martes, 23 de agosto de 2016

TAMAÑO

 

LUCAS 17:5-6 Los apóstoles le dijeron al Señor: Muéstranos cómo aumentar nuestra fe. El Señor respondió:

-  Si tuvieran fe, aunque fuera tan pequeña como una semilla de mostaza, podrían decirle a este árbol: "Desarráigate y échate al mar", ¡y les obedecería! (N.T.V.)


©  La Biblia dice que el justo por la fe vivirá (Romanos 1:17), y que sin fe es imposible agradar a Dios (Hebreos 11:6). Si eso dice la Biblia entonces la fe es importante, es multifacética y su tamaño también es importante, y depende de si entendemos cuán grande es nuestro Dios.

 

Así como seres humanos hemos sido creados con los sentidos naturales del tacto, el gusto, el olfato, el oído y la vista, como cristianos hemos sido llamados también a utilizar nuestros sentidos espirituales, que son tan reales como los naturales y podríamos llamarlo un "sexto" sentido. Este "sexto" sentido es la fe provista por Dios para que podamos creer en Él y, más importante aún, creerle a Él. Sin la fe no tendríamos la manera de poder acercarnos y conocer al Señor Todopoderoso.

 

Por cierto, no toda fe conduce al Dios Verdadero. Muchos tienen fe en dioses paganos, talismanes, el azar o en ellos mismos, pero eso no significa, bíblicamente hablando, que sean personas de fe. Todo aquel que diga tener fe y su fe no esté puesta en el Dios Verdadero manifestado a través de Jesucristo y en la Palabra de Dios, no tiene fe verdadera. No sólo es cuestión de tener fe sino en quien hemos puesto nuestra fe. El pasaje que estudiamos hoy nos habla de algo mucho más profundo que tener más o menos fe. Aquí el énfasis está en que "el tamaño de nuestra fe está en la medida de cuán grande sea nuestra percepción de quien es Dios". No se puede desarrollar la fe sin conocer al Dador de la fe. Por eso es indispensable leer meditar y estudiar la Palabra de Dios cada día, pues la fe viene por hacer esto (Romanos 10:17). Toda persona de fe vive de acuerdo a los parámetros de la Biblia, pues ella nos revela exactamente quien es nuestro Gran Señor.

©  ¿Cuál es el verdadero tamaño de su fe?

©  ¿En quién está poniendo su fe?

©  ¿En quien realmente cree, a quien le cree?

 

CONFESIÓN DE FE:

SÉ QUE EL TAMAÑO DE MI FE ESTÁ DETERMINADA POR LA PERCEPCIÓN DE QUIEN Y CUÁN GRANDE ES DIOS PARA MÍ Y EL ESTAR SIEMPRE BUSCANDO DE SU PRESENCIA  EN MI VIDA, SEGURO DE QUE ÉL SE MANIFESTARA.

 

ORACIÓN:
Padre Celestial, El HaGadol, Dios Grande y Poderoso (Deuteronomio 10:17). Dios Todopoderoso eres Tú, eres grande en muchas maneras: Tu naturaleza, tus atributos, tus obras y la misma grandeza tuya. Por eso hoy vengo a tu Presencia clamándote, suplicándote, abre mis ojos en este día, oh Señor, para darme cuenta realmente de quien eres Tú, cuan grande y poderoso, sabio y misericordioso eres, de manera que ponga mi fe siempre en Ti; que pueda yo ver con ese sexto sentido que me diste, todos los beneficios, prodigios, portentos, maravillas y milagros que tienes deparados para los que en Ti confiamos y en Ti creemos. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por ayudarme a incrementar día a día el tamaño de mi fe. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                  

lunes, 22 de agosto de 2016

PAGAR

 

ROMANOS 13:7,8 Paguen a todos lo que deben: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra. No deban a nadie nada salvo el amarse unos a otros, porque el que ama al prójimo ha cumplido la ley. (R.V.A.'15)


©  ¿Cómo manejar las deudas? Pagar es la responsabilidad y clave para obtener la libertad financiera. (Leer Romanos 13:1-8)

Todo ciudadano tiene la responsabilidad de someterse a la autoridad del gobierno. Obedecer las leyes del país, que no se opongan a los mandatos bíblicos, es parte esencial de honrar al Señor. El Vs.7 del pasaje que estudiamos hoy dice:

-  Paguen a todos lo que deben.

Así como estamos obligados a pagar nuestros impuestos, también estamos obligados a pagar todas nuestras deudas (Vs 8).

 

El Señor espera que todo el que pida dinero prestado sea diligente en hacer los pagos regulares. Cuando no pagamos lo que debemos legalmente, somos culpables de robar al dador del préstamo. Pero no solo eso; arruinamos también nuestro testimonio para Cristo. Puesto que el delito de no pagar un préstamo es grave, debemos empeñarnos en salir de deudas, y en no volver a incurrir en ellas. Quizás este sea su caso, pero por más desalentadora que pueda parecerle reducir su deuda, no está solo en esto. Dios quiere que usted sea libre financieramente, y Él le mostrará el camino. Sin embargo, el método del Señor no suele ser una solución rápida, sino un proceso lento y continuo que también le capacitará para evitar futuras deudas. Reconozca que no ha sido un buen administrador de sus recursos, comprométase a hacer algunos cambios, y esfuércese por lograr su meta. Vea luego cómo el Señor le sacará de sus deudas.

©  ¿Le parece a usted una montaña de deuda mayor que al Dios todopoderoso?

Si es así, su atención está centrada en sus propias incapacidades, no en la fidelidad del Señor. A quienes se vuelvan al Señor con entrega y arrepentimiento sinceros, Él les dará los recursos necesarios, como también la perseverancia, para pagar sus deudas, además de la provisión suficiente y la mayordomía necesarias para no volver a incurrir en ellas.

 

CONFESIÓN DE FE:

SERÉ RESPONSABLE CON MIS DEUDAS PAGANDO OPORTUNAMENTE LO QUE DEBO, APLICANDO LOS PRECEPTOS DE MAYORDOMÍA, SEGURO QUE DIOS ME PROVEERÁ, NO SOLO FINANCIERAMENTE SINO TAMBIÉN CON SABIDURÍA PARA NO INCURRIR MÁS EN ELLAS.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Jehová El Shaddai, Dios Todopoderoso y Todo Suficiente (Génesis 17:1). Mi Dios y mi Señor, Tú me has enseñado que "Shad" significa "pecho" en hebreo, lo que quiere decir que Tú como una madre que amamanta, nutres y satisfaces completamente, y tomas cuidado de todas las necesidades de quienes en Ti creemos y en Ti confiamos, pero además caminamos bajo tus preceptos y nos sometemos a tu mano proveedora y restauradora. Es por eso que hoy quiero darte gracias y pedirte que me des la sabiduría suficiente y necesaria para no incurrir en deudas innecesarias, y de acuerdo a la mayordomía que me has impartido ser libre financieramente y de testimonio para mis semejantes. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

domingo, 21 de agosto de 2016

INVITACIÓN A CLAMAR

 

JEREMÍAS 33:3

Clama a mí, y Yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces. (V.R.V.)

 

Un día mientras leía una revista cristiana, mi corazón fue tocado por un artículo adaptado del libro "La Necesidad de Orar" de Bounds, lo cual era una invitación de Jesús para orar. Como si el Señor lo dijera la invitación decía así:


©  ¿Hay personas por quién tú quieres orar?

Todo lo que tienes que hacer es amarme, y solo háblame acerca de alguien por quien sientes carga. Dime los nombres y pide por ellos. Yo soy generoso y capaz de suplir todas sus necesidades. Yo quiero que tú muestres tu amor por mí, confiando en mi para que Yo haga lo que sé que es mejor. Háblame acerca del pobre, acerca del enfermo, de quien se encuentra turbado, del que está en estrés o del desanimado y acerca de los pecadores. Y si has perdido tu afecto por alguien, dímelo también a través de la oración.

 

Háblame en oración acerca de tu orgullo, tu terquedad o tu egoísmo o de tu pereza. Si quieres ser honesto, se honesto conmigo a través de la oración. No te avergüences que hay muchos santos en el cielo quienes cometieron las mismas faltas que tu, ellos oraron a mí acerca de esas faltas y poco a poco fueron corregidas. No te preocupes en pedirme por las bendiciones para el cuerpo y la mente, por la salud y por la memoria, por éxito y triunfo. Yo puedo dártelo todo. Soy capaz de suplir lo que es necesario para que tu alma sea más santa y tu vida más abundante.


©  ¿Qué es lo que tú quieres hoy?

Dímelo en oración porque yo me complazco en hacerlo.

©  ¿Cuáles son tus preocupaciones hoy?

Háblame acerca de ellas.

©  ¿Hay alguien a quien tú quieres hacer feliz?

©  ¿Qué es lo que quieres hacer por él o ella?

Háblame acerca de tus fallas y yo te mostraré la causa de ellas.

©  ¿Cuáles son tus preocupaciones?

©  ¿Quién ha causado tu dolor?

Háblame de eso y te daré mi gracia para que seas perdonado y para que puedas perdonar y yo te bendeciré.

©  ¿Tienes temor acerca de algo?

©  ¿Te sientes atormentado con temores que parecen no tener razón?

Yo estoy a tu lado, y veré por ti. No hay nada imposible para mí y jamás te dejaré ni te abandonaré.

©  ¿Has perdido tu gozo?

Háblame de eso. Muéstrame gratitud, agradéceme en oración por todo lo que he sido para ti.

©  ¿Quieres hablarme acerca de las almas de tus amigos?

Yo estoy esperando ser el Padre de ellos.

©  ¿Estás determinado a ser victorioso sobre las tentaciones?

©  ¿Has expuesto tu mente a películas degradantes o libros no sanos?

Estoy dispuesto a limpiarte.

 

¡¡¡Yo soy Jesús, cree y confía en mí, Yo haré!!!

Amén

 

SALMO 37:3-5

Confía en el Señor y haz el bien; entonces vivirás seguro en la tierra y prosperarás.

Deléitate en el Señor, y Él te concederá los deseos de tu corazón.

Entrega al Señor todo lo que haces; confía en Él, y Él te ayudará. (N.T.V.)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                 

sábado, 20 de agosto de 2016

EL PADRE NUESTRO DE DIOS PARA NOSOTROS


©  Hijo mío que estás en la tierra, y te sientes preocupado, solitario y tentado.

©  Yo conozco perfectamente tu nombre, y lo pronuncio como santificándolo, porque te amo.

©  No, no estás solo, sino habitado por Mí, y juntos disfrutaremos de mi Reino del que tú vas a ser el heredero.

©  Me gusta que hagas mi voluntad, porque mi voluntad es que tú seas feliz, ya que la Gloria de Dios es el hombre viviente.

©  Cuenta siempre conmigo y tendrás el pan para hoy no te preocupes, sólo te pido que lo compartas con tus hermanos.

©  Sabes que perdono todas tus ofensas, antes incluso de que las cometas. Por eso te pido que hagas lo mismo con los que a ti te ofenden.

©  Para que nunca caigas en tentación, tómate fuerte de mi mano que Yo te libraré del mal, querido hijo mío.


Ø  NO DIGAS:


©  No digas, "Padre"…

Si cada día no te comportas como un hijo.

©  No digas, "Nuestro"…

Si vives aislado en tu egoísmo.

©  No digas, "Que estás en los Cielos"…

Si sólo piensas en las cosas terrenales.

©  No digas, "Santificado sea Tu Nombre"…

Si no lo honras.

©  No digas, "Venga a Nosotros Tu Reino"…

Si lo confundes con el éxito material.

©  No digas, "Hágase Tu Voluntad"…

Si no la aceptas cuando es dolorosa.

©  No digas, "El Pan Nuestro de cada día"…

Si no te preocupas por la gente que tiene hambre.

©  No digas, "Perdónanos Nuestras Ofensas"…

Si le guardas rencor a tu hermano.

©  No digas, "Líbranos del Mal"…

Si no tomas partido contra el mal.

©  No digas, "Porque Tuyo es el Reino, el Poder y la Gloria"…

Si crees que tú puedes hacer todo por tus propios medios.

©  No digas, "Amén"…

Si no has entendido, o no has tomado en serio las palabras del Padre Nuestro.

 

MATEO 6:6

Pero tú, cuando ores, apártate a solas, cierra la puerta detrás de ti y ora a tu Padre en privado. Entonces, tu Padre, quien todo lo ve, te recompensará. (N.T.V.)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                

viernes, 19 de agosto de 2016

ESCLAVIZADOS

 

PROVERBIOS 22:7 El rico domina a los pobres, y el que toma prestado es esclavo del que presta. (R.V.A.'15)


©  Librándonos de ser esclavizados por las deudas.

La deuda personal se ha disparado en nuestra cultura occidental. El crédito fácil, el deseo de bienes materiales y la falta de voluntad para ahorrar y esperar, han llevado a muchas personas a la esclavitud financiera. La Biblia no prohíbe el préstamo, pero nos advierte claramente sus consecuencias. El versículo que estudiamos hoy describe al prestatario como el esclavo del prestamista.

 

Dos aspectos principales que debemos tener en cuenta acerca de las deudas:

1. Pérdida de Libertad.

Cada peso que usted pide prestado le cuesta cierta medida de libertad. Sus ingresos ya no le pertenecen totalmente; tendrá que poner aparte algo de ellos para pagar a su acreedor y, cuando se acumulen los intereses, la carga financiera puede requerir más horas de trabajo. Para el cristiano, tener que pagar deudas obstaculiza a menudo su capacidad de dar a la obra del Señor o de ayudar a las personas necesitadas. En vez de tener la primera parte, Dios recibe las sobras o no recibe nada en absoluto.


2. Consecuencias Dolorosas.

Las consecuencias de acumular deudas van más allá de la cuestión monetaria.  La carga de más y más facturas por pagar crea estrés. Los problemas económicos son una de las principales causas de divorcio, por ejemplo. Incluso nuestra relación con el Señor se ve afectada cuando dejamos que nuestro apetito por las cosas del mundo sea mayor que nuestra obediencia a los preceptos bíblicos. Aunque Dios promete suplir nuestras necesidades, con mucha frecuencia nos adelantamos a Él y solo proveemos para nosotros mismos con "planes de pago fáciles".

 

La próxima vez que usted sienta la tentación de comprar a crédito una cosa que no necesite realmente, ¡deténgase! Váyase a su casa, y pregunte al Señor si Él quiere que usted la tenga. Si es así, pídale que se la dé, y después espere confiando en su promesa de bendición a la obediencia.

 

CONFESIÓN DE FE:

SÉ QUE LA VERDADERA LIBERTAD FINANCIERA LA CONSIGUEN QUIENES CONFÍAN EN LAS PROMESAS DEL SEÑOR, EN VEZ DE LAS TARJETAS DE CRÉDITO, ASÍ QUE SERÉ PRUDENTE Y SABIO, SI ES QUE NECESITO UTILIZARLAS.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Jehová Jireh, Dios que Provee (Génesis 22:14). Mi amado Rey y Señor, estoy plenamente convencido que Tú todo lo ves y estás consciente de nuestras falencias y necesidades, y sé también que te has comprometido a proveer por las necesidades de tu pueblo amado, los que en Ti confiamos y en Ti creemos. Por eso vengo a tu Presencia hoy, con la firme intención de fortalecer allí mi templanza, esa que se ha dado como fruto de mi espíritu, de caminar de tu mano en los principios y valores que has impartido a mi vida, de manera que sea sabio y prudente en el manejo de mis finanzas, aplicando la mayordomía que me has enseñado, y no tener que recurrir a los préstamos que me pueden esclavizar. Gracias Dios Todopoderoso por ser mi absoluto proveedor. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                

jueves, 18 de agosto de 2016

FINANZAS

 

MALAQUÍAS 3:7-12 Desde los días de sus padres se han apartado de mis leyes y no las han guardado. ¡Vuélvanse a mí y Yo me volveré a ustedes!, ha dicho el Señor de los Ejércitos. Pero ustedes dijeron: '¿En qué nos hemos de volver?'. ¿Robará el hombre a Dios? ¡Pues ustedes me han robado! Pero dicen: '¿En qué te hemos robado?'. ¡En los diezmos y en las ofrendas! Malditos son con maldición porque ustedes, la nación entera, me han robado. "Traigan todo el diezmo al alfolí y haya alimento en mi casa. Pruébenme en esto, ha dicho el Señor de los Ejércitos, si no les abriré las ventanas de los cielos y vaciaré sobre ustedes bendición hasta que sobreabunde. A causa de ustedes increparé también al devorador, para que no les consuma el fruto de la tierra ni su vid en el campo se quede estéril, ha dicho el Señor de los Ejércitos.  Y así todas las naciones les dirán: 'Bienaventurados', porque serán tierra deseable", ha dicho el Señor de los Ejércitos. (R.V.A.'15)


©  Dios y nuestras finanzas.

La multitud de versículos de la Biblia que hablan del dinero, son prueba de que Dios está muy interesado en nuestras finanzas personales. Por ser esto un elemento tan esencial de nuestras vidas, Él utiliza el dinero para enseñarnos mayordomía, autocontrol, y probar nuestra obediencia a Él.

 

Tal vez una de las mayores pruebas del Señor tiene que ver con nuestra disposición a dar. La ley del Antiguo Testamento ordenaba hacer contribuciones financieras para el mantenimiento del templo y el sostén de los levitas que servían allí. Y el Nuevo Testamento dice a los creyentes que pongan aparte regularmente una porción de sus ingresos para la obra del reino (1 Corintios 16:2; Mateo 23:23). Sin embargo, los temores y las excusas nos impiden a veces cumplir fielmente con esta responsabilidad que Dios ha dado. Nos parece que es una tontería regalar el dinero que necesitamos para pagar nuestras cuentas. Pero el Señor promete inundar de bendiciones a quien le obedezca en esto. Dios nos invita a probarlo para ver si Él es fiel (Malaquías 3:10).

 

Al descuidar nuestra responsabilidad de devolverle al Señor lo que le pertenece, incurrimos en cuatro manifestaciones de la naturaleza pecaminosa:

1. Manifestamos incredulidad en su integridad y poder.

2. Manifestamos ingratitud por todo lo que nos ha dado.

3. Manifestamos rebeldía contra sus mandamientos.

4. Y dado que la primera parte de nuestros ingresos le pertenece a Él, quedarnos con ella equivale a robarle a Dios.

No piense que su situación económica es demasiado difícil para Dios, lo que haría que Él no incumpliera su promesa. Nuestra confianza en su Palabra depende de su omnipotencia y de su carácter, que no son afectados por los problemas económicos que tengamos. Confíe en Dios, y dé con generosidad.

 

CONFESIÓN DE FE:

CONFIARÉ EN EL SEÑOR Y DARÉ CON GENEROSIDAD, NO SOLO POR ACCEDER A SU PROMESA DE BENDICIÓN SOBREABUNDANTE EN MIS FINANZAS, TAMBIÉN PORQUE SOY UN DISCÍPULO OBEDIENTE A ÉL Y SUS PRECEPTOS.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El HaNeeman, Dios Fiel (Deuteronomio 7:9). Mi amado Dios, mi proveedor eres Tú, Jehová Jireh, y estoy seguro que todo lo que dices y haces es 100% confiable, y el bendecirnos financieramente no es la excepción, pues Tú prometes y cumples. Así que también quiero ser un creyente que cumplo con tus preceptos, entonces no puedo dejar de lado mis finanzas en este aspecto, pues se que estas interesado en que yo sea sobre abundantemente bendecido en esa área de mi vida, por eso quiero darte gracias, primero por permitirme ser parte de la propagación de tu Reino y además bendecirme por ser obediente a tus preceptos. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por tu ejemplo de obediencia sin condición. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                

miércoles, 17 de agosto de 2016

A PRUEBA

 

GÉNESIS 22:15-18 Luego el ángel del Señor volvió a llamar a Abraham desde el cielo. El Señor dice:

-  Ya que me has obedecido y no me has negado ni siquiera a tu hijo, tu único hijo, juro por mi Nombre que  ciertamente te bendeciré. Multiplicaré tu descendencia hasta que sea incontable, como las estrellas del cielo y la arena a la orilla del mar. Tus descendientes conquistarán las ciudades de sus enemigos; y mediante tu descendencia, todas las naciones de la tierra serán bendecidas. Todo eso, porque me has obedecido. (N.T.V.)


©  Del compromiso puesto a prueba y recompensado por el Señor.

(Leer Génesis 22:4-18)

Abraham comenzó a caminar con el Señor mucho antes de que le pidiera que ofreciera a Isaac en el altar. Su primer paso había sido dejar su hogar y sus parientes para ir a una tierra que Dios había prometido mostrarle. Pero ahora le estaba diciendo que renunciara a la persona que más amaba. Isaac era el hijo de la promesa, por medio de quién Dios formaría una gran nación y bendeciría al mundo entero. Este fue el desafío más grande que Abraham había enfrentado en toda su vida, pero obedeció.

 

El Señor nunca nos permite estar descansando en una meseta espiritual. Es por eso que Él, a veces, pone a prueba nuestro compromiso. Estas oportunidades que tenemos para crecer son una expresión de su amor, porque Él sabe que quedarnos inmóviles no es lo mejor para nosotros. La prueba está diseñada para ayudarnos a crecer en fe, obediencia y madurez espiritual, al mismo tiempo que nuestra dedicación se vuelve más grande. Así es como nos convertimos en siervos valiosos para su Reino.

 

La obediencia de Abraham a esta prueba de fuego se debió a su comprensión de Dios. Él creía que el Señor cumpliría su promesa de darle descendencia a través de Isaac, aunque eso requiriera resucitar al muchacho (Hebreos 11:17-19). Fue por eso que Abraham dijo confiadamente a sus siervos:

-  "Adoraremos y volveremos a vosotros" (Génesis 22:5). Sabía que el Señor era fiel.

 

Si usted está pasando por una prueba, Dios está buscando elevar su compromiso con Él a un nuevo nivel. Quiere demostrarle que Él es fiel a sus promesas, y le bendecirá en gran medida por su obediencia.

 

CONFESIÓN DE FE:

SÉ QUE EL CRECIMIENTO PUEDE SER DOLOROSO, PERO TAMBIÉN SÉ QUE DIOS ME ENVOLVERÁ CON SU AMOR Y ME LLEVARÁ A LA VICTORIA, PUES AL PROBAR MI COMPROMISO ME FORTALECE COMO SIERVO FIEL.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Jehová El Shaddai, Dios Todopoderoso y Suficiente (Génesis 17:1). Mi Dios y Señor, además de la paz y de la fuerza para revivir, hoy te pido que me hables en lo más íntimo de mi corazón, para conocer tu voluntad y cumplirla con tu gracia, pues solo viviendo conforme a ella, tendré fuerza para superar los problemas, y paz para gustar la vida que Tú me diste. Señor, gracias por tu misericordia y poder, por las promesas que me has dado en tu Palabra, sostenme con el poder de tu fuerza y guíame por el sendero de tu dirección. Que hoy no pierda de vista tu Gloria la cual proyecta el ambiente de paz y tranquilidad que tanto hoy necesito. Gracias Señor Jesús por hacer de mí un siervo fuerte y fiel a través de las pruebas de mi compromiso. Amén.


Juan Manuel Lamus O.