jueves, 24 de abril de 2014

EL CONSOLADOR

EL CONSOLADOR

 

JUAN 16:5-8 Pero ahora voy al que me envió; y ninguno de vosotros me pregunta: ¿A dónde vas? Antes, porque os he dicho estas cosas, tristeza ha llenado vuestro corazón. Pero Yo os digo la verdad: Os conviene que Yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré. Y cuando Él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. (V.R.V.)

 

©      De cómo estar convencidos que no estaremos solos, pues el Señor Jesús nos ha enviado al Consolador, el Espíritu Santo.

 

Hoy es un día hermoso para acercarnos a Dios en entrega, devoción y oración.  Hoy es un día especial porque nuevamente tenemos vida física  y espiritual gracias a la misericordia y a la bondad del Señor.  Al acercarnos hoy en oración necesitamos recordar la lección hermosa que el Señor y Salvador Jesucristo nos enseñó a través de la escritura, la lección de que no estaríamos solos, pues Él enviaría a nosotros al Consolador.  Si hay alguna cosa en la tierra de la cual hoy podemos estar seguros es que el Padre Celestial desea que seamos llenos del Espíritu Santo y precisamente el Padre se deleita en darnos el Espíritu Santo Hoy.

 

Si aprendemos la lección y nos convencemos de que la promesa del Padre es real, de que lo dicho por Jesús el Salvador es verdad, de que Él enviaría al Consolador y aprovechamos al máximo ese gran tesoro llegado de los cielos y que habita por la fe en el corazón, entonces podremos disfrutar de libertad y poder para orar, y a la vez seremos un canal para que esa libertad y poder se derrame en la iglesia, sobre toda carne, sobre todo individuo y sobre cada esfuerzo especial.  Quién aprende a conocer al Padre en la oración y apreciar la persona del Consolador en su vida, aprende a orar más confiadamente por otros y a moverse en dimensiones espirituales completamente nuevas. La promesa de un Consolador es real y la debemos aprovechar al máximo. El Padre nos da el Espíritu Santo y Él es el compañero fiel y permanente.  La persona del Espíritu Santo no vendrá hoy sobre nosotros, porque ya está en nosotros.  Desde el momento que nos humillamos al Señor y entregamos la vida a Él, desde ese momento la Escritura dice que el Espíritu viene a morar dentro de nosotros, y hoy  quiere fluir a través nuestro para revelar así la persona de Jesucristo a los demás. 

 

CONFESIÓN DE FE:

HOY QUIERO SER UN CANAL DE BENDICIÓN Y DE APOYO A OTROS.  QUIERO SERLO A TRAVÉS DE LA ORACIÓN Y A TRAVÉS DEL AMOR QUE PUEDA COMPARTIR, PORQUE EL CONSOLADOR ESTÁ EN MÍ Y A TRAVÉS DE MÍ OPERANDO.

 

ORACIÓN: 

Señor Jesús, El Elyon, El Altísimo (Génesis 14:18). Gracias, Señor, por darme la hermosa persona del Espíritu Santo para ser mi Consolador y mi Ayudador.  Es una gran promesa que ha llegado a mi corazón y esa promesa se hace realidad a través de mí, siendo el canal por el cual fluya el Consolador. Amado Señor y Salvador, en tu misericordia yo hoy puedo descansar y en tu misericordia yo hoy puedo confiar. Gracias por llenarme con tu poder y guiarme en el camino de tu sabiduría por tu Santo Espíritu.  Hoy he aprendido en tu altar que no estoy solo, dentro de mi está el Consolador para guiarme a toda verdad.  Gracias Señor y Salvador Jesucristo por deleitarme con tus bondades y concediéndome la persona del Espíritu  Santo como mi Consolador. Amén.

 
Juan Manuel Lamus O.

                   

miércoles, 23 de abril de 2014

PERDIDO

PERDIDO

 

JUAN 3:1-7 Había un hombre llamado Nicodemo, un líder religioso judío, de los fariseos. Una noche, fue a hablar con Jesús: Rabí, le dijo, todos sabemos que Dios te ha enviado para enseñarnos. Las señales milagrosas que haces son la prueba de que Dios está contigo.

Jesús le respondió:

-       Te digo la verdad, a menos que nazcas de nuevo, no puedes ver el reino de Dios.

¿Qué quieres decir? exclamó Nicodemo. ¿Cómo puede un hombre mayor volver al vientre de su madre y nacer de nuevo? Jesús le contestó:

-       Te digo la verdad, nadie puede entrar en el reino de Dios si no nace de agua y del Espíritu. El ser humano sólo puede reproducir la vida humana, pero la vida espiritual nace del Espíritu Santo. Así que no te sorprendas cuando digo: "Tienen que nacer de nuevo". (N.T.V.)

 

©      De lo que es ser religioso y estar perdido.

Nicodemo probablemente sería bienvenido en cualquier iglesia hoy. Parece ser el miembro ideal: con principios, bien informado, moralmente recto, cortés y humilde. Sin embargo, tenía dos grandes problemas, estaba ciego a la verdad y estaba muerto espiritualmente.

 

El hombre estaba perdido. Es decir, no tenía una relación con Dios por medio de Jesucristo. Como fariseo, Nicodemo era fiel a las estrictas regulaciones y leyes del judaísmo; por tanto, era realmente religioso. Pero el problema de la persona que está perdida no es las actitudes, la conducta o incluso el carácter. Podemos cambiar y controlar esas cosas a fuerza de voluntad, y muchas personas hacen eso. Pero lo que la gente necesita verdaderamente es un cambio de su naturaleza básica. Venimos a este mundo con la inclinación natural de alejarnos de Dios. Jesús le dijo al ilustre rabí que toda su bondad exterior no podía borrar, sustituir o cambiar su naturaleza, sino que toda persona que desee ser aceptada por Dios debe nacer de nuevo. El Señor Jesús le prometió a Nicodemo que si lo recibía como Salvador, entonces empezaría a tener una vida completamente nueva. Su naturaleza pecaminosa sería transformada, para que pudiera tener una verdadera relación con Dios. En vez de "tener la apariencia" de ser un hombre religioso, Nicodemo sería un creyente verdadero. Nadie entrará al cielo por sus buenas obras y su buena conducta. Cuando estemos delante de Dios, lo único que importará será si nuestra vieja naturaleza fue cambiada.

 

CONFESIÓN DE FE:

SÉ QUE ES NECESARIO MOSTRAR A DIOS EL ESPÍRITU SANTO QUE RECIBÍ CUANDO JESÚS VINO A MI VIDA COMO SEÑOR Y SALVADOR, Y A MIS SEMEJANTES SIMPLEMENTE VERÁN EL NUEVO HOMBRE QUE NACIÓ A RAÍZ DE ESTO.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, El Chaiyai, Dios de mi vida (Salmo 42:8). Mi amado Señor y Salvador, Tú, el Fuerte, eres la fuente de toda vida, Tú das vida nueva, incluyendo la vida eterna, a quienes en Ti confiamos y en Ti creemos. Por eso hoy vengo a tu presencia en acción de gracias por tan soberano beneficio, porque Tú me has hecho una nueva creatura; también vengo a pedirte que me ayudes a ser valiente y esforzado para que mi naturaleza pecaminosa, que ha sido transformada por Ti, pueda yo dominarla por medio del nuevo espíritu que me has dado, y se manifieste en todo lo que hago y digo el nuevo hombre que ha nacido. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por darme la oportunidad de una nueva vida junto a Ti, y no estar perdido. Amén.

 
Juan Manuel Lamus O.

                   

martes, 22 de abril de 2014

PASTOR HABLA

 

PASTOR HABLA

 

ECLESIASTES 12:9-11 Ten en cuenta lo siguiente: el Maestro fue considerado sabio y le enseñó a la gente todo lo que sabía. Escuchó con atención muchos proverbios, los estudió y los clasificó. El Maestro se esmeró por encontrar las palabras correctas para expresar las verdades con claridad. Las palabras de los sabios son como el aguijón para el ganado: dolorosas pero necesarias. El conjunto de sus dichos es como la vara con clavos que usa el pastor para guiar a sus ovejas. (N.T.V.)

 

©      Cuando el Predicador habla, lo que ha recibido de Dios y de parte de Él habla.

Después de mucho tiempo una señora volvió a ir a la iglesia con su hijita. Por causa de su trabajo no podía asistir a los cultos matinales; por eso fue en la noche. El pastor habló en esa ocasión acerca de la negligencia de muchos en cuánto al cumplimiento de sus deberes cristianos: No leen la Biblia, descuidan la asistencia a los cultos, no llevan el mensaje, etc. La niñita escuchaba atentamente el sermón y, cuando oyó que el pastor hablaba del descuido de muchos padres, se volvió a su madre y, confiada, le dijo:

-       "¡Mamita! ¿Te habla a ti el pastor?"

Estas palabras fueron un flechazo para el corazón de la madre que permaneció callada. Esa ingenua pregunta de su propia hijita fue para ella un sermón vivo y eficaz.

 

Sería conveniente que también nosotros tuviésemos a alguien que nos formulara esta pregunta mientras escuchamos el sermón de nuestro pastor. Sin embargo, tantas veces escuchamos el sermón de un pastor con el fin de criticar, o para oír al orador tras el sermón, o para oír por oír, porque estamos con el reloj en la mano calculando el tiempo que tarda.

Sí, es conveniente que nos preguntemos, a veces, durante la reunión:

©      ¿Te habla a ti el pastor?

O para ser más exactos preguntémonos así:

©      ¿No te está hablando Dios a ti por medio del pastor?

 

Dios siempre habla, continuamente habla y habla de muchas maneras. Habla directo al corazón a través del hombre interior, a través de la Biblia, a través de autoridades, incluyendo el pastor en sus sermones, hasta los amigos y a través de las circunstancias de la vida.

©      ¿Ya lo estás oyendo?

©      ¿Cuándo fue la última vez que fuiste a la Iglesia?

©      ¿Qué te dijo Dios allí?

 

CONFESIÓN DE FE:

ESTARÉ SIEMPRE ATENTO A LA VOZ DE DIOS, SABIENDO QUE ME HARE CADA DÍA MAS SENSIBLE A ELLA CUANDO DEJO DE SER UN OIDOR OLVIDADIZO.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, El Buen Pastor, el Verbo hecho carne (Juan 1:1). Soberano Dios, en tu palabra nos hablas permanentemente y en ella has dicho que la fe viene por el oír y oír la Palabra de Dios, también dices: "Escucha las palabras de los sabios; aplica tu corazón a mi enseñanza. Pues es bueno guardar estos dichos en tu corazón y tenerlos siempre a flor de labios. Yo te enseño hoy, sí, a ti, para que confíes en el Señor" (Proverbios 22:17-19). Por tanto, quiero hoy darte muchas gracias por hablar a mis oídos y enseñarme también a escuchar a aquellos que Tú has enviado para instruirme y guiarme. Gracias Espíritu Santo por tu guía, dirección y consuelo. Amén.



Juan Manuel Lamus O.

                   

lunes, 21 de abril de 2014

TUMBA VACÍA

 

TUMBA VACÍA

 

MATEO 28:1-10 El domingo por la mañana temprano, cuando amanecía el nuevo día, María Magdalena y la otra María fueron a visitar la tumba. ¡De repente, se produjo un gran terremoto! Pues un Ángel del Señor descendió del cielo, corrió la piedra a un lado y se sentó sobre ella. Su rostro brillaba como un relámpago, y su ropa era blanca como la nieve. Los guardias temblaron de miedo cuando lo vieron y cayeron desmayados por completo. Entonces, el Ángel les habló a las mujeres: "¡No teman! dijo. Sé que buscan a Jesús el que fue crucificado. ¡No está aquí! Ha resucitado tal como dijo que sucedería. Vengan, vean el lugar donde estaba su cuerpo. Y ahora, vayan rápidamente y cuéntenles a sus discípulos que ha resucitado y que va delante de ustedes a Galilea. Allí lo verán. Recuerden lo que les he dicho". Las mujeres se fueron a toda prisa. Estaban asustadas pero a la vez llenas de gran alegría, y se apresuraron para dar el mensaje del Ángel a los discípulos. Mientras iban, Jesús les salió al encuentro y las saludó. Ellas corrieron hasta Él, abrazaron sus pies y lo adoraron. Entonces Jesús les dijo: "¡No teman! Digan a mis hermanos que vayan a Galilea, y allí me verán". (N.T.V.)

 

©      Debemos reconocer y entender el consuelo de la tumba vacía.

Piense en algún momento en el que tuvo el corazón destrozado porque sus expectativas se vieron frustradas y su mundo se le vino abajo. Eso fue exactamente lo que pasó con las mujeres que llegaron a la tumba de Jesús. Habían puesto todas sus esperanzas en Él como el Mesías prometido a Israel. Pero ahora estaba muerto.

©      ¿Puede usted imaginar el cambio repentino que se produjo en sus emociones y en su perspectiva cuando un ángel les dijo que Él había resucitado?

©      ¡Su esperanza revivió!

 

A pesar de que este hecho sucedió hace más de 2.014 años, la tumba vacía tiene todavía un mensaje para nosotros. Como sucedió con estas mujeres, nosotros también podemos ser cambiados dramáticamente si consideramos, reconocemos y entendemos las consecuencias de la resurrección de Cristo. Eso debe afectar nuestra manera de vivir a partir de ese momento. La resurrección de Jesús prueba que hay vida después de la muerte. Muchos piensan hoy que la existencia terrenal es todo lo que hay. Pero esta creencia le quita propósito y significado a la vida. Dios nos creó como almas eternas, y Jesús demostró que la muerte no es el fin; nos espera mucho más. La tumba vacía también nos da esperanza y disipa nuestros temores sobre la muerte. Quienes ponen su fe en el Señor Jesús como su Salvador, serán resucitados a una vida nueva, así como Él resucitó. Ninguno de nosotros sabe qué día el Señor nos llamará a su presencia, pero sí sabemos que Él nos prometió un lugar en el cielo (Juan 14:1-3).

 

CONFESIÓN DE FE:

LA MUERTE NO ES EL FIN, SINO EL COMIENZO DE LA MÁS GRANDE AVENTURA DE NUESTRAS VIDAS, ES LA PARTIDA AL HOGAR CELESTIAL PARA ESTAR CON CRISTO ETERNAMENTE.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Elohim Chaiyim, Dios Viviente (Jeremías 10:10). Eres Dios Fuerte que está vivo, nuestro Señor y Salvador Jesucristo, eres el dador de vida, has creado la vida y todo lo que vive, y quieres dar vida eterna y abundante. Gracias quiero darte hoy por el consuelo, la bendición y la alegría que nos da saber que la tumba esta vacía, que así como fue dramáticamente cambiada la vida de los discípulos al entender y reconocer tu resurrección, así puede pasar con nosotros, pues Tú has demostrado que tenemos vida eterna, que la muerte no es el fin para los que en Ti confiamos, y que si ponemos nuestra confianza en Ti, seremos resucitados a una nueva vida tal como Tú lo hiciste. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por la resurrección que proveíste para nosotros al dejar la tumba vacía. Amén.



Juan Manuel Lamus O.

                    

domingo, 20 de abril de 2014

¡DÍA DE TRIUNFO!

 

¡DÍA DE TRIUNFO!

 

2 CORINTIOS 4:14-18

Sabemos que Dios, quien resucitó al Señor Jesús, también nos resucitará a nosotros con Jesús y nos presentará ante Sí mismo junto con ustedes. Todo esto es para beneficio de ustedes, y a medida que la gracia de Dios alcance a más y más personas, habrá abundante acción de gracias, y Dios recibirá más y más gloria. Es por esto que nunca nos damos por vencidos. Aunque nuestro cuerpo está muriéndose, nuestro espíritu va renovándose cada día. Pues nuestras dificultades actuales son pequeñas y no durarán mucho tiempo. Sin embargo, ¡nos producen una gloria que durará para siempre y que es de mucho más peso que las dificultades! Así que no miramos las dificultades que ahora vemos; en cambio, fijamos nuestra vista en cosas que no pueden verse. Pues las cosas que ahora podemos ver pronto se habrán ido, pero las cosas que no podemos ver permanecerán para siempre. (N.T.V.)

 

©      Hoy es un día muy especial.

En todo el mundo, personas de todas las edades están asistiendo a la iglesia.

©      Pero la Pascua Florida es mucho más que ir a la iglesia.

Si hemos entendido verdaderamente lo que se logró en el Día de la Resurrección, seremos las personas más agradecidas y victoriosas que existan.

 

©      ¿Cómo lo sé?

Al observar a los discípulos de Cristo, los primeros testigos del milagro más asombroso de Jesús. Cuando ellos creyeron finalmente que Jesús estaba vivo, todo cambió: esos hombres llenos de dudas y descorazonados se transformaron en predicadores apasionados del evangelio.

 

©      ¿No le gustaría a usted vivir con esa misma confianza y determinación?

Puede hacerlo, al considerar lo que logró la resurrección de Cristo y permitir que esa realidad llegue a ser fundamental en todo lo que usted piense, diga y haga.

 

©      Comience reflexionando en tres verdades extraordinarias:

 

1.   Jesús está vivo y activo.

©      No solo en el cielo, sino también en nuestras vidas.

 

Está sentado a la diestra del Padre, nadie mejor que el Dios-hombre, que experimentó personalmente la debilidad humana, que conoce cada detalle de nuestras circunstancias, y que está presente en nuestro interior por medio de su Espíritu, para interceder por nosotros.

 

ROMANOS 8:34 Entonces, ¿quién nos condenará? Nadie, porque Cristo Jesús murió por nosotros y resucitó por nosotros, y está sentado en el lugar de honor, a la derecha de Dios, e intercede por nosotros. (N.T.V.)

 

Su poder sobrenatural está siempre al alcance para transformar nuestro carácter, fortalecernos, darnos discernimiento, y guiarnos a hacer la voluntad de Dios.

 

ROMANOS 8:11 El Espíritu de Dios, quien levantó a Jesús de los muertos, vive en ustedes; y así como Dios levantó a Cristo Jesús de los muertos, Él dará vida a sus cuerpos mortales mediante el mismo Espíritu, quien vive en ustedes. (N.T.V.)

 

2.   El Señor es absolutamente digno de confianza.

©      Puesto que Jesús venció la muerte, tal como lo anunció, podemos saber que todo lo demás que dijo también es verdad.

 

©      Y que todas las promesas de Dios son seguras.

Estas incluyen el convencimiento de que nuestros pecados han sido perdonados si ponemos la fe en el Señor Jesús como Salvador.

Al levantar a su Hijo de entre los muertos, Dios proclamó que el sacrificio de Cristo fue suficiente para pagar el castigo por nuestros pecados.

 

ROMANOS 6:22,23 Pero ahora han sido liberados del pecado, son siervos de Dios, han sido consagrados a Él y tienen como meta la vida eterna. Porque el salario del pecado es la muerte, mientras que el don que Dios nos hace es la vida eterna por medio de Cristo Jesús, Señor nuestro. (B.L.P.H.)

 

3.   La muerte no es el final.

©      Por el contrario, es el comienzo de la vida como Dios quiso que fuera, libre del pecado y de todas sus consecuencias de sufrimiento, enfermedad y dolor.

 

La resurrección de Jesús garantiza que los creyentes también resucitaremos, y que recibiremos cuerpos nuevos, fuertes, perfectos y eternos. Además, tendremos el gozo de reencontrarnos con seres queridos en Cristo, y ver a nuestro Salvador cara a cara.

 

©      Cuando una persona entiende lo que logró la resurrección de Jesús, no tiene ninguna razón para permitir que las penas y las preocupaciones del mundo le lleven a la desesperanza.

 

ROMANOS 8:16-18 Pues su Espíritu se une a nuestro espíritu para confirmar que somos hijos de Dios. Así que como somos sus hijos, también somos sus herederos. De hecho, somos herederos junto con Cristo de la gloria de Dios; pero si vamos a participar de su gloria, también debemos participar de su sufrimiento. Sin embargo, lo que ahora sufrimos no es nada comparado con la gloria que Él nos revelará más adelante. (N.T.V.)

 

CONCLUSIÓN:

©      Por eso, invirtamos en nuestro futuro eterno, viviendo con la perspectiva de la resurrección, y sirviendo fielmente al Salvador resucitado, Jesucristo.

Charles F. Stanley

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad

 


Juan Manuel Lamus O.

                 

sábado, 19 de abril de 2014

ASÍ FUE COMO PAGÓ EL PRECIO

 

ASÍ FUE COMO PAGÓ EL PRECIO

 

Había una vez un hombre llamado Jorge Thomas, pastor de una pequeña iglesia en un pueblo.  Una mañana de Domingo de Pascua llegó a la iglesia cargando una jaula para pájaros oxidada, doblada y vieja, y la puso en el púlpito.

 

Todas las miradas se fijaron en la jaula, y el Pastor Thomas dijo:  

-       Ayer, caminando por el pueblo vi a un muchacho que venía a mi encuentro con esta jaula para pájaros. Dentro de la jaula había tres pajaritos temblando de frío y de miedo. Me paré y le pregunté:

-       ¿qué llevas allí hijo?

-       Solamente estos pájaros viejos. Contestó.

-       ¿y qué vas a hacer con ellos?, pregunté.

-       Los llevaré a casa y me divertiré con ellos. Contestó.  Los voy a molestar y a halar de las plumas para hacerlos pelear. Me voy a divertir mucho.

-       Pero tarde o temprano te vas a aburrir de esos pájaros y cuando eso suceda, ¿qué vas a hacer?

-       Ah, tengo algunos gatos, dijo el muchacho.

-       Se los llevaré. A ellos les gustan los pájaros.

 

El pastor hizo silencio por un momento y luego dijo:

-       ¿Cuánto quieres por esos pájaros hijo?

-       ¿Por qué?, Usted no los quiere señor. Son unos pájaros viejos.  No cantan, ni siquiera son bonitos.

-       ¿Cuánto quieres por ellos? pregunté nuevamente.

 

El muchacho miró al pastor para ver si estaba loco y le dijo:

-       ¿Le parece U$10 dólares?

 

El pastor se metió la mano en el bolsillo y sacó un billete de U$10 dólares y lo colocó en la mano del muchacho. En un segundo, el muchacho se había ido.  El pastor recogió la jaula y suavemente la llevó hasta el campo donde había un árbol y un lugar con césped.  Puso la jaula en el suelo, abrió la puerta, y con un suave toque en los barrotes, hizo que los pájaros salieran, liberándolos.

 

©      Eso explicaba la jaula vacía encima del púlpito y el pastor empezó a contarles esta otra historia:

Un día Satanás y Jesús estaban conversando. Satanás acababa de ir al Jardín del Edén, y estaba mofándose y riéndose diciendo:

-       Sí Señor. Acabo de apoderarme del mundo lleno de gente de allá abajo. Les tendí una trampa, usé cebo que sabía que no podrían resistir. Cayeron todos.

-       ¿Qué vas a hacer con ellos? Preguntó Jesús.

-       Ah, me voy a divertir con ellos. Respondió Satanás.

-       Les enseñaré cómo casarse y divorciarse, cómo odiar y abusar uno del otro, a beber y fumar y por supuesto, les enseñaré a inventar armas y bombas para que se destruyan entre sí. 

-       ¡Realmente me voy a divertir!

-       ¿Y qué harás cuando te canses de ellos? Le preguntó Jesús.

-       Ah, los mataré. Dijo Satanás con la mirada llena de odio y orgullo.

-       ¿Cuánto quieres por ellos? Preguntó Jesús.

-       Ah, Tú no quieres a esa gente. Ellos no son buenos.

-       ¿Por qué los querrías tomar? Tú los tomas y ellos te odian. Escupirán a tu rostro, te maldecirán y te matarán.

-       ¡Tú no quieres a esa gente!

-       ¿Cuánto quieres? Preguntó nuevamente Jesús.

 

Satanás miró a Jesús y sarcásticamente respondió: 

-       Toda tu sangre, tus lágrimas, y tu vida.

Jesús dijo:

©      ¡Hecho!

 

¡¡¡Y así fue como Jesús pagó el precio!!!

 

El pastor tomó su jaula. Se dirigió hasta la puerta, la abrió y se alejó.

(Autor Desconocido)

 

CONFIANZA:

©      La oración no puede ser una cosa duradera si no se apoya en la fe. 

©      El amor de Dios para nosotros es un amor infinito y, si acudimos a la puerta de ese amor infinito, la vamos a encontrar abierta. 

©      Para que la confianza brote con toda su seguridad y toda su paz, es preciso que el corazón esté fijo en la Voluntad de Dios y no sea juguete de nuestras pasiones.

©      El cumplimiento de la Voluntad Divina debe ser el norte de nuestra oración; cuando no lo es, la aguja del alma anda inquieta y sin seguridad. 

©      Hay que pedir, pero hay que pedir sin que ello rompa la subordinación y la confianza absoluta y el abandono completo que el hombre ha de tener en las manos de Dios. 

©      Lo que no admite vacilaciones ni dudas es que nuestra perseverancia final está en manos de Dios y la debemos suplicar con oraciones humildes y constantes.

©      Amén.

 

JUAN 3:16

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por Él. (V.R.V.)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad

 


Juan Manuel Lamus O.