lunes, 5 de abril de 2021

DEBEMOS IR

 

JUAN 20:19-23 Ese domingo, al atardecer, los discípulos estaban reunidos con las puertas bien cerradas porque tenían miedo de los líderes judíos. De pronto, ¡Jesús estaba de pie en medio de ellos!

-       La paz sea con ustedes, dijo.

Mientras hablaba, les mostró las heridas de sus manos y su costado. ¡Ellos se llenaron de alegría cuando vieron al Señor! Una vez más les dijo:

-       La paz sea con ustedes. Como el Padre me envió a mí, así Yo los envío a ustedes.

Entonces sopló sobre ellos y les dijo:

-       Reciban al Espíritu Santo. Si ustedes perdonan los pecados de alguien, esos pecados son perdonados; si ustedes no los perdonan, esos pecados no son perdonados. (NTV)

 

Porque Jesucristo vino, nosotros, sus verdaderos discípulos seguidores, debemos ir.

¿Puede usted imaginar la impresión de los discípulos cuando Jesús se les apareció?

Después de días de estar escondidos temiendo por sus vidas y lamentando la pérdida de su Maestro, los seguidores de Cristo quedaron atónitos al verlo de pie ante ellos en una habitación que estaba cerrada con llave. Como si el impacto que les causó su aparición no hubiese sido suficiente, les hizo la siguiente declaración:

-       Como el Padre me envió a mí, así Yo los envío a ustedes. (Vs.21).

 

El peso de esas palabras debió haberles parecido abrumador. Después de 3 años de escuchar a Jesús hablar de su propósito Divino, ahora los discípulos recibían un encargo semejante. Así como el Padre había enviado a Jesús, Él los estaba enviando ahora al mundo para extender el evangelio, sanar a los enfermos, servir a los necesitados y glorificar al Padre Celestial.

 

Muchos cristianos leen este pasaje, y piensan: "Me alegro de no haber estado allí para recibir esa 'orden de movilización'". Pero ¿sabe una cosa? Sí estaba. Esa habitación no albergaba solo a los once apóstoles restantes. Lucas 24:33 dice que otros seguidores "estaban con ellos". De modo que, cuando Jesús dijo en Juan 20.21: "Así también Yo los envío", estaba hablando a todo el cuerpo de creyentes.

 

El mandato de Jesús de hacer discípulos "de todas las naciones" (Mateo 28:19)

es una tarea demasiado grande para un puñado de personas, es un llamado para que cada creyente, de cada país y en cada generación, acepte la misión nuevamente

¡¡¡Cristo le está enviando a algún lugar con un propósito!!!

 

Y usted… ¿Está listo para ir?

 

CONFESIÓN DE FE:

COMO DISCÍPULO SEGUIDOR DE JESÚS DEBO IR A LA MISIÓN, POR ESO COMPARTIRÉ EL EVANGELIO DE LA SALVACIÓN, HACIÉNDOME SENSIBLE A LA NECESIDAD DEL MUNDO Y OBEDIENTE A LA GRAN COMISIÓN QUE JESÚS ME ENCOMENDÓ.

 

ORACIÓN:

Dios y Señor mío, Jesucristo, El Yeshuati, Dios de mi Salvación (Isaías 12:2). Amado Dios y Señor nuestro, Jesucristo, Adonai, Rey de reyes y Señor de señores, Tú mismo eres la fuente de salvación y quieres salvar a tu creación; es por eso por lo que cada individuo debe personalmente conocerte como "el Dios de su Salvación"; yo estoy consciente de eso y por lo tanto me propongo, como estilo de vida, predicar tu Evangelio, ir a llevar las buenas nuevas de salvación a todo aquel que no te conozca y que seguro necesita de Ti. Gracias, mi Señor y Salvador Jesucristo por darme la oportunidad de servirte obedeciendo "La Gran Comisión" a la que me has llamado; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri

domingo, 4 de abril de 2021

¡¡¡HA RESUCITADO!!!

 

1 CORINTIOS 15:12-22

Pero díganme lo siguiente:

dado que nosotros predicamos que Cristo se levantó de los muertos,

¿por qué algunos de ustedes dicen que no habrá resurrección de los muertos? 

Pues, si no hay resurrección de los muertos, entonces Cristo tampoco ha resucitado;

y si Cristo no ha resucitado, entonces toda nuestra predicación es inútil,

y la fe de ustedes también es inútil. Y nosotros, los apóstoles, estaríamos todos mintiendo acerca de Dios, porque hemos dicho que Dios levantó a Cristo de la tumba. Así que eso no puede ser cierto si no hay resurrección de los muertos; y si no hay resurrección de los muertos, entonces Cristo no ha resucitado; y si Cristo no ha resucitado, entonces la fe de ustedes es inútil, y todavía son culpables de sus pecados. En ese caso, ¡todos los que murieron creyendo en Cristo están perdidos! Y si nuestra esperanza en Cristo es solo para esta vida, somos los más dignos de lástima de todo el mundo. Lo cierto es que Cristo sí resucitó de los muertos. Él es el primer fruto de una gran cosecha, el primero de todos los que murieron. Así que, ya ven, tal como la muerte entró en el mundo por medio de un hombre, ahora la resurrección de los muertos ha comenzado por medio de otro hombre. Así como todos mueren porque todos pertenecemos a Adán, todos los que pertenecen a Cristo recibirán vida nueva.

(NTV)

 

Jesucristo, Nuestro Salvador resucitado

La vida, la muerte y la resurrección de Jesús constituyen la base de nuestra fe.

La Biblia nos dice que Jesús vivió sin cometer pecado.

Como el Cordero de Dios Inmaculado, Él fue voluntariamente a la Cruz y se sacrificó por nosotros.

 

1 PEDRO 1:17-20

Recuerden que el Padre Celestial, a quien ustedes oran, no tiene favoritos. Él los juzgará o los recompensará según lo que hagan. Así que tienen que vivir con un reverente temor de Él durante su estadía aquí como "residentes temporales". Pues ustedes saben que Dios pagó un rescate para salvarlos de la vida vacía que heredaron de sus antepasados. No fue pagado con oro ni plata, los cuales pierden su valor, sino que fue con la Preciosa Sangre de Cristo, el Cordero de Dios, que no tiene pecado ni mancha. Dios lo eligió como el rescate por ustedes mucho antes de que comenzara el mundo, pero ahora en estos últimos días Él ha sido revelado por el bien de ustedes. (NTV)

 

Cristo llevó nuestros pecados y sufrió nuestro castigo para que pudiéramos ser reconciliados con Dios.

 

La muerte de Jesús, el Salvador, fue aceptada por el Padre Celestial como el pago total por nuestros pecados, y despejó el camino para que podamos estar en paz con Él.

 

ROMANOS 5:1

Así que, ahora que Dios nos ha declarado justos por haber creído, disfrutamos de la paz con Dios gracias a lo que Jesucristo nuestro Señor hizo por nosotros. (NBV)

 

Tres días después de la crucifixión, Jesús fue levantado de la muerte a la vida. El Cristo resucitado había vencido la tumba. Ascendió victoriosamente al Cielo y ahora está sentado a la diestra del Padre.

 

La crucifixión, la muerte y la resurrección de Cristo son una ilustración de lo que sucedió en el momento que fuimos salvos:

Al reconocernos como pecadores que no podían pagar sus transgresiones, expresamos fe en nuestro Salvador.

✓ Entonces, "nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con Él" (Romanos 6:6), y renacimos espiritualmente.

Por su sacrificio, fuimos perdonados, reconciliados con Dios y adoptados en su familia.

 

Pablo enfatizó la importancia de la resurrección, pues, de no haber sido cierta, nuestra fe sería vana. (1 Corintios 15:14)

 

El Cristo resucitado apareció a muchas personas: (1 Corintios 15:6)

Dejó que Tomás lo tocara para que supiera que estaba vivo. (Juan 20:27)

Después que el Señor ascendió al Cielo, el Padre envió a su Espíritu Santo a morar en los creyentes y a dar testimonio de la verdad de la resurrección. (Juan 15:26)

 

Nuestra fe está basada en el fundamento seguro de un Salvador Resucitado

¡¡¡Jesucristo, Él ha resucitado, nuestro Dios y Señor Vive!!!

 

¡¡¡Y tú con Él!!!

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti,

y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida,

y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud

y mucha Prosperidad


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri

sábado, 3 de abril de 2021

MÁRTIRES POR LA CAUSA DE CRISTO

 

¡¡¡¿Cómo murieron los Apóstoles?!!!

 

Ellos aceptaron el llamado de Dios, murieron primero que todo a su propio "yo" para seguir a Jesús y servir en Su Reino; luego sufrieron persecución y vituperio por la causa del Señor, y perseveraron hasta el final de su tiempo muriendo como mártires, pero todos satisfechos por la obra cumplida.

 

LUCAS 9:23,24

Entonces se dirigió a todos y les dijo:

El que quiera ser mi discípulo debe olvidarse de sí mismo,

llevar su cruz cada día y seguirme, porque el que quiera salvar su vida,

la perderá; pero el que pierda su vida por causa de mí, la salvará.

(NBV)

 

Mateo: Sufrió el martirio en Etiopía, asesinado por una herida de espada.

 

Marcos: Murió en Alejandría, Egipto, después de ser arrastrado por caballos por las calles hasta que murió.

 

Lucas: Fue ahorcado en Grecia como resultado de su tremenda predicación a los perdidos.

 

Juan: Enfrentó el martirio cuando fue hervido en una enorme vasija de aceite hirviendo durante una ola de persecución en Roma. Sin embargo, fue liberado milagrosamente de la muerte. Juan fue sentenciado a las minas en la prisión de la isla de Patmos, donde escribió su profético Libro del Apocalipsis. El apóstol Juan luego fue liberado y regresó para servir como obispo de Edesa en Turquía moderna. Murió como un anciano, el único apóstol en morir pacíficamente.

 

Pedro: Fue crucificado cabeza abajo en una cruz en forma de X. Según la tradición de la iglesia, fue porque él les dijo a sus torturadores que se sentía indigno de morir de la misma manera que Jesucristo había muerto.

 

Santiago: (el hermano de Jesús) El líder de la iglesia en Jerusalén, fue arrojado a más de treinta metros del pináculo sureste del Templo cuando se negó a negar su fe en Cristo. Cuando descubrieron que sobrevivió a la caída, sus enemigos golpearon a Santiago hasta la muerte. Este fue el mismo pináculo donde Satanás se había llevado a Jesús durante la Tentación.

 

Santiago: (El hijo de Zebedeo) Era un pescador de profesión cuando Jesús lo llamó a toda una vida de ministerio. Como un fuerte líder de la iglesia, James fue decapitado en Jerusalén. El oficial romano que custodiaba a James miró sorprendido como él defendió su fe en su juicio. Más tarde, el oficial que caminó junto a Santiago al lugar de ejecución vencido por convicción declaró su nueva fe al juez y se arrodilló junto a Santiago para aceptar la decapitación como cristiano.

 

Bartolomé: También conocido como Natanael, era un misionero en Asia. Fue testigo de nuestro Señor en la Turquía actual. Su martirio y muerte se atribuyen a Astiages, rey de Armenia y hermano del rey Polimio a quien Bartolomé había convertido al cristianismo. Como los sacerdotes de los templos paganos, que se estaban quedando sin seguidores, protestaron ante Astiages de la labor evangelizadora de Bartolomé, el rey mandó llamarlo y le ordenó que adorara a sus ídolos, tal como había hecho con su hermano, ante la negativa de Bartolomé, ordenó que fuera desollado vivo en su presencia hasta que renunciase a su Dios o muriese.

 

Andrés: Fue crucificado en una cruz en forma de X en Patras, Grecia. Después de ser azotado severamente por siete soldados, ataron su cuerpo a la cruz con cuerdas para prolongar su agonía. Sus seguidores informaron que, cuando fue llevado hacia la cruz, Andrés lo saludó con estas palabras: "Hace mucho que deseaba y esperaba esta hora feliz. La cruz ha sido consagrada por el cuerpo de Cristo colgado de ella". Siguió predicando a sus verdugos durante dos días hasta que expiró.

 

Tomás: Fue apuñalado con una lanza en India durante uno de sus viajes misioneros para establecer la iglesia en el subcontinente.

 

Judas: (Hermano de Jesús) Fue asesinado con flechas cuando se negó a negar su fe en Cristo.

 

Matías: El apóstol elegido para reemplazar al traidor Judas Iscariote, fue apedreado y luego decapitado.

 

Pablo: Fue torturado y luego decapitado por el malvado emperador Nerón en Roma en el año 67. Pablo sufrió un largo encarcelamiento que le permitió escribir sus muchas epístolas a las iglesias que él había establecido a través del Imperio Romano. Estas cartas, que enseñaron muchas de las doctrinas fundacionales del cristianismo, constituyen las tres cuartas partes del Nuevo Testamento.

 

Tal vez esto es un recordatorio para nosotros de que nuestros sufrimientos aquí son de hecho menores en comparación con la intensa persecución y la fría crueldad que enfrentaron los apóstoles y discípulos durante su tiempo por el bien de la fe.

 

MATEO 10:22

El mundo entero los va a odiar a ustedes por causa de mí,

pero el que se mantenga fiel hasta el fin será salvo.

(NBV)

 

¡¡¡Así mis queridos amigos a perseverar hasta el final!!!

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti,

y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida,

y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud

y mucha Prosperidad


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri

viernes, 2 de abril de 2021

  LA MUERTE

(Viernes Santo)

 

¡¡¡La Muerte Del Señor Jesús!!!

A los que en Él creemos y en Él confiamos, nos limpió de todo pecado

y nos dio el acceso directo a la Gloria de Dios Padre

 

A los 33 años, Jesús fue condenado a la muerte.

 

HEBREOS 12:2

Fijemos nuestra mirada en Jesús, en quien la fe empieza y termina.

En vez del gozo que podía haber tenido, sufrió la muerte en la Cruz y aceptó la humillación como si no fuera nada. Después se sentó a la derecha del Trono de Dios.

(PDT)

 

En ese momento de la historia, la crucifixión era la "peor" muerte. Solo los peores criminales eran condenados a ser crucificados.

 

El orador romano Cicerón la calificó:

"Como el castigo más cruel e ignominioso", "el castigo más miserable y más doloroso apropiado solo para los esclavos".

 

Era considerado el "summum supplicium", la pena máxima, peor que ser cremado vivo, decapitado o ser lanzado a las fieras salvajes.

 

Sin embargo, fue aún más terrible para Jesús ya que, a diferencia de otros criminales condenados a muerte por crucifixión:

Él fue clavado a la cruz por sus manos y pies, en vez de atado.

Cada clavo tendría entre 6 y 8 pulgadas de largo.

Los clavos eran insertados en sus muñecas, no en sus palmas como se muestra comúnmente.

Hay un tendón en la muñeca que se extiende hasta el hombro. Los guardias romanos sabían que cuando los clavos atravesaban la muñeca, ese tendón se desgarraba y rompía, forzando a Jesús a utilizar los músculos de su espalda para apoyarse para poder respirar.

Sin embargo, el diafragma se encontraba en una difícil posición al estar prácticamente suspendido su cuerpo en el aire, por lo cual le hacía todavía más difícil respirar.

Sus dos pies fueron clavados juntos. Por lo tanto, Él fue forzado a apoyarse sobre un solo clavo que aprisionaba sus pies a la cruz.

Jesús no podía apoyarse sobre sus piernas por mucho tiempo debido al dolor, por lo que estuvo forzado a alternar entre arquear su columna y usar sus piernas para seguir respirando.

 

¡¡¡Imagínense la lucha, el dolor, el sufrimiento, el valor!!!

Jesús soportó esta realidad por más de tres horas

 

🩸 Unos minutos antes de morir, Jesús dejó de sangrar.

💧 Simplemente estaba derramando agua por sus heridas.

 

De las imágenes comunes, vemos heridas en sus manos y pies, y aún la herida de la lanza en su costado.

 

¿Pero recordamos las muchas heridas infligidas a su cuerpo?:

Un martillo insertando grandes clavos a través de sus muñecas, los pies traslapados y un clavo insertado a través de los arcos, entonces un guardia romano traspasando su costado con una lanza.

Y antes de los clavos y la lanza, Jesús fue azotado y golpeado. Los azotes fueron tan severos que le arrancaron la piel de su cuerpo, los golpes tan despiadados que su rostro fue desfigurado y su barba arrancada de su barbilla.

La corona de espinas, con espinas de dos a tres pulgadas, ahincada sobre su sien.

 

¡¡¡La mayoría de los hombres no habría sobrevivido tal tortura!!!

 

💧No tenía más sangre que derramar, solo agua fluía de sus heridas.

Todo esto sin mencionar la humillación que pasó tras cargar su propia cruz por casi dos kilómetros mientras la multitud le escupía el rostro y le lanzaba piedras.

La pieza transversal de la cruz pesaba casi 30 Kg, a la cual sus manos fueron clavadas.

 

Jesús tuvo que soportar esta terrible experiencia de la muerte en la Cruz,

para que nosotros pudiésemos tener acceso libre a la Gloria de Dios Padre,

para que nuestros pecados fuesen "lavados", todos ellos, sin excepción

¡¡¡Jesucristo murió por todos nosotros!!!

 

Hoy, a propósito del tradicional "viernes santo", les envío una reflexión en la que se describe la muerte de nuestro Salvador.

Resulta curioso que, en un canal de TV, estarán proyectando una película titulada "¿Quién mató a Jesús?". Aunque no conozco la trama, la respuesta a esa pregunta trasciende a los autores intelectuales (líderes religiosos judíos) y materiales (autoridades romanas) del momento.

Jesús fue a la Cruz voluntariamente por causa de nuestro pecado; sí, el suyo y el mío.

Por lo que los únicos responsables de la muerte de Cristo somos quienes necesitábamos que Él muriese por nuestros pecados: ¡todos nosotros!

 

COLOSENSE 1:19-22

Pues a Dios, en toda su plenitud, le agradó vivir en Cristo, y por medio de Él,

Dios reconcilió consigo todas las cosas. Hizo la paz con todo lo que existe en el Cielo

y en la Tierra, por medio de la sangre de Cristo en la cruz. Eso los incluye a ustedes, que antes estaban lejos de Dios. Eran sus enemigos, separados de Él por sus malos pensamientos y acciones; pero ahora Él los reconcilió consigo mediante la muerte

de Cristo en su cuerpo físico. Como resultado, los ha trasladado a su propia presencia,

y ahora ustedes son santos, libres de culpa y pueden

presentarse delante de Él sin ninguna falta.

(NTV)

 

¡¡¡Recordemos eso hoy y siempre, y estémosle agradecidos por la eternidad!!!

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti,

y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida,

y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud

y mucha Prosperidad


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri

jueves, 1 de abril de 2021

💖 LA MESA 💖

(Jueves Santo)

 

JUAN 13:1

Era el día antes de la fiesta de la Pascua.

Jesús sabía que ya era hora de dejar este mundo y regresar al Padre.

Mientras estuvo en el mundo, siempre amó a sus seguidores,

pero en esta ocasión mostró su amor al máximo.

(PDT)

 

¡¡¡Cristo proveyó una Mesa de Sanidad para Sus Seguidores!!!

 

💖 Jesús sabía lo que estaba a punto de suceder.

Sentía que la muerte y la oscuridad se cernían sobre Él, pero no se recluyó con el fin de prepararse para lo que vendría. Por el contrario, el Señor decidió pasar las horas finales con sus amigos alrededor de una mesa con pan, vino y valor espiritual…

 

¡¡¡Jesús quería estar cerca de aquellos a quienes "amó hasta el fin"!!!

 

💖 El evangelista Lucas señala que el Señor y sus discípulos se reunieron en el aposento alto para celebrar la Pascua.

 

LUCAS 22:14-20

Cuando llegó la hora, Jesús y los apóstoles se sentaron juntos a la mesa. Jesús dijo:

-       He tenido muchos deseos de comer esta Pascua con ustedes antes de que comiencen mis sufrimientos. Pues ahora les digo que no volveré a comerla hasta que su significado se cumpla en el Reino de Dios.

Luego tomó en sus manos una copa de vino y le dio gracias a Dios por ella. Entonces dijo:

-       Tomen esto y repártanlo entre ustedes. Pues no volveré a beber vino hasta que venga el Reino de Dios.

Tomó un poco de pan y dio gracias a Dios por él. Luego lo partió en trozos, lo dio a sus discípulos y dijo:

-       Esto es mi cuerpo, el cual es entregado por ustedes. Hagan esto en memoria de mí.

Después de la cena, tomó en sus manos otra copa de vino y dijo:

Esta copa es el nuevo pacto entre Dios y su pueblo, un acuerdo confirmado con mi sangre, la cual es derramada como sacrificio por ustedes. (NTV)

 

🍷🥖Allí, tuvieron una comida conocida como el Séder, cuya celebración y alimentos simbólicos recordaban cómo Dios había liberado a Israel de la esclavitud en Egipto, aplastado los ejércitos de Faraón y cuidado de los antiguos esclavos en el desierto, hasta que llegaron a la tierra que Él les había preparado como hogar.

 

📜 En cada Pascua, las familias judías volvían a contar la gran historia de la provisión y del rescate de Dios, un recordatorio de que Dios seguía estando con ellos, de que Él restauraría y sanaría espiritualmente a su pueblo una vez más.

 

📜 Por eso, la comida de Jesús con sus discípulos contenía todos estos ecos de la historia de Israel, y avivaba de nuevo la fe de los suyos en la garantía de las promesas de Dios.

 

En los días que vendrían después, esos hombres enfrentarían el abatimiento y la turbación. Heridos por el horror de la cruz, temblarían de miedo e indignación. Se aferrarían a la esperanza, a cualquier posibilidad de que la historia que Jesús había comenzado aún no había terminado. Pero toda esta angustia estaba por venir.

 

🍷🥖 Por ahora, Jesús comía y bebía con sus discípulos, y trataba de explicar a sus desconcertados amigos cómo iba a derramar su cuerpo y su vida por la sanidad de ellos.

 

🍷🥖 Al ofrecer esta copa y este pan partido, Jesús sabía que su muerte iba a cumplir lo que el profeta Isaías había anunciado, que serían necesarias sus heridas para que nosotros fuéramos curados.

 

ISAÍAS 53:5

Mas Él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados;

el castigo de nuestra paz fue sobre Él, y por su llaga fuimos nosotros curados.

(RV60)

 

Aunque los discípulos de Jesús no fueron capaces en ese momento

de comprender el significado de sus palabras…

¡¡¡Nuestro Salvador presentó la promesa de morir y después resucitar de entre los muertos a favor de ellos, y de los que creamos en ella!!!

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti,

y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida,

y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud

y mucha Prosperidad


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri

miércoles, 31 de marzo de 2021

LA CRUZ

 

1 PEDRO 2:24,25 En la Cruz, Cristo cargó nuestros pecados en su propio cuerpo para apartarnos de ellos y para que vivamos como le agrada a Dios; por las heridas que Él sufrió, ustedes fueron sanados. Ustedes eran como ovejas perdidas, pero ahora han regresado al Pastor y Protector de sus vidas. (PDT)

 

De la importancia de la obra de la Cruz de cristo.

En los tiempos del antiguo testamento, las personas expiaban su pecado por medio de sacrificios de animales. Pero eso era una medida temporal, ya que la sangre de los toros y de los machos cabríos solo cubría el pecado sin quitarlo (Hebreos 10:4). Sin embargo, la ofrenda de animales apuntaba hacia la solución definitiva:

❣️ La Sangre derramada de Jesús en la Cruz, fue el sacrificio perfecto y de una vez por todas para el perdón de los pecados.

 

El Calvario no fue una solución improvisada para corregir el sistema original; el plan desde el principio fue que Jesús diera su vida por nosotros (Mateo 20:28). La Escritura dice que Dios nunca estuvo satisfecho plenamente con holocaustos, no importa cuánto le habían costado a la persona que buscaba el perdón (Hebreos 10:5-7).

 

¡¡¡Para erradicar el pecado, había que ofrecer la perfección!!!

Por eso vino Jesús, y por eso la Cruz es un recordatorio

del sacrificio más grande jamás hecho por amor

 

La Cruz es también un ejemplo que Cristo nos dejó:

Cuando Santiago exhortó a los creyentes con las palabras: "tengan por sumo gozo cuando se encuentren en diversas pruebas" (Santiago 1:2), probablemente recordaba cómo el Señor "por el gozo puesto delante de Él sufrió la cruz" (Hebreos 12:2).

Jesús dijo a quién quisiera ser su seguidor: "Niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame. Porque todo el que pierda su vida por causa de mí, éste la salvará".

(Lucas 9:23, 24)

Billy Graham dijo: "Fue lo mismo que decir: Ven y trae tu silla eléctrica contigo. Toma la cámara de gas, y sígueme".

Él no tenía en mente una hermosa cruz de oro, ni una cruz en la torre de una iglesia, o en la portada de una Biblia, Jesús tenía en mente un lugar de ejecución.

 

Dios no nos exige nuestra sangre para nuestra expiación, sino que quiere darnos vida de una manera diferente, como un sacrificio vivo (Romanos 12:1), ofrecido en el servicio a su Reino. La Cruz de Cristo es más que el madero en el que su cuerpo fue clavado hace más de 2.021 años. La Cruz es más que un símbolo de lo que el Señor Jesús hizo por nosotros, es por eso por lo que me atrevo a afirmar sin temor ni duda, que:

La cruz debe ser un recordatorio constante de la deuda que tenemos para con Dios, y de la disposición de vivir para Él, o de morir por Él.

 

CONFESIÓN DE FE:

AUNQUE LA CRUCIFIXIÓN FUE TERRIBLE, CRISTO CONVIRTIÓ A LA CRUZ EN ALGO GRANDIOSO PARA MÍ, PUES EN ELLA CONSUMÓ EL PLAN DE PERDÓN Y SALVACIÓN, POR EL CUAL HOY SOY LO QUE SOY, TENGO LO QUE TENGO Y HAGO LO QUE HAGO.

 

ORACIÓN:

Dios y Señor Nuestro, Jesús, Adonai, Rey de reyes y Señor de señores (Apocalipsis 17:14). Mi Señor y Salvador Jesucristo, Tú eres el único y verdadero Redentor, el Mesías anunciado que vino de parte del Padre Celestial para perdonar todos nuestros pecados y darnos una vida eterna al lado tuyo en la Gloria de Dios Padre, en el Cielo. Gracias por tan soberano sacrificio, Señor, pues La Cruz, esa en la que Tú derramaste toda tu Sangre Preciosa con el fin de consumar el plan de salvación diseñado por Dios para nosotros, siendo un instrumento de ejecución, Tú la convertiste en uno de perdón absoluto, de salvación y vida nueva, y seguridad eterna para los que en Ti creemos y hemos entendido que ocupaste nuestro lugar ahí. Gracias, mi amado Señor y Salvador Jesucristo por dejarnos saber el verdadero significado de La Cruz, he orado tu Poderoso Nombre ¡Amén!


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri