lunes, 28 de diciembre de 2020

INOCENTES

 

ROMANOS 5:8,9 Pues bien, Dios nos ha dado la mayor prueba de su amor haciendo morir a Cristo por nosotros cuando aún éramos pecadores. Pues ahora que, por la muerte de Cristo, Dios nos ha restablecido en su amistad, con mayor razón por el mismo Cristo nos librará del castigo. (BLPH)

 

🌟 A propósito del día de los inocentes ¡No más culpabilidad!

¿Por qué podemos decir que el Señor nos ha declarado "inocentes" de nuestro pecado? Lo primero que tenemos que entender es que este acto fue totalmente obra de Dios.

 

¡¡¡Nosotros no podemos hacer absolutamente nada para eliminar la mancha de nuestro pecado, es por esta razón que el Padre Celestial envió a su Hijo al mundo!!!

 

El único pago satisfactorio por el pecado es la muerte (Romanos 6:23), y porque Dios quiso salvarnos de ese castigo, proveyó la única salida. Dio el sacrificio perfecto:

Su Hijo, Jesucristo (Vs.8)

 

¿Qué logró este acto misericordioso de amor?

Nos permitió acercarnos a Dios como hombres y mujeres puros, limpios y santos. Nuestra pureza no tiene nada que ver con algo que hayamos hecho; se debe exclusivamente al hecho de que hemos sido purificados por la Sangre de Jesús. Es por eso por lo que podemos decir que hemos sido "lavados en la sangre", la única manera de quitar la mancha del pecado. Cuando comenzamos una relación personal con el Señor Jesús, lo primero que sucede es que somos justificados; en otras palabras, Dios nos declara "inocentes". Esto significa que, como creyentes, podemos estar en la presencia del Dios Santo y Perfecto, porque Él nos ve ahora como sus hijos. Cuando ponemos nuestra fe en Jesucristo como Salvador, la pena por todos nuestros pecados, pasados, presentes y futuros ha sido pagada, y nunca enfrentaremos la condenación de Dios, ya no hay más culpabilidad para los que estamos en Cristo Jesús (Romanos 8:1).

 

En este nuevo año que se aproxima dé gracias a su Padre Celestial, no solamente porque ha perdonado su pecado por medio del sacrificio de su Hijo Jesucristo en la Cruz, sino además por haberle liberado de la carga de culpabilidad. ¡Usted es inocente!

 

CONFESIÓN DE FE:

ESTOY PLENAMENTE CONVENCIDO QUE YA NO HAY MÁS CULPABILIDAD PARA MI, PUES ESTOY EN CRISTO JESÚS, QUIEN PUEDE, POR MEDIO DE SU OBRA EN LA CRUZ Y SU PALABRA, PERDONARME, RENOVARME, TRANSFORMARME Y PURIFICARME, DECLARANDOME INOCENTE.

 

ORACIÓN:

Dios y Padre nuestro, El Chanun, Dios lleno de Gracia y Amor (Juan 1:16.17). Mi amado Señor Jesús, Adonai, Señor de señores, mi Rey y mi Salvador, Tú eres Dios Todopoderoso, suficiente y generoso, por eso yo estoy plenamente convencido de que tu naturaleza está llena de Gracia, para dar generosamente aún cuando no lo merezcamos. Y es por todo eso y más, que hoy vengo a tu presencia a darte gracias por todos los beneficios de tu Gracia, y principalmente por que ya no hay más condenación para nosotros, nos has declarado inocentes, cuando hemos puesto nuestra fe en Jesucristo como único Señor y Salvador, entonces nos has hecho libres de la culpabilidad por el pecado, libres para vivir esa vida abundante y poderosa que prometes en Cristo. Gracias, mi amado Señor Jesús, he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri

domingo, 27 de diciembre de 2020

¿CONOCES ESTAS PROMESAS QUE DIOS TE HIZO?

♥♥♥Atesóralas en tu corazón para el Nuevo Año que se aproxima♥♥♥

 

APOCALIPSIS 3:20

"¡Mira! Yo estoy a la puerta y llamo.

Si oyes Mi voz y abres la puerta, Yo entraré y cenaremos juntos como amigos".

(NTV)

 

"En este instante estoy pensando en ti";

"Nunca te dejaré, jamás te abandonaré";

"No temas, Yo estoy contigo, Yo Soy tu ayuda";

"Yo Soy tu consolador";

"Yo estaré contigo en las tribulaciones";

"Yo curaré tus heridas";

"Yo daré nueva vida a tus hijos";

"Mis ojos están puestos en ti";

"Yo levanto tu cabeza, no te humillarán";

"Mi Paz te dejo, Mi Paz te doy. No se turbe tu corazón ni tenga miedo"; 

"Yo te sostendré y te libraré";

"Tú eres mi siervo, mi elegida";

"Yo hago nuevas todas las cosas";

"Yo te daré consejos y velaré por ti";

"Otra vez abriré caminos en tu soledad y ríos en tu desierto";

"Yo Soy tu Señor, tu Salvador";

"Yo bendeciré el trabajo de tus manos";

"No te angusties, Yo Soy tu Dios que te esfuerzo";

"Siempre te ayudaré, siempre te sustentaré";

"Yo te escogí y no te deseché";

"Pon tu esperanza en Mí";

"Yo te libraré de las tristezas";

"Yo mismo me ocuparé de todos los que te oprimen";

"Construirás casas y vivirás en ellas";

"Mía es la venganza, Yo pagaré";

"Ninguna arma forjada contra ti prosperará";

"Yo concederé los deseos de tu corazón";

"Mi Presencia irá contigo";

"Yo mismo iré delante de ti";

"Te protegeré por dondequiera que vayas";

"Con amor eterno te amo";

"Aún en la vejez, Yo te cuidaré y te sostendré";

"Yo estoy de tu parte, Yo te ayudaré";

"Yo perdono tus pecados y sano tus enfermedades";

"Te cuidaré como a la niña de mis ojos";

"Yo te daré salud y te curaré y te sanaré";

"Yo enjugaré tus lágrimas";

"Yo te haré gozar de Mi salvación";

"Yo nunca me olvidaré de ti";

"Yo no tardaré en hacerte justicia";

"Yo sanaré a tu nación".

 

HEBREOS 10:23-25

Mantengámonos firmes sin titubear en la esperanza que afirmamos,

porque se puede confiar en que Dios cumplirá su promesa.

Pensemos en maneras de motivarnos unos a otros a realizar actos de amor

y buenas acciones. Y no dejemos de congregarnos, como lo hacen algunos,

sino animémonos unos a otros, sobre todo ahora que el día de Su regreso se acerca. (NTV)

 

Así que con júbilo podemos decir:

¡¡¡EBENEZER, HASTA AQUÍ NOS AYUDÓ EL SEÑOR!!!

Cuán maravilloso es el panorama que la expresión "hasta aquí" presenta a nuestros ojos, cuando la consideramos a la luz de nuestro único y suficiente

Señor y Salvador personal: JESÚS

 

SALMO 23:6

Ciertamente Tu bondad y Tu amor inagotable

me seguirán todos los días de mi vida,

Y en la Casa del Señor viviré por siempre. (NTV)

 

TE AUGURO UN PROSPERO Y FELIZ AÑO 2021

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti,

y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida,

y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud

y mucha Prosperidad


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri

sábado, 26 de diciembre de 2020

TARJETAS DE NAVIDAD

 

Escribir y enviar tarjetas de Navidad era una de nuestras primeras tareas de la temporada; los hermosos mensajes que allí se consignaban acompañados de imágenes alusivas al nacimiento de Jesús, exaltaban el espíritu de la Navidad cuando adornaban las paredes de nuestras casas. Tal vez hoy son reemplazadas por las que colocamos en las redes sociales y demás medios de comunicación, y eso está bien, pero hoy quiero traer a todos recuerdos de esta bella costumbre que se perdió precisamente por el avance en las comunicaciones.

 

La costumbre comenzó en Inglaterra cerca de 1840 con el inicio del "Penny Post", el primer sistema de servicio postal. Según la leyenda, el británico Henry Cole, quien acostumbraba a dejar todo para mañana, dio comienzo a la tradición.

 

En 1843, cuando se encontró atrasado en su correspondencia con sus amistades, entonces decidió corregir la situación enviando saludos navideños al final del año. Su brillante idea dio origen al mercadeo en masa de tarjetas de Navidad, especialmente después de 1860, cuando se desarrollaron mejores métodos de impresión.

 

En Inglaterra la popularidad de enviar saludos navideños creció cuando se hizo posible enviar tarjetas sin usar sobres sellados, por la mitad del costo de enviar una carta.

 

Louis Prang, un residente de Boston imprimió y vendió la primera tarjeta de Navidad en Estados Unidos en 1865.

 

Las imágenes y mensajes se mantuvieron relativamente constantes a través de los años; imágenes mostrando escenas de la temporada o historias de Navidad acompañadas de los mejores deseos de una "Feliz Navidad y un Próspero Año Nuevo".

 

Hoy más allá de la costumbre de enviar mensajes o tarjetas de Navidad a familiares y amigos, e inclusive las empresas a sus empleados, que necesario es que, durante el resto del año, nunca olvidemos a aquellos seres queridos y podamos hacerles brillar sus ojos de alegría sorprendiéndolos en el momento menos esperado, para decirles:

 

¡¡¡Gracias, por lo que has hecho en mi vida!!!

Una pequeña nota en cualquier época del año podría hacer un milagro

en un corazón deprimido y en una mente desgastada

 

Más allá de diciembre, decide sorprender a alguien en cualquier fecha del año, no te imaginas como Dios puede usar ese gesto, para traer esperanza a quién casi la pierde.

 

1 CORINTIOS 16:18

Ellos también han sido de mucho aliento para mí como lo fueron para ustedes.

Muéstrenles agradecimiento a todos los que sirven así de bien.

(NTV)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti,

y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida,

y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud

y mucha Prosperidad


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri

viernes, 25 de diciembre de 2020

NACIDO PARA MORIR

 

Aunque millones de personas celebran el nacimiento de Cristo, pocas parecen ser conscientes de su verdadero significado.

 

Reconocemos que su nacimiento fue inusitado, porque nació de una virgen.

Su vida también fue singular, porque fue el único que vivió sin pecar.

Su muerte también fue inusual, Jesús no fue un mártir.

No fue una víctima de circunstancias desafortunadas que moría por una causa digna.

Tampoco dio su vida para dar un buen ejemplo.

 

Hay mucho más en su historia:

El Señor Jesús vino a este mundo para ser nuestro Salvador.

EL mismo Jesús dijo que vino a buscar y a salvar lo que se había perdido. (Lucas 19:10)

 

¿Quiénes son los perdidos?

La Biblia nos dice que todos pecaron y que la paga del pecado es muerte.

     (Romanos 3:23; 6:23)

Para salvar al mundo, Jesús tuvo que morir por él.

Vino y vivió una vida perfecta, sin pecado, y luego sufrió la muerte que nosotros debíamos haber sufrido.

 

El verdadero significado de la Navidad es que Jesús nació para morir.

Puesto que fue crucificado y luego resucitó de entre los muertos, el perdón de pecados y la seguridad del cielo ahora se ofrecen a todos los que creen en Él como Señor y Salvador. (Juan 1:12)

 

¿Has aceptado el regalo de salvación de Dios?

Si no lo has hecho hazlo hoy, y te aseguro que esta será la Navidad más significativa que hayas vivido jamás.

 

¡¡¡Si no entendemos que la Cruz es más importante que el pesebre,

hemos perdido el verdadero significado del nacimiento de Cristo, de la Navidad!!!

 

MATEO 20:28

Pues ni aun el Hijo del Hombre vino para que le sirvan,

sino para servir a otros y para dar su vida en rescate por muchos.

(NTV)

FELIZ NAVIDAD

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti,

y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida,

y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud

y mucha Prosperidad


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri

jueves, 24 de diciembre de 2020

 REGALO = BENEFICIOS

 

JUAN 1:14-18 Entonces la Palabra se hizo hombre y vino a vivir entre nosotros. Estaba lleno de amor inagotable y fidelidad. Y hemos visto su gloria, la gloria del Único Hijo del Padre. Juan dio testimonio de Él cuando clamó a las multitudes: "A Él me refería yo cuando decía: Alguien viene después de mí que es muy superior a mí porque existe desde mucho antes que yo". De su abundancia, todos hemos recibido una bendición inmerecida tras otra. Pues la ley fue dada por medio de Moisés, pero el amor inagotable de Dios y su fidelidad vinieron por medio de Jesucristo. Nadie ha visto jamás a Dios; pero el Único, que es Dios, está íntimamente ligado al Padre. Él nos ha revelado a Dios. (NTV)

 

De los beneficios del más grande, el mejor, el más necesario y provechoso regalo que hayamos recibido de Dios ¡Jesucristo!

 

En Navidad, pensamos en un recién nacido en un pesebre. Esta dulce imagen es, por supuesto, de mucho significado para nosotros, pero se ha vuelto tan común en nuestra cultura, que tendemos a no ver la inmensidad del nacimiento del Señor Jesús y sus grandiosas implicaciones para nosotros.

Veamos los tres principales privilegios que nos llegan mediante el regalo que Dios nos dio por medio de su Hijo.

1.     Relación Personal. Tenemos una relación personal con el Dios Omnisciente, Omnipotente y Omnipresente. Él es el Buen Pastor que cuida de nosotros de manera individual e incondicional. El Señor hará todo lo que sea necesario para mantenernos cerca de Él; no importa de qué manera pequemos, Él nunca nos negará.

¡Qué seguridad y qué valor tenemos gracias a su gran amor!

2.   Amistad Íntima. Jesús dice que Él es nuestro amigo fiel, digno de confianza en todo momento, ya sea en tiempos de sufrimiento o de alegría. El Señor ofrece una relación que todos anhelamos tener, pues solo Él puede llenar permanentemente el vacío de nuestra alma.

3.    El Espíritu Santo. En el momento que somos salvos, Dios nos da otro regalo, su Espíritu Santo que mora en nosotros, nos aconseja, enseña y capacita para hacer su voluntad. Él nunca nos dejará y, de hecho, un día disfrutaremos de su compañía en el cielo eternamente.

 

¡¡¡El Señor Jesús es nuestro Pastor, Amigo y Maestro!!!

Su nacimiento, muerte y resurrección, nos permite vivir abundantemente

en el presente y nos promete vivir eternamente junto a Él en el futuro

 

Hoy, día de Navidad, apartemos un tiempo de calidad para analizar con gozo y gratitud las innumerables bendiciones que tenemos en el Señor Jesús.

 

CONFESIÓN DE FE:

SÉ QUE MI SEÑOR JESÚS HA TRAÍDO Y TRAERÁ MUCHOS BENEFICIOS A MI VIDA, LOS CUALES HAN HECHO DE MÍ UNA NUEVA CRIATURA, Y EL GOZO Y LA GRATITUD QUE TENGO POR ESTOS SON INCALCULABLES.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Kjesed, Dios de Amor Fiel e Inagotable (Salmo 25:6). Gracias Dios Padre porque eres en mí Presencia de Vida Perpetua. Desde mi silencio siento como mi Amor te busca y se funde con el tuyo, y en este maravilloso todo y uno, la luz, la paz y la armonía nos acercan infinitamente. Sé que no hay nada que pueda separarnos porque soy parte de Ti, esa parte que siempre cuidas y velas con esmero, paciencia, sabiduría, perdón y misericordia. Gracias por el Amor-Hijo hecho carne en un pesebre, por el Espíritu que nos cubre, envuelve y alimenta con tu Verdad a cada instante. Humilde y rendido ante tu Presencia recibo con fe lo que en mis manos pones, acepto lo que debes darme y es así en mí tu Voluntad, ahora y siempre. Señor Jesús gracias por todos los beneficios que has traído a mi nueva vida al nacer en el pesebre de mi corazón; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén! 

Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri

miércoles, 23 de diciembre de 2020

¡EL REGALO!

 

SANTIAGO 1:16-18 Así que no se dejen engañar, mis amados hermanos. Todo lo que es bueno y perfecto es un regalo que desciende a nosotros de parte de Dios nuestro Padre, quien creó todas las luces de los cielos. Él nunca cambia ni varía como una sombra en movimiento. Él, por su propia voluntad, nos hizo nacer de nuevo por medio de la Palabra de Verdad que nos dio y, de toda la creación, nosotros llegamos a ser su valiosa posesión. (NTV)

 

En esta Navidad, dispongamos nuestro corazón para recibir ¡El Regalo!; el mejor de todos los que nos puedan dar en esta época de celebración y compartir.

 

Nuestro Padre Celestial nos colma de muchos buenos regalos, pero el que los supera a todos es su Hijo, Jesús (Juan 3:16).

 

¡¡¡El Eterno Creador de todas las cosas se revistió de humanidad

para venir al mundo como un bebé, y aunque

Él parecía insignificante para el mundo, Él era, es y será, el mejor,

el más necesario y provechoso regalo que hayamos recibido!!!

 

El pecado ha arruinado a la humanidad, dejándonos bajo la ira de Dios y en una condición desesperada. Necesitamos el perdón de los pecados, la liberación del juicio Divino y la

eliminación de nuestra culpa. El Señor Jesús vino a hacer todo esto por aquellos de nosotros que lo recibimos por medio de la fe, los que en Él creemos y en Él confiamos. Pero el regalo de Dios, de su Hijo no termina ahí. Cuando confiamos en Cristo para salvación, nos convertimos en los hijos amados del Padre, que recibiremos una gloriosa herencia en el Cielo. Y, mientras tanto, Él provee todo lo que necesitamos acá en la Tierra, para la vida y la piedad.

 

¿Ha recibido usted por fe el regalo del Hijo de Dios? o

¿Lo ha mantenido como un bebé en el pesebre, para ser recordado solo en Navidad?

 

CONFESIÓN DE FE:

SÉ QUE AL PONER MI FE EN EL SEÑOR JESUCRISTO HOY, DISFRUTARÉ DE LAS EXTRAORDINARIAS BENDICIONES QUE SOLO SE ENCUENTRAN EN ÉL, PUES ESTOY PLENAMENTE CONVENCIDO DE QUE ÉL ES ¡EL REGALO! EL MEJOR Y MÁS PROVECHOSO QUE PUEDA RECIBIR EN ESTA NAVIDAD.

 

ORACIÓN:

Dios y Señor Nuestro, Elohim Yishi, Dios de nuestra Salvación (Isaías 12:2). Mi amado Padre Santo, Dios Todopoderoso y Misericordioso, yo sé que la salvación está en una persona, en tu amado Hijo Jesús, no en un sistema de creencias o de buenas obras, y también sé que la naturaleza y voluntad tuyas son salvar lo que se había perdido. Es por eso por lo que creo que la salvación debe ser personal, y Tu mi amado Señor Jesucristo debes ser el Dios de mi salvación. Gracias quiero darte hoy especialmente, Padre Celestial, por ese don inefable, el regalo más grande, más bueno, más excelente y más provechoso que pueda recibir en esta Navidad, el nacimiento de tu amado hijo Jesucristo en el pesebre de mi corazón, y por la seguridad de que el propósito por el cual nació es también el de la redención de nosotros, los que en Ti creemos y en Ti confiamos. Gracias, mi amado Señor y Salvador Jesucristo por ser el más grande y provechoso regalo navideño que pueda recibir ¡El Regalo! He orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri

martes, 22 de diciembre de 2020

COMODIDAD

 

LUCAS 6:38 Den, y recibirán. Lo que den a otros les será devuelto por completo: apretado, sacudido para que haya lugar para más, desbordante y derramado sobre el regazo. La cantidad que den determinará la cantidad que recibirán a cambio. (NTV)

 

De cómo Dios nos ha dado y como quiere que nosotros demos, en todos los aspectos y en todo momento de nuestra vida, y la Navidad es un buen momento para comenzar a hacerlo, no perdamos la oportunidad.

 

Un día, un hombre sabio y piadoso clamó al cielo por una respuesta. El hombre aquel encabezaba un grupo de personas preocupadas y sensibles que oraban por la paz del mundo, para lograr que las fronteras no existieran y que toda la gente viviera feliz.

La pregunta que hacían era:

-       ¿Señor cuál es la clave para que el mundo viva en armonía?

Entonces, los cielos se abrieron y después de un magnífico y potente estruendo, la voz de Dios les dijo: ¡¡¡Comodidad!!!

 

Todas estas personas se miraban entre sí, y estaban sorprendidas y extrañadas de escuchar tal término de la propia voz de Dios. Entonces el hombre sabio y piadoso preguntó de nuevo:

-       ¿Comodidad Señor? ¿Qué quieres decir con eso?

Dios respondió:

La clave para un mundo pleno es: Como di, dad.

Es decir, así como yo les di, dad vosotros a vuestro prójimo.

Como di, dad vosotros fe;

Como di, dad vosotros esperanza;

Como di, dad vosotros caridad;

 

El Señor nos dice:

¡¡¡Como Yo di, sin límites, sin pensar en nada más que en dar,

dad vosotros al mundo, y el mundo será un paraíso!!!

 

Entonces, en esta Navidad, y siempre, sigamos la clave de "COMO DI, DAD"; seguramente resultará en beneficio para nuestra propia vida y la de los que nos rodean.

 

CONFESIÓN DE FE:

SEGUIRÉ EL DERROTERO QUE DIOS ME PROPONE AL DECIRME: "COMO DI, DAD". PROCURARÉ CON DILIGENCIA Y TODO EL AMOR DE DIOS PUESTO EN MI CORAZÓN, DAR AL MUNDO, ASÍ COMO ÉL DIO, SIN CONDICIÓN ALGUNA Y ABUNDANTEMENTE.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Jehová Jireh, el Señor que Provee (Génesis 22:14). Mi amado Dios de amor incondicional y dador por excelencia, gracias quiero darte hoy mi Señor Jesús, porque eres ese magnífico ejemplo de dar sin medida ni condición, pues te diste hasta la muerte por este mundo, por nosotros, y a veces nos olvidamos o queremos menospreciar tu sacrificio. Ayúdame Dios mío, a ser una persona que, como Tú diste, da, que da fe, que da esperanza, que da caridad, pero sobre todas estas cosas ayúdame a ser un hombre que da mucho amor a todo el mundo, con la firme intención de que te conozcan y entonces puedan experimentar como das y así ellos den. Gracias Padre Santo por darnos lo más preciado que tenias, a tu amado Hijo, nuestro Señor y Salvador, Jesucristo; he orado en su Poderoso Nombre ¡Amén!


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri