sábado, 12 de septiembre de 2020

PERFIL DE UNA GRAN PERSONA

 

GÉNESIS 12:2

Haré de ti una gran nación; te bendeciré y te haré famoso,

y serás una bendición para otros. (NTV)

 

Este es el Perfil de una gran Persona:

 

Mantiene su modo de pensar independientemente de la opinión pública.

 

Es tranquilo, paciente; ni grita, ni se desespera.

 

Piensa con claridad, habla con inteligencia, vive con sencillez.

 

Es del futuro, no del pasado, y siempre tiene tiempo.

 

No desprecia a ningún ser humano.

 

Capta la impresión de los vastos silencios de la naturaleza: el cielo, el océano, el desierto.

 

No siente vanidad, como no busca alabanza, no se le puede ofender.

 

Siempre tiene más de lo que cree que merece.

 

Está siempre dispuesto a aprender aun de los niños.

 

Trabaja por el placer del trabajo, no por la recompensa material.

 

Vive cierto aislamiento espiritual, a donde no llega ni la alabanza ni la censura.

 

Sin embargo, su aislamiento no es frío: ama, sufre, piensa, comprende.

 

Lo que usted tiene, dinero o posición social, no significa nada para él.

 

Le importa sólo lo que usted es.

 

Cambia su opinión fácilmente en cuanto ve su error.

 

No respeta la consistencia venerada por los espíritus pequeños.

 

Respeta sólo la verdad.

 

Tiene mente de adulto y corazón de niño.

 

Se conoce a sí mismo tal cual es y, lo mejor de todo es que, conoce a Dios.

 

¡¡¡No se conforme con ser una persona más, sea una grande!!!

La Grandeza no se compra, se obtiene con un corazón pequeño ante Dios

 

MATEO 20:26B

Antes bien, si alguno quiere ser grande, que se ponga al servicio de los demás. (BLPH)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti,

y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida,

y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud

y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

          

viernes, 11 de septiembre de 2020

FE CRECIENTE

 

2 TESALONICENSES 1:3-5 Siempre debemos dar gracias a Dios por ustedes, hermanos. Es lo justo porque su fe y su amor fraternal están creciendo mucho. Nos sentimos muy orgullosos de ustedes y se lo decimos abiertamente a las iglesias de Dios. Aunque han sido perseguidos y están sufriendo muchos problemas, ustedes soportan todo con paciencia y fe. Esto demuestra el juicio justo de Dios para que ustedes sean dignos de entrar en el Reino de Dios por el cual ahora sufren. (PDT)

 

El deseo de Dios es que crezcamos en fe mientras caminamos con Él.

 

La fe no es solo un acontecimiento por medio del cual fuimos salvos,

sino también una forma de vida perseverante desde el momento de la salvación

¡¡¡Cuanto más tiempo vivamos, mayor debe ser nuestra confianza en el Señor!!!

 

Nuestro grado de fe, es decir, si tenemos poca fe, gran fe o fe perfecta, afecta cada aspecto de nuestra vida:

1.     Nuestros pensamientos, actitudes, oraciones y comportamiento.

Las pruebas por las que pasamos a menudo revelan cuánto confiamos en Dios. Cuando enfrentamos aflicciones…

¿Notamos solo el sufrimiento y las imposibilidades? o

¿Vemos la grandeza de nuestro Padre Celestial que controla todas estas situaciones?

 

2.    La fe también tiene poder para influir en las emociones.

Cuando nuestras mentes están llenas de dudas acerca de Dios, la ansiedad y el miedo se apoderan pronto de nosotros. En vez de descansar en Cristo, nos quejamos y nos preocupamos, tratando de imaginar las posibles consecuencias y resolver cada problema con nuestras propias fuerzas.

 

Pero cuando la Palabra de Dios es la base de nuestros pensamientos, actitudes, oraciones, comportamiento y emociones, descubrimos que el amor, la soberanía y la sabiduría de Dios se convierten en nuestro enfoque.

 

A medida que nuestra confianza en el Padre Celestial crece, dependemos más de Él, por lo tanto, las dificultades no nos sacuden tan fácilmente, porque su paz y su gozo protegen nuestro corazón y nuestra mente.

 

CONFESIÓN DE FE:

MANTENDRÉ FIRMES MIS CONVICCIONES DE MANERA TAL QUE LLEGUE A TENER UNA FE PERFECTA, CRECIENTE, Y ASÍ NADA NI NADIE PODRÁ QUITARME EL GOZO, LA PAZ Y LA PROTECCIÓN QUE SOLO DIOS ME PUEDE DAR SI CONFÍO EN ÉL.

 

ORACIÓN:

Padre Santo, El Eloeh, Dios Fuerte, Poderoso y Prominente (Génesis 33:20). Mi amado Dios y Señor Jesucristo, gracias quiero darte hoy por tu infinita misericordia y atención a todas mis necesidades, pensamientos y emociones, por eso yo estoy seguro de Ti, de un Dios que todo lo sabe de antemano y conoce claramente mis necesidades, yo creo en tu infinita misericordia y capacidad para suplirlas de acuerdo a las riquezas en Gloria en Cristo Jesús. Estoy amparado por tu amor y tu fortaleza, y todos esos atributos que hacen que mi fe sea creciente día a día, para que esté centrada en Ti y no en objetos o creencias erróneas que por temor me lleven a la idolatría. Gracias Señor Jesús por ser el consumador de mi fe, he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!


Juan Manuel Lamus O.

         

jueves, 10 de septiembre de 2020

MEDIDOR

 

1 CORINTIOS 13:11-13 Cuando yo era niño, hablaba, pensaba y razonaba como un niño; pero cuando crecí, dejé atrás las cosas de niño. Ahora vemos todo de manera imperfecta, como reflejos desconcertantes, pero luego veremos todo con perfecta claridad. Todo lo que ahora conozco es parcial e incompleto, pero luego conoceré todo por completo, tal como Dios ya me conoce a mí completamente. Tres cosas durarán para siempre: la fe, la esperanza y el amor; y la mayor de las tres es el amor. (NTV)

 

Un medidor de crecimiento espiritual también es un medidor de fe.

El crecimiento físico es bastante fácil de evaluar, solo se necesita una cinta métrica. Pero…

¿Cómo podemos saber si estamos creciendo espiritualmente?

 

De la misma manera en que evaluamos el crecimiento infantil:

1.     Deseos. El proceso de maduración cambia nuestros deseos. Cuando estamos creciendo espiritualmente, los placeres del mundo pierden su atractivo, mientras que nuestra hambre de Dios y de su Palabra aumenta. Estamos ansiosos de estar con Él y de compartir con otros lo que está haciendo en nosotros.

2.    Entendimiento. Cuando éramos pequeños, nuestra percepción del mundo era muy limitada. De la misma manera, nos falta entendimiento espiritual cuando somos creyentes nuevos. Pero, con el tiempo, comenzamos a ver la vida desde la perspectiva de Dios. Las pruebas y las tentaciones se convierten en oportunidades para crecer, y el servicio para el Señor se vuelve un honor y un privilegio.

3.    Generosidad. La señal más evidente de inmadurez de un niño que empieza a andar es su egoísmo. Quiere hacer las cosas a su manera, y las quiere ya, mientras que un creyente maduro es sumiso al Señor, está dispuesto a esperar y está más preocupado por los demás que por sí mismo.

 

Piense y evalúe ¿Cómo le está yendo en estos tres aspectos del crecimiento?

 

Puesto que nuestro Padre Celestial quiere que maduremos en la fe,

debemos examinar nuestras vidas y ver si estamos progresando en este terreno

¡¡¡Tal vez sea hora de que deje algunas cosas de niño

para convertirse en un creyente maduro!!!

 

CONFESIÓN DE FE:

SÉ QUE LA MAYOR EVIDENCIA DE MADUREZ ES EL AMOR. CUANDO EL SEÑOR Y LOS DEMÁS TIENEN EL PRIMER LUGAR EN MI CORAZÓN, ES QUE SOY MÁS SEMEJANTE A CRISTO, MI FE HA CRECIDO A LA PAR DE MI VIDA ESPIRITUAL.

 

ORACIÓN:

Dios y Señor Nuestro, El Kjesed, Dios de Amor Fiel e Inagotable (1 Juan 4:8). Mi amado Dios y Señor Jesús, hoy quiero darte gracias por esa predisposición incondicional y altamente favorable hacia nosotros, los que en Ti creemos, y por darnos Amor, misericordia, bondad, lealtad, fidelidad; ese amor que asume obligaciones elegidas voluntariamente. Y por eso hoy quiero que me ayudes a arraigar estas mismas virtudes en mi corazón, mi Señor Jesús, para prodigarlas a mis semejantes y así dar evidencia de mi confianza en Ti y de mi crecimiento espiritual, para llegar a la medida de madurez que Tú quieres para mí, a tu plenitud y a tu estatura. Gracias Padre Celestial por tu amor perfecto encarnado en la vida de nuestro Señor y Salvador Jesucristo; he orado en su Poderoso Nombre ¡Amén!


Juan Manuel Lamus O.

         

miércoles, 9 de septiembre de 2020

¡CREE Y VERÁS!

 

JUAN 20:24-31 Tomás, uno de los doce discípulos (al que apodaban el Gemelo), no estaba con los otros cuando llegó Jesús. Ellos le contaron:

-      ¡Hemos visto al Señor! Pero él respondió:

-      No lo creeré a menos que vea las heridas de los clavos en sus manos, meta mis dedos en ellas y ponga mi mano dentro de la herida de su costado.

Ocho días después, los discípulos estaban juntos de nuevo, y esa vez Tomás se encontraba con ellos. Las puertas estaban bien cerradas; pero de pronto, igual que antes, Jesús estaba de pie en medio de ellos y dijo:

-      La paz sea con ustedes. Entonces le dijo a Tomás: Pon tu dedo aquí y mira mis manos; mete tu mano en la herida de mi costado. Ya no seas incrédulo. ¡Cree!

-      ¡Mi Señor y mi Dios! —exclamó Tomás. Entonces Jesús le dijo:

-       Tú crees porque me has visto, benditos los que creen sin verme. (NTV)

 

Debemos creer para ver, y no lo contrario. ¿Alguna vez ha dudado de Dios?

En algún momento de la vida, cada uno de nosotros podría responder que sí. Las dudas surgen cuando no se cumplen nuestras expectativas; por ejemplo, cuando creemos que Dios actuará de cierta manera, pero no lo hace. Entonces empezamos a cuestionar su amor, y nos preguntamos si en verdad quiere lo mejor para nosotros.

 

El escéptico más famoso de la Biblia es Tomás. Él no estaba con los otros discípulos cuando el Redentor resucitado se les apareció. Más tarde, cuando le dijeron a Tomás que habían visto al Señor, se negó a creer. Había dejado todo para seguir al Señor, pero la crucifixión había frustrado sus expectativas del Glorioso Reino mesiánico. En su duda, Tomás exigió pruebas antes de creer.

¿Alguna vez ha considerado lo audaz que fue el ultimátum de Tomás?

Ningún ser humano tiene derecho de exigir nada del Hijo de Dios. Sin embargo, a la semana siguiente, el Señor se le apareció al escéptico discípulo y le dio con misericordia la prueba que quería. El Salvador sabía que esto no era un caso de incredulidad rebelde, pues Tomás le pertenecía (Juan 18:9). Si somos del Señor, no debemos temer a que nos haga a un lado. Recuerde las palabras de seguridad de las Sagradas Escrituras:

"Si somos infieles, Él permanece fiel; Él no puede negarse a Sí mismo" (2 Timoteo 2:13).

 

¡¡¡Nuestras dudas deben ser un recordatorio de que tenemos mucho más

que aprender acerca de Dios, entonces es necesario que creamos para ver!!!

 

Por tanto, pensemos en las dudas como un desafío para profundizar en su Palabra y descubrir por qué nuestras expectativas nos han llevado a la incredulidad. Cuanto más crezcamos en el conocimiento de nuestro Señor, más confiaremos en Él.

 

CONFESIÓN DE FE:

HOY DECIDO CONFIAR, CREER SIN DUDAR EN EL SEÑOR JESÚS, Y ESTOY SEGURO DE QUE NADA NI NADIE PODRÁ NUBLARME LA VISTA, Y ENTONCES SIEMPRE LOGRARÉ VER LO QUE CREO.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El HaNeeman, Dios Fiel y Confiable (Deuteronomio 7:9). Mi Dios y Señor Jesucristo, sé que todo lo que Tú, el Dios Único y Verdadero, dices y haces es verdad, así que eres completamente confiable. Por eso quiero en este día creer en Ti para verte a Ti, mi Señor, a pesar de todos los enemigos que intentan apagar mi fe. Hoy dirijo mi mirada sólo hacia Ti, el autor y consumador de la fe, pues es seguro que cuando lo hago todas las cosas imposibles de mi vida las veo y se harán posibles. Declaro que el temor y la duda no podrán poner incredulidad en mi vida y nublar mi vista para ver lo que creo. He orado en tu Poderoso Nombre, Jesús ¡Amén!


Juan Manuel Lamus O.

         

martes, 8 de septiembre de 2020

CONSOLADOR

 

2 CORINTIOS 1:3-7 Alabado sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre misericordioso y Dios de toda consolación, quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que con el mismo consuelo que de Dios hemos recibido, también nosotros podamos consolar a todos los que sufren. (NVI)

 

Somos bendecidos para bendecir, y consolados para consolar.

Cuando estoy orando por una situación, invoco al Señor usando uno de sus nombres asociado con mi necesidad. Así, en tiempos de dolor o dificultad, le pido a mi Consolador que acuda en mi ayuda, con la confianza de que Él alentará mi corazón, aliviará mis cargas y me ayudará en la dura experiencia.

 

Pero muchas personas no pueden ver a Dios como un consolador. Interpretan mal nombres como "juez", pensando que a Él le gusta aplicar una disciplina severa y sin medida, o "rey", como una deidad remota e indiferente; imaginan que Él está esperando para derramar su castigo, o demasiado ocupado para fijarse en nuestra insignificante existencia. Quien tenga conceptos tan equivocados como éstos no advertirá las promesas de consolación del Señor cuando ande en el valle del sufrimiento; en vez de eso, lo más probable es que la persona bregue con la incredulidad, la frustración y quizás con resentimiento hacia Dios. Jesucristo fue la representación de Dios Padre en la tierra, y como tal, siempre respondió con palabras tranquilizadoras y actos bondadosos a las personas perturbadas y acongojadas:

No condenó a la mujer samaritana por sus matrimonios sucesivos, sino que le ofreció una nueva vida. (Juan 4:14)

Socorrió a la mujer con flujo de sangre. (Lucas 8:48)

Consoló a la atribulada familia de Jairo. (Lucas 8:52)

Y hoy el Señor sigue dispuesto a consolarnos y fortalecernos. (Hebreos 13:8)

 

Los seres humanos acumulan sobre sí mismos y sobre los demás

sentimientos de culpa y vergüenza, pero el Señor no actúa de esa manera

¡¡¡Él es el Dios del consuelo, una característica que se deja ver

en otro de Sus nombres: Pastor!!!

 

CONFESIÓN DE FE:

SÉ QUE EN MEDIO DE LAS PRUEBAS DIOS VIENE A MI CORAZÓN, Y CUANDO LO ENCUENTRA LLENO COMIENZA A ROMPER MIS COMODIDADES HASTA DEJARLO VACÍO; ENTONCES HAY MÁS ESPACIO PARA SU GRACIA Y SU CONSUELO.

 

ORACIÓN:

Padre, Hijo y Espíritu Santo, mi Dios Consolador, Jehová Rohi, El Señor es mi Pastor (Salmo 23:1). Amado Rey y Señor Jesús, hoy quiero orar de manera totalmente escritural, por eso levanto esta oración uniéndome a la voz del salmista, porque en Ti tengo puesta mi confianza pues vas delante de mí, entonces puedo decir: El Señor es mi Pastor; nada me faltará. En prados de tiernos pastos me hace descansar. Junto a aguas tranquilas me conduce. Confortará mi alma y me guiará por sendas de justicia por amor de Su Nombre. Aunque ande en valle de sombra de muerte no temeré mal alguno, porque Tú estás conmigo. Tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Preparas mesa delante de mí en presencia de mis adversarios. Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa del Señor moraré por días sin fin. Gracias, mi Dios bueno y amoroso, mi consolador; he orado en el Poderoso Nombre de Jesús ¡Amén!


Juan Manuel Lamus O.

         

lunes, 7 de septiembre de 2020

CAMINAR GUIADOS

 

GÁLATAS 5:16A…-24,25 Por eso les digo: dejen que el Espíritu Santo los guíe en la vida… Los que pertenecen a Cristo Jesús han clavado en la cruz las pasiones y los deseos de la naturaleza pecaminosa y los han crucificado allí. Ya que vivimos por el Espíritu, sigamos la guía del Espíritu en cada aspecto de nuestra vida. (NTV)

 

De la guía del Espíritu Santo en nuestro caminar (Leer Gálatas 5:16-26)

¿Alguna vez ha sentido ganas de abandonar la fe?

Tal vez ha tratado de ser la clase de persona que piensa que Dios quiere que sea, ha establecido un tiempo devocional con el Señor durante el cual lee la Biblia, ora, adora y alaba, pero aun así parece que tuviera una lucha tras otra. Entonces piensa que es posible que se esté perdiendo de algo, o que tal vez ser cristiano no sea tan bueno como dicen.

 

Que esto le sirva de consuelo: muchos creyentes, entre los cuales me incluyo, hemos pasado por esos períodos en la vida.

La clave para vivir con gozo, paz y victoria se encuentra en Gálatas 5, léalo. Ahora, fíjese que no dije una vida sin conflictos, tentaciones, pruebas o dificultades. Estas son parte de la condición humana, pero podemos triunfar por el poder del Espíritu Santo guiando nuestro caminar en Cristo. En realidad, el pasaje que estudiamos hoy deja en claro cuán vital es tener una vida llena del Espíritu. Cuando ponemos nuestra fe en Jesucristo como Salvador, somos salvos y pasamos de las tinieblas a la luz, pero los creyentes no nos quedamos de brazos cruzados, como seguidores de Cristo, nos ponemos en armonía con el Espíritu Santo, que nos ayuda a mantenernos en pie cuando estamos tambaleantes, a subir la colina sin cansarnos y a levantarnos de nuevo después de haber caído.

 

¡!!Los verdaderos seguidores de Jesucristo confiamos en el Espíritu Santo como Guía, Consolador, Fuente de Poder y Fortaleza para el caminar en Cristo!!!

 

Superar una derrota o una dificultad a veces se siente más como arrastrarse que como caminar, pero, aun así, el Espíritu Santo está con usted, y Él tiene todo lo necesario para levantarle, para ponerle de pie otra vez y siga caminando en Cristo.

 

CONFESIÓN DE FE:

SÉ QUE EL CAMINAR EN CRISTO NO SE PUEDE VIVIR A SOLAS; POR ESO CONFÍO EN EL ESPÍRITU SANTO DE DIOS PARA QUE ME GUÍE Y ME ACOMPAÑE A CADA PASO DEL CAMINO, PUES CUANDO ÉL ME GUÍA LA SEGURIDAD ME INVADE Y LA FORTALEZA ME ENVUELVE, Y NADA ME HARÁ DUDAR.

 

ORACIÓN:

Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, Elohim Elohay, Dios Trino, Dios de dioses (Deuteronomio 1:17). Mi amado Espíritu Santo de Dios, Jehová Nisi, el Señor mi Estandarte y mi Guía (Éxodo 17:15), gracias quiero darte hoy, y a Ti mi amado Señor Jesús, pues sé que en medio de los caminos tortuosos veré tu manera prodigiosa de guiarme por medio de tu Santo Espíritu. Como oveja de tu prado seré sabiamente dirigido. Hoy quiero caminar detrás de tus pisadas sin angustia, ni soledad, ni duda, porque cuando te sigo, el horizonte se abre y la esperanza crece dentro de mí.  Cuántos hoy estarán abatidos porque no han aprendido a seguirte.  Permíteme no solamente seguirte, sino además poder compartirle a otros la hermosura de seguir tus pisadas y dejarse dirigir por tu sabio y perfecto pastoreo. Gracias, Señor Jesús, por tus promesas que son verdad y me guían por medio del Espíritu Santo; he orado en tu Poderoso Nombre, Jesús ¡Amén!


Juan Manuel Lamus O.

         

domingo, 6 de septiembre de 2020

LA BUENA COMUNICACIÓN EN EL MATRIMONIO

 

¡¡¡La comunicación en el Matrimonio

es como la sangre en el cuerpo, si no fluye muere!!!

 

PROVERBIOS 10:12

El odio provoca peleas, pero el amor cubre todas las ofensas. (NTV)

 

La relación matrimonial no es estática; por el contrario, es dinámica.

Está llamada a experimentar cambios y crecimiento.

Ajustes cuando identificamos que hay errores.

El problema radica en la reincidencia en hábitos y comportamientos equivocados, que somos conscientes, desencadenan conflictos.

No disponernos a evaluar y aplicar correctivos, agudiza la tensión y los enfrentamientos que deterioran el amor.

 

Entonces tengamos en cuenta los siguientes aspectos para desarrollar una buena comunicación en el matrimonio:

 

1.     LA COMUNICACIÓN COMO TAL

Un primer aspecto que debemos abordar es la comunicación en general.

Comunicarnos no es tan solo hablar y compartir ideas. Va mucho más allá.

Incluye saber decir las cosas, en qué momento decirlas y evaluar las consecuencias que desencadenan nuestras palabras.

 

Por ejemplo, muchos cónyuges prefieren callar y guardan el resentimiento en su corazón.

Si algo no les gusta, asumen el silencio. Su pretexto es que así evitan los conflictos o pelearse, o también, que eluden reproches del otro.

Con este comportamiento lo que alimentan es una rabia contenida que hacia futuro traerá como consecuencia conflictos mayores.

Hacerlo es peligroso como advierte el rey Salomón en el versículo que estudiamos hoy.

 

2.    NO CALLAR

El segundo aspecto para tener en cuenta, y que no es menos importante que el anterior es, no callar.

Todo aquello que genera inconformidad y dolor, debemos decirlo.

Aquí caben las palabras de Salomón, el afamado rey que marcó la historia de Israel, él también aconsejó:

 

PROVERBIOS 25:15

Dialogar pacientemente con los gobernantes los hace cambiar su manera de pensar; un diálogo amistoso tiene mucho poder. (PDT)

 

Cuando haya algo que no marche bien, hable con su pareja, una buena comunicación es lo más sano para la relación.

Si el diálogo se torna complicado y la otra persona se altera, no se deje arrastrar por el momento, cálmese y conserve la serenidad.

Tenga presente que el silencio es una forma de agresión, y no hablar con el otro de lo que siente y piensa puede acabar con el vínculo.

Hay que hablar, pero en el momento apropiado, una vez se calmen los ánimos entonces retome el tema.

 

3.    ORAR

Sobra decir que, en todo ese tránsito, se debe orar en pareja.

Es fundamental que lo hagan, y también de manera individual.

No olviden que Dios debe gobernar la relación familiar y que Él es quien nos ayuda a resolver los problemas.

 

4.   ¿Y QUÉ DECIR DE LOS CELOS?

Es un comportamiento que obedece a dos factores.

El primero: a la inseguridad de uno de los componentes de la pareja, y…

El segundo: a una mala comunicación.

Esta es la razón principal por la que muchas personas protagonizan escenas de celos y deterioran la unidad conyugal.

 

La celopatía es una enfermedad.

De acuerdo con la ciencia de la psicología, el celoso crea imágenes donde no las hay, tiene desconfianza absoluta, no se auto valora.

La víctima de celos debe entender que el otro es el que está equivocado y que debe buscar ayuda.

En tales casos hablar y conciliar los motivos que generan ese comportamiento, ayudará mucho en la construcción de una relación matrimonial sólida.

 

🙏🏼 ORACIÓN CONYUGAL PARA HOY:

 

Amado Dios y Señor Jesús, reconocemos hoy que, sin tu ayuda, los problemas no se resuelven fácilmente. Ayúdanos a tener la sabiduría que requerimos para saber conducirnos en un conflicto familiar. Permítenos asumir cuando hemos fallado y disponernos a cambiar. Creemos que, si nos guías, si ocupas el primer lugar en nuestras vidas y en nuestro matrimonio, tendremos una mejor calidad de vida en el hogar. Hemos orado en el Poderoso Nombre de Jesús ¡Amén!

 

CONCLUSIÓN:

Debemos hablar bien, claro y familiarmente, y procurar entender a nuestro cónyuge.

Debemos pedirle a Dios la sabiduría necesaria para saber escuchar a nuestro cónyuge

Y en caso de que ya hayamos fallado en la comunicación, comprometernos a cambiar.

 

¡¡¡Así es como funciona!!!

Tu matrimonio y tu familia son el tesoro más valioso que Dios te ha dado

¡¡¡CUÍDALOS!!!

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti,

y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida,

y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud

y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.