lunes, 19 de diciembre de 2016

SIN VERGÜENZA

 

JUAN 3:16,17 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito para que todo aquel que en Él cree no se pierda mas tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo sino para que el mundo sea salvo por Él. (R.V.A.'15)


©  La victoria sobre la culpa y el remordimiento nos libera de la vergüenza.

A veces, las personas son prisioneras de la culpa, mucho tiempo después de que este sentimiento debería haber sido quitado. Algunas viven, con razón, con ese sentimiento, el remordimiento, porque se niegan a abandonar el pecado que lo ocasionó. Mientras tanto, otras sufren el peso de la falsa culpa porque albergan un sentimiento que no pertenece a ellas.

 

Cualquiera que sea la causa fundamental de la condena, el plan de batalla sigue siendo el mismo: aceptar, confrontar y no aplazar.

1. Aceptar: La victoria sobre la culpa comienza cuando se entiende que Jesucristo llevó nuestra vergüenza a la cruz y recibió nuestro castigo. No hay manera de que podamos pagar el precio de nuestro pecado, pero sí necesitamos honestamente identificar la fuente de nuestra culpa y confesarla delante de Dios. Eso significa aceptar nuestro pecado. El arrepentimiento da un paso más: Nos aparta de lo que está mal, y nos ayuda a hacer lo bueno.


2. Confrontar: Confrontar la culpa de esta manera quita el peso de la vergüenza en nuestro corazón y pone paz y gozo. Además, nos brinda sabiduría para compartir. La franqueza en cuanto a nuestros errores del pasado, las consecuencias de nuestros errores, las cargas de culpabilidad, y el perdón, revelan al Señor a quienes están a nuestro alrededor. Dios puede llegar a otros que necesitan que sus cadenas de culpabilidad sean rotas, por medio nuestro.


3. No Aplazar: La batalla para vencer la culpa no debe aplazarse. La culpa no se irá por sí sola, ya sea que su sentimiento de condena sea verdadero o falso, necesita ser enfrentado rápidamente. Deje de huir y enfrente el origen de su culpa, póngale fin a su cautiverio y comience a andar en el gozo.

 

CONFESIÓN DE FE:

DEJARÉ DE HUIR DE LA CULPA Y EL REMORDIMIENTO, ENTONCES DARÉ LA BATALLA, CONFESARÉ MI PECADO, CONFRONTARÉ ESA CULPABILIDAD QUE ME TRAE Y ACTUARÉ RÁPIDAMENTE EN ESTOS ASPECTOS PARA VENCER LA VERGÜENZA.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Sali, Dios es mi Roca (Salmo 62:7). Hoy quiero darte gracias mi Señor, porque Tú eres mi defensor, mi refugio, mi protección de todo ataque, y has quitado de mi toda culpabilidad y remordimiento, me has enseñado a dar la batalla. Por eso hoy quiero citar al salmista en la siguiente declaración de fe y victoria: Que todo mi ser espere en silencio delante de Dios, porque en Él está mi esperanza. Solo Él es mi roca y mi salvación, mi fortaleza donde no seré sacudido. Mi victoria y mi honor provienen solamente de Dios; Él es mi refugio, una roca donde ningún enemigo puede alcanzarme. Gracias mi amado Rey, Dios y Señor Jesucristo porque de tu mano poderosa puedo vencer la culpa y el remordimiento, la vergüenza que estos traen a mi vida. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

domingo, 18 de diciembre de 2016

"EMANUEL"

 

La Biblia recoge en una sola palabra el verdadero motivo de la Navidad:

Emanuel, o "Dios con nosotros"


©  No se trata de una palabra cualquiera; se trata de una palabra tremendamente reveladora. Significa que Dios, el Creador de todas las cosas, Aquel cuyo Santo Nombre ni siquiera era pronunciado, habitó entre nosotros.

 

JUAN 1:14

Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros, y contemplamos su gloria, como la gloria del unigénito del Padre lleno de gracia y de verdad. (R.V.A.'15)

 

Ø  Primero dentro del vientre de su madre. (Lucas 1:31)

Ø  Luego como un bebé recién nacido. (Lucas 2:11)

Ø  Más tarde, como un muchacho de doce años que enseñó en el templo. (Lucas 2:46-49)

Ø  Después como un predicador, maestro y sanador; y

Ø  Finalmente, como un hombre condenado, desnudo y sediento que oró diciendo: "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?" (Mateo 27:46)


©  Entonces, en la Navidad lo que verdaderamente importa es la presencia de Jesús.

La Navidad puede afectar de maneras diferentes a las personas. Por casi un mes muchos cristianos y muchas iglesias se embarcan en un frenético modo de funcionamiento para festejar:

Ø  Aumentan las decoraciones, las emisoras de radio transmiten las mismas canciones hasta la saciedad, se hace más larga la lista de cosas por hacer, aumentan los gastos, abundan las comidas y bebidas, se intercambian regalos, se estrenan vestidos relucientes y se ofrecen grandes fiestas.

 

De pronto, puede ser que, en medio de toda esa algarabía, podamos escuchar el nombre de Jesús o percibir un atisbo de su Gloria. Esto no quiere decir que Él esté ausente, sino que a veces su Presencia es difícil de percibir en medio de tantas distracciones. Irónicamente, la esencia de la Navidad es precisamente eso…

©  La Presencia de Jesús.

 

Cantamos: "Ven, ven, ven, ven, ven a nuestras almas Jesús ven, ven…"; es decir  "Ven Emanuel" (Villancico Tradicional), y recordamos que este nombre, Emanuel,  pronunciado por Isaías siete siglos antes del nacimiento del Salvador, significa:

©  "Dios con nosotros".

 

El profeta predijo la llegada de un niño nacido de una virgen, que viviría en la Tierra como Dios encarnado…

 

ISAÍAS 7:14

Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel. (V.R.V.)

 

…y que después moriría para pagar nuestra deuda de pecado, para hacer posible que el hombre disfrutara de la eternidad junto a Él.

 

ISAÍAS 53:4,5

Ciertamente Él llevó nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores. Nosotros lo tuvimos por azotado, como herido por Dios y afligido. Pero Él fue herido por nuestras transgresiones, molido por nuestros pecados. El castigo que nos trajo paz fue sobre Él, y por sus heridas fuimos nosotros sanados. (R.V.A.'15)


©  Pero debemos reconocer que el interés de Dios en tener una relación con la humanidad no se limitó al breve período de tiempo que tuvo lugar hace 2.016 años. (Lea Génesis 16:6-14; 22:9-18)


1. EN EL ANTIGUO TESTAMENTO

©  Desde el primer capítulo de la Biblia (Génesis 1:28-30), el Señor se ha dado a conocer al hombre de varias maneras, por medio de una voz audible, de inspiración, de sueños y de visiones. Además, la Sagrada Escritura habla de las apariencias visibles de Dios, conocidas como "Teofanías":

Ø  El visitante de Abraham que predijo el embarazo milagroso de Sara (Génesis 18:13,14)

Ø  Y el que luchó con Jacob, eran claramente divinos (Génesis 32:29,30).

Ø  Igualmente, el hombre con el que se encontró Josué antes de liderar la campaña de Jericó (Josué 5:15).

Ø  Aquel que se le presentó a Moisés delante de la zarza ardiente (Éxodo 3:2).

Ø  Otros pasajes hablan de "el Ángel de Jehová", que se apareció a hombres y mujeres.

 

Los eruditos bíblicos nos dicen que, en el Antiguo Testamento, esta fraseología, con el artículo definido "el", indica que no es un ángel común…

©  Sino el Cristo pre-encarnado. 

 

Génesis 16 apoya esta idea, ya que "el Ángel" tenía el poder de multiplicar la descendencia de Agar (Vs.10), y ella lo reconoció como Dios (Vs.13). Unos pocos capítulos más adelante, cuando "el Ángel" se aparece de nuevo a Abraham para evitar que Abraham sacrificara a Isaac, se refiere a Sí mismo como":

©  Jehová (22:11,12 y 16).


2. EN EL NUEVO TESTAMENTO

 

i.   A quienes creen en Él:

©  Las palabras iniciales del Evangelio de Juan no se leen tradicionalmente en los servicios de Navidad, porque no mencionan específicamente el nacimiento de Jesús; pero expresan de una manera clara y a la perfección la iniciativa de Dios de vivir entre sus amadas criaturas, y dar el derecho de ser llamados sus hijos a quienes creen en Él.

 

JUAN 1:1-5…9-14

En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por Él fueron hechas, y sin Él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. En Él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella… Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo. En el mundo estaba, y el mundo por Él fue hecho; pero el mundo no le conoció. A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su Nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios. Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del Unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. (V.R.V.)

 

ii. A sus discípulos:

©  Antes y después de su crucifixión, Jesús les aseguró a sus discípulos que siempre estaría con ellos.

 

MATEO 28:20B

Y he aquí, Yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo (R.V.A.'15)

 

Ø  No solamente les daría su Espíritu Santo para que morara en los hijos de Dios durante su vida terrenal. (Hechos 5:32)

Ø  También iba a prepararles un lugar en el cielo, donde los creyentes disfrutarían toda la eternidad en su presencia. (Juan 14:1-4; 15-18; Hechos 2:1-4)


©  En los dos últimos capítulos de la Biblia, Juan hace una detallada descripción de este hogar eterno. 

 

APOCALIPSIS 21:1-4 Entonces vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra habían desaparecido y también el mar. Y vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo desde la presencia de Dios, como una novia hermosamente vestida para su esposo. Oí una fuerte voz que salía del trono y decía: "¡Miren, el hogar de Dios ahora está entre su pueblo! Él vivirá con ellos, y ellos serán su pueblo. Dios mismo estará con ellos. Él les secará toda lágrima de los ojos, y no habrá más muerte ni tristeza ni llanto ni dolor. Todas esas cosas ya no existirán más". (N.T.V.)

 

Ø  Los versículos 3 y 4 son especialmente conmovedores: Dicen que el cielo no es simplemente una recompensa para quienes sigan fielmente a Cristo, ni es para el disfrute del creyente; es para el deleite del Señor.


©  Su deseo de relacionarse con nosotros se cumplirá finalmente cuando su morada se convierta también en la nuestra, y experimentemos el gozo verdadero y eterno en Su Presencia.

 

CONCLUSIÓN:

©  ¿Por qué es importante la encarnación de Jesús?

©  ¿Cómo ha cambiado su vida la encarnación de Jesús?

©  Al acercarse la Navidad, medite en por qué nació Jesús, en vez de solamente en cómo o dónde, y en cómo puede cambiar la manera en que celebra el nacimiento del Salvador.

©  Busque algunas maneras de mejorar su relación con el Señor Jesucristo este año.

©  Esfuércese por compartir esta pasión con familiares y amigos.

©  Pídale al Señor que se le manifieste de una manera especial en esta Navidad y en el nuevo año.

©  En vez de simplemente tararear o cantar música navideña, aparte tiempo para leer los himnos y villancicos, sin música, y para reflexionar cuidadosamente en sus mensajes.

 

Si usted tiene una lista de asuntos pendientes para la Navidad, asegúrese de incluir algunos que le mantengan en contacto con el Señor, como:

©  Meditar en la Palabra, adorar u orar con un ser querido.

©  Programe estas "tareas" en su calendario para que nada le impida realizarlas.

©  Si comienza a sentirse abrumado por la cantidad de cosas que tiene que hacer en tan poco tiempo, simplemente elimine de su lista las cosas que compitan con su atención a Dios.

 

LEVÍTICO 26:11,12

Viviré entre ustedes y no los despreciaré.

Caminaré entre ustedes; seré su Dios, y ustedes serán mi pueblo. (N.T.V.)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                 

sábado, 17 de diciembre de 2016

***EL MEJOR DE LOS REGALOS***

 

¿Tienes problemas para escoger el regalo perfecto para alguien?


©    He aquí algunas sugerencias:


¯ El Regalo de Escuchar: Sin interrumpir, sin planificar nuestra respuesta, tan sólo escuchar.


¯ El Regalo del Afecto: Ser generoso con abrazos, besos y palmaditas en la espalda, siempre que sea de la forma apropiada.


¯ El Regalo de la Risa: Compartir historias y chistes. Tu regalo dirá: ¡¡¡Me encanta reírme contigo!!!


¯ El Regalo de una Nota Escrita: Expresar nuestro aprecio o afecto por medio de una breve nota escrita a mano.


¯ El Regalo de un Cumplido: Decir con sinceridad, "Hoy estás fantástico(a)" o "Eres una persona especial", puede despertar una sonrisa.

 

Pero, al comenzar este mes especial de celebración…

©    ¿Por qué no entregar el mejor regalo que has recibido?

©    Comparte la verdad de que:

 

¯¯¯LA DÁDIVA DE DIOS ES VIDA ETERNA EN CRISTO JESÚS¯¯¯

 

¯¯¯EL MEJOR REGALO SE ENCONTRÓ EN UN PESEBRE¯¯¯


©    Recuérdales a otros que:

 

JUAN 3:16,17

Pues Dios amó tanto al mundo que dio a su único Hijo,

para que todo el que crea en Él no se pierda, sino que tenga vida eterna.

Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de Él. (N.T.V.)

 

¡¡¡JESUCRISTO ES EL MEJOR REGALO!!!

 

2 CORINTIOS 9:15

¡No tenemos palabras para agradecer a Dios por el regalo de su generoso amor! (P.D.T.)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                 

viernes, 16 de diciembre de 2016

EMANUEL, JESÚS

 

MATEO 1:22,23 Todo esto aconteció para que se cumpliera lo que habló el Señor por medio del profeta, diciendo: He aquí, la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamarán su nombre Emanuel, que traducido quiere decir: Dios con nosotros. (R.V.A.'15)


© Emanuel, Dios con nosotros; Jesús, el Señor: el verdadero motivo de la navidad.

A lo largo de la historia, el cielo fue la morada de Dios, y a excepción de unos pocos encuentros personales (como con Abraham, Agar y Jacob), Él parecía muy alejado de la mayoría de las personas. Luego vino a estar en medio de los israelitas, primero en una columna de nube y fuego, y después en el tabernáculo y en el templo. Pero ahora, Dios iba a hacer algo totalmente nuevo. Su presencia estaría con ellos en forma del Hijo de Dios, de un hombre que viviría literalmente entre ellos.

 

Aun antes de nacer, Jesús recibió dos nombres, y ambos indicaban su identidad y su ministerio:

1. Emanuel. Nos dice quién es Él: "Dios con nosotros".

Cristo se hizo humano, manteniendo al mismo tiempo su Divinidad, y se convirtió en el Dios-Hombre perfecto. Vivió en la tierra, caminó entre los hombres, y sufrió las debilidades de la condición humana. Pero también exhibió el poder de Dios Todopoderoso cuando sanó enfermos, echó fuera demonios, apaciguó al mar y resucitó muertos.

2. Jesús. Significa "El Señor es Salvación".

Lo cual describe lo que Él vino a hacer, salvarnos de la esclavitud del pecado mediante su muerte por nosotros. Esto explica el porqué tuvo que ser Emanuel. Puesto que el Padre es eterno y no puede morir, su Hijo tenía que tomar un cuerpo humano para ofrecerse como un sacrificio expiatorio por los pecados de la humanidad.


©  ¿Qué significan para usted estos dos nombres?

Por medio del Espíritu Santo, Jesús sigue viviendo en usted, y tiene el poder de librarle de cualquier atadura; es por eso el verdadero motivo de la navidad.

 

CONFESIÓN DE FE:

PUESTO QUE ÉL ES EMANUEL, JESÚS, ESTOY SEGURO QUE NINGÚN PASADO DOLOROSO O NINGUNA LUCHA PRESENTE, EN MI VIDA, SON DEMASIADO DIFÍCILES DE VENCER PARA EL DIOS-HOMBRE.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, mi Señor y Salvador, Emanuel, Dios con nosotros (Isaías 7:14). Dios Todopoderoso y Eterno, Padre de la Gloria, Padre Celestial. Padre Espiritual, Padre Santo, Padre de Justicia, Amado Padre, Padre Querido, mi Dios: "Jehová" y/o "Yahvé" y/o "Yo Soy" y/o "el que vive". Su Nombre: Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz (Isaías 9:6). Son tus Santos nombres, con los cuales te reconozco, como mi Dios vivo y único. Apoyándome en Jesús, tu Hijo amado, mi Salvador, Redentor y Abogado ante ti Padre, e invocando al Espíritu Santo fuente de toda verdad, sabiduría y justicia, te doy las gracias por este nuevo día, por un nuevo año que me das, por la salud y la vida, por el pan y el agua, por el amor y la paz, por tus bendiciones, por este nuevo despertar y la esperanza de poder servirte como Tú quieres y cuando Tú quieres, por amor a tu Nombre, como dice tu Palabra. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo, Emanuel, Dios con nosotros. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                  

jueves, 15 de diciembre de 2016

REMORDIMIENTO

REMORDIMIENTO

 

JUAN 8:10,11 Entonces Jesús se incorporó de nuevo y le dijo a la mujer:

-  ¿Dónde están los que te acusaban? ¿Ni uno de ellos te condenó?

-  Ni uno, Señor, dijo ella.

-  Yo tampoco, le dijo Jesús. Vete y no peques más. (N.T.V.)

 

©  Del significado de la culpabilidad o remordimiento. (Leer Juan 8:1-11)

La culpa por algo que viola la conciencia es un sentimiento normal, sin embargo, vivir bajo una nube de remordimiento sin una razón clara no lo es.

 

El Señor creó los sentimientos de culpabilidad y remordimiento para que sirvieran como recordatorios a una persona de que ha hecho algo malo y que necesita arrepentirse, pero nuestro enemigo satanás usa esos sentimientos para tener cautivas a las personas.

¡Quienes viven con un sentimiento de culpa no están seguros del amor de Dios!

 

Entonces, veamos tres aspectos esenciales de la culpabilidad y la condena que debemos entender para no andar en remordimiento:

1. La Culpa Buena: Es la herramienta efectiva que el Señor usa para impulsar al arrepentimiento. Es un regalo que nos ayuda a encontrar la senda correcta.

2. La Culpa Falsa: Pero el diablo estimula la culpa falsa, que implica hacernos responsables por cosas que están fuera de nuestro control y sufrir de auto condena por no ser capaces de cambiar los efectos. Este tipo de culpa es también un problema generalizado de quienes están en iglesias legalistas o que tienen ciertos estilos de vida; ciertas actitudes o pensamientos son considerados pecaminosos, y entonces las personas se sienten avergonzadas por hacer o pensar en esas cosas.

3. Auto Condena: Es la que impide el desarrollo de una relación con Cristo. Cuando las personas son atrapadas por la culpa, aparece el temor a ser rechazados. La confianza en sí mismos es casi imposible, porque están esperando que la condenación de Dios caiga sobre ellos.

 

El Señor no vino para acusarnos o condenarnos; Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de Él (Juan 3:17). Si nuestro Salvador perdonó a la mujer sorprendida en adulterio, piense en cuán dispuesto está Él a quitar su vergüenza (Juan 8:11).

 

CONFESIÓN DE FE:

EL SEÑOR NO VINO PARA ACUSARNOS O CONDENARNOS. CRISTO REGENERÓ NUESTRAS ALMAS Y NOS HIZO JUSTOS DELANTE DE DIOS, Y POR ESO NUESTRA CULPA HA SIDO QUITADA.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Amoroso, Misericordioso y Perdonador eres Tú, Elohim Selichot, Dios del Perdón (Nehemías 9:17). Yo sé que está en tu naturaleza el perdonar, y que tu deseo es concedernos siempre el perdón por todas nuestras faltas y rebeliones y hacernos así libres del resentimiento, dándonos la victoria sobre él. Por eso hoy quiero darte gracias mi Señor, vengo a tu Presencia a depositar toda la carga de culpa que pueda sentir, apropiándome de la promesa de libertad que Tú me has dado, y acogiéndome a tu ternura y misericordia, pues tu enseñanza es fácil de poner en práctica y libera del sentimiento de culpa que el enemigo siempre quiere poner en nosotros. Gracias mi Señor, Salvador y Perdonador Jesucristo por darme hoy, y para siempre, la victoria sobre la culpa y el resentimiento. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

miércoles, 14 de diciembre de 2016

RESENTIMIENTO

 

MATEO 18:21,22 Luego Pedro se le acercó y preguntó:

-  Señor, ¿cuántas veces debo perdonar a alguien que peca contra mí? ¿Siete veces?

-  No siete veces, respondió Jesús, sino setenta veces siete. (N.T.V.)


©  Una de las principales consecuencias de no perdonar es el enojo prolongado que se convierte en resentimiento.

Una de las cosas más peligrosas que una persona puede hacer, es guardar resentimientos. Aferrarse a la falta de perdón tiene consecuencias graves y, con frecuencia, no previstas.

 

Veamos las tres principales:

1. Ruina. Aunque el resentimiento echa raíces en la mente, no se queda allí. La amargura tiene el poder de extenderse a todos los aspectos de la vida de una persona. Por ejemplo, la hostilidad que un hombre siente hacia su padre, puede afectar negativamente su relación con su esposa, su disposición de desempeñar bien su trabajo, y hasta las actividades de la iglesia.

2. Enfermedad. Es probable que no sea una sorpresa oír que el resentimiento tiene repercusión en la mente y el espíritu, pero puede ser que usted no se haya percatado del daño físico que produce. Una actitud de amargura aumenta la tensión y la ansiedad, y puede afectar desde los músculos hasta el equilibrio químico del cerebro.

3. Muerte Espiritual. La falta de perdón es una violación de la ley de Dios; turba el espíritu y estorba el crecimiento del creyente. La oración se ahoga por el pecado que debe ser confesado. Y la adoración se vuelve seca e hipócrita, porque es difícil honrar al Señor cuando se intenta justificar u ocultar una actitud pecaminosa. Además, el testimonio cristiano de alguien resulta dañado, y eso impide que los demás vean la gloria de Dios brillando a través de esa persona.

 

Perdonar a alguien significa renunciar al resentimiento y al derecho de desquitarse, aunque usted haya sido agraviado. Dios insiste en que ésta es la única manera adecuada de vivir. Dios nos pide renunciar a la hostilidad y la venganza, porque estas cosas hacen estragos en nuestra vida.

 

CONFESIÓN DE FE:

NUNCA GUARDARÉ RESENTIMIENTO HACIA NADA NI NADIE, Y PARA ESTO VIVIRÉ EL PERDÓN COMO UN ESTILO DE VIDA, DE MANERA QUE LA RUINA, LA ENFERMEDAD Y LA MUERTE ESPIRITUAL NO TENGAN CABIDA EN MI VIDA.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Elohim Selichot, Dios Perdonador (Nehemías 9:17). Mi a amado Rey y Señor Jesús, Tú eres lento para la ira y rápido para perdonar, quiero ser un imitador tuyo en estos aspectos. Espíritu Santo de Dios, hoy quiero darte gracias por tu guía y tu consuelo permanentes para mi vida. Dios mío, sé que Tú no me has dado espíritu de cobardía, sino de amor, poder y dominio propio, por lo cual yo estaré atento a tu Palabra y tu dirección para mantenerme victorioso sobre el resentimiento que los momentos de ira y enojo puedan traer a mi vida. Yo los venceré en el nombre de Cristo y me mantendré en el perdón que Él me ha dado y me ha enseñado a ejercer. Gracias mi amado Señor y Salvador Jesucristo, he orado en tu Poderoso Nombre. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

martes, 13 de diciembre de 2016

BUENA TIERRA

 

MARCOS 4:8,9 Pero otras semillas cayeron en tierra fértil, y germinaron y crecieron, ¡y produjeron una cosecha que fue treinta, sesenta y hasta cien veces más numerosa de lo que se había sembrado! Luego les dijo: El que tenga oídos para oír, que escuche y entienda. (N.T.V.)


©  Corazón recto y bueno; ¿eres buena tierra para la semilla que Jesús lanza?

Hay muchos en la tierra que no han experimentado la fe verdadera, tan solo de palabra, razón por la cual no producen el fruto esperado por Dios.

 

En la parábola del sembrador (Marcos 4:1-9), la semilla que cayó en buena tierra es la cuarta tierra, que representa; "el que oye y entiende la palabra y da fruto" (Mateo 13:23); y también dice: "Mas la que cayó en buena tierra, éstos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y dan fruto con perseverancia" (Lucas 8:15). Entonces, los de "corazón recto y bueno" son los que entienden la palabra de Dios, son los que la retienen y dan fruto gracias a su constancia y firmeza. Hay una notable relación entre "entender" y "llevar fruto", solo cuando uno entiende es que puede dar fruto, pero la base para esto es tener un corazón recto y bueno, un corazón dispuesto a oír y a aprender, es decir ser buena tierra para la semilla. Ahora bien: ¿qué clase de fruto puede uno llevar? Hay diferentes clases de fruto, pero uno de los principales es el fruto de ganar almas para Cristo, decía Pablo:

ROMANOS 1:13-15 Quiero que sepan, amados hermanos, que me propuse muchas veces ir a visitarlos, pero, hasta el momento, me vi impedido. Mi deseo es trabajar entre ustedes y ver frutos espirituales tal como he visto entre otros gentiles. Pues siento una gran obligación tanto con los habitantes del mundo civilizado como con los del resto del mundo, con los instruidos y los incultos por igual. Así que estoy ansioso por visitarlos también a ustedes, que están en Roma, para predicarles la Buena Noticia. (N.T.V.)

 

La nueva vida se abre camino desde el lecho de muerte con una semillita que nosotros podemos lanzar sin mirar cómo, cuándo, dónde ni a quién. Todos los días tenemos infinidad de oportunidades para mostrar a nuestros semejantes que hay un nuevo comienzo, que generalmente inicia cuando alguna otra cosa termina. Cuando dejamos que el pecado muera en nuestro corazón, encontramos nueva vida en Cristo. Ahora, debemos tener en cuenta que no todos los creyentes son iguales, no todos tiene la disposición de pagar el precio, por eso Jesús al declarar la parábola del sembrador, sitúa a cada individuo para que tome decisiones. Haz de tu corazón tierra fértil, tierra buena, para que la semilla que Dios lanza en el por medio de su Palabra y el actuar de su Espíritu Santo en tu vida, germine, crezca grande y poderosa y pueda romper todos esos lazos que te puedan estar atando a una muerte espiritual; da fruto, el Señor lo espera.

 

CONFESIÓN DE FE:

APROVECHARÉ DE MANERA DILIGENTE CADA OPORTUNIDAD QUE ME DA DIOS PARA DAR FRUTO SEGÚN EL GÉNERO DE LA SEMILLA QUE SIEMBRA EN EL NUEVO CORAZÓN, BUENA TIERRA, QUE ME HA DADO POR MEDIO DE JESUCRISTO.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Chanun, Dios lleno de Gracia (Juan 1:16,17). Mi amado Rey y Señor, hoy quiero darte gracias Dios mío, pues por medio del sacrificio de tu hijo Jesucristo me has dado un nuevo corazón que es buena tierra para recibir las semillas que Tú lanzas, con la seguridad que la Presencia de que tu Espíritu Santo en mi vida, las regara con su agua pura y viva para que germinen de una manera poderosa y a veces increíble, que solo por medio de mi fe y tu aliento cumplirán su propósito y darán el fruto que Tú esperas. Ayúdame Señor a lanzar esa semilla de tus buenas nuevas a todo aquel que Tú pongas en mi camino. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por tu Palabra que es semilla buena para mi vida. Amén.


Juan Manuel Lamus O.