lunes, 23 de enero de 2017

ABATIMIENTO 2

 

SALMO 42:5-8 ¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mí? Espera a Dios, porque aún le he de alabar. ¡Él es la salvación de mi ser, y mi Dios! Mi alma está abatida dentro de mí. Por esto me acordaré de Ti en la tierra del Jordán y del Hermón, en el monte de Mizar. Un abismo llama a otro por la voz de tus cascadas; todas tus ondas y tus olas han pasado sobre mí. De día mandará el Señor su misericordia; y de noche su canción estará conmigo, la oración al Dios de mi vida. (R.V.A.'15)


©  De las claves para vencer el abatimiento.

Siempre que se sienta abatido, lo mejor que puede hacer es ir al libro de Salmos. En el pasaje que estudiamos hoy, el salmista pregunta:

©  "¿Por qué te abates, oh alma mía? (Vs.5).

 

Sorprendentemente, esta pregunta es el primer paso para vencer el desánimo, pero es muy importante mirar en los cuatro sentidos:

1. Mire hacia Adentro. Antes de enfrentar el desaliento, necesita saber qué lo está causando. Si no está seguro, pídale al Señor que le ayude a entender qué está pasando dentro de usted.

2. Mire hacia Arriba. El paso siguiente es levantar sus ojos al Señor y poner su esperanza en Él. Recuerde que el desánimo es común para todos en algún momento, pero no tiene que alojarse en nosotros. Después de un tiempo, volverá a alabar a Dios por la ayuda de su Presencia (Vs.5).

3. Mire hacia Atrás. El abatimiento es capaz de borrar de nuestra memoria todo lo bueno que el Señor ha sido con nosotros a lo largo de los años. Por eso, en vez de regodearnos en nuestro malestar presente, debemos hacer el esfuerzo de recordar el cuidado y la provisión de Dios en el pasado. Entonces, nuestra fe vencerá al desánimo (Vs.6).

4. Mire hacia Adelante. Los planes de Dios son buenos y podemos aguardar con esperanza lo que Él va a hacer en el futuro. Su misericordia nos ayudará en el día y traerá consuelo en la noche. Confíe en que Él hará que todo obre para nuestro bien (Vs.8).

 

Si su enfoque es correcto, usted responderá bien al abatimiento. Las circunstancias pueden hacerle pensar que Él se ha olvidado de usted, pero su Palabra promete que Él le ayudará y vendrá en su auxilio en el valle del abatimiento.

 

CONFESIÓN DE FE:

AUNQUE ME SIENTA SOLO, SÉ QUE JAMÁS LO ESTOY, MI DIOS SIEMPRE ESTARÁ ACOMPAÑÁNDOME, DIRIGIÉNDOME Y PROTEGIÉNDOME; LIBRÁNDOME DEL ABATIMIENTO EN LA MEDIDA QUE LO BUSCO Y LO DEJO ACTUAR EN MI VIDA.

 

ORACIÓN:

Dios Todopoderoso, El HaMakom, Dios Omnipresente (Salmo 139:1-18). Mi amado Rey y Señor, hoy quiero darte gracias por tu Presencia permanente en mi vida, Señor, Tú me has examinado y sabes todo de mí, cuándo me siento y cuándo me levanto; aunque me sienta lejos de Ti, Tú conoces cada uno de mis pensamientos. Sabes para dónde voy y en dónde me acuesto, todo lo que hago y lo que voy a decir aun antes de que las palabras salgan de mi boca. Tú siempre estás a mi alrededor, delante y detrás de mí; siento tu mano sobre mí. Tu Espíritu me acompaña a todas partes; no puedo escapar de tu Presencia. Si subiera al cielo, allí estarías; si bajara a las profundidades de la tierra, allí estarías. Si fuera al oriente donde nace el sol, allí estarías; o al occidente, al fin de los mares, allí estarías, me tomarías de la mano y me conducirías; tu fuerte mano derecha me ayudaría. Gracias Espíritu Santo por tu ayuda y compañía permanentes. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

domingo, 22 de enero de 2017

¡¡¡EL MISTERIO DE DAR CON AMOR!!!

 

¿Sabías que existen cuatro diferentes cualidades en el misterio de dar con amor?


©  Esto habla de aquellos que dan siguiendo el ejemplo de Jesús, los que dan vida, los que ayudan a los demás, hasta cosas materiales con generosidad, gozo y alegría.

 

LUCAS 6:38

Den, y recibirán. Lo que den a otros les será devuelto por completo:

apretado, sacudido para que haya lugar para más, desbordante y derramado sobre el regazo.

La cantidad que den determinará la cantidad que recibirán a cambio. (N.T.V.)

 

1.   El que desea dar, pero se opone a que otros den.

2.   El que desea que otros den, y él no está dispuesto a dar.

3.   El que no desea dar, y se opone a que otros den.

4.   El que desea dar, y que otros den.


©  El que desea dar, pero se opone a que otros den:

Ø  Es malicioso con lo de los demás.

Ø  Pues el objetivo que busca con esta actitud nefasta es ser sólo él quien se lleve los honores por ayudar a los demás.


©  El que desea que otros den, y él no está dispuesto a dar:

Ø  Es malicioso con lo de él.

Ø  Pues el objetivo que busca con esta actitud es cuidar que no se pierda nada de su propio capital.


©  El que no desea dar, y se opone a que otros den:

Ø  Es un malvado.

Ø  Es tan infame que desalienta toda propuesta de los bienhechores por ayudar a los necesitados, no considerando en absoluto los padecimientos ni la angustia de los pobres. Sobre él está escrito:

 

ISAÍAS 32:7

Las sutiles artimañas de los canallas son maliciosas; traman planes torcidos.
Mienten para condenar a los pobres, aun cuando la causa de los pobres es justa. (N.T.V.)


©  El que desea dar, y que otros den:

Ø  Es generoso.

Ø  Pues se conduce por encima de lo estipulado por los estándares comunes de la sociedad.

Ø  No impide a los que desean ayudar a los necesitados, a pesar de que se llevarán los debidos honores por hacerlo, y además él mismo lo hace a mano abierta. Sobre él está escrito:

 

ISAÍAS 32:8

Pero los generosos proponen hacer lo que es generoso y se mantienen firmes en su generosidad. (N.T.V.)


¡¡¡¿Cuál de estas cualidades quieres desarrollar tú?!!!


©  Exhortación a la generosidad:

 

2 CORINTIOS 9:6-11 Recuerden lo siguiente: un agricultor que siembra solo unas cuantas semillas obtendrá una cosecha pequeña. Pero el que siembra abundantemente obtendrá una cosecha abundante.Cada uno debe decidir en su corazón cuánto dar; y no den de mala gana ni bajo presión, "porque Dios ama a la persona que da con alegría". Y Dios proveerá con generosidad todo lo que necesiten. Entonces siempre tendrán todo lo necesario y habrá bastante de sobra para compartir con otros. Como dicen las Escrituras: "Comparten con libertad y dan con generosidad a los pobres. Sus buenas acciones serán recordadas para siempre". Pues es Dios quien provee la semilla al agricultor y luego el pan para comer. De la misma manera, Él proveerá y aumentará los recursos de ustedes y luego producirá una gran cosecha de generosidad en ustedes. Efectivamente, serán enriquecidos en todo sentido para que siempre puedan ser generosos; y cuando llevemos sus ofrendas a los que las necesitan, ellos darán gracias a Dios. (N.T.V.)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                 

viernes, 20 de enero de 2017

GUIADOS

 

SALMO 32:8-11 El Señor dice: "Te guiaré por el mejor sendero para tu vida; te aconsejaré y velaré por ti. No seas como el mulo o el caballo, que no tienen entendimiento, que necesitan un freno y una brida para mantenerse controlados". Muchos son los dolores de los malvados, pero el amor inagotable rodea a los que confían en el Señor. ¡Así que alégrense mucho en el Señor y estén contentos, ustedes los que le obedecen! ¡Griten de alegría, ustedes de corazón puro! (N.T.V.)


©  De cómo somos guiados por nuestro Dios de las promesas.

Ø  ¿Cuál y cómo será el camino que me espera en este día?

Ø  ¿Pasaré por sombras y angustias? 

Ø  ¿Mi pie caminará hoy por la candente arena de un desierto horrible y árido? 

No lo sé. Solo sé que necesito caminar en este día por fe y plenamente confiado en las promesas de Dios. En el pasaje que estudiamos hoy, hay una maravillosa y verdadera promesa para animarnos cada vez que necesitemos su dirección: Nuestro Padre Celestial nunca está demasiado ocupado para escucharnos cada vez que buscamos su guía. La base de sus promesas radica en la naturaleza de nuestro Dios Todopoderoso.

 

Sus promesas me recuerdan que:

1. Como el águila que despierta su nidada, revolotea sobre sus pollos, extiende sus alas, los toma, los lleva sobre sus plumas (Deuteronomio 32:11); así lo hará el Señor conmigo hoy. Él nos llevará y Él nos guardará en este día.

2. El Señor confortará mi alma, me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. Y hoy, aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno; porque Él estará conmigo; su vara y su cayado me infundirán aliento. (Salmo 23:3,4)

3. El Señor me pastoreará siempre y en las sequías saciará mi alma y seré como huerto de riego y como manadero de aguas, cuyas aguas nunca faltan (Isaías 58:11).

4. Porque Dios es Dios nuestro eternamente y para siempre; Él nos guiará aun más allá de la muerte (Salmo 48:14).


©  ¿Qué más puedo desear, qué más puede anhelar mi alma? ¿De qué temeré hoy, si estoy seguro que Él me guiará por el camino recto?  ¿En quién más podré confiar?

Él es el Señor de la eternidad, y hoy es un buen día para probar nuevamente su fidelidad y sabia dirección.

 

CONFESIÓN DE FE:

NO HAY RAZÓN PARA QUE MI ALMA SE ANGUSTIE, YA QUE TOMADO DE LA MANO DEL SEÑOR, EL BUEN PASTOR, NADA PODRÉ TEMER.  CUANDO ÉL ME GUÍA LA SEGURIDAD ME INVADE Y LA FORTALEZA ME ENVUELVE, Y NADA ME HARÁ DUDAR.

 

ORACIÓN:

Espíritu Santo de Dios, Jehová Nisi, el Señor mi Estandarte y mi Guía (Éxodo 17:15). Gracias mi amado Señor Jesús, pues sé que en medio de los caminos tortuosos veré tu manera prodigiosa de guiarme. Como oveja de tu prado seré sabiamente dirigido. Hoy quiero caminar detrás de tus pisadas sin angustia, ni soledad, ni duda, porque cuando te sigo, el horizonte se abre y la esperanza crece dentro de mí.  Cuántos hoy estarán abatidos porque no han aprendido a seguirte.  Permíteme, Señor, no solamente seguirte, sino además poder compartirles a otros de la hermosura de seguir tus pisadas y dejarnos dirigir por tu sabio y perfecto pastoreo. Gracias Señor Jesús por tus promesas que son verdad y me guían. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

jueves, 19 de enero de 2017

ABATIMIENTO

 

1 SAMUEL 30:3-6 Cuando David y sus hombres vieron las ruinas y se dieron cuenta de lo que les había sucedido a sus familias, lloraron a más no poder. Las dos esposas de David, Ahinoam de Jezreel y Abigail, la viuda de Nabal de Carmelo, estaban entre los que fueron capturados. David ahora se encontraba en gran peligro, porque todos sus hombres estaban muy resentidos por haber perdido a sus hijos e hijas, y comenzaron a hablar acerca de apedrearlo. Pero David encontró fuerzas en el Señor su Dios. (N.T.V.)


©  Si se está abatido, se puede encontrar fortaleza en el Señor. (Leer 1 Samuel 30)

Después de un agotador viaje de tres días, David y sus hombres llegaron finalmente a casa para encontrarse con una escena devastadora. Sus viviendas habían sido destruidas totalmente por el fuego, y no hallaron a sus familias. Se sumieron en una desesperación total, pero la aflicción de David aumentó en seguida cuando el dolor de sus hombres se convirtió en amarga ira y hablaron de apedrearlo.

 

La mayoría de nosotros no experimentaremos esta situación extrema, pero sí podemos identificarnos con el abatimiento de David. A veces, después de una tragedia o una pérdida personal viene la desesperación y nos hallamos abatidos; pero también puede ser el resultado del agotamiento que causan las presiones diarias. Los problemas que sufrimos a diario pueden hacer que el abatimiento se vuelva un acompañante constante. Lo mismo puede suceder con las luchas emocionales por los sentimientos de falta de valía, no poder vencer una adicción, el dolor de la crítica o el temor de la incompetencia. Muchas veces no podemos evitar las situaciones que nos conducen al abatimiento, pero sí tenemos la alternativa de permanecer o no en esa condición. En vez de rendirse a la desgracia, David eligió fortalecerse en el Señor. Reconoció que Dios era el único que podía darle la perspectiva correcta en el problema y la dirección que necesitaba.


©  Cuando usted se siente abatido, ¿a dónde acude?

Quizás lo último que quiera hacer, es leer la Biblia y orar; al comienzo, los pasajes podrán parecer palabras inútiles y sentir que sus oraciones son vacías, pero si usted se mantiene clamando a Dios, al final encontrará el poder consolador en Él.

 

CONFESIÓN DE FE:

ME MANTENDRÉ FIRME EN LA BÚSQUEDA DE LA PRESENCIA DE DIOS PARA MI VIDA A TRAVÉS DEL ESTUDIO CONTINUO DE SU PALABRA Y EN COMUNIÓN PERMANENTE POR MEDIO DE LA ORACIÓN, SEGURO ASÍ PODRE VENCER EL ABATIMIENTO Y HALLARÉ FUERZAS EN ÉL.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Elohim Mauzi, Dios de mi Fortaleza (Salmo 27:1). Mi Señor Dios, hay momentos en la vida que nos traen abatimiento, aquellos cargados de problemas inaguantables. La soledad y el ocaso de personas pueden ser demasiado deprimentes. Buscar consuelo en los demás casi siempre resulta decepcionante, es por eso que hoy recurro a Ti, que prometes a los cansados y abatidos el consuelo. Mira, Señor Jesús, mi aflicción y dame tu paz, Tú eres mi Amigo y Salvador.  Escucha mis gemidos de dolor y ven a socorrerme. Además de la paz y de la fuerza para revivir, te pido que me hables en lo más íntimo de mi corazón, para conocer tu voluntad y cumplirla con tu gracia, pues solo así tendré fuerza para superar los problemas, y paz para gustar la vida que Tú me diste por amor. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

miércoles, 18 de enero de 2017

RESPUESTAS

 

SALMO 33:20-22 Nosotros ponemos nuestra esperanza en el Señor; Él es nuestra ayuda y nuestro escudo. En Él se alegra nuestro corazón, porque confiamos en su Santo Nombre. Que tu amor inagotable nos rodee, Señor, porque sólo en Ti está nuestra esperanza. (N.T.V.)


©  Cómo esperar respuesta a la oración.

La Biblia enseña claramente que nuestro Padre Celestial escucha y responde la oración. Sin embargo, todos tenemos momentos en los que, aunque le pedimos a Dios que actúe de inmediato, no lo hace.


©  ¿Cuáles son algunas de las razones?

1. El Enfoque: A veces, el Señor ve que nuestra atención está mal dirigida. Nuestra relación con Él debe tener prioridad sobre cualquier asunto terrenal (Marcos 12:30). Pero la mente y la oración pueden estar tan concentradas en la necesidad, que nuestra mirada se aparta de Él. Dios puede demorar su respuesta hasta que nos enfoquemos en Él.

2. El Tiempo: En otras situaciones, Dios se tarda porque el momento no es el adecuado para conceder nuestra petición.

3. La Espera: También hay tiempos en los que el Señor quiere ensanchar y desarrollar nuestra fe. Una de las maneras de lograrlo es hacernos estar a la expectativa de su respuesta. El Espíritu Santo obrará en esos tiempos de espera para madurarnos y producir el fruto de la santidad (Gálatas 5:22,23).

4. La Motivación y la Desobediencia: Otras razones son la motivación equivocada al pedir (Santiago 4:3) y la práctica de un pecado constante. Ninguno de nosotros da la talla cuando se trata del patrón de santidad de Dios, pero hay quienes persisten en un estilo de vida de desobediencia. El Señor puede demorar su respuesta para poder impulsarlos a confesar sus pecados y volverse a Él.

 

Esperar en el Señor no resulta fácil, pues la fe y la confianza son necesarias (Hebreos 11:1). Si la respuesta de Dios a su petición tarda, verifique que:

a)   Su enfoque esté puesto en Él,

b)   Su motivación para pedir honra a Dios, y

c)   No está practicando un pecado constante.

 

CONFESIÓN DE FE:

SI LA RESPUESTA A MI PETICIÓN TARDA, ES PORQUE NO ES PARA MÍ, NO ES EL TIEMPO O, LO MÁS SEGURO, DIOS TIENE ALGO MEJOR PARA MÍ. PERO TAMBIÉN DEBO MANTENER EL ENFOQUE, SABER ESPERAR Y ESTAR EN OBEDIENCIA.

 

ORACIÓN:

Padre nuestro, El Chanun, Dios lleno de Gracia (Jonás 4:2). Yo se que tu naturaleza está llena de gracia para dar generosamente, aunque a veces no lo merezcamos, por eso estoy seguro que tu respuesta a mis oraciones, aunque demore, llegará en el momento preciso, cuando Tú lo determines. Mi confianza puesta en Ti, me dice que siempre tendrás misericordia de mí, siempre estarás a mi lado y siempre sabes de antemano todas mis necesidades, que son suplidas de acuerdo a tus riquezas en Gloria en Cristo Jesús. Gracias amado Padre porque tu oído siempre está inclinado hacia mi clamor. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                

martes, 17 de enero de 2017

ESPERA EXITOSA

 

Eclesiastés 3:1…9-11 Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora… ¿Qué provecho saca el que hace algo de aquello en que se afana? He considerado la tarea que Dios ha dado a los hijos del hombre para que se ocupen en ella. Todo lo hizo hermoso en su tiempo; también ha puesto eternidad en el corazón de ellos, de modo que el hombre no alcanza a comprender la obra que Dios ha hecho desde el principio hasta el fin. (R.V.A.'15)


©  De los cuatro principales requisitos de la espera exitosa.

Esperar el tiempo de Dios no es algo pasivo ni ocioso; supone disciplina y compromiso. A veces Dios deja que las cosas no se pongan como tú quieras para Él hacer una obra mayor en ti, el plan para Dios siempre es bueno, no malo, relájate, descansa en Él y en sus promesas. (Eclesiastés 3:1)

 

Hay cuatro requisitos básicos para la espera exitosa:

1. Fe: Los caminos y el tiempo del Señor no son como los nuestros (Isaías 55:8,9). Desde un punto de vista humano, Él usualmente hace las cosas de una manera totalmente diferente de lo que esperamos. Pero a medida que confiemos más en Él, descubriremos que su forma de actuar no es tan extraña después de todo. Y cuando vivimos en armonía con su voluntad, su tiempo comienza a tener sentido.

2. Humildad: Para esperar en el Señor, hay que estar convencidos de nuestra necesidad de Él. El sometimiento a su Divina voluntad exige humildad; usted no puede seguir adelante con sus propios planes y al mismo tiempo entregarse completamente a Dios.

3. Paciencia: ¿Tiene usted la disposición de mantenerse en su situación actual, hasta que reciba una clara dirección Divina? Hacer una pausa para recibir claridad de Dios es una decisión deliberada que requiere paciencia.

4. Valor: Para esperar en Dios se necesita valor, y especialmente cuando hay presión para actuar. Si se descuida, usted podría dejar de escuchar al Señor y seguir los consejos de otros. Por eso, mantenga su oído en sintonía con la voz del Todopoderoso, y no se equivocará.

 

Esperar exitosa significa registrar las cosas en las que has avanzado, tu progreso de tu vida cristiana. Esperar en el Señor es una de las decisiones más sabias e importantes de la vida, y, contrariamente a la creencia popular, es una tarea que requiere fe, humildad, paciencia y valor.

 

CONFESIÓN DE FE:

CUANDO UNO CONFÍA EN DIOS Y ESPERA SU TIEMPO PERFECTO, TODOS LOS ASPECTOS DE LA VIDA SE ARREGLAN. ASÍ QUE CUMPLIRÉ CON ESTOS CUATRO REQUISITOS DE LA ESPERA EXITOSA.

 

ORACIÓN:

Padre de la Gloria, El HaNeeman, Dios Fiel (Deuteronomio 7:9). Mi Dios y mi Señor se que todo lo que dices y haces es 100% confiable, así que eres completamente confiable. Sé que tienes un propósito determinado para conmigo, para que mi servidumbre te sea útil aquí en la tierra, ilumíname y ponlo en obra, cuando lo dispongas y que sea tu voluntad. Tengo el oído presto y el corazón disponible para cuando llegue ese momento, consagrándome incondicionalmente, con la esperanza de poder servirte como Tú quieres y cuando Tú quieres, por amor a tu Nombre, pues en Ti espero con fe, humildad, paciencia y valor. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

lunes, 16 de enero de 2017

PODEMOS CONFIAR

 

EFESIOS 2:4-10 Pero Dios, quien es rico en misericordia, a causa de su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en delitos, nos dio vida juntamente con Cristo. ¡Por gracia son salvos! Y juntamente con Cristo Jesús, nos resucitó y nos hizo sentar en los lugares celestiales para mostrar en las edades venideras las superabundantes riquezas de su gracia, por su bondad hacia nosotros en Cristo Jesús. Porque por gracia son salvos por medio de la fe; y esto no de ustedes pues es don de Dios. No es por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para hacer las buenas obras que Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas. (R.V.A.'15)


©  Tenemos un Dios en quien podemos confiar con base en su carácter.

Basándonos en el carácter de Dios, ¿de qué podemos estar seguros?:

1. Su Misericordia: Dios nos impartirá su misericordia. Al enviar a su Hijo a morir en nuestro lugar, el Padre Celestial demuestra su amor por nosotros (Salmo 100:5; 1 Juan 4:10).

2. Nos da Sabiduría y Poder: El Señor nos ayudará a hacer lo que Él requiera de nosotros. Nos dará no solo la sabiduría espiritual para que podamos realizar las tareas que nos ha asignado, sino también el poder para llevarlas a cabo (Hebreos 13:21).

3. Nos Moldea a su Imagen: Dios pondrá un límite a las tentaciones y a las presiones que permite en nuestra vida. Como artesano de nuestras vidas, Él sabe cómo moldearnos a la imagen del Señor Jesús (2 Corintios 4:8,9).

4. Nos Fortalece y Protege: Dios nos fortalecerá y protegerá para que no tengamos que claudicar o rendirnos. Aunque somos débiles, Él sabe cuán fuertes podemos ser cuando su poder está en nosotros (1 Corintios 10:13).

5. Nos Perdona y Limpia: Nuestro Padre Celestial perdonará nuestros pecados. Él está listo para recibir nuestra confesión, perdonarnos y limpiarnos de toda maldad cada vez que acudamos a Él (1 Juan 1:9).

 

Además de estas bendiciones durante el tiempo que vivamos en este mundo, tenemos también bendiciones futuras de las que podemos estar seguros. Podemos tener la confianza de que la vida no termina cuando nuestro cuerpo terrenal muere, que viviremos en el cielo para siempre; y que Jesucristo volverá un día. (2 Corintios 5:8)

 

CONFESIÓN DE FE:

LA VIDA TIENE, SIN DUDA, EXPERIENCIAS DOLOROSAS, PERO CUANDO LOS PROBLEMAS ME OPRIMAN, SÉ QUE PUEDO PENSAR EN TODAS LAS RAZONES POR LAS QUE PODEMOS CONFIAR AL DEPENDER DE DIOS. (JUAN 16:33)

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Emunah, el dios fiel (Deuteronomio 32:4). Dios y Señor mío, Tú eres completamente confiable, así que podemos confiar sin duda en tu habilidad y carácter para bendecirnos como hijos tuyos, en esta vida y en el destino eterno. Por eso hoy puedo también orar completamente de acuerdo a tu Palabra y como Moisés lo hizo levantando un cántico de alabanza: Proclamaré el nombre del Señor; ¡qué glorioso es nuestro Dios! Él es la Roca, sus obras son perfectas. Todo lo que hace es justo e imparcial. Él es Dios fiel, nunca actúa mal; ¡qué justo y recto es Él! He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.