domingo, 21 de septiembre de 2014

10 DIFERENCIAS ENTRE UN CREYENTE Y UN DISCÍPULO

 

10 DIFERENCIAS ENTRE UN CREYENTE Y UN DISCÍPULO

 

SANTIGO 1:23,25

No sólo escuchen la palabra de Dios, tienen que ponerla en práctica. De lo contrario, solamente se engañan a sí mismos. Pues, si escuchas la palabra pero no la obedeces, sería como ver tu cara en un espejo;  te ves a ti mismo, luego te alejas y te olvidas cómo eres. Pero si miras atentamente en la ley perfecta que te hace libre y la pones en práctica y no olvidas lo que escuchaste, entonces Dios te bendecirá por tu obediencia. (N.T.V.)

 

 1.     El creyente suele esperar panes y peces; el discípulo es un pescador.

Ø  Hay creyentes cuya tarea principal es consumir lo que el Reino ofrece.

Ø  Van a la iglesia, se hacen miembros, pero pocas veces, ponen al servicio del Señor todo lo que son y lo que hacen.

Ø  Son espectadores, a estos debemos pasar al escenario y convertirlos en auténticos pescadores de hombres y mujeres.

 

 2.     El creyente lucha por crecer; el discípulo por reproducirse.

Ø  El creyente común no piensa en los demás sino en sí mismo. Dice:

-       "¿Qué puedo obtener de esta situación?", o

-       "¿En qué me va a beneficiar este asunto?".

Ø  Está centrado en sí mismo y poco piensa en los demás.

Ø  El verdadero discípulo se reproduce, siguiendo una filosofía de flujo, que consiste en compartir con los demás todo lo que recibe.

 

 3.     El creyente se gana; el discípulo se hace.

Ø  Las personas que responden positivamente a una invitación en un esfuerzo evangelístico no pueden ser contadas como discípulos de Jesucristo, sino como personas interesadas en conocer más de Dios.

Ø  Dicen que: "cuesta diez por ciento de esfuerzo ganar a una persona para Cristo, pero cuesta noventa por ciento hacer que permanezca en la fe".

 

 4.     El creyente depende en gran parte de los pechos de la madre (el Pastor); el discípulo ha sido destetado para servir.

Ø  Muchos creyentes inmaduros esperan que el pastor se haga responsable de su crecimiento espiritual.

Ø  Cuando dan evidencias claras de su falta de fe en Jesucristo, inmediatamente responsabilizan a otro de su mal desempeño como cristianos.

Ø  Al contrario, el discípulo comprometido, busca su propio alimento y está listo para servir a los demás.

 

 5.     El creyente gusta del halago, el discípulo del sacrificio vivo.

Ø  Si dentro del pueblo cristiano no estuviéramos tan preocupados por los reconocimientos, ya habríamos alcanzado a nuestros países para Cristo.

Ø  La demanda del apóstol Pablo fue por demás contundente. (Romanos 12:1-5)

 

 6.     El creyente entrega parte de sus ganancias; el discípulo entrega su vida.

Ø  Considero que uno de los problemas más serios que se dan en la iglesia de Cristo es el dualismo que se establece.

Ø  Por un lado, está Dios como ser espiritual; y nosotros, muy distantes como sus criaturas. 

Ø  Esta dualidad se ve cuando muchos cristianos:

Ü Hablan del día del Señor, pasando por alto que todos los días son del Señor;

Ü Dicen que el diezmo es de Dios, cuando en realidad el 100% es de Dios;

Ü Que el templo es la casa de Dios, sin embargo, olvidan que cada creyente es templo del Espíritu Santo de Dios.

Ø  Sí, Dios no desea poco de nosotros, lo desea todo.

 

 7.     El creyente puede caer en la rutina; el discípulo es revolucionario.

Ø  Uno de los grandes peligros del creyente en Jesucristo, es el quedarse atascado en los triunfos del ayer, glorias pasadas o glorias ajenas.

Ø  La vida se caracteriza por el cambio, y en especial la vida en Cristo.

Ø  Un discípulo auténtico y comprometido, busca el cambio, el avance, conquista áreas que antes no había vencido, y no vive solamente de los triunfos del pasado.

 

 8.     El creyente busca que lo animen; el discípulo procura animar.

Ø  Uno de los conceptos que más atraen mi atención en la vida de todo discípulo, es el entusiasmo, que no es otra cosa que "Dios dentro".

Ø  Lamentablemente las iglesias están llenas de individuos que buscan experiencias que los animen, que los llenen, etc. (Las bandas de alabanza, servicios milagrosos, etc.)

Ø  Pero cuando la iglesia no cumple las expectativas que ellos tienen, entonces, buscan una iglesia que sí "los llene"; y cuando esa nueva iglesia ya no llena sus anhelos, buscan una nueva, y así es el resto de la historia.

Ø  Sin embargo, Dios ha formado un tipo de persona excepcional, el discípulo; quien por sí mismo anima, alienta, llena.

Ø  La vida abundante que recibe de Cristo cada día es su fuente esencial de milagros,  gozo y paz, y no depende de las circunstancias para ello.

 

 9.     El creyente espera que le asignen tareas; el discípulo es solícito en     asumir responsabilidades.

Ø  A lo largo de mi ministerio me he encontrado con personas que dicen:

-       "Pastor, cuando necesite de algo, solamente llámeme".

Ø  Luego se retiran sin la menor intención de participar, pero disque satisfechos de que por lo menos "se pusieron a la disposición de Dios". 

Ø  Lo cierto es que el discípulo hace tres cosas en este aspecto:

1.   Identifica necesidades.

2.   Usa los dones que Dios le ha dado para suplir esas necesidades.

3.   Y continúa su capacitación para darle a Dios el servicio que Él merece.

Ø  El discípulo sabe que no necesita de "cargos" eclesiásticos para servir a Dios, sino que busca servirlo con amor y excelencia.

 

10.    El creyente murmura y reclama; el discípulo obedece y se niega a sí mismo.

Ø  Estoy convencido de que uno de los pecados que más daño ha causado a la iglesia de todos los tiempos es la murmuración y el chisme.

Ø  Comprende y acepta que el discipulado significa abandonar toda ambición egoísta.

 

MATEO 16:24-28 Luego Jesús dijo a sus discípulos:

Si alguno de ustedes quiere ser mi seguidor, tiene que abandonar su manera egoísta de vivir, tomar su cruz y seguirme. Si tratas de aferrarte a la vida, la perderás, pero si entregas tu vida por mi causa, la salvarás. ¿Y qué beneficio obtienes si ganas el mundo entero pero pierdes tu propia alma? ¿Hay algo que valga más que tu alma? Pues el Hijo del Hombre vendrá con sus ángeles en la gloria de su Padre y juzgará a cada persona de acuerdo con sus acciones. Les digo la verdad, algunos de los que están aquí ahora no morirán antes de ver al Hijo del Hombre llegar en su reino. (N.T.V.)

 

CONCLUSION:

©      La salvación es gratis, pero el discipulado te va a costar todo lo que tienes.

©      El discípulo dinámico es ofertante y no demandante; es agradecido.

©      Tiene sentido de pertenecía y lo refleja en su amor, lealtad y fidelidad a Dios y a la iglesia en la que Él lo planto.

©      Es el anhelo de mi corazón que los pastores y líderes de las iglesias cristianas nos demos a la tarea de hacer discípulos, que por cierto fue el corazón de la gran comisión que nos encomendó nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

 

MATEO 28:19,20

Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. (V.R.V.)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad

 

 

Juan Manuel Lamus O.

       

 

sábado, 20 de septiembre de 2014

DOY GRACIAS POR TI

 

DOY GRACIAS POR TI

 

©      Una de las cosas más importantes que podamos hacer jamás es ser sinceramente agradecidos por nuestros amigos... y decírselo.

 

Mi buen amigo

Raras veces es la amistad como la tuya

Cuánto me gustaría ser

La ayuda que tú has sido para mí

 

De los tantos por los que oro, tú eres

Uno por el cual le pido a Dios

Ricas bendiciones, de las más selectas que posee

Y te conceda su benevolente cuidado...

 

Cuando yo recuerdo, de tanto en tanto,

Cómo has inspirado mi corazón

Me encuentro inclinado orando

Que Dios bendiga a mi amigo hoy

 

Con mucha frecuencia, ante su trono de Gracia,

Me viene el recuerdo de tu rostro

Y entonces, instintivamente, oro

Para que Dios te guíe por todo el camino...

 

Espero algún día, estar parado contigo

Delante del trono, a la diestra de Dios:

Y decirte, al final del camino:

Alabado sea el Señor, porque tú has sido mi amigo

 

A Dios Doy Gracias Por Ti

(Joseph Clark)

 

©      Las dos palabras más importantes: Muchas Gracias.

©      La palabra más importante: Nosotros

©      La menos importante: Yo

 

FILIPENSES 2:3

No sean egoístas; no traten de impresionar a nadie.

Sean humildes, es decir, considerando a los demás como mejores que ustedes. 

No se ocupen sólo de sus propios intereses, sino también procuren interesarse en los demás. (N.T.V.)

 

¡¡¡Feliz día del amor y la amistad!!!

 

Querido amigo… Doy gracias por ti

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad

Juan Manuel Lamus O.

         

viernes, 19 de septiembre de 2014

SEGUIDORES

SEGUIDORES

 

MARCOS 8:34,35 Y llamando a la gente y a sus discípulos, les dijo:

-       Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará. (V.R.V.)

 

©      ¿Creyente, cristiano o seguidor?

©      El discípulo dinámico es el verdadero seguidor de Cristo

Debemos entender el llamamiento, para ser verdaderos discípulos seguidores de Cristo. Me gusta usar la palabra "Creyente" cuando hablo de los hijos de Dios, ya que ella se refiere específicamente a quienes han creído en Jesucristo como Salvador. Es una población mucho más pequeña o reducida, que aquellos que se autodenominan "Cristianos".

©      ¿Pero sabía usted que aun menor es el número de quienes pueden ser llamados legítimamente "Seguidores"?

Son aquellos que obedecen con pasión la Voluntad de Cristo en todas las cosas.

©      ¿Es usted un creyente, un cristiano o un seguidor?

 

Confiar en Jesucristo es fundamental, pero es solo el primer paso de la fe. Nuestro objetivo primordial es hacer el largo viaje de la vida siguiendo las pisadas del Señor, honrándole con nuestras acciones y palabras, y creciendo siempre en sabiduría. La vida de un seguidor está resumida en la frase obediencia total. De hecho, el Señor define como cristianos verdaderos a quienes demuestran su amor por Él guardando Su Palabra (Juan 14:23).

Cuando se trata de obedecer a Dios, hay en realidad solo dos respuestas:

©      "Sí" o "No".

 

Es tentador decir: "Sí, pero…", como hicieron algunos discípulos potenciales del Señor Jesús, pero esa es una manera indirecta de decir "No" (Lucas 9:59). Los seguidores verdaderos siguen siendo fieles al plan del Señor, ya sea fácil o difícil. Y además, lo proclaman tanto en la bendición como en la calamidad y van incluso a donde Él los esté llevando. Los seguidores verdaderos buscan al Señor porque saben que la recompensa es una relación más estrecha con Él. No esperan únicamente pasar la eternidad con Dios, sino que entienden que la eternidad comienza cuando lo acompañan en la senda recta que Él ha puesto delante de ellos.

 

CONFESIÓN DE FE:

PROCURARE SER UN DISCÍPULO DINÁMICO SEGUIDOR DE CRISTO Y NO TAN SOLO UN CRISTIANO CREYENTE, TRABAJARE CON DECISIÓN Y OBEDIENCIA, PARA LOGRAR ACTUAR COTIDIANAMENTE DE MANERA QUE SE REFLEJE EL CRISTO QUE HAY EN MÍ.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Luz del Mundo (Juan 8:12). Sí, mi Señor y Salvador, Tu lo dijiste en tu Palabra: "Yo soy la luz del mundo. Si ustedes me siguen, no tendrán que andar en la oscuridad porque tendrán la luz que lleva a la vida". Gracias Dios mío por tan grande promesa, la luz que nos lleva a la vida, yo creo que esa eres Tú, y por eso determino seguirte sin condición por la senda recta y prospera, pues estoy seguro y convencido que me llevara a cumplir el propósito por el cual me has llamado. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por llamarme a ser tu seguidor, un verdadero discípulo dinámico Tuyo. Amén.

 
Juan Manuel Lamus O.

       

 

jueves, 18 de septiembre de 2014

DILEMA

 

DILEMA

 

DANIEL 1:3-8 El rey ordenó a Aspenaz, jefe del personal de la corte, que eligiera entre los israelitas de estirpe real o de familias nobles algunos jóvenes sin defectos físicos y de buena presencia, que estuvieran instruidos en todas las ramas del saber y que fueran inteligentes y perspicaces, capaces de estar al servicio de la corona y de aprender la literatura y la lengua de los caldeos. El rey ordenó que se les diera una ración diaria de la comida y del vino que se servían en la mesa real. Mandó también que fueran educados durante tres años antes de ponerlos al servicio del rey. Entre aquellos jóvenes había unos que procedían de Judá, y se llamaban Daniel, Ananías, Misael y Azarías. El jefe del personal de la corte les puso otros nombres: a Daniel lo llamó Baltasar; a Ananías le puso Sadrac; a Misael, Mesac; y a Azarías, Abednegó. Daniel decidió no contaminarse con la comida y el vino de la mesa real, y pidió al jefe del personal que le permitiera no contaminarse. (B.L.P.H.)

 

©      Que dilema… ¿Obedecer a Dios u obedecer al mundo?

La historia de Daniel ilustra algunos elementos clave de la obediencia. Vemos al sabio joven hacer lo que el Señor le mandaba, de la manera y en el momento correctos.

 

Daniel sabía que la ley de Dios prohibía comer alimentos ofrecidos a los ídolos. Pero él estaba cautivo en Babilonia, una nación que adoraba dioses falsos, y pronto enfrentó una difícil decisión. El rey Nabucodonosor había ordenado que los manjares más selectos fueran enviados a Daniel después de haber sido presentados a los ídolos.

©      ¿Era mejor obedecer al Señor y arriesgarse a la ira del rey, o desobedecer a Dios y agradar al gobernante?

En apariencia, el dilema de Daniel era acerca de una comida que no aceptaba. Pero en realidad se trataba de su lealtad a Dios. Podía haber racionalizado la desobediencia a la orden divina diciéndose a sí mismo que era un súbdito y que no tenía otra opción. Pero decidió no comer la comida del rey y buscó la manera de honrar al Señor obedeciendo su ley.

 

Hoy día, muchas cosas que nuestro mundo encuentra aceptables están fuera de los límites protectores de Dios para sus hijos. Algunas no son buenas para nosotros, y otras no lo honran a Él. Nuestro deseo, como cristianos, es obedecer al Señor, pero nuestra carne quiere que nos agrademos a nosotros mismos y a los demás. Pero negarse a sí mismo y obedecer a Dios, es siempre la decisión correcta. Para ser como Daniel, debemos aplicar siempre las Sagradas Escrituras a nuestras decisiones. Luego, cuando vengan los problemas, tendremos la valentía de obedecer a Dios.

 

CONFESIÓN DE FE:

A MI PADRE CELESTIAL LE AGRADA QUE TENGA UN ESTILO DE VIDA DE OBEDIENCIA COMO LA DE DANIEL; ES POR ESO QUE HOY RESUELVO EL DILEMA DE OBEDIENCIA AL MUNDO O A ÉL, MANTENIÉNDOME FIEL A SUS MANDATOS Y ENSEÑANZAS.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Emunah, el Dios Fiel (Deuteronomio 32:4). Tu, mi Señor, eres completamente confiable, puedo confiar en Ti completamente, en esta vida y en el destino eterno, pues Tus obras son perfectas. Todo lo que haces es justo e imparcial, eres Dios Fiel, nunca actúas mal; ¡Oh mi señor qué justo y recto eres Tú! Es por la convicción que tengo de lo buena, perfecta y agradable que es Tu voluntad, que hoy decido ser completamente leal y obediente a Ti y no al mundo, seguro de que además de agradarte cosechare lo que la fidelidad y lealtad a Ti me puedan deparar. Gracias mi amado Señor y Salvador Jesucristo. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

         

 

miércoles, 17 de septiembre de 2014

TIRÓN

 

TIRÓN

 

HECHOS 6:4 Así podremos nosotros dedicarnos a la oración y a la proclamación del mensaje. (B.L.P.H.)

 

©      De cómo escuchar el llamado.

©      ¿Qué preferir, un tirón en el corazón o la voz apacible y delicada del Señor?

Ø  Moisés escucho la voz de Dios desde una zarza ardiente (Éxodo 3).

Ø  Isaías tuvo una visión del trono celestial (Isaías 6).

 

Sin embargo, la mayoría de quienes obedecen al Señor para ir al campo misionero, reconocen su llamado por un tirón constante en el corazón. Es un susurro en su espíritu que les dice:

©      ¿Cómo oirán sin haber quien les predique? (Romanos 10:14).

 

Es mejor si el Señor no tiene que utilizar un recurso severo para captar nuestra atención. Piense en el obstinado Saulo, quien necesitó que le hablara duro y lo cegara temporalmente para ponerlo en el campo misionero (Hechos 26:13-18).

©      ¡Yo prefiero escuchar el silbo apacible y delicado del Señor!

 

Podemos tratar de ignorar el tirón en el corazón, evadir la pregunta con actividades, o satisfacerla dando dinero, en lugar de darnos a nosotros mismos. Algunos dicen no, pero el llamado sigue. La voluntad de Dios es definitiva, y Su plan es firme; a pesar de que podemos correr, no podemos escapar de Su llamado a obedecer (Jonás 1:1; 3:1). El sendero de la obediencia se caracterizará, sin duda, por los desafíos. Pero las dificultades son parte de la vida: en el hogar o en el extranjero, en el trabajo misionero o en el trabajo normal. Por fortuna, las recompensas son mayores que cualquier dificultad. Recuerde que Cristo prometió a Pedro un rendimiento centuplicado por su inversión en el Reino (Marcos 10:28-30). Llevar el evangelio es una gran oportunidad de servir a Dios.

 

©      ¿Qué mejor manera de darle las gracias por salvarnos y por escribir nuestro nombre en el "Libro de la Vida", que compartir esa experiencia con los demás?

Si la voz apacible y delicada del Señor le está llamando, diga que sí, y vea qué obra tan maravillosa y transformadora de vida podrá Él hacer por medio de usted.

 

CONFESIÓN DE FE:

SI LA VOZ APACIBLE Y DELICADA DEL SEÑOR ME ESTÁ LLAMANDO,  YO RESPONDERÉ AFIRMATIVAMENTE, SEGURO QUE TENDRÉ EVIDENCIAS CLARAS DE LA OBRA TAN MARAVILLOSA Y TRANSFORMADORA DE VIDA QUE PODRÁ HACER ÉL AL DISPONERME A SERVIRLE.

 

ORACIÓN:

Dios Todopoderoso, Elohim Chaiyim, Dios Viviente (Jeremías 10:10). Dios y Señor mío, Dios verdadero, Dios vivo y Rey eterno eres Tú; estoy totalmente convencido, mi Señor y Salvador Jesucristo, que estás vivo y eres el dador de vida, has creado la vida y todo lo que vive y quieres dar vida eterna y abundante a los que en Ti creemos y en Ti confiamos. Por eso hoy vengo en acción de gracias y adoración a Tu Presencia adquiriendo el compromiso del llamado que me has hecho con Tu delicada y apacible voz para llevar Tu mensaje al mundo sin condición. Gracias mi amado Señor y Salvador Jesucristo por hacerme parte de tu obra redentora. Amén.


Juan Manuel Lamus O.