lunes, 5 de diciembre de 2016

ALIMENTO

 

SALMO 104:13-15 Desde tu Hogar Celestial, envías lluvia sobre las montañas y colmas la tierra con el fruto de tus obras. Haces crecer el pasto para los animales y las plantas para el uso de la gente. Les permites producir alimento con el fruto de la tierra: vino para que se alegren, aceite de oliva para aliviarles la piel, y pan para que se fortalezcan. (N.T.V.)


©  ¡Que rico y delicioso es disfrutar de una buena comida y bebida! Igual cuando tenemos verdadera comunión e intimidad con Dios.

Cuando salimos contentos y satisfechos de un restaurante fluye de nosotros un:

©  ¡Valió la pena venir a este lugar! Igual vale la pena ir a la Presencia de Dios todos los días para recibir el alimento espiritual.

 

El "sentarse a la mesa" tiene un significado profundo, más allá de ser saciados y alimentados. El "sentarse a la mesa" implica también comunión e intimidad. Es un momento especial, que debe venir acompañado de una bebida y comida especial. En las cosas de Dios sucede lo mismo. Cada día somos invitados a la "mesa" del Señor para disfrutar de una rica bebida y comida espiritual. El pasaje que estudiamos hoy utiliza las palabras "vino", "pan" y "aceite" para simbolizar una acción definida del Espíritu Santo:

1. El vino representa el óleo de gozo que viene para sanar nuestras tristezas internas.

2. El pan representa el alimento espiritual que viene del cielo para fortalecernos y darnos salud.

3. El aceite representa la protección contra las presiones de la vida.

 

Cuando nos atrevemos con fe a sentarnos en la "mesa" con el Señor, recibimos todos estos beneficios.  La intimidad con Dios incluye sentarnos a su "mesa", donde los manjares celestiales están disponibles para ser saciados.  Hay cristianos raquíticos espirituales, porque nunca se han sentado a la mesa del Padre, y sólo se han conformado con las migajas del Reino.

©  Elija en este día lo mejor, sentarse a la "mesa" del Señor, y su vida interior resultará saciada como jamás lo imagino; porque Cristo realmente satisface.

 

CONFESIÓN DE FE:

ME SIENTO A LA MESA CON EL SEÑOR PARA DISFRUTAR DE SUS MANJARES CELESTIALES, PARA SER SACIADO COMPLETAMENTE AL RECIBIR SANIDAD, FORTALEZA, PROTECCIÓN Y MUCHA SABIDURÍA, PUES TODO ESTÁ INCLUIDO EN SU MENÚ ESPIRITUAL.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Shaddai, Dios el Todo Suficiente (Génesis 17:1). Mi Dios Todopoderoso y Suficiente, sé que "Shad" significa "pecho" en hebreo, entonces Tú, como una madre que amamanta, nutres y satisfaces completamente a tu pueblo y tomas cuidado de todas sus necesidades. Es por eso Señor, que no quiero sólo las migajas del Reino sino sobre todo sentarme a tu lado para ser saciado en tu mesa, recibir de Ti el alimento espiritual que reconforta mi alma, así como el alimento natural es beneficioso para mi cuerpo. Te pido que pongas en mí, cada día más hambre y sed de Ti, de conocerte y disfrutar de tus grandes bendiciones y beneficios. Gracias Espíritu Santo de Dios por el alimento espiritual que me das. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amen.


Juan Manuel Lamus O.

                 

domingo, 4 de diciembre de 2016

MANTENIENDO EL CURSO EN EL MATRIMONIO

 

¡¡¡Una pareja que se une en matrimonio, establece un rumbo para su vida!!!


©  Así como una nave establece un rumbo cuando sale de un punto de origen hacia su destino, igualmente los matrimonios establecen un curso o rumbo que les guiará a su destino.


©  Bíblicamente el destino de un matrimonio es que se conviertan en una sola carne, formen una familia y vivan en armonía hasta que la muerte los separe; y tener acceso a la vida Celestial.

 

MATEO 19:4-6

Jesús respondió:

¿No han leído las Escrituras? Allí está escrito que, desde el principio,

"Dios los hizo hombre y mujer".

Y agregó:

"Esto explica por qué el hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su esposa, y los dos se convierten en uno solo". Como ya no son dos sino uno, que nadie separe lo que Dios ha unido. (N.T.V.)


©  Para alcanzar ese destino, todo matrimonio debe seguir las instrucciones del que diseñó la relación y el destino, Dios.

Ø  Durante el desarrollo de la vida, el matrimonio va construyendo el camino hacia su destino, frecuentemente con dificultades y obstáculos.

Ø  Eso es totalmente normal, así es la vida.

Ø  Lo importante es que, a pesar de todo, mantengamos el curso de nuestra vida y del matrimonio.


©  Nuestro Padre Celestial nos advierte que tenemos también un enemigo que va a tratar de sacarnos del curso hacia nuestro destino.

Ø  Él le llama el enemigo de nuestras almas.

Ø  Usando estrategias, asechanzas y tentaciones sobre nuestras debilidades humanas ese enemigo trata constantemente de sacarnos del curso.


©  Por esa razón debemos mantenernos en el curso, puestos los ojos y el entendimiento sobre las instrucciones de Dios en su Palabra, la Biblia, para que podamos librarnos de las asechanzas del enemigo y mantener el curso de nuestra vida y nuestro matrimonio.


©  Actitudes que nos pueden sacar del curso de nuestras vidas:

1. La debilidad espiritual.

Ø  Cuando aflojamos en nuestra relación personal con Dios, bajamos nuestras defensas y entonces quedamos a expensas de los ataques del enemigo.

Ø  Nos hacemos vulnerables a sus acechanzas. (1 Pedro 5:8)


2. La desobediencia a los principios de vida del Reino.

Ø  Si conociendo los principios no los llevamos a la práctica, nos extraviamos y nos confundimos en el propósito de Dios para nuestras vidas. (Efesios 2:2)

Ø  Cuando conociéndolos negociamos con ellos, no tendremos el respaldo de Dios.


3. El pasado.

Ø  Vivir en las ofensas y las circunstancias del pasado frecuentemente conduce a perder el rumbo.

Ø  La falta de perdón endurece los corazones y trae ceguera espiritual que nos hace perder el rumbo. (Marcos 11:26)


4. La intolerancia.

Ø  Es necesario practicar la tolerancia y la humildad para poder mantenernos en el curso. (Salmo 25:9)


5. Las malas costumbres.

Ø  Las malas amistades corrompen las buenas costumbres y nos desvían del rumbo a nuestro destino. (1 Corintios 15:33)

Ø  El amor al dinero, a los placeres y a las cosas materiales, muy frecuentemente nos desvían hacia otro destino. (1 Timoteo 6:9,10)

 

ROMANOS 12:2

No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo,

más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar.

Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios para ustedes,

la cual es buena, agradable y perfecta. (N.T.V.)

 

CONCLUSIÓN:

©  Medita con tu cónyuge en estas actitudes que pueden estar afectando el curso de tu vida y de tu matrimonio en detrimento de tu familia y tus generaciones.

©  Tomen decisiones hoy mismo que los libre de desviarse del curso de Dios para ustedes.

©  Si ya se han desviado, pidan perdón a Dios y pídanle fuerza y sabiduría, para tomar las decisiones que sean necesarias para ajustar el rumbo en función del propósito de Dios para ustedes como matrimonio y familia.

©  Esfuérzate por mantener el curso de tu vida en obediencia a los principios de vida del Reino y entonces todas las promesas de Dios se cumplirán en tu vida y alcanzarás el propósito para el que fuiste creado.

 

¡¡¡Tu matrimonio y tu familia es el tesoro más valioso que Dios te ha dado!!!

¡¡¡CUÍDALO!!!

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                 

sábado, 3 de diciembre de 2016

"SOLICITUD"


©  No cumplo con mi deber hacia el amor, si me contento con mirar cordial y amablemente a las personas que me rodean. Esta es una benevolencia que cuenta poco y una ilusión de amistad:

Ø  Me tranquiliza.

Ø  No hago daño a nadie.

Ø  Respeto los derechos de los demás.

Ø  ¡Hago demasiado!

Ø  Soy un ciudadano perfecto, acomodado y seguro bajo mi campana de cristal, en mi propia atmósfera.


©  Precisamente por esto se resulta culpable de la indiferencia colectiva que sofoca a nuestra sociedad.


©  Si quiero amar de veras debo dedicarme con solicitud profunda y auténtica a las personas:

Ø  Con las que vivo bajo el mismo techo.

Ø  Con las que trabajo durante todo el día.

Ø  Con las que viajo por la vida.

Ø  Con las que estudio, me divierto, juego y río.


©  Una solicitud de este tipo, que me sacuda, que me arranque de mi pequeña esfera de intereses, es absolutamente necesaria.  No debo dejarla nunca de lado, ni siquiera cuando estorbe mi paz y mi tranquilidad.


©  Quizá sea incluso un bien:

Ø  Que me molesten. Que la atención amigable y afectuosa hacia los demás conlleve, a veces, disgustos o preocupaciones que yo mismo no podré confiar a nadie.


©  La solicitud es fruto de un amor auténtico.

Ø  Puede hacerme sufrir, pero, a fin de cuentas, me aporta el mejor don.

Ø  Ella da la vida, da color a mi existencia y, a veces, me regala un sentimiento de profunda gratitud, una especie de paraíso desconocido.


©  DE VUELTA AL PARAÍSO

 

En cierta ocasión le preguntaron a un gran maestro, lo siguiente:

-  ¿Por qué existen personas que salen fácilmente de los problemas más complicados, mientras que otras sufren por problemas muy pequeños y se ahogan en un vaso de agua?

 

Él simplemente sonrió y contó una historia:

Era un sujeto que vivió amorosamente toda su vida. Cuando murió, todo el mundo decía que él iría al cielo, pues un hombre tan bondadoso solamente podría ir al Paraíso.  En aquella época el cielo todavía no había pasado por un programa de calidad total.  La recepción no funcionaba muy bien y quien lo atendió dio una ojeada rápida a las fichas de entrada, pero como no vio su nombre en la lista, le orientó para que pudiera llegar al Infierno. Y como en el infierno nadie exigía identificación ni invitación (cualquiera que llegara estaba invitado a entrar), el sujeto entró y se quedó.

 

Algunos días después Lucifer llegó furioso a las puertas del Paraíso y le dijo a Dios:

-  ¡Eso que estás haciendo es puro terrorismo! Mandaste a aquel sujeto al infierno y él me está desmoralizando.

-  Llegó escuchando a las personas, mirándolas a los ojos, conversando con ellas. Ahora todo el mundo está dialogando, abrazándose, besándose.

-  ¡El infierno no es lugar para eso! ¡Por favor, trae a ese sujeto para acá!"

 

Cuando el maestro terminó de contar esta historia dijo:

-  Vive con tal solicitud, con tanto amor en el corazón que, si por error vas a parar al infierno, el propio satanás te traiga de vuelta al Paraíso.

 

ROMANOS 12:9

No finjan amar a los demás; ámenlos de verdad. Aborrezcan lo malo. Aférrense a lo bueno.

Ámense unos a otros con un afecto genuino y deléitense al honrarse mutuamente. (N.T.V.)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                 

viernes, 2 de diciembre de 2016

PERFECTO

 

GÉNESIS 17:1 Abram tenía noventa y nueve años cuando el Señor se le apareció y le dijo:

-  Yo Soy el Dios Todopoderoso; camina delante de mí y sé perfecto. (R.V.A.'15)


©  Perfecto: Maduro, completo, recto.

©  Recto: sincero de corazón, en palabra y en conducta.

¿Qué significa tener un corazón perfecto?, significa tener un deseo profundo de hacer lo bueno y complacer a Dios.

 

Dios no buscará a una persona llena de dones o talentos para usarla o para ascenderla, lo hará con aquellos que tengan la disposición y el amor de hacer lo que ha sido llamado para hacer. He oído decir, que Dios busca gente ordinaria para hacer cosas extraordinarias, es decir gente imperfecta, con un corazón ferviente, con un anhelo profundo de querer obedecer a Dios y su Palabra.

 

David le dijo al Señor: "Asimismo da a mi hijo Salomón corazón perfecto, para que guarde tus mandamientos, tus testimonios y tus estatutos, y para que haga todas las cosas" (1 Crónicas.29:19). El rey David, conocía a Dios, y sabía que Él era el único que podía darle un corazón perfecto a su hijo, David no pidió primero por las cosas que Salomón tendría que hacer al gobernar al pueblo de Israel, sino antes que todo pedía un corazón con una actitud correcta para su Creador. Cuantas cosas extraordinarias sucederían en nuestra vida si tan solo nos atreviéramos a pedir un corazón perfecto para Dios, ya que, con un corazón recto e íntegro dado por Él, nuestros caminos serían rectos, las intenciones serían las correctas y tendríamos ese deseo profundo de hacer todo solo por Él y para Él. Cuando Salomón ya era viejo, su corazón no fue perfecto para Dios, no porque el Señor no le hubiera dado ese corazón, sino porque la decisión de mantenerlo en rectitud e integridad siempre será nuestra. Nunca debemos olvidar que Dios hace su parte y nosotros tendremos que hacer la nuestra. Todo lo que Dios, creo lo creo perfecto, por ejemplo, satanás que era un querubín hermoso en los cielos, fue creado a la perfección por la mano de Dios, pero él optó por la maldad en su corazón, él opto por la rebelión a su Creador (Ezequiel 28:15). Su Palabra es perfecta, es decir, sin error, completa, no le hace falta nada, ella es suficiente para convertir nuestras almas de amar el pecado, hacia el aborrecimiento del mismo, y no solo eso, sino que nos hace sabios, inteligentes, nos llena de conocimiento y verdad (Salmo 19:7).

 

Cuanto tiempo ocupamos en la lectura de otros libros, que no son la Biblia, o quizás en la T.V. o en internet, perdiéndonos la oportunidad de poder ser llenos de su aliento, de sus pensamientos, de su voluntad. Una de las formas de mantener una conciencia sensible es por medio del pronto arrepentimiento, cuando Dios nos llama la atención y reconocemos la falta sin presentar excusas, pero cuando osamos razonar y nos llenamos de justificación delante de su presencia, se va formando un callo en nuestra conciencia formando así dureza en nuestro corazón, por lo que sentir arrepentimiento puede ser más difícil cada vez que volvemos a pecar. Un corazón perfecto se confecciona día a día, siempre he tenido la certeza que al final de cada día nuestro amado Señor no verá cuánto fallamos, sino cuánto luchamos para mantenernos firmes alzando la bandera de Cristo. La palabra nos guía, nos insta a que nuestra medida, nuestra estatura, nuestra meta, sea llegar a ser perfecto, maduro, a la medida de la estatura de la plenitud de nuestro Señor Jesucristo.

 

CONFESIÓN DE FE:

SI ME COMPARO CON LOS HOMBRES, SIEMPRE SERÉ IMPERFECTO, PERO SI SIGO A JESÚS, ÉL ME LLEVARÁ Y ME LLENARÁ DE LA PLENITUD DE SU PERFECCIÓN, ASÍ QUE PROCURARÉ SER PERFECTO DELANTE DE ÉL.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Adonai, el Señor de señores y el Rey de reyes (Apocalipsis 17:14). Mi Dios y mi Señor, el Todopoderoso, el único perfecto que ha vivido sobre esta tierra, ese eres Tú Jesucristo. Hoy clamo a Ti para que me ayudes a buscar la perfección, es decir la madurez espiritual, a la que solo puedo llegar por medio de tus enseñanzas, de tu Palabra, de la guía del Espíritu Santo y de seguir el modelo de vida que Tú propones, para agradarte y servir en tu Reino eficazmente. Gracias mi amado Señor y Salvador Jesucristo por ayudarme a ser perfecto, maduro espiritualmente. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

jueves, 1 de diciembre de 2016

MOLDEARNOS

 

SALMO 1:1-6 Dichoso quien no sigue el consejo de los malvados, ni en la senda de los pecadores se detiene, ni en compañía de los necios se sienta, sino que se complace en la ley del Señor sobre la que reflexiona día y noche. Es como un árbol plantado junto al arroyo: da fruto a su tiempo y no se secan sus hojas; consigue todo cuanto emprende. No ocurre así a los malvados, paja que el viento arrastra. No vencerán los malvados en el juicio, ni los pecadores en la asamblea de los justos pues el Señor protege la senda de los justos mientras la senda de los malvados se desvanece. (B.L.P.H.)


©  Del compromiso de obedecer a Dios para moldearnos.

La Biblia proclama el gran Poder y la Majestad del Señor, al mismo tiempo que revela su inmenso Amor y su Misericordia. Él es digno de nuestro apasionado y total sometimiento, pero no siempre lo recibe. 

©  ¿Está usted entre los pocos que se rinden a Él sin reservas?

 

La obediencia absoluta es obedecer a Dios sin importar las consecuencias. Esto significa que obedecemos al Señor aun cuando nuestros amigos o familiares elijan un camino diferente, o cuando tengamos por seguro el sufrimiento o la humillación. Ver hecha la voluntad de Dios en nuestra vida es más importante que nuestro propio bienestar o nuestras ambiciones. Dejamos las consecuencias a Dios, y nos aferramos a sus promesas: Él nunca nos desamparará (Hebreos 13:5), y hace que todo obre para nuestro bien (Romanos :28). Fíjese en la palabra "compromiso" en el subtítulo de nuestro devocional de hoy. No estoy escribiendo de la obediencia que surge en el momento, como diciendo: "Decido obedecer a Dios en esta ocasión", sino del sometimiento como un estilo de vida. Poner restricciones al cumplimiento es muy tentador; queremos ser capaces de cambiar de opinión cuando obedecer trastorne nuestro estilo de vida, el resultado final no sea claro o simplemente estemos asustados.

 

Pero déjeme hacerle esta pregunta: Si Jesucristo es el Señor de su vida, ¿qué derecho tiene usted de ponerle límites a su voluntad? Los creyentes no tienen el derecho de establecer sus propios límites; su único criterio para tomar decisiones debe ser: 

©  ¿Qué quiere el Señor que haga? 

 

CONFESIÓN DE FE:

LA OBEDIENCIA ES SIEMPRE LO CORRECTO. OBEDECER A DIOS EN TODAS LAS COSAS, ES EL CAMINO MÁS SEGURO PARA TENER SU FAVOR, ENTONCES ASÍ LO HARÉ, POR AMOR DE SU NOMBRE.

 

ORACIÓN:

Padre Santo, Dios Omnisciente, Dios que todo lo sabe (1 juan 3:20). Dios mío, Tú lo sabes todo, conoces no sólo los más mínimos detalles de nuestra vida, sino los de todos los que están a nuestro alrededor, aún sabes cuando cae un pajarillo o cuando perdemos uno solo de nuestros cabellos (Mateo 10:29,30); y no sólo sabes todo lo que ocurrirá hasta el final de la historia misma (Isaías 46:9,10), sino que también conoces nuestros propios pensamientos, aún antes de que hablemos (Salmo 139:4). Conoces nuestro corazón desde lejos; y aún nos viste antes de nacer dentro del vientre materno (Salmo 139:1-3; 15,16). Todo esto me da más que razones suficientes para obedecerte sin condición. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por moldear nuestra vida a través de la obediencia y tu Omnisciencia. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

miércoles, 30 de noviembre de 2016

TEMOR VS. DEVOCIÓN

 

JUAN 14:15-17 Si me aman, obedecerán mis mandamientos. Le pediré al Padre y les dará otro Consejero para que esté siempre con ustedes: El Consejero es el Espíritu de la verdad. El mundo no lo puede recibir porque no lo ve ni lo conoce. Ustedes lo conocen porque vive con ustedes y estará en ustedes. (P.D.T.)


©  La evolución de una pasión por obedecer a Dios. 

Esa pasión no surge completamente en el momento de la salvación. Es verdad que iniciamos nuestra nueva vida en Cristo con el deseo de agradarle; pero eso no incluye el obedecerlo, sino que la búsqueda resuelta e intensa de su voluntad se desarrolla más lentamente.

 

De hecho, la primera etapa, es decir el temor a las consecuencias de la desobediencia, escasamente se considera como temor a Dios, pero al avanzar en nuestra fe y hacer el compromiso de obedecerle, llegamos con el tiempo a la etapa final, que es el amor y la devoción a Cristo. Ir de la primera etapa a la última comienza con lo que usted puede esperar: 

©  Un conocimiento mayor de Jesucristo. 

A medida que profundizamos en la Palabra para ver como Él ha ayudado a los fieles, desarrollamos el deseo de recibir lo mejor de Dios. Hombres como Moisés, David y Pablo, no estuvieron satisfechos con lo que el mundo podía ofrecerles, y tampoco lo estaremos nosotros cuando seamos testigos de su obra. Así pues, ponemos a prueba nuestra obediencia y descubrimos que las bendiciones que Dios nos ha prometido son reales. Cuando tenemos un fiel registro de recompensas por hacer su voluntad, reconocemos la sabiduría de la obediencia.


©  ¿Se encuentra usted entre el temor y la devoción a Dios? 

Tengo la esperanza de que se haya comprometido a obedecer a Dios y que está leyendo su Palabra cada día. Dios quiere que usted le dé lo mejor, la búsqueda apasionada de su voluntad, porque Él le está dando lo mejor.

 

CONFESIÓN DE FE:

ESTOY DECIDIDO A DARLE LO MEJOR DE MÍ AL SEÑOR, ES POR ESO QUE ME COMPROMETO A OBEDECERLE Y A BUSCAR CON PASIÓN Y LLEVAR A CABO SIN CONDICIÓN, LA VOLUNTAD SUYA PARA MI VIDA.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Elohim Kedem, Dios del Principio (Apocalipsis 1:8). Dios Todopoderoso y Soberano, el Alfa y la Omega, el que es y que era y que ha de venir. Tú, mi señor, eres antes de todas las cosas en tiempo y en prioridad, y por eso debes ser primero que todo en nuestros afectos. Gracias quiero darte hoy, Rey de Gloria, por tu amor inagotable que hace que nuestra obediencia a tus preceptos sea simple y asegure nuestra vida en todos sus aspectos, pues solo Tú, Dios Todopoderoso, puede saber exactamente qué es lo más conveniente para mí, ya que es verdad que tu voluntad es buena, agradable y perfecta, y si me someto a ella los resultados para mi vida serán igualmente buenos, perfectos y agradables. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por tu ejemplo de obediencia incondicional hasta la muerte, y muerte de cruz. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

martes, 29 de noviembre de 2016

ESCOGIDOS

 

EFESIOS 1:3-6 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien nos ha bendecido en Cristo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales. Asimismo, nos escogió en Él desde antes de la fundación del mundo para que fuéramos santos y sin mancha delante de Él. En amor nos predestinó por medio de Jesucristo para adopción como hijos suyos, según el beneplácito de su voluntad, para la alabanza de la gloria de su gracia que nos dio gratuitamente en el Amado. (R.V.A.'15)


©  De cómo, en Cristo, Dios nos escogió para que seamos plenos de bendiciones espirituales. Con Dios todo está bien.

Se refiere a todos nosotros, no a unos pocos individuos. El pasaje que estudiamos hoy, en el versículo 3, dice: "con toda bendición espiritual". Quiere decir toda bendición que ya nos ha sido dada, Cristo ya ha hecho toda la provisión, a Él no le queda nada por hacer, en Cristo nos pertenece toda bendición espiritual.

 

Esta promesa es para nosotros, pero si la ignoramos, no la podemos aprovechar. Por ejemplo, un hombre podría meter un billete en un lugar secreto de su billetera, podría quedarse sin gasolina y olvidándose del dinero en su billetera tendría que llamar a alguien que lo auxilie; sin embargo, si simplemente se acordara del billete, podría pagar por su propia cuenta. El billete era de él, tanto cuando lo ignoraba que lo poseía como cuando sabia de él.

 

Del mismo modo esta autoridad es nuestra, así tengamos conocimiento de ella o no. Uno también puede saber lo que es suyo, sin actuar de acuerdo con ello, por lo tanto, no recibir ningún beneficio. Esta autoridad nuestra no solo pertenece a unos pocos escogidos; pertenece a todos los hijos de Dios. En verdad recibimos esta autoridad cuando nacemos de nuevo, siendo hechas criaturas nuevas en Cristo Jesús, heredamos el Nombre del Señor Jesucristo, y podemos usarlo en oración contra el enemigo. Cuando quitas los límites de tu mente Dios podrá intervenir en tu vida y abrirá puertas que los hombres jamás podrán cerrar. Dios acelerará lo bueno en tu vida, todo está mejor cuando lo pones a Él en primer lugar. Nuestro Creador nos está sonriendo, la Biblia dice que por nada debemos estar afanosos.

 

CONFESIÓN DE FE:

NECESITO SABER LO QUE ES MÍO, SÉ QUE SABERLO NO BASTA, LO ACTUARÉ Y RECIBIRÉ LOS BENEFICIOS, TENGO LA BENDICIÓN, LA AUTORIDAD Y CONOZCO LA VERDAD QUE ME HA HECHO LIBRE, PUES HE SIDO ESCOGIDO POR DIOS PARA BENDICIÓN Y PARA BENDECIR.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Deot, Dios de todo Saber (1 Samuel 2:3). Señor Dios Todopoderoso, Tú conoces todo y eres la fuente de todo conocimiento, es por eso que cualquier conocimiento que el hombre tenga, sabemos que de Ti proviene. Hoy quiero venir a tu Presencia para darte gracias, Padre Santo, por la bendición y la autoridad que Tú me has dado al concederme el privilegio de ser hijo tuyo, y por eso hoy me atrevo a pedirte, déjame ver y saber que puedo utilizarlas para mi beneficio y como una herramienta importante para resolver todos los problemas que se me presenten, y para ayudar a mis semejantes en la misma tarea. Gracias Padre Celestial, he orado en el Poderoso Nombre de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Amén.


Juan Manuel Lamus O.