domingo, 12 de junio de 2016

UNA ACTITUD DE FE ANTE LA ADVERSIDAD

 

PROVERBIOS 23:23,24

Adquiere la verdad y nunca la vendas; consigue también sabiduría, disciplina y buen juicio.

El padre de hijos justos tiene motivos para alegrarse. ¡Qué satisfacción es tener hijos sabios! (N.T.V.)


©  ¿Qué determina el que seamos perdedores o vencedores? Nuestra actitud.

 

Ø  Dios nos creó con las condiciones para ser ganadores, no fracasados.

Ø  Nos concibió con todas las condiciones para salir adelante, por encima de las circunstancias que enfrentemos cualesquiera que sean.

 

Lamentablemente la condición de pecado del género humano le lleva a dejarse dominar por los pensamientos de derrota que siembra nuestro enemigo espiritual, si se lo permitimos. Es su forma de atacar nuestro presente y futuro, sembrando pensamientos orientados al fracaso.


©  El autor y conferencista, Chris Gardner, relata una escena de su vida que me llama mucho la atención:

"Un periodista me sorprendió alguna vez con la pregunta respecto a cómo yo había podido mantenerme con la cabeza en alto en momentos en los que mi hijo y yo estábamos, desamparados, sin vivienda. En la calle. Él quería saber cómo nos habíamos sobrepuesto a la vergüenza. Mi respuesta inmediata fue:

-  Espera un momento, estábamos sin casa pero no sin esperanza. La esperanza fue algo que siempre tuvimos.

Él se sorprendió y no podía entender cómo eso era posible, ni siquiera cuando yo resalté que el estado de necesidad nunca define quiénes somos. Lo que realmente lo define es nuestra actitud. Mi actitud ante la situación era concebirla como algo temporal, y una verdadera oportunidad de cambiar…"

(Chris Gardner. "Comienza donde estás")

 

Piense en el asunto nuevamente…

©  Actitud.

Ø  Una palabra que marca la diferencia.

Ø  Es lo que nos permite, de acuerdo a como asumamos todo en la vida, caer en el estancamiento, retroceder, o por el contrario avanzar en dos direcciones:

©  El crecimiento personal y espiritual.

 

En la Biblia, que es el libro de los triunfadores, aprendemos la importancia de cambiar nuestra actitud, según el pasaje que estudiamos hoy.


1. ¿Cuándo cambia nuestra actitud?


Ø  Cuando hacemos un detenido análisis de nuestra vida, identificamos errores, incluso nuestra perspectiva frente a la vida, y nos disponemos a imprimir cambios en nuestra forma de pensar y de actuar.


©  El Señor Jesucristo enfatizó la importancia de que pongamos en orden nuestro mundo interior.

 

LUCAS 6:43-45

Un buen árbol no puede producir frutos malos, y un árbol malo no puede producir frutos buenos.  Al árbol se le identifica por su fruto. Los higos no se recogen de los espinos, y las uvas no se cosechan de las zarzas.  Una persona buena produce cosas buenas del tesoro de su buen corazón, y una persona mala produce cosas malas del tesoro de su mal corazón. Lo que uno dice brota de lo que hay en el corazón.(N.T.V.)


©  La verdadera transformación ocurre desde nuestro mundo interior hacia nuestro mundo exterior.


2. ¿En qué áreas debemos aplicar una nueva actitud?


Ø  La actitud que usamos al iniciar una relación, un proyecto o fijarnos un propósito, determina si lo concluiremos o lo dejaremos a medio terminar.

Ø  La actitud determina si soy un vencedor o un fracasado.

Ø  Todo depende de lo que guardamos en el corazón (Proverbios 4:23; 35-39) 

Ø  Nuestra actitud determina si convierto los problemas en gigantes o en oportunidades de bendición (Romanos 8:28)

Ø  Nuestra actitud hacia los demás, determina el trato que recibiremos (Lucas 6:31)

Ø  Nuestra actitud frente a las circunstancias adversas y situaciones que nos rodean, puede convertirse en una actitud amiga o una actitud enemiga.

Ø  Obra a nuestro favor o en contra (Marcos 9:23). 

Ø  Nuestra actitud determina si somos felices con lo tenemos o vivimos infelices con lo que no tenemos (Eclesiastés 2:11; 3:12, 13)

Ø  Nuestras actitudes negativas cambiarán cuando decidamos cambiarlas, nadie nos obliga a hacerlo (Deuteronomio 30:19) 

Ø  Nuestras actitudes deben ser sometidas a un ajuste constante, desechando pensamientos negativos (Filipenses 4:8)


3. Preguntas para el crecimiento personal y espiritual:


Ø  ¿Cuál es su actitud ante la adversidad que encuentra al paso?

Ø  ¿Se sume en la derrota o ve los problemas como una oportunidad?

Ø  ¿Cree que Dios puede cambiar las circunstancias y sacarle de los problemas?

Ø  Su fe en Dios, ¿le ha ayudado a cambiar su actitud?

 

CONCLUSIÓN:

©  Siempre debemos tener presente que nuestras actitudes son contagiosas, para bien o para mal.

©  No podría despedirme sin recomendarle que tome la mejor decisión de su vida: Recibir a Jesucristo como su Señor y Salvador.

©  Puedo asegurarle que no se arrepentirá.

©  Hoy es el día para tomar esa determinación, la mejor que jamás podamos asumir…

 

¡¡¡En adelante pondré toda situación adversa que enfrente en manos de Dios!!!

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                 

sábado, 11 de junio de 2016

LAS PUERTAS DE LA VIDA


©  No salgas de la infancia apresuradamente; luego querrás recuperar esos años.

©  No entres a la adolescencia convencido de que dominarás al mundo; la vida te llevará por caminos que todavía no sospechas.

©  No salgas de la adolescencia desperdiciando tu juventud; la juventud pertenece a todos, pero no es de nadie, ni en nadie queda.

©  No entres en la madurez creyendo que has vencido todas las etapas y que el triunfo llegará mañana; la felicidad, único triunfo, se encuentra en disfrutar todas las etapas de un camino, no al final de la ruta.

©  No recorras la madurez sin crear un tesoro de tu espíritu; los tesoros de la tierra no son herencia para tus hijos.

©  No salgas de la madurez convencido que has triunfado; tu triunfo lo medirá el recuerdo que dejes.

©  No salgas de la madurez creyendo haber sido derrotado; algo siempre se deja, por pequeño que sea.

©  No entres a la vejez creyendo que el destino te ha sido adverso; has sido tú quien ha elaborado ese destino.

©  No salgas de la vejez sin entregar tus consejos; otros infantes, otros adolescentes, otros maduros y otros mayores te han mirado y querrán imitarte.

 

Alguien dijo una vez:

©  Lo que va, regresa.  Así que haz el bien y no mires a quién.

©  Trabaja como si no necesitaras el dinero.

©  Ama como si nunca hubieses sido herido.

©  Gózate como si nadie te mirara.

©  Canta como si nadie te escuchara.

©  Vive como si el Cielo fuera aquí en la Tierra.

 

SALMO 92:12-15

Pero los justos florecerán como palmeras y se harán fuertes como los cedros del Líbano;  trasplantados a la casa del Señor, florecen en los atrios de nuestro Dios.  

Incluso en la vejez aún producirán fruto, seguirán verdes y llenos de vitalidad. Declararán:

"¡El Señor es justo! ¡Es mi roca! ¡No existe maldad en Él!".

(N.T.V.)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                 

viernes, 10 de junio de 2016

PURIFICADA

 

HEBREOS 11:36-40 Otros recibieron pruebas de burlas y de azotes, además de cadenas y cárcel. Fueron apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a espada. Anduvieron de un lado para otro, cubiertos de pieles de ovejas y de cabras; pobres, angustiados, maltratados. El mundo no era digno de ellos. Andaban errantes por los desiertos, por las montañas, por las cuevas y por las cavernas de la tierra. Y todos estos, aunque recibieron buen testimonio por la fe, no recibieron el cumplimiento de la promesa  para que no fuesen ellos perfeccionados aparte de nosotros; porque Dios había provisto algo mejor para nosotros. (R.V.A.'15)


©  La purificación de Nuestra Fe. (Leer todo Hebreos 11)

Aunque a la mayoría de nosotros nos encantaría tener la heroica fe de los hombres y las mujeres mencionadas en Hebreos 11, pocos estamos dispuestos a pasar por el proceso que Dios utiliza para desarrollar esa clase de fe. Nos encanta leer sobre los grandes logros y victorias de quienes confiaron en el Señor, pero nos acobardamos por lo que dicen los versículos 36 al 38 del pasaje que estudiamos hoy. Ninguno de nosotros quiere pasar por esas terribles situaciones, pero la adversidad es lo que Dios usa para purificar nuestra fe.

 

Imagine al Señor como un experto escultor de pie ante un bloque de mármol.

©  ¡Ese bloque es usted!

Imagine la obra de arte escondida dentro de la roca, y a Él quitando amorosa y cuidadosamente todo lo que no corresponde con la obra maestra que está creando.

1. Carácter: Éste es uno de los primeros aspectos de los que se ocupa el Señor. Su propósito es conformarnos a la imagen de su Hijo, y hay algunos rasgos y actitudes que deben ser quitados para que Dios haga su tarea. Su cincel deja al descubierto raíces de pecado y egoísmo.

2. Idolatría: Cuando algo o alguien se vuelve más importante para nosotros que el Señor, tenemos un ídolo en nuestras vidas. Para protegernos, Dios utiliza a veces la adversidad con el fin de quitarnos todo aquello en que hayamos confiado, para que nos aferremos a Él solamente.

 

A menos que usted entienda el propósito del Señor para su vida y crea de corazón que está trabajando para su bien, pensará que Él es cruel. Pero si, por el contrario, confía en el Señor y se rinde a su voluntad en medio de la adversidad, su fe será purificada y fortalecida mediante la aflicción.

 

CONFESIÓN DE FE:

HOY DECIDO ENTREGAR TODA MI VIDA Y MI VOLUNTAD AL CUIDADO Y CONTROL DE CRISTO, DE MANERA QUE, SIN LUGAR A DUDAS, MI FE SE VERÁ PURIFICADA EN MEDIO DE LA ADVERSIDAD Y SERÉ LA OBRA MAESTRA DEL SEÑOR.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Elohim Mauzi, Dios de mi Fortaleza (Salmo 27:1). Señor Jesús, Pastor y Guardián de nuestras almas, hoy vengo a tu Presencia citando al salmista en un ruego desde mi corazón diciendo: El Señor es mi luz y mi salvación, entonces ¿por qué habría de temer? El Señor es mi fortaleza y me protege del peligro, entonces ¿por qué habría de temblar? Lo único que le pido al Señor, lo que más anhelo, es vivir en la casa del Señor todos los días de mi vida, deleitándome en la perfección del Señor y meditando dentro de su templo. Pues Él me ocultará allí cuando vengan dificultades; me esconderá en su santuario. Me pondrá en una roca alta donde nadie me alcanzará; en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

jueves, 9 de junio de 2016

PROBADA

 

1 PEDRO 1:5-9 Por la fe que tienen, Dios los protege con su poder hasta que reciban esta salvación, la cual está lista para ser revelada en el día final, a fin de que todos la vean. Así que alégrense de verdad. Les espera una alegría inmensa, aunque tienen que soportar muchas pruebas por un tiempo breve. Estas pruebas demostrarán que su fe es auténtica. Está siendo probada de la misma manera que el fuego prueba y purifica el oro, aunque la fe de ustedes es mucho más preciosa que el mismo oro. Entonces su fe, al permanecer firme en tantas pruebas, les traerá mucha alabanza, gloria y honra en el día que Jesucristo sea revelado a todo el mundo. Ustedes aman a Jesucristo a pesar de que nunca lo han visto. Aunque ahora no lo ven, confían en Él y se gozan con una alegría gloriosa e indescriptible. La recompensa por confiar en Él será la salvación de sus almas. (N.T.V.)


©  Una fe probada como parte fundamental de nuestro crecimiento espiritual.

La fe es quizás el elemento más fundamental de la vida cristiana, porque es el medio de acceso a la salvación. Nuestra fe, ­o la falta de ella, ­ moldea nuestra vida y determina lo que nos sucederá cuando soplen los vientos de la adversidad. Algunos cristianos no pierden el equilibro, aun cuando son azotados por vientos huracanados; mientras que otros son derribados por la más mínima ráfaga.

 

Para entender por qué es así, tenemos que examinar la fuente de nuestra fe:

1. La fe heredada. Si usted se crió en un hogar cristiano, probablemente adoptó algunas de las creencias de sus padres. Esta clase de fundamento espiritual es un regalo maravilloso del Señor, pero al final cada persona deberá asumir la responsabilidad por sus propias creencias.

2. La fe del manual. La Biblia es la guía definitiva para fundamentar nuestras creencias, pero no la única fuente de influencia. Los libros, los predicadores, los maestros y los amigos influencian nuestras convicciones. Nuestra teología puede, de hecho, ser sólida, pero la fe no será sino aceptación intelectual hasta que sea puesta a prueba.

3. La fe probada. Solo cuando confiamos en el Señor en medio de las llamas de la adversidad, tendremos una fe capaz de resistir. Ya no se basará en lo que otros nos han dicho o hemos aceptado como cierto, sino en nuestra experiencia directa de su fidelidad.

 

Para evaluar su fe, piense en cómo reacciona usted ante la adversidad.

©  ¿Se aferra al Señor o se enoja con Él? ¿Tiene una actitud de gozo o de amargura por lo que Dios está permitiendo en su vida?

 

CONFESIÓN DE FE:

NO PUEDO ESCAPAR DE LAS ADVERSIDADES, PERO SÉ QUE TENIENDO UNA FE PROBADA ME BENEFICIARÁ DE ELLAS. ASÍ QUE VENGAN O NO LAS PRUEBAS, ME MANTENDRÉ FIRME EN MIS CONVICCIONES.

 

ORACIÓN:

Padre Santo, El Oheenu, El Señor nuestro Dios (Salmo 99:5). Mi amado Rey y Señor, Tú eres el autor y consumador de nuestra fe, y sé que tu propósito es conducir a todos tus hijos a la madurez espiritual, y una de las más grandes herramientas es la fe probada por medio de la adversidades, yo me propongo tenerla y modelar mi vida tomando como ejemplo la de mi Señor Jesús, estudiando con juicio su vida y recibir así el aliento para enfrentar las adversidades. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por tu modelo de fe y perseverancia. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                  

miércoles, 8 de junio de 2016

EVIDENCIAS

 

SANTIAGO 4:7,8 Así que humíllense delante de Dios. Resistan al diablo, y él huirá de ustedes. Acérquense a Dios, y Dios se acercará a ustedes. Lávense las manos, pecadores; purifiquen su corazón, porque su lealtad está dividida entre Dios y el mundo. (N.T.V.)


©  Dando evidencias de crecimiento espiritual.

Tengo un amigo que por mucho tiempo fue consumidor de drogas. Hace poco, su familia se dio cuenta de que esta actividad había cesado, aunque él no la había dejado deliberadamente. ¿Por qué ­se preguntaban­ pareció desaparecer su deseo de seguir comprando más droga? La razón era que mi amigo estaba más satisfecho con el Señor. Ya no necesitaba lo que el mundo le ofrecía para sentirse bien.

©  ¡Qué ejemplo tan excelente de crecimiento en Cristo!

 

Además de encontrar satisfacción en Dios, hay muchos otros indicadores de crecimiento que son evidentes para el creyente. Por ejemplo:

1. El Perdón. Perdonar se vuelve más fácil con el tiempo. Pensemos en nuestro Salvador, quien pidió a Dios que perdonara aun a quienes lo habían crucificado.

2. La Fe. Asimismo, a medida que maduremos, nuestra fe aumentará. Dios nos ama, y con misericordia y delicadeza desarrolla nuestra confianza en Él.

3. La Compasión. Otra señal de un caminar más estrecho con Cristo es un interés mayor por la condición espiritual de los demás.

4. La Obediencia. Y, por último, a medida que nuestra relación con el Señor se profundiza, tendremos más deseos de obedecerle. Este deseo no nace del temor, sino del amor a nuestro Padre Celestial. Del mismo modo, cuando pequemos, tendremos un corazón contrito y humillado.


©  ¿Está usted satisfecho espiritualmente?

©  ¿O tiene un hambre cada vez mayor e insaciable de Jesús? Si piensa que ya ha caminado lo suficientemente con Cristo, está cometiendo un terrible error, se está perdiendo de la gran plenitud y emoción que se experimentan al estar cerca de Él.

 

CONFESIÓN DE FE:

PROCURARE CAMINAR MÁS ESTRECHAMENTE CON MI SEÑOR JESÚS, DE MANERA QUE LAS EVIDENCIAS DE MI CRECIMIENTO ESPIRITUAL SE DEN DE UNA MANERA NATURAL Y LA PLENITUD DE LA VIDA ABUNDANTE QUE ÉL QUIERE PARA MI SEA UNA REALIDAD COMO ÉL LA PROMETE.

 

ORACIÓN:

Dios Todopoderoso, Elohim Mikarov, Dios que está cerca (Jeremías 23:23). Padre Celestial hoy quiero darte gracias porque no estás distante, por el contrario siempre estás cerca de tu creación, pues no has creado el mundo y lo has abandonado, y la encarnación de nuestro Señor Jesucristo expresa supremamente esta verdad. Por eso estoy seguro que caminando estrechamente de su mano lograremos perdonar, alcanzaremos una fe a toda prueba y la compasión y obediencia que nos llevaran a ser maduros en el Señor, es decir, dando claras evidencias de nuestro verdadero crecimiento espiritual, hasta que lleguemos a la plena y completa medida de Cristo. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

martes, 7 de junio de 2016

CRECIMIENTO

 

LUCAS 13:18-21 Entonces Jesús dijo:

-  "¿A qué se parece el Reino de Dios? ¿Cómo puedo ilustrarlo? Es como una pequeña semilla de mostaza que un hombre sembró en un jardín; crece y se convierte en un árbol, y los pájaros hacen nidos en las ramas". También preguntó:

-  "¿A qué otra cosa se parece el Reino de Dios? Es como la levadura que utilizó una mujer para hacer pan. Aunque puso sólo una pequeña porción de levadura en tres medidas de harina, la levadura impregnó toda la masa". (N.T.V.)


©  ¿A qué es semejante el Reino de Dios?

La Palabra de Dios, mediante dos parábolas, ponen ante nuestros ojos una de las características propias del Reino de Dios: Es algo que crece lentamente, pero que llega a hacerse grande hasta el punto de ofrecer amparo, abrigo y protección.

 

Con esta parábola, Nuestro Señor Jesucristo exhorta a la paciencia, a la fortaleza y a la esperanza. Estas virtudes son particularmente necesarias para quienes se dedican a la propagación del Reino de Dios. Es necesario saber esperar a que la semilla sembrada, con la gracia de Dios y con la cooperación humana, vaya creciendo, ahondando sus raíces en la buena tierra y elevándose poco a poco hasta convertirse en árbol. Hace falta, en primer lugar, tener fe en la virtualidad o fecundidad contenida en la semilla del Reino de Dios. Esa semilla es la Palabra:

©  Nuestro Señor Jesucristo se comparó a Sí mismo con el "grano de trigo que cuando cae en tierra y muere da mucho fruto" (Juan 12:24).

©  El Reino de Dios, prosigue Nuestro Señor, es semejante a la levadura (Vs.21). También aquí se habla de la capacidad que tiene la levadura de hacer fermentar toda la masa. Así sucede con "el resto de Israel" de que se habla en el Antiguo Testamento: el "resto" habrá de salvar y fermentar a todo el pueblo.

©  Siguiendo con la parábola, sólo es necesario que el fermento esté dentro de la masa, que llegue al pueblo, que sea como la sal capaz de preservar de la corrupción y de dar buen sabor a todo el alimento (Mateo 5:13).

©  También es necesario dar tiempo para que la levadura realice su labor.

 

CONFESIÓN DE FE:

ESTOY CONVENCIDO QUE LAS PARÁBOLAS DE JESÚS ANIMAN A LA PACIENCIA Y LA SEGURA ESPERANZA; QUE SE REFIEREN AL REINO DE DIOS Y A LA IGLESIA, Y QUE SE APLICAN TAMBIÉN AL CRECIMIENTO DE ESTE MISMO REINO EN CADA UNO DE NOSOTROS, Y AL EVANGELISMO.

 

ORACIÓN:

Señor Jesucristo, El Goel, nuestro Pariente Redentor (Éxodo 6:6). Gracias quiero darte Dios mío, por tu hijo amado Jesucristo, nuestro Redentor. Aquel quien dio todo de sí, su vida misma por nosotros los pecadores. Pero  hoy mi agradecimiento también contempla la verdad de tu Palabra, que nos lleva a niveles de entendimiento y crecimiento que ni siquiera podemos imaginar, Palabra que por medio de parábolas y metáforas nos traen esperanza, y que por medio de la paciencia, como fruto de nuestro espíritu, producen el crecimiento de tu Reino en nosotros y a través del evangelismo en los demás. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por todas tus enseñanzas que nos animan a la paciencia y auguran una segura esperanza. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                  

lunes, 6 de junio de 2016

DE MIS CONVERSACIONES CON DIOS


©  En una conversación con Dios le pregunté:

-  ¿Qué es lo que más te sorprende de la humanidad? a lo que Dios me respondió:

Ø  Que se aburran de ser niños y quieran crecer rápido, para después desear ser niños otra vez.

Ø  Que desperdicien la salud para hacer dinero y luego pierdan el dinero para recuperar la salud.

Ø  Que ansíen el futuro y olviden el presente y así no vivan ni el presente ni el futuro.

Ø  Que vivan como si nunca fuesen a morir y mueran como si nunca hubieran vivido.

 

Quedé en silencio un rato y le dije:

-  Padre, ¿Cuáles son las lecciones de vida que quieres que tus hijos aprendamos?

Y con una sonrisa respondió:

©  Que aprendan que no pueden hacer que nadie los ame sino dejarse amar.

©  Que lo más valioso en la vida no es lo que tenemos sino a quien tenemos.

©  Que una persona rica no es quien tiene más sino quien necesita menos, y que el dinero puede comprar todo menos la felicidad.

©  Que el físico atrae, pero la personalidad enamora.

©  Que quien no valora lo que tiene, algún día se lamentará por haberlo perdido, y que quien hace mal algún día recibirá su merecido.

 

Luego me dijo:

©  Si quieres ser feliz haz feliz a alguien.

©  Si quieres recibir, da aunque sea un poco de ti.

©  Rodéate de buenas personas y se una de ellas.

©  Recuerda, a veces a quien menos esperas es quien te hará vivir buenas experiencias.

©  Nunca arruines tu presente por un pasado que no tiene futuro.

©  Una persona fuerte sabe cómo mantener en orden su vida; aun con lágrimas en los ojos, se las arregla para decir con una sonrisa, "estoy bien".

 

¡¡¡Dios es bueno!!!

Pon al Señor en el primer lugar de todas las cosas…

Y Él coronará de éxito todos tus esfuerzos

 

MATEO 6:33,34

Busquen el Reino de Dios por encima de todo lo demás y lleven una vida justa,

y Él les dará todo lo que necesiten.

Así que no se preocupen por el mañana, porque el día de mañana traerá sus propias preocupaciones. Los problemas del día de hoy son suficientes por hoy. (N.T.V.)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.