jueves, 8 de diciembre de 2016

¿PREPARADO?

 

HEBREOS 2:14-18 Los hijos de una familia son gente de carne y hueso, por eso Jesús se hizo de carne y hueso igual que ellos. Sólo así pudo morir y con su muerte derrotar al diablo, quien tenía el poder de la muerte. Jesús se hizo hombre para liberar a los hombres, quienes habían estado esclavizados toda la vida por temor a la muerte. Sabemos que Jesús vino a rescatar a los descendientes de Abraham, no a los ángeles. Por lo tanto, era necesario que Jesús fuera igual a sus hermanos en todo sentido. Se hizo como nosotros para poder ser sumo sacerdote fiel y compasivo en su servicio a Dios. De esta manera Jesús pudo ofrecer un sacrificio que quita los pecados de la gente. Jesús mismo sufrió y fue tentado, por eso puede ayudar a aquellos que son tentados. (P.D.T.)


©  ¿Preparado para recibir el regalo de Dios?

Una de las cosas que más disfruto de la temporada navideña, es ver la alegría en los rostros de los niños. Cuando mi hermano y yo éramos pequeños, pasábamos los días previos a la Navidad mirando los regalos envueltos que estaban bajo el árbol, tratando de averiguar lo que había en cada uno de ellos y cual era para quien. Había una emoción en nuestros corazones que nos iluminaba los ojos. En el día de Navidad, nos levantábamos temprano esperando que llegara la hora de la repartición y correr hacia el árbol para ver qué regalos habíamos recibido. No importaba lo que íbamos a comer ni lo que había en la casa para la fiesta, solo ansiábamos abrir los paquetes y comenzar a disfrutar de los nuevos juguetes.

 

La mayoría de los niños hacen lo mismo; no se les ocurriría simplemente admirar los vistosos paquetes y dejarlos sin abrir, pero eso es precisamente lo que hace mucha gente con el regalo más grande de todos, la salvación. Es por esto que, para algunas personas, estas semanas antes de la navidad son un tiempo muy difícil del año. Es comprensible que la soledad, las presiones económicas, los sueños insatisfechos y las expectativas no cumplidas, puedan desanimar el espíritu de una persona en una temporada en la que todos debiéramos estar alegres. Pero al mantener nuestros ojos en Aquel que nos ha dado todas las cosas, podemos concentrarnos en lo que no nos puede ser quitado, en vez de lo que no tenemos. El enemigo quiere robarle su felicidad en esta y todas las Navidades, haciendo que la temporada signifique de todo, menos el nacimiento de Cristo y la razón que tuvo Él para venir, según el pasaje que estudiamos hoy.

©  Le animo a desenvolver y disfrutar el regalo de salvación de Dios, el regalo más grande de todos los que haya podido recibir en su vida.

 

CONFESIÓN DE FE:

HOY ME PREPARO PARA LA GLORIA VENIDERA, ACEPTANDO LOS MOMENTOS DIFÍCILES QUE DEBO ATRAVESAR PARA ENTENDER LAS COSAS QUE, DENTRO DE MÍ, AUN NO ENTIENDO, Y DISFRUTAR SIN REPAROS EL REGALO DE LA SALVACIÓN.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Emanuel, Dios con nosotros (Isaías 7:14). Padre Celestial, gracias por el regalo de la salvación, el más grande que podemos recibir en esta temporada y siempre, por medio del sacrificio de tu amado Hijo Jesucristo. Gracias porque tu Presencia no está hoy día limitada o circunscripta al tabernáculo, al templo, sino que la has hecho accesible a todos aquellos que creemos en Jesús, que confiamos en Él como nuestro único salvador. Así que ayúdanos hoy para hacernos sensibles a tu Presencia de manera que podamos experimentar el poder de tu Santo Espíritu actuando en nuestras vidas y en la de nuestros semejantes a través nuestro. Gracias Señor Jesús porque tú me haces vivir seguro por siempre estando de tu mano, anhelo tu Presencia en mi vida, estoy preparado para verte, oírte y sentirte, ven Señor mío. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                  

miércoles, 7 de diciembre de 2016

CAUSAS

 

ROMANOS 3:5-7 Sin embargo, algunos podrían decir, "nuestro pecado cumple un buen propósito porque muestra a otros lo justo que es Dios. ¿No es injusto, entonces, que Dios nos castigue?" (Este no es más que un punto de vista humano). ¡De ninguna manera! Si Dios no fuera completamente justo, ¿cómo tendría autoridad para juzgar al mundo? Sin embargo, alguien podría seguir argumentando, "¿por qué Dios me juzga como pecador si mi mentira realza su veracidad y le da más gloria a Él?". (N.T.V.)


©  De las principales causas de la rebelión: la duda y el orgullo.

A los ojos de Dios, cualquiera que peca es un rebelde, y la Biblia en Romanos 3:23 nos dice que todos somos pecadores. Ahora bien, es entendible que un incrédulo decida actuar sin tener en cuenta la enseñanza bíblica, pero:

Ø  ¿Qué de los que hemos consagrado nuestra vida a obedecer a Cristo?

Ø  ¿Qué nos hace apartarnos de la voluntad de nuestro Padre Celestial?

 

Hay dos tendencias humanas muy fuertes que llevan a la desobediencia, la duda y el orgullo; ambas pueden ser peligrosamente engañosas:

1. La Duda: Es la lucha mental sobre si creer o no las promesas de Dios. Desde nuestra limitada perspectiva, no podemos entender cómo trabaja Dios. A veces, su manera de actuar no parece ser el camino correcto; por eso, para obedecer debemos lanzarnos por fe. Podemos sentir como si nos estamos lanzando desde un precipicio, confiando en la cuerda invisible de Dios que nos sostiene. Si damos oído a nuestra duda, desobedeceremos con toda seguridad.


2. El Orgullo: Es el pecado que llevó a satanás a caer del cielo, y es un obstáculo engañoso para los creyentes también. Todo lo que hagamos motivados por el orgullo es rebeldía contra Dios.

 

El enemigo quiere atraernos con la duda y el orgullo; y nosotros creemos que ambos están bien y los justificamos fácilmente desde nuestra perspectiva. Pero los creyentes deben seguir más bien las sabias palabras de Josué:

©  "Pero si les parece mal servir al Señor, escojan hoy a quién sirvan… Pero yo y mi casa serviremos al Señor." (Josué 24:15).

 

CONFESIÓN DE FE:

SEA CUAL SEA LA CAUSA, ESTOY PLENAMENTE CONVENCIDO QUE EL PECADO LLEVA A LA MUERTE; Y QUE EL CAMINO DE DIOS ES LA ÚNICA VÍA QUE LLEVA A LA SATISFACCIÓN, LA PAZ Y LA VIDA; ENTONCES VENCERÉ LA DUDA Y EL ORGULLO.

 

ORACIÓN:

Padre Santo, Elohim Kedoshim, Dios Santo (Josué 24:19). Mi amado Señor, El Rey de reyes, eres único, especial, singular, no hay nadie ni nada como Tú, ni nunca lo habrá; eres distinto de todos y de todo; eres puro y libre de cualquier error. Bien dice tu Palabra que resistes la rebelión y no soportas el pecado, pero también que eres un Dios misericordioso. Hoy yo quiero acudir a esa misericordia y no a tu justicia, pues podría salir mal librado, para que me ayudes a ser cada día más como Tú, mi Señor Jesús, digno de ser llamado hijo de Dios, pero no solo por la gracia tuya, regalo inmerecido, pero si por mi convicción, para dejar a un lado la duda y el orgullo y moverme de acuerdo a tus preceptos y servirte siempre. He orado en el Poderoso Nombre de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                  

martes, 6 de diciembre de 2016

SEMBREMOS

 

MARCOS 4:3-8 ¡Escuchen! Un agricultor salió a sembrar. A medida que esparcía la semilla por el campo, algunas cayeron sobre el camino y los pájaros vinieron y se las comieron. Otras cayeron en tierra poco profunda con roca debajo de ella. Las semillas germinaron con rapidez porque la tierra era poco profunda; pero pronto las plantas se marchitaron bajo el calor del sol y, como no tenían raíces profundas, murieron. Otras semillas cayeron entre espinos, los cuales crecieron y ahogaron los brotes, así que esos brotes no produjeron grano. Pero otras semillas cayeron en tierra fértil, y germinaron y crecieron, ¡y produjeron una cosecha que fue treinta, sesenta y hasta cien veces más numerosa de lo que se había sembrado. (N.T.V.)


©  Cuando un sembrador esparce su semilla en el terreno, quiere estar seguro que tales semillas no se perderán, más bien que redunden en semillas de fruto abundante, una siembra que se multiplique maravillosamente con el evangelismo.

 

Si conectamos estos ejemplos de la parábola del sembrador al crecimiento y vida de la iglesia, entenderemos que es necesario que sembremos muchas semillas del evangelio en muchos corazones.  La mejor siembra es la siembra espiritual. He pensado últimamente que hemos sido bombardeados con estos pasajes bíblicos que hablan de la siembra y de la cosecha solo para hablar de dinero, pero en este día sé que no sólo es aplicable al dinero, sino a las diferentes áreas de la vida.  Debemos pensar en el valor de la siembra espiritual, si hoy sembramos la semilla del evangelio en un amigo, conocido, familiar o vecino, un día esa semilla germinará.  Esa semilla unos meses más tarde puede dar su fruto en una conversión.

 

Como seguidores de Cristo, debemos entender que una de nuestras labores principales en la vida es sembrar semillas espirituales por medio del evangelismo.  Este pensamiento es simple, sembremos semillas de fe y esperanza y del crecimiento se encarga Dios, luego es el Señor quién envía el Espíritu Santo para que haga germinar esa semilla. Nuestra única labor es sembrar y regar, y el crecimiento de la vida la dará el Señor.  Sé que los corazones están hambrientos de Dios, y cuando existe hambre el terreno del corazón se encuentra ampliamente preparado.  Todo lo que el hombre sembrare eso también segará (Gálatas 6:7).

 

CONFESIÓN DE FE:

HOY QUIERO SEMBRAR LA SEMILLA DEL EVANGELIO EN UN CORAZÓN DISPUESTO Y UN DÍA COSECHARÉ ESA SEMILLA. HOY QUIERO ENTENDER EL PRINCIPIO DE SIEMBRA EN TÉRMINOS DE LA SIEMBRA ESPIRITUAL EN UN CORAZÓN HAMBRIENTO.

 

ORACIÓN:

Padre Eterno, Dios Fuerte, El Gibor (Isaías 9:6). Dios Omnipotente, el Todopoderoso eres Tú, gracias quiero darte hoy por tu Santo Espíritu que mora en mí y me ayuda a sembrar y regar las semillas espirituales que ya han dado fruto en mi vida. Gracias Señor por este principio de la semilla.  Sembrar una semilla de fe y esperanza en un corazón hambriento es una de las más grandes experiencias que le has dado a tus hijos. Hoy quiero sembrar esa semilla en un corazón hambriento.  Señor, como un sembrador de tu Palabra te pido que me des sabiduría para entender cuáles son los corazones que están listos y abiertos para responder a la semilla del Evangelio de la paz. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

lunes, 5 de diciembre de 2016

ALIMENTO

 

SALMO 104:13-15 Desde tu Hogar Celestial, envías lluvia sobre las montañas y colmas la tierra con el fruto de tus obras. Haces crecer el pasto para los animales y las plantas para el uso de la gente. Les permites producir alimento con el fruto de la tierra: vino para que se alegren, aceite de oliva para aliviarles la piel, y pan para que se fortalezcan. (N.T.V.)


©  ¡Que rico y delicioso es disfrutar de una buena comida y bebida! Igual cuando tenemos verdadera comunión e intimidad con Dios.

Cuando salimos contentos y satisfechos de un restaurante fluye de nosotros un:

©  ¡Valió la pena venir a este lugar! Igual vale la pena ir a la Presencia de Dios todos los días para recibir el alimento espiritual.

 

El "sentarse a la mesa" tiene un significado profundo, más allá de ser saciados y alimentados. El "sentarse a la mesa" implica también comunión e intimidad. Es un momento especial, que debe venir acompañado de una bebida y comida especial. En las cosas de Dios sucede lo mismo. Cada día somos invitados a la "mesa" del Señor para disfrutar de una rica bebida y comida espiritual. El pasaje que estudiamos hoy utiliza las palabras "vino", "pan" y "aceite" para simbolizar una acción definida del Espíritu Santo:

1. El vino representa el óleo de gozo que viene para sanar nuestras tristezas internas.

2. El pan representa el alimento espiritual que viene del cielo para fortalecernos y darnos salud.

3. El aceite representa la protección contra las presiones de la vida.

 

Cuando nos atrevemos con fe a sentarnos en la "mesa" con el Señor, recibimos todos estos beneficios.  La intimidad con Dios incluye sentarnos a su "mesa", donde los manjares celestiales están disponibles para ser saciados.  Hay cristianos raquíticos espirituales, porque nunca se han sentado a la mesa del Padre, y sólo se han conformado con las migajas del Reino.

©  Elija en este día lo mejor, sentarse a la "mesa" del Señor, y su vida interior resultará saciada como jamás lo imagino; porque Cristo realmente satisface.

 

CONFESIÓN DE FE:

ME SIENTO A LA MESA CON EL SEÑOR PARA DISFRUTAR DE SUS MANJARES CELESTIALES, PARA SER SACIADO COMPLETAMENTE AL RECIBIR SANIDAD, FORTALEZA, PROTECCIÓN Y MUCHA SABIDURÍA, PUES TODO ESTÁ INCLUIDO EN SU MENÚ ESPIRITUAL.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Shaddai, Dios el Todo Suficiente (Génesis 17:1). Mi Dios Todopoderoso y Suficiente, sé que "Shad" significa "pecho" en hebreo, entonces Tú, como una madre que amamanta, nutres y satisfaces completamente a tu pueblo y tomas cuidado de todas sus necesidades. Es por eso Señor, que no quiero sólo las migajas del Reino sino sobre todo sentarme a tu lado para ser saciado en tu mesa, recibir de Ti el alimento espiritual que reconforta mi alma, así como el alimento natural es beneficioso para mi cuerpo. Te pido que pongas en mí, cada día más hambre y sed de Ti, de conocerte y disfrutar de tus grandes bendiciones y beneficios. Gracias Espíritu Santo de Dios por el alimento espiritual que me das. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amen.


Juan Manuel Lamus O.

                 

domingo, 4 de diciembre de 2016

MANTENIENDO EL CURSO EN EL MATRIMONIO

 

¡¡¡Una pareja que se une en matrimonio, establece un rumbo para su vida!!!


©  Así como una nave establece un rumbo cuando sale de un punto de origen hacia su destino, igualmente los matrimonios establecen un curso o rumbo que les guiará a su destino.


©  Bíblicamente el destino de un matrimonio es que se conviertan en una sola carne, formen una familia y vivan en armonía hasta que la muerte los separe; y tener acceso a la vida Celestial.

 

MATEO 19:4-6

Jesús respondió:

¿No han leído las Escrituras? Allí está escrito que, desde el principio,

"Dios los hizo hombre y mujer".

Y agregó:

"Esto explica por qué el hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su esposa, y los dos se convierten en uno solo". Como ya no son dos sino uno, que nadie separe lo que Dios ha unido. (N.T.V.)


©  Para alcanzar ese destino, todo matrimonio debe seguir las instrucciones del que diseñó la relación y el destino, Dios.

Ø  Durante el desarrollo de la vida, el matrimonio va construyendo el camino hacia su destino, frecuentemente con dificultades y obstáculos.

Ø  Eso es totalmente normal, así es la vida.

Ø  Lo importante es que, a pesar de todo, mantengamos el curso de nuestra vida y del matrimonio.


©  Nuestro Padre Celestial nos advierte que tenemos también un enemigo que va a tratar de sacarnos del curso hacia nuestro destino.

Ø  Él le llama el enemigo de nuestras almas.

Ø  Usando estrategias, asechanzas y tentaciones sobre nuestras debilidades humanas ese enemigo trata constantemente de sacarnos del curso.


©  Por esa razón debemos mantenernos en el curso, puestos los ojos y el entendimiento sobre las instrucciones de Dios en su Palabra, la Biblia, para que podamos librarnos de las asechanzas del enemigo y mantener el curso de nuestra vida y nuestro matrimonio.


©  Actitudes que nos pueden sacar del curso de nuestras vidas:

1. La debilidad espiritual.

Ø  Cuando aflojamos en nuestra relación personal con Dios, bajamos nuestras defensas y entonces quedamos a expensas de los ataques del enemigo.

Ø  Nos hacemos vulnerables a sus acechanzas. (1 Pedro 5:8)


2. La desobediencia a los principios de vida del Reino.

Ø  Si conociendo los principios no los llevamos a la práctica, nos extraviamos y nos confundimos en el propósito de Dios para nuestras vidas. (Efesios 2:2)

Ø  Cuando conociéndolos negociamos con ellos, no tendremos el respaldo de Dios.


3. El pasado.

Ø  Vivir en las ofensas y las circunstancias del pasado frecuentemente conduce a perder el rumbo.

Ø  La falta de perdón endurece los corazones y trae ceguera espiritual que nos hace perder el rumbo. (Marcos 11:26)


4. La intolerancia.

Ø  Es necesario practicar la tolerancia y la humildad para poder mantenernos en el curso. (Salmo 25:9)


5. Las malas costumbres.

Ø  Las malas amistades corrompen las buenas costumbres y nos desvían del rumbo a nuestro destino. (1 Corintios 15:33)

Ø  El amor al dinero, a los placeres y a las cosas materiales, muy frecuentemente nos desvían hacia otro destino. (1 Timoteo 6:9,10)

 

ROMANOS 12:2

No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo,

más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar.

Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios para ustedes,

la cual es buena, agradable y perfecta. (N.T.V.)

 

CONCLUSIÓN:

©  Medita con tu cónyuge en estas actitudes que pueden estar afectando el curso de tu vida y de tu matrimonio en detrimento de tu familia y tus generaciones.

©  Tomen decisiones hoy mismo que los libre de desviarse del curso de Dios para ustedes.

©  Si ya se han desviado, pidan perdón a Dios y pídanle fuerza y sabiduría, para tomar las decisiones que sean necesarias para ajustar el rumbo en función del propósito de Dios para ustedes como matrimonio y familia.

©  Esfuérzate por mantener el curso de tu vida en obediencia a los principios de vida del Reino y entonces todas las promesas de Dios se cumplirán en tu vida y alcanzarás el propósito para el que fuiste creado.

 

¡¡¡Tu matrimonio y tu familia es el tesoro más valioso que Dios te ha dado!!!

¡¡¡CUÍDALO!!!

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                 

sábado, 3 de diciembre de 2016

"SOLICITUD"


©  No cumplo con mi deber hacia el amor, si me contento con mirar cordial y amablemente a las personas que me rodean. Esta es una benevolencia que cuenta poco y una ilusión de amistad:

Ø  Me tranquiliza.

Ø  No hago daño a nadie.

Ø  Respeto los derechos de los demás.

Ø  ¡Hago demasiado!

Ø  Soy un ciudadano perfecto, acomodado y seguro bajo mi campana de cristal, en mi propia atmósfera.


©  Precisamente por esto se resulta culpable de la indiferencia colectiva que sofoca a nuestra sociedad.


©  Si quiero amar de veras debo dedicarme con solicitud profunda y auténtica a las personas:

Ø  Con las que vivo bajo el mismo techo.

Ø  Con las que trabajo durante todo el día.

Ø  Con las que viajo por la vida.

Ø  Con las que estudio, me divierto, juego y río.


©  Una solicitud de este tipo, que me sacuda, que me arranque de mi pequeña esfera de intereses, es absolutamente necesaria.  No debo dejarla nunca de lado, ni siquiera cuando estorbe mi paz y mi tranquilidad.


©  Quizá sea incluso un bien:

Ø  Que me molesten. Que la atención amigable y afectuosa hacia los demás conlleve, a veces, disgustos o preocupaciones que yo mismo no podré confiar a nadie.


©  La solicitud es fruto de un amor auténtico.

Ø  Puede hacerme sufrir, pero, a fin de cuentas, me aporta el mejor don.

Ø  Ella da la vida, da color a mi existencia y, a veces, me regala un sentimiento de profunda gratitud, una especie de paraíso desconocido.


©  DE VUELTA AL PARAÍSO

 

En cierta ocasión le preguntaron a un gran maestro, lo siguiente:

-  ¿Por qué existen personas que salen fácilmente de los problemas más complicados, mientras que otras sufren por problemas muy pequeños y se ahogan en un vaso de agua?

 

Él simplemente sonrió y contó una historia:

Era un sujeto que vivió amorosamente toda su vida. Cuando murió, todo el mundo decía que él iría al cielo, pues un hombre tan bondadoso solamente podría ir al Paraíso.  En aquella época el cielo todavía no había pasado por un programa de calidad total.  La recepción no funcionaba muy bien y quien lo atendió dio una ojeada rápida a las fichas de entrada, pero como no vio su nombre en la lista, le orientó para que pudiera llegar al Infierno. Y como en el infierno nadie exigía identificación ni invitación (cualquiera que llegara estaba invitado a entrar), el sujeto entró y se quedó.

 

Algunos días después Lucifer llegó furioso a las puertas del Paraíso y le dijo a Dios:

-  ¡Eso que estás haciendo es puro terrorismo! Mandaste a aquel sujeto al infierno y él me está desmoralizando.

-  Llegó escuchando a las personas, mirándolas a los ojos, conversando con ellas. Ahora todo el mundo está dialogando, abrazándose, besándose.

-  ¡El infierno no es lugar para eso! ¡Por favor, trae a ese sujeto para acá!"

 

Cuando el maestro terminó de contar esta historia dijo:

-  Vive con tal solicitud, con tanto amor en el corazón que, si por error vas a parar al infierno, el propio satanás te traiga de vuelta al Paraíso.

 

ROMANOS 12:9

No finjan amar a los demás; ámenlos de verdad. Aborrezcan lo malo. Aférrense a lo bueno.

Ámense unos a otros con un afecto genuino y deléitense al honrarse mutuamente. (N.T.V.)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                 

viernes, 2 de diciembre de 2016

PERFECTO

 

GÉNESIS 17:1 Abram tenía noventa y nueve años cuando el Señor se le apareció y le dijo:

-  Yo Soy el Dios Todopoderoso; camina delante de mí y sé perfecto. (R.V.A.'15)


©  Perfecto: Maduro, completo, recto.

©  Recto: sincero de corazón, en palabra y en conducta.

¿Qué significa tener un corazón perfecto?, significa tener un deseo profundo de hacer lo bueno y complacer a Dios.

 

Dios no buscará a una persona llena de dones o talentos para usarla o para ascenderla, lo hará con aquellos que tengan la disposición y el amor de hacer lo que ha sido llamado para hacer. He oído decir, que Dios busca gente ordinaria para hacer cosas extraordinarias, es decir gente imperfecta, con un corazón ferviente, con un anhelo profundo de querer obedecer a Dios y su Palabra.

 

David le dijo al Señor: "Asimismo da a mi hijo Salomón corazón perfecto, para que guarde tus mandamientos, tus testimonios y tus estatutos, y para que haga todas las cosas" (1 Crónicas.29:19). El rey David, conocía a Dios, y sabía que Él era el único que podía darle un corazón perfecto a su hijo, David no pidió primero por las cosas que Salomón tendría que hacer al gobernar al pueblo de Israel, sino antes que todo pedía un corazón con una actitud correcta para su Creador. Cuantas cosas extraordinarias sucederían en nuestra vida si tan solo nos atreviéramos a pedir un corazón perfecto para Dios, ya que, con un corazón recto e íntegro dado por Él, nuestros caminos serían rectos, las intenciones serían las correctas y tendríamos ese deseo profundo de hacer todo solo por Él y para Él. Cuando Salomón ya era viejo, su corazón no fue perfecto para Dios, no porque el Señor no le hubiera dado ese corazón, sino porque la decisión de mantenerlo en rectitud e integridad siempre será nuestra. Nunca debemos olvidar que Dios hace su parte y nosotros tendremos que hacer la nuestra. Todo lo que Dios, creo lo creo perfecto, por ejemplo, satanás que era un querubín hermoso en los cielos, fue creado a la perfección por la mano de Dios, pero él optó por la maldad en su corazón, él opto por la rebelión a su Creador (Ezequiel 28:15). Su Palabra es perfecta, es decir, sin error, completa, no le hace falta nada, ella es suficiente para convertir nuestras almas de amar el pecado, hacia el aborrecimiento del mismo, y no solo eso, sino que nos hace sabios, inteligentes, nos llena de conocimiento y verdad (Salmo 19:7).

 

Cuanto tiempo ocupamos en la lectura de otros libros, que no son la Biblia, o quizás en la T.V. o en internet, perdiéndonos la oportunidad de poder ser llenos de su aliento, de sus pensamientos, de su voluntad. Una de las formas de mantener una conciencia sensible es por medio del pronto arrepentimiento, cuando Dios nos llama la atención y reconocemos la falta sin presentar excusas, pero cuando osamos razonar y nos llenamos de justificación delante de su presencia, se va formando un callo en nuestra conciencia formando así dureza en nuestro corazón, por lo que sentir arrepentimiento puede ser más difícil cada vez que volvemos a pecar. Un corazón perfecto se confecciona día a día, siempre he tenido la certeza que al final de cada día nuestro amado Señor no verá cuánto fallamos, sino cuánto luchamos para mantenernos firmes alzando la bandera de Cristo. La palabra nos guía, nos insta a que nuestra medida, nuestra estatura, nuestra meta, sea llegar a ser perfecto, maduro, a la medida de la estatura de la plenitud de nuestro Señor Jesucristo.

 

CONFESIÓN DE FE:

SI ME COMPARO CON LOS HOMBRES, SIEMPRE SERÉ IMPERFECTO, PERO SI SIGO A JESÚS, ÉL ME LLEVARÁ Y ME LLENARÁ DE LA PLENITUD DE SU PERFECCIÓN, ASÍ QUE PROCURARÉ SER PERFECTO DELANTE DE ÉL.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Adonai, el Señor de señores y el Rey de reyes (Apocalipsis 17:14). Mi Dios y mi Señor, el Todopoderoso, el único perfecto que ha vivido sobre esta tierra, ese eres Tú Jesucristo. Hoy clamo a Ti para que me ayudes a buscar la perfección, es decir la madurez espiritual, a la que solo puedo llegar por medio de tus enseñanzas, de tu Palabra, de la guía del Espíritu Santo y de seguir el modelo de vida que Tú propones, para agradarte y servir en tu Reino eficazmente. Gracias mi amado Señor y Salvador Jesucristo por ayudarme a ser perfecto, maduro espiritualmente. Amén.


Juan Manuel Lamus O.