domingo, 19 de octubre de 2014

EDIFICANDO UN ALTAR PARA DIOS

EDIFICANDO UN ALTAR PARA DIOS

 

GÉNESIS 8:20-22

Luego Noé construyó un altar al Señor y allí sacrificó como ofrendas quemadas los animales y las aves que habían sido aprobados para ese propósito.

Al Señor le agradó el aroma del sacrificio y se dijo a Sí mismo:

"Nunca más volveré a maldecir la tierra por causa de los seres humanos, aun cuando todo lo que ellos piensen o imaginen se incline al mal desde su niñez. Nunca más volveré a destruir a todos los seres vivos. 

Mientras la tierra permanezca, habrá cultivos y cosechas, frío y calor, verano e invierno, día y noche". (N.T.V.)

 

©      El primer "Altar a Dios", fue edificado por Noé y toda la humanidad y la tierra recibió su recompensa.

©      Luego lo hizo Abram, en varios sitios:

 

GÉNESIS 12:7-9 Entonces el Señor se le apareció a Abram y le dijo:

-       "Daré esta tierra a tu descendencia.

Y Abram edificó allí un altar y lo dedicó al Señor, quien se le había aparecido. Después Abram viajó hacia el sur y estableció el campamento en la zona montañosa, situada entre Betel al occidente, y Hai al oriente. Allí edificó otro altar y lo dedicó al Señor, y adoró al Señor. Entonces Abram continuó viajando por tramos en dirección sur, hacia el Neguev. (N.T.V.)

 

©      La relación adecuada entre el ser humano y la Divinidad es la adoración.

Ø  Sabremos que hemos dado un paso significativo en nuestra vida de fe cuando nos encontremos con el hecho de que hemos aprendido a adorar a Dios.

©      Pero la adoración conlleva el reconocimiento:

Ø  De que Dios está en lo alto y nosotros estamos en lo bajo;

Ø  de que Dios es santo y nosotros pecadores;

Ø  de que Dios es inmensamente grande y sublime y que nosotros somos pequeños, casi insignificantes, un minúsculo grano en la inmensidad de la creación;

Ø  de que Dios es todo sabiduría y nosotros, la mayoría de las veces, necedad y vanidad.

Y ya sea por estas u otras razones estamos inhabilitados de adorar a Dios directamente; es como si necesitásemos de un medio o algo que nos permita presentarnos ante Dios para ofrecer tan siquiera un humilde y tosco tributo.

 

Jamás hombre alguno ha podido acercarse a Dios basado y amparado en su propia virtud, sino que, desde los inicios mismos de la historia humana, el que en verdad se ha acercado a Él, lo ha hecho apoyándose en una ofrenda por sus pecados, o un sacrificio sustitutivo a su favor, o en una promesa de perdón recibida de parte de Dios mismo.

 

©      Y en este acercarse a Dios por parte de los hombres de la antigüedad, un elemento pleno de significados es el altar:

Ø  Una especie de estructura sobre la que se ofrecían a Dios ofrendas, generalmente de animales sacrificados, como un acto de adoración. 

 

©      La vida de los patriarcas se caracterizó entre otras cosas por la continua edificación de altares al Señor:

Ø  Abraham, por ejemplo, edificó altares a Dios en Siquem, entre Betel y Hai, en Hebrón y en Moriah (Génesis 12:6-8; 13:18; 22:9).

Ø  Isaac, por su parte, edificó un altar al Señor en Beerseba (Génesis 26:25).

Ø  Jacob, edificó altares en Siquem y Bet-el (Génesis 33:20; 35:1-7).

 

Pero no solo los patriarcas edificaron altares al Señor:

Ø  Moisés edificó un altar en Refidin, antes de la construcción del tabernáculo y todo su mobiliario, cuando el pueblo de Israel obtuvo la victoria ante los amalecitas (Éxodo 17:15).

Una vez construido el Tabernáculo pensaríamos que ya nadie más edificaría altares al Señor, puesto que el Tabernáculo tenía un altar en permanente uso, pero no es así:

Ø  Josué edificó un altar en el monte Ebal (Josué 8:30-31).

Ø  Gedeón edificó un altar al Señor en Ofra (Jueces 6:24-26).

Ø  el rey David edificó un altar en la era de Arauna (2 Samuel 24: 18-25).

Ø  el profeta Elías edificó un altar al Señor en el monte Carmelo (1Re.18).

 

©      Consideremos algunas de las circunstancias y razones por las que aquellos hombres que nos precedieron edificaron un altar al Señor.

Veamos aquellos casos en que el altar fue construido al margen del sistema instituido en el pacto mosaico, es decir no por ley, sino espontáneamente edificados.

 

©      Podemos notar que los creyentes de la antigua era edificaron un altar para Dios en las siguientes circunstancias:

 

1.   Para adorar a Dios :

Es significativo que en esta oportunidad, que es la primera vez en la Biblia en que se hace mención de la edificación de un altar, el motivo principal del mismo sea, a mi modo de ver, la adoración. (Génesis 8:20-21)

2.   Al establecerse con cierta permanencia en algún lugar:

Como demarcando un sitio para invocar el Nombre de Dios además de reconocer su vulnerabilidad y necesidad de la bendición Divina. (Génesis 12:6-8; 13:18; 26:25)

3.   En cada sitio donde tuvo lugar un encuentro especial con Dios. 

(Génesis 28:18; 35:1,6-7,9-15).

4.   Para testificar de la victoria concedida por Dios. (Éxodo 17:15,16)

5.   Como instrumento de clamor a Dios en medio de una emergencia. 

(2 Samuel 24:18-25)

6.   Como señal:

Para levantar una señal visible que recordase una obra de Dios o perpetuase una concesión divina (Josué 4:1-3,5-7; 22:10,11; 26,27)

 

©      EDIFICANDO UN ALTAR PARA EL SEÑOR EN NUESTRAS VIDAS

 

Ø  Un altar es una señal o recordatorio de lo que Dios nos ha dicho, perdonado, prometido o entregado.

Ø  El altar no es el sacrificio o la ofrenda, pero nos permite presentar el sacrificio y la ofrenda con entendimiento y conciencia de lo que hacemos.

Ø  El altar hablaba constantemente de la relación del hombre con Dios, tuviese o no tuviese ofrenda sobre sí.

Ø  El altar de por sí ya era una señal que proclamaba poderosamente todo un mensaje de parte de Dios para las personas.

Ø  El altar era una forma de recordatorio para aquellos que estaban llamados a relacionarse con el Dios Eterno: recordaba constantemente que Dios se había manifestado a ellos, que les había dado Sus palabras, que en momentos especiales se reveló a ellos comprometiéndoles para con Él.

Ø  Era una especie de testimonio perenne de que Dios había venido manifestándose a ellos desde hacía tiempo con fiel y santo amor.

 

©      Hay momentos puntuales en nuestras vidas en los que Dios se manifiesta a nosotros de una forma especial.

Ø  En esos momentos Dios viene a nuestras vidas y nos da una palabra que nos confirma en sus caminos,

Ø  o nos regala una promesa específica para nuestra vida personal,

Ø  o se revela a nosotros para que le conozcamos de una manera como  hasta entonces no le conocíamos.

 

Esos encuentros con Dios no son cotidianos, no son cosas que suceden a menudo en nuestro caminar con Dios, casi me atrevería a decir que suceden pocas veces en la vida, pero cuando suceden, nos cambian profundamente.

 

©      Recordemos por ejemplo:

Ø  A Abraham y su llamado;

Ø  a Isaac en Beerseba;

Ø  a Jacob y su experiencia en Peniel;

Ø  a Salomón en Gabaón; y muchos otros. 

 

©      EL ALTAR CONMEMORATIVO

Aunque todos los días de nuestro caminar con el Señor deben ser días buenos y llenos de gratitud por la misericordia y el amor de Dios, hay momentos puntuales en los que:

Ø  Dios cambia la dirección de nuestra vida,

Ø  Dios trae una mayor luz de sus propósitos para con nosotros,

Ø  Somos invitados a entrar en una dimensión superior en nuestro caminar con Dios.

 

Esos encuentros debemos perpetuarlos en nuestra memoria e incorporarlos a nuestra vida a través de un altar conmemorativo. 

Ø  Un altar conmemorativo nos ayuda a mantenernos enfocados en lo que Dios ha hecho en el pasado y en lo que está haciendo hoy en nuestras vidas (Génesis 28:18-22);

Ø  Nos ayuda para que recibamos aliento en tiempos de dificultad y adversidad (Jacob en Mahanaim antes de encontrarse con Esaú, Génesis 32:9-12);

Ø  Nos ayuda para entender cómo todo obra para el cumplimiento de los propósitos de Dios en nuestra vida al contemplar el pasado, el presente y el futuro (Génesis 31:13)

 

©      Pero el altar habla, sobre todas las cosas, de "VICTIMAS Y SACRIFICIOS":

Ø  La palabra hebrea para altar significa "lugar de sacrificio" y está relacionada con otra que traduce "matar para el sacrificio".

Ø  La mayoría de las veces que se hace mención en las Escrituras del altar, se hace en conexión con un sacrificio sangriento. Dios mismo estableció las ordenanzas con relación a estos sacrificios, los cuales actuaban como un paliativo temporal mientras llegaba la solución definitiva para el pecado del hombre.

 

Todos los sacrificios que se presentaban sobre el altar, ese continuo derramar de la sangre de las víctimas, ese continuo holocausto que Dios había ordenado que se llevara a cabo al comenzar el día y al atardecer del mismo, todo ello presagiaba y señalaba hacia un altar mayor, y hacia una víctima más excelente; muchos altares fueron levantados por los hombres pero el mejor de todos los altares, el más elevado, el que habría de dejar a todos los demás en el olvido y hacer que caducaran por siempre, fue levantado y edificado por Dios mismo:

©      Fue edificado en las afueras de Jerusalén, establecido sobre una colina llamada "Monte Calvario", y coronado con una cruz de madera, donde el Cordero de Dios, cual perfecta víctima, y como ofrenda definitiva y eterna por el pecado de la humanidad, fue inmolado. 

 

El autor de la carta a los hebreos lo expresa con las siguientes palabras:

HEBREOS 10:1-18 N.T.V.

 

CONCLUSIÓN:

©      ¿Tenemos necesidad de demarcar un espacio para invocar el Nombre del Señor en nuestra vida cotidiana?

©      ¿Necesitamos reconocer nuestra vulnerabilidad y necesidad de Dios?

©      ¿Necesitamos aprender a cultivar una relación con Dios hasta hacer de ella el elemento de mayor importancia de nuestro vivir?

©      ¿Será útil para nosotros establecer pautas, señales, recordatorios de aquellas cosas que Dios nos ha enseñado y mostrado?

 

Entonces, necesitamos edificar un altar, o varios altares, para Dios en nuestras vidas.

Dios nos llama a edificar un altar para Él en nuestras vidas:

©      Es un llamado a invocar Su Nombre en la vida diaria, en nuestro lugar de permanencia (casa, sitio de trabajo, lugar de estudio).

©      Es un llamado a reconocer nuestra vulnerabilidad y necesidad de Su bendición.

©      Es un llamado a establecer señales que tengan un real significado para las decisiones que tomamos en nuestro diario andar.

©      Es un llamado a la fe, a la consagración, a reconocer Su santidad y la necesidad de que nosotros también lo seamos.

©      Es un llamado a la esperanza y a la adoración.

 

¡¡¡El primer altar que el hombre edificó fue levantado para adorar a Dios, y esa es  la principal razón por la que nosotros también debemos edificar un altar al Señor en nuestra vida diaria!!!

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad

 

Juan Manuel Lamus O.

       

 

sábado, 18 de octubre de 2014

PRINCIPIOS PARA HOY

PRINCIPIOS PARA HOY

 

©      Elige el amor:

Ninguna circunstancia justifica la amargura.

 

©      Escoge la paciencia:

En vez de maldecir al que se ha puesto en tu lugar, invítale a dialogar.  En vez de quejarte porque tienes que esperar demasiado tiempo, sé agradecido por tener un momento de oración.

 

©      Escoge la bondad:

Sé bondadoso con los pobres, porque ellos están solos muy a menudo. Practica la bondad también con los ricos, porque muy frecuentemente tienen miedo. Sé bondadoso con los duros de corazón, y así comprenderás cómo Dios trata contigo.

 

©      Escoge la benevolencia:

Prepárate para reconocer tus fallas antes que culpar, y para ser examinado, antes que para vanagloriarte.

 

©      Escoge la honradez:

Cumple tus promesas, para que tus acreedores nunca lamenten haber confiado en ti, para que tus amigos nunca cuestionen tu palabra, ni tu familia dude de tu amor.

 

©      Escoge la mansedumbre:

Nada se gana por la fuerza. Si levantas tu voz, hazlo para alabar. Si aprietas los puños, hazlo para orar. Si haces una exigencia, haz que sea primero acerca de ti mismo.

 

Si consigues vivir según estos principios, recuesta esta noche tu cabeza sobre tu almohada… ¡¡¡Y duerme muy bien, te lo mereces!!!

 

MATEO 11:28-30

Vengan a mí los que estén cansados y agobiados, que yo los haré descansar. Acepten mi enseñanza y aprendan de mí que soy paciente y humilde. Conmigo encontrarán descanso. 

 Mi enseñanza es agradable y mi carga es fácil de llevar. (P.D.T.)

 

Ü HOY SEMBRARÉ

©      Hoy sembraré una sonrisa; Para que haya más alegría.

©      Hoy sembraré una palabra consoladora; Para cosechar serenidad.

©      Hoy sembraré un gesto de caridad; Para que haya más amor.

©      Hoy sembraré palabras y gestos de verdad; Para que no crezca la mentira.

©      Hoy sembraré serenidad de acciones; Para colaborar con la paz.

©      Hoy sembraré un gesto pacífico; Para que haya menos nervios.

©      Hoy sembraré en mi mente una buena lectura; Para el gozo de mi espíritu.

©      Hoy sembraré justicia en mis gestos y palabras; Para que reine la verdad.

©      Hoy sembraré un gesto de delicadeza; Para que haya más bondad.

©      Hoy sembraré una oración;  Para que el hombre esté más cerca de Dios.

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad

 

Juan Manuel Lamus O.

       

 

viernes, 17 de octubre de 2014

ORGULLOSOS

 

ORGULLOSOS

 

COLOSENSES 3:12…14 Dado que Dios los eligió para que sean Su pueblo santo y amado por Él, ustedes tienen que vestirse de tierna compasión, bondad, humildad, gentileza y paciencia… Sobre todo, vístanse de amor, lo cual nos une a todos en perfecta armonía. (N.T.V.)

 

©      ¿Qué ganamos siendo orgullosos?

Existen siete clases de personas a las que Dios no soporta: Las orgullosas, las violentas, las mentirosas, las malvadas, las ansiosas de hacer lo malo, las que mienten en un juicio y las que provocan pleitos familiares (Proverbios 6:16-19).

 

En el Libro de Isaías vemos como Dios consumió la gloria del rey de Asiria por ser orgulloso, pues alardeó diciendo:

-       "Con el poder de mi mano lo he hecho, y con mi sabiduría, porque he sido prudente; quité los territorios de los pueblos, y saqueé sus tesoros, y derribé como valientes a los que estaban sentados; y halló mi mano como nido las riquezas de los pueblos; y como se recogen los huevos abandonados, así me apoderé yo de toda la tierra; y no hubo quien moviese ala, ni abriese su boca" (Isaías 10:13,14).

El orgullo no trae ningún beneficio a nuestra vida más al contrario, nos aleja de nuestros seres queridos, a causa de él perdemos a buenos amigos y oportunidades que tal vez no las volvamos a tener, nos impide ser felices y tener paz, nos arrebata todas las bendiciones que Dios quiere darnos.

©    Ahora bien, ¿puede jactarse el hacha de tener un poder mayor que la persona que la usa? ¿Es la sierra mayor que la persona que corta? ¿Puede golpear una vara a menos que la mueva una mano? ¿Puede caminar solo un bastón de madera? (Isaías 10:15 N.T.V.)

La única respuesta a todas estas preguntas es simplemente "No". Porque estas herramientas por sí solas no podrían hacer absolutamente nada si no fuera por la persona quien las usa. Y es que muchas veces, algunos de nosotros hemos querido llevarnos ese honor pensando erróneamente que lo merecíamos por nuestro esfuerzo, inteligencia, apariencia, talento, etc.; olvidando que solo somos instrumentos útiles en las manos de nuestro Hacedor, pero que al final es Él quien merece llevarse la gloria y la honra en cada labor que realizamos.

©    Tengamos la misma actitud que tuvo Cristo Jesús. Aunque era Dios, no consideró que el ser igual a Dios fuera algo a lo cual aferrarse. En cambio, renunció a Sus privilegios divinos; adoptó la humilde posición de un esclavo y nació como un ser humano. Cuando apareció en forma de hombre, se humilló a Sí mismo en obediencia a Dios y murió en una cruz como morían los criminales. Por lo tanto, Dios lo elevó al lugar de máximo honor y le dio el Nombre que está por encima de todos los demás nombres para que, ante el Nombre de Jesús, se doble toda rodilla en el cielo y en la tierra y debajo de la tierra, y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor para la gloria de Dios Padre (Filipenses 2:5-11 NTV).

 

Cada mañana no nos olvidemos agradecer y reconocer que todo lo que somos y tenemos se lo debemos a Dios, es por su gracia y su amor que estamos vivos un día más, estamos sanos, tenemos una familia, tenemos un trabajo y lo servimos en un ministerio, etc.

 

CONFESIÓN DE FE:

LA ACTITUD CORRECTA PARA SERVIR A DIOS ES CON GOZO, HUMILDAD, GRATITUD Y AMOR. POR LO TANTO NO PERMITIRÉ QUE EL ORGULLO Y LA INGRATITUD SE APODEREN DE MI CORAZÓN; ALABARÉ Y GLORIFICARÉ CADA DÍA SU SANTO NOMBRE.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Adonai, Rey de reyes y Señor de señores (Deuteronomio 10:17). Dios y Señor nuestro, hoy estoy genuinamente agradecido por tantas cosas que Tú me has dado; he sido bendecido de tantas maneras; estoy agradecido por haberme permitido tener amor y comprensión en mi corazón, porque Tú me has modelado el ser manso y humilde de corazón de manera que pueda mi alma tener descanso. Son estas muchas bendiciones las que hacen mi humilde vida feliz y realizada. Gracias Padre Celestial por ayudarme a eliminar el orgullo y el enojo de mi vida. Amén.

 

 

Juan Manuel Lamus O.

       

 

jueves, 16 de octubre de 2014

MOTIVO 2

 

MOTIVO 2

 

SALMO 34:1-3 Bendigo al Señor todo el tiempo; en mis labios siempre hay una alabanza para Él. Mi alma alaba al Señor. Todos ustedes los que están tristes, escuchen mi alabanza y alégrense. Honren al Señor conmigo; exaltemos todos, Su Nombre. (P.D.T.)

 

©      Del verdadero motivo para nuestras expresiones de alabanza.

Glorificar al Señor no se limita a rendirle culto en la iglesia, sino que la alabanza debe impregnar la vida del creyente.

 

1.   Una manera de alabar al Señor es con nuestra voz.

Podemos adorarle con nuestras palabras o cantándole. Los escritores de los salmos ponían su adoración en palabras, y su amor en música. La verdadera adoración fluye de los labios de los creyentes que se centran en los atributos de Dios. Desean honrarle, por ser Él quien es, lo que ha hecho y lo que ha prometido para el futuro.

2.   Buscando Su presencia.

La adoración genuina le permite al Señor llenar nuestra mente y corazón con Su presencia. Sin embargo, alabarlo por el motivo equivocado es un acto vacío. Por ejemplo, si levantamos nuestras manos y cantamos en voz alta solamente porque el hacer esto nos hace sentir bien, lo que buscamos es la exaltación emocional. Esta clase de "alabanza" vana y egoísta no llega al cielo.

3.   Nuestro Dios es alabado cuando le servimos.

Las personas han sido creadas para que glorifiquen y honren Su Nombre. Por tanto, nada debe limitar nuestro deseo de trabajar para el Rey, sobre todo cuando tenemos la oportunidad de darlo a conocer a los demás. Cristo es honrado cuando sus seguidores hablan con osadía de Su gracia y de Su obra; el testimonio de los creyentes es una manera estupenda de alabanza que enaltece el Nombre de Dios.

 

Jesucristo vale más que cualquier tesoro que ofrezca este mundo. Amarle y entender lo que Él ha hecho por usted, debe ser toda la motivación que usted necesita para alabarle con su vida.

 

CONFESIÓN DE FE:

NO ME LIMITARÉ A CANTARLE AL SEÑOR; SERVIRÉ PARA SU REINO Y COMPARTIRÉ EL EVANGELIO. SERÉ UN FACTOR DE MOTIVACIÓN PARA QUE EL TRONO DE DIOS RESUENE DE ADORACIÓN.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Elohim Tehilati, Dios de mi Alabanza y Adoración (Salmo 109:1). Mi amado Señor y Salvador se que Tu eres supremamente merecedor de nuestra alabanza y deseas ser el principal objeto de nuestra adoración, así como de lo que hablamos y pensamos. Es por eso que hoy vengo a Tu Presencia buscando poner en orden los motivos que tengo para alabarte y adorarte y poder decir como el salmista: ¡Alabado sea el Señor! Alaben a Dios en Su santuario; ¡alábenlo en Su poderoso cielo! Alábenlo por Sus obras poderosas; ¡alaben Su grandeza sin igual! Alábenlo con un fuerte toque del cuerno de carnero; ¡alábenlo con la lira y el arpa! Alábenlo con panderetas y danzas; ¡alábenlo con instrumentos de cuerda y con flautas! Alábenlo con el sonido de los címbalos; alábenlo con címbalos fuertes y resonantes. ¡Que todo lo que respira cante alabanzas al Señor! ¡Alabado sea el Señor! Amén.

 

Juan Manuel Lamus O.

       

 

miércoles, 15 de octubre de 2014

MOTIVO

 

MOTIVO

 

APOCALIPSIS 5:11-14 Entonces volví a mirar y oí las voces de miles de millones de ángeles alrededor del Trono y de los seres vivientes y de los ancianos. Ellos cantaban en un potente coro: "Digno es el Cordero que fue sacrificado, de recibir el poder y las riquezas y la sabiduría y la fuerza y el honor y la gloria y la bendición". Y entonces oí a toda criatura en el cielo, en la tierra, debajo de la tierra y en el mar que cantaban: "Bendición y honor y gloria y poder le pertenecen a Aquél que está sentado en el Trono y al Cordero por siempre y para siempre". Y los cuatro seres vivientes decían: "¡Amén!". Y los veinticuatro ancianos se postraron y adoraron al Cordero. (N.T.V.)

 

©      Del verdadero motivo para Alabar y Adorar al Cordero de Dios.

(Leer todo Apocalipsis 5)

 

La revelación que hace Juan del Trono Celestial es una imagen impactante de auténtica alabanza. El lugar estalla de adoración al Señor Jesús. Los presentes, los ancianos y los "millones de millones" de ángeles (Vs.11) son motivados a cantar su amor a Cristo, porque saben quién es Él. Es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo (Vs.6; Juan 1:29). Y es el León de Judá (Apocalipsis 5:5), el único digno de juzgar a la tierra y renovarla. Jesucristo es maravilloso, y estos hombres y los seres creados no pueden resistirse a decirlo.

 

©      ¿Qué le motiva a usted a adorar?

©      ¿No debe ser la alabanza a nuestro Salvador por ser Él quien es, la razón para levantar nuestras manos y voces?

Para hacerlo, debemos tomarnos el tiempo para conocerle. No basta con leer la Biblia solo los domingos y orar en forma esporádica. Tenemos que comprometernos a descubrirle por medio del estudio regular de la Biblia, la oración abnegada y el servicio a Su Reino. Una vez que un creyente ha vislumbrado otro aspecto del carácter de Cristo, más grande y más sorprendente de lo que se había percatado antes, anhelará saber más. Tendrá hambre y sed de Dios, porque sólo el Señor puede satisfacerlo (Mateo 5:6).

©      Es en la adoración que el corazón del cristiano se llena.

Lo asombroso es que cuando estamos satisfechos anhelamos más de Su Presencia en nuestra vida, y entonces ahondamos en Su Palabra para tener más de ella, y para comenzar de nuevo el ciclo de alabanza y adoración.

 

CONFESIÓN DE FE:

LA ALABANZA ES PARTE DE UN CICLO: SE APRENDE MÁS DEL CARÁCTER DE DIOS; SE LE AMA MÁS PROFUNDAMENTE; SE LE ADORA Y SE LE SIRVE MEJOR; Y SE LOGRA SATISFACCIÓN ESPIRITUAL.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Adonai HaAdonim, Rey de reyes y Señor de señores (Deuteronomio 10:17). Nuestro Señor es el Amo Supremo, el Rey, el Señor por sobre todos los poderes y autoridades que existen en el universo. Cordero de Dios, mi Señor y Rey Jesús, hoy vengo a Tu Presencia, a Tu Trono, trayendo la adoración y la alabanza por el motivo correcto, por lo que eres, porque Tú eres el único digno de ella y de honor, loor, honra y poder. Gracias mi amado Señor y Salvador Jesucristo por permitirme ser Tu adorador, ese que Tú buscas, un adorador en espíritu y en verdad. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

       

 

martes, 14 de octubre de 2014

AUTENTICÓ

 

AUTENTICÓ

 

1 PEDRO 1:3-5 Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo que, por Su inmenso amor y mediante la resurrección de Jesucristo triunfante de la muerte, nos ha hecho renacer a una esperanza viviente, a una herencia incorruptible, inmaculada e imperecedera. Una herencia reservada en los cielos para ustedes a quienes el poder de Dios asegura, mediante la fe, la salvación que ha de revelarse en el momento final. (B.L.P.H.)

 

©      El hombre digno de nuestra esperanza, Jesús, Quien autenticó Su ministerio y nuestra segura herencia con la resurrección.

 

El tema de la resurrección de Cristo no es cuestionable teológicamente. Hay muchos que piensan que es suficiente creer que vivió y murió. Pero la restauración a la vida del Salvador es fundamental para lo que Él dijo sobre su identidad, y para el cristianismo como fe. Retomando nuestra pregunta del devocional de ayer, tenemos que preguntarnos:

-       ¿Qué hombre es éste que resucitó de los muertos?

La respuesta es que Jesucristo es el Hijo de Dios, quien murió por nuestros pecados y resucitó, porque la muerte no tenía poder sobre Él.

 

1.   La resurrección autenticó todo el ministerio de Jesucristo.

Él dijo e hizo cosas, desde el principio, para revelarse como Señor. Cuando el Cordero de Dios, el sacrificio perfecto por el pecado, venció la muerte, confirmó su identidad.

©      ¿Quién sino el Creador podía volver por sí mismo a la vida?

2.   La resurrección hace que sea digno de nuestra esperanza.

Podríamos también responder la pregunta diciendo que la clase de hombre que regresa de entre los muertos es digno de nuestra esperanza. Puesto que Jesucristo confirmó el poder de Dios para dar vida eterna a Sus seguidores, Su existencia terrenal no marcha hacia un fin, sino que es el primer capítulo de una hermosa e infinita relación con Dios. Pablo dijo que en la muerte, los cristianos están ausentes de sus cuerpos y presentes al Señor (2 Corintios 5:8).

©      ¡Así que lo mejor está por venir!

 

Aparte de la resurrección del Señor Jesús, no hay esperanza. Quienes van tras su propia versión de inmortalidad no tienen ninguna seguridad de vida después de la muerte, porque no hay ninguna.

 

CONFESIÓN DE FE:

LOS CREYENTES ENFRENTAMOS LA MUERTE CON LA CONFIANZA DE QUE NADA PUEDE SEPARARNOS DEL AMOR DE DIOS. ELLA ES APENAS UN CORTO VIAJE AL HOGAR CELESTIAL, JESÚS ES EL HOMBRE DIGNO DE NUESTRA ESPERANZA.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Elohim Yishi, Dios de mi Salvación (Salmo 25:5). Dios mío, yo se que la salvación está en una persona, Yeshua, no en un sistema de creencias o de buenas obras; que la naturaleza y voluntad de Dios es salvar lo que se había perdido; que la salvación debe ser personal, y que el Todopoderoso debe ser el Dios de mi salvación. Es por eso que puedo citar al salmista cuando dice: "Guíame y enséñame Tu verdad, porque Tú eres mi Salvador y en Ti pongo siempre toda mi esperanza" (Salmo 25:5 PDT). Gracias mi amado Señor y Salvador Jesucristo por ser digno de mi esperanza, la cual un día se convertirá en experiencia al verte cara a cara. Amén.


Juan Manuel Lamus O.