domingo, 20 de abril de 2014

¡DÍA DE TRIUNFO!

 

¡DÍA DE TRIUNFO!

 

2 CORINTIOS 4:14-18

Sabemos que Dios, quien resucitó al Señor Jesús, también nos resucitará a nosotros con Jesús y nos presentará ante Sí mismo junto con ustedes. Todo esto es para beneficio de ustedes, y a medida que la gracia de Dios alcance a más y más personas, habrá abundante acción de gracias, y Dios recibirá más y más gloria. Es por esto que nunca nos damos por vencidos. Aunque nuestro cuerpo está muriéndose, nuestro espíritu va renovándose cada día. Pues nuestras dificultades actuales son pequeñas y no durarán mucho tiempo. Sin embargo, ¡nos producen una gloria que durará para siempre y que es de mucho más peso que las dificultades! Así que no miramos las dificultades que ahora vemos; en cambio, fijamos nuestra vista en cosas que no pueden verse. Pues las cosas que ahora podemos ver pronto se habrán ido, pero las cosas que no podemos ver permanecerán para siempre. (N.T.V.)

 

©      Hoy es un día muy especial.

En todo el mundo, personas de todas las edades están asistiendo a la iglesia.

©      Pero la Pascua Florida es mucho más que ir a la iglesia.

Si hemos entendido verdaderamente lo que se logró en el Día de la Resurrección, seremos las personas más agradecidas y victoriosas que existan.

 

©      ¿Cómo lo sé?

Al observar a los discípulos de Cristo, los primeros testigos del milagro más asombroso de Jesús. Cuando ellos creyeron finalmente que Jesús estaba vivo, todo cambió: esos hombres llenos de dudas y descorazonados se transformaron en predicadores apasionados del evangelio.

 

©      ¿No le gustaría a usted vivir con esa misma confianza y determinación?

Puede hacerlo, al considerar lo que logró la resurrección de Cristo y permitir que esa realidad llegue a ser fundamental en todo lo que usted piense, diga y haga.

 

©      Comience reflexionando en tres verdades extraordinarias:

 

1.   Jesús está vivo y activo.

©      No solo en el cielo, sino también en nuestras vidas.

 

Está sentado a la diestra del Padre, nadie mejor que el Dios-hombre, que experimentó personalmente la debilidad humana, que conoce cada detalle de nuestras circunstancias, y que está presente en nuestro interior por medio de su Espíritu, para interceder por nosotros.

 

ROMANOS 8:34 Entonces, ¿quién nos condenará? Nadie, porque Cristo Jesús murió por nosotros y resucitó por nosotros, y está sentado en el lugar de honor, a la derecha de Dios, e intercede por nosotros. (N.T.V.)

 

Su poder sobrenatural está siempre al alcance para transformar nuestro carácter, fortalecernos, darnos discernimiento, y guiarnos a hacer la voluntad de Dios.

 

ROMANOS 8:11 El Espíritu de Dios, quien levantó a Jesús de los muertos, vive en ustedes; y así como Dios levantó a Cristo Jesús de los muertos, Él dará vida a sus cuerpos mortales mediante el mismo Espíritu, quien vive en ustedes. (N.T.V.)

 

2.   El Señor es absolutamente digno de confianza.

©      Puesto que Jesús venció la muerte, tal como lo anunció, podemos saber que todo lo demás que dijo también es verdad.

 

©      Y que todas las promesas de Dios son seguras.

Estas incluyen el convencimiento de que nuestros pecados han sido perdonados si ponemos la fe en el Señor Jesús como Salvador.

Al levantar a su Hijo de entre los muertos, Dios proclamó que el sacrificio de Cristo fue suficiente para pagar el castigo por nuestros pecados.

 

ROMANOS 6:22,23 Pero ahora han sido liberados del pecado, son siervos de Dios, han sido consagrados a Él y tienen como meta la vida eterna. Porque el salario del pecado es la muerte, mientras que el don que Dios nos hace es la vida eterna por medio de Cristo Jesús, Señor nuestro. (B.L.P.H.)

 

3.   La muerte no es el final.

©      Por el contrario, es el comienzo de la vida como Dios quiso que fuera, libre del pecado y de todas sus consecuencias de sufrimiento, enfermedad y dolor.

 

La resurrección de Jesús garantiza que los creyentes también resucitaremos, y que recibiremos cuerpos nuevos, fuertes, perfectos y eternos. Además, tendremos el gozo de reencontrarnos con seres queridos en Cristo, y ver a nuestro Salvador cara a cara.

 

©      Cuando una persona entiende lo que logró la resurrección de Jesús, no tiene ninguna razón para permitir que las penas y las preocupaciones del mundo le lleven a la desesperanza.

 

ROMANOS 8:16-18 Pues su Espíritu se une a nuestro espíritu para confirmar que somos hijos de Dios. Así que como somos sus hijos, también somos sus herederos. De hecho, somos herederos junto con Cristo de la gloria de Dios; pero si vamos a participar de su gloria, también debemos participar de su sufrimiento. Sin embargo, lo que ahora sufrimos no es nada comparado con la gloria que Él nos revelará más adelante. (N.T.V.)

 

CONCLUSIÓN:

©      Por eso, invirtamos en nuestro futuro eterno, viviendo con la perspectiva de la resurrección, y sirviendo fielmente al Salvador resucitado, Jesucristo.

Charles F. Stanley

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad

 


Juan Manuel Lamus O.

                 

sábado, 19 de abril de 2014

ASÍ FUE COMO PAGÓ EL PRECIO

 

ASÍ FUE COMO PAGÓ EL PRECIO

 

Había una vez un hombre llamado Jorge Thomas, pastor de una pequeña iglesia en un pueblo.  Una mañana de Domingo de Pascua llegó a la iglesia cargando una jaula para pájaros oxidada, doblada y vieja, y la puso en el púlpito.

 

Todas las miradas se fijaron en la jaula, y el Pastor Thomas dijo:  

-       Ayer, caminando por el pueblo vi a un muchacho que venía a mi encuentro con esta jaula para pájaros. Dentro de la jaula había tres pajaritos temblando de frío y de miedo. Me paré y le pregunté:

-       ¿qué llevas allí hijo?

-       Solamente estos pájaros viejos. Contestó.

-       ¿y qué vas a hacer con ellos?, pregunté.

-       Los llevaré a casa y me divertiré con ellos. Contestó.  Los voy a molestar y a halar de las plumas para hacerlos pelear. Me voy a divertir mucho.

-       Pero tarde o temprano te vas a aburrir de esos pájaros y cuando eso suceda, ¿qué vas a hacer?

-       Ah, tengo algunos gatos, dijo el muchacho.

-       Se los llevaré. A ellos les gustan los pájaros.

 

El pastor hizo silencio por un momento y luego dijo:

-       ¿Cuánto quieres por esos pájaros hijo?

-       ¿Por qué?, Usted no los quiere señor. Son unos pájaros viejos.  No cantan, ni siquiera son bonitos.

-       ¿Cuánto quieres por ellos? pregunté nuevamente.

 

El muchacho miró al pastor para ver si estaba loco y le dijo:

-       ¿Le parece U$10 dólares?

 

El pastor se metió la mano en el bolsillo y sacó un billete de U$10 dólares y lo colocó en la mano del muchacho. En un segundo, el muchacho se había ido.  El pastor recogió la jaula y suavemente la llevó hasta el campo donde había un árbol y un lugar con césped.  Puso la jaula en el suelo, abrió la puerta, y con un suave toque en los barrotes, hizo que los pájaros salieran, liberándolos.

 

©      Eso explicaba la jaula vacía encima del púlpito y el pastor empezó a contarles esta otra historia:

Un día Satanás y Jesús estaban conversando. Satanás acababa de ir al Jardín del Edén, y estaba mofándose y riéndose diciendo:

-       Sí Señor. Acabo de apoderarme del mundo lleno de gente de allá abajo. Les tendí una trampa, usé cebo que sabía que no podrían resistir. Cayeron todos.

-       ¿Qué vas a hacer con ellos? Preguntó Jesús.

-       Ah, me voy a divertir con ellos. Respondió Satanás.

-       Les enseñaré cómo casarse y divorciarse, cómo odiar y abusar uno del otro, a beber y fumar y por supuesto, les enseñaré a inventar armas y bombas para que se destruyan entre sí. 

-       ¡Realmente me voy a divertir!

-       ¿Y qué harás cuando te canses de ellos? Le preguntó Jesús.

-       Ah, los mataré. Dijo Satanás con la mirada llena de odio y orgullo.

-       ¿Cuánto quieres por ellos? Preguntó Jesús.

-       Ah, Tú no quieres a esa gente. Ellos no son buenos.

-       ¿Por qué los querrías tomar? Tú los tomas y ellos te odian. Escupirán a tu rostro, te maldecirán y te matarán.

-       ¡Tú no quieres a esa gente!

-       ¿Cuánto quieres? Preguntó nuevamente Jesús.

 

Satanás miró a Jesús y sarcásticamente respondió: 

-       Toda tu sangre, tus lágrimas, y tu vida.

Jesús dijo:

©      ¡Hecho!

 

¡¡¡Y así fue como Jesús pagó el precio!!!

 

El pastor tomó su jaula. Se dirigió hasta la puerta, la abrió y se alejó.

(Autor Desconocido)

 

CONFIANZA:

©      La oración no puede ser una cosa duradera si no se apoya en la fe. 

©      El amor de Dios para nosotros es un amor infinito y, si acudimos a la puerta de ese amor infinito, la vamos a encontrar abierta. 

©      Para que la confianza brote con toda su seguridad y toda su paz, es preciso que el corazón esté fijo en la Voluntad de Dios y no sea juguete de nuestras pasiones.

©      El cumplimiento de la Voluntad Divina debe ser el norte de nuestra oración; cuando no lo es, la aguja del alma anda inquieta y sin seguridad. 

©      Hay que pedir, pero hay que pedir sin que ello rompa la subordinación y la confianza absoluta y el abandono completo que el hombre ha de tener en las manos de Dios. 

©      Lo que no admite vacilaciones ni dudas es que nuestra perseverancia final está en manos de Dios y la debemos suplicar con oraciones humildes y constantes.

©      Amén.

 

JUAN 3:16

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por Él. (V.R.V.)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad

 


Juan Manuel Lamus O.

                 

viernes, 18 de abril de 2014

PEREGRINACION

 

PEREGRINACION

 

JUAN 12:23-27 Jesús respondió: "Ya ha llegado el momento para que el Hijo del Hombre entre en su gloria. Les digo la verdad, el grano de trigo, a menos que sea sembrado en la tierra y muera, queda solo. Sin embargo, su muerte producirá muchos granos nuevos, una abundante cosecha de nuevas vidas. Los que aman su vida en este mundo la perderán. Los que no le dan importancia a su vida en este mundo la conservarán por toda la eternidad. Todo el que quiera ser mi discípulo debe seguirme, porque mis siervos tienen que estar donde Yo estoy. El Padre honrará a todo el que me sirva. Ahora mi alma está muy entristecida. ¿Acaso debería orar: Padre, sálvame de esta hora? ¡Pero esa es precisamente la razón por la que vine!". (N.T.V.)

 

©      La peregrinación del creyente a "La Cruz".

Todos sabemos que Jesús recorrió el camino al Calvario, pero…

©      ¿Sabía usted que los creyentes también hacen una peregrinación a "La Cruz"?

 

Todos hemos sido crucificados con Cristo, pero los que tienen hambre de Él disfrutan de una experiencia más profunda de esa realidad. El Señor los toma tiernamente de la mano y los conduce a "La Cruz". A pesar de que este es el último lugar al que alguien quiere ir, es la única manera de ser partícipe de lo mejor que tiene Dios para nosotros.

 

El viaje a "La Cruz" no es un viaje que uno hace con familiares y amigos, es un viaje solitario con Cristo. Él nos quita todas las personas y todas las cosas de las que habíamos estado dependiendo, para que aprendamos a confiar solo en Él. Mientras estamos en la cruz, Él nos quita el autoengaño, hasta que comenzamos a vernos de la manera que Él nos ve. Muy pronto nuestro egocentrismo, nuestros defectos y nuestros fracasos quedan al descubierto.

 

La Cruz es un lugar de quebrantamiento, necesario para dar fruto. Si nos aferramos a nuestras vidas y nos negamos a hacer esta peregrinación, seremos como un grano de trigo que nunca fue plantado. Pero quienes están dispuestos a morir a sí mismos, producirán una abundancia de fruto espiritual. La única manera como Cristo puede vivir a través de nosotros es aceptando ser crucificados junto con Él. Dios no quiere que usted esté satisfecho solo con su salvación. Hay mucho más que Él desea darle y realizar a través de usted.

©      ¿Está dispuesto a tomar el camino a "La Cruz"?

 

CONFESIÓN DE FE:

SÍ, SE QUE LA PEREGRINACIÓN A LA CRUZ ES UN CAMINO DOLOROSO, PERO LAS RECOMPENSAS EN ESTA VIDA Y EN LA ETERNIDAD SUPERARÁN CON CRECES CUALQUIER SUFRIMIENTO QUE PUEDA EXPERIMENTAR.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Yeshua Hamashiaj, Jesucristo, el Verdadero Mesías (Juan 1:41), nuestro único Redentor y Salvador el Cristo. Gracias quiero darte por tu amor incondicional para con la humanidad demostrado en La Cruz del Calvario, a la cual fuiste por nosotros para redención de todos los pecados. Hoy quiero reconocer ante tu presencia que debo hacer la peregrinación correspondiente a esa Cruz contigo de la mano, a tomar el camino de "La Cruz", seguro de que soy salvo, pero que eso para mí no es suficiente para dar el fruto que esperas en mi vida, fruto de abundancia espiritual, por eso debo ir a "La Cruz" y ser quebrantado. Gracias por "La Cruz" mi amado Señor y Salvador Jesucristo, el Verdadero Mesías. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

jueves, 17 de abril de 2014

POSTRÉMONOS

 

POSTRÉMONOS

 

SALMO 95:6,7 Vengan, adoremos e inclinémonos. Arrodillémonos delante del Señor, nuestro creador, porque Él es nuestro Dios. Somos el pueblo que Él vigila, el rebaño a su cuidado. (N.T.V.)

 

©      Debemos atender el llamado a la adoración, postrémonos ante Él.

Gracias a Dios por los últimos vientos de adoración que han soplado sobre la iglesia para llevarla a una nueva dimensión en lo que a la adoración se refiere. Sin embargo en medio de tan hermosa experiencia, tenemos una racional disposición a enfatizar nuestro derecho a adorar en "nuestra propia manera".

 

Mientras me muevo en el agradecimiento  por la libertad de adorar que ahora he adquirido, puedo perder hechos esenciales acerca de la verdadera adoración.  El Salmo 95 me está llamando a la adoración y ese Salmo no me habla nada acerca de mis derechos, al contrario, enfatiza mis deberes en imperativos como:

©      "Postrémonos", "Adoremos".

 

Sé que cuando la Biblia habla de postrarnos y arrodillarnos, está hablando más allá de una simple postura física, en realidad está enfocando el hecho de rendir nuestra voluntad y nuestros caminos a Él.  Esa actitud reconoce la grandeza y majestuosidad de la autoridad de Dios.  En la adoración como en el diario vivir, quiero rendir toda mi vida al Señor de señores. Hoy entiendo que una vez que escojo al Dios viviente como mi Dios, yo le rindo mis derechos de adorarlo a mi manera, para hacerlo a la manera de Él.  En la verdadera Adoración yo no puedo escoger la forma que más me gusta y que más me hace sentir feliz, más necesito entender como Él me está guiando y cómo Él me está dirigiendo.

La adoración verdadera que Dios busca hoy, comienza en el corazón, va luego a la mente y a las emociones, toca el cuerpo, pero regresa al corazón.  Si nuestra adoración a Él comienza en la mente o en las emociones o meramente satisface nuestro cuerpo con el ritmo y la cadencia de la música  entonces comenzó en el lugar equivocado, y hoy quiero que mi adoración comience en mi corazón y finalice en mi corazón.

 

CONFESIÓN DE FE:

LO QUE COMIENZA EN EL CORAZÓN TERMINA BIEN, PERO LO QUE COMIENZA EN LA CARNE SIEMPRE TERMINA MAL.  POR ESO EL SEÑOR DIJO: "lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del espíritu, espíritu es" (JUAN 3:6).   EN ESA ADORACIÓN HOY ME QUIERO MOVER, QUIERO POSTRARME ANTE ÉL.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Elohim Kjavá, Dios de mi Adoración (Salmo 29:2). Mi amado señor, el único digno de toda mi adoración eres Tú, y para mi es un privilegio ser tu adorador; por eso hoy vengo a darte gracias por darme la oportunidad de llegar ante tu trono con un corazón dispuesto a la genuina y verdadera adoración.  Señor Jesús, entiendo que en esto de adorarte, no tengo el derecho de escoger mis propios gustos para hacerlo, pues Tú me diriges, Tú quieres mostrarme el camino real y verdadero en la verdadera adoración.  En esa adoración Tú tocas mi corazón y esa adoración comienza en mi espíritu y en mi corazón.  Mi Señor y Salvador Jesucristo, hoy te pido, incrementa mi deseo de postrarme en adoración ante Ti pero en espíritu y en verdad. Amén.

 


Juan Manuel Lamus O.

                   

miércoles, 16 de abril de 2014

ALEJADOS

ALEJADOS

 

LUCAS 15:20-25 Entonces regresó a la casa de su padre, y cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio llegar. Lleno de amor y de compasión, corrió hacia su hijo, lo abrazó y lo besó. Su hijo le dijo: "Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de que me llamen tu hijo". Sin embargo, su padre dijo a los sirvientes: "Rápido, traigan la mejor túnica que haya en la casa y vístanlo. Consigan un anillo para su dedo y sandalias para sus pies. Maten el ternero que hemos engordado. Tenemos que celebrar con un banquete, porque este hijo mío estaba muerto y ahora ha vuelto a la vida; estaba perdido y ahora ha sido encontrado". Entonces comenzó la fiesta. (N.T.V.)

 

©      De lo que puede pasar cuando nos alejamos de Dios

Al igual que el padre del hijo pródigo, nuestro Padre Celestial no nos obligará a permanecer con Él. Si no hacemos caso a la dirección de su Santo Espíritu e insistimos en seguir la senda del pecado, Él dejará que lo hagamos.

 

Al examinar esta parábola, aprendemos lo que sucede cuando nos alejamos del plan de Dios:

1.   Nuestro compañerismo con Dios es afectado seriamente. 

El hijo rebelde no tuvo más contacto con su padre; la relación entre ellos había dejado de ser importante para ese hijo. Si nos extraviamos y hacemos de nosotros mismos una prioridad mayor que la del Señor, también experimentaremos una desconexión con nuestro Padre Celestial. Como cristianos, no podemos apartarnos de la senda sin cerrar primero nuestra mente y nuestro corazón a Dios.

2.   Nuestros recursos (de tiempo, talentos y bienes) son dilapidados. 

El hijo derrochó su dinero en cosas frívolas y terminó peor que los siervos de la casa de su padre. Dios nos ha dado dones espirituales y recursos materiales para construir su reino, y su Espíritu para guiarnos. Seguir nuestros propios planes desbarata lo que Él nos ha dado.

3.   Nuestras necesidades más grandes no son satisfechas. 

Perseguir sueños que están fuera de los propósitos de Dios, conduce a la infelicidad. Solo en Cristo podemos encontrar verdadera satisfacción (Filipenses 4:19).

 

Si vivimos alejados de Dios, nos vencerá el desaliento. Las malas decisiones pueden causar sentimientos de pesar para toda la vida, pero estos no tienen que dictar nuestro futuro. El Padre Celestial nos dará la bienvenida con gran gozo y amor si nos arrepentimos y nos volvemos a Él.

 

CONFESIÓN DE FE:

PROCURARE CON DILIGENCIA Y ABSOLUTA CONSCIENCIA MANTENERME PEGADO DE DIOS, DE MANERA QUE NO HAYA LA MÁS MÍNIMA POSIBILIDAD DE QUE EL DESALIENTO, QUE PUEDA CAUSAR DECISIONES MAL TOMADAS, LOGRE VENCERME.

 

ORACIÓN:

Soberano Dios, Abba Padre, Fuente constante de Vida (Gálatas 4:6). Papito Lindo, Padre Amoroso y Misericordioso, hoy vengo a tu presencia a darte gracias por ser mi Padre, aquel que me ha vuelto a la vida, y que está lleno de virtudes y atributos listos para llenar mi vida plenamente. Hoy clamo a Ti, mi Señor, para que nunca venga a mí la mas mínima intención de separarme de Ti, pues cierto estoy de que separado de Ti nada puedo hacer (Juan 15:5B). Gracias mi Abba, mi Padre Celestial, por estar siempre ahí, cerca y listo para apoyarme en todo lugar y circunstancia. Amén.

 

Juan Manuel Lamus O.

martes, 15 de abril de 2014

REDENCIÓN


REDENCIÓN

EFESIOS 1:5-8 Dios decidió de antemano adoptarnos como miembros de su familia al acercarnos a sí mismo por medio de Jesucristo. Eso es precisamente lo que Él quería hacer, y le dio gran gusto hacerlo. De manera que alabamos a Dios por la abundante gracia que derramó sobre nosotros, los que pertenecemos a su Hijo amado. Dios es tan rico en gracia y bondad que compró nuestra libertad con la sangre de su Hijo y perdonó nuestros pecados. Él desbordó su bondad sobre nosotros junto con toda la sabiduría y el entendimiento. (N.T.V.)

©      Jesucristo es nuestro redentor, Él decidió pagar con su sangre la "fianza espiritual" para hacernos libres y limpios de todo pecado.
Cuando una persona es detenida por la policía y llevada a la cárcel, en un momento determinado el juez de la causa determina una fianza de dinero para su posible liberación. Con esa suma de dinero, si se paga, la persona queda libre y puede salir. Si alguna persona no puede pagar la fianza debe quedar tras las rejas.

©      Algo similar a esto ha sucedido en el mundo espiritual cuando nos convertimos a Cristo y llegamos a ser verdaderos cristianos.
Debido a nuestro propio pecado, quedamos ligados al reino de las tinieblas y condenados a vivir en maldición, éramos culpables de muerte pues la Biblia dice que "la paga del pecado es la muerte" (Romanos 6:23). Para ser liberados y limpiados, alguien decidió pagar la "fianza espiritual" y eso lo hizo el Señor Jesucristo cuando fue a la Cruz del Calvario.

©      Allí Él nos redimió por Su Sangre.
El pago no fue una suma de dinero sino la vida misma de nuestro Señor.
La palabra "redimir" significa "rescatar a un cautivo pagando un precio". Esto fue lo que hizo Jesús por todos, pero esta realidad sólo es para aquellos que por fe la aceptan. La Biblia promete legalmente muchas cosas pero serán nuestras prácticamente, solo cuando decidamos tomarlas por fe. Acceder a la salvación es un paso voluntario de fe. De nada sirve que nos obliguen, pues es algo personal entre Dios y nosotros. Como alguien dijo: "Dios tiene hijos, no nietos". Cada uno debe en un momento de su vida determinar qué rumbo seguir:
1.   Lejos de Cristo cautivos en el pecado y la maldición, o
2.   Con Cristo libre y limpios en el Reino de la bendición.
Ninguna religión del mundo pudo, no puede, ni podrá siquiera igualar lo magnífico y poderoso que ha hecho nuestro Dios cuando Jesucristo fue a la Cruz del Calvario.
©      ¡Allí cambio totalmente nuestro destino!

CONFESIÓN DE FE:
ANTES ERA UN CAUTIVO DEL DIABLO, AHORA HE SIDO RESCATADO GRACIAS A LO QUE CRISTO DECIDIÓ HACER EN LA CRUZ DEL CALVARIO, PAGAR CON SU SANGRE MI FIANZA ESPIRITUAL PARA QUE YO SEA LIBRE Y LIMPIO DE TODO PECADO.

ORACIÓN: Señor Jesús, el Góel, el Redentor (Tito 2:14). Mi amado Señor y Salvador Jesucristo, nuestro Redentor, yo se que este es aquel que libera o liberta a otro de una dificultad, peligro, o esclavitud, usualmente con el pago de un rescate; y sé que Tu, mi amado Jesús, eres visto como el Supremo Redentor, quien dio Su vida en la Cruz del Calvario como rescate por nosotros, los que en Ti creemos y en Ti confiamos; con tu sangre has pagado la "fianza espiritual" para darnos libertad y limpiarnos de todo pecado. Por eso hoy te digo: ¡Gracias por tu redención Señor Jesús! Amén.
 


Juan Manuel Lamus O.
                    

lunes, 14 de abril de 2014

HAZAÑAS

HAZAÑAS

 

2 CORINTIOS 4:8,9 Por todos lados nos presionan las dificultades, pero no nos aplastan. Estamos perplejos pero no caemos en la desesperación. Somos perseguidos pero nunca abandonados por Dios. Somos derribados, pero no destruidos. (N.T.V.)

 

©      De la mano de Dios, podremos estar derribados pero no destruidos.

Por mucho tiempo cuando leía las hazañas y prodigios alcanzados por hombres y mujeres de la Biblia solo veía las hazañas y la manera como fueron ampliamente usados, pero olvidaba las sombras que a veces les rodearon y sobre todo ignoré como con la ayuda del Señor ellos pudieron vencer.

El Apóstol Pablo da a conocer a la Iglesia de Corinto parte de ese lado oscuro que rodeó a veces su vida, pero en medio de esas sombras él habla de rayos de esperanza cuando dijo: Estamos perseguidos más no desamparados,  estamos abatidos, más no perecemos, estamos derribados pero no destruidos (V.R.V.). 

©      Anhelo tener esa visión clara de la vida.

Recuerdo otro cuadro que la Biblia pinta magistralmente.  El pueblo de Israel huyendo de Egipto, el ejército egipcio detrás en completa y abierta persecución.  Los israelitas llegan al mar Rojo, el cual ruge con potencia y fuerza, el ejército egipcio galopa con amenaza y rugir de odio y amargura, Israel tiembla como si fuera una pluma sacudida por el viento. Cuando la esperanza parece esfumarse, el socorro llega de lo alto y esa voz potente ordena:

-       "Dile a los hijos de Israel que marchen" (Éxodo 14:15).

Y ante la señal de Moisés, el pueblo se lanza por fe en el Mar Rojo, sus ojos parecían abrirse y abrirse al contemplar como el mar se abría, habían estado angustiados pero no desesperados, casi derribados pero no destruidos por que el socorro vino de lo alto.

 

Alguien ha dicho que el diablo podrá poner murallas alrededor de nosotros, pero que jamás podrá poner techo, por lo que siempre habrá esperanza.  Así como el arca de Noé tenía una ventana al cielo, así la embarcación de mi vida siempre tendrá ventanilla a los cielos de donde viene mi socorro. Nuestras dificultades son desafíos de Dios y muchas veces Él hace que esos desafíos se tornen duros para que nosotros podamos escalarlos sin problemas. En la providencia de Dios cada hora nos capacita para posibilidades más altas en el mundo de la fe. 

©      Nosotros somos empujados por cada emergencia para encontrar lo mejor de Dios. 

 

CONFESIÓN DE FE:

SÉ QUE HOY ES LA HORA DE DIOS PARA MI VIDA.  COMO JACOB, IRÉ A TRAVÉS DE UNA NOCHE EN PENIEL PARA NO SER MÁS EL CONFUNDIDO JACOB  Y LLEGAR A SER EL VICTORIOSO ISRAEL.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Elohim Mikarov, Dios que siempre está cerca (Jeremías 23:23). Señor, gracias porque contigo yo siempre tendré una fresca y nueva oportunidad.  Padre Celestial, hoy puedo ver que en tu camino cada dificultad o problema realmente es un desafío para encontrar lo mejor de Ti, y disponible para mí, de manera que pueda realizar una hazaña.  Señor y Dios mío, algunas veces yo pierdo ante mis propios ojos el propósito claro que tienes para mi vida, instrúyeme para que me mantenga firme, pues es mi responsabilidad.  Gracias mi amado Señor y Salvador Jesucristo pues se que cada emergencia que encuentre hoy, me impulsará a encontrar lo mejor de Ti y llevar a cabo la hazaña que ya has determinado en mi vida.  Amén.

 

Juan Manuel Lamus O.