sábado, 18 de junio de 2016

CUANDO TE SIENTAS MAL

 

¡¡¡Cuando te sientas mal no abandones la esperanza!!!

Ella te da la fuerza para seguir adelante cuando sientas que ya nada te importa

 

©  Nunca dejes de creer en Dios, mientras creas que puedes lograrlo, tendrás un motivo para intentarlo.  

©  No dejes que nadie retenga tu felicidad en sus manos, sujétala en las tuyas para que siempre esté cerca de ti.

©  No esperes que lo que deseas venga a ti, búscalo con toda tu alma, sabiendo que la vida te encontrará a la mitad del camino.

©  No sientas que has perdido cuando tus planes y sueños no alcanzan a cumplir tus anhelos. Cada vez que aprendes algo nuevo sobre ti o sobre la vida, has avanzado.

©  No hagas nada que disminuya tu propio respeto. El estar  satisfecho con uno mismo es esencial para estar satisfecho con la vida.

©  Nunca te olvides de reír ni dejes que el orgullo te impida llorar.  Cuando reímos y lloramos es cuando vivimos a plenitud.

 

©  Deja que Dios te muestre nuevas maneras de encarar tus problemas. 

©  Deja que Dios modere tus convicciones y te muestre todo lo que está oculto detrás de cada escena: la profunda paz del cambio, la majestad de lo que significa tener y ser un amigo, la alegría que se descubre al comprender que nunca es tarde para volver a empezar.

©  Deja que Dios te ayude a alcanzar todo lo que deseas, para ser todo lo que eres. 

©  Deja que los días desplieguen ante ti nuevas posibilidades que hasta entonces desconocías, nuevos sueños que nunca soñaste, y que te regale las semillas de nuevas ideas que nunca antes sembraste.

©  Y si alguna vez sobreviene la dificultad, elévate por encima de ella.

©  Recuerda, que tener al Señor en tu vida significa sentir paz y consuelo en tu corazón al descender por los altibajos del camino de la vida.  

©  Significa  que puedes ofrecer tus plegarias a un Padre amoroso y compasivo, que siempre puede escucharte y nunca deja de comprender los dolores y los temores que se esconden en los rincones de tu alma. 

©  Tener al Señor en tu vida significa tener la seguridad de que no hay dificultad que pueda sucederte, que entre tú y Él no puedan enfrentar y al final conquistar.  

©  Significa que puedes estar plenamente convencido de que Él te dará la fuerza de soportar cualquier cosa que te suceda, y que de esas experiencias amargas saldrás reforzado.

 

A pesar de las lágrimas, del dolor y de los malos tiempos que conociste y que sin duda volverán de vez en cuando, tú sabes que el Señor está presente en todo y que las cosas acabarán siempre por arreglarse…

 

¡¡¡Porque con Dios, todo es posible!!!

 

MARCOS 9:23

Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible. (V.R.V.)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                 

viernes, 17 de junio de 2016

PADRE CELESTIAL

 

MATEO 6:7-13 Y al orar, no usen vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que serán oídos por su palabrería. Por tanto, no se hagan semejantes a ellos, porque el Padre de ustedes sabe de qué cosas tienen necesidad antes que ustedes le pidan.  Ustedes, pues, oren así: Padre nuestro que estás en los cielos: Santificado sea tu Nombre, venga tu Reino, sea hecha tu voluntad, como en el cielo así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal. Porque tuyo es el Reino, el Poder y la Gloria por todos los siglos. Amén (R.V.A.'15)


©  Cuando Cristo enseñó a sus discípulos a orar, les dijo que se dirigieran a Dios como "Padre Nuestro".

Antes habían escuchado decir a Jesús: "Mi Padre", pero ahora, ellos también tenían parte en esa privilegiada relación familiar. Todos los que hemos nacido de nuevo en la familia de Dios tenemos este mismo derecho.  Puesto que nuestras percepciones acerca de Dios son moldeadas por nuestros padres terrenales, todos tenemos diferentes percepciones acerca de Él, pero Jesús es el único que tiene un concepto exacto del Padre Celestial.

 

Consideremos siete de las maneras como Él se interesa por sus hijos:

1. Ama: El amor de Dios es incondicional, ya que se basa en su naturaleza, no en nuestro desempeño (1 Juan 4:16).

2. Escucha: Cuando oramos, Él nos da toda su atención (Salmo 55:16,17).

3. Provee: El asume la responsabilidad de suplir todo lo que necesitemos (Filipenses 4:19).

4. Guía: Es quien dirige nuestro camino cuando confiamos en Él (Proverbios 3:5,6).

5. Protege: El Señor nos protege espiritual, emocional y físicamente, pasando por el tamiz de sus dedos soberanos cada una de nuestras experiencias (Salmo 121).

6. Permanece: No está ausente, ya que Él nunca nos dejará ni desamparará (Deuteronomio 31:8).

7.   Disciplina: El Señor nos disciplina para nuestro bien, de modo que podamos participar de su santidad (Hebreos 12:5-11).

 

Aunque las experiencias con nuestros padres terrenales pueden haber distorsionado nuestro concepto del Padre Celestial, podemos aprender a verlo como Él es realmente.

 

CONFESIÓN DE FE:

SÉ QUE VIENDO AL PADRE A TRAVÉS DE LA VERDAD DE LA BIBLIA, EN VEZ DE MIS IDEAS PRECONCEBIDAS, VERÉ EVIDENCIAS DE SU AMOROSO CUIDADO, Y DESCUBRIRÉ UNA SEGURIDAD QUE NUNCA HABÍA CONOCIDO ANTES.

 

ORACIÓN:

Padre Nuestro que estás en los cielos, Elohim, Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo (Génesis 1:1). Dios Todopoderoso, se que te puedo llamar "Abba Padre" lo que es Papito lindo, amoroso, cuidadoso y misericordioso, pues Tú me has adoptado, por medio de Jesucristo, como uno de tus preciados hijos. Hoy quiero darte gracias por esa gran oportunidad de ser parte de tu privilegiada y maravillosa familia. Sin embargo clamo a Ti para que la revelación de hijo tuyo venga a mí permanentemente, que se arraigue en mi corazón la verdad de que Tú me amas, me escuchas, me provees, me guías, me proteges, me disciplinas y especialmente permaneces y estás conmigo a donde quiera que yo vaya. Gracias Abba Padre. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                

jueves, 16 de junio de 2016

PADRE E HIJO

 

1 CORINTIOS 11:1 Sean ustedes imitadores de mí; así como yo lo soy de Cristo. (N.T.V.)


©  Historia sobre un padre que quería que su hijo fuera como él:

 

Mi hijo nació hace pocos días, llegó a este mundo de una manera normal, pero yo tenía que viajar, tenía tantos compromisos.

Mi hijo aprendió a comer cuando menos lo esperaba, comenzó a hablar cuando yo no estaba. Cómo crece mi hijo de rápido. ¡Cómo pasa el tiempo!

 

Mi hijo a medida que crecía me decía:

-  ¡Papá algún día yo seré como tú!

-  ¿Cuándo regresas a casa papá?

-  No lo sé, pero cuando regrese jugaremos juntos, ya lo verás.

Mi hijo cumplió diez años hace pocos días y me dijo:

-  ¡Gracias por la pelota papá! ¿Quieres jugar conmigo?

-  Hoy no hijo, tengo mucho que hacer.

-  Está bien papá, otro día será, se fue sonriendo.

 

Siempre en sus labios las palabras:

©  ¡yo quiero ser como tú!

 

Mi hijo regresó de la universidad el otro día, todo un hombre.

-  Hijo estoy orgulloso de ti, siéntate y hablemos un poco.

-  Hoy no papá, tengo compromisos, por favor préstame el carro para visitar algunos amigos.

Ya me jubilé y mi hijo vive en otro lugar; hoy lo llamé:

-  ¡Hola hijo quiero verte!

-  Me encantaría padre, pero es que no tengo tiempo, tú sabes, mi trabajo, los niños, ¡pero gracias por llamar, fue increíble oír tu voz!

Al colgar el teléfono me di cuenta que mi hijo era como yo. (Anónimo)

 

El mejor ejemplo que le podemos dar a nuestros hijos y a aquellos que nos rodean es el de querer ser como nuestro Padre Celestial. Si logramos imitarlo a Él nuestra vida será de ejemplo y a través de ella diremos más que mil palabras. Cuidado con lo que siembras en tus hijos como padre, pues eso mismo cosecharás.

 

CONFESIÓN DE FE:

SERÉ UN IMITADOR DE CRISTO, SEGUIRÉ EL MODELO DE VIDA QUE VINO A ENSEÑARME, SEGURO MIS HIJOS Y LOS QUE ME RODEAN QUERRÁN VIVIR DE LA MISMA FORMA.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Abba, Papito Lindo (Romanos 8:15). Dios Todopoderoso, Padre nuestro, Tú has sido un gran modelo para mi vida. Gracias Padre Santo porque Tú me has mostrado un camino el cual seguir, un camino seguro, un camino en el cual mis huellas son las tuyas de manera que puedo ser como Tú, y sé que ese camino es Cristo. Gracias Señor Jesús por enseñarme un estilo de vida y darme la oportunidad de mostrárselo a otros al imitarte a Ti, gracias Espíritu Santo por tu guía permanente para lograr vivir ese estilo de vida. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

miércoles, 15 de junio de 2016

INFLIGIDAS

 

SALMO 119:65-72 Señor, has hecho muchas cosas buenas a mi favor tal como lo prometiste. Creo en tus mandatos; ahora enséñame el buen juicio y dame conocimiento. Yo solía desviarme, hasta que me disciplinaste; pero ahora sigo de cerca tu Palabra. Tú eres bueno y haces únicamente el bien; enséñame tus decretos. Los arrogantes me difaman con mentiras, pero la verdad es que obedezco tus mandamientos con todo el corazón. El corazón de ellos es torpe y necio, yo, en cambio, me deleito en tus enseñanzas. El sufrimiento me hizo bien, porque me enseñó a prestar atención a tus decretos. Tus enseñanzas son más valiosas para mí que millones en oro y plata. (N.T.V.)


©  De las adversidades auto infligidas, es decir que originamos nosotros mismos.

Las dificultades que enfrentamos se originan de alguna de las tres fuentes posibles: Unas son enviadas por Dios para probar nuestra fe, otras son el resultado de los ataques de satanás y otras se deben a nuestras decisiones pecaminosas.

 

Al considerar estas tres causas, creo que la mayoría de nosotros diría que la más difícil de soportar es la última, porque no tenemos a nadie a quien culpar sino a nosotros mismos y porque nos parece que nada bueno aportarán. Después de todo, la Biblia dice que cosecharemos lo que hemos sembrado (Gálatas 6:7), una cosecha dolorosa. Lo que esta manera de pensar no tiene en cuenta, es la capacidad redentora del Señor. Aunque Él nunca promete eliminar las consecuencias del pecado, sí puede usar nuestros fracasos para enseñarnos su temor, aborrecer el mal y caminar en obediencia. Las lecciones difíciles que aprendemos pueden también convertirse en nuestra protección contra el pecado en el futuro. Al haber experimentado el dolor producido por nuestras decisiones, somos más propensos a no tomar el mismo camino otra vez.

 

Las circunstancias de aflicción que Dios a veces permite en nuestras vidas son agudas y dolorosas, para que podamos prestarle atención. Él no impedirá que sus hijos dejen de tener consecuencias por su pecado, porque sabe que éste nos roba bendiciones, oportunidades y también la oportunidad de fortalecer nuestro carácter. Así que por más dolorosa que pueda ser su situación, dé gracias al Padre Celestial por amarle lo suficiente enviándole su disciplina.

 

CONFESIÓN DE FE:

CREO FIRMEMENTE QUE CUANDO APRENDO DE MI PROPIA EXPERIENCIA, LAS CICATRICES DEL PECADO PUEDEN LLEVARME A LA RESTAURACIÓN Y A UNA NUEVA Y MÁS ESTRECHA RELACIÓN CON MI SEÑOR Y SALVADOR JESUCRISTO.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Rahee, Dios que nos ve (Génesis 16:13). Dios Todopoderoso, que todo lo ves y lo conoces eres Tú, así que buscar consuelo en los demás casi siempre resulta decepcionante.  Es por eso que hoy recurro a Ti, que prometes a los cansados y abatidos el consuelo.   Mira Señor, mi aflicción y dame tu paz y la fuerza para revivir, te pido que me hables en lo más íntimo de mi corazón, para conocer tu voluntad y cumplirla con tu gracia. Solo viviendo conforme a tu voluntad, tendré fuerza para superar los problemas, y paz para gustar la vida que Tú me diste por amor. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

               

martes, 14 de junio de 2016

GRATITUD Y ALABANZA

 

2 CRÓNICAS 20:21, 22 Después de consultar con el pueblo, el rey nombró cantores que caminaran delante del ejército cantando al Señor y alabándolo por su Santo Esplendor. Esto es lo que cantaban: "¡Den gracias al Señor; su fiel amor perdura para siempre!". Cuando comenzaron a cantar y a dar alabanzas, el Señor hizo que los ejércitos de Amón, de Moab y del monte Seir comenzaran a luchar entre sí. (N.T.V.)


©  El poder de la oración que se expresa con gratitud y alabanza.

Con el pasaje que estudiamos hoy tenemos una gran lección del poder que se experimenta cuando el pueblo alaba agradeciendo y glorificando al Señor, no hay nada que pueda asustar y amedrentar a alguien que sabe en Quien ha creído y a Quien le ha creído. Los enemigos de Josafat y su pueblo eran fuertes, pero ellos sabían que Dios era más fuerte. (Leer 2 Crónicas 20 completo)

 

Los problemas, las angustias y las soledades de hoy son muy grandes, pero más grande es Dios. Judá fue atacado por mortales enemigos como lo eran Amón y Moab, el rey Josafat los conocía, por ello Josafat tuvo miedo. Si, el miedo se apoderó de él porque sabía la clase de enemigos que ellos eran. Cuántas veces nosotros también hemos sentido miedo, porque sabemos la clase de enemigos que son la enfermedad, la derrota económica, la pérdida de la familia, un hijo que cae en drogas o perversión sexual, la pérdida de la salud mental y emocional, etc.; esos son enemigos que nos infunden miedo como lo sintió Josafat, pero que hizo Josafat cuando sintió miedo, el Vs.3 dice: "Y Josafat tuvo miedo y se dispuso a buscar al señor". Y se dispuso a buscar al señor, que gran lección, cuando el miedo nos invade el mejor camino fue el que tomó Josafat, buscar al señor en oración.

 

Quizá el miedo ha tocado la puerta de tu hogar, tu trabajo, o simplemente se asoma a la ventana de tu mente, puedes retroceder, puedes temblar,  puedes decir ya no hay remedio, pero mejor es buscar al Señor. Cuando buscamos al Señor nuevas fuerzas vienen y la orientación que necesitamos viene de Él; y en esa búsqueda, Josafat dijo:

-  "No tenemos fuerza alguna delante de esta gran multitud que viene contra nosotros, y no sabemos qué hacer, pero nuestros ojos están vueltos hacia Ti".

En esta oración de gratitud y alabanza Josafat reconoció:

1. La magnitud del problema.

2. La magnitud de su incapacidad.

3. Reconoció la magnitud y magnificencia de Dios cuando dijo:

-  "Pero nuestros ojos están vueltos hacia ti".


©  ¿Están tus ojos hoy vueltos a Dios o están en los problemas?

©  ¿Están sólo mirando tu incapacidad o están mirando la capacidad de Dios?

 

CONFESIÓN DE FE:

LA RESPUESTA DE DIOS ES LA MISMA PARA MI HOY, Y LA ESCUCHO: "NO TEMAS NI TE ACOBARDES ANTE ESA GRAN MULTITUD, PORQUE LA BATALLA NO ES TUYA SINO MÍA". (Vs.15)

 

ORACIÓN:

Dios Omnipotente, Jehová Sabaot, Dios de los Ejércitos (1 Samuel 1:11). Mi Señor Jesús, eres el ser más Poderoso y el más grande guerrero en el universo, el General de tus ejércitos en el cielo y en la tierra, y el Supremo comandante en jefe. Por eso hoy vengo a Ti, porque la multitud es mucha y tal vez no tenga fuerzas y no sepa qué hacer, pero lo que si se es que mis ojos están vueltos a Ti, solo a Ti quiero ver en estos momentos difíciles. Sabemos que estarás con nosotros donde quiera que vayamos, pues así lo has prometido. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                  

lunes, 13 de junio de 2016

¿DESAPROVECHANDO?

 

SANTIAGO 1:2-4 Amados hermanos, cuando tengan que enfrentar cualquier tipo de problemas, considérenlo como un tiempo para alegrarse mucho porque ustedes saben que, siempre que se pone a prueba la fe, la constancia tiene una oportunidad para desarrollarse. Así que dejen que crezca, pues una vez que su constancia se haya desarrollado plenamente, serán perfectos y completos, y no les faltará nada. (N.T.V.)


©  No desaproveche sus adversidades, Dios tiene un propósito con ellas.

©  ¿Está usted desaprovechando sus dificultades?

Dios permite que las pruebas lleguen a su vida pues tiene un propósito para ellas. Él quiere que usted extraiga hasta la última gota de crecimiento espiritual, en vez de dejar que las dificultades le estrechen, llevándole a la desesperación y el desaliento. Si usted responde de la manera correcta, la prueba que parecía que podía destruirle se convertirá en un instrumento de bendición.

 

La respuesta más natural a la adversidad es gemir y suplicar al Señor que nos la quite. Si eso no funciona, podemos enojarnos o tratar de salir por nosotros mismos del dolor. A veces, lo que hacemos es culpar a otros por el problema. Es verdad que otra persona pudo haberlo causado, pero es Dios en última instancia quien lo permitió. No importa el origen de la aflicción, quién esté involucrado, o cuán perversa pueda ser su intención, cuando esa aflicción le toca ya ha sido sumergida en el amor del Padre Celestial y moldeada para lograr el buen propósito que Él tiene para usted.

Tal vez la palabra clave se encuentra en el versículo 4 del pasaje que estudiamos hoy. Dios quiere usar su prueba para desarrollar madurez espiritual; pero si no permite que ella haga su trabajo, esa oportunidad se perderá. Si pudiéramos prever todos los beneficios que el Señor ha dispuesto con las pruebas, quizás las recibiríamos mejor. Aunque no podemos ver todos los detalles del plan de Dios, sabemos que su objetivo es usar nuestra adversidad para darnos algo que no tenemos y podamos madurar, entonces no las desaprovechemos.

 

CONFESIÓN DE FE:

AUNQUE LA EXPERIENCIA SEA DOLOROSA, DESCANSARÉ EN LOS BRAZOS DE MI PADRE CELESTIAL, Y PERMITIRÉ QUE HAGA SU OBRA PERFECTA EN MI, DE MANERA QUE ESTARÉ DISPUESTO A APROVECHAR MIS ADVERSIDADES PARA QUE CUMPLAN EL PROPÓSITO QUE DIOS TIENE CON ELLAS.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Elohim Kol Basar, Dios de toda carne (Jeremías 32:27). Mi Dios y mi Señor, El Todopoderoso, has creado a todos los seres sobre la tierra y demandas que nos conformemos a tus planes, pues son perfectos en su propósito. Es por eso que hoy vengo a tu Presencia a darte gracias, Padre Santo, por todas las adversidades que se me presentan cada día, pues estoy plenamente convencido que son retos y oportunidades que incrementan mi fe y fortalecen mi carácter, así que no debo desaprovecharlas, pues me sirven de entrenamiento para enfrentar situaciones, tomar decisiones y hallar resoluciones, capacitándome para desenvolverme mejor en la vida. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

domingo, 12 de junio de 2016

UNA ACTITUD DE FE ANTE LA ADVERSIDAD

 

PROVERBIOS 23:23,24

Adquiere la verdad y nunca la vendas; consigue también sabiduría, disciplina y buen juicio.

El padre de hijos justos tiene motivos para alegrarse. ¡Qué satisfacción es tener hijos sabios! (N.T.V.)


©  ¿Qué determina el que seamos perdedores o vencedores? Nuestra actitud.

 

Ø  Dios nos creó con las condiciones para ser ganadores, no fracasados.

Ø  Nos concibió con todas las condiciones para salir adelante, por encima de las circunstancias que enfrentemos cualesquiera que sean.

 

Lamentablemente la condición de pecado del género humano le lleva a dejarse dominar por los pensamientos de derrota que siembra nuestro enemigo espiritual, si se lo permitimos. Es su forma de atacar nuestro presente y futuro, sembrando pensamientos orientados al fracaso.


©  El autor y conferencista, Chris Gardner, relata una escena de su vida que me llama mucho la atención:

"Un periodista me sorprendió alguna vez con la pregunta respecto a cómo yo había podido mantenerme con la cabeza en alto en momentos en los que mi hijo y yo estábamos, desamparados, sin vivienda. En la calle. Él quería saber cómo nos habíamos sobrepuesto a la vergüenza. Mi respuesta inmediata fue:

-  Espera un momento, estábamos sin casa pero no sin esperanza. La esperanza fue algo que siempre tuvimos.

Él se sorprendió y no podía entender cómo eso era posible, ni siquiera cuando yo resalté que el estado de necesidad nunca define quiénes somos. Lo que realmente lo define es nuestra actitud. Mi actitud ante la situación era concebirla como algo temporal, y una verdadera oportunidad de cambiar…"

(Chris Gardner. "Comienza donde estás")

 

Piense en el asunto nuevamente…

©  Actitud.

Ø  Una palabra que marca la diferencia.

Ø  Es lo que nos permite, de acuerdo a como asumamos todo en la vida, caer en el estancamiento, retroceder, o por el contrario avanzar en dos direcciones:

©  El crecimiento personal y espiritual.

 

En la Biblia, que es el libro de los triunfadores, aprendemos la importancia de cambiar nuestra actitud, según el pasaje que estudiamos hoy.


1. ¿Cuándo cambia nuestra actitud?


Ø  Cuando hacemos un detenido análisis de nuestra vida, identificamos errores, incluso nuestra perspectiva frente a la vida, y nos disponemos a imprimir cambios en nuestra forma de pensar y de actuar.


©  El Señor Jesucristo enfatizó la importancia de que pongamos en orden nuestro mundo interior.

 

LUCAS 6:43-45

Un buen árbol no puede producir frutos malos, y un árbol malo no puede producir frutos buenos.  Al árbol se le identifica por su fruto. Los higos no se recogen de los espinos, y las uvas no se cosechan de las zarzas.  Una persona buena produce cosas buenas del tesoro de su buen corazón, y una persona mala produce cosas malas del tesoro de su mal corazón. Lo que uno dice brota de lo que hay en el corazón.(N.T.V.)


©  La verdadera transformación ocurre desde nuestro mundo interior hacia nuestro mundo exterior.


2. ¿En qué áreas debemos aplicar una nueva actitud?


Ø  La actitud que usamos al iniciar una relación, un proyecto o fijarnos un propósito, determina si lo concluiremos o lo dejaremos a medio terminar.

Ø  La actitud determina si soy un vencedor o un fracasado.

Ø  Todo depende de lo que guardamos en el corazón (Proverbios 4:23; 35-39) 

Ø  Nuestra actitud determina si convierto los problemas en gigantes o en oportunidades de bendición (Romanos 8:28)

Ø  Nuestra actitud hacia los demás, determina el trato que recibiremos (Lucas 6:31)

Ø  Nuestra actitud frente a las circunstancias adversas y situaciones que nos rodean, puede convertirse en una actitud amiga o una actitud enemiga.

Ø  Obra a nuestro favor o en contra (Marcos 9:23). 

Ø  Nuestra actitud determina si somos felices con lo tenemos o vivimos infelices con lo que no tenemos (Eclesiastés 2:11; 3:12, 13)

Ø  Nuestras actitudes negativas cambiarán cuando decidamos cambiarlas, nadie nos obliga a hacerlo (Deuteronomio 30:19) 

Ø  Nuestras actitudes deben ser sometidas a un ajuste constante, desechando pensamientos negativos (Filipenses 4:8)


3. Preguntas para el crecimiento personal y espiritual:


Ø  ¿Cuál es su actitud ante la adversidad que encuentra al paso?

Ø  ¿Se sume en la derrota o ve los problemas como una oportunidad?

Ø  ¿Cree que Dios puede cambiar las circunstancias y sacarle de los problemas?

Ø  Su fe en Dios, ¿le ha ayudado a cambiar su actitud?

 

CONCLUSIÓN:

©  Siempre debemos tener presente que nuestras actitudes son contagiosas, para bien o para mal.

©  No podría despedirme sin recomendarle que tome la mejor decisión de su vida: Recibir a Jesucristo como su Señor y Salvador.

©  Puedo asegurarle que no se arrepentirá.

©  Hoy es el día para tomar esa determinación, la mejor que jamás podamos asumir…

 

¡¡¡En adelante pondré toda situación adversa que enfrente en manos de Dios!!!

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.