sábado, 3 de diciembre de 2016

"SOLICITUD"


©  No cumplo con mi deber hacia el amor, si me contento con mirar cordial y amablemente a las personas que me rodean. Esta es una benevolencia que cuenta poco y una ilusión de amistad:

Ø  Me tranquiliza.

Ø  No hago daño a nadie.

Ø  Respeto los derechos de los demás.

Ø  ¡Hago demasiado!

Ø  Soy un ciudadano perfecto, acomodado y seguro bajo mi campana de cristal, en mi propia atmósfera.


©  Precisamente por esto se resulta culpable de la indiferencia colectiva que sofoca a nuestra sociedad.


©  Si quiero amar de veras debo dedicarme con solicitud profunda y auténtica a las personas:

Ø  Con las que vivo bajo el mismo techo.

Ø  Con las que trabajo durante todo el día.

Ø  Con las que viajo por la vida.

Ø  Con las que estudio, me divierto, juego y río.


©  Una solicitud de este tipo, que me sacuda, que me arranque de mi pequeña esfera de intereses, es absolutamente necesaria.  No debo dejarla nunca de lado, ni siquiera cuando estorbe mi paz y mi tranquilidad.


©  Quizá sea incluso un bien:

Ø  Que me molesten. Que la atención amigable y afectuosa hacia los demás conlleve, a veces, disgustos o preocupaciones que yo mismo no podré confiar a nadie.


©  La solicitud es fruto de un amor auténtico.

Ø  Puede hacerme sufrir, pero, a fin de cuentas, me aporta el mejor don.

Ø  Ella da la vida, da color a mi existencia y, a veces, me regala un sentimiento de profunda gratitud, una especie de paraíso desconocido.


©  DE VUELTA AL PARAÍSO

 

En cierta ocasión le preguntaron a un gran maestro, lo siguiente:

-  ¿Por qué existen personas que salen fácilmente de los problemas más complicados, mientras que otras sufren por problemas muy pequeños y se ahogan en un vaso de agua?

 

Él simplemente sonrió y contó una historia:

Era un sujeto que vivió amorosamente toda su vida. Cuando murió, todo el mundo decía que él iría al cielo, pues un hombre tan bondadoso solamente podría ir al Paraíso.  En aquella época el cielo todavía no había pasado por un programa de calidad total.  La recepción no funcionaba muy bien y quien lo atendió dio una ojeada rápida a las fichas de entrada, pero como no vio su nombre en la lista, le orientó para que pudiera llegar al Infierno. Y como en el infierno nadie exigía identificación ni invitación (cualquiera que llegara estaba invitado a entrar), el sujeto entró y se quedó.

 

Algunos días después Lucifer llegó furioso a las puertas del Paraíso y le dijo a Dios:

-  ¡Eso que estás haciendo es puro terrorismo! Mandaste a aquel sujeto al infierno y él me está desmoralizando.

-  Llegó escuchando a las personas, mirándolas a los ojos, conversando con ellas. Ahora todo el mundo está dialogando, abrazándose, besándose.

-  ¡El infierno no es lugar para eso! ¡Por favor, trae a ese sujeto para acá!"

 

Cuando el maestro terminó de contar esta historia dijo:

-  Vive con tal solicitud, con tanto amor en el corazón que, si por error vas a parar al infierno, el propio satanás te traiga de vuelta al Paraíso.

 

ROMANOS 12:9

No finjan amar a los demás; ámenlos de verdad. Aborrezcan lo malo. Aférrense a lo bueno.

Ámense unos a otros con un afecto genuino y deléitense al honrarse mutuamente. (N.T.V.)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                 

viernes, 2 de diciembre de 2016

PERFECTO

 

GÉNESIS 17:1 Abram tenía noventa y nueve años cuando el Señor se le apareció y le dijo:

-  Yo Soy el Dios Todopoderoso; camina delante de mí y sé perfecto. (R.V.A.'15)


©  Perfecto: Maduro, completo, recto.

©  Recto: sincero de corazón, en palabra y en conducta.

¿Qué significa tener un corazón perfecto?, significa tener un deseo profundo de hacer lo bueno y complacer a Dios.

 

Dios no buscará a una persona llena de dones o talentos para usarla o para ascenderla, lo hará con aquellos que tengan la disposición y el amor de hacer lo que ha sido llamado para hacer. He oído decir, que Dios busca gente ordinaria para hacer cosas extraordinarias, es decir gente imperfecta, con un corazón ferviente, con un anhelo profundo de querer obedecer a Dios y su Palabra.

 

David le dijo al Señor: "Asimismo da a mi hijo Salomón corazón perfecto, para que guarde tus mandamientos, tus testimonios y tus estatutos, y para que haga todas las cosas" (1 Crónicas.29:19). El rey David, conocía a Dios, y sabía que Él era el único que podía darle un corazón perfecto a su hijo, David no pidió primero por las cosas que Salomón tendría que hacer al gobernar al pueblo de Israel, sino antes que todo pedía un corazón con una actitud correcta para su Creador. Cuantas cosas extraordinarias sucederían en nuestra vida si tan solo nos atreviéramos a pedir un corazón perfecto para Dios, ya que, con un corazón recto e íntegro dado por Él, nuestros caminos serían rectos, las intenciones serían las correctas y tendríamos ese deseo profundo de hacer todo solo por Él y para Él. Cuando Salomón ya era viejo, su corazón no fue perfecto para Dios, no porque el Señor no le hubiera dado ese corazón, sino porque la decisión de mantenerlo en rectitud e integridad siempre será nuestra. Nunca debemos olvidar que Dios hace su parte y nosotros tendremos que hacer la nuestra. Todo lo que Dios, creo lo creo perfecto, por ejemplo, satanás que era un querubín hermoso en los cielos, fue creado a la perfección por la mano de Dios, pero él optó por la maldad en su corazón, él opto por la rebelión a su Creador (Ezequiel 28:15). Su Palabra es perfecta, es decir, sin error, completa, no le hace falta nada, ella es suficiente para convertir nuestras almas de amar el pecado, hacia el aborrecimiento del mismo, y no solo eso, sino que nos hace sabios, inteligentes, nos llena de conocimiento y verdad (Salmo 19:7).

 

Cuanto tiempo ocupamos en la lectura de otros libros, que no son la Biblia, o quizás en la T.V. o en internet, perdiéndonos la oportunidad de poder ser llenos de su aliento, de sus pensamientos, de su voluntad. Una de las formas de mantener una conciencia sensible es por medio del pronto arrepentimiento, cuando Dios nos llama la atención y reconocemos la falta sin presentar excusas, pero cuando osamos razonar y nos llenamos de justificación delante de su presencia, se va formando un callo en nuestra conciencia formando así dureza en nuestro corazón, por lo que sentir arrepentimiento puede ser más difícil cada vez que volvemos a pecar. Un corazón perfecto se confecciona día a día, siempre he tenido la certeza que al final de cada día nuestro amado Señor no verá cuánto fallamos, sino cuánto luchamos para mantenernos firmes alzando la bandera de Cristo. La palabra nos guía, nos insta a que nuestra medida, nuestra estatura, nuestra meta, sea llegar a ser perfecto, maduro, a la medida de la estatura de la plenitud de nuestro Señor Jesucristo.

 

CONFESIÓN DE FE:

SI ME COMPARO CON LOS HOMBRES, SIEMPRE SERÉ IMPERFECTO, PERO SI SIGO A JESÚS, ÉL ME LLEVARÁ Y ME LLENARÁ DE LA PLENITUD DE SU PERFECCIÓN, ASÍ QUE PROCURARÉ SER PERFECTO DELANTE DE ÉL.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Adonai, el Señor de señores y el Rey de reyes (Apocalipsis 17:14). Mi Dios y mi Señor, el Todopoderoso, el único perfecto que ha vivido sobre esta tierra, ese eres Tú Jesucristo. Hoy clamo a Ti para que me ayudes a buscar la perfección, es decir la madurez espiritual, a la que solo puedo llegar por medio de tus enseñanzas, de tu Palabra, de la guía del Espíritu Santo y de seguir el modelo de vida que Tú propones, para agradarte y servir en tu Reino eficazmente. Gracias mi amado Señor y Salvador Jesucristo por ayudarme a ser perfecto, maduro espiritualmente. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

jueves, 1 de diciembre de 2016

MOLDEARNOS

 

SALMO 1:1-6 Dichoso quien no sigue el consejo de los malvados, ni en la senda de los pecadores se detiene, ni en compañía de los necios se sienta, sino que se complace en la ley del Señor sobre la que reflexiona día y noche. Es como un árbol plantado junto al arroyo: da fruto a su tiempo y no se secan sus hojas; consigue todo cuanto emprende. No ocurre así a los malvados, paja que el viento arrastra. No vencerán los malvados en el juicio, ni los pecadores en la asamblea de los justos pues el Señor protege la senda de los justos mientras la senda de los malvados se desvanece. (B.L.P.H.)


©  Del compromiso de obedecer a Dios para moldearnos.

La Biblia proclama el gran Poder y la Majestad del Señor, al mismo tiempo que revela su inmenso Amor y su Misericordia. Él es digno de nuestro apasionado y total sometimiento, pero no siempre lo recibe. 

©  ¿Está usted entre los pocos que se rinden a Él sin reservas?

 

La obediencia absoluta es obedecer a Dios sin importar las consecuencias. Esto significa que obedecemos al Señor aun cuando nuestros amigos o familiares elijan un camino diferente, o cuando tengamos por seguro el sufrimiento o la humillación. Ver hecha la voluntad de Dios en nuestra vida es más importante que nuestro propio bienestar o nuestras ambiciones. Dejamos las consecuencias a Dios, y nos aferramos a sus promesas: Él nunca nos desamparará (Hebreos 13:5), y hace que todo obre para nuestro bien (Romanos :28). Fíjese en la palabra "compromiso" en el subtítulo de nuestro devocional de hoy. No estoy escribiendo de la obediencia que surge en el momento, como diciendo: "Decido obedecer a Dios en esta ocasión", sino del sometimiento como un estilo de vida. Poner restricciones al cumplimiento es muy tentador; queremos ser capaces de cambiar de opinión cuando obedecer trastorne nuestro estilo de vida, el resultado final no sea claro o simplemente estemos asustados.

 

Pero déjeme hacerle esta pregunta: Si Jesucristo es el Señor de su vida, ¿qué derecho tiene usted de ponerle límites a su voluntad? Los creyentes no tienen el derecho de establecer sus propios límites; su único criterio para tomar decisiones debe ser: 

©  ¿Qué quiere el Señor que haga? 

 

CONFESIÓN DE FE:

LA OBEDIENCIA ES SIEMPRE LO CORRECTO. OBEDECER A DIOS EN TODAS LAS COSAS, ES EL CAMINO MÁS SEGURO PARA TENER SU FAVOR, ENTONCES ASÍ LO HARÉ, POR AMOR DE SU NOMBRE.

 

ORACIÓN:

Padre Santo, Dios Omnisciente, Dios que todo lo sabe (1 juan 3:20). Dios mío, Tú lo sabes todo, conoces no sólo los más mínimos detalles de nuestra vida, sino los de todos los que están a nuestro alrededor, aún sabes cuando cae un pajarillo o cuando perdemos uno solo de nuestros cabellos (Mateo 10:29,30); y no sólo sabes todo lo que ocurrirá hasta el final de la historia misma (Isaías 46:9,10), sino que también conoces nuestros propios pensamientos, aún antes de que hablemos (Salmo 139:4). Conoces nuestro corazón desde lejos; y aún nos viste antes de nacer dentro del vientre materno (Salmo 139:1-3; 15,16). Todo esto me da más que razones suficientes para obedecerte sin condición. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por moldear nuestra vida a través de la obediencia y tu Omnisciencia. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

miércoles, 30 de noviembre de 2016

TEMOR VS. DEVOCIÓN

 

JUAN 14:15-17 Si me aman, obedecerán mis mandamientos. Le pediré al Padre y les dará otro Consejero para que esté siempre con ustedes: El Consejero es el Espíritu de la verdad. El mundo no lo puede recibir porque no lo ve ni lo conoce. Ustedes lo conocen porque vive con ustedes y estará en ustedes. (P.D.T.)


©  La evolución de una pasión por obedecer a Dios. 

Esa pasión no surge completamente en el momento de la salvación. Es verdad que iniciamos nuestra nueva vida en Cristo con el deseo de agradarle; pero eso no incluye el obedecerlo, sino que la búsqueda resuelta e intensa de su voluntad se desarrolla más lentamente.

 

De hecho, la primera etapa, es decir el temor a las consecuencias de la desobediencia, escasamente se considera como temor a Dios, pero al avanzar en nuestra fe y hacer el compromiso de obedecerle, llegamos con el tiempo a la etapa final, que es el amor y la devoción a Cristo. Ir de la primera etapa a la última comienza con lo que usted puede esperar: 

©  Un conocimiento mayor de Jesucristo. 

A medida que profundizamos en la Palabra para ver como Él ha ayudado a los fieles, desarrollamos el deseo de recibir lo mejor de Dios. Hombres como Moisés, David y Pablo, no estuvieron satisfechos con lo que el mundo podía ofrecerles, y tampoco lo estaremos nosotros cuando seamos testigos de su obra. Así pues, ponemos a prueba nuestra obediencia y descubrimos que las bendiciones que Dios nos ha prometido son reales. Cuando tenemos un fiel registro de recompensas por hacer su voluntad, reconocemos la sabiduría de la obediencia.


©  ¿Se encuentra usted entre el temor y la devoción a Dios? 

Tengo la esperanza de que se haya comprometido a obedecer a Dios y que está leyendo su Palabra cada día. Dios quiere que usted le dé lo mejor, la búsqueda apasionada de su voluntad, porque Él le está dando lo mejor.

 

CONFESIÓN DE FE:

ESTOY DECIDIDO A DARLE LO MEJOR DE MÍ AL SEÑOR, ES POR ESO QUE ME COMPROMETO A OBEDECERLE Y A BUSCAR CON PASIÓN Y LLEVAR A CABO SIN CONDICIÓN, LA VOLUNTAD SUYA PARA MI VIDA.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Elohim Kedem, Dios del Principio (Apocalipsis 1:8). Dios Todopoderoso y Soberano, el Alfa y la Omega, el que es y que era y que ha de venir. Tú, mi señor, eres antes de todas las cosas en tiempo y en prioridad, y por eso debes ser primero que todo en nuestros afectos. Gracias quiero darte hoy, Rey de Gloria, por tu amor inagotable que hace que nuestra obediencia a tus preceptos sea simple y asegure nuestra vida en todos sus aspectos, pues solo Tú, Dios Todopoderoso, puede saber exactamente qué es lo más conveniente para mí, ya que es verdad que tu voluntad es buena, agradable y perfecta, y si me someto a ella los resultados para mi vida serán igualmente buenos, perfectos y agradables. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por tu ejemplo de obediencia incondicional hasta la muerte, y muerte de cruz. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

martes, 29 de noviembre de 2016

ESCOGIDOS

 

EFESIOS 1:3-6 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien nos ha bendecido en Cristo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales. Asimismo, nos escogió en Él desde antes de la fundación del mundo para que fuéramos santos y sin mancha delante de Él. En amor nos predestinó por medio de Jesucristo para adopción como hijos suyos, según el beneplácito de su voluntad, para la alabanza de la gloria de su gracia que nos dio gratuitamente en el Amado. (R.V.A.'15)


©  De cómo, en Cristo, Dios nos escogió para que seamos plenos de bendiciones espirituales. Con Dios todo está bien.

Se refiere a todos nosotros, no a unos pocos individuos. El pasaje que estudiamos hoy, en el versículo 3, dice: "con toda bendición espiritual". Quiere decir toda bendición que ya nos ha sido dada, Cristo ya ha hecho toda la provisión, a Él no le queda nada por hacer, en Cristo nos pertenece toda bendición espiritual.

 

Esta promesa es para nosotros, pero si la ignoramos, no la podemos aprovechar. Por ejemplo, un hombre podría meter un billete en un lugar secreto de su billetera, podría quedarse sin gasolina y olvidándose del dinero en su billetera tendría que llamar a alguien que lo auxilie; sin embargo, si simplemente se acordara del billete, podría pagar por su propia cuenta. El billete era de él, tanto cuando lo ignoraba que lo poseía como cuando sabia de él.

 

Del mismo modo esta autoridad es nuestra, así tengamos conocimiento de ella o no. Uno también puede saber lo que es suyo, sin actuar de acuerdo con ello, por lo tanto, no recibir ningún beneficio. Esta autoridad nuestra no solo pertenece a unos pocos escogidos; pertenece a todos los hijos de Dios. En verdad recibimos esta autoridad cuando nacemos de nuevo, siendo hechas criaturas nuevas en Cristo Jesús, heredamos el Nombre del Señor Jesucristo, y podemos usarlo en oración contra el enemigo. Cuando quitas los límites de tu mente Dios podrá intervenir en tu vida y abrirá puertas que los hombres jamás podrán cerrar. Dios acelerará lo bueno en tu vida, todo está mejor cuando lo pones a Él en primer lugar. Nuestro Creador nos está sonriendo, la Biblia dice que por nada debemos estar afanosos.

 

CONFESIÓN DE FE:

NECESITO SABER LO QUE ES MÍO, SÉ QUE SABERLO NO BASTA, LO ACTUARÉ Y RECIBIRÉ LOS BENEFICIOS, TENGO LA BENDICIÓN, LA AUTORIDAD Y CONOZCO LA VERDAD QUE ME HA HECHO LIBRE, PUES HE SIDO ESCOGIDO POR DIOS PARA BENDICIÓN Y PARA BENDECIR.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Deot, Dios de todo Saber (1 Samuel 2:3). Señor Dios Todopoderoso, Tú conoces todo y eres la fuente de todo conocimiento, es por eso que cualquier conocimiento que el hombre tenga, sabemos que de Ti proviene. Hoy quiero venir a tu Presencia para darte gracias, Padre Santo, por la bendición y la autoridad que Tú me has dado al concederme el privilegio de ser hijo tuyo, y por eso hoy me atrevo a pedirte, déjame ver y saber que puedo utilizarlas para mi beneficio y como una herramienta importante para resolver todos los problemas que se me presenten, y para ayudar a mis semejantes en la misma tarea. Gracias Padre Celestial, he orado en el Poderoso Nombre de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                  

lunes, 28 de noviembre de 2016

SEGURIDADES

 

1 TESALONICENSES 5:23,24 Nosotros oramos para que Dios mismo, el Dios de paz, los purifique completamente para que pertenezcan sólo a Él. También pedimos para que todo su ser: su espíritu, su alma y su cuerpo, permanezcan siempre sin mancha para cuando el Señor Jesucristo regrese. Dios, que los ha llamado, lo hará por ustedes y pueden confiar en Él. (P.D.T.)


©  De cómo asegurar nuestra confianza en las pruebas.

Todos experimentamos adversidades, y las pruebas pueden sacudirnos si no nos aferramos a la verdad. 

 

Permítame que le hable de tres seguridades que podemos tener en Dios en medio de la angustia:

1. Dios siempre atenderá nuestras necesidades.

Nos bendecirá con todo lo que sea necesario para realizar su propósito en nuestras vidas. Su objetivo es santificarnos, no simplemente satisfacer nuestros deseos.


2. Nunca estamos solos.

Dios prometió estar con nosotros siempre (Hebreos 13:5). La soledad es algo que, por lo general, acompaña a la adversidad, y por eso podemos sentirnos abandonados o rechazados por familiares y amigos. Pero nuestro Padre Celestial ha enviado su Espíritu para que esté con nosotros y en nosotros, hasta el día que nos lleve al cielo (Juan 14:16,17). Él es todo lo que necesitamos: Nuestro abogado, guía, ayudador y consolador.


3. El Amor de Dios es eterno

Su amor es incondicional, incluso cuando Él nos reprende. Los padres amorosos permiten que sus hijos desobedientes sufran las consecuencias de sus decisiones; reconocen la bendición de aprender de los errores. Por supuesto, hay veces cuando somos afectados negativamente por las malas acciones de los demás. Sin embargo, Dios es soberano y permite solo lo que será para bien en las vidas de sus seguidores (Romanos 8:28).

 

Aunque Jesús dijo que tendríamos aflicciones, también nos ofreció ánimo (Juan 16:33). No olvide que las pruebas son temporales, mientras que el amor de nuestro Padre Celestial es eterno.

 

CONFESIÓN DE FE:

EN LOS TIEMPOS DE DIFICULTAD, PODEMOS RECORDAR QUE DIOS ESTÁ SIEMPRE CON NOSOTROS, QUE NOS AMA POR SIEMPRE Y ESTARÁ ATENTO A ATENDER NUESTRAS NECESIDADES, ASÍ QUE PUEDO CONFIAR EN EL SIN LUGAR A EQUÍVOCOS.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Emunah, Dios Fiel (Deuteronomio 32:4). Mi Señor y Dios, la Roca, cuya obra es perfecta, porque todos tus caminos son rectitud, eres Dios fiel, en quien no hay iniquidad, eres justo y recto. Es por eso que puedo confiar en Ti sin lugar a equivocarme, pues eres Dios de Verdad y en Ti no hay sombra de variación. Gracias Dios Todopoderoso, porque, aunque las aflicciones pueden atacarme Tú eres mi Dios, y Tú has vencido al mundo y todas sus dificultades para darnos, a los que en ti confiamos, la victoria en medio de ellas, esa es mi mayor seguridad. Gracias por hacerme más que vencedor en Ti, mi Señor y Salvador Jesucristo. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                

domingo, 27 de noviembre de 2016

ACCIÓN DE GRACIAS

¡¡¡La gratitud al Señor es enseñada claramente en las Sagradas Escrituras!!!


©  Pero, ¿Cuál es la razón? La Biblia dice:

 

SALMO 92:1 Es bueno dar gracias al Señor, cantar alabanzas al Altísimo. (N.T.V.)


©  Al celebrar el Día de Acción de Gracias, hagamos una pausa para recordar lo importante que es expresarle nuestra gratitud a Dios, no solamente ese día, sino todos los días de nuestra vida. 

Ø  Sabemos que Dios es absolutamente perfecto y tiene todo el conocimiento y la sabiduría, y si Él dice que dar gracias es bueno, entonces ello debería ser parte vital de nuestra vida diaria. 

Ø  Desdichadamente, nuestras oraciones a menudo tienen más peticiones que expresiones de gratitud. 

Ø  Estamos tan concentrados en nuestros problemas y necesidades, que a veces no apreciamos las bendiciones que Él ya nos ha dado.


©  El Señor sabe que necesitamos que nos recuerden el valor de ser agradecidos. 

Ø  Cuando Él estableció la nación de Israel, les dio leyes, regulaciones, ofrendas y sacrificios que regían su culto. 

Ø  Una de las ofrendas era un sacrificio que expresaba gratitud. 

Ø  El Señor quería que ellos reconocieran que Él era el Único Dios verdadero y la única fuente de todo lo que tenían. 

Ø  Los recordatorios acerca de la gratitud se pueden encontrar en toda la Biblia, especialmente en el libro de los Salmos.


©  Los sacrificios de acción de gracias que ofrecemos en la actualidad no son animales en un altar, sino:

i.   "El fruto de labios que confiesan su nombre" (Hebreos 13:15), 

ii.  "Cantando con gracia en vuestros corazones a Dios" (Colosenses 3:16), actitudes y acciones de gratitud (Vs.17), y 

iii. "Agradándole con temor y reverencia" (Hebreos 12:28). 


©  No importa la manera en que expresemos nuestro agradecimiento al Señor, estemos seguros de que lo que dijo es cierto: es bueno darle gracias. Pues cuando somos agradecidos, sin importar nuestras circunstancias, no solo glorificamos al Señor sino también cosechamos beneficios.


1. En primer lugar, al dar gracias, enfocamos nuestra atención.

 

SALMO 92:2 Es bueno proclamar por la mañana tu amor inagotable y por la noche tu fidelidad. (N.T.V.)


©  Nos exhorta a clamar la bondad de Dios en la mañana y su fidelidad por la noche. 

Ø  Cuando empezamos la mañana alabando y dando gracias a Dios, nuestro enfoque cambia, las presiones y cargas del día se ven pequeñas en comparación a la grandeza, bondad y amor del Señor. 

Ø  Cuando damos gracias somos más conscientes de nuestra dependencia de Él y apreciamos más su cuidado, provisión, protección y orientación durante todo el día. 

Ø  Por la noche, al recordar su fidelidad para con nosotros, la gratitud vuelve a rebosar; en lugar de ir a la cama angustiado por las cargas, vamos con acción de gracias, lo cual nos llena la mente con la paz de Dios y nos ayuda a dormir profundamente.


2. En segundo lugar, la gratitud nos libera de la ansiedad.

 

FILIPENSES 4:6,7 No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que Él ha hecho. Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús. (N.T.V.)


©  Vivimos en una sociedad agitada, llena de presiones, expectativas y estrés. 

Ø  Cuando estamos consumidos por preocupación, miedo y ansiedad, rara vez nos sentimos agradecidos, pero es en momentos como esos cuando más necesitamos agradecer y alabar a Dios.

Ø  De acuerdo con el pasaje que leemos en este punto, la solución para la ansiedad es la oración, acompañada de acción de gracias. Cuando traemos a Dios nuestras cargas y preocupaciones, y le damos gracias por su fidelidad, y su paz que sobrepasa todo entendimiento, Él guardará nuestro corazón y nuestra mente. 

Ø  Hay un cambio físico, mental, emocional y espiritual extraordinario cuando comenzamos a expresar nuestra alabanza y gratitud a Dios. 

Ø  Nuestras cargas se alivianan, la agitación interna desaparece, la alegría del Señor nos inunda y somos renovados en el espíritu.


3. En tercer lugar, la acción de gracias refuerza nuestra fe.

 

1 JUAN 5:14,15 Y estamos seguros de que Él nos oye cada vez que le pedimos algo que le agrada; y como sabemos que Él nos oye cuando le hacemos nuestras peticiones, también sabemos que nos dará lo que le pedimos. (N.T.V.)


©  El recordar nuestro pasado y agradecer a Dios por su fidelidad aumenta nuestra confianza en Él.

Ø  Pues vemos que proveyó para nuestras necesidades, que nos dirigió a través de una situación confusa o que nos libró de alguna dificultad o tentación. 

Ø  Nos damos cuenta de que, si Él nos cuidó en el pasado, lo volverá a hacer hoy y mañana. 

Ø  En poco tiempo, podremos llevarle nuestras necesidades actuales, y al mismo tiempo le daremos gracias por sus respuestas en el futuro.

Ø  Si pedimos alguna cosa conforme a la voluntad de Dios, podemos estar seguros de que Él nos dará lo que hemos solicitado.


4. En cuarto lugar, alabar y dar gracias al Señor renueva nuestra relación con Él.

 

SALMO 92:4,5 Todo lo que has hecho por mí, Señor, ¡me emociona! Canto de alegría por todo lo que has hecho. ¡Oh Señor, qué grandes son tus obras! Y qué profundos son tus pensamientos. (N.T.V.)


©  La ingratitud debilita nuestra percepción espiritual, pero la gratitud abre nuestros ojos para ver más del carácter de Dios, sus caminos, sus pensamientos y sus deseos. 

Ø  Cuando alabamos a Dios, en lugar de simplemente pedirle que nos dé cosas, nuestra relación con Él se profundiza y madura. 

Ø  Vamos a deleitarnos en honrarle a Él, por ser quien es y no sólo por lo que nos da o hace por nosotros. 

Ø  Y después de un tiempo de alabanza y acción de gracias, terminaremos con una perspectiva renovada y regocijándonos en la bondad de nuestro Señor.

 

CONCLUSIÓN:

©  Si esperamos mantener un espíritu agradecido, tenemos que encontrar una motivación constante. 

©  De lo contrario, nuestro agradecimiento aparecerá y desaparecerá según cambien nuestras circunstancias. 

©  Como el único factor constante en nuestra vida es el Señor mismo, en Él es donde debemos poner toda nuestra atención. 

©  No importa qué desafíos o dificultades enfrentemos, siempre podemos agradecerle porque nos da la vida, por su provisión constante, por su dirección y por su gran amor. 

©  Pero, sobre todo, debemos agradecerle por nuestra salvación, por el sacrificio de su Hijo Jesucristo a nuestro favor.

©  Si tenemos en cuenta todo lo que el Padre ha hecho por nosotros, no tenemos ninguna excusa para ser ingratos sino, por el contrario, muchas razones para estar agradecidos.

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.