martes, 9 de mayo de 2017

PRESENTE

 

GÉNESIS 50:18-21 Entonces sus hermanos llegaron, y se arrojaron al suelo delante de José y dijeron: Mira, ¡somos tus esclavos! Pero José les respondió: No me tengan miedo. ¿Acaso soy Dios para castigarlos? Ustedes se propusieron hacerme mal, pero Dios dispuso todo para bien. Él me puso en este cargo para que yo pudiera salvar la vida de muchas personas. No, no tengan miedo. Yo seguiré cuidando de ustedes y de sus hijos. Así que hablándoles con ternura y bondad, los reconfortó. (N.T.V.)


©  ¿Está Dios presente en cada circunstancia de nuestra vida? (Leer Génesis 50:14-21)

La vida cristiana debe caracterizarse por el crecimiento evidente del creyente a medida que avanza de la leche espiritual al alimento sólido. Después que asimilamos las verdades elementales de nuestra fe, debemos comenzar a digerir las más "sustanciosas". La pregunta de si Dios está presente en cada circunstancia pertenece a esta última categoría, porque la respuesta se opone al raciocinio humano. Dios está presente tanto en las tragedias como en los éxitos de la vida:

©  Él los envía, o bien permite que sucedan.

 

Cuando reflexionemos en las enseñanzas más profundas de las Escrituras, es importante comenzar por el carácter del Señor y sus promesas. Por ejemplo, al meditar en el hecho de que Él efectivamente permite algunos momentos dolorosos, es muy importante que recordemos lo siguiente:

1. Dios es siempre bueno, como son sus propósitos y todo lo que hace. (Salmo 145:9)

2. Dios es soberano, el hace como quiere, por lo que no hay nada que esté fuera de su control. (Salmo 139:19)

3. Dios promete a los creyentes que Él hará que todas las cosas les ayuden a bien. (Romanos 8:28).

4. Dios cumple sus promesas. Estos hechos forman un filtro a través del cual podemos buscar entender la Presencia del Señor en cada situación. (2 Corintios 1:20)


©  ¿Le cree usted a Dios?

Pensemos en José, quien fue traicionado por sus hermanos, acusado falsamente por la esposa de su patrón y encarcelado injustamente. Este joven estuvo indefenso y fue olvidado de muchas maneras. Pero se negó a dejarse llevar por las circunstancias; captó la profunda verdad de que Dios lo había dispuesto todo para bendecirlo.

 

CONFESIÓN DE FE:

YA SEA QUE EL SEÑOR ENVÍE UNA PRUEBA O PERMITA QUE ELLA OCURRA, ÉL HA DICHO QUE LA USARÁ COMO PARTE DE SU PLAN PARA MI BIEN. YO LE CREO A DIOS, ASÍ PUEDO EXPERIMENTAR SU PRESENCIA EN CADA CIRCUNSTANCIA DE MI VIDA.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Elohim Mikarov, Dios que está cerca (Jeremías 23:23). Dios mío, El Todopoderoso, eres Dios que no está distante, estás siempre cerca de tu creación, pues no has creado el mundo y lo has abandonado, por el contrario, siempre estas presente, y la encarnación de Jesús, Emanuel, Dios con nosotros, expresa supremamente esta verdad. Hoy quiero darte gracias por tu Presencia permanente en mi vida, por estar presente en cada circunstancia, en todo momento, y no solo tu Presencia que bendice sino con tu bondad, soberanía, misericordia, ayuda y amor, y todas esas virtudes que has puesto al servicio de los que en Ti confiamos. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo, Emanuel, por estar siempre con nosotros. Amén.


 Juan Manuel Lamus O.

                 

lunes, 8 de mayo de 2017

EL DINERO

 

1 TIMOTEO 6:9-11 Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores. Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre. (V.R.V.)


©  La opinión de Dios en cuanto al dinero.

Dios sabía cuán importante sería la cuestión del dinero en nuestras mentes y por eso le dio un énfasis especial en su Palabra.

©  ¿Sabía usted que en la Biblia hay unos 2.350 versículos en cuanto al dinero?

©  ¿Y se ha dado cuenta de que más de la mitad de las parábolas de Jesús usan al dinero como ilustración?

 

Por saber dónde estaría puesto nuestro principal interés, Dios aclaró lo que necesitaríamos conocer para manejar el dinero que nos da con sabiduría. El Señor se interesa en cada detalle de nuestra vida, incluyendo nuestra seguridad económica.

Es por eso que su Palabra contiene instrucciones en cuanto a dar:

1. Generosamente. 

Lo más probable es que usted tenga lo que algunos verían como una bendición inmensa. Muchos que tienen abundancia sucumben a la tentación de acumular más y más. Honre a Dios con sus primicias, con lo mejor, y después bendiga a otros con la abundancia que tiene. (Proverbios 3:9)

2. Alegremente. 

Debemos poner en efecto y gozosamente, no por obligación o sentido de culpa, los principios del Señor en cuanto al dinero. Recuerde que Él conoce su corazón y su motivación. (2 Corintios 9:7)

3. Confiadamente. 

Dios cumple sus promesas. Cuando damos para apoyar la obra del Señor, Él abrirá las puertas de los cielos e impactará cada área de nuestra vida, Él mismo cuidará nuestra economía y la gente deseará bendecirnos. (Malaquías 3:10-12)

 

Vea lo que dice la Biblia en cuanto al dinero y su uso, y ponga en práctica los preceptos bíblicos para manejarlo y tendrá una sana y abundante economía.

 

CONFESIÓN DE FE:

DIOS QUIERE QUE SUS HIJOS DEMOS LOS PASOS NECESARIOS PARA OBEDECERLO EN ESTE SENTIDO. CUANDO ÉL VEA QUE SOY FIEL EN LO POCO, ME CONFIARÁ LO MUCHO, REDUNDANDO EN UNA BENDICIÓN ABUNDANTE EN MI ECONOMÍA.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Jehová Jireh, Dios que Provee (Génesis 22:14). Mi Señor y Salvador, yo sé que todo lo ves y estás consciente de nuestros problemas y dificultades, además de comprometido a proveer por las necesidades de tu pueblo. Por eso hoy quiero decirte Gracias mi amado Señor Jesucristo, pues Tú le diste a mi vida un verdadero valor y me has sacado de la vanidad del dinero en este mundo, me has enseñado a vivir tanto en la abundancia como en la escasez, sin dejar de verte como mi Dios Todopoderoso que me provee. También que el dinero es necesario pero que el amor a él, es la raíz de todos los males. Gracias Dios mío por tus enseñanzas y tus principios impartidos a mi vida. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

domingo, 7 de mayo de 2017

LO QUE PIENSA DIOS SOBRE EL DINERO

 

1 TIMOTEO 6:17-19

Enséñales a los ricos de este mundo que no sean orgullosos ni que confíen en su dinero,

el cual es tan inestable. Deberían depositar su confianza en Dios,

quien nos da en abundancia todo lo que necesitamos para que lo disfrutemos.

Diles que usen su dinero para hacer el bien. Deberían ser ricos en buenas acciones,

generosos con los que pasan necesidad y estar siempre dispuestos a compartir con otros.

De esa manera, al hacer esto, acumularán su tesoro como un buen fundamento para el futuro,

a fin de poder experimentar lo que es la vida verdadera. (N.T.V.)


©  El dinero juega un papel muy importante en nuestra existencia.

Ø  De hecho, es imposible vivir sin él.

Ø  ¿Cómo podríamos comprar comida, tener techo y comprar ropa?

Ø  Pero es más que un medio para adquirir artículos de primera necesidad.

Ø  La búsqueda de dinero ha dominado la historia de la humanidad.

Ø  Por éste se han librado guerras, se han arruinado vidas y personas han muerto.


©  Entonces, para tener una perspectiva correcta del dinero, los cristianos deben entender lo que piensa el Señor del mismo.


1. DIOS ES LA FUENTE.


©  Todo se origina del Creador y, por tanto, todo le pertenece a Él.

 

SALMO 24:1

La tierra es del Señor y todo lo que hay en ella; el mundo y todos sus habitantes le pertenecen. (N.T.V.)

 

Ø  Esto significa que no somos más que administradores del dinero que Él nos ha confiado.

Ø  Aunque trabajamos para ganarlo, Dios es quien nos ha dado las oportunidades y las capacidades para hacerlo.

 

DEUTERONOMIO 8:18

No sea que digas en tu corazón: 'Mi fuerza y el poder de mi mano me han traído esta prosperidad'. Al contrario, acuérdate del Señor tu Dios. Él es el que te da poder para hacer riquezas, con el fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día. (R.V.A.'15)


2. EL SEÑOR USA EL DINERO PARA SUS PROPÓSITOS.


©  No podemos separar nuestras finanzas de nuestro cristianismo.

Ø  Dios no da dinero solo para nuestras necesidades físicas, lo utiliza para transformarnos espiritualmente, y a otros por medio nuestro.

Ø  En tiempos de necesidad, nos enseña a confiar en Él y demuestra que es fiel al proveerlo.

Ø  El dinero es también una herramienta que Dios usa para enseñarnos autodisciplina.

Ø  En vez de abandonarnos a nuestros deseos, aprendemos a buscar su voluntad y a estar satisfechos con lo que tenemos.

Ø  Además, el Señor usa el dinero para enseñarnos a ser generosos y altruistas.


©  La visión viene con la provisión.

Ø  Pero el principal propósito es "La Gran Comisión", pues Él nos da los recursos necesarios para llevar su evangelio a toda criatura.

Ø  Si el promete estar con nosotros en la labor, también nos proveerá lo necesario para cumplir la tarea.

 

MATEO 28:18-20

Jesús se acercó a ellos y les habló diciendo:

"Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles que guarden todas las cosas que les he mandado. Y he aquí, Yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo (P.D.T.)  


©  Tome un billete de su billetera y mírelo; ese pedazo de papel es un poderoso instrumento en manos de Dios, cuando usted le da autoridad sobre ese dinero y coopera con el plan del Señor.

©  Cuando usted vea un billete, recuerde que lo que hace con él revela su carácter, y si usted está dentro del propósito de Dios para su vida.

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                 

sábado, 6 de mayo de 2017

EL REY Y EL MENDIGO

 

2 CORINTIOS 9:6,7

Y digo esto:

El que siembra escasamente cosechará escasamente,

y el que siembra con generosidad también con generosidad cosechará.

Cada uno dé como propuso en su corazón,

no con tristeza ni por obligación porque Dios ama al dador alegre. (R.V.A.'15)


©  Una Fábula:

En unas tierras lejanas, existía un rey muy sabio y bondadoso; cierto día el rey había salido a pasear por los jardines de su castillo, pero para su sorpresa, junto al camino estaba un mendigo que clamaba a fuerte voz misericordia, ya que tenía días sin comer y no poseía dinero para comprar.

 

El rey movido a misericordia se acercó a auxiliar a aquel mendigo, pero sabiamente le preguntó:

-  ¿Qué tienes para ofrecerle a tu rey?

El mendigo fue sorprendido, cargaba un saco de mazorcas que había recogido en el campo, y solamente sacó dos mazorcas de todas las que tenía, para dárselas al rey, pues pensaba que este no tendría necesidad de sus dádivas, ya que era un rey y vivía cómodamente en el palacio, saciándose de los mejores manjares.

 

El rey ante la actitud miserable del mendigo y para darle una lección por ser tan duro de corazón, mandó a sus sirvientes que le trajesen un saco de monedas de oro e igualmente sacó sólo dos de las monedas y se las dio al mendigo.


©  La moraleja de esta historia nos hace reflexionar.

Ø  Si el mendigo le hubiese dado más mazorcas o todo el saco de mazorcas al rey, hubiese recibido de la misma manera, más monedas de oro o todo el saco de monedas.


©  Así, nos pasa muchas veces en nuestra relación con Dios, pues el rey de esta historia se puede comparar al Rey de la plata y del oro, que es Dios Nuestro Padre, el cual exige a sus hijos dar de la misma manera que reciben.

Ø  Muchas veces asistimos a la iglesia y nos duele sacar buenas dádivas para Dios, y sólo damos pequeñeces o de lo que nos sobra, pues pensamos que Dios no necesita de nuestro dinero.

Ø  Luego nos quejamos porque lo que nosotros recibimos no nos alcanza para nada, y terminamos insatisfechos por lo que Dios nos da.

Ø  Pero no debemos olvidar nunca una ley que Dios mismo dijo en su Palabra, y que es la regla de oro de la bendición y la prosperidad:

 

¡¡¡DAD Y SE OS DARÁ!!!

 

CONCLUSIÓN:

©  La próxima vez que vayas a darle algo a Dios, con tu diezmo, ofrenda o primicia, hazlo de todo corazón, dándole lo mejor a Dios, como hizo Abel, y Dios mismo mirará tu ofrenda con agrado y te bendecirá de la misma forma.


LUCAS 6:38

Den, y recibirán.

Lo que den a otros les será devuelto por completo: apretado, sacudido para que haya lugar para más, desbordante y derramado sobre el regazo.

La cantidad que den determinará la cantidad que recibirán a cambio. (N.T.V.)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                  

viernes, 5 de mayo de 2017

EXPERIMENTAR PAZ

 

JUAN 14:27-29 Les dejo un regalo: paz en la mente y en el corazón. Y la paz que Yo doy es un regalo que el mundo no puede dar. Así que no se angustien ni tengan miedo. Recuerden lo que les dije: me voy, pero volveré a ustedes. Si de veras me amaran, se alegrarían de que voy al Padre, quien es más importante que Yo. Les he dicho estas cosas antes de que sucedan para que, cuando sucedan, ustedes crean.(N.T.V.)


©  Veamos algunas convicciones que debemos tener, como creyentes, para experimentar verdaderamente la paz de Cristo. "Mi paz os doy"; Jesús dijo estas asombrosas palabras unas horas antes de su crucifixión. Es que su paz no depende de circunstancias externas.

 

Aunque Él da su paz a todos los creyentes como un regalo, nuestro disfrute de ella tiene que ver con nuestra convicción en cuanto a las siguientes verdades.

Entonces debemos estar convencidos de que:

1. Dios es Soberano. Cuando entrego mi voluntad a Él, toma el control de mi vida, sin esta garantía el mundo sería un lugar aterrador. (Hechos 4:24)

2. Él me ama y me ayudará en todas las circunstancias. No importa cuán difíciles o dolorosas sean. (Hebreos 13:6)

3. Para disfrutar de la paz de Cristo, debo rendir mi vida a Él. Si me aferro a mis métodos y planes, mi vida se volverá un caos. (Jeremías 29:11)

4. Mis limitaciones. Tengo una perspectiva y una comprensión limitadas de mis circunstancias, y de los propósitos de Dios al permitirlas. (Romanos 8:29,30)

5. El Señor promete que todas las cosas servirán para mi bien. Él está trabajando constantemente para transformar mi carácter a la imagen de Cristo. (Romanos 8:28)

6. Tengo que vivir en sintonía con Dios. Andando en el Espíritu, confesando y arrepintiéndome de inmediato de cualquier pecado. (1 Juan 1:9)

7. La Palabra de Dios es mi base para tener paz. Ella aumenta mi confianza en la bondad del Señor, me asegura que Él cumple sus promesas y me recuerda su soberanía en cada situación. (Números 23:19)

 

Lamentablemente, muchos cristianos viven toda su vida sin experimentar paz, tal vez porque la fe y el sometimiento a Dios le resultan difíciles. Pero solo cuando rendimos el control de nuestra voluntad y el cuidado de nuestra vida a Cristo, y confiamos en sus planes para nosotros, hallamos dirección y tranquilo descanso para nuestras almas.

 

CONFESIÓN DE FE:

RENDIRÉ MI VOLUNTAD AL CONTROL DE CRISTO, Y MI VIDA A SU CUIDADO, CON LA TOTAL CONVICCIÓN QUE SUS VERDADES IMPLANTADAS EN MI CORAZÓN, ME DARÁN LA OPORTUNIDAD DE EXPERIMENTAR LA PAZ QUE EL PROMETE PARA QUIEN CREE.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Jehová Shalom, Dios de Paz (Jueces 6:24). Príncipe de Paz, mi Señor y Salvador Jesucristo, hoy vengo a darte gracias por tu Palabra que me promete y da la paz tan anhelada por cualquier ser humano, y porque sé que, al creer en tus verdades consignadas en ella sin condición, pero con total convicción, esa paz que sobrepasa todo entendimiento estará asegurada para mi vida. Gracias Espíritu Santo por tu consuelo y ayuda permanentes, gracias Dios mío por las convicciones que son el ancla para la vida digna y bendecida que me has prometido. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

jueves, 4 de mayo de 2017

SON DEFENSA

 

ROMANOS 14:20-23 Tal vez crees que no hay nada malo en lo que haces, pero mantenlo entre tú y Dios. Benditos son los que no se sienten culpables por hacer algo que han decidido que es correcto. Pero si tienes dudas acerca de si debes o no comer algo en particular, entonces es pecado comerlo, pues no eres fiel a tus convicciones. Si haces algo que crees que está mal, pecas. (N.T.V.)


©  Nuestras convicciones son nuestra defensa.

La persona con convicciones ha sido convencida, ya sea por pruebas o por argumentos, de que sus creencias son verdaderas. Hoy día, la mayoría de las personas prefieren vivir más por preferencias que por convicciones. Deciden creer algo basándose en ciertas condiciones y circunstancias. Cuando la situación cambia, también cambia su lealtad. Es decir, mucha gente vacila en asuntos que requieren una determinación firme.

 

Compare esta actitud con el modo de pensar de los grandes hombres y mujeres de la Biblia:

©  A pesar de muchos años de trato injusto, José nunca vaciló en su lealtad a los principios divinos. Como resultado, se encontró en el lugar correcto en el momento adecuado para ocuparse de la supervivencia de Israel (Génesis 50:20).

©  Daniel, otro hombre justo en una tierra idólatra, se ganó la confianza de reyes extranjeros por permanecer firme en sus creencias (Daniel 1:19,20).

©  Cuando sus amigos Sadrac, Mesac y Abed-nego se negaron también a sacrificar sus convicciones, influyeron sobre un rey que terminó reconociendo a Jehová como el único Dios verdadero (Daniel 3:29).

Como lo demuestran estos héroes de la Biblia, las convicciones sólidas pueden soportar los vientos cambiantes de las opiniones y los argumentos elocuentes de los opositores. Si nos aferramos a la Palabra de Dios y confiamos en lo que el Señor ha dicho, podremos mantenernos firmes.

 

En vez de seguir sus propias preferencias, decida vivir de acuerdo con convicciones santas. La Biblia tiene mucho que decir en cuanto a los aspectos más importantes de su vida. Mediante la oración y el estudio bíblico, permita que el Señor le arraigue firmemente en las convicciones bíblicas.

 

CONFESIÓN DE FE:

ME AFERRARE CON FIRMEZA A LA PALABRA DE DIOS, MEDITANDO EN ELLA DIARIAMENTE, Y SÉ QUE CON SUS ENSEÑANZAS Y LA CONFIANZA EN EL SEÑOR TENDRÉ CONVICCIONES SÓLIDAS Y A TODA PRUEBA.

 

ORACIÓN:

Dios Todopoderoso, Elohim Mauzi, Dios de mi Fortaleza (Salmo 43:2). Gracias mi amado Dios y Señor por la fortaleza que me das como defensa de las tentaciones que pueden vulnerar mis convicciones. Pues sé que Tú, el Fuerte, deseas hacernos fuertes y cuando nos damos cuenta que somos débiles, entonces podemos acudir a Ti, ya que solo Tú puedes hacernos fuertes cuando en Ti confiamos y nos mantenemos firmes en lo que tu Palabra nos enseña y nos indica, bien dice ella que Tú eres el Dios de mi fortaleza. Gracias Padre Celestial, por las herramientas que me has dado para mantenerme firme en mis convicciones bíblicas y por como ellas se convierten en mi defensa. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                

miércoles, 3 de mayo de 2017

CONVICCIÓN

 

DANIEL 1:8,9 Daniel estaba decidido a no contaminarse con la comida y el vino del rey. Así que le pidió permiso a Aspenaz para evitar esos alimentos y permanecer sin mancha. Dios hizo que Aspenaz tuviera compasión y simpatía por Daniel. (P.D.T.)


©  La influencia de nuestras convicciones. (Leer Daniel 1:1-21)

Aunque nuestros círculos de influencia varían de tamaño, todos tenemos el poder de influenciar a otros para bien o para mal. Ya sea en casa, en la iglesia o en el mundo, nuestras vidas están a la vista de muchos. La mayoría de las veces ni siquiera estamos conscientes de a quiénes afectamos con nuestras palabras, actitudes y acciones.

 

Daniel no tenía el propósito de impresionar a los demás, pero algo de su personalidad afectaba a todos los que tenían contacto con él, desde los servidores más humildes hasta reyes de imperios. Lo que hacía distinguir a este joven era su compromiso con sus convicciones, creía en la verdad absoluta de las Escrituras. Cuando fue llevado a Babilonia, se "propuso" no contaminarse con la comida del rey, porque sabía que comer carne ofrecida a los ídolos estaba prohibido por la ley mosaica. Eran las convicciones de Daniel, no su entorno, las que determinaban su conducta, él no titubeaba para mantenerse en ellas.

 

Nuestro mundo ofrece multitud de maneras de transigir en lo que sabemos que es correcto, pero si decidimos seguir nuestras convicciones, también podremos mantenernos firmes sin titubear, en confianza y en obediencia a Dios. Aunque este mundo incrédulo puede burlarse de nuestros valores y estilo de vida, su respeto por nosotros disminuye cuando vacilamos y cedemos a las tentaciones, y lo peor es que nuestro testimonio como seguidores de Cristo se ve destruido. La convicción en cuanto a la verdad de Dios es como un ancla, cuando soplen los vientos de la opinión y las olas de la tentación nos golpeen, podremos saber con certeza la forma correcta de responder. No vacile en su fe y obediencia al Señor, su firme posición en defensa de lo correcto podrá influir positiva y poderosamente en los demás.

 

CONFESIÓN DE FE:

ME MANTENDRÉ FIRME Y SIN TITUBEAR EN MIS PRINCIPIOS, VALORES Y CONVICCIONES CRISTIANAS, A PESAR DE LO QUE LA GENTE PUEDA PENSAR DE MI; SEGURO ESTOY QUE MI INFLUENCIA IMPACTARÁ LA VIDA DE MI ENTORNO Y NO AL CONTRARIO.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Elohim Kedoshim, Dios Santo (Levítico 19:2). Santificado y Bendito sea tu Nombre, Jesús, por siempre. Gracias quiero darte hoy por los principios y valores que me has impartido hasta hoy, y las convicciones que estos han traído a mi vida; esto es algo incalculable y los beneficios que he recibido, bendiciones sobreabundantes, dirección perfecta, relaciones restauradas, libertad, sanidad, etc., no tendría el tiempo suficiente para enumerarlos. Gracias mi Señor Jesucristo, Soberano y Gobernador de mi vida, ayúdame a mantenerme firme, sin titubear en mis convicciones, sin permitir que mi entorno sea de influencia para transigir con ellos, sino por el contrario que yo lo impacte al vivirlas profundamente. He orado en el Poderosos Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.