir, un nuevo estilo de vida y poder así también modelárselo a los que me rodean. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por Tu ejemplo de obediencia y obediencia hasta la muerte. Amén.

 

Juan Manuel Lamus O.

         

 

jueves, 15 de enero de 2015

 

APROBADOS

 

SANTIAGO 1:12 Dios bendice a los que soportan con paciencia las pruebas y las tentaciones, porque después de superarlas, recibirán la corona de vida que Dios ha prometido a quienes lo aman. (N.T.V.)

 

©      Podemos ser aceptados y amados por Dios, pero ¿Somos aprobados?

Increíble que debemos estar en pruebas, desiertos y debilidades para poder ver y reconocer el poder transformador de Dios en nuestras vidas.

 

Muchas veces podemos entrar en dilemas de que es lo que debo o no debo hacer; debido a la "Gracia" inmensa e inmerecida que ganamos al llegar Jesús a la cruz, tenemos libertad y podemos "decidir", pues somos la única creatura de Dios a la cual Él ha dado poder de decisión, pero esta decisión debe ser por las cosas de Dios, por aquellas que están de acuerdo a Su voluntad para nuestra vida, la cual es buena, agradable y perfecta, ya que si nos alejamos, bien sea en la prueba o la abundancia, esto no será aprobado por Dios y no obtendremos la corona de la vida de la cual nos habla Santiago en el pasaje que estudiamos hoy.

 

Ahora bien encontramos otro factor muy importante, el cual es:

©      La corona de la vida es para aquellos que "aman" al Señor.

"AMAN", dice el versículo, aman; cuando amamos a una persona lo que menos queremos hacer es causarle sufrimientos, muy  a nuestro pesar muchas veces no lo logramos debido a nuestras debilidades, contiendas o resentimientos, pero allí entra en vigencia la siguiente afirmación de Pablo en 2 Corintios 12:9 que dice:

"Y me ha dicho:

-       Bástate Mi gracia; porque Mi poder se perfecciona en la debilidad.

Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo".

 

Si entregamos todas nuestras debilidades, contiendas, resentimientos, etc. al Señor, para que Él trabaje en ellas, finalmente llegaremos a la aprobación de Dios en todo lo que emprendamos, ya que Su Gracia sobrepasa la limitación y nos corona y perfecciona con su Poder.

 

CONFESIÓN DE FE:

PONDRÉ TODAS MIS DEBILIDADES DE CARÁCTER Y RESENTIMIENTOS EN LAS MANOS DE DIOS, PUES SE QUE FUI RESCATADO, SOY BENDECIDO Y RESPALDADO, PERO LO QUE MÁS ME INTERESA ES SER APROBADO.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, El Chanun, el Dios lleno de Gracia (Jonás 4:2). Mi amado Dios y Señor, se que Tu naturaleza está llena de Gracia, para darnos generosamente, aún cuando no lo merezcamos. Por eso hoy te pido Dios mío, permite que seas Tú creciendo en mi interior y de esta forma yo pueda dar a otros de lo que Tu día a día me das, hazme un instrumento en tus manos para enseñar a otros lo que es morir nosotros para que crezcas Tu. Permite que día a día busquemos más de Tu presencia y la mostremos a otros modelando Tu amor y verdad. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por el modelo de amor incondicional que nos has enseñado, ayúdanos a ponerlo en práctica, especialmente en nuestras relaciones para así ser aprobados por Ti. Amén.

 

Juan Manuel Lamus O.

           

 

miércoles, 14 de enero de 2015

PERSPECTIVA

 

EFESIOS 3:19-21 Es mi deseo que experimenten el amor de Cristo, aun cuando es demasiado grande para comprenderlo todo. Entonces serán completos con toda la plenitud de la vida y el poder que proviene de Dios. Y ahora, que toda la gloria sea para Dios, quien puede lograr mucho más de lo que pudiéramos pedir o incluso imaginar mediante Su gran poder, que actúa en nosotros. ¡Gloria a Él en la iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones desde hoy y para siempre! Amén. (N.T.V.)

 

©      La verdadera perspectiva para los tiempos difíciles, depender de Dios.

 

Me gustaría hablar hoy acerca de las diferentes maneras cómo puede nuestra perspectiva impedir el logro de lo mejor que Él quiere para nuestras vidas:

1.   Frustra el plan de Dios.

Nuestros procesos mentales en los momentos de dificultad pueden ser perjudiciales para nuestro éxito. En medio de la adversidad, es fácil que nuestra confianza vacile y quitemos nuestra mirada del Señor Jesús. Una vez que Dios deja de ser nuestro enfoque, el problema se magnifica. La negatividad puede vencer a la fe y aniquilar el ánimo. Entonces podemos estar tentados a claudicar, lo que obviamente frustra el plan de Dios para nuestro bien.

2.   Hace ver los obstáculos como problemas.

Tendemos a ver el obstáculo en términos de nuestras propias fuerzas y recursos, en vez de los de Dios. El apóstol Pablo entendía claramente esto, porque dijo:

-       "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" (Filipenses 4:13).

La competencia y el amor del Señor son ilimitados. Él nos dará todo lo que necesitemos. A menudo desaprovechamos lo mejor que Dios tiene para nosotros, porque vemos el obstáculo como un problema en vez de una oportunidad. Los obstáculos son una manera que tiene el Señor de demostrar Su tremendo poder y aumentar nuestra fe.

 

©      ¿Qué sucede cuando nuestro enfoque cambia a una perspectiva espiritual en cuanto a las dificultades?

La tristeza se convierte en alegría y experimentamos gozo. Cuando Dios dio instrucciones a Josué, le reveló que Jericó sería derrotada. Pero Él no siempre muestra el panorama completo; a veces nos lo revela gradualmente.

©      ¿Por qué razón? Para que aprendamos a confiar en Él y su perspectiva cada día.

 

CONFESIÓN DE FE:

ESTOY PLENAMENTE CONVENCIDO QUE EL SEÑOR QUIERE QUE DEPENDAMOS DE SU GUÍA HOY, Y LE CONFIEMOS EL MAÑANA; ASÍ LO HARE Y NO PERMITIRÉ QUE MI PERSPECTIVA ME ENGAÑE.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, El Emet, Dios de la Verdad (Salmo 31:5). Mi amado Señor y Rey, sin duda Tú eres la fuente última de la realidad, pues todo lo que se relaciona contigo es verdad y es real. Hoy estoy inmensamente agradecido contigo por la seguridad que me das, solo al saber que estás conmigo siempre y que los planes que tienes para mí son mejores que lo que yo pueda pensar, y los obstáculos que se me presentan, de Tu mano, son oportunidades para crecer en fe y fortalecer mi carácter. Gracias mi amado Señor y Salvador Jesucristo por dejarme ver la vida desde Tu gloriosa, perfecta, real y verdadera perspectiva. Amén.

 
Juan Manuel Lamus O.

           

 

martes, 13 de enero de 2015

¿POR QUÉ?

 

SALMO 103:19-22 El Señor ha hecho de los cielos Su Trono, desde allí gobierna todo.  Alaben al Señor, ustedes los ángeles, ustedes los poderosos que llevan a cabo Sus planes, que están atentos a cada uno de Sus mandatos. ¡Sí, alaben al Señor, ejércitos de ángeles que le sirven y hacen Su voluntad!  Alabe al Señor todo lo que Él ha creado, todo lo que hay en Su Reino. Que todo lo que soy, alabe al Señor. (N.T.V.)

 

©      ¿Por qué oramos los cristianos?

El saber que Dios es Soberano genera algunas preguntas sobre la naturaleza de la oración. Específicamente, muchas personas me han preguntado:

-       "Si el Señor tiene el control, ¿por qué espera que oremos?"

 

La oración nos permite cooperar con lo que Dios se ha propuesto realizar. Él desea involucrar a los creyentes en la obra que está haciendo en el mundo y en las vidas de las personas. No hay ni un solo versículo de la Biblia que apoye la idea de que debemos estar descansando mientras el Señor hace todas las cosas por su buena voluntad. De hecho, dice todo lo contrario.

 

En Juan 17:11, Jesús le pidió al Padre que protegiera a los discípulos por el poder de Su Nombre.

©      ¿Pensaba Él que podían perder su salvación, o alejarse de su compromiso?

De ninguna manera. Jesús era Dios en carne humana. Él sabía exactamente lo que sucedería, cómo estos hombres difundirían el evangelio y se mantendrían fieles hasta la muerte. Jesús estaba tomando parte en el plan del Padre para Sus seguidores al interceder por ellos.

 

Dios puede, sin duda, construir Su Reino sin la intervención o la ayuda de los creyentes, pero una relación hace mayor la profundidad y la cercanía cuando Dios y Sus hijos comparten un mismo interés. Orar y trabajar junto a nuestro Señor aumenta nuestra fe y fortalece nuestra confianza en Su poder. Hablar con el Todopoderoso es un privilegio. El Señor lo creó a usted para que lo ame y para ser amado por Él. La oración es la forma como esa conexión se desarrolla.

 

CONFESIÓN DE FE:

DIOS NOS LLAMA A COMUNICARNOS CON ÉL PARA PODER ACERCARNOS MÁS A SU CORAZÓN E INVOLUCRARNOS EN LA EDIFICACIÓN DEL REINO, ASÍ QUE EL ORAR PERMANENTEMENTE DEBE SER UNA DE MIS DISCIPLINAS ESPIRITUALES.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Elah Shmaya Varah, Dios del Cielo y de la Tierra, Dios de todo el Universo (Esdras 5:11). Sé que Tu mi Señor, El Todopoderoso, eres el que reina sobre todo el universo y no hay nada que no esté bajo Tu poder; es por eso que me quiero hacer participe activamente en la edificación de Tu Reino acá en la tierra, y si la mejor forma de recibir, entender y llevar a cabo Tus planes es por medio de la comunión contigo, de la oración permanente, así lo hare mi Señor, convertiré la oración en una disciplina espiritual en mi vida, la hare parte de mi cotidianidad y estaré presto a trabajar en lo que Tú me indiques. Gracias mi amado Señor y Salvador Jesucristo por involucrarme en Tus planes para la edificación de Tu Reino y permitirme ser un siervo Tuyo. Amén.

 
Juan Manuel Lamus O.

           

 

lunes, 12 de enero de 2015

AMOR ÁGAPE

 

AMOR ÁGAPE

 

GÁLATAS 5:22,23  En cambio, la clase de fruto que el Espíritu Santo produce en nuestra vida es: amor, alegría, paz, paciencia, gentileza, bondad, fidelidad, humildad y control propio. ¡No existen leyes contra esas cosas! (N.T.V.)

 

©      El Amor Ágape, un amor imposible hecho posible.

El termino ágape, fue utilizado por los primeros cristianos para referirse al amor especial por Dios, al amor de Dios para con el hombre, e incluso a un amor "auto sacrificante" que cada ser humano debía sentir hacia los demás.

 

Cuando un abogado le preguntó a Jesús cuál era el mandamiento más grande, Él dijo:

-       "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo" (Mateo 22:37-39).

©      ¡Qué tarea tan agobiante!

 

Para ninguno de nosotros es posible vivir a la altura de esta obligación con nuestras propias fuerzas, pero el Señor ha provisto una manera para que los cristianos logren lo imposible. La Presencia interior del Espíritu Santo obra para producir Su fruto en nosotros, y el primero en la lista es el amor (Vs.22). De hecho, las otras ocho cualidades son solo descripciones de su expresión.

 

Cada vez que demostramos bondad, paciencia o benignidad, vemos al amor del Señor actuando a través de nosotros, sobre todo cuando la otra persona ha sido poco amable y no merece tal trato agradable. Este fruto no se produce al tratar de armarnos de buena voluntad para con alguien insoportable o difícil de tratar. Pensemos en el proceso más como la savia que corre a través de la rama de una vid. La rama no produce uvas, sino la savia. Asimismo, el Espíritu fluye en nuestro interior produciendo el amor de Dios en nosotros, para que podamos transmitirlo a Él mismo y a los demás.

 

El amor ágape es la razón por la que podemos amar a alguien que nos trate mal; es Dios quien lo hace, no nosotros. Incluso la adoración que rendimos al Señor no es algo que podemos producir en nuestro corazón sin Su ayuda.

©      Aunque la orden de amar es titánica, la gracia de Dios lo hace posible.

 

CONFESIÓN DE FE:

AMO A DIOS CON TODO MI CORAZÓN, PERO NO SOLO COMO RETRIBUCIÓN AL AMOR ÁGAPE QUE ÉL TIENE POR MÍ; Y PROCURARE CON DILIGENCIA APLICAR ESTE MISMO TIPO DE AMOR A MIS SEMEJANTES PARA QUE APRENDAN A EXPERIMENTAR EL AMOR DE DIOS.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Rachum, Dios de Amor Ágape y Compasión (Deuteronomio 4:31). Mi amado Señor, yo se que Tu naturaleza es de amabilidad y estás lleno de compasión y sentimiento por Tu pueblo, y completamente libre de crueldad o mezquindad pues eres un Dios lleno de amor sin condición, ese amor ágape que me cobija como hijo tuyo; por eso vengo hoy a Tu Presencia pidiéndote que toques profundamente mi corazón para prodigar ese mismo amor a mis semejantes, sin importar si me hacen bien o mal. Gracias Señor Jesucristo por Tu sacrificio en la cruz, la muestra de amor más grande que alguien pueda darnos. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

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