jueves, 17 de julio de 2014

RESTAURACIÓN

 

RESTAURACIÓN

 

JEREMÍAS 17:7,8  Benditos son los que confían en el Señor y han hecho que el Señor sea su esperanza y confianza. Son como árboles plantados junto a la ribera de un río con raíces que se hunden en las aguas. A esos árboles no les afecta el calor ni temen los largos meses de sequía. Sus hojas están siempre verdes y nunca dejan de producir fruto. (N.T.V.)

 

©      De cómo confiar en Dios para nuestra restauración.

Alfredo era hijo del profesor del instituto botánico de Barcelona en España. Juntos visitaban los numerosos jardines que se hallan en las montañas de Montjuic como voluntarios para ayudar a cuidarlo, pero también lo hacían para admirar lo hermoso de la creación de Dios.

Un día, al visitar uno de esos hermosos huertos, el pequeño niño encontró una flor que estaba algo marchita. Al instante llamó a su padre quien de inmediato la sacó desde la raíz para trasplantarla a una maseta pequeña. La llevaron a  casa para tratar de reanimarla cambiándole la tierra, el abono y sujetándola a un palito que serviría de apoyo para que su frágil rama no terminara de romperse. Para finalizar, la regaron con un poco de agua esperando que el tallo no estuviera demasiado seco para absorber el líquido vital.

Pasaron dos días y parecía que no había resultados.

-        Papá, dijo el niño, ¿por qué no reacciona, acaso ya es demasiado tarde?

-        No Alfredo, respondió su padre, lo que pasa es que es un proceso lento. La raíz necesita absorber todos los componentes necesarios del abono y de la tierra nueva donde ahora está plantada, ella sólo necesita un tiempo para que su tallo, sus hojas y la flor, se hidraten. Solamente debemos tener paciencia.

Para el cuarto día, la flor,  ya había retomado su color normal, sus hojas se abrieron, sus pétalos tenían un color más brillante y hasta se podía sentir una leve fragancia al acercarse. En unas cuantas semanas más, la flor ya no necesitaba el palito y estaba echando raíces. Entonces, Alfredo junto a su padre, la llevaron nuevamente al jardín para que siga creciendo y adornando el lugar. Las personas que aman la naturaleza y en especial los botánicos, siempre intentan salvar a una planta que está seca o al borde de morir. Para ellos esa es una reacción normal y aunque no intervinieron durante la creación de toda la variedad de flores del mundo, ni se sienten dueños de todas ellas, siempre tratan de salvar  a alguna que lo necesite.

 

©      ¿Cuánto más lo hará Dios que está en el Cielo para con toda su creación que es mucho más que plantas y arbustos?, Él siente un profundo amor por la humanidad. (Mateo 6:25-34)

Muchas personas se hallan secas y al borde de una muerte espiritual. Algunas padeciendo adicciones a las drogas, al alcohol, sujetas a la pornografía y la masturbación, otras con odio y resentimiento en el corazón, con pensamientos impuros, chismosas, con problemas familiares, económicos, tacañas o despilfarradoras, adúlteras o fornicarias, etc. Cada una con un problema diferente que ha secado su espíritu. Pero al llegar a los pies de Cristo, han encontrado la fuerza para salir de esos males que hasta ese punto los esclavizaba. La restauración es un proceso similar al de la flor que encontró Alfredo, que necesitó de algún tiempo para terminar de absorber el abono y el agua que la ayudaron a revivir. Igual, una persona necesita permanecer confiando en Dios, absorbiendo lo que dice su Palabra escrita y orando, para que Él actúe en medio del problema. 

 

CONFESIÓN DE FE:

NO IMPORTA LA SITUACIÓN QUE ME HAYA TOCADO VIVIR Y EL TIEMPO DE RESTAURACIÓN QUE TENGA QUE ENFRENTAR. SÉ QUE PERMANECER EN DIOS ES UN PROCESO CUYO FIN TIENE UNA VICTORIA ASEGURADA.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, El HaNeeman, Dios Fiel (Deuteronomio 7:9). Mi amado Señor, Dios en el cual puedo confiar sin lugar a dudas o a equivocarme, pues se que todo lo que dices es verdadero y lo que haces es 100% confiable, pues tus planes para mi contemplan la restauración total de mi vida en todas las áreas, material, física, económica y principalmente la espiritual. Gracias mi amado Señor Jesús porque empezaste la obra en mí y me has prometido tu fidelidad para completarla. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

       

miércoles, 16 de julio de 2014

AYUDA

AYUDA

 

GÉNESIS 49:25 ¡Gracias al Dios de tu padre, que te ayuda! ¡Gracias al Todopoderoso, que te bendice! ¡Con bendiciones de lo alto! ¡Con bendiciones del abismo! ¡Con bendiciones de los pechos y del seno materno! (N.V.I.)

 

©      Dios es bueno y sus planes para nosotros son de bienestar para darnos lo mejor hoy y siempre. Con sus bendiciones no nos agrega más miseria nunca, solo tenemos que creer, obedecer y confiar en Él.

 

Una tarde un hombre adinerado iba en su limusina cuando vio dos hombres al costado de la calle comiendo pasto. Preocupado, ordenó a su chofer detenerse y bajó a investigar. Le preguntó a uno:

-       ¿Por qué están comiendo pasto?

-       No tenemos dinero para comida, dijo el pobre hombre.

-       Tenemos que comer pasto.

-       Bueno, entonces Uds. vengan a mi casa y yo los alimentaré, dijo el rico hombre.

-       Pero señor tengo esposa y dos hijos conmigo. Están allí, debajo de aquél árbol.

-       Que vengan también, dijo el hombre rico.

Volviéndose al otro pobre hombre le dijo:

-       Usted también venga. El hombre, en una voz lastimosa dijo:

-       Pero señor yo también tengo esposa y seis hijos conmigo.

-       Que vengan ellos también, le respondió.

Entraron todos en el auto, lo que no fue fácil, aún para un automóvil tan grande como la limusina. Una vez en camino, uno de los pobres tipos lo miró al hombre y dijo:

-       Señor usted es muy bueno. Gracias por llevarnos a todos con usted.

El hombre rico dijo:

-       Tengo mucho gusto de hacerlo, les va a encantar mi casa. El pasto está como de tres metros de alto.

Asombro sin duda había en el rostro de quienes esperaban recibir algo mejor.

 

Con Dios podemos estar seguros de que Él tiene lo mejor para nosotros. Él no nos agrega más miseria, sino total bendición. Bien dice en su Palabra: Entre ustedes no deberá haber pobres, porque el Señor tu Dios te colmará de bendiciones en la tierra que Él mismo te da para que la poseas como herencia. (Deuteronomio 15:4)

 

CONFESIÓN DE FE:

PROCURARE SER DE BENDICIÓN PARA MIS SEMEJANTES ASÍ COMO DIOS LO HA SIDO, LO ES Y LO SERÁ PARA MI, YA QUE ESTOY TOTALMENTE CONVENCIDO QUE ÉL ME HA BENDECIDO PARA BENDECIR.

 

ORACIÓN:

Padre Santo y Amoroso que estas en los cielos, El Rachum, Dios de Compasión (Deuteronomio 4:31). Dios Padre y Señor mío, se que tu naturaleza es de amabilidad, que Tu, el Todopoderoso, estás lleno de compasión y sentimiento por tu pueblo, y estás completamente libre de crueldad o mezquindad. Por eso hoy vengo a decirte, gracias mi Dios Altísimo y Poderoso, porque sé que a tu lado nunca me faltara nada, sino que mis necesidades serán suplidas de acuerdo a tus riquezas en gloria en Cristo Jesús, Tu no agregas miseria a los que en Ti confiamos, y tus bendiciones son plenas para los que en Ti creemos y te obedecemos. Gracias mi amado Señor y Salvador Jesucristo por tu ayuda sin límites. Amén.

 
Juan Manuel Lamus O.

       

martes, 15 de julio de 2014

ATRIOS

 

ATRIOS

 

SALMO 84:1,2 Qué bella es tu morada, oh Señor de los Ejércitos Celestiales. Anhelo y hasta desfallezco de deseo por entrar en los atrios del Señor. Con todo mi ser, mi cuerpo y mi alma, gritaré con alegría al Dios viviente. (N.T.V.)

 

©      Con fervor y ansia debemos anhelar los atrios, el santuario del Templo de Dios.

©      ¿Qué es la Iglesia para ti?  Un sitio de aburrimiento o un sitio de solaz y esparcimiento. (Leer todo el Salmo 84)

 

Para el salmista  el santuario era el sitio más anhelado y por ello escribe lo que quiero sea para mí una realidad en este día. El salmista dice: "Cuan hermoso es tu santuario, Señor Todopoderoso".  Hermoso no por el edificio, sino porque la presencia de Dios lo llenaba.  "Con que ansia y fervor deseo estar en los atrios de tu templo".   Para el salmista el estar en la presencia de Dios le producía ansia y fervor. El salmista un día se quedó observando el templo y mientras observaba el lugar y sentía la presencia divina, entonces exclamó: "Aún el gorrión y la golondrina hallan lugar en tus altares, donde hacerles nido a sus polluelos, Oh Señor Todopoderoso, Rey mío y Dios mío" (Vs.3).  Así mi alma encuentra reposo en el Señor y ese reposo sobrepasa todo el entendimiento humano y me lleva a una nueva dimensión espiritual.

Este es un mundo lleno de convulsiones y dificultades y el único lugar donde puedo hallar reposo para mi alma es en los atrios del Señor.  Allí su paz me inunda y su reposo me abriga.  Una nueva fortaleza me cubre y entonces puedo decir con el salmista: "Felices los que viven en tu templo y te alaban sin cesar. Felices los que en Ti encuentran ayuda, los que desean peregrinar hasta tu monte" (Vs.4-6). El clamor sediento del salmista despierta en mí la misma sed, cuando leo que él dice: "Más vale estar un día en tus atrios, que mil fuera de ellos" (Vs.10). "Prefiero ser el portero del templo de mi Dios, que vivir en lugares de maldad.  Porque Dios el Señor nos alumbra y nos protege, el Señor ama y honra a los que viven sin tacha, y nada bueno les niega.  Señor Todopoderoso, Felices los que en Ti confían" (Vss.11, 12).   Ese clamor sediento del salmista toca mi espíritu y uno mis fuerzas a las de él en este día para anhelar el estar en este día en los Atrios de Dios.  

©      Esos atrios alimentan y sustentan y dan fuerza al corazón.

 

CONFESIÓN DE FE:

HOY QUIERO SENTIR BROTAR DE MI ALMA ESA ANSIA Y ESE FERVOR.  SI ESA ANSIA Y ESE FERVOR ESTÁN EN MI CORAZÓN ENTONCES COMO RESULTADO CON TODO EL CORAZÓN CANTO ALEGRE AL DIOS DE LA VIDA.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Jehová El Shaddai, El Poderoso de Israel (Salmo 132:5). Señor Jesús, gracias por tus bondades y gracias por permitirme llegar hasta tus atrios.  Tus atrios me sustentan y me sostienen.  No hay lugar más precioso que el lugar de tu santuario.  Allí mi alma angustiada encuentra paz, allí mi espíritu sediento bebe del agua cristalina que mana de tu altar.  Esa agua cristalina reanima mis fuerzas y me hace andar con pie seguro aún en terreno resbaladizo.  Eres mi socorro y mi refugio eterno y seguro, y solo Tú me sostienes.  Gracias mi amado Señor y Salvador Jesucristo, porque cuando mi espíritu tiene sed puedo llegar a tu altar y allí encontrar el agua que salta para vida eterna. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

       

lunes, 14 de julio de 2014

VIVELO

 

VIVELO

 

1 PEDRO 2:9-12 Pero ustedes no son así porque son un pueblo elegido. Son sacerdotes del Rey, una nación santa, posesión exclusiva de Dios. Por eso pueden mostrar a otros la bondad de Dios, pues Él los ha llamado a salir de la oscuridad y entrar en su luz maravillosa.  Antes no tenían identidad como pueblo, ahora son pueblo de Dios. Antes no recibieron misericordia, ahora han recibido la misericordia de Dios. Queridos amigos, ya que son extranjeros y residentes temporales, les advierto que se alejen de los deseos mundanos, que luchan contra el alma. Procuren llevar una vida ejemplar entre sus vecinos no creyentes. Así, por más que ellos los acusen de actuar mal, verán que ustedes tienen una conducta honorable y le darán honra a Dios cuando Él juzgue al mundo. (N.T.V.)

 

©      De cómo vivir el llamamiento de Dios.

©      ¿Qué término describe mejor su vida como cristiano: creyente o seguidor de Cristo?

Un creyente puede creer en ciertas cosas, sin necesidad de ponerlas en práctica. Pero decir: "Soy seguidor de Jesucristo" enrumba la vida en un solo camino.

 

©      ¿Cómo podemos seguir el camino al que Dios nos llama?

1.   Debemos creer en Él (Juan 14:1).

Porque no seguiremos a alguien si no creemos en esa persona. La fe crece a medida que permanecemos en Cristo y descubrimos la hermosura de su carácter, la profundidad de su amor y la perfección de su plan.

2.   Seguir significa obedecer al Señor (Juan 14:15).

Cuando se trata de obedecer a Dios, solo hay dos respuestas: lo haré o no lo haré. Un verdadero seguidor de Jesucristo combina la fe con la obediencia, y se esforzará en decir "Sí, lo haré", aunque algo sea difícil. "Sí, lo haré", cuando sea impopular, y "Sí, lo haré", aunque eso pueda causarle dolor o sufrimiento.

3.   Seguir significa servir a Jesucristo (1 Corintios 12:27,28).

Como hijos de Dios, no debemos ser simplemente observadores; debemos participar activamente en la obra del Señor. Los espectadores se sientan para ver, pero hemos sido llamados a usar nuestros dones espirituales y a servir todo el tiempo. En el cuerpo de Cristo, cada miembro, hombre o mujer, está llamado a hacer su parte.

 

Jesucristo confió en su Padre por completo, lo obedeció sacrificialmente (Filipenses 2:8) y tuvo una vida de servicio (Mateo 20:28). Estamos llamados a imitarlo.

©      ¿En cuál de estos aspectos necesita usted seguir a Cristo más de cerca?

Pídale al Espíritu Santo que le dé el corazón de un siervo obediente.

 

CONFESIÓN DE FE:

SOY UN SEGUIDOR INCONDICIONAL DE CRISTO, PUES CREO EN EL Y SU PERFECTO PLAN DE VIDA PARA MÍ; POR ESO PROCURARE CON ESFUERZO Y VALENTÍA VIVIR SU LLAMAMIENTO SIENDO UN SIERVO FIEL Y OBEDIENTE.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Jehová Osaynu, el Señor nuestro Hacedor (Salmo 95:6). Mi amado Señor eres nuestro Creador, y dado que eres nuestro Creador, mereces todo lo que tenemos y todo lo que somos, nuestra obediencia y servicio, para ser unos verdaderos seguidores tuyos que vivimos el supremo y honorable llamamiento que nos has hecho. Hoy clamo a ti por tu presencia siempre en mi vida, para mantenerme firme, a pesar de las circunstancias que puedan venir a mi vida, y perseverar en la búsqueda de tus propósitos. Gracias Padre Celestial por haberme escogido como parte de tu pueblo santo y sacerdocio del Rey de reyes y Señor de señores. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

       

domingo, 13 de julio de 2014

¿MIEDO AL ÉXITO O AL FRACASO?

 

¿MIEDO AL ÉXITO O AL FRACASO?

 

1 JUAN 4:16…18

Nosotros sabemos cuánto nos ama Dios y hemos puesto nuestra confianza en su amor. Dios es amor, y todos los que viven en amor viven en Dios y Dios vive en ellos…

En esa clase de amor no hay temor, porque el Amor Perfecto expulsa todo temor.

Si tenemos miedo es por temor al castigo, y esto muestra que no hemos experimentado plenamente el perfecto amor de Dios. (N.T.V.)

 

Ø  ¿Tienes miedo al éxito o al fracaso?

Ø  ¿Te has preguntado alguna vez por qué no logras lo que te propones?

De seguro te lo has preguntado y lo más seguro es que no vuelvas a intentarlo.

 

Definamos "Miedo al Éxito": Temor a terminar con alguna dependencia, hacia algo o hacia alguien. La palabra éxito está asociada a salir, lograr, terminar y acabar con la dependencia de cualquier cosa.

 

2 TIMOTEO 1:7 Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. (V.R.V.)

 

Por ejemplo muchos tienen miedo a salir de la pobreza, o tienen miedo a terminar una relación donde es abusada o maltratada por temor a quedarse sola, y así muchos tienen miedo al futuro no llegando a dar los pasos que tienen que dar esperando que las condiciones estén perfectas, es allí lo que se definiría como miedo al fracaso.

 

Ø  ¿Quién quiere fracasar?

De seguro ninguno, todos queremos tener éxito. A veces en la vida para tener éxito debemos darnos el permiso de fracasar. Del fracaso podemos sacar varias enseñanzas pero la primordial es esta:

©      Aprendemos como no hacerlo de esa forma.

 

Debes saber que el invento de la bombilla eléctrica se lo debemos a Thomas A. Edison, porque él nos "dio" la luz, él consiguió que tuviéramos luz en todas partes, que pudiéramos ver este mensaje por Internet, y porque en su vida no perdió ni un solo segundo para inventar la lámpara que nos proporciona iluminación artificial. Fracasó 2000 veces y él dijo:

-       "Yo no he fracasado ni una sola vez, solamente ha sido un proyecto de 2000 pasos".

 

Quiero ayudarte haciendo algunas preguntas:

©      ¿Puedes ver claramente qué es lo que te impide que no logres lo que te propones?

©      ¿De verdad deseas lograrlo?

©      ¿Puedes imaginar cómo sería una vez logrado?

©      ¿Qué harías si no tuvieras miedo?

 

Es un tiempo para reflexionar y quisiera hacerte una pregunta que es de suma importancia, pues la pregunta que naturalmente le sigue es:

©      ¿Cómo te sentirías una vez que logres tus metas o alcances tus sueños?

Te toca a ti ver cómo sería tu vida si alcanzaras tus metas.

 

Sabías que una de las razones por las cuales no alcanzamos nuestros sueños es el sabotaje que nos hacemos nosotros mismos.

Sabes que cuando Dios te creo el dijo:

GENESIS 1:26 "Hagamos al ser humano a nuestra imagen y semejanza". (NVI)

©      Dios depositó en ti Su espíritu y ese espíritu es ganador.

 

Algunas personas dicen querer triunfar en la vida y tener éxito, pero al mismo tiempo vemos como sabotean sus propios proyectos de muchas maneras:

Ø  Procrastinando, por medio de la postergación,

Ø  No tienen tiempo o dicen no tener los recursos,

Ø  Se crean límites; los límites están en su mente.

Ø  Dan los pasos y cuando las cosas no salen como ellos quieren escuchamos la famosa frase: "lo importante es que lo intenté" y se quedan allí.

 

El intentarlo no basta, necesitas cambiar tu actitud ante la vida, es tiempo de que te comprometas con tus sueños, que puedas generarlos.

 

Tienes todo lo que puedas necesitar:

©      Tienes a Dios, tienes la vida, tienes dones, talentos, experiencias, belleza y sobre todo las ganas de salir adelante.

©      No te sabotees a ti mismo, no rechaces la oportunidad que tienes de aprender.

©      El hecho de que fracases no significa que eres un fracasado.

©      El fracaso no es tu identidad, tu verdadera identidad es que tú eres quien Dios dice que eres, eres creado por Dios para cosas grandes.

 

Te invito a soltar tus miedos:

©      el miedo a crecer,

©      el miedo a cambiar,

©      el miedo a la inseguridad,

©      el miedo a la soledad,

©      el miedo a la envidia,

©      el miedo al qué dirán,

©      el miedo a lograr,

©      el miedo a perder,

©      tantos miedos que te han dejado paralizado.

 

El llamado que hoy te hago es que puedas apropiarte de esta palabra:

 

2 TIMOTEO 1:7

Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. (V.R.V.)

 

CONCLUSION:

Recuerda lo siguiente…

1.   Nada ganas con lamentarte, nada ganas con quejarte.

2.   Nada ganas con decir no soy capaz, no puedo, no tengo, pobrecito yo, la vida ha sido cruel conmigo, nadie me ama

3.   Nada ganas con ser víctima, nada absolutamente ganas con ese tipo de pensamiento derrotista.

4.   Cambia tus pensamientos, conviértelos en victoria, empieza por ver tus fortalezas y tus dones, tus habilidades:

©      ¿Cuáles son las experiencias que has tenido?

©      ¿Cómo usaras esas experiencias para alcanzar tus sueños?

©      ¿En que eres bueno o buena?

5.   Lo que Dios te ha dado es para que lo uses, para que vivas bien y puedas ayudar a otros a vivir la vida al máximo.

 

ORACION:
Señor Jesús, Rabí, Maestro por excelencia, Rey de reyes y Señor de Señores, enséñanos a soltar los miedos y a ver todo lo que Tú puedes hacer en mi vida y con mi vida, que sea yo un valiente y esforzado, además de un convencido del espíritu de amor, de poder y de dominio propio que has puesto en mí, es decir de éxito en todo lo que me proponga y emprenda. Gracias mi amado Señor y Salvador Jesucristo. Amén.

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.