lunes, 9 de noviembre de 2020

LA UNIDAD

 

JUAN 17:20-26 No te pido sólo por estos discípulos, sino también por todos los que creerán en Mí por el mensaje de ellos. Te pido que todos sean uno, así como Tú y Yo somos uno, es decir, como Tú estás en Mí, Padre, y Yo estoy en Ti. Y que ellos estén en Nosotros, para que el mundo crea que Tú me enviaste. Les he dado la gloria que Tú me diste, para que sean uno, como Nosotros somos uno. Yo estoy en ellos, y Tú estás en Mí. Que gocen de una unidad tan perfecta que el mundo sepa que Tú me enviaste y que los amas tanto como me amas a Mí. Padre, quiero que los que me diste estén conmigo donde Yo estoy. Entonces podrán ver toda la gloria que me diste, porque me amaste aun antes de que comenzara el mundo. Oh Padre justo, el mundo no te conoce, pero Yo sí te conozco; y estos discípulos saben que Tú me enviaste. Yo te he dado a conocer a ellos y seguiré haciéndolo. Entonces tu amor por Mí estará en ellos, y Yo también estaré en ellos. (NTV)

 

De la prioridad de Cristo para Su Iglesia, la Unidad. (Leer Juan 17 completo)

El pecado divide. Fue lo que separó a la humanidad de Dios en el huerto y sigue fracturando las relaciones. Es también la razón por la que el Señor considera tan importante la reconciliación. Él quiere restablecer su relación con la humanidad; pero los deseos que Él tiene para sus hijos no terminan con la experiencia de salvación.

 

También quiere que Su Iglesia sea un ejemplo de unidad para el mundo:

1.     Unidad con Dios. La última vez que Jesús oró por sus discípulos antes de ir a la cruz, pidió "que todos sean uno", así como el Padre y el Hijo son uno (Vs.21). Pese al hecho de que no podremos alcanzar la unidad perfecta con Dios hasta que lleguemos al Cielo, sí tenemos ahora la capacidad de andar en armonía con Él, viviendo en obediencia al Espíritu Santo que mora en nosotros.

2.    Unidad de la Iglesia. El otro aspecto de la unidad que Dios desea para nosotros es la unidad de unos con otros dentro de Su Iglesia. Siempre tendremos diferencias en cuanto a preferencias, y en cómo interpretamos ciertos pasajes de la Biblia, pero nuestra identidad común en Cristo está basada en las verdades fundamentales de la fe, tal como están reveladas en la Palabra de Dios. La unidad por la que Cristo aboga es posible solamente cuando cada miembro de su cuerpo anda en obediencia al Espíritu Santo, para que todos puedan alcanzar los propósitos de Dios y reflejar el carácter de Cristo en su conducta.

 

¡¡¡Pidamos al Señor que nos dé el deseo de buscar la unidad!!!

Cuando esté tentado a exigir que las cosas se hagan a su manera,

recuerde lo que está en juego, la Iglesia de Cristo y su propósito

 

CONFESIÓN DE FE:

LA ARMONÍA EN LA IGLESIA LE PERMITE A DIOS HACER SU TRABAJO CON EFECTIVIDAD, PUES ELLA DA LA CLASE DE TESTIMONIO QUE DIRIGE AL MUNDO PERDIDO HACIA CRISTO.

 

ORACIÓN:

Padre Santo, El Rachum, Dios de Compasión (Deuteronomio 4:31). Mi amado Dios y Señor Jesucristo, gracias quiero darte hoy pues eres Dios compasivo; podemos estar plenamente seguros de que no nos abandonarás, ni nos destruirás, ni te olvidarás del pacto solemne que hiciste con nuestros antepasados. Por tanto, trabajaré por la unidad de tu Iglesia, procuraré amar sin condiciones y ser un canal de mediación entre los que estén enemistados conmigo y con otros; daré por gracia el amor que Tú ya me has dado por gracia. Padre Celestial, Dios Soberano en quien podemos colocar nuestra confianza, Tú me has amado con amor eterno e incondicional por medio de tu amado hijo Jesucristo, yo te agradezco por tan grande manifestación y te pido que pongas en mi ese amor y fidelidad. Gracias, mi Señor y Salvador Jesucristo por mantenernos en unidad; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri

domingo, 8 de noviembre de 2020

LA SOBERBIA SUTIL EN EL MATRIMONIO

 

¡¡¡Muchos matrimonios viven hoy en día una actitud

de soberbia disfrazada y justificada, en su relación!!!

 

La soberbia es una actitud orgullosa y egoísta que es mucho más peligrosa y letal cuando actúa solapadamente encubierta detrás de una máscara de religiosidad o de razonamientos "justificados".

Esa soberbia es la que nos hace creer que tenemos la razón y que nuestro cónyuge es el que está fallando y merece el castigo de Dios.

La soberbia te hace creer que tienes la razón, pero se contradice con tu actitud irrespetuosa e intolerante con las debilidades de tu cónyuge.

 

Si tu cónyuge está fallando realmente en alguna área de su vida, tu misión no es criticarle, juzgarle y condenarle, sino más bien servirle y apoyarle a vencer esa debilidad.

 

Esto es lo más difícil de hacer, pero es lo que Dios nuestro Padre Celestial espera de nosotros sus hijos.

Una de las misiones más importantes en el matrimonio, es que cada uno debe encargarse de levantar la autoestima de su cónyuge, animarle, apoyarle y servirle incondicionalmente.

Solo de esa manera podemos esperar una reacción positiva de él o ella para acercarse a Dios y decidir cambiar los hábitos negativos.

 

¡¡¡En la relación matrimonial no importa quién tiene la razón y,

si la quiere imponer con soberbia, de nada sirve, porque entonces destruimos

el propósito de la razón, que es siempre edificarnos y apoyarnos

en nuestras debilidades los unos a los otros!!!

 

Eso es lo más espiritual que podemos hacer.

Eso es verdaderamente madurez espiritual aplicada al matrimonio.

Si verdaderamente amas a Dios tienes que estar dispuesto(a) a hacer Su voluntad incondicionalmente.

Y si tienes verdadera fe en Él, tienes que creer que todo tu esfuerzo y sacrificio va a dar fruto abundante en tu cónyuge, en tu familia y en el ministerio al que Dios les llame a servir.

 

JOSUÉ 1:8,9

Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley,

sino que de día y de noche meditarás en él,

para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito;

porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.

Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente;

no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios

estará contigo en dondequiera que vayas.

(RV60)

 

Tus pensamientos son los que definen tus sentimientos; entonces si quieres sentirte bien, medita en la Palabra de Dios y en sus promesas de restauración y de vida, y aprópiate de ellas para tu matrimonio y tu familia.

 

Abandona tus pensamientos negativos y empieza a pensar en la gracia del Señor que te da nuevas fuerzas cada mañana y te levanta como las águilas para que puedas ser obediente a Su Palabra.

 

ISAÍAS 40:20-31

¿Acaso nunca han oído? ¿Nunca han entendido?

El Señor es el Dios eterno, el Creador de toda la tierra.

Él nunca se debilita ni se cansa;

nadie puede medir la profundidad de su entendimiento.

Él da poder a los indefensos y fortaleza a los débiles.

Hasta los jóvenes se debilitan y se cansan, y los hombres jóvenes caen exhaustos.

En cambio, los que confían en el Señor encontrarán nuevas fuerzas;

volarán alto, como con alas de águila.

Correrán y no se cansarán; caminarán y no desmayarán. (NTV)

 

Después que tu matrimonio este saludable, entonces podrás seguir el llamado de Dios y servirle a Él.

 

CONCLUSIÓN:

Si eres capaz de reconocer que hay soberbia en ti, toma la decisión hoy mismo de pedirle perdón a Dios primero y luego a tu cónyuge.

Si no lo puedes hacer, entonces tu soberbia y tu orgullo son aún muy fuertes en ti y necesitas ayuda espiritual para lograrlo.

Búscala hoy mismo.

 

¡¡¡Así es como funciona!!!

Tu matrimonio y tu familia son el tesoro más valioso que Dios te ha dado

¡¡¡CUÍDALOS!!!

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti,

y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida,

y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud

y mucha Prosperidad


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri

sábado, 7 de noviembre de 2020

💒 UNA MISIÓN IMPORTANTE 💒

 

️ Había una vez un hombre que tuvo un sueño, en el cual Dios le encomendaba una misión importante, le dijo:

-       Debes salvar al mundo, para poder convertirlo en un mundo mejor.

Al día siguiente cuando el hombre despertó, se dijo:

-       Y ahora ¿por dónde empiezo?

 

️ ¿Entre todos los países del mundo?

Pues empiezo con mi país.

 

️ ¿Y de todas las ciudades?

Pues empiezo con la mía.

 

️ ¿Y entre todos los barrios?

Pues empiezo con el mío.

 

️ ¿Y entre todas las viviendas?

Pues empiezo por mi casa.

 

️ ¿Y entre todos los miembros de mi familia?

Pues, empezaré conmigo mismo.

 

2 CORINTIOS 5:19,20

Pues Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo,

no tomando más en cuenta el pecado de la gente.

Y nos dio a nosotros este maravilloso mensaje de reconciliación.

Así que somos embajadores de Cristo; Dios hace su llamado por medio de nosotros. Hablamos en nombre de Cristo cuando les rogamos: "¡Vuelvan a Dios!". (NTV)

 

Habla con Amor:

Habla de lo que tienes; con modestia.

Habla de lo que conoces; con humildad.

Habla de lo que sientes; con pasión.

Habla de lo que sueñas; con fe.

Habla de lo que amas; con optimismo.

 

Porque:

Si hablas de lo que no tienes; serás mentiroso.

Si hablas de lo que no conoces; serás ignorante.

Si hablas de lo que no sientes; serás incongruente.

Si hablas de lo que no sueñas; serás iluso.

Si hablas de lo que no amas; serás insensible.

 

Tienes una misión importante, así que habla con alegría, entusiasmo y afecto

¡¡¡Habla de Dios, y Habla con Amor!!!

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti,

y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida,

y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud

y mucha Prosperidad


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri


viernes, 6 de noviembre de 2020

IGLESIA SALUDABLE

 

1 CORINTIOS 16:13,14 Vigilen; estén firmes en la fe; sean valientes y esfuércense. Todas sus cosas sean hechas con amor. (RVA'15)

 

De cómo fortalecer la Iglesia del Señor para que sea una Iglesia Firme y Saludable.

Todos queremos que la Iglesia sea saludable, firme y fuerte, pero la falsa doctrina, la apatía y la falta de disciplina de la membresía se combinan para debilitarla.

 

El apóstol Pablo habló de tres maneras de ayudarla a que sea más firme y saludable:

 

1.     Estar alerta a las falsas doctrinas.

Nada debilita más la efectividad de una congregación, que las creencias anti bíblicas. El mundo aprueba en gran medida la inmoralidad y las filosofías que mezclan la verdad con un poco de engaño. A menos que estén arraigados firmemente en la Palabra de Dios los creyentes son susceptibles a esas mentiras. Mantenerse firmes requiere que la Sagrada Escritura sea predicada desde el púlpito y estudiada por la congregación. (Mateo 15:8,9)

 

2.    Respetar a los siervos de Dios.

Con frecuencia, los miembros de la iglesia critican y descalifican a sus líderes en vez de animarlos. Todas las personas en posición de autoridad pueden, sin duda, cometer errores y fallar, pero ellos se han dedicado a ayudar a las personas, y a escuchar, entender y enseñar la Palabra de Dios. La congregación tiene la responsabilidad de mostrarles apoyo y amor. Quienes conozcan profundamente a Dios estimarán a sus siervos escogidos. De manera que, apoyar al pastor y al liderazgo prepara el corazón del creyente para conocer mejor al Señor. (1 Timoteo 5:17)

 

3.    Aceptarse unos a otros.

Como una comunidad de verdaderos seguidores de Jesucristo, debemos cultivar un espíritu de unidad, amándonos, honrándonos y recordando que Dios nos ha dado un rol particular a cada uno de sus hijos. (Romanos 12:10)

 

Cada iglesia local tiene un gran potencial a causa

de los creyentes y los dones que Dios ha reunido allí

¡¡¡Es por eso por lo que estamos en este mundo para servir al Reino de Dios

y a Su Iglesia, y lo hacemos, sirviéndonos unos a otros con amor!!!

 

Al hablar de ese servicio, le reto a que encuentre una necesidad en su Iglesia que Dios pueda satisfacer por medio de usted, ayúdela a fortalecerse, a ser firme y saludable.

 

CONFESIÓN DE FE:

TRABAJARÉ ARDUAMENTE PARA QUE LA IGLESIA DONDE ME CONGREGO SEA FUERTE, FIRME Y SALUDABLE, SÉ QUE TENGO QUE HACER MI PARTE Y DIOS HARÁ LA SUYA, ASÍ QUE TENDRÉ EN CUENTA LOS TRES ASPECTOS APRENDIDOS HOY.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El HaGadol, el Gran Dios (Deuteronomio 10:17). Mi amado Rey y Señor Jesucristo, Tú eres grande en muchas maneras: tu naturaleza, tus atributos, tus obras y no podríamos dejar por fuera tu Iglesia. Tú la levantaste como la única institución que prometiste construir y bendecir (Mateo 16:18), y uno de sus objetivos es que allí se reúnan los verdaderos adoradores, tus seguidores, pero también para que con el trabajo de cada uno, podamos establecer una Iglesia fuerte, firme y saludable, que cumpla con tu principal propósito, la "Gran Comisión" (Mateo 28:19,20), y así alcanzar a todos los perdidos y hacerlos verdaderos discípulos tuyos, evitando las falsas doctrinas, respetando las autoridades colocadas por Ti para dirigirla y aceptándonos unos a otros para vivir en amor y armonía. Ayúdanos a lograrlo mi Señor Jesús; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri


jueves, 5 de noviembre de 2020

IGLESIA = FAMILIA

 

EFESIOS 4:1-6 Por lo tanto, yo, prisionero por servir al Señor, les suplico que lleven una vida digna del llamado que han recibido de Dios, porque en verdad han sido llamados. Sean siempre humildes y amables. Sean pacientes unos con otros y tolérense las faltas por amor. Hagan todo lo posible por mantenerse unidos en el Espíritu y enlazados mediante la paz. Pues hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, tal como ustedes fueron llamados a una misma esperanza gloriosa para el futuro. Hay un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, quien está sobre todos, en todos y vive por medio de todos. (NTV)

 

De la unidad en el Cuerpo de Cristo, la Iglesia, que hace que sea una familia firme en torno al Padre Celestial.

 

La Iglesia de Jesucristo es única. Está compuesta por personas de un sinnúmero de trasfondos, que tienen una variedad de opiniones sobre muchos temas diferentes, pero que son un solo Cuerpo en Cristo.

 

¡¡¡Como creyentes en quienes mora el Espíritu Santo, todos pertenecemos a la Familia de Dios y tenemos una relación especial entre nosotros, somos hermanos espirituales llamados por nuestro Padre Celestial a vivir en amor y armonía!!!

 

1.     La Unidad en la Iglesia requiere sumisión.

Esta unidad ocurre cuando los hijos de Dios vivimos en sumisión al Espíritu Santo y le permitimos controlar nuestras actitudes, emociones, palabras y acciones. Cuando el Espíritu Santo nos gobierna, la meta llega a ser complacerlo en nuestras interacciones con los demás, en vez de imponer nuestra propia manera de pensar. Esto es necesario si esperamos andar "como es digno de la vocación con que [fuimos] llamados" (Vs.1 RV60). Algunos cristianos tratan de funcionar de manera independiente, porque eso es más fácil que vivir en humildad, amabilidad y paciencia con los demás creyentes. Pero nos necesitamos unos a otros. La comunión de los creyentes es parte importante del diseño de Dios para nuestro crecimiento espiritual.

 

2.    La Unidad en la Iglesia requiere disposición.

Esta unidad ocurre cuando estamos dispuestos a someternos unos a otros por el bien de nuestra familia espiritual. Este tipo de sacrificio personal es alimentado por el amor genuino que actúa con generosidad por el bien del otro (ágape en griego). Es el aglutinante que mantiene unido al Cuerpo de Cristo y nos permite vivir en armonía como familia (Colosenses 3:14). Cuando nos aferramos con firmeza a la Palabra de Dios y estamos unidos en amor, honramos a Jesucristo y tenemos una defensa fuerte contra divisiones y disensiones.

 

CONFESIÓN DE FE:

PRETENDO SER UN FACTOR DE UNIDAD EN LA IGLESIA COMO MIEMBRO DE LA FAMILIA DE DIOS, POR LO CUAL ME SOMETERÉ AL ESPÍRITU SANTO PARA QUE ME MANTENGA EN CONTROL, Y ESTARÉ DISPUESTO A DESARROLLAR EL AMOR ÁGAPE DE DIOS CON MIS HERMANOS EN LA FE.

 

ORACIÓN:

Dios Padre y Señor Nuestro, Abba, Papito mío (Gálatas 4:6). Mi amado Dios y Señor, Padre Celestial, hoy quiero darte gracias por hacerme parte de tu familia, yo te he reconocido como mi Padre y Tú, por medio del Espíritu Santo, has confirmado y reafirmado mi adopción como hijo y por eso puedo decir ¡Abba Padre! Pero también sé que eso sugiere una responsabilidad, pues al pertenecer a ella me determino a someterme a tu Espíritu para que, no solo me cuide y me dirija, sino también permitirle controlar mi voluntad, de manera que de su mano pueda ser parte activa, fiel y leal de la Iglesia, manifestando en todo momento el amor tuyo a mis hermanos y semejantes, viviendo en humildad y armonía con ellos en una familia espiritual firme, afirmados en la Palabra y con tu guía permanente. Gracias, mi amado Padre Celestial por permitirme ser parte de tu familia. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús ¡Amén!


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri


miércoles, 4 de noviembre de 2020

IGLESIA FIRME 2

 

HEBREOS 10:23-25 Mantengámonos firmes sin titubear en la esperanza que afirmamos, porque se puede confiar en que Dios cumplirá Su promesa. Pensemos en maneras de motivarnos unos a otros a realizar actos de amor y buenas acciones. Y no dejemos de congregarnos, como lo hacen algunos, sino animémonos unos a otros, sobre todo ahora que el día de su regreso se acerca. (NTV)

 

Una Iglesia Firme debe alinearse al plan de Dios para ser una verdadera comunidad.

Cuando usted escucha la palabra "iglesia", ¿imagina un templo lleno de personas sonrientes y vestidas con elegancia? Por más encantadora que pueda ser esa imagen, el plan de Dios para la iglesia es otro.

 

¡¡¡Dios instituyó la Iglesia para que fuera una comunidad unida

de creyentes que lo adoran a Él, se animan unos a otros y

que llevan a cabo con denuedo Su obra en el mundo!!!

 

La Biblia define claramente a los siguientes como los principales propósitos de la iglesia:

1.     Adorar al Dios vivo;

2.    Instruir y edificar a los creyentes;

3.    Hacer discípulos de todas las naciones; y

4.   Ayudar a los necesitados.

Pero, si sus líderes no están preparados, dispuestos y vigilantes, estos propósitos pueden desequilibrarse, dejando al cuerpo mal alimentado. Por ejemplo, una iglesia con un énfasis excesivo en la alabanza puede volverse introvertida. Las que enfatizan demasiado la enseñanza pueden perder su gozo; y las que sólo evangelizan olvidando otras áreas, pueden privarse de crecer en la fe y espiritualmente. Debido al pecado y a las deficiencias humanas, no experimentamos a la iglesia como fue el propósito original, una iglesia firme; en vez de eso, existe la tendencia a enfatizar demasiado ciertos ministerios y actividades. Además, las disputas, muchas de las cuales tienen que ver con cuestiones de poca importancia, como la preferencia en cuanto a música o la estética del templo, etc., suelen destruir la unidad. El afán de poder, el orgullo, el egoísmo y el chisme pueden también destruir a una iglesia.

 

Por estar constituidas por personas imperfectas, las iglesias serán también imperfectas. Y aunque esperar lo contrario es inútil, debemos esforzarnos por lograr el plan original de Dios, midiéndonos continuamente según los parámetros de la Biblia y alineándonos de nuevo con el propósito de Dios.

 

CONFESIÓN DE FE:

TRABAJARÉ CON AHÍNCO PARA SER PARTE ACTIVA DE LA IGLESIA, CON EL OBJETIVO DE LOGRAR LOS PROPÓSITOS PARA LOS CUALES DIOS LA CREÓ, Y ANIMANDO A MIS HERMANOS EN LA FE PARA QUE HAGAN LO MISMO, Y NO DEJARÉ DE CONGREGARME.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Elohim Kedoshim, El Señor nuestro Dios, (Levítico 19:10). Dios Santo y Sabio eres Tú, mi amado Rey y Señor Jesucristo. Es por eso por lo que hoy vengo a tu Presencia Padre, en busca de la sabiduría de lo alto, esa suficiente y necesaria para mantenerme firme en los patrones bíblicos que me has impartido, enseñado y demostrado, de manera que pueda estar completamente alineado con los verdaderos propósitos por los cuales me hiciste parte de la iglesia, aquellos para lo cual la creaste, y así desarrollarlos cabalmente, con denuedo, y cumplir tu voluntad para ella, para que sea una iglesia firme. Gracias, mi Señor y Salvador Jesucristo por ser la Cabeza que manifiesta la Iglesia Firme de Dios y sus verdaderos propósitos en la Tierra, he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri

martes, 3 de noviembre de 2020

SANTO

 

SALMO 22:2,3 Dios mío, clamo de día, y no respondes; y de noche, y no hay para mí reposo. Pero Tú eres Santo, Tú que habitas entre las alabanzas de Israel. (RV60)

 

Santo: Quizás esta sea la palabra equivocada para esta reflexión.

Quizás sea más bien el conjuntivo "waw", una letra hebrea singular adherida a la palabra, que puede traducirse de varias formas muy diferentes, usualmente "y", "pero" etc.  Por eso es por lo que algunas veces este versículo se traduce, "Pero Tú eres santo".  No importa la traducción, la intención es clara.  Esta letra hebrea conecta lo que está antes con lo que sigue.  Lo que está antes es el lamento ruinoso de David, lo que antecede es la realidad aplastante del silencio de Dios.  Y ahora, nos conectan con la respuesta, es todo lo que necesitamos, pero no es lo que esperábamos.

 

La respuesta de la aflicción por el silencio es la Santidad de Dios. 

La Santidad de Dios (en hebreo, "Qadosh") es el hecho más importante de toda la creación.  Es más importante que Su compasión, Su misericordia y Su gracia.

 

Santidad es la garantía que lo que sea que haga Dios,

lo hace con absoluta y perfecta moralidad, sin un solo ápice de doble intención

ni asemejo de intenciones escondidas.  Santidad no es simplemente

un atributo de Dios, es la expresión de Su carácter esencial

¡¡¡Porque Dios es Santo es absolutamente confiable y creíble!!!

 

La Santidad se extiende a todo lo que hace.  Desde la perspectiva ética, la Santidad de Dios es el parámetro final para todo lo demás, y eso significa que la Santidad es la razón por la que Dios puede reclamar todo lo que es, incluyendo todo aspecto de tu vida y la mía. Ahora podemos ver por qué el silencio es la respuesta del reconocimiento por David de la Santidad de Dios. La Biblia nunca eleva una pregunta que no responde, aunque a veces las respuestas no sean las que deseamos escuchar:

La respuesta a la pregunta, "¿por qué me has abandonado?" es ésta:

Si yo siento como si Dios me ha abandonado, yo soy el que requiere corrección en cuanto a la relación, no Dios.

 

Dios jamás hace algo que no apoye, confirme y nazca de Su Santidad.  Dado que Dios es completamente fiable y creíble, mi experiencia de Su ausencia no puede significar que Él se ha ido.  Sólo puede significar que yo no estoy escuchando, o que Su ausencia aparente es esencial para los propósitos de santidad. Su Santidad garantiza que Dios nunca dejará de ser quien es. Dios es el Dios que se revela a Sí mismo, Él nunca dejará de hacerlo.  En esos momentos en que mis manos están limpias y mi corazón puro, y aún siento Su ausencia, mi respuesta reside en Quien es Dios.  Porque Él es Santo nunca hará nada perverso, malvado o tentador.  Por lo tanto, tengamos la certeza que Él está con nosotros, aún cuando no lo sintamos, la fe debe moverse de lo que hace Dios a Quien es Dios, la fe debe residir en el carácter de Dios, no en Sus acciones hacia mí.

 

Esta respuesta puede no ser la que deseábamos, que Dios resolviera las cosas, pero la fe dice que podemos confiar en Quién es Él. 

 

CONFESIÓN DE FE:

YO NO DEPOSITO MI FE EN LO QUE DIOS HACE.  HABRÁ VECES EN LAS QUE NO COMPRENDA LO QUE HACE, PERO NUNCA EXISTIRÁ EL MOMENTO EN QUE NO PUEDA CONFIAR EN QUIEN ES.  Y SI ÉL GUARDA SILENCIO, SIGUE SIENDO SANTO.

 

ORACIÓN:

Dios y Señor mío, Elohim Kedoshim, Dios Santo (Levítico 19:2). Mi amado Señor Jesucristo, Tú eres Único, especial, singular, no hay nadie ni nada como Tú, ni nunca lo habrá. Eres distinto de todos y de todo, puro y libre de cualquier error. Es por eso por lo que puedo confiar en tu Santidad, la cual me garantiza que todo lo que haces por mi es correcto, perfecto y está dentro de tu buena, perfecta y agradable voluntad para mi vida. Sin embargo, lo importante para mi es Quien eres y no lo que haces, aun cuando estés en silencio. Gracias Dios Santo porque esa es la fe que me has impartido y sobre la cual yo baso mi relación contigo; he orado en el Poderoso Nombre de Jesús ¡Amén


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri