lunes, 23 de junio de 2014

APOYARSE

 

APOYARSE

 

MATEO 14:27-33 Pero Jesús les habló de inmediato: No tengan miedo, dijo. ¡Tengan ánimo! ¡Yo estoy aquí! Entonces Pedro lo llamó: Señor, si realmente eres Tú, ordéname que vaya hacia Ti caminando sobre el agua. Sí, ven, dijo Jesús. Entonces Pedro se bajó por el costado de la barca y caminó sobre el agua hacia Jesús, pero cuando vio el fuerte viento y las olas, se aterrorizó y comenzó a hundirse. ¡Sálvame, Señor! gritó. De inmediato, Jesús extendió la mano y lo agarró. Tienes tan poca fe, le dijo Jesús. ¿Por qué dudaste de mí? Cuando subieron de nuevo a la barca, el viento se detuvo. Entonces los discípulos lo adoraron. "¡De verdad eres el Hijo de Dios!", exclamaron. (N.T.V.)

 

©      De cómo apoyarse en el Señor al asumir riesgos.

Dios nos está llamando, a sus hijos, a aceptar ciertos riegos. Quiere que dejemos de ir a lo seguro, y dar un paso de obediencia.

 

Aunque hacerlo crea incertidumbre en la vida, hay algunas cosas de las que podemos estar seguros:

1.   Seremos desafiados. 

Ya sea mediante unas relaciones complejas, un trabajo difícil o unas situaciones que requerirán tener más fe, Dios nos ensanchará espiritualmente. Al aceptar riesgos podemos sentir dudas, indecisión y temores. O, podemos pensar que somos ineptos o incompetentes. Pero no son razones para decir "no" a una tarea que Dios nos dé, sino oportunidades para confiar en el Señor.

2.   Podemos contar con la presencia del Señor. 

Es imposible que los creyentes vivan siquiera un día sin la presencia de Dios (Hebreos 13:5). La relación que tenemos con Él por medio de Jesucristo es permanente. El amor que nos tiene nuestro Padre celestial es firme y profundo, y sus promesas son seguras. Cuando Él nos pide que nos aventuremos a salir de nuestra agradable rutina, podemos obedecer porque Él está a nuestro lado.

3.   El poder del Espíritu Santo está con nosotros. 

El Espíritu de Dios vive dentro de cada creyente, y nos da el poder para tener la victoria. Cuando desmayamos, Él nos fortalece; cuando tropezamos, Él nos sostiene; y cuando caemos, Él nos levanta.

 

©      ¿Qué le está pidiendo Dios que haga, que representa un desafío para usted?

 

CONFESIÓN DE FE:

TENDRÉ PRESENTE QUE CUANDO DIOS ME INVITA A QUE DE UN PASO DE FE EN MEDIO DE LA INCERTIDUMBRE Y ACEPTO LOS RIESGOS, PUEDO CONFIAR EN SU PRESENCIA Y EN SU PODER PARA PREPARARME.

 

ORACIÓN:

Dios mío, Señor Jesús, Jehová Nissi, Dios es mi Estandarte (Éxodo 17:15). Padre y Señor mío, Tu eres mi milagro, la bandera que señala el triunfo y la victoria contra cualquier dificultad o enemigo. Estamos seguros que si necesitamos un milagro Tu, Adonai, Rey de reyes y Señor de señores, puedes hacer uno para nosotros. Eres nuestra bandera o estandarte y en medio de las batallas de la vida te vemos Alto y Levantado. Gracias Señor y Salvador Jesucristo, porque es cierto que si mantenemos nuestros ojos en ti y te seguimos  no nos hundiremos en la adversidad y seremos milagrosamente victoriosos. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

       

domingo, 22 de junio de 2014

LOS PADRES TAMBIÉN TIENEN SUEÑOS

LOS PADRES TAMBIÉN TIENEN SUEÑOS

 

©      Historia de la vida real:

Esto tiene que ver con cómo mi gesto de comprarle un boleto aéreo a mi padre, su primer viaje, trajo un torbellino de emociones y pude darme cuenta cuánto damos por sentado en lo que respecta a nuestros progenitores.

 

Mis padres salieron para nuestro pueblo natal el jueves y fuimos al aeropuerto para despedirlos. De hecho, mi padre, quien se jubiló del servicio en el gobierno indio, nunca había viajado por aire antes, así que tomé esta oportunidad para hacer su experiencia maravillosa. A pesar de pedírseme comprar boletos por tren, les compré boletos en la aerolínea local.

 

El momento en que le entregué los boletos, se sorprendió de ver que eran para avión. El entusiasmo era muy evidente en su rostro, esperando el momento de volar. Como un muchacho de edad escolar, se preparaba para ese día.

Todos fuimos al aeropuerto juntos, incluyendo el llevar su equipaje en el carrito, el registro del mismo pidiendo una silla con ventana y esperando pacientemente la revisión de seguridad. Él lo estaba disfrutando a plenitud y yo también estaba sobrecogido de gozo al verlo experimentar todas estas cosas.

 

Cuando se disponían a ingresar a la revisión de seguridad, se dirigió a mí con lágrimas en sus ojos y me agradeció. Se puso muy emotivo y no era porque yo hubiese hecho algo muy grande, sino el hecho de que esto significaba mucho para él.

 

Cuando dijo gracias, le dije que no había necesidad de dármelas. Pero más tarde, al pensar sobre todo el incidente, miré hacia atrás en mi vida, como muchacho…

©      ¿Cuántos sueños de nuestros padres se hicieron realidad?

 

Sin comprender la situación financiera, nosotros como hijos, pedíamos implementos deportivos, ropa, juguetes, salidas, etc. Sin importar sus recursos, enfrentaron todas nuestras necesidades.

©      ¿Pensamos alguna vez sobre los sacrificios que ellos tuvieron que hacer para acomodar nuestros deseos?

©      ¿Les dimos alguna vez las gracias por todo lo que hicieron por nosotros?

 

Igual hoy, cuando le toca el turno a nuestros hijos, siempre pensamos en ponerlos en un buen colegio. Sin importar el costo, nos aseguramos de darle a nuestros hijos lo mejor: diversión, juguetes, viajes, ropa, etc.

 

Pero tendemos a olvidar que nuestros padres se sacrificaron mucho para vernos felices, así que es nuestra responsabilidad el asegurarnos que sus sueños se cumplan y que lo que no pudieron lograr ver cuando fueron jóvenes, nos aseguremos de que lo experimenten para que sus vidas sean completas.

 

Muchas veces, cuando mis padres me hicieron algunas preguntas, las he contestado sin paciencia. Cuando mi hija me pregunta algo, he sido muy cortés al contestarle. Ahora me doy cuenta cómo se debieron haber sentido en esos momentos.

 

Démonos cuenta que la tercera edad es una segunda niñez y tal como cuidamos de nuestros hijos, prodiguemos la misma atención a nuestros padres y mayores.

 

En lugar de que mi papá me diese las gracias, yo quería decirle que lo sentía por haberle hecho esperar tanto por este pequeño sueño. Me doy cuenta cuánto se ha sacrificado a mi favor y haré lo que esté a mi alcance para darle la mejor atención a todos sus deseos.

 

Tan solo porque sean viejos no significa que tengan que renunciar a todo y continuar sacrificándose por sus nietos también.

©      Ellos tienen deseos también.

(Venkatesh Balasubramanian)

 

©      ¿Por qué hoy no pensamos en ellos y les hacemos realidad alguno de sus sueños?

 

GÉNESIS 43:27

Después de saludarlos, él les preguntó:

-       ¿Cómo está su padre, el anciano del que me hablaron? ¿Todavía vive? (N.T.V.)

 

LEVÍTICO 19:32

Ponte de pie en la presencia de los ancianos y muestra respeto por las personas de edad.

Teme a tu Dios. Yo Soy el Señor. (N.T.V.)

 

¡¡¡FELIZ DÍA PARA TODOS LOS PADRES!!!

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad

 

 

Juan Manuel Lamus O.

       

sábado, 21 de junio de 2014

NO TENGO TIEMPO… PAPÁ

NO TENGO TIEMPO… PAPÁ

 

DEUTERONOMIO 1:18

En aquel tiempo, les di instrucciones a ustedes acerca de todo lo que tenían que hacer. (N.T.V.)

 

HISTORIA DE LA VIDA REAL:

 

©            Por 52 años mi padre se levantó cada mañana a las 5:30 a.m., excepto el domingo, y se fue a trabajar.

©            Por 52 años estuvo de vuelta a las 5:30 p.m., como reloj, para cenar a las 6:00 p.m.

 

No recuerdo que mi padre "saliese con los muchachos" o libase licor. Todo lo que pedía de mi como su hija, era sostener su martillo mientras reparaba algo, para que pudiésemos tener un tiempo para conversar.

 

Nunca vi a mi padre regresar enfermo del trabajo, ni tampoco tomarse una siesta. No tenía entretenimientos más allá de cuidar de su familia.

 

Por 22 años, desde que dejé el hogar para ir a la universidad, mi padre me llamó cada domingo a las 9:00 a.m. Siempre estuvo interesado en mi vida, sobre cómo le iba a mi familia, y nunca le oí quejarse de su vida. Las llamadas las hizo aún cuando él y mamá estaban en Australia, Inglaterra o Florida.

 

Hace nueve años, cuando compré mi primera vivienda, mi padre de 67 años, invirtió ocho horas al día por tres días en el intenso calor de Kansas, pintándola.

 

No me dejaba pagarle a alguien que lo hiciera. Todo lo que pedía era un vaso de té frío, y que le sostuviese la brocha de pintura para poder conversar conmigo.

©            Pero yo estaba demasiado ocupada, tenía una práctica legal que ejercer y no podía disponer del tiempo para sostener una brocha o hablar con mi padre.

 

Hace cinco años, a la edad de 71, otra vez en el sofocante calor de Kansas, mi padre invirtió cinco horas armando un columpio para mi hija. De nuevo, todo lo que pedía era que le llevase un vaso de té frío y le hablase.

©            Pero nuevamente yo tenía ropa que lavar y una casa que limpiar.

 

Hace cuatro años, mi padre condujo desde Denver a Topeka, con un plantón de árbol, original de Colorado, de ocho pies, en su maletero, para que mi esposo y yo pudiésemos tener un poco de vegetación de allá en nuestra tierra.

©            Yo me preparaba para un viaje ese fin de semana y no pude pasar mucho tiempo atendiendo a papá.

 

La mañana del domingo 16 de enero de 1996, mi padre me telefoneó como siempre, esta vez desde el hogar de mi hermana en Florida. Conversamos sobre el árbol que me había traído, "El Gordo Alberto", pero esa mañana lo llamó "El Gordo Oscar" y parecía haber olvidado algunas cosas que habíamos conversado la semana anterior.

©            Como tenía que ir a la iglesia, abrevié y corté la conversación.

 

La llamada me llegó a las 4:40 p.m., ese día: mi padre estaba en el hospital en Florida con un aneurisma. Tomé un avión de inmediato, mientras iba en camino pensé en todas las veces en que no había tomado el tiempo para hablar con mi padre.

©            Me di cuenta que yo no tenía idea de quién era él o cuáles eran sus más profundos pensamientos.

 

Decidí que al llegar, le compensaría por todo el tiempo perdido y tendría una conversación larga y agradable con él para realmente conocerle. Llegué a Florida a la 1 a.m.; mi padre había muerto a las 9:12 p.m.

©            Esta vez fue él quien no tuvo tiempo para hablar conmigo o tiempo para esperarme.

 

En los años desde su muerte he aprendido mucho acerca de mi padre, y aún sobre mí misma…

©            Como padre nunca me pidió nada excepto mi tiempo; ahora tiene toda mi atención, todos y cada uno de mis días…

 

Nos cuesta a veces darle el tiempo precioso a quién realmente se lo merece. Sin duda esas personas no nos niegan el suyo…

 

¡¡¡VAMOS HOY A DEDICARLE TIEMPO A QUIEN SE LO MERECE!!!

 

DEUTERONOMIO 32:6,7

¿Es así como le pagas al Señor, pueblo necio y sin entendimiento?

¿No es Él tu Padre, quien te creó? ¿Acaso no te formó y te estableció?

Recuerda los días pasados, piensa en las generaciones anteriores. Pregúntale a tu padre, y él te informará. 

Averigua con los ancianos, y ellos te contarán. (N.T.V.)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad

 

 

Juan Manuel Lamus O.

       

viernes, 20 de junio de 2014

NECESARIO

 

NECESARIO

 

EFESIOS 5:22-24… 6:1-3 Que las mujeres respeten a sus maridos, como si se tratara del Señor. Porque el marido es cabeza de la mujer, como Cristo es Cabeza y Salvador del cuerpo, que es la Iglesia. Si, pues, la Iglesia es dócil a Cristo, séanlo también, y sin reserva alguna, las mujeres a sus maridos… Ustedes, los hijos, obedezcan a sus padres como procede que lo hagan los creyentes. El primer mandamiento que lleva consigo una promesa es precisamente este: Honra a tu padre y a tu madre,  a fin de que seas feliz y vivas largos años sobre la tierra. (B.L.P.H.)

 

©      ¿Realmente importa tener un padre?

Un gran engaño que se ha popularizado en los últimos tiempos, es que para un niño es irrelevante crecer con su papá.

 

Esto se debe a que los hombres son, por lo general, vistos como egocéntricos e ignorantes. La madre es descrita como la persona que viene al rescate y que resuelve con sensatez los problemas de la familia. Por otra parte, la ocurrencia frecuente del divorcio y la ausencia del hombre en el hogar, ha llevado a muchas personas a considerar a los papás innecesarios.

 

Pero veamos lo que dice el Señor acerca de los hombres, después de todo, Él creó a la familia y estableció los roles para cada miembro.

1.   Dios ha determinado que el esposo sea la cabeza de la esposa.

(Efesios 5:23).

2.   Dios prescribió que los hijos deben honrar y obedecer a sus padres.

(Efesios 6:1,2).

 

Esto no tiene nada que ver con el valor; Dios está simplemente describiendo las áreas de responsabilidad. Todas las personas son valiosas, incluyendo los padres. De acuerdo con la Palabra de Dios, los padres deben ser honrados. Sé que algunos hombres no experimentaron la bendición de ser criados en un hogar liderado por un hombre fiel a Dios; sin embargo, este mandamiento no depende de las circunstancias o de la persona. Debemos honrar a nuestros padres por la posición que Dios les ha dado. Aunque nuestros papás pueden haber fracasado de muchas maneras, debemos de todas maneras tratarlos con respeto.

En vez de no dar la debida importancia a su padre o de encontrarle defectos, recuerde las razones por las que puede estar agradecido por él.

 

CONFESIÓN DE FE:

EL DÍA DEL PADRE ES UNA BUENA OPORTUNIDAD PARA EXPRESAR A LOS PADRES NUESTRA GRATITUD CON PALABRAS Y ACCIONES; SE QUE DEBEMOS HONRARLOS, RESPETARLOS Y ESTAR AGRADECIDOS POR ELLOS.

 

ORACIÓN:

Dios Todopoderoso, Abba Padre, Padre Celestial (Gálatas 4:6). Mi amado Padre y Señor, Tú nos has adoptado como hijos y la prueba está en tu palabra cuando dices que has enviado a nuestros corazones el espíritu de hijos, por lo cual somos tus herederos y te honramos y respetamos. Hoy clamo a Ti para que siempre, sin importar la condición de mi padre terrenal, sea yo honrándolo y respetándolo como Tú lo exiges, y demostrarlo, tal vez en esta fecha tan especial y siempre, con actos y demostraciones de gratitud hacia él. Gracias Abba Padre, Papito lindo, por el padre terrenal que me diste. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

       

jueves, 19 de junio de 2014

RIESGOS

 

RIESGOS

 

HECHOS 9:28-31 Así que Saulo se quedó con los apóstoles y los acompañó por toda Jerusalén, predicando con valor en el nombre del Señor. Debatió con algunos judíos que hablaban griego, pero ellos trataron de matarlo. Cuando los creyentes se enteraron, lo llevaron a Cesarea y lo enviaron a Tarso, su ciudad natal. La iglesia, entonces, tuvo paz por toda Judea, Galilea y Samaria; se fortalecía y los creyentes vivían en el temor del Señor. Y, con la ayuda del Espíritu Santo, también creció en número. (N.T.V.)

 

©      De cómo aceptar riesgos y confiar en las promesas de Dios para lograr los resultados deseados. (Leer Hechos 9:1-31)

 

A muchos cristianos no les gusta arriesgarse, y por eso reúnen la mayor cantidad de datos posibles y analizan las opciones antes de tomar cualquier decisión. Tenemos la tendencia a calificar los riesgos de "indeseables", porque pueden terminar causándonos pérdidas y angustias; tememos los resultados no deseados, o a no alcanzar nuestros sueños. Tememos parecer tontos o incompetentes, incurrir en problemas financieros o enfrentar algún peligro físico.

Desde el punto de vista humano, eliminar la incertidumbre tiene sentido. Pero…

©      ¿Qué piensa Dios?

©      ¿Hay ocasiones en las que los cristianos deben aceptar riesgos?

La respuesta es un "sí" rotundo, cuando es Él quien nos pide que dejemos nuestra agradable rutina. Desde el punto de vista del Señor, no hay ninguna incertidumbre, porque Él tiene el control de todas las cosas y nunca dejará de llevar a cabo su buen propósito (Efesios 1:11).

 

La Biblia nos cuenta de personas que aceptaron riesgos para obedecer al Señor:

©      Una fue Ananías, a quien el Señor envió para ministrar al recién convertido Saulo. Ananías arriesgó su vida para obedecer.

©      Otra fue Pablo, a quien se le dijo que predicara a los judíos el mismo evangelio al que él se había opuesto con tanta violencia.

Al concentrarse en Dios, en su carácter y en sus promesas, ambos hombres obedecieron, pese a la incertidumbre, la duda y el temor.

 

La madurez espiritual es obstaculizada cuando el cristiano rehúsa obedecer a Dios, a veces, eso implica dejar lo que es seguro o habitual.

©      ¿Qué riesgo le está llamando el Señor que acepte?

 

CONFESIÓN DE FE:

ESTOY CONVENCIDO QUE DIOS JAMÁS ME FALLARÁ. ASÍ QUE DARÉ PASOS DE OBEDIENCIA, Y SEGURO PODRE VER LO QUE ÉL HACE PARA QUE MI FE SE INCREMENTE Y MI CARÁCTER SE VEA FORTALECIDO AL ARRIESGAR.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Rahee, Dios que todo lo ve y lo conoce (Génesis 16:13). Dios Todopoderoso gracias quiero darte hoy por tu bendición permanente sobre mi vida. Hoy vengo a tu presencia a decirte que en Ti confío, que quiero ser totalmente obediente, concentrarme en tu carácter y en tus promesas, de manera que esto redunde en un incremento de mi fe y mi carácter al tomar riesgos que Tú me presentas como oportunidades para mi crecimiento y madurez espiritual. Gracias Espíritu Santo por tu guía y tu cuidado permanentes. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

         

miércoles, 18 de junio de 2014

GOZOSOS

GOZOSOS

 

SALMO 40:16,17 Gócense y alégrense en Ti todos los que te buscan, Y digan siempre los que aman tu salvación: Jehová sea enaltecido. Aunque afligido yo y necesitado, Jehová pensará en mí. Mi ayuda y mi libertador eres Tú; Dios mío, no te tardes. (V.R.V.)

 

©      De cómo mantenernos gozosos en el Señor.

Aunque algunas personas usan las palabras felicidad y gozo como sinónimos, hay una inmensa diferencia en su significado.

©      La primera depende totalmente de las circunstancias y una decisión que tomamos.

©      En cambio, el gozo es un regalo de Dios que hace posible que los creyentes encuentren paz y esperanza, incluso cuando la vida se les esté viniendo abajo.

 

Sin embargo, hay tiempos en que los cristianos viven sin gozo. Por supuesto, la conducta pecaminosa es una razón. Pero también puede haber otras razones, entre ellas el remordimiento por los errores del pasado, el temor a futuras calamidades o un patrón de descontento arraigado en nuestra personalidad.

 

Si usted sigue a Jesús, pero carece de gozo, dedique un momento para recordar quién es Cristo y quién es usted en Él. Para comenzar, tiene la salvación eterna y su nombre está escrito en el libro de la vida del Cordero. El amor del Todopoderoso es incondicional y el Espíritu que mora en usted nunca le abandonará. Él sabe todo lo que usted enfrenta y promete proveer para sus necesidades. (Filipenses 4:19)

Si usted se detiene a pensar en las maravillosas bendiciones que tiene en Cristo, lo más probable es que la gratitud le abrumará. Es posible que todavía sienta tristeza por sus circunstancias, pero el gozo del Señor le sostendrá aun en medio del dolor más profundo.

©      ¿Le sostiene el gozo del Señor, tanto en los buenos como en los malos tiempos?

©      ¿O las pruebas le dejan sentimientos de desánimo y descontento?

 

CONFESIÓN DE FE:

NUESTRO PADRE CELESTIAL NOS OFRECE LA FORTALEZA PARA SOPORTAR CUALQUIER CIRCUNSTANCIA EN LA VIDA. RECORDARE SIEMPRE EL INMENSO TESORO QUE TENGO EN ÉL Y EN SUS PROMESAS PARA VIVIR GOZOSO.

 

ORACIÓN:

Padre Santo y Poderoso, El Simchat Gili, Dios la alegría de mi exaltación y mi gozo eres Tu (Salmo 43:4). Mi amado Padre y Señor, se que hoy puedo, gracias a tu amor y misericordia incondicional, orar como dice el salmista: Envía tu luz y tu verdad, que ellas me guíen. Que me lleven a tu monte santo, al lugar donde vives. Allí iré al altar de Dios, a Dios mismo, la fuente de toda mi alegría. Te alabaré con mi arpa, ¡oh Dios, mi Dios! ¿Por qué estoy desanimado? ¿Por qué está tan triste mi corazón? ¡Pondré mi esperanza en Dios! Nuevamente lo alabaré, ¡mi Salvador y mi Dios! Gracias mi amado Señor y Salvador Jesucristo, por ser la fuente de mi alegría, mi gozo y mi exaltación. Amén.

 
Juan Manuel Lamus O.

         

martes, 17 de junio de 2014

RECIPIENTE

RECIPIENTE

 

1 CORINTIOS 3:16,17 ¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es. (V.R.V.)

 

©      De la importancia de cuidar el cuerpo, recipiente del Espíritu Santo de Dios que mora en nosotros.

 La figura que se utiliza en el pasaje de hoy, es la de un templo o una iglesia para dar un consejo sobre el cuidado del mismo. Aquí se está refiriendo no al cuidado de un edificio sino del cuerpo.

 

Nuestro cuerpo, por así decirlo, es el recipiente del Espíritu Santo, el lugar donde Dios habita para hacer de nosotros más bellas y mejores personas. Los cristianos generalmente hablamos de cuidar el alma y el espíritu, pero no hablamos mucho sobre el cuidado del cuerpo. Pensamos que cuidar nuestra salud fuera algo pecaminoso. Por cierto está la exageración de aquellos que le dan culto al cuerpo y viven atados a un espíritu hedonista y narcisista que les hace adorarse a sí mismos.

 

El Señor nos ha dado un cuerpo para que lo cuidemos lo mejor posible. La falta de una buena dieta, ejercicio y sanos hábitos, nos hacen vivir por debajo de lo que Dios ha diseñado para nuestras vidas. Sin salud física no podemos ir a trabajar, caminar, servir a Dios. Siempre lo espiritual debe afectar para bien al resto de nuestra vida. Ya sea que estemos en los años jóvenes o en la madurez de la vida, nuestra meta debe ser cuidar el cuerpo que el Señor nos ha dado. Es tiempo de dejar la pereza y empezar a trazar una estrategia para alcanzar plenitud física. El sedentarismo está matando a mucha gente más que el estrés. No descuidemos el cuidado de nuestra salud y nuestro cuerpo, ni lo dejemos abandonado, pues hacer esto originará toda clase de enfermedades.

Vivamos a la altura de lo que Dios ha preparado para nosotros:

©      ¡Buena salud física!

 

CONFESIÓN DE FE:

CUIDARE MI CUERPO LO MEJOR QUE PUEDA, PUES AUNQUE ES SOLO UN RECIPIENTE TAMBIÉN ES TEMPLO DEL ESPÍRITU SANTO, SERÉ ESFORZADO Y VALIENTE PARA ESTABLECER BUENAS Y SANAS RUTINAS QUE REDUNDEN EN UNA BUENA SALUD FÍSICA PARA MÍ.

 

ORACIÓN:
Padre Nuestro que habitas en el Cielo, Elohim Kol Basar, Dios de toda carne (Jeremías 32:27). Padre Santo santificado sea tu nombre por nosotros, los que en ti creemos y en ti confiamos. Hoy quiero pedirte que quites de mi pensamiento, oh Dios, que cuidar mi cuerpo con buen ejercicio y tener una buena dieta es un pecado, si no que por el contrario es un llamado tuyo a cuidar el recipiente que le has dado, por medio de él, a tu Santo Espíritu. Gracias Espíritu Santo por morar en mí y  por recordarme hoy la necesidad de no contaminar mi cuerpo con cosas que no corresponden. Amén.

 
Juan Manuel Lamus O.