lunes, 6 de abril de 2015

 

VIVO Y ACTIVO

 

HEBREOS 10:10-14  Pues la voluntad de Dios fue que el sacrificio del cuerpo de Jesucristo nos hiciera santos, una vez y para siempre. Bajo el antiguo pacto, el sacerdote oficia de pie delante del altar día tras día, ofreciendo los mismos sacrificios una y otra vez, los cuales nunca pueden quitar los pecados; pero nuestro Sumo Sacerdote se ofreció a Sí mismo a Dios como un solo sacrificio por los pecados, válido para siempre. Luego se sentó en el lugar de honor, a la derecha de Dios. Allí espera hasta que Sus enemigos sean humillados y puestos por debajo de Sus pies. Pues mediante esa única ofrenda, Él perfeccionó para siempre a los que está haciendo santos. (N.T.V.)

 

©      Jesús está vivo y activo.

©      ¿Se ha preguntado usted alguna vez qué estará haciendo Jesús, ahora que ha ascendido al cielo?

El pasaje bíblico que estudiamos hoy nos dice que después de ofrecerse a Sí mismo como sacrificio por nuestros pecados, se sentó a la diestra de Dios. El Vs. 13 puede llevarnos a creer que Él está simplemente sentado allí esperando el momento de venir de nuevo a gobernar y reinar en la tierra.

 

Pero si consideramos otros pasajes, nos damos cuenta pronto de que Él está muy activo a nuestro favor:

1.   En primer lugar, aunque el Hijo está con el Padre en el cielo, Él también vive en cada creyente en la persona del Espíritu Santo, a quien Él envió para estar en nosotros y con nosotros. (Juan 15:26; Romanos 8:9,10)

2.   Cristo está trabajando activamente dentro de usted para moldear su carácter y hacerle más obediente. (Efesios 4:12-15)

3.   Además, Jesús vive para interceder por quienes creen en Él (Hebreos 7:25). Él pide a favor nuestro y trae nuestras oraciones delante del Padre.

4.   Luego, podemos ver que Jesús es nuestro abogado cuando pecamos. Al ser mediador entre Dios y nosotros, Cristo declara que hemos sido justificados por Su sacrificio y nuestra fe en Él. (1 Juan 2:1,2)

5.   Es más, Cristo está preparando un lugar para nosotros en el cielo y también está haciendo los preparativos necesarios para Su regreso. (Juan 14:1-3)

 

Jesús está ocupado en el cielo realizando la voluntad del Padre, y nosotros, como sus seguidores, debemos estar haciendo lo mismo, Él nos salvó con el fin de que seamos un reflejo de Su vida y lo trasmitamos a los demás.

 

CONFESIÓN DE FE:

JESÚS NOS SALVÓ CON EL FIN DE QUE SEAMOS SU REFLEJO EN NUESTRO TRABAJO, ACTITUDES, PALABRAS Y CONDUCTA. SOMOS SU CUERPO, SUS OJOS, SUS OÍDOS, SU VOZ, SUS PIES Y SUS MANOS, DIRIGIENDO LOS DEMÁS A ÉL.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Elohim Chaiyim, Dios Viviente (Jeremías 10:10). Mi Dios y Señor, hoy puedo decir con toda seguridad y convicción que  Tú eres Dios verdadero, eres un Dios vivo, Rey eterno; pues Tú estás vivo y activo, y eres el dador de vida, has creado la vida y todo lo que vive, y has querido darnos vida eterna y abundante. Gracias mi amado Rey y Señor, hoy clamo a Ti, para que sea yo ese reflejo Tuyo, y este siempre vivo y activo para transmitir Tu estilo de vida abundante a mis semejantes. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

         

 

domingo, 5 de abril de 2015

NO BUSQUEMOS EN LA TUMBA

 

Ø  No busquemos en la tumba los vacíos del pasado, los miedos enterrados, los sentimientos que murieron, los fracasos que nos golpearon…

©      Todo eso está sepultado.

 

Ø  No busquemos en la tumba las sillas vacías de los que se fueron, las espinas que hirieron, las piedras que en el camino se atravesaron…

©      Eso ya pasó y está sepultado.

 

Ø  No busquemos en la tumba los errores del ayer que cometimos, los pedazos de nuestra humanidad de barro, las lágrimas derramadas…

©      Todo está ya sepultado.

 

Ø  No busquemos en la tumba las páginas que arrancamos, los nombres ya borrados, los resentimientos desechados, recuerdos que hacen daño…

©      Todo está ya sepultado.

 

Ø  No hay que buscar entre la tumba ni entre los muertos…

©      Porque Cristo está Vivo, Resucitó, Venció la muerte y el pecado, y con su resurrección nos ha liberado.

 

Ø  Tal vez nuestra realidad sea la misma, estamos en el mismo lugar, con las mismas personas, hay cosas que ya no volverán, ni se restaurarán…

©      Pero Cristo nos da la esperanza de empezar de nuevo y transformar lo que vivimos.

 

Ø  Tal vez no resurgirán esos sentimientos…

©      pero renacerán otros nuevos;

Ø  tal vez no se vivirán las mismas cosas…

©      Pero tendremos toda una vida para dar pasos más certeros.

 

©©©Cristo ha resucitado, y atrás quedó todo sepultado©©©

¡¡¡LA TUMBA ESTÁ VACÍA!!!

 

©      Resucitar con Cristo es empezar desde cero, con lo que somos y tenemos, con quienes quieran caminar a nuestro lado en esta nueva oportunidad que el triunfo de Jesús nos regala. 

©      Eso es Pascua, eso es Resurrección, ese es el milagro que Cristo hizo en nuestras vidas, es lo que proclamamos los cristianos, es el centro de nuestra fe.

 

EFESIOS 2:4-7

Pero Dios, que es rico en misericordia, por Su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con Él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de Su gracia en Su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. (V.R.V.)

 

¡¡¡Aleluya, No busquemos en la tumba, pues la tumba esta vacía!!!

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad

 

Juan Manuel Lamus O.

         

 

sábado, 4 de abril de 2015

 

SABADO SANTO

 

MATEO 16:21

A partir de entonces, Jesús empezó a decir claramente a Sus discípulos que era necesario que fuera a Jerusalén, y que sufriría muchas cosas terribles a manos de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los maestros de la ley religiosa.

Lo matarían, pero al tercer día resucitaría. (N.T.V.)

 

©      Diferente de lo que parecía

En la historia de la Pascua, el "Sábado de Gloria" normalmente se desperdicia.

Sin embargo, los días e incluso los pocos años que le precedieron estuvieron llenos de acontecimientos y de palabras sorprendentes.

 

Si se hubiera tratado de una sinfonía, ésta habría aumentado a un resonante pero horrible crescendo:

V  el arresto y el juicio, los azotes y la crucifixión;

V  la agonía en la cruz;

V  la muerte;

V  el día transformándose en la más absoluta oscuridad;

V  la tierra sacudiéndose como si fuera a partirse;

V  el desgarramiento del velo en dos...

Y luego, al igual que la famosa pausa en "El Mesías" de Handel, todo se detiene completamente.

V  Jesús es sepultado, y todo ha terminado.

 

Al no estar ya Jesús, los discípulos se quedaron únicamente con su recuerdo y Sus palabras, ninguno de los cuales parecían estar afectándoles, pues se escondieron temerosos ese sábado, teniendo poca fe en lo que Él había prometido. Los discípulos habían trazado su propia imagen de lo que se suponía que debía ser el Mesías.

 

©      ¿Cuántos de nosotros; los creyentes, vivimos con una mentalidad de sábado?

En algún punto entre la verdad de la vida terrenal de Jesús, y la resurrección gloriosa que validó todo lo que Él dijo e hizo.

 

Es fácil quedarse perplejos ante el temor de los discípulos y su falta de fe, pero…

V  ¿Somos nosotros, en realidad, muy diferentes a ellos?

V  ¿Tenemos nuestros propios planes para Dios?

V  ¿Creemos convenientemente que lo mejor para nosotros es que Dios y todos los demás hagan lo que esperamos?

V  ¿Se inclina usted a decir palabras que transmiten cada vez más falta de esperanza?

V  ¿Son palabras de desánimo, pesimismo, condenación, tal vez incluso de desesperación?

 

Delante de quienes vivimos con una mentalidad así hay dos opciones:

1.   O bien intentamos inútilmente hacer las cosas a nuestra manera.

2.   O bien volvemos a enfocarnos en la verdad de lo que Dios nos ha dicho:

©      La verdad acerca de Sí mismo, y la verdad sobre nosotros;

©      La verdad en cuanto a lo que Él nos ha pedido que hagamos en la desilusión del "sábado".

 

V  Los discípulos no habían recibido todavía el Espíritu Santo…

©      Pero nosotros lo tenemos ahora por completo.

V  Ellos no tenían la abundancia de la Palabra de Dios…

©      Pero nosotros la tenemos toda al alcance inmediato.

V  Ellos estaban viviendo del otro lado de la resurrección…

©      Y nosotros la vivimos en su realidad.

 

Porque la verdad es que la música se reanudará

¡¡¡El domingo viene!!!

 

¡¡¡QUÉ SÁBADO TAN MARAVILLOSO SE NOS HA DADO!!!

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad

 

Juan Manuel Lamus O.

         

 

viernes, 3 de abril de 2015

 

LA SANGRE

 

ROMANOS 3:23-26 Pues todos hemos pecado; nadie puede alcanzar la meta gloriosa establecida por Dios. Sin embargo, con una bondad que no merecemos, Dios nos declara justos por medio de Cristo Jesús, quien nos liberó del castigo de nuestros pecados. Pues Dios ofreció a Jesús como el sacrificio por el pecado. Las personas son declaradas justas a los ojos de Dios cuando creen que Jesús sacrificó su vida al derramar Su sangre. Ese sacrificio muestra que Dios actuó con justicia cuando se contuvo y no castigó a los que pecaron en el pasado, porque miraba hacia el futuro y de ese modo los incluiría en lo que llevaría a cabo en el tiempo presente. Dios hizo todo eso para demostrar Su justicia, porque Él mismo es justo e imparcial, y declara a los pecadores justos a Sus ojos cuando ellos creen en Jesús. (N.T.V.)

 

©      De la necesidad de la sangre de Cristo.

Romanos 3 comunica la esencia misma de las Sagradas Escrituras. Sin la Cruz de Cristo y Su muerte expiatoria, nadie puede ser declarado justo.

En otras palabras, solo hay una manera de llegar a ser un hijo de Dios:

©      Por medio de la Sangre del Salvador (Juan 14:6).

 

Las buenas obras y la vida correcta no ganarán el favor del Señor, porque toda persona peca inevitablemente y un pecador no puede entrar a la presencia del Dios santo. El derramamiento de la Sangre de Cristo en favor del mundo, hizo posible que cualquier persona sea limpiada del pecado y tenga una relación con el Creador. El único requisito es confiar en el Señor Jesús como su Salvador.

Para que Dios sea justo, Él debe mantenerse fiel a sus propios principios. Su Santidad dictaba que "el alma que pecare, esa morirá" (Ezequiel 18:4). El castigo por el pecado, es decir, la muerte, tenía que ser pagado de una manera aceptable a Dios. Él dijo por medio de Moisés que era necesario un sacrificio:

-       "Porque la vida de la carne en la sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas; y la misma sangre hará expiación de la persona" (Levítico 17:11).

Había que dar una vida, para que la vida de otra persona pudiera salvarse.

En consecuencia, el Padre celestial proveyó un sacrificio perfecto y sin pecado en favor de toda la humanidad. La única manera que había para que la justicia de Dios fuera satisfecha era que Jesucristo tomara nuestra culpa y nuestro pecado sobre sí mismo, y muriera en lugar nuestro.

Cuando decimos que hay un solo camino al Padre, queremos decir que una persona debe creer que Jesucristo murió a su favor como un sacrificio perfecto. Confiar en cualquier otra cosa, es ignorar la Santidad de Dios y lo que dice su Palabra.

 

CONFESIÓN DE FE:

DIOS NO HA DADO NINGÚN OTRO NOMBRE BAJO EL CIELO MEDIANTE EL CUAL PODAMOS SER SALVOS (HECHOS 4:12), EL ÚNICO CAMINO AL PADRE Y EN QUIEN PODEMOS SER SALVOS ES EN JESUCRISTO.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Elohim Yishi, Dios de mi Salvación (Isaías 12:2). Gracias Padre Celestial por proveernos un plan de Salvación en la Vida y la Sangre de Tu amado hijo Jesucristo. Estoy totalmente convencido que la salvación está únicamente en una persona, Yeshua, no en un sistema de creencias o de buenas obras; también se que Tu naturaleza y voluntad, Dios mío, es salvar lo que se había perdido. La salvación debe ser personal, así que declaro que "El Todopoderoso", mi Señor Jesucristo, debe ser el único Dios de mi salvación, por medio de Su sangre derramada en la Cruz del Calvario. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

         

 

jueves, 2 de abril de 2015

EL ACTO DE AMOR MÁS GRANDE

 

ROMANOS 5:6-11

Cuando éramos totalmente incapaces de salvarnos, Cristo vino en el momento preciso y murió por nosotros, pecadores.  Ahora bien, casi nadie se ofrecería a morir por una persona honrada, aunque tal vez alguien podría estar dispuesto a dar su vida por una persona extraordinariamente buena; pero Dios mostró el gran amor que nos tiene al enviar a Cristo a morir por nosotros cuando todavía éramos pecadores. Entonces, como se nos declaró justos a los ojos de Dios por la Sangre de Cristo, con toda seguridad Él nos salvará de la condenación de Dios. Pues, como nuestra amistad con Dios quedó restablecida por la muerte de Su Hijo cuando todavía éramos sus enemigos, con toda seguridad seremos salvos por la vida de Su Hijo. Así que ahora podemos alegrarnos por nuestra nueva y maravillosa relación con Dios gracias a que nuestro Señor Jesucristo nos hizo amigos de Dios. (N.T.V.)

 

©      ¿Qué piensa usted cuando ve una imagen de Cristo en la cruz?

La mayoría nos sentimos abrumados por el sufrimiento físico y emocional que soportó: los azotes, los golpes, las espinas, los clavos, las burlas, y la vergüenza. Nos horroriza la crueldad de los romanos y la dureza de corazón de los dirigentes judíos.

 

Sin embargo, durante la crucifixión estaba sucediendo más de lo que los ojos podían ver. Dios estaba llevando a cabo su plan para salvar a la humanidad, dando todo lo que necesitamos para la salvación:

1.   Redención.

Jesús pagó el precio total de la deuda que debíamos por nuestra transgresión: la muerte. El pago que hizo nos hace libres de la esclavitud del pecado.

2.   Perdón.

Dios podía ahora eximirnos del castigo que merecíamos.

3.   Propiciación.

El pago que hizo Cristo satisfizo al Padre porque cumplió con su demanda de justicia, y eso le permitió a Él perdonarnos.

4.   Justificación.

Gracias al sacrificio de Jesús, ahora el Señor declara inocentes a los creyentes. Aunque seguiremos pecando en esta vida terrenal, nuestra posición delante de Dios es de justicia. Es una declaración legal que jamás puede ser revocada.

5.   Reconciliación.

La barrera de pecado que nos separaba del Padre fue quitada por la muerte de Cristo en beneficio nuestro. Ahora somos hijos de Dios; tenemos libre acceso a Él y comunión con Él.

 

La crucifixión era la única manera de salvar a la humanidad perdida. De haber habido otra manera, la cruz habría sido una horrible exhibición de crueldad.

Pero, ya que había tanto en juego, eso puede llamarse en verdad…

 

©©©El acto de amor más grande, tanto del Padre como del Hijo©©©

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad

 

Juan Manuel Lamus O.

           

 

miércoles, 1 de abril de 2015

TRAICIÓN

 

LUCAS 22:1-6 Se acercaba el Festival de los Panes sin Levadura, también llamado Pascua. Los principales sacerdotes y los maestros de la ley religiosa tramaban de qué manera matar a Jesús, pero tenían miedo de la reacción de la gente. Entonces satanás entró en Judas Iscariote, uno de los doce discípulos, quien fue a ver a los principales sacerdotes y a los capitanes de la guardia del templo para hablar con ellos sobre la mejor manera de traicionar a Jesús. Ellos quedaron complacidos y prometieron darle dinero.  Judas aceptó y comenzó a buscar una oportunidad para traicionar a Jesús de modo que ellos pudieran arrestarlo cuando las multitudes no estuvieran rodeándolo. (N.T.V.)

 

©      Preparado para la traición.

Todos hemos experimentado o sido testigos, en algún momento, de una traición. Y ningún ejemplo en la Biblia lo ilustra más claramente que la historia de Judas, del dolor, la culpa y la vergüenza causados por el pecado.

 

V  Judas tuvo el privilegio de ser escogido como uno de los Doce.

Juan 12:6 dice que tenía bajo su responsabilidad el cuidado del dinero de los discípulos. Pero ese mismo versículo revela una verdad importante acerca de Judas: era un ladrón. Juan apunta que la codicia era la debilidad de Judas. Después de que María ungió los pies del Señor, Judas se quejó, diciendo:

-       "¿Por qué no fue este perfume vendido por trescientos denarios, y dado a los pobres?" (Juan 12:5).

V  Pero el versículo que sigue aclara que solo quería el dinero para él.

Uno puede asumir con seguridad que si Judas había llegado al punto de robar dinero de la provisión de Jesús, es porque su codicia no había sido detectada. Ese pecado oculto era todo lo que satanás necesitaba para introducirse en su vida. Y una vez que el enemigo entró, el discípulo "buscaba una oportunidad" para traicionar a Jesús (Lucas 22:6).

V  Primera de Pedro 5:8 dice que el diablo es como un "león rugiente, buscando a quien devorar".

Y en Judas, satanás encontró una víctima dispuesta. Y para ser sinceros, todos tenemos la tendencia natural hacia el pecado.

 

La comunión diaria con Dios evita que los pecados ocultos se conviertan en problemas mayores. Si no es resistido, el "león rugiente" vendrá también por nosotros, cualquiera que sea nuestra debilidad. Pídale al Señor que le revele cualquier pecado que necesite reconocer, y enfréntelo hoy; no permita que el pecado lo lleve por el camino de Judas.

 

CONFESIÓN DE FE:

NO PERMITIRÉ QUE PECADOS OCULTOS, SIN CONFESAR AL SEÑOR, SEAN PROPICIOS PARA QUE SATANÁS QUIERA PONER EN MÍ UN ESPÍRITU DE TRAICIÓN O ADULTERIO ESPIRITUAL, ESTARÉ SIEMPRE FIRME EN LAS CONVICCIONES QUE LA PALABRA HA TRAÍDO A MI VIDA.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Mashiaj, El Mesías, el Ungido (Juan 4:25,26). Mí amado Señor y Salvador Jesús, creo que Tú eres El "Ungido", el Cristo tan largamente esperado, quien libertaría a Israel, y no solo a ellos, sino que viniste a libertar a la humanidad del pecado y la muerte. Por eso quiero darte gracias hoy y poner a Tus pies todo lo que me sea oculto y pueda convertirse en un pecado no confesado que el enemigo utilice en mi contra y hacerme caer en la tentación de una traición a Ti, a los principios y valores que Tú me has enseñado para mantenerme libre y cubierto siempre por Tu Gracia infinita. Gracias mi amado Dios y Rey por Tu sacrificio, que me liberó del pecado y por ende de la muerte eterna. Amén.

 
Juan Manuel Lamus O.

           

 

martes, 31 de marzo de 2015

ESPERANZA GLORIOSA

 

1 CORINTIOS 15:51-57 Pero permítanme revelarles un secreto maravilloso. ¡No todos moriremos, pero todos seremos transformados! Sucederá en un instante, en un abrir y cerrar de ojos, cuando se toque la trompeta final. Pues, cuando suene la trompeta, los que hayan muerto resucitarán para vivir por siempre. Y nosotros, los que estemos vivos, también seremos transformados. Pues nuestros cuerpos mortales tienen que ser transformados en cuerpos que nunca morirán; nuestros cuerpos mortales deben ser transformados en cuerpos inmortales.  Entonces, cuando nuestros cuerpos mortales hayan sido transformados en cuerpos que nunca morirán, se cumplirá la siguiente Escritura: "La muerte es devorada en victoria. Oh muerte, ¿dónde está tu victoria? Oh muerte, ¿dónde está tu aguijón?". Pues el pecado es el aguijón que termina en muerte, y la ley le da al pecado su poder. ¡Pero gracias a Dios! Él nos da la victoria sobre el pecado y la muerte por medio de nuestro Señor Jesucristo. N.T.V.)

 

©      La resurrección de Cristo y nuestra esperanza gloriosa. (Leer 1 Corintios 15:20-58)

Cuando escuchamos la palabra resurrección, la mayoría de nosotros piensa en Cristo resucitando de los muertos, pero Su victoria sobre la tumba demuestra lo que sucederá con nosotros, también. Un día, cada persona que haya muerto experimentará una resurrección corporal como la de Cristo, y quienes estén vivos cuando Él regrese, serán transformados de mortales a inmortales en un abrir y cerrar de ojos.

 

Una de las primeras preguntas que nos viene a la mente es:

©      ¿Qué aspecto tendré?

No puedo responder a eso específicamente, pero lo único que sé es que luciremos lo mejor que el Creador pueda hacernos. Estos humildes cuerpos terrenales serán transformados en cuerpos gloriosos como el de Él. Los escritos del apóstol Pablo ofrecen algunas pistas acerca de sus características: serán imperecederos, gloriosos, poderosos y espirituales. Como tales, serán ideales para vivir en el cielo. Nunca experimentaremos de nuevo el pecado, la enfermedad, el dolor, el sufrimiento, la debilidad, el agotamiento y la muerte.

A veces, las personas me preguntan si seremos reconocibles, es decir, si reconoceremos a nuestros seres queridos, y si ellos nos reconocerán a nosotros. Considere lo siguiente:

©      ¿Cómo podrían unos cuerpos tan poderosos y gloriosos estar limitados, si estarán tan avanzados en todo lo demás?

Estoy plenamente convencido de que todos nuestros sentidos y capacidades mentales serán mejorados, no disminuidos; y todo esto lo hace Dios; en agradecimiento, amémosle y sirvámosle con fidelidad mientras sigamos estando en esta tierra.

 

CONFESIÓN DE FE:

NOS ESPERA UN FUTURO GLORIOSO, PERO EL GOZO DE UN NUEVO CUERPO, Y EL REENCUENTRO CON NUESTROS SERES QUERIDOS, SERÁ SOBREPASADO POR LA EMOCIÓN DE VER A DIOS. ÉL ES QUIEN HIZO TODO ESTO POSIBLE.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El HaGadol, El Gran Dios Poderoso y Temible (Deuteronomio 10:17). Dios Todopoderoso, El Shaddai, eres grande en muchas maneras: Tu naturaleza, Tus atributos, Tus obras y Tu misma grandeza. Por eso hoy te doy gracias pues solo Tú puedes resucitarnos en un cuerpo glorioso que se gozara en Tu Presencia por la eternidad, y ese será el principal gozo de tan magno acontecimiento, el poder contemplarte cara a cara, gracias por tan gloriosa esperanza mi Señor y Redentor Jesucristo. Amén.

 
Juan Manuel Lamus O.