miércoles, 3 de febrero de 2016

LA ADVERSIDAD

 

2 CORINTIOS 12:7-10 Aun cuando he recibido de Dios revelaciones tan maravillosas. Así que, para impedir que me volviera orgulloso, se me dio una espina en mi carne, un mensajero de satanás para atormentarme e impedir que me volviera orgulloso. En tres ocasiones distintas, le supliqué al Señor que me la quitara. Cada vez Él me dijo: 

-     Mi gracia es todo lo que necesitas; mi poder actúa mejor en la debilidad. 

Así que ahora me alegra jactarme de mis debilidades, para que el poder de Cristo pueda actuar a través de mí. Es por esto que me deleito en mis debilidades, y en los insultos, en privaciones, persecuciones y dificultades que sufro por Cristo. Pues, cuando soy débil, entonces soy fuerte. (N.T.V.)

 

©  La adversidad como protección del orgullo.

Una de las razones por la que Dios permite la adversidad en nuestras vidas es para vencer nuestro orgullo. Pablo experimentó esta clase de intervención Divina por la presencia de lo que él llamo "un aguijón en mi carne" (Vs.7). El Señor utilizó el dolor en la vida de Pablo para preservar su utilidad como siervo de Cristo.

 

Usualmente no entendemos lo que está en juego cuando dejamos que el orgullo eche raíces en nosotros. Eso afecta la manera como Dios se relaciona con nosotros, porque Él "resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes" (Santiago 4:6). Si el cristiano deja que el orgullo se arraigue y crezca, el Señor le pondrá en un rincón sin llegar a percatarse de todo lo que Dios quiso hacer en y por medio de él. En esencia, desaprovechará su llamamiento y se volverá inútil para el Reino, y aunque el mundo lo siga viendo como un triunfador, a los ojos de Dios su ministerio carecerá de valor porque lo realizará motivado por sus propios intereses y con sus propias capacidades.

 

©  ¿Puede usted ver cuánto estuvo en juego para Pablo, y para los creyentes a lo largo de la historia?

El apóstol fue el instrumento escogido por Dios para formar iglesias y escribir epístolas que se convertirían en una parte significativa del Nuevo Testamento. Cuando entendió la razón para su "aguijón", reaccionó con absoluta confianza y gratitud por la protección del Señor. A cada uno de nosotros se nos ha dado oportunidades para servir y áreas de influencia, pero el orgullo obstaculiza el propósito del Señor para nuestras vidas. Si llegan problemas, pruebas y aflicción a su vida, humíllese de inmediato para que Él pueda usarle poderosamente.

 

CONFESIÓN DE FE:

NO PERMITIRÉ QUE EL ORGULLO INUNDE MI CORAZÓN Y SE CONVIERTA EN UNA PIEDRA DE TROPIEZO PARA EL PROPÓSITO QUE DIOS TIENE CON MI VIDA, PERO SÍ QUE LAS ADVERSIDADES ME SIRVAN DE PROTECCIÓN PARA ESE ORGULLO.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Elohim Mauzi, Dios de mi Fortaleza (Salmo 27:1). Padre y Dios mío, Tu, El Fuerte, deseas hacernos fuertes, y tal vez utilices las adversidades en nuestra vida con ese objetivo, así que cuando nos damos cuenta que somos débiles, Tu puedes hacernos fuertes pues te glorificas en nuestras debilidades. Gracias mi Rey y Señor porque es ahí, cuando me encuentro en medio de la adversidad o la debilidad que puedo decir: ¡Fuerte soy! Gracias mi amado Señor y Salvador Jesucristo porque estoy caminando de tu mano y se que siempre me proteges, y primero que todo, de mi orgullo. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

  

martes, 2 de febrero de 2016

COMISIÓN

 

MATEO 28:18,20 Y Jesús se acercó y les habló diciendo:

-      Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. (V.R.V.)

 

©  Jesucristo nos ordenó y dejó una gran comisión: llevar el evangelio al mundo.

Cuando un maestro manda una tarea, los buenos estudiantes la toman en serio, hacen lo pedido, hacen el mayor esfuerzo, y terminan el trabajo a tiempo.

 

Antes de ascender al cielo Cristo nos dio un mandamiento, una comisión para llevar a cabo en realidad, pero a muchos cristianos no les entusiasma mucho realizarla. Cristo dijo a sus seguidores que llevaran las buenas nuevas de salvación, e hicieran discípulos en todas las naciones. Algunos creyentes se dedican de veras a esta comisión, pero muchos están demasiado ocupados o son demasiado tímidos para dedicar sus vidas de esta manera.

 

Si queremos imitar a Jesucristo (Juan 13:15), nuestras acciones y palabras deben tocar a las personas como Él lo hizo. Aquellos alcanzados por el amor del Salvador fueron cambiados para siempre. Como sus seguidores, tenemos al Espíritu Santo morando en nosotros; significa que tenemos acceso al mismo poder que resucitó a Cristo de los muertos (Romanos 8:11). Al compartir el evangelio, dar aliento y ofrecer consuelo, nosotros podemos también impactar las vidas de otros. Cristo ordenó llevar las buenas nuevas a todas las naciones. Por supuesto, no todos pueden ir a otro país, algunos creyentes escucharán el llamado de Dios e irán, otros se quedarán, pero siguen siendo llamados a tocar a quienes les rodean. También pueden ayudar económicamente o con sus oraciones a llevar el evangelio y expandir así el Reino de Dios. Nuestro Señor Jesucristo habló en serio cuando dijo a sus seguidores que llevaran el evangelio.

Piense en cómo gasta usted su tiempo y su dinero:

©  ¿Indica esto obediencia a la comisión más importante que ha recibido?

©  ¿Qué cambios debe hacer para dar prioridad a la orden del Señor?

 

CONFESIÓN DE FE:

SERÉ UN DISCÍPULO OBEDIENTE A LA ORDEN DE JESÚS, IRÉ Y LLEVARE A CABO LA GRAN COMISIÓN CON DENUEDO, ES DECIR CON AMOR, CONOCIMIENTO, RESPONSABILIDAD Y DILIGENCIA.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Rabí, El Maestro de maestros (Mateo 23:8). Mi Señor y Salvador Jesucristo tu eres el Camino, la Verdad, y la Vida; el único camino al cielo, la única fuente de verdad, y el fundamento de toda la vida. Yo lo creo y por eso lo confieso, pero además se que debo llevar esta verdad, como Tú lo has ordenando, a aquellos que te necesitan y están esperando algún discípulo tuyo, obediente y agradecido, que no tenga vergüenza de testificar todo lo que has hecho en su vida y como la has impactado y transformado, es decir no ser tan solo un oidor de la Palabra, sino un hacedor de ella. Gracias mi amado Señor Jesús por escogerme para llevar a cabo tu Gran Comisión. Amén.


Juan Manuel Lamus O.


lunes, 1 de febrero de 2016

GENEROSOS

 

2 CORINTIOS 9:6-8 Recuerden esto: el que siembra poco, cosecha poco, pero el que siembra mucho, cosecha mucho. Cada uno debe dar lo que en su corazón ha decidido dar y no lo haga con tristeza ni por obligación. Dios ama a los que dan con alegría. Dios tiene el poder de darles más bendiciones de las que necesitan para que siempre tengan lo suficiente para ustedes y también para que puedan ayudar generosamente a toda buena causa. (P.D.T.)

 

©  Siendo generosos al sembrar, cosecharemos generosamente.

Nuestra cosecha siempre es proporcional a lo sembrado previamente. Nunca se puede cosechar algo que no se haya sembrado. A todos nos gusta recibir una cosecha abundante, pero muchas veces somos escasos en nuestra siembra.

 

©  El contexto del pasaje que estudiamos hoy, se refiere a invertir en el Reino de Dios económicamente y darle al Señor lo que le corresponde.

Muchos cristianos son tan "espirituales" que se enojan cuando en la iglesia local donde asisten se les enseña a dar económicamente para la obra de Dios y la extensión de su Reino. Pareciera como que la faz económica no pudiera ser controlada por la presencia de Dios. El mundo espiritual es tan real como el natural y cuando el Señor nos anima a hacer algo, vale la pena obedecerle pues posteriormente resultaremos muy bendecidos. Dios a usted le ha bendecido económicamente durante los últimos años, y eso ha sido para que no solo usted tenga para suplir sus propias necesidades sino principalmente para que usted invierta en el Reino del Dios para el avance del Evangelio de Jesucristo.

 

Por cierto no se necesita ser rico y vivir en abundancia para ser generoso. Uno puede aun dar en tiempos de necesidad, pues la generosidad no es cuestión de cuánto dinero tenga en el banco sino de la disposición del corazón. El cristiano agradecido es un cristiano dador que no se cansa de invertir en el Reino de Dios.

©  Renuncie en este día a todo espíritu de avaricia y deje de ser un retenedor, pues el Señor lo ha llamado a ser un cristiano generoso que glorifique Su Nombre.

 

CONFESIÓN DE FE:

SIEMBRO GENEROSAMENTE PARA GLORIFICAR A DIOS Y CON LA CERTEZA DE COSECHAR GENEROSAMENTE DE SU PARTE, ADEMÁS LO HAGO CON ALEGRÍA DE CORAZÓN Y CONVICCIÓN DE ESPÍRITU.

 

ORACIÓN:
Padre Celestial, Jehová Jireh, Dios que provee (Génesis 22:14). Señor mío y Dios mío, Adonai, se que todo lo ves y estas consciente de nuestros problemas y necesidades, así que te has comprometido a proveer para las necesidades de tu pueblo, los que en Ti creemos y en Ti confiamos. Es por eso mi amado Señor, que en este día te entrego mi avaricia y todo espíritu egoísta, retenedor, que me impide devolverte algo de todo lo que Tú me has dado primero. Haz de mi un cristiano generoso y dador, y por mi obediencia sobreabundantemente bendecido, se que Tu eres un Dios fiel, que cumples lo que prometes y das en abundancia, igualmente yo quiero ser fiel a Ti y comprometido con tu Reino sembrando abundantemente, pon en mi tanto el querer como el hacer. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

 

domingo, 31 de enero de 2016

EL VALOR DE LA UNIDAD

 

©  Leí el siguiente párrafo en un artículo que habla de enseñar valores en la escuela:

"La unidad es armonía entre las personas de un grupo. La unidad se mantiene al concentrar energía y dirigir el pensamiento, al aceptar y apreciar el valor de la rica indumentaria de los participantes y la contribución única que cada uno puede hacer y al permanecer leal no sólo el uno al otro sino también a la tarea".

 

©  Si la comparamos con la concepción bíblica de Jesús esta frase tiene un sentido extraordinario.

 

FILIPENSES 2:1-2 Por tanto, si sienten algún estímulo en su unión con Cristo, algún consuelo en su amor, algún compañerismo en el Espíritu, algún afecto entrañable, llénenme de alegría teniendo un mismo parecer, un mismo amor, unidos en alma y pensamiento. (N.V.I.)

 

1. La unidad es armonía

 

Ø  La armonía, en la terminología musical, es el arte de combinar varios sonidos simultáneamente, formando grupos de sonidos o acordes (tres o más sonidos ejecutados simultáneamente) que se suceden e interrelacionan de acuerdo a determinadas normas.

Ø  La armonía en la unidad está dada en el compañerismo que de común acuerdo el cristiano acepta de parte de Dios.

Ø  Tiene un swing y un ritmo que no es perturbado por ruidos extraños, sino acordes, que se complementan.

Ø  Muchas veces, cuando hay unidad, es decir, armonía, el producto final será la alegría y el gozo de pertenecer a la familia de Dios, al proyecto en el que se trabaja, al equipo deportivo de la ciudad o a un grupo de vecinos que nos reunimos por propuestas en común para mejorar nuestra sociedad.

Ø  Se produce ese afecto entrañable del que habla el apóstol Pablo a los filipenses y se ve al conjunto como un rompecabezas, de piezas diferentes que encajan a la perfección.

 

2. La unidad dirige el pensamiento

 

Ø  También el apóstol señala que esa alegría provoca un mismo parecer, un mismo amor, unidos en alma y pensamiento.

Ø  No significa que todos somos robots compartimentados, sino que frente a la diversidad de pensamiento podemos estar unidos en un mismo amor, en un mismo parecer, hacia un mismo objetivo a alcanzar.

Ø  Sin dudas, es el elemento que más nos cuesta asumir a la hora de allanar diferencias.

Ø  A veces en nuestras tareas tenemos colaboradores que vislumbran la meta de manera diferente, pero que siguen el lineamiento que nos es impartido.

Ø  Es muy enriquecedor cuando sometemos nuestros pareceres a un mismo pensamiento o un mismo objetivo.

Ø  Todos jalando hacia el mismo lado, los resultados son mayores de los esperados.

 

3.   Permanecer leal no sólo el uno al otro sino también a la tarea

 

Ø  La lealtad que Dios espera de nosotros tiene que ver con la consideración del otro como mayor a mí (Filipense 2:3,4).

Ø  Y de mi capacidad puesta en cuidar de los intereses propios, los intereses de Dios y los intereses del prójimo.

Ø  La lealtad que podemos practicar con nuestro cónyuge, con nuestros hijos, con nuestros amigos, con nuestros jefes y subalternos es considerar al otro sobre mi propio interés personal.

Ø  En una empresa, el dueño espera de sus empleados la misma lealtad, que los obreros esperan de sus jefes.

Ø  Es como un reloj que cada engranaje depende del otro próximo o anterior a sí.

Ø  Si uno solo de los engranajes decide ir en el sentido contrario, toda la maquinaria deja de funcionar.

Ø  Ese engranaje es desleal a la tarea que debe cumplir y ya no hay armonía, ni unidad de criterio, ni propósito.

 

4. El valor de la unidad

 

Ø  Juan 17 habla de la relación entre Dios Padre y Jesús, como de Jesús y sus discípulos y el pedido al Padre por parte del Hijo, para que sus discípulos fueran uno también con el Padre.

Ø  Parece un trabalenguas, o un juego de palabras de ingenio, pero es sencillo.

Ø  El Martín Fierro dice:

©      "Los hermanos sean unidos, porque esa es la ley primera. Tengan unión verdadera, en cualquier tiempo que sea, porque si entre ellos pelean, los devoran los de afuera".

 

©      Hablar de Jesucristo no alcanza si no va acompañado de una praxis que muestra al propio Jesús actuando en la vida de las personas.

Ø  Cuando el Espíritu Santo obra el amor entrañable cubre toda diferencia y hace que podamos deponer nuestra actitud de sacar ventaja en la desunión.

Ø  Muchas veces anhelamos la unidad, pero nos olvidamos del profundo significado que tiene ese anhelo.

Ø  Ser uno para que el mundo crea, significa amar sin recibir nada a cambio. 

Ø  Tengan unión verdadera, en cualquier tiempo que sea, porque si entre ellos pelean, los devoran los de afuera, no vale sacar lo propio si perdemos todo en ello.

 

©  Ser uno con Jesús significa ser enviado como agente de paz.

Ø  Ser uno para que el mundo crea significa llevar el mensaje de la cruz.

Ø  Y ser uno en una compañía significa llevarla hasta el éxito que sobrepasa lo meramente comercial, sino que se distingue por una eficiencia que reconoce la diversidad y la importancia que las personas tienen.

Ø  Más aún cuando estas personas pueden ir juntas hacia la meta trazada, sumando las fuerzas individuales con un propósito: ¡ya no lo devora el de afuera!

 

5. Unos a otros

 

Pablo recomienda que miremos al otro con mayor amor, en el vínculo de la paz. Sin lugar a dudas porque en esto radica la unidad ¿no cree? Veamos

 

COLOSENSES 3:12-17

Dado que Dios los eligió para que sean su pueblo santo y amado por Él, ustedes tienen que vestirse de tierna compasión, bondad, humildad, gentileza y paciencia. Sean comprensivos con las faltas de los demás y perdonen a todo el que los ofenda. Recuerden que el Señor los perdonó a ustedes, así que ustedes deben perdonar a otros. Sobre todo, vístanse de amor, lo cual nos une a todos en perfecta armonía. Y que la paz que viene de Cristo gobierne en sus corazones. Pues, como miembros de un mismo cuerpo, ustedes son llamados a vivir en paz. Y sean siempre agradecidos. Que el mensaje de Cristo, con toda su riqueza, llene sus vidas. Enséñense y aconséjense unos a otros con toda la sabiduría que Él da. Canten salmos e himnos y canciones espirituales a Dios con un corazón agradecido. Y todo lo que hagan o digan, háganlo como representantes del Señor Jesús y den gracias a Dios Padre por medio de Él. (N.T.V.)

 

©  Se nos hace poco fácil este postulado, pero es sumamente efectivo.

Ø  Porque nos recuerda el valor de las personas por lo que son, y no por lo que tienen.

 

©  Dos condiciones innegociables para la unidad: tolerarse y amarse unos a otros.

Ø  Un bien invalorable: el poder de la Palabra para alcanzar sabiduría.

Ø  Una acción que no debe faltar: la gratitud de corazón hacia Dios.

 

©  Este es el valor de la unidad:

¡¡¡La vida de una persona transformada por el mensaje de la Cruz,

que ama sin pedir nada a cambio!!!

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

  

sábado, 30 de enero de 2016

DOS CLASES DE PERSONAS

 

En la vida hay dos clases de personas....

¿A cuál perteneces?

 

Los que pasan la vida soñando…

©      y los que dan vida a sus sueños.

Los que sueñan con logros…

©      y los que logran sus sueños.

Los que siguen un legado…

©      y los que lo dejaron.

Los que ven para poder creer…

©      y los que creen antes de ver.

Los que te pisan al subir…

©      y los que suben a ayudar.

Los que te dan confianza…

©      y los que te la quitan.

Los que dan sin pedir a cambio…

©      y los que te piden el cambio.

Los que escogen una de dos…

©      y los que toman las dos.

Los que se asoman por la ventana…

©      y los que se salen por ella.

Los que hacen, se reproducen y mueren…

©      y los que nacen, producen y nunca mueren.

Los que siguen el camino y terminan perdiéndose…

©      y los que abren el camino.

 

©©©Y los que han decidido seguir a Jesús quien es el verdadero camino©©©

A estos últimos nada ni nadie, los hace retroceder

 

¡¡¡Decide hoy ser de los del segundo grupo y verás un cambio total en tu vida!!!

 

SALMO 1

Qué alegría para los que no siguen el consejo de malos, ni andan con pecadores, ni se juntan con burlones; sino que se deleitan en la ley del Señor meditando en ella día y noche. Son como árboles plantados a la orilla de un río, que siempre dan fruto en su tiempo. Sus hojas nunca se marchitan, y prosperan en todo lo que hacen.

¡No sucede lo mismo con los malos! Son como paja inútil que esparce el viento. Serán condenados cuando llegue el juicio; los pecadores no tendrán lugar entre los justos. Pues el Señor cuida el camino de los justos, pero la senda de los malos lleva a la destrucción. (N.T.V.)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

  

viernes, 29 de enero de 2016

LOS CAMINOS

 

MATEO 7:13,14 Entren por la puerta estrecha. La puerta que conduce a la perdición es ancha, y el camino fácil, y muchos son los que pasan por ellos. En cambio, es estrecha la puerta y angosto el camino que llevan a la vida, y son pocos los que los encuentran. (B.L.P.H.)

 

©  Los verdaderos discípulos de Cristo, los seguidores, siguen su camino sin condición.

A pesar de que el Señor derrama su bondad sobre todos los hombres, la capacidad de percibirla y disfrutarla está limitada por la negativa a adorarle como Dios. Para experimentar la plenitud de su bondad, debemos honrarlo eligiendo el camino de la sumisión y la obediencia. El Señor jamás negará el bien a los que andan en integridad con Él.

 

Con amor y sabiduría, el Padre ha creado específicamente un camino para cada uno de sus hijos. Porque no hay dos personas iguales, cada senda se verá diferente. Lo que puede ser mejor para una persona, puede no ser bueno para otra. La comparación de los caminos de Dios en vidas diferentes sólo conducirá al desaliento y a hacer juicios equivocados. No tenemos ni la sabiduría ni la perspectiva eterna para entender por qué el Señor conduce a algunas personas por caminos de dolor y adversidades, pero podemos saber que Él siempre es bueno y que al ser verdaderos discípulos, es decir seguidores de Jesús, lo podremos entender fácilmente. Cada paso en el camino de Dios representa una decisión deliberada de seguirlo. Por mirar a nuestro alrededor en vez de fijar nuestra mirada en Jesucristo, podemos comenzar a pensar que nos estamos perdiendo de algunas experiencias o cosas realmente buenas. Si dejamos el camino que el Señor nos muestra para seguir uno que se ve mejor, perderemos sus maravillosas y abundantes bendiciones y descubriremos, como Adán y Eva, que cualquier otro camino lleva a la destrucción.

Tome tiempo para preguntarse regularmente:

©  ¿Estoy en el camino que el Señor ha elegido para mí? o

©  ¿He tomado un desvío para seguir otra dirección que parece buena?

Hacernos nuestro propio camino y hacer caso omiso de la bondad y la abundancia del de Dios, es una locura, pues solo Él conoce el camino que sus discípulos, es decir sus seguidores, deben tomar.

 

CONFESIÓN DE FE:

SÉ QUE EL CAMINO QUE EL SEÑOR JESÚS ME MARCA ES EL ADECUADO; ASÍ QUE LO SEGUIRÉ CON SUMISIÓN Y OBEDIENCIA, YA QUE ES SEGURO, AGRADABLE Y PERFECTAMENTE DISEÑADO PARA MÍ COMO UN VERDADERO DISCÍPULO Y SEGUIDOR DE CRISTO.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Emanuel, Dios con nosotros (Isaías 7:14). Mi amado Rey y Señor, se que Tu eres el camino, la verdad y la vida, tu Palabra lo dice y yo lo creo (Juan 14:6). Hoy quiero darte gracias por marcar un camino definido para mi vida y la de todos aquellos que han decidido con carácter y conocimiento de lo que has representado para sus vidas, seguirte sin condiciones y con un corazón integro y agradecido, es decir tus verdaderos discípulos, tus seguidores. Tu, Padre Celestial, eres infinito en sabiduría, por lo cual tengo toda mi confianza y mi esperanza puesta en ti, con la seguridad que me conduces por el camino de justicia, amor, bondad y enseñanza, y que es el mejor para mí. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

  

jueves, 28 de enero de 2016

LA AFLICCIÓN

 

JUAN 16:33 "Estas cosas os he hablado para que mi tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo". (V.R.V.)

 

©  De cómo confiar en el Señor a pesar de la aflicción.

Lo que el Señor habló y quedo registrado en la Biblia, son palabras de confianza y de seguridad; Él dijo:

-   "Lo que les he hablado ha sido para que en mí tengan paz".

Nuestra paz no está en el mundo, ni en el éxito, ni en los negocios, ni en las posesiones, ni en la familia, ni en los amigos y ni siquiera en el país de donde somos o donde vivimos. Nuestra paz está en el Señor y Él habló palabras de paz, que traen primero paz a nuestro espíritu y luego a todo nuestro ser. El luego aclaró:

-   "En el mundo tendréis aflicción".

Ya está escrito, en el mundo encontraremos aflicción, ¿Por qué?

Porque este mundo, hablando como sistema de vida, solo está regido por el egoísmo, el pecado y la competencia. Es una selva donde logra vivir el más poderoso y fuerte. El débil está a merced de estos enemigos. No hay paz, solo aflicción. Si yo quiero alcanzar lo que el mundo me ofrece y que no me lo presenta como aflicción, tengo que hacerme amigo del mundo, pero si yo me hago amigo del mundo, me constituyo enemigo de Dios, si me hago amigo de Dios, entonces encontraré enemigos en todas partes. Cada esquina se podrá convertir en una emboscada.

 

La aflicción no solamente viene del mundo, sino que al mirar dentro de nosotros descubrimos que aún el corazón es engañoso sobre todas las cosas y desesperadamente malvado y su trabajo también será llevarnos a la aflicción y la desilusión.

©  ¿Hay esperanza entonces para nosotros?

Si he sido llamado a vivir en este mundo y Jesús mismo dijo que en el mundo tendré aflicción, entonces…

©  ¿Cuál es mi esperanza para mi hoy?

Gracias a Dios que si hay esperanza. El mismo dijo:

-   "Más confiad, yo he venció al mundo".

Esto nos dice que el Señor es más fuerte que el mundo y si el mundo nos trae aflicción, Jesús, quién venció a este mundo, nos trae paz. La paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento nos cubrirá y envolverá con poder y fuerza.

 

CONFESIÓN DE FE:

LA FUERZA DE DIOS ES MÁS GRANDE QUE LA AFLICCIÓN, SU PODER ES MÁS INMENSO QUE LA BATALLA, SU MANO SE EXTIENDE COMO SE EXTENDIÓ PARA RECOGER A PEDRO CUANDO SE HUNDÍA EN EL MAR Y ESTA PROMESA ES PARA MÍ. HOY A PESAR DE LA AFLICCIÓN CONFIARÉ SIN CONDICIÓN.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Jehová Shalom, Dios de Paz (Jueces 6:24). Mi amado Rey y Señor, hoy vengo a darte gracias por la paz que me das, esa que sobrepasa todo entendimiento, esa paz que va más allá de la aflicción que el mundo me ofrece. Si, es cierto que en el mundo encuentro aflicción, pero mi confianza crece cuando recuerdo que Tú venciste al mundo que me aflige y en esta confianza quiero permanecer y vivir por siempre. La confianza que viene de Ti, es confianza fuerte y grande que llena y satisface. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por esa convicción que me das hoy, de confiar a pesar de la aflicción. Amén.


Juan Manuel Lamus O.