jueves, 7 de abril de 2016

SOMETERNOS

 

1 SAMUEL 15:22,23A Samuel respondió: ¿Qué es lo que más le agrada al Señor: tus ofrendas quemadas y sacrificios, o que obedezcas a su voz? ¡Escucha! La obediencia es mejor que el sacrificio, y la sumisión es mejor que ofrecer la grasa de carneros. La rebelión es tan pecaminosa como la hechicería, y la terquedad, tan mala como rendir culto a ídolos. (N.T.V.)

 

©  Algunas razones para someternos totalmente.

Dios nos dice que rindamos nuestras vidas a Él, y esta no es una tarea fácil. Todos nuestros planes, todos los deseos que sentimos, cada derecho que una vez pareció ser nuestro, todo es puesto a un lado para dar paso a la voluntad de nuestro Rey. Pero quizás usted se ha preguntado…

©  ¿Por qué nos pide Dios esto?

 

El Señor tiene todo el derecho del mundo para exigir que le demos nuestro todo:

1. Primero, la Sagrada Escritura nos enseña que Él es soberano, el Rey y Soberano del universo entero (1 Timoteo 6:15). Por eso, estamos bajo su autoridad ya sea que decidamos someternos a Él o no.

2. Luego, por medio de su muerte y resurrección, el Señor Jesús nos salvó del pecado y sus consecuencias. Por tanto, nuestra deuda con Él es impagable.

3. Por último, Él nos sostiene; debemos considerar cada respiración y cada latido del corazón un regalo de Dios.

 

Sin duda, Dios tiene el derecho a pedirnos que sometamos nuestra vida a Él. Al mismo tiempo, la entrega nos conviene. El Padre celestial promete que obedecerle lleva a la esperanza y a un futuro seguro. El salmo 31:19 dice: Qué grande es la bondad que has reservado para los que te temen. La derramas en abundancia sobre los que acuden a Ti en busca de protección, y los bendices ante la mirada del mundo. 

Así que, aunque Él es el Todopoderoso, con toda la autoridad para exigir que sometamos nuestra vida, promete cuidar de nosotros y hacer lo que más nos favorecerá.

©  ¿Está usted dispuesto a someterse a Jesús?

©  ¿Quisiera confiar en Dios lo suficiente como para entregarle las riendas a Él?

 

CONFESIÓN DE FE:

EL CAMINO DE DIOS ES EL MEJOR, Y ÉSTE OFRECE ESPERANZA, GOZO Y PAZ. NO ME GUSTARÁ SIEMPRE TODO LO QUE ÉL DECIDA HACER, PERO PROMETE DISPONER TODAS LAS COSAS PARA MI BIEN, ASÍ QUE DECIDO SOMETER MI VIDA A ÉL.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Adonai, Rey de reyes y Señor de señores, Soberano y Todopoderoso Dios (Apocalipsis 1:5). Gobernador de la creación eres Tú mi Señor (Apocalipsis 3:14), existes antes de la creación del mundo y eres Soberano de ella, por eso vengo a Ti con toda la reverencia que te mereces, rendido ante tu poder y tu majestad, para decirte que eres mi Dios y que mi confianza y mi obediencia a Ti no son solo el fruto del entender que mi sometimiento debe ser total por todo lo que te debo, por todo lo que has hecho y harás por mí, sino también porque el amor que por Ti tengo no es nada comparable al amor incondicional y permanente que Tú tienes por mí. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por la esperanza, el gozo y la paz que solo Tú puedes ofrecerme en la sujeción. Amén.

Juan Manuel Lamus O.

                

miércoles, 6 de abril de 2016

MAYORDOMÍA

 

1 CORINTIOS 4:1,2 Así, pues, téngannos los hombres por servidores de Cristo, y administradores de los misterios de Dios. Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel. (V.R.V.)

 

©  Todo lo que somos, todo lo que tenemos, todo para Dios.

Un aspecto muy importante que debemos tener en cuenta, para poder ser buenos mayordomos es la "Sabiduría financiera, saber gastar". Dios le confía a cada creyente una parte de sus recursos y, como cualquier supervisor sabio, el Señor da directrices a sus administradores para que hagan el mejor uso del dinero que le pertenece a Él:

1. Hacer del diezmo una prioridad: La decisión más sabia de un creyente en cuanto a la administración del dinero, es apartar regularmente para devolverle la decima parte de sus ingresos. Cuando promueve la obra de Dios y es fiel, Dios protege el otro 90 por ciento (Deuteronomio 26:2; Malaquías 3:10,11).

2. Cubrir nuestras necesidades: Dios prometió suplir nuestras necesidades (Filipenses 4:19). La manera que tenemos de proveernos de cosas esenciales como alimento, ropa, vivienda, transporte y educación, es comprándolas con lo que el Señor provee.

3. Invertir en los planes de Dios para nuestra vida: Después, debemos utilizar el dinero para cumplir con los propósitos que tiene Dios para nosotros o para nuestra familia. En vez de "mantenerse a la deriva" por la vida, el creyente debe buscar la voluntad de Dios, Él podrá dirigirle a invertir en educación, iniciar un negocio o adquirir un producto específico.

4. Responder al llamado de Dios al bendecir a otros: Dar a los necesitados es una inversión en el Reino de Dios. Si bien no debemos fomentar la vagancia, un acto de misericordia con el pobre es como un préstamo al Señor.

(Proverbios 19:17).

 

Los buenos administradores le preguntan a Dios:

©  ¿Cuál es tu voluntad en cuanto al dinero que me has dado?

Usted quedará maravillado del gozo que da vivir conforme a los preceptos bíblicos. Incluso un poco de dinero le parecerá más que suficiente cuando lo usa de la manera que el Señor quiere.

 

CONFESIÓN DE FE:

SÉ QUE SOLO SOY UN ADMINISTRADOR DE TODO LO QUE DIOS EN SU BUENA, PERFECTA Y AGRADABLE VOLUNTAD ME DA, ASÍ QUE PROCURARÉ SEGUIR SU DIRECCIÓN EN LA FORMA DE INVERTIR Y GASTAR ESOS RECURSOS QUE ME PROVEE.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Shaddai, Dios Todo Suficiente (Génesis 17:1). "Shad" significa "pecho"en hebreo. Como una madre que amamanta, Tú nutres y satisfaces completamente a tu pueblo y tomas cuidado de todas sus necesidades. Padre nuestro, Dios grande y poderoso eres Tú, el dueño del oro y de la palta y de todas las riquezas que podamos imaginar y llegar a conseguir. Gracias quiero darte hoy por los recursos que me has confiado y te pido tu permanente dirección para que sean invertidos y gastados de manera sabia y productiva, de acuerdo a tu voluntad. Gracias por mostrarme siempre el mejor y el más seguro camino a seguir, gracias mi Señor y Salvador Jesucristo. Amén.

Juan Manuel Lamus O.

                  

martes, 5 de abril de 2016

ALTO REFUGIO

 

SALMOS 18:1-3 Señor, te amo. ¡Tú eres mi fortaleza! El Señor es mi roca, mi fortaleza y mi libertador. Dios es mi refugio, Él me protege; mi escudo, me salva con su poder. Él es mi escondite más alto. Alabado sea el Señor; cuando le pedí ayuda, me salvó. (P.D.T.)

 

©  Para encontrar un verdadero refugio corramos a la Presencia de Dios.

Alguien cuenta la historia de algo que sucedió mientras su papá estaba cazando venados en un bosque. Con el rifle acunado en el hueco de sus brazos, su padre iba por un antiguo camino de leñadores casi borrado por la exuberante espesura. Caía la tarde y estaba pensando en regresar al campamento cuando oyó un ruido en los arbustos cerca de él. Antes de que tuviera oportunidad de levantar el rifle, un bultito castaño y blanco corrió hacia él a toda velocidad. Cuenta el amigo:

-  "Todo sucedió tan rápido, que papá apenas tuvo tiempo de pensar. Miro hacia abajo y allí estaba un conejito castaño, en extremo agotado, acurrucado contra sus piernas entre sus botas. La cosita temblaba como una hoja, pero allí estaba sin moverse.  Esto era sumamente raro. Los conejos silvestres tienen miedo de la gente, y ni siquiera es fácil llegar a ver alguno, mucho menos uno que venga y se siente en nuestros pies. Mientras papá trataba de encontrarle explicación a aquello, otro actor entro en la escena, más abajo en el camino una comadreja saltó al camino; cuando vio a mi padre, y a la que consideraba su presa sentada a sus pies, el predador quedo congelado, el hocico jadeante y los ojos con un brillo rojo. Entonces comprendió papá que había irrumpido en medio de un pequeño drama de vida y muerte en el bosque. El conejito, exhausto por la persecución, estaba a solo minutos de la muerte. Papá era su última esperanza de refugio. Olvidando su natural recelo y miedo, el animalito instintivamente se había pegado a él buscando protección de los afilados dientes de su implacable enemigo".

El hombre no lo decepcionó: alzó su rifle, apuntó y disparó al suelo justo debajo de la comadreja. El animal pareció saltar casi recto al aire y entró disparado hacia el bosque de nuevo, a la máxima velocidad que sus patas se lo permitían. Durante un rato el conejito no se movió. Siguió echadito allí, acurrucado entre los pies del hombre, mientras él le hablaba suavemente.

-  Ya se fue, conejito, no creo que te molestará por un tiempo. Parece que esta noche te has librado de la trampa.

Pronto el conejito se fue saltando, alejándose de su protector para entrar en el bosque.

 

¿A dónde corres, tú, en momentos de necesidad? ¿A dónde corres cuando te persiguen predadores como los problemas, las preocupaciones y los temores? ¿Dónde te escondes cuando tu pasado te persigue como un lobo implacable, tratando de destruirte? ¿Dónde buscas protección cuando las comadrejas de la tentación, la corrupción y la maldad amenazan con vencerte? ¿A dónde te vuelves cuando tu energía se agota, cuando la debilidad te embarga y sientes que no puedes huir por más tiempo?

©  ¿Te vuelves a tu protector, aquel que está firme con los brazos abiertos, esperando porque vuelvas y te refugies en la seguridad de todo lo que Él es?

 

CONFESIÓN DE FE:

EN DIOS ESTA MI SALVACIÓN Y MI GLORIA; EN DIOS ESTA MI ROCA FUERTE Y MI ESCONDITE, A ÉL CORRO SEGURO PUES ES MI AMPARO Y MI FORTALEZA, EN SUS BRAZOS ESTA MI ALTO REFUGIO.

 

ORACIÓN:

Padre Santo, El Sali, Dios de mi Roca (Salmo 62:7). Dios Grande y Poderoso eres Tu, eres mi defensor, mi refugio, mi protección de todo ataque. ¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás Tú; y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí Tú estás. Si tomare las alas del alba y habitare en el extremo del mar, Aún allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra. Gracias Dios mío, porque Tu eres ese Alto Refugio, escondite seguro en tiempo de angustia, bajo tus alas estoy cubierto y tu Palabra es mi escudo. He orado en el Nombre de Jesús. Amén.

Juan Manuel Lamus O.

                

lunes, 4 de abril de 2016

ELEGIR OBEDECER

 

1 SAMUEL 15:10,11…19-23 Luego el Señor le dijo a Samuel: "Lamento haber hecho a Saúl rey, porque no me ha sido leal y se ha negado a obedecer mi mandato"… ¿Por qué no obedeciste al Señor? ¿Por qué te apuraste a tomar del botín y a hacer lo que es malo a los ojos del Señor? ¡Pero yo sí obedecí al Señor! insistió Saúl. ¡Cumplí la misión que Él me encargó! Traje al rey Agag, pero destruí a todos los demás. Entonces mis tropas llevaron lo mejor de las ovejas, de las cabras, del ganado y del botín para sacrificarlos al Señor tu Dios en Gilgal. Pero Samuel respondió: ¿Qué es lo que más le agrada al Señor: tus ofrendas quemadas y sacrificios, o que obedezcas a su voz? ¡Escucha! La obediencia es mejor que el sacrificio, y la sumisión es mejor que ofrecer la grasa de carneros. La rebelión es tan pecaminosa como la hechicería, y la terquedad, tan mala como rendir culto a ídolos. Así que, por cuanto has rechazado el mandato del Señor, Él te ha rechazado como rey. (N.T.V.)

 

©  De la autoridad ordenada de Dios. (Leer 1 Samuel 15:1-23)

El plan de Dios para cada uno de nosotros es que tengamos lo que es mejor para nosotros. Su designio nos lleva a plenitud de vida, pero no nos creó para que fuéramos unos robots sin vida y sin entendimiento. El Señor nos permite elegir si vamos a obedecerle o no. Nuestra naturaleza humana tiende a elegir un rumbo egocéntrico que se aparta de la autoridad de Dios, pero al hacerlo nos perdemos de lo mejor que Él tiene para nosotros.

 

Pensemos en la vida del rey Saúl. Dios escogió a este hombre para que fuera rey, y le dio órdenes (Vs.3). Aunque Saúl conocía las instrucciones del Señor, decidió hacer las cosas a su manera. A veces, su pecado era indudablemente deliberado, tal como su intento de asesinar a David por celos. Otras veces, sin embargo, su rebelión parecía menos clara. Por ejemplo, a pesar de la orden que Dios le dio de destruir por completo a los amalecitas y a sus animales, Saúl dejó con vida lo mejor del rebaño, con la justificación de que eran para "ofrecer sacrificios a Jehová" (Vs.21). Su desobediencia le costó el trono y, al final, lo llevó a la destrucción. Este hombre eligió el camino que satisfacía sus deseos carnales del momento, pero como sabemos por su historia, el resultado final no fue nada agradable.

 

Nosotros podemos aprender de los errores de Saúl. La obediencia a medias es desobediencia, es pecado. Cada día enfrentamos los mismos tipos de decisiones, aunque los detalles sean diferentes, tanto las tentaciones grandes como las pequeñas nos atraen.

 

CONFESIÓN DE FE:

PUEDO VIVIR DE ACUERDO CON LA VOLUNTAD DE DIOS, OBEDECIENDO SU DIRECCIÓN O NEGARME A HACERLO, PERO YO ELIJO HOY VIVIR COMO ÉL MANDA, OBEDECIÉNDOLE SIN CONDICIÓN.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Elohim Kol Basar, Dios de toda carne (Jeremías 32:27). Mi Rey y mi Señor, El Todopoderoso, se que Tú has creado a todos los seres sobre la tierra y demandas que se conformen a tus planes para ellos, y yo hoy elijo obedecerte incondicionalmente, pues soy consciente que tus planes para mi vida son perfectos, y que obedecer solo en parte es desobediencia. Así que quiero darte gracias porque tu voluntad para mi vida es buena, agradable y perfecta, y los resultados de obedecerte igualmente lo son. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.

Juan Manuel Lamus O.

                 

domingo, 3 de abril de 2016

LA PERSISTENCIA EN LAS RELACIONES

 

2 TMOTEO 3:14

Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido. (V.R.V.)

 

©  Persistir es mantenerse firme y constante por largo tiempo.

 

Ø  La persistencia es una actitud indispensable en la relación matrimonial y en cualquier tipo de relación.

Ø  Todos los matrimonios, aun los más saludables, han pensado al menos una vez en tirar la toalla.

Ø  Hoy en día muchos matrimonios abortan el proyecto de vida familiar antes de tiempo, ignorando que la persistencia conduce a la victoria.

 

SANTIAGO 1:12

Dios bendice a los que soportan con paciencia las pruebas y las tentaciones, porque después de superarlas, recibirán la corona de vida que Dios ha prometido a quienes lo aman. (N.T.V.)

 

Ø  Constantemente recibimos la tentación de ofender, de reclamar, de controlar, de celar, de molestar, de mentir a nuestro cónyuge, pareja o amigos.

 

©  Pero tenemos que aprender y desarrollar la habilidad de soportar esas tentaciones sabiendo como dice su palabra, que esa habilidad de resistir o rechazar la tentación, nos permitirá recibir la corona de la vida, la victoria sobre nuestra vida, nuestras relaciones y/o nuestro matrimonio.

 

FILIPENSES 4:6-7

No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho. Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús. (N.T.V.)

 

Ø  La angustia es un sentimiento que paraliza la persistencia e invita a abortar cualquier proceso de vida en los seres humanos.

Ø  Por esta razón nuestro amado Padre Celestial nos invita a no angustiarnos, poniendo todas nuestras cargas y nuestras peticiones delante de Él, orando y dando gracias.

 

©  La respuesta de Dios es llenarnos de su paz que sobrepasa todo entendimiento humano y guarda nuestro centro emocional y nuestros pensamientos en aquel que nos dio la lección más poderosa de persistencia en amor sobre los hijos de Dios, Jesucristo.

 

©  Si tu matrimonio o tu relación anda mal, o regular, asume una actitud de apoyo, de respeto, de amor, de paciencia, de tolerancia y permanece en el llamado y la misión que Dios te ha encomendado de proteger tu relación y tu familia hasta que Cristo venga o la muerte los separe.

 

PROVERBIOS 15:7

Los labios del sabio dan buenos consejos; el corazón del necio no tiene nada para ofrecer. (N.T.V.)

 

©  Debemos persistir en mantener la paz, en nuestras relaciones, cuidando nuestra lengua y nuestras actitudes.

 

Ø  Perseverar en poner los principios bíblicos de vida, no es fácil, pero es el requisito indispensable para mantener la armonía y la paz en el matrimonio y en cualquier tipo de relación.

 

SANTIAGO 3:16-18

Por eso, donde hay celos y rivalidad, también hay desorden y toda clase de mal. Pero la sabiduría que viene del cielo es, ante todo, pura. También es pacífica, considerada y flexible. Además siempre es compasiva y produce una cosecha de bondad. Así mismo es justa y sincera. Aquellos que promueven la paz por medios pacíficos están sembrando una cosecha de justicia. (N.T.V.)

 

©  Y entonces obtendremos el fruto de justicia que es la paz, el amor, el gozo, la alegría, la fe, la bondad y la bendición de Dios.

 

GÁLATAS 5:22,23

En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas. (N.V.I.)

 

©  Permanece haciendo lo que Dios te pide en su Palabra y la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento estará contigo para siempre.

 

©  Si tu matrimonio, tus relaciones familiares o con tus amistades han estado experimentando problemas, no te canses de hacer el bien y de hacer lo que Dios te pide que hagas.

 

©  Persiste, y a su tiempo alcanzarás la victoria y un matrimonio, una amistad o relaciones de cualquier tipo, saludables.

 

¡¡¡Tu matrimonio y tu familia es el tesoro más valioso que Dios te ha dado!!!

¡¡¡CUÍDALO!!!

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad

      Juan Manuel Lamus O.

                  

sábado, 2 de abril de 2016

ENSEÑAR A LOS HIJOS A RESPETAR

 

EFESIOS 6:1-4

Hijos, obedezcan a sus padres porque ustedes pertenecen al Señor, pues esto es lo correcto. "Honra a tu padre y a tu madre". Ese es el primer mandamiento que contiene una promesa: si honras a tu padre y a tu madre, "te irá bien y tendrás una larga vida en la tierra". Padres, no hagan enojar a sus hijos con la forma en que los tratan.

Más bien, críenlos con la disciplina e instrucción que proviene del Señor. (N.T.V.)

 

©  Si los hijos no aprenden a honrar a los padres, y estar sujetos a ellos, el irrespeto aumentará durante su vida de adultos.

Ø  Si ellos tienen hijos, el problema se manifestará con más rapidez en la generación siguiente.

Ø  Pronto, toda una sociedad estará plagada de falta de respeto en hogares, escuelas y lugares de trabajo.

 

©  Parece que estuviéramos hablando de nuestra generación, ¿verdad?

Ø  En nuestra cultura no hay respeto, porque los padres han renunciado a su responsabilidad.

Ø  En vez de mantenerse en el lugar de honor que Dios les ha dado, se han retirado y tolerado la conducta insolente de sus hijos.

 

He aquí varias razones:

1. La ignorancia acerca de la disciplina: 

Algunos padres no reconocen que la falta de respeto es un asunto serio que requiere acción inmediata. Si usted deja que esas actitudes y conductas sigan, no está criando a sus hijos según los preceptos bíblicos.

 

2. La idea equivocada acerca del amor: 

Algunos padres tratan de ser amigos de sus hijos en vez de padres. Pero si los hijos los ven como sus iguales, estarán menos propensos a respetarlos o amarlos.

 

3. El ajetreo: 

Enseñar a los niños a respetar exige tiempo y constancia. Pero muchos padres hoy están demasiado ocupados para ocuparse con seriedad de esta tarea. No tienen fuerzas para hacer frente a las actitudes y comportamientos irrespetuosos de sus hijos.

 

©  Cuando usted es firme de una manera amorosa con sus hijos, está demostrando la posición que Dios le ha dado como un padre que debe ser honrado.

©  Nuestros hijos no vienen a nosotros sabiendo que el Señor les manda que nos respeten. Nuestra tarea es enseñarles eso.

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad

      Juan Manuel Lamus O.

                  

viernes, 1 de abril de 2016

LA SUJECIÓN

 

1 CORINTIOS 15:27,28 Porque todas las cosas las sujetó debajo de sus pies. Y cuando dice que todas las cosas han sido sujetadas a Él, claramente se exceptúa aquel que sujetó a Él todas las cosas. Pero luego que todas las cosas le estén sujetas, entonces también el Hijo mismo se sujetará al que le sujetó a Él todas las cosas, para que Dios sea todo en todos. (V.R.V.)

 

©  ¿Quieres que te conozcan por mandar o servir?

Una de las características, de la vieja naturaleza, que más nos cuesta vencer con el tiempo y aún todavía nos resulta difícil es cuando hablamos de "sujeción".

 

La palabra griega traducida como someterse, "Hupotasso", significa que la sujeción no es una decisión de una sola vez, es una actitud continua en nuestras mentes, que llega a convertirse en un patrón de conducta, un principio de vida. La sumisión mencionada en la Palabra de Dios no se refiere a una sujeción unilateral de un creyente para ser dominado egoístamente por la otra persona. La sujeción es una posición de honor y plenitud, pues Dios es el que establece las autoridades, y sabemos que si no nos sujetamos, o nos resistimos en la obediencia, esa actitud traerá consecuencias negativas a nuestra vida (Romanos 13:1,2).

 

En el principio, como no había pecado, el hombre solo tenía que obedecer a Dios, Él era su única autoridad. Cuando Adán y Eva desobedecieron sus instrucciones, el pecado entró en el mundo y entonces fue necesaria la sujeción, por lo tanto, Dios estableció leyes para que exista orden. Para empezar debemos sujetarnos a Dios, y ser obedientes a su Palabra, después a las autoridades que fueron establecidas por Él. Solamente de ésta manera encontraremos bendición, porque Dios lo prometió; de lo contrario, si resistimos a su autoridad solo estamos impidiendo que Él nos bendiga. Si eres de las personas que les cuesta obedecer y sujetarse a sus líderes, pastores o cualquier otra autoridad que Dios puso en tu camino, debes entender que estás poniendo resistencia a la autoridad que Él eligió. Hoy te animo a que pongas en ti ese mismo sentir que hubo en Cristo, quién a pesar de tener todo a su favor para mandar, se hizo siervo; siendo humillado, fue obediente hasta la muerte. (Filipenses 2:5-8)
Al final, cada uno de nosotros obedece a los justos mandamientos de nuestro Padre Celestial o a "las reglas de la ley". Debemos elegir sujetarnos voluntariamente, es decir ponernos bajo la autoridad, incluyendo la de Dios. No sujetarnos es no tener otra ley que nuestro propio capricho, una fuente poco confiable.

 

CONFESIÓN DE FE:

DECIDO SUJETARME A TODA AUTORIDAD QUE DIOS ESTABLEZCA PARA MI VIDA, INCLUYENDO COMO PRIMERA A ÉL MISMO. NO BUSCARÉ UNA POSICIÓN, POR EL CONTRARIO PRACTICARÉ COMO PRINCIPIO DE VIDA LA OBEDIENCIA Y LA SUJECIÓN, ASÍ COMO ÉL LO HIZO.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Elohim Marom, Dios de las Alturas (Miqueas 6:6). Entiendo que alturas significa supremacía de poder y posición, y sé que Tú, El Todopoderoso, estás en las alturas siendo supremamente exaltado. Gracias Dios mío por tu Palabra en la cual están consignados tus mandamientos y las promesas, los cuales aseguran para mi, y todos aquellos que los sigan y se apropien de ellas, una vida digna y llena de bendiciones; y que tu sabiduría me llenará de prudencia y prosperidad. Ayúdame a estar siempre sujeto a tu perfecta autoridad y las que Tú establezcas para mi vida. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por tu ejemplo de sujeción y obediencia absolutas. Amén.

 Juan Manuel Lamus O.