martes, 24 de agosto de 2021

CIMIENTO

CIMIENTO

 

ROMANOS 8:35-37 ¿Acaso hay algo que pueda separarnos del amor de Cristo? ¿Será que Él ya no nos ama si tenemos problemas o aflicciones, si somos perseguidos o pasamos hambre o estamos en la miseria o en peligro o bajo amenaza de muerte? Como dicen las Escrituras: "Por tu causa nos matan cada día; nos tratan como a ovejas en el matadero". Claro que no, a pesar de todas estas cosas, nuestra victoria es absoluta por medio de Cristo, quien nos amó. (NTV)

 

El Señor Jesucristo y su relación de amor con nosotros, un cimiento firme.

Nuestro mundo es un lugar cambiante e incierto. Mucha gente busca seguridad en el dinero, las personas y el poder. Estas cosas, sin embargo, no están garantizadas de un día para otro. Los noticieros son prueba suficiente de que todo eso puede desaparecer en cualquier momento. No es extraño que haya desesperación y temor entre la gente.

 

Para los creyentes la realidad no está basada en lo que vemos, ni nuestro cimiento se encuentra en este mundo. Construimos nuestra esperanza y confianza sobre el Señor, y creemos la verdad que hay en su Palabra. Aun en tiempos de caos, nuestra seguridad se encuentra en la relación de amor de Dios con nosotros, sus hijos. El pasaje que estudiamos hoy nos dice que nada puede separarnos de nuestro Señor Jesucristo y su amor. Por tanto, en medio de la agitación y los problemas, tenemos la seguridad de que nuestras vidas están en las manos del Todopoderoso y Suficiente, El Shaddai. Podemos confiar no solo en su amor y su presencia, sino también en su atención, fidelidad y cuidado eterno. Cuando surja la dificultad y las circunstancias luzcan abrumadoras, podemos responder con confianza y fortaleza gracias a Jesús.

 

Junto con el salmista, quien también vivió en tiempos de guerra

y de acontecimientos estresantes, podemos llamar al Señor:

¡¡¡Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios, en Quien confiaré!!!

(Salmo 91:2)

 

¿Están los cimientos de su vida construidos sobre la roca sólida de Jesús?

¿O están plantados en algo tan inestable como la arena, el dinero o el prestigio?

 

CONFESIÓN DE FE:

PONER LA ESPERANZA Y LA CONFIANZA EN CUALQUIER COSA QUE NO SEA EL SEÑOR, AL FINAL SÉ QUE ME HARÁ SENTIR DESHECHO Y DERROTADO, ASÍ QUE LAS PONDRÉ TOTALMENTE EN EL SEÑOR JESÚS, QUIEN ES MI ESPERANZA Y MI CASTILLO, MI CIMIENTO FIRME.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Elohim Tzur, Dios mi Roca y mi Salvación (2 Samuel 22:47). Mi amado Dios y Señor Jesucristo, hoy vengo a tu presencia a darte gracias, pues Tú eres esa roca que hace que mi vida pueda fundamentarse en un cimiento firme, ya que tu Palabra y tus promesas me sustentan. Gracias, mi Señor y Salvador porque puedo decir, como el salmista, que Tú eres la esperanza mía, mi roca y mi castillo, mi Dios en quien confiaré en toda circunstancia y lugar, pues yo sé que, como una roca es fuerte, sólida, confiable, duradera y útil como arma o para la defensa, Tú, el Todopoderoso también lo eres, además de nuestra defensa eterna de la cual podemos depender puesto que eres fuerte y confiable. Gracias Padre Celestial por proveer en la vida de tu Hijo amado Jesucristo, el cimiento firme para mi vida; he orado en su Poderoso Nombre ¡Amén!


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri

lunes, 23 de agosto de 2021

LA REVELACIÓN

 

2 PEDRO 1:16-21 Pues no estábamos inventando cuentos ingeniosos cuando les hablamos de la poderosa venida de nuestro Señor Jesucristo. Nosotros vimos su majestuoso esplendor con nuestros propios ojos cuando Él recibió honor y gloria de parte de Dios Padre. La voz de la majestuosa gloria de Dios le dijo: "Este es mi Hijo muy amado, quien me da gran gozo". Nosotros mismos oímos aquella voz del Cielo cuando estuvimos con Él en el monte santo. Debido a esa experiencia, ahora confiamos aún más en el mensaje que proclamaron los profetas. Ustedes deben prestar mucha atención a lo que ellos escribieron, porque sus palabras son como una lámpara que brilla en un lugar oscuro hasta que el Día amanezca y Cristo, la Estrella de la Mañana, brille en el corazón de ustedes. Sobre todo, tienen que entender que ninguna profecía de la Escritura jamás surgió de la comprensión personal de los profetas ni por iniciativa humana. Al contrario, fue el Espíritu Santo quien impulsó a los profetas y ellos hablaron de parte de Dios. (NTV)

 

De la verdadera y segura revelación de Dios.

Los tiempos en que vivimos pueden dejarnos conmocionados e inseguros. No podemos saber lo que sucederá mañana: una nueva pandemia se podría presentar, o la economía podría colapsar, o podría ocurrir un desastre natural, etc. Sin embargo…

 

Siempre podemos contar con la Palabra de Dios,

ese es nuestro fundamento seguro en este mundo

¡¡¡La Biblia es única porque es la fuente de la Revelación de Dios!!!

 

En las Sagradas Escrituras, el término revelación se refiere a algo que Dios ha dado a conocer a la humanidad, información que nunca podríamos descubrir por nosotros mismos. Por ejemplo, como ningún ser humano estuvo presente en la creación, la única manera de saber lo que sucedió es gracias a que Dios lo indicó en el libro de Génesis. El proceso por el cual la Biblia fue escrita se llama inspiración. Dios usó a seres humanos para registrar sus pensamientos. No los puso en trance, sino que su Espíritu se movió en ellos mientras escribían sus verdades, usando su propia personalidad, estilo y vocabulario. Hoy, cuando leemos las Sagradas Escrituras, el Espíritu Santo que mora en nosotros ilumina nuestra mente para que podamos entender lo que significa el pasaje. Entonces, la Palabra de Dios se vuelve como una "lámpara que alumbra en lugar oscuro", dándonos luz proveniente de su Autor, Dios mismo (Vs.19).

 

Una razón por la cual los incrédulos a menudo rechazan o encuentran fallas en la Biblia es porque no la entienden. La verdad es que no pueden entenderla porque no tienen al Espíritu Santo, entonces no obtienen la revelación (1 Corintios 2:14). Pero si usted pertenece a Cristo, su Espíritu le enseñará la Palabra de Dios siempre y cuando se mantenga fiel para leerla y estudiarla.

Entonces tendrá la revelación, que será una base segura en tiempos difíciles.

 

CONFESIÓN DE FE:

ME DISPONGO PARA QUE EL SEÑOR AMPLÍE MI MENTE PARA QUE LOGRE ENTONCES CONOCERLO DE MANERA PLENA, PUES SE QUE SOLO POR MEDIO DE SU PALABRA Y LA ACCIÓN DEL ESPÍRITU SANTO OBTENDRÉ LA REVELACIÓN DIVINA.

 

ORACIÓN:

Dios mío, El Deot, Dios de Todo Saber y Conocimiento (1 Samuel 2:3). Mi amado Señor y Salvador Jesús, Tú, El Dios Todopoderoso, conoces todo y eres la fuente de la sabiduría, yo se que cualquier conocimiento que el hombre tenga, proviene de Ti; es por todo esto, Padre Celestial, que anhelo y necesito la Revelación Divina que me de seguridad en estos tiempos fuertes y determinantes para mi vida, los que enfrentaré este día y los que vienen.  Mi Señor Jesús, hoy quiero tener en mi corazón el mismo sentir de Salomón, no me des riquezas ni fama, mas dame sabiduría, y así podré tener aquellas, y muchas cosas más, pues sé que Tú me das la capacidad de hacerlas y quieres que tenga todo sobreabundantemente. Gracias, mi Padre Celestial por tu Espíritu Santo y tu Palabra, que son fuente de Revelación Divina. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús ¡Amen!


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri

domingo, 22 de agosto de 2021

LA DIFICULTAD PARA PERDONAR A LA PAREJA

 

¡¡¡Hay cosas muy difíciles de perdonar en las relaciones humanas, y especialmente

en el matrimonio, pero de la mano de Dios siempre habrá una solución!!!

 

Esta es una pregunta frecuente en la consejería de pareja:

✘ "No puedo perdonar a mi pareja ¿Qué podemos hacer?"

 

Las heridas emocionales provocadas por acciones como:

Faltas de respeto graves, juicios injustos, violencia verbal o física, maltrato, traición, engaños y cosas por el estilo, son frecuentes en muchos matrimonios y son a la vez muy difíciles de perdonar.

 

Los agresores frecuentemente no miden la intensidad de sus actos y los pueden ver como algo común o que no es en realidad tan grave. Esa inconsciencia genera aún más resentimiento en la víctima.

 

La verdad es que la gran mayoría de los matrimonios, sin distingo del nivel espiritual, son susceptibles a conflictos y heridas emocionales que afectan sus relaciones. 



Una persona víctima de violencia doméstica agresiva, debe buscar ayuda de inmediato con su pastor, un familiar o una amistad cercana y llamar o denunciar con diligencia ante las autoridades respectivas.

 

No debe permitir que pase más de una vez, porque si lo hace, el agresor interpreta que usted nunca le acusará y se sentirá alentado a continuar el abuso.



 

Pero, por lo contrario, si usted ha sido víctima de heridas no violentas, pero muy dolorosas emocionalmente, debe también pedir ayuda para aprender a perdonar y liberarse de los pensamientos negativos que pueden provocar los rencores no resueltos.

 

¡¡¡Aunque puede ser muy difícil hacerlo, siempre debe haber

una actitud de perdonar y bendecir a su cónyuge!!!

 

La palabra de Dios nos exhorta a ello:

 

1 PEDRO 3:9

No paguen mal por mal.

No respondan con insultos cuando la gente los insulte.

Por el contrario, contesten con una bendición.

A esto los ha llamado Dios, y él les concederá su bendición.

(NTV)

 

Puede que usted me diga, y con algo de razón:

"Pastor, pero yo ya le perdoné, lo que pasa es que no quiero ni verlo(a) más".

Tienes que tomar la decisión de renunciar a tu actitud pecaminosa.

Que tal que Dios le dijera a usted: "Ok, te perdono tus pecados, pero no quiero que te vuelvas a acercar a mi".

¿Como se sentiría?

Nosotros no hicimos nada para merecernos el perdón de Dios, pero algunos sí exigen que su pareja se gane su perdón.



Dios no nos pone condiciones para darnos su perdón, ni nos exige una garantía de que no volveremos a pecar en el futuro.

 

En cambio nos dice que:

 

Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad. (1 JUAN 1:9 RV60)

 

Si su pareja se arrepiente y le pide perdón, debe recordar el amor y la misericordia de Dios de perdonarle a usted, y tratar a su pareja de la misma manera.

 

La Palabra nos continúa exhortando:

 

Por el contrario, sean amables unos con otros, sean de buen corazón, y perdónense unos a otros, tal como Dios los ha perdonado a ustedes por medio de Cristo. (EFESIOS 4:32 NTV) 



 

UNA VERDAD EN ACCIÓN:

🙏🏼 Si las ofensas han sido muy graves, frecuentemente es necesario un perdón por etapas:

1.     La primera etapa consiste en mantener una actitud de amor y misericordia hacia su cónyuge. Esta actitud abre la posibilidad del perdón total y además evita que la amargura y el resentimiento consuman su vida.

2.    La segunda etapa puede ser una actitud de actos de bondad hacia su cónyuge, los cuales el Señor usará para ablandar el corazón de su pareja y ayudarle a reconocer sus errores.

3.    La tercera etapa podría ser una confrontación amorosa con su pareja para dejarle saber exactamente dónde está su dolor emocional; como se sintió por lo que pasó. Y estar dispuestos a escuchar también los sentimientos de tu pareja.



4.   La última etapa es una etapa de restitución en la que el cónyuge ofensor decide restituir a su pareja con acciones que le demuestren su arrepentimiento y su deseo de mejorar.

 

CONCLUSIÓN:

Usted, al igual que su cónyuge, probablemente ha sido unas veces ofensor y otras veces víctima.

De hecho, la mayoría de los cónyuges piensan, por lo general, que han sido más veces víctimas que ofensores.

Pero a pesar de que es una percepción muy subjetiva, la realidad es que no importa cuántas veces ha sido ofensor o víctima.

Lo verdaderamente importante es reconocer que también hemos ofendido y lastimado a nuestro cónyuge, por lo cual necesitamos pedir perdón, y perdonar con humildad y mansedumbre.

 

¡¡¡Así es como funciona!!!

Tu matrimonio y tu familia son el tesoro más valioso que Dios te ha dado

¡¡¡CUÍDALOS!!!

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti,

y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida,

y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud

y mucha Prosperidad


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri

sábado, 21 de agosto de 2021

👎🏼 ¿ENVEJECER O MADURAR? 👍🏼

 

¡¡¡Envejecer es Obligatorio; pero Madurar es Opcional!!!

La madurez no viene con la edad, es el resultado de una serie

de decisiones que cambian nuestra forma de pensar y actuar

 

Conforme el tiempo pasa debemos ser más maduros y procurar ir hacia adelante en todos los aspectos de nuestra vida; pero no siempre sabemos cuál es la mejor manera de lograrlo.

 

Por eso hoy quiero compartir una lista de prácticas que te ayudarán a madurar y, además, te servirán para que veas tu progreso y analices en qué aspectos debes cambiar.

 

Prácticas para madurar:

 

1.     Dejar atrás el pasado

Una señal de madurez es no quedarse atrapado en el ayer. No decir que el pasado fue mejor o que las decisiones pasadas son las culpables de todo. Debemos entender que el futuro es una consecuencia de las decisiones que tomamos en el presente; por lo tanto, si queremos comenzar a hacer cambios significativos en nuestras vidas, el mejor momento es ahora.

 

2.    Perdonar a los demás

Otra práctica que nos ayuda a madurar es el perdón. ¿Hay alguna persona a la que debas perdonar? Guardar resentimiento no te hace ningún bien. Es tiempo de ser libre y perdonar cualquier daño que te hayan hecho.

 

3.    Adaptarse a los cambios

Las personas seguras de sí mismas saben adaptarse a cualquier cambio, por más pequeño que sea. Los que se niegan a ajustarse a ellos nunca prosperan y se ven limitados; así que, cada vez que tengas la oportunidad de probar algo nuevo ¡no te resistas!

 

4.   Aprender de los errores

Haz que tus errores se conviertan en lecciones de las cuales puedas aprender. En vez de lamentarte por lo que pasó, utiliza esa experiencia para no cometer la misma equivocación otra vez, crecer y poder aconsejar a otros.

 

5.    Ser optimista

Estudios han comprobado que tener una mirada optimista de la vida ayuda a que tengamos mejores resultados. Por lo tanto, la mejor manera de madurar es fijarse en lo bueno y tomar cada hecho como una lección. De esa manera no estaremos sumidos en el pesimismo y la negatividad.

 

6.    Ser humilde

La humildad es una práctica que no se dice: se hace. Demuestras madurez cuando puedes ser humilde pese a tus muchos logros. Alguien que es orgulloso no puede ser maduro porque solo se fija en sí mismo y ese egocentrismo le impide ver más allá. En cambio, alguien humilde sabe reconocer sus fallas y saber que todavía le queda mucho por aprender.

 

7.    Trabajar en las metas y sueños

Las personas maduras saben que los logros se obtienen a base de esfuerzo y por ello despiertan y trabajan para alcanzar sus sueños. Así que una señal de madurez es no conformarse con solo soñar, sino despertar y comenzar a hacer.

 

8.    Respetar y ayudar a los demás

Podemos creer que alguien maduro mira con desprecio a los demás porque está por encima del resto. Sin embargo, una señal de madurez es el respeto por el prójimo. Somos maduros cuando vemos a los demás con el respeto y la dignidad que merecen; y cuando estamos prestos para ayudar a quienes lo necesitan.

 

9.    Evitar el chisme y las conversaciones inútiles

Los chismes no contribuyen a nada bueno, entonces ¿para qué hacerlo? Huye de las conversaciones inútiles y que solo promueven la murmuración sin sentido. Si tienes algún problema con alguien, confronta la situación cara a cara y evita las habladurías. Y si continúas promoviendo el chisme o teniendo conversaciones sin sentido, entonces no podrás madurar porque estarás concentrado en cosas que no valen la pena y no contribuyen a tu crecimiento.

 

10. Ser genuino

Una práctica de la madurez es la originalidad. En vez de intentar copiar a alguien más, sé tú mismo. De hecho, sé una mejor versión de ti mismo. Eres único y especial; por lo tanto, trabaja en ti mismo y no imites los malos ejemplos de los demás.

 

1 CORINTIOS 14:20

Hermanos, no piensen como niños. Sin embargo, en cuanto a la maldad

sean inocentes como bebés; y en su modo de pensar sean adultos maduros.

(PDT)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti,

y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida,

y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud

y mucha Prosperidad


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri

viernes, 20 de agosto de 2021

REVELACIÓN

 

JEREMÍAS 1:6-9 Yo le respondí:

-       ¡Ah, Señor mi Dios! ¡Soy muy joven, y no sé hablar!

Pero el Señor me dijo:

-     No digas: "Soy muy joven", porque vas a ir adondequiera que Yo te envíe, y vas a decir todo lo que Yo te ordene. No le temas a nadie, que Yo estoy contigo para librarte. Lo afirma el Señor.

Luego extendió el Señor la mano y, tocándome la boca, me dijo:

-       He puesto en tu boca mis palabras. (NTV)

 

LUCAS 18:27 Jesús les respondió:

-       Lo que es imposible para los hombres es posible para Dios. (NBV)

 

Hoy deberíamos preguntarnos si somos cristianos por enseñanza o por revelación.

Si estamos simplemente parloteando verdades que alguien nos ha dicho; ¡ay de nosotros, ay de las personas y la congregación donde lo hacemos!

 

Cuando el Señor Jesús se enfrentó a Pablo camino a Damasco Él se reveló a sí mismo a su más ardiente enemigo. Después de esto Pablo no consultó con nadie, sino que fue al desierto para recibir revelación. Más tarde cuando él apareció predicando su mensaje fue encarnado, no lo aprendió a los pies de un maestro terrenal, sino lo aprendió a los pies de Jesús. Todo mensaje Divino es recibido internamente primero, la educación cristiana, el discipulado, tiene su lugar y es absolutamente necesaria, pero jamás deberá ocupar el lugar de la revelación. Yo no quiero ser uno más entre los cristianos que han tomado la cultura de Cristo sin tomar a Cristo mismo. Muchos de los que hablan de Cristo en el mundo son como los discípulos antes del Pentecostés, rendidos por Cristo, pero no invadidos por Él; pues necesitamos después de rendirnos, dejarnos invadir. Después del Pentecostés los discípulos no necesitaron ser enseñados, ellos solo necesitaron la oportunidad para liberar lo que se les había revelado.

 

Si Jesús no se atrevió a hablar de Él mismo, ¿cómo lo puedo yo hacer hoy?

Si Jesús solo habló lo le que fue revelado a Él por el Padre, ¿cómo es posible que yo predique algo que no ha sido revelado a mí?

Entonces, cuando compartamos el evangelio, debemos hablar del Cristo revelado por Dios, a través de su Espíritu Santo, a nuestro espíritu.

 

¡¡¡Cuando abrimos la boca para compartir lo que hemos recibido de Dios

en nuestro encuentro personal con Él, algo maravilloso sucede

a los que nos escuchan, porque sus vidas serán impactadas

no por meras palabras, sino por el toque de Dios!!!

 

CONFESIÓN DE FE:

HOY QUIERO QUE EL SEÑOR TOQUE MI BOCA, PARA QUE DE ELLA SOLO SALGAN LAS PALABRAS QUE TRANSMITAN LA REVELACIÓN DE ÉL. HOY QUIERO SER INVADIDO EN TODAS LAS ÁREAS DE MI VIDA POR EL SEÑOR JESÚS.

 

ORACIÓN:

Dios y Señor Nuestro, Immanu El, Dios está y es Revelado a Nosotros (Isaías 7:14). Mi amado Señor y Salvador Jesucristo, gracias por la manifestación de tu amor, gracias porque tus palabras son puestas en mi boca y si hoy he de hablar con alguien, o enseñar o predicar, no quiero que sean sólo palabras aprendidas en forma humana, sino que antes de compartir lo que deseo sea recibido como una revelación personal a mi corazón. Sé que toda revelación personal no puede estar por encima de las Sagradas Escrituras, pero esa revelación más bien es la comprensión de tu Palabra para una específica situación de mi vida que luego tocará a otros. Gracias, porque tu compañía es real y pones tus palabras en mi boca. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús ¡Amén!


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri

jueves, 19 de agosto de 2021

LA HUMILDAD

 

1 PEDRO 5:5B,6 …todos vístanse con humildad en su trato los unos con los otros, porque Dios se opone a los orgullosos, pero da gracia a los humildes. Así que humíllense ante el gran poder de Dios y, a su debido tiempo, Él los levantará con honor. (NTV)

 

PROVERBIOS 29:23 El orgullo termina en humillación, mientras que la humildad trae honra. (NTV)

 

Esta Palabra equivale a una promesa; si nos humillamos, el Señor nos ensalzará.

 

Debemos humillarnos bajo la Poderosa mano de Dios, entonces…

¡¡¡Él mismo nos dará honor, es decir que la humildad lleva a la bendición!!!

 

La humildad nos conduce al honor; la sumisión es el camino del encumbramiento, la mano de Dios que nos protege puede levantarnos siempre que estemos dispuestos para la bendición, entonces nos humillamos para vencer. Muchos adulan a los hombres y, sin embargo, no consiguen la protección que desean, sin embargo y sin lugar a duda, el que se humilla bajo la mano Poderosa de Dios, será enriquecido, levantado, sostenido y consolado por Él, que es siempre misericordioso y justo.

 

El Señor acostumbra a abatir a los orgullosos y levantar a los humildes. Sin embargo, hay un tiempo para las obras del Señor, ahora, en este mismo instante, es cuando debemos humillarnos. Nuestra obligación es seguir haciéndolo, sea que la mano del Señor quiera probarnos o no. Cuando el Señor nos prueba, nuestro deber es aceptar la prueba con profunda sumisión y con la convicción de que saldremos fortalecidos de ella.  En cuanto a nuestro ensalzamiento por el Señor, éste vendrá solamente cuando sea tiempo, Dios es el mejor juez de ese día y de esa hora.

¿Por qué lloramos impacientes por esa bendición?

¿Por qué la deseamos antes de tiempo?

¿Qué pretendemos?

 

Seguramente no somos humildes de verdad, porque si lo fuéramos, esperaríamos con calma el tiempo del Señor.

 

CONFESIÓN DE FE:

SÉ QUE DEBO HUMILLARME ANTE LA MANO PODEROSA DE DIOS Y ÉL HARÁ EL RESTO EN SU TIEMPO, ES MEJOR DEJAR DE PENSAR EN MÍ Y EMPEZAR A DISFRUTAR LA VIDA CON LA FAMILIA QUE DIOS ME REGALO, PONIÉNDOLO A ÉL EN PRIMER LUGAR Y DEDICÁNDOLE MÁS TIEMPO A MIS SEMEJANTES; ENTONCES ASÍ LO HARÉ.

 

ORACIÓN:

Dios Padre, Amoroso y Justo eres Tú, Elohim Mishpat, Dios de Justicia (Isaías 30:18). Mi amado Señor Dios Todopoderoso, sé que Tú eres perfectamente justo y eventualmente traerás justicia perfecta al mundo. Por eso, mi Rey y mi Señor Jesús, hoy quiero darte gracias porque de Ti puedo aprender la genuina y verdadera humildad.  Tú eres real y digno de ser exaltado, pues eres manso y humilde.  Sé que aún no se nada y lo poco que sé, lo sé por tu misericordia y amor, por lo tanto, me humillaré bajo tu Poderosa mano y me asociaré hoy con los humildes, pues no quiero ser sabio en mi propia opinión. Ayúdame Señor, a caminar en esa humildad tuya, ayúdame a caminar en sencillez, ayúdame a lavar todo mi egoísmo y vanidad, para que pueda servir a mis semejantes con tu perfecta humildad. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús ¡Amén!


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri

miércoles, 18 de agosto de 2021

PRESENCIA = SEGURIDAD

 

SALMO 139:1-12 Oh Señor, has examinado mi corazón y sabes todo acerca de mí. Sabes cuándo me siento y cuándo me levanto; conoces mis pensamientos, aun cuando me encuentro lejos. Me ves cuando viajo y cuando descanso en casa. Sabes todo lo que hago. Sabes lo que voy a decir incluso antes de que lo diga, Señor. Vas delante y detrás de mí. Pones tu mano de bendición sobre mi cabeza. Semejante conocimiento es demasiado maravilloso para mí; ¡es tan elevado que no puedo entenderlo! ¡Jamás podría escaparme de tu Espíritu! ¡Jamás podría huir de tu presencia! Si subo al Cielo, allí estás Tú; si desciendo a la tumba, allí estás Tú. Si cabalgo sobre las alas de la mañana, si habito junto a los océanos más lejanos, aun allí me guiará tu mano y me sostendrá tu fuerza. Podría pedirle a la oscuridad que me ocultara, y a la luz que me rodea, que se convierta en noche; pero ni siquiera en la oscuridad puedo esconderme de Ti. Para Ti, la noche es tan brillante como el día. La oscuridad y la luz son lo mismo para Ti. (NTV)

 

De cómo podemos hallar seguridad en la presencia de Dios.

 

Hay dos maneras de reaccionar frente al pasaje bíblico que estudiamos hoy:

1.     Con Consuelo. Algunas personas encuentran un gran consuelo en saber que Dios está siempre presente en sus vidas, y que nada escapa a su atención. Esta suele ser la reacción de los creyentes, porque entendemos que Él cuida de nosotros. ¿Por qué querríamos alejarnos de Aquel que nos salvó y nos ama por toda la eternidad?

 

2.    Con Malestar. A otras personas, el mismo salmo les produce malestar. Se sienten expuestas al darse cuenta de que es imposible esconderse del Dios que sabe todo sobre ellas. Por eso, aunque no pueden escapar de la omnisciencia y la omnipresencia del Señor, reaccionan como Jonás e intentan huir.

 

A veces, los del segundo grupo, actúan así por pura soberbia. La carne tiene una fuerte tendencia a creer que conoce el mejor curso de acción, no importa lo que Dios diga. El miedo al fracaso o la crítica también puede hacer que no se tenga en cuenta la voluntad de Dios. Pero muchas veces el problema es que la gente considera que la obediencia es demasiado costosa. Lo que no reconocen es el verdadero riesgo de huir del Señor: perderse su vida abundante. (Mateo 16:24,25)

 

En lugar de ver este pasaje del Salmo 139 como algo restrictivo, trate de reconocerlo como la protección integral de Dios sobre su vida, pues…

 

¡¡¡Podemos estar seguros en la Presencia de Dios, ya que Él siempre vela

por nuestro bien, y además hallaremos una gran paz al confiar en Él y obedecerlo!!!

 

CONFESIÓN DE FE:

DEBO RECORDAR QUE LA PRESENCIA DE DIOS ESTÁ SIEMPRE CONMIGO, QUE ÉL ME AMA POR SIEMPRE Y ESTARÁ ATENTO A ATENDER TODAS MIS NECESIDADES, ASÍ QUE PUEDO CONFIAR SIN LUGAR A EQUÍVOCOS DE QUE EN ÉL HAY SEGURIDAD.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Jehová Shammah, El Señor está ahí, habita aquí (Ezequiel 48:35). Mi amado Dios y Señor Jesucristo, sé que tu presencia siempre estará ahí, que siempre iras conmigo, y solo por eso puedo hallar seguridad en todo lugar y circunstancia, por tu virtud de la ubicuidad que se hace atributo protector para mi vida. Es por eso por lo que puedo confiar en Ti sin lugar a equivocarme, pues eres Dios de Verdad y en Ti no hay sombra de variación. Gracias Dios Todopoderoso, porque, aunque las aflicciones pueden atacarme Tú eres mi Dios y Tú has vencido al mundo y todas sus dificultades, para darnos, a los que en Ti confiamos, la victoria en medio de ellas, esa es mi mayor seguridad. Gracias por hacerme más que vencedor en Ti, mi Señor y Salvador Jesucristo; he orado en tu Poderoso Nombre ¡Amén!


Pr. Juan Manuel Lamus Ogliastri