sábado, 10 de septiembre de 2016

PARA PENSAR HOY


Ø  Hoy tenemos edificios más altos y autopistas más anchas, pero temperamentos más cortos y puntos de vista más estrechos.


Ø  Gastamos más, pero disfrutamos menos.


Ø  Tenemos casas más grandes, pero familias más chicas.


Ø  Tenemos más compromisos, pero menos tiempo.


Ø  Tenemos más conocimientos, pero menos criterio.


Ø  Tenemos más medicinas, pero menos salud.


Ø  Hemos multiplicado nuestras posesiones, pero hemos reducido nuestros valores.


Ø  Hablamos mucho, amamos poco y odiamos demasiado.


Ø  Hemos llegado a la Luna y regresamos, pero tenemos problemas para cruzar la calle y conocer a nuestro vecino.


Ø  Hemos conquistado el espacio exterior, pero no el interior.


Ø  Tenemos mayores ingresos, pero menos moral.


Ø  Estos son tiempos con más libertad, pero menos alegría.


Ø  Con más comida, pero menos nutrición.


Ø  Son días que llegan dos sueldos a casa, pero aumentan los divorcios.


Ø  Son tiempos de casas más lindas, pero más hogares rotos.

 

Por todo esto, propongo que de hoy en adelante:


©  No guardes nada "para una ocasión especial", porque cada día que vivas es una ocasión especial.


©  Pasa más tiempo con tu familia y con tus amigos, come tu comida preferida, visita los sitios que ames.


©  La vida es una sucesión de momentos para disfrutar, no es sólo para sobrevivir.


©  Usa tus copas de cristal, no guardes tu mejor perfume, úsalo cada vez que te den ganas de hacerlo.


©  Las frases "Uno de estos días" y "Algún día", quitalas de tu vocabulario.


©  Escribamos aquella carta que pensábamos escribir, "Uno de estos días".


©  Digamos hoy a nuestros familiares y amigos, cuanto los queremos.


©  No retardes nada que agregaría risa y alegría a tu vida.

 

¡¡¡Cada día, hora, y minuto son especiales… y no sabes si pudiera ser el último!!!

 

MATEO 6:31-34

Así que no se preocupen por todo eso diciendo:

"¿Qué comeremos?, ¿qué beberemos?, ¿qué ropa nos pondremos?". 

Esas cosas dominan el pensamiento de los incrédulos, pero su Padre Celestial ya conoce todas sus necesidades. Busquen el Reino de Dios por encima de todo lo demás y lleven una vida justa, y Él les dará todo lo que necesiten. Así que no se preocupen por el mañana, porque el día de mañana traerá sus propias preocupaciones.

Los problemas del día de hoy son suficientes por hoy. (N.T.V.)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                

viernes, 9 de septiembre de 2016

MAYORDOMÍA Y PROSPERIDAD

 

LUCAS 12:13-21 Entonces alguien de la multitud exclamó: Maestro, por favor, dile a mi hermano que divida la herencia de nuestro padre conmigo. Jesús le respondió:

"Amigo, ¿quién me puso por juez sobre ustedes para decidir cosas como esa?

Y luego dijo: ¡Tengan cuidado con toda clase de avaricia! La vida no se mide por cuánto tienen".

Luego les contó una historia: Un hombre rico tenía un campo fértil que producía buenas cosechas. Se dijo a sí mismo: "¿Qué debo hacer? No tengo lugar para almacenar todas mis cosechas". Entonces pensó: "Ya sé. Tiraré abajo mis graneros y construiré unos más grandes. Así tendré lugar suficiente para almacenar todo mi trigo y mis otros bienes. Luego me pondré cómodo y me diré a mí mismo: 'Amigo mío, tienes almacenado para muchos años. ¡Relájate! ¡Come y bebe y diviértete!'". Pero Dios le dijo: "¡Necio! Vas a morir esta misma noche. ¿Y quién se quedará con todo aquello por lo que has trabajado?".

"Así es, el que almacena riquezas terrenales, pero no es rico en su relación con Dios es un necio". N.T.V.)


©  De cómo el éxito y el dinero están directamente relacionados con la correcta mayordomía y el concepto claro de prosperidad.

La creencia de que tener dinero equivale a tener éxito, es un error generalizado. Éxito verdadero significa llegar a ser lo que Dios quiere que uno sea, y hacer el trabajo que Él nos ha encomendado como mayordomos de su creación. Jesús dijo que el hombre de Lucas 12 fue un necio, porque pasó su vida procurando tener riquezas, pero no fue rico para con el Señor.

 

La actitud de idolatría por el dinero se revela por el deseo insaciable de tener más. Así pues, siempre que la preocupación por el dinero ocupa el primer lugar en nuestros pensamientos y comienza a dictar nuestras metas y nuestros deseos, podemos saber que hemos sucumbido al pecado de la avaricia. Angustiarse por el dinero es, en realidad, una señal de advertencia de que no solo hemos puesto mal nuestras prioridades, sino también una falta de confianza en Dios. El dinero es muy importante para la vida, pero nunca debe tomar un lugar más alto de lo que el Señor quiere. Todo le pertenece a Dios. Nosotros somos simplemente mayordomos de todo lo que Él nos confía, y un día daremos cuenta de cómo usamos lo que nos dio para administrar. Nuestra meta no debe ser volvernos ricos, sino ser hallados fieles. En su gran sabiduría, el Señor ha dispuesto un remedio para nuestra tendencia a estimar demasiado al dinero. Darlo rompe las ataduras de la codicia, nos enseña a confiar en el Señor y obedecerle, y es una oportunidad por medio de la cual podemos acumular tesoros en el cielo.

 

CONFESIÓN DE FE:

DEBO CONCIENTIZARME DE QUE, SI MI HAMBRE POR LAS RIQUEZAS DE ESTE MUNDO ES MÁS GRANDE QUE LA DE LAS RIQUEZAS DE CONOCER A DIOS, ESTOY SUBIENDO POR LA ESCALERA EQUIVOCADA DEL ÉXITO Y LA PROSPERIDAD.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Jehová Jireh, Dios es mi Proveedor (Génesis 22:14). Señor Dios Todopoderoso eres Tú, sé que todo lo ves y estás consciente de nuestros problemas y necesidades y te has comprometido a proveer por las de quienes en Ti confiamos y buscamos las riquezas de tu Reino. Gracias quiero darte hoy mi Señor, porque puedo estar tranquilo y seguro de que tus promesas de éxito y prosperidad son ciertas, pero también dependen de mi confianza en Ti, y gracias a todo lo que ha sido evidente en mi nueva vida al lado tuyo puedo acumular tesoros en el cielo. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo porque te hiciste pobre, para con tu pobreza hacernos ricos a nosotros (2 Corintios 8:9). Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

jueves, 8 de septiembre de 2016

TERMINAR

 

2 TIMOTEO 4:6-8 Porque yo ya estoy a punto de ser ofrecido en sacrificio, y el tiempo de mi partida ha llegado. He peleado la buena batalla, he acabado la carrera; he guardado la fe. Por lo demás, me está reservada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, el Juez Justo, en aquel día. Y no solo a mí sino también a todos los que han amado su venida. (R.V.A.'15)


©  De cómo terminar bien la vida en esta tierra.

Muchas personas piensan que los últimos años de la vida son simplemente una oportunidad para descansar. Pero esto no armoniza con el propósito de Dios para nosotros; Él quiere que le sirvamos todos los días de nuestra vida.

 

Demos una mirada a la vida del apóstol Pablo y reflexionemos en lo que significa terminar bien:

1. Tiempo. Él dedicó abundante tiempo a los demás hasta el final de su vida, como lo mencionó en las cartas que escribió a Timoteo desde una cárcel antes de ser ejecutado. Dios nos llama a servir a los demás en todas las etapas de la vida.


2. Batalla. Observemos cómo, al escribir sobre su vida, el apóstol eligió palabras descriptivas de una batalla. Estaba consciente de la lucha del hombre contra el pecado, así como los retos del dolor y la persecución en las pruebas que todos enfrentamos, incluso al hacer el trabajo del Reino, como es predicar a Cristo a una sociedad reacia.


3. Entrega. La vida de este siervo de Dios también estuvo marcada por la entrega. Su modo de pensar es evidente en estas palabras: "Que presenten sus cuerpos como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios, que es el culto racional de ustedes." (Romanos 12:1 RVA'15). No temía a Nerón, ni estaba luchando para mantenerse con vida. Pablo tenía la confianza de que Dios se encargaría de cada aspecto de su vida, y la muerte no lo asustaba, pues sabía que iba a morar con Jesús para siempre.

 

Dios no requiere que seamos perfectos para terminar bien. Debemos entregarle nuestra vida y estar listos para reunirnos con nuestro Creador, andando victoriosamente con Cristo y sirviendo a los demás. Si Jesús le llamara hoy a su presencia…

©  ¿Tendría usted la confianza de haber vivido bien hasta el final?

 

CONFESIÓN DE FE:

PROCURARE, CON LA FORTALEZA QUE DIOS ME HA DADO, TERMINAR MI VIDA BIEN, DANDO EL TIEMPO NECESARIO A LA OBRA, PELEANDO LA BUENA BATALLA DE LA FE Y EN UNA ENTREGA TOTAL A ÉL.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Shaddai, Dios Todopoderoso y Suficiente (Génesis 17:1). Mi amado Rey y Señor, sé que Tú eres Dios Todopoderoso y que de tu mano puedo, por medio de la confianza puesta en Ti, lograr todo lo que me proponga; por eso hoy vengo a tu Presencia, primero que todo dándote gracias porque eres mi Dios y mi Señor, lo cual ha traído sobre mi vida solo beneficios que nunca podría esperar de nadie más y nadie podría proveerme de tal forma, pero también para que fundamentado en todo lo que Cristo ya ha hecho por mí, me mantenga firme en mi fe, trabajando arduamente en tu Reino y lograr así el propósito por el cual vivo, de tal manera que pueda terminar viviendo bien hasta el final. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                

miércoles, 7 de septiembre de 2016

TRAGEDIA

 

LUCAS 12:15-21 Y luego dijo: "¡Tengan cuidado con toda clase de avaricia! La vida no se mide por cuánto tienen". Luego les contó una historia: "Un hombre rico tenía un campo fértil que producía buenas cosechas. Se dijo a sí mismo: "¿Qué debo hacer? No tengo lugar para almacenar todas mis cosechas". Entonces pensó: "Ya sé. Tiraré abajo mis graneros y construiré unos más grandes. Así tendré lugar suficiente para almacenar todo mi trigo y mis otros bienes.  Luego me pondré cómodo y me diré a mí mismo: 'Amigo mío, tienes almacenado para muchos años. ¡Relájate! ¡Come y bebe y diviértete!'".Pero Dios le dijo: "¡Necio! Vas a morir esta misma noche. ¿Y quién se quedará con todo aquello por lo que has trabajado?". Así es, el que almacena riquezas terrenales pero no es rico en su relación con Dios es un necio". (N.T.V.)


©  La tragedia de una vida desperdiciada por necios, pues la muerte es inevitable.

Quizás usted conoció a alguien que murió de una manera inesperada y ha pensado en si esa vida cumplió el propósito.

 

La parábola que estudiamos hoy es una advertencia al respecto. Habla de un hombre que tuvo comodidades y riquezas, pero solamente durante su vida terrenal. La muerte le vino sin aviso y el hombre no pudo llevarse nada consigo. Dios lo llamó necio por haber vivido concentrado en él mismo. Aunque rico a los ojos del mundo, este hombre no tuvo ninguna relación con Dios, ni invirtió nada en el Reino de Cristo. Todos los tesoros que almacenó no le sirvieron de nada cuando murió. Y por no tener al Señor Jesús, estaría separado de Dios para siempre.

 

Cuando pienso en las decisiones de esta persona, me vienen a la mente dos preguntas en las que todos debemos reflexionar:

1. Si usted muriera hoy, ¿iría al cielo?

La salvación es un regalo para quienes ponen su fe en Jesús como el sacrificio aceptable por su pecado. Él es el único camino, de nada sirven las excusas ni aun la creencia sincera en otros "caminos". Jesús ha prometido que cuando un creyente muere, inmediatamente va a la presencia de Él (2 Corintios 5:6).

2. ¿Es el egoísmo lo que le motiva a acumular riquezas para sí mismo?

¿O su motivación es impulsar el Reino de Dios?


Como el hombre de esta parábola, no sabemos cuándo moriremos. Lo que sí sabemos es que la muerte es inevitable. Aunque la muerte es un tema desagradable, la eternidad es muy larga y digna de nuestra atención.

 

CONFESIÓN DE FE:

DEFINITIVAMENTE, ASEGURARSE DE LA SALVACIÓN Y DE INVERTIR EN EL REINO DE DIOS ES DE SABIOS, ASÍ LO HARÉ PARA QUE MI PASO POR LA TIERRA CUMPLA CON EL PROPÓSITO POR EL CUAL DIOS ME CREÓ Y NO SEA LA TRAGEDIA DE UNA VIDA DESPERDICIADA.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Chaiyai, el Dios de mi Vida (Salmo 42:8). Mi Dios y mi Señor, Tú eres la fuente de toda vida, das vida, vida abundante, incluyendo la vida eterna. Por eso hoy quiero darte gracias, pero también hacerme hoy el propósito de invertir en tu Reino, acumular riquezas celestiales antes que terrenales, procurando de esta forma una vida con propósito acá en la tierra, pues realmente para eso me has creado, y así mi muerte sea solo la transición a esa vida eterna que me prometes al lado tuyo en la Gloria de Dios, y no una tragedia de una vida desperdiciada. He orado e el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                

martes, 6 de septiembre de 2016

PUENTES

 

MATEO 25:31-34 Cuando el Hijo del Hombre venga en su Gloria acompañado por todos los ángeles, entonces se sentará sobre su Trono Glorioso. Todas las naciones se reunirán en su Presencia, y Él separará a la gente como un pastor separa a las ovejas de las cabras. Pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda. Entonces el Rey dirá a los que estén a su derecha: "Vengan, ustedes, que son benditos de mi Padre, hereden el Reino preparado para ustedes desde la creación del mundo". (N.T.V.)


©  Construyendo puentes hacia el Reino de Dios.

La Biblia se refiere al "Reino de Dios" con frecuencia, pero muchas personas no tienen claro su significado.

 

Echemos un vistazo a este concepto en su:

1. Soberanía. Lo primero que debemos comprender es que el Reino de los cielos se refiere a todo bajo el control de Cristo. En el momento de la salvación, pasamos del reino de las tinieblas a la resplandeciente autoridad del Señor Jesús.

2. Eternidad. Como dice el pasaje que estudiamos hoy, el Reino y el reinado del Señor Jesucristo han sido dispuestos desde la fundación del mundo. Desde el comienzo Dios ha estado preparando a la humanidad para lo que está por venir. Una manera fue mediante el uso de los profetas para predecir cómo iba a redimir a la humanidad y a gobernar soberanamente sobre el Cielo y la Tierra.

3. Establecimiento. Después que Jesús vino y dio su vida, Él estableció el "actual" Reino. No se trata de un lugar geográfico, sino del lugar donde mora el Espíritu Santo de Dios para guiar, aconsejar y dar poder a los creyentes.

4. Futuro. Pero hay también un aspecto futuro del Reino que podemos esperar con emoción. Probablemente usted está familiarizado con las palabras "venga tu reino" del Padre nuestro (Lucas 11:2). Esto habla de cielos nuevos y tierra nueva, donde disfrutaremos de la libertad del dolor y el pecado. Allí, adoraremos al Señor Jesús con gozo y regocijo por toda la eternidad.

 

Como embajadores del Reino de Dios, quienes somos sus hijos tenemos la responsabilidad y el privilegio de compartir que por la muerte, la sepultura y la resurrección del Señor Jesús, toda persona que pone su fe en Él es perdonada del pecado, y tiene asegurada la vida eterna con Dios.

 

CONFESIÓN DE FE:

POR LA GRACIA DE DIOS Y LA FE EN SU PLAN DE SALVACIÓN A TRAVÉS DE LA FE EN JESUCRISTO, SE QUE PERTENEZCO AL REINO DE DIOS, ASÍ QUE A EL ME SOMETO Y PROCURARÉ CON DILIGENCIA PROMOVERLO EN MI ENTORNO.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Adonai, Rey de reyes y Señor de señores (Apocalipsis 17:14). Hoy quiero darte gracias Padre Celestial, por todo lo que has determinado para nosotros tus hijos, los que a través de la fe puesta en Jesucristo hemos sido llamados a ser parte de tu Reino, pues como dice tu Palabra todos los que estamos contigo somos llamados, elegidos y fieles. Gracias mi Rey y mi Señor por enseñarnos la verdad acerca de tu Reino y por la oportunidad que nos diste, con tu sacrificio en la cruz del calvario, de ser partícipes de los beneficios de pertenecer a él, y también la de crear puentes hacia él para nuestros semejantes. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

lunes, 5 de septiembre de 2016

REGALOS

 

JUAN 3:1-3 Había un hombre llamado Nicodemo, un líder religioso judío, de los fariseos. Una noche, fue a hablar con Jesús: Rabí, le dijo, todos sabemos que Dios te ha enviado para enseñarnos. Las señales milagrosas que haces son la prueba de que Dios está contigo.  Jesús le respondió:

-  Te digo la verdad, a menos que nazcas de nuevo, no puedes ver el reino de Dios. (N.T.V.)


©  De los regalos de la salvación.

La mala decisión de Adán y Eva ha afectado a toda la humanidad. Como resultado de su desobediencia, desde ese momento toda persona ha nacido en el pecado.

 

Por nuestro corazón pecaminoso (Jeremías 17:9), no estamos aptos para estar en la Santa Presencia de Dios, sin embargo, Él desea relacionarse con nosotros. Por esta razón, Jesús, que no hizo nada malo, llevó nuestras iniquidades y sufrió la pena de muerte que nosotros merecíamos. Después se levantó de la tumba, demostrando así que todo lo que había prometido se cumplirá. De esta manera, Él ha dado a sus seguidores acceso al Padre Celestial. La salvación es un regalo para toda persona que pone su fe en Jesús y recibe el sacrificio de Cristo como la expiación por sus pecados.

 

Cuando recibimos este maravilloso regalo, se producen varios cambios en nosotros:

1. Somos hechos personas nuevas. (2 Corintios 5:17)

Aunque la condición carnal seguirá allí, la salvación da como resultado el perdón, un corazón purificado y nuestra adopción como hijos de Dios.

2. Nos convertimos en parte del Cuerpo de Cristo.

Es decir, pertenecemos a la preciosa familia de creyentes del pasado, el presente y el futuro, su iglesia, el Cuerpo de Cristo.

3. Pertenecemos al Reino de los cielos.

Esto significa que, a pesar de que seguimos viviendo en naciones gobernadas por líderes humanos, nos desempeñamos bajo la autoridad del gobierno de Jesucristo.

 

El verdadero servicio se da solo cuando dejamos que el Todopoderoso se derrame a través nuestro, que no somos más que simples vasos en sus manos. Y aunque el impacto no sea evidente para nosotros, sabemos que Dios ha logrado su propósito: Ser glorificado.

 

CONFESIÓN DE FE:

NO NOS CONVERTIMOS EN PERSONAS SALVAS ELIMINANDO VIEJOS HÁBITOS Y COMENZANDO OTROS MEJORES, RELIGIOSOS; SOMOS TRANSFORMADOS POR EL PODER SALVADOR DE JESUCRISTO CUANDO CREEMOS EN ÉL.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, El León de Judá, El Yeshuati, el Dios de mi Salvación (Isaías 12:2).  Dios mismo es la fuente de salvación, Él quiere salvar a su creación del pecado, por eso cada individuo debe personalmente conocerlo como el Dios de mi Salvación. Gracias porque me has salvado de mis pecados y en tu salvación está implícito el cambio de vida y la renovación de mi corazón. Hoy, quiero recordar este hecho tan importante, porque en la salvación está contenida la victoria sobre el pecado y por ello hoy, el pecado no se enseñoreará más de mí. Gracias mi Salvador Jesucristo por ser mi Rey y mi Señor, gracias porque eres la fuente única de salvación y transformación. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

domingo, 4 de septiembre de 2016

EL ARTE DE CALLAR EN EL MATRIMONIO

 

ECLESIASTÉS 3:1…7B

Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora…

Tiempo de callar y tiempo de hablar. (R.V.A.'15)


©  Callar sobre sí mismo es humildad.

Ø  Muchas veces nos sentimos tentados a dejarle saber a otros todo lo bueno que hacemos.

Ø  Es mejor que otros hablen bien de nosotros, pero no nosotros mismos.


©  Callar sobre los defectos de tu pareja es bondad.

Ø  Jamás expongas a tu pareja al ridículo delante de nadie.

Ø  Por el contrario, cubre a tu pareja en sus debilidades.

Ø  Eso no es mentir, es proteger.


©  Callar cuando se está sufriendo por el bienestar de tu pareja, es altruismo.

Ø  Ese es el carácter del hijo de Dios que debe estar en nosotros.

Ø  Eso es verdadero amor, ocuparnos del bienestar de nuestra pareja sin exigir nada a cambio.


©  Callar ante el sufrimiento de tu pareja es cobardía.

Ø  Si tu pareja está sufriendo por cualquier circunstancia, no puedes permanecer como si nada.

Ø  Háblale, si tu eres el causante de su sufrimiento pídele perdón, y afírmale con tu amor.


©  Callar ante la injusticia es falta de carácter.

Ø  Si te das cuenta que están siendo injustos con tu pareja, defiéndele con carácter, aun si los ofensores son tus hijos.


©  Callar mientras tu pareja habla es respeto.

Ø  Dale tiempo suficiente a tu pareja para que te abra su corazón.

Ø  Escúchale con paciencia.

Ø  No le interrumpas, déjale expresar lo que hay en su corazón.


©  Callar cuando tu pareja espera una palabra es indiferencia.

Ø  Hay momentos en la vida que tu pareja necesita que le hables, que le afirmes, que le expreses tu amor.


©  Callar y no hablar palabras inútiles es sabiduría.

Ø  La lengua es una arma poderosa para crear o para destruir.

Ø  Las palabras vanas o inútiles generalmente provocan destrucción.

Ø  Cuida tus palabras.


©  Callar cuando no hay necesidad de hablar es prudencia.

Ø  Si no tienes nada bueno que decir, entonces mejor no digas nada.

Ø  Si estás enojado(a), mejor no hables hasta que te calmes.


©  Callar cuando Dios nos habla al corazón es meditación y sabiduría.

Ø  Cuando lees la palabra de Dios, toma momentos para escuchar la voz de Dios y meditar en ella.

Ø  Eso te producirá sabiduría.


©  Callar ante el misterio que no entendemos es fe.

Ø  Habrá muchas situaciones en la vida que no entenderás.

Ø  En esos momentos toma la bandera de la fe y créele a Dios aunque no entiendas.

Ø  La fe producirá frutos de bendición en su momento.

 

CONCLUSIÓN:

©  Si reconoces que debes cambiar hábitos de comunicación en tu vida, busca un momento oportuno, pídele perdón a Dios primero y luego a tu pareja.

©  Luego tomen la decisión de cuidar mucho lo que hablan.

©  Y si fallan, se apoyan y continúan formando el hábito.

 

PROVERBIOS 18:20-22

Las palabras sabias satisfacen igual que una buena comida; las palabras acertadas traen satisfacción. La lengua puede traer vida o muerte; los que hablan mucho cosecharán las consecuencias. El hombre que halla esposa encuentra un tesoro, y recibe el favor del Señor. (N.T.V.)

 

¡¡¡Tu matrimonio y tu familia es el tesoro más valioso que Dios te ha dado!!!

¡¡¡CUÍDALO!!!

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.