lunes, 11 de abril de 2016

SUMISIÓN

 

MATEO 8:8,9 El capitán le contestó: Señor, no merezco que vayas a mi casa, pero tan sólo da la orden y mi siervo quedará sanado.  Porque yo estoy bajo la autoridad de mis superiores y a la vez tengo a muchos soldados bajo mi autoridad. Si le digo a un soldado: "Ve", él va. Si le digo a otro: "Ven", él viene. Y si le digo a mi siervo: "Haz esto", él lo hace.  (P.D.T.)

 

©  De la importancia de vivir bajo autoridad. Sumisión es clave del buen servicio. 

El siervo sabe que para poder tener el privilegio de que otros se le sujeten, él mismo debe estar en sujeción.  Tremenda lección dada por el centurión, él mismo declaró: "Yo creo en el poder de tu Palabra, porque también tengo soldados pero antes que eso…yo mismo soy un soldado".

Los líderes reclaman sujeción, pero ellos mismos no saben sujetarse, pero el siervo sabe la importancia de la sujeción porque ese es el fundamento de la autoridad.

 

La moda de hoy es el liderazgo independiente sin red de apoyo y sin nadie que los evalué.  La evaluación ministerial es vital, porque no somos perfectos, aún tenemos carne y hueso.  Sin embargo, es urgente que los líderes modernos nos tornemos más vulnerables, debemos servir con el espíritu verdadero de sumisión. Jesús lo enseño a lo largo de todo su ministerio y demostró con su diario vivir que dependía del Padre. Lo único que nos queda es seguir sus pisadas diariamente y este es el día para hacerlo. Es importante que el líder de hoy entienda con claridad que la clave del servicio en excelencia es aceptar sin condición que se está bajo autoridad, que somos siervos, que esta condición es la que le da a él mismo autoridad moral para estar también en autoridad sobre otros, y finalmente que todos los que están en autoridad necesitan de una red de apoyo para que se cumpla el objetivo. Jesús, nuestro Señor y Salvador, se rodeo de una red de apoyo con sus doce discípulos, cuanto más nosotros necesitamos una renovación plena en el ministerio sumiso y vulnerable, esto es vital hoy.

 

CONFESIÓN DE FE:

EL SEÑOR JESÚS ES NUESTRO MEJOR MODELO DE SERVICIO EN EXCELENCIA, BASADO EN LA SUMISIÓN Y A LA VEZ AUTORIDAD, POR ESO HOY SEGUIRÉ SUS PASOS, Y ESTARÉ SUJETO A MIS AUTORIDADES SIN CONDICIÓN.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Adonai, Rey de reyes y Señor de señores (Apocalipsis 17:14). Mí amado Rey y mi Señor, hoy quiero que me ayudes a tener un renuevo en el servicio que presto. Mucho daño hemos causado a tu pueblo por querer ser líderes y al olvidarnos que nuestro llamado fue para ser siervos. No queremos seguir mirando tu obra a través del cristal del liderazgo mundano y enfermizo, pero queremos nuevamente el corazón de siervos. Sabemos que si  renovamos el servicio, la alegría volverá al corazón de tu pueblo. Perdónanos las veces que hemos corrido tras un cargo y en esa carrera hemos perdido la hermosa perla del servicio. No queremos aplausos, ni votos, ni aclamaciones, ni cámaras, pero si queremos tu aprobación y que un día podamos oírte decir: "bien, buen siervo fiel, en lo poco haz sido fiel, en lo mucho te pondré". He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.

 Juan Manuel Lamus O.

                 

domingo, 10 de abril de 2016

JUZGANDO A MI PAREJA

 

¡¡¡Desista de cuestionar los errores de su pareja y cambie usted!!!

 

MATEO 7:3-5

"¿Y por qué te preocupas por la astilla en el ojo de tu amigo, cuando tú tienes un tronco en el tuyo? ¿Cómo puedes pensar en decirle a tu amigo: "Déjame ayudarte a sacar la astilla de tu ojo", cuando tú no puedes ver más allá del tronco que está en tu propio ojo? ¡Hipócrita! Primero quita el tronco de tu ojo; después verás lo suficientemente bien para ocuparte de la astilla en el ojo de tu amigo". (N.T.V.)

 

©  ¿Se ha encontrado alguna vez cuestionando a su cónyuge por errores que, con el tiempo, descubre usted mismo tiene?

-  "Mi marido siempre se queja de que soy incumplida, que llego tarde; pero él mismo me ha dejado muchas veces esperándolo para cenar", se quejaba una joven que pidió consejería.

En su criterio, lo más doloroso era la sucesión de críticas que recibía de su cónyuge:

-  "Generalmente no me dice palabras alentadoras", decía.

 

El mayor error en el que incurrimos es criticar de manera inmisericorde a la persona que Dios nos concedió como pareja, olvidando que nosotros mismos fallamos y no una sino muchas veces.

 

El pastor, escritor y conferencista cristiano, especializado en temas de matrimonio, Gary Chapman, escribe en su libro "Los 5 Lenguajes del Amor": 

©  "Como consejero matrimonial he llegado a la conclusión de que cada miembro de la pareja desea que su cónyuge cambie. El resultado: Ambos se sienten condenados, y con resentimiento en el corazón".

 

Ø  Pareciera que con más frecuencia de lo que imaginamos estamos ocupados en señalar a nuestro cónyuge e hijos, que en identificar los errores propios.

 

©  El Señor Jesús compartió una enseñanza que aplica a nuestras relaciones interpersonales y en el ámbito familiar, que la podemos encontrar en el pasaje que estudiamos hoy (Mateo 7:3-5).

 

©  EL PROCESO A SEGUIR:

1. Lo que debemos es hacer un alto en el camino, identificar cuáles son nuestros errores y determinar en qué podemos cambiar.

2. Es un proceso que comienza cuando reconocemos que no somos perfectos.

3. Se afianza cuando le confesamos nuestras fallas a la pareja y, cuando le anunciamos la disposición de cambio.

4. Y reafirmamos ese compromiso con hechos concretos, que demuestren el amor que le tenemos como cónyuge pero también a nuestros hijos.

 

CONCLUYAMOS:

©  Nunca es tarde para cambiar y menos para evitar que nuestro hogar camine al despeñadero.

©  La decisión de cambio es el primer paso y se afianza cuando nuestras acciones evidencian esa voluntad de ser diferentes, en la forma de pensar y de actuar.

©  ¡Hoy es el día para comenzar!

©  Si no ha recibido a Jesús como Señor y Salvador, hoy es el día para que lo haga, le aseguro que no se arrepentirá porque prendidos de la mano del Señor Jesús emprendemos el proceso de cambio que siempre hemos anhelado.

 

REFLEXIONE:

©  ¿Se ha encontrado alguna vez cuestionando a su cónyuge por errores que, con el tiempo, descubre usted mismo tiene?

©  ¿Ha tomado tiempo para evaluar cuáles de nuestras acciones generan heridas emocionales a nuestra familia?

©  ¿Le embarga todavía el orgullo que lo lleva a creer que es infalible?

©  ¿Qué aprendió de la enseñanza del Señor Jesús respecto a no andar señalando a otras personas, comenzando por los miembros de su familia (Mateo 7:3-5)?

 

©  Una meta hoy es pedirle a Dios la sabiduría necesaria para disponernos a cambiar y mantenernos en esa misma dirección.

 

MATEO 7:1,2

No juzguen a los demás, y no serán juzgados. 

Pues serán tratados de la misma forma en que traten a los demás. 

El criterio que usen para juzgar a otros es el criterio con el que se les juzgará a ustedes.

(N.T.V.)

 

¡¡¡Tu matrimonio y tu familia es el tesoro más valioso que Dios te ha dado!!!

¡¡¡CUÍDALO!!!

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad

Juan Manuel Lamus O.

                 

sábado, 9 de abril de 2016

SABIDURÍA VS. NECEDAD

 

©  ANÉCDOTA

Esta es la anécdota de un estudiante de derecho al cual su profesor le tenía una evidente y marcada animadversión:

 

Cuando estudiaba derecho en la universidad en Londres, un profesor le tenía una evidente animadversión a uno de sus alumnos, el cual por demás era muy brillante, sin embargo él nunca le bajó la cabeza, se mantuvo sereno y aplico toda la sabiduría que Dios le había dado en esta particular relación, entonces sus encuentros eran muy especiales.

 

Un día el  profesor estaba almorzando en el comedor de la Universidad y el alumno viene con su bandeja y se sienta al lado del profesor.

El profesor, altanero, le dice: 

-  "Señor estudiante usted no entiende... un puerco y un pájaro, no se sientan a comer juntos".

A lo que él contesta:

-  "Esté usted tranquilo profesor... yo me voy volando", y se cambio de mesa.

El profesor verde de rabia, decide vengarse en el próximo examen, pero el alumno responde con brillantez a todas las preguntas.

Entonces le hace la siguiente pregunta:

-  "Señor estudiante, Ud. está caminando por la calle y se encuentra con una bolsa, dentro de ella está la sabiduría y mucho dinero…

-  ¿Cuál de los dos se lleva?"

El alumno le responde sin titubear:

-  "¡Claro que el dinero profesor!"

El profesor sonriendo sarcásticamente le dice:

-  "Yo, en su lugar, hubiera agarrado la sabiduría, ¿no le parece?"

-  "Cada uno toma lo que no tiene", le respondió el alumno.

El profesor, histérico ya, escribe en la hoja del examen: ¡Idiota!

Y se la devuelve al joven estudiante, quien toma la hoja y se sienta.

Al cabo de unos minutos se dirige al profesor y le dice:

-  "Respetado Profesor, usted me ha firmado la hoja pero no me puso la nota".

 

PROVERBIOS 10:11-14

Las palabras de los justos son como una fuente que da vida;

Las palabras de los perversos encubren intenciones violentas.

El odio provoca peleas, pero el amor cubre todas las ofensas.

Las palabras sabias provienen de los labios de la gente con entendimiento, 

Pero a los que les falta sentido común, serán castigados con vara.

Las personas sabias atesoran el conocimiento, pero el hablar por hablar del necio invita al desastre. (N.T.V.)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad

Juan Manuel Lamus O.

                  

viernes, 8 de abril de 2016

SUJECIÓN

 

HEBREOS 13:17 Obedezcan a sus líderes espirituales y hagan lo que ellos dicen. Su tarea es cuidar el alma de ustedes y tienen que rendir cuentas a Dios. Denles motivos para que la hagan con alegría y no con dolor. Esto último ciertamente no los beneficiará a ustedes. (N.T.V.)

 

©  Una buena lección y buen ejemplo de sujeción y obediencia.

Cuenta la historia que en el siglo XI, el rey Enrique III de Bavaria se cansó de sus responsabilidades como rey, de las presiones de la política internacional y de lo mundanal de la vida de la corte. Hizo una carta de pedido de admisión al monje Richard de un monasterio local para ser aceptado como un huésped, para pasar allí el resto de su vida en oración y meditación.

 

Después que el monje Richard, Abad del monasterio recibió la carta, y el rey llego allí, le preguntó:

-  Vuestra majestad, ¿comprende que la promesa aquí es de sujeción y obediencia?

-  Esto va a ser muy difícil para usted, dado que ha sido rey,

-  Comprendo, dijo el rey Enrique, el resto de mi vida le voy a estar sujeto a sus normas y a usted, mientras Cristo lo guíe.

-  Entonces le diré lo que tiene que hacer. Vuelva a su trono y sirva fielmente en el lugar que Dios lo puso, le respondió el monje.

 

Después que el rey Enrique murió, se escribió esto en su honor:

©  "Al sujetarse y ser obediente, el rey aprendió a gobernar".

 

Al final, cada uno de nosotros obedece a los justos mandamientos de nuestro Padre Celestial o a "las reglas de la ley". Debemos elegir sujetarnos voluntariamente, es decir ponernos bajo la autoridad, incluyendo la de Dios. El no hacer esto es no tener otra ley que nuestro propio capricho, una fuente poco confiable. Cuando decidimos sujetarnos, pues es una decisión personal, las bendiciones de Dios no se hacen esperar, sin embargo la reprensión y la consecuente disciplina Divina, también se convierten en bendiciones que traerán incremento de fe y fortalecimiento del carácter del verdadero seguidor de Jesucristo.

 

CONFESIÓN DE FE:

CONFIARÉ EN DIOS, ME SUJETARÉ A ÉL Y SERÉ OBEDIENTE A SUS MANDATOS, CON LA CERTEZA DE QUE ES LA FUENTE MÁS CONFIABLE PARA OBTENER LOS FRUTOS QUE ÉL TAMBIÉN ESPERA DE MÍ.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Elohim Marom, Dios de las Alturas (Miqueas 6:6). Entiendo que alturas significa supremacía de poder y posición, y sé que Tú, El Fuerte, estás en las alturas siendo supremamente exaltado. Gracias Dios mío por tu Palabra en la cual están consignados tus mandamientos, preceptos protectores, y las promesas, los cuales aseguran para mi, y todos aquellos que los sigan y se apropien de ellas, una vida digna y llena de bendiciones; gracias porque tu sabiduría me llenará de prudencia y prosperidad. Ayúdame a estar siempre sujeto a tu perfecta autoridad y voluntad. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por tu ejemplo de sujeción y obediencia total y sin condición. Amén.

Juan Manuel Lamus O.

                 

jueves, 7 de abril de 2016

SOMETERNOS

 

1 SAMUEL 15:22,23A Samuel respondió: ¿Qué es lo que más le agrada al Señor: tus ofrendas quemadas y sacrificios, o que obedezcas a su voz? ¡Escucha! La obediencia es mejor que el sacrificio, y la sumisión es mejor que ofrecer la grasa de carneros. La rebelión es tan pecaminosa como la hechicería, y la terquedad, tan mala como rendir culto a ídolos. (N.T.V.)

 

©  Algunas razones para someternos totalmente.

Dios nos dice que rindamos nuestras vidas a Él, y esta no es una tarea fácil. Todos nuestros planes, todos los deseos que sentimos, cada derecho que una vez pareció ser nuestro, todo es puesto a un lado para dar paso a la voluntad de nuestro Rey. Pero quizás usted se ha preguntado…

©  ¿Por qué nos pide Dios esto?

 

El Señor tiene todo el derecho del mundo para exigir que le demos nuestro todo:

1. Primero, la Sagrada Escritura nos enseña que Él es soberano, el Rey y Soberano del universo entero (1 Timoteo 6:15). Por eso, estamos bajo su autoridad ya sea que decidamos someternos a Él o no.

2. Luego, por medio de su muerte y resurrección, el Señor Jesús nos salvó del pecado y sus consecuencias. Por tanto, nuestra deuda con Él es impagable.

3. Por último, Él nos sostiene; debemos considerar cada respiración y cada latido del corazón un regalo de Dios.

 

Sin duda, Dios tiene el derecho a pedirnos que sometamos nuestra vida a Él. Al mismo tiempo, la entrega nos conviene. El Padre celestial promete que obedecerle lleva a la esperanza y a un futuro seguro. El salmo 31:19 dice: Qué grande es la bondad que has reservado para los que te temen. La derramas en abundancia sobre los que acuden a Ti en busca de protección, y los bendices ante la mirada del mundo. 

Así que, aunque Él es el Todopoderoso, con toda la autoridad para exigir que sometamos nuestra vida, promete cuidar de nosotros y hacer lo que más nos favorecerá.

©  ¿Está usted dispuesto a someterse a Jesús?

©  ¿Quisiera confiar en Dios lo suficiente como para entregarle las riendas a Él?

 

CONFESIÓN DE FE:

EL CAMINO DE DIOS ES EL MEJOR, Y ÉSTE OFRECE ESPERANZA, GOZO Y PAZ. NO ME GUSTARÁ SIEMPRE TODO LO QUE ÉL DECIDA HACER, PERO PROMETE DISPONER TODAS LAS COSAS PARA MI BIEN, ASÍ QUE DECIDO SOMETER MI VIDA A ÉL.

 

ORACIÓN:

Señor Jesús, Adonai, Rey de reyes y Señor de señores, Soberano y Todopoderoso Dios (Apocalipsis 1:5). Gobernador de la creación eres Tú mi Señor (Apocalipsis 3:14), existes antes de la creación del mundo y eres Soberano de ella, por eso vengo a Ti con toda la reverencia que te mereces, rendido ante tu poder y tu majestad, para decirte que eres mi Dios y que mi confianza y mi obediencia a Ti no son solo el fruto del entender que mi sometimiento debe ser total por todo lo que te debo, por todo lo que has hecho y harás por mí, sino también porque el amor que por Ti tengo no es nada comparable al amor incondicional y permanente que Tú tienes por mí. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo por la esperanza, el gozo y la paz que solo Tú puedes ofrecerme en la sujeción. Amén.

Juan Manuel Lamus O.

                

miércoles, 6 de abril de 2016

MAYORDOMÍA

 

1 CORINTIOS 4:1,2 Así, pues, téngannos los hombres por servidores de Cristo, y administradores de los misterios de Dios. Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel. (V.R.V.)

 

©  Todo lo que somos, todo lo que tenemos, todo para Dios.

Un aspecto muy importante que debemos tener en cuenta, para poder ser buenos mayordomos es la "Sabiduría financiera, saber gastar". Dios le confía a cada creyente una parte de sus recursos y, como cualquier supervisor sabio, el Señor da directrices a sus administradores para que hagan el mejor uso del dinero que le pertenece a Él:

1. Hacer del diezmo una prioridad: La decisión más sabia de un creyente en cuanto a la administración del dinero, es apartar regularmente para devolverle la decima parte de sus ingresos. Cuando promueve la obra de Dios y es fiel, Dios protege el otro 90 por ciento (Deuteronomio 26:2; Malaquías 3:10,11).

2. Cubrir nuestras necesidades: Dios prometió suplir nuestras necesidades (Filipenses 4:19). La manera que tenemos de proveernos de cosas esenciales como alimento, ropa, vivienda, transporte y educación, es comprándolas con lo que el Señor provee.

3. Invertir en los planes de Dios para nuestra vida: Después, debemos utilizar el dinero para cumplir con los propósitos que tiene Dios para nosotros o para nuestra familia. En vez de "mantenerse a la deriva" por la vida, el creyente debe buscar la voluntad de Dios, Él podrá dirigirle a invertir en educación, iniciar un negocio o adquirir un producto específico.

4. Responder al llamado de Dios al bendecir a otros: Dar a los necesitados es una inversión en el Reino de Dios. Si bien no debemos fomentar la vagancia, un acto de misericordia con el pobre es como un préstamo al Señor.

(Proverbios 19:17).

 

Los buenos administradores le preguntan a Dios:

©  ¿Cuál es tu voluntad en cuanto al dinero que me has dado?

Usted quedará maravillado del gozo que da vivir conforme a los preceptos bíblicos. Incluso un poco de dinero le parecerá más que suficiente cuando lo usa de la manera que el Señor quiere.

 

CONFESIÓN DE FE:

SÉ QUE SOLO SOY UN ADMINISTRADOR DE TODO LO QUE DIOS EN SU BUENA, PERFECTA Y AGRADABLE VOLUNTAD ME DA, ASÍ QUE PROCURARÉ SEGUIR SU DIRECCIÓN EN LA FORMA DE INVERTIR Y GASTAR ESOS RECURSOS QUE ME PROVEE.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, El Shaddai, Dios Todo Suficiente (Génesis 17:1). "Shad" significa "pecho"en hebreo. Como una madre que amamanta, Tú nutres y satisfaces completamente a tu pueblo y tomas cuidado de todas sus necesidades. Padre nuestro, Dios grande y poderoso eres Tú, el dueño del oro y de la palta y de todas las riquezas que podamos imaginar y llegar a conseguir. Gracias quiero darte hoy por los recursos que me has confiado y te pido tu permanente dirección para que sean invertidos y gastados de manera sabia y productiva, de acuerdo a tu voluntad. Gracias por mostrarme siempre el mejor y el más seguro camino a seguir, gracias mi Señor y Salvador Jesucristo. Amén.

Juan Manuel Lamus O.

                  

martes, 5 de abril de 2016

ALTO REFUGIO

 

SALMOS 18:1-3 Señor, te amo. ¡Tú eres mi fortaleza! El Señor es mi roca, mi fortaleza y mi libertador. Dios es mi refugio, Él me protege; mi escudo, me salva con su poder. Él es mi escondite más alto. Alabado sea el Señor; cuando le pedí ayuda, me salvó. (P.D.T.)

 

©  Para encontrar un verdadero refugio corramos a la Presencia de Dios.

Alguien cuenta la historia de algo que sucedió mientras su papá estaba cazando venados en un bosque. Con el rifle acunado en el hueco de sus brazos, su padre iba por un antiguo camino de leñadores casi borrado por la exuberante espesura. Caía la tarde y estaba pensando en regresar al campamento cuando oyó un ruido en los arbustos cerca de él. Antes de que tuviera oportunidad de levantar el rifle, un bultito castaño y blanco corrió hacia él a toda velocidad. Cuenta el amigo:

-  "Todo sucedió tan rápido, que papá apenas tuvo tiempo de pensar. Miro hacia abajo y allí estaba un conejito castaño, en extremo agotado, acurrucado contra sus piernas entre sus botas. La cosita temblaba como una hoja, pero allí estaba sin moverse.  Esto era sumamente raro. Los conejos silvestres tienen miedo de la gente, y ni siquiera es fácil llegar a ver alguno, mucho menos uno que venga y se siente en nuestros pies. Mientras papá trataba de encontrarle explicación a aquello, otro actor entro en la escena, más abajo en el camino una comadreja saltó al camino; cuando vio a mi padre, y a la que consideraba su presa sentada a sus pies, el predador quedo congelado, el hocico jadeante y los ojos con un brillo rojo. Entonces comprendió papá que había irrumpido en medio de un pequeño drama de vida y muerte en el bosque. El conejito, exhausto por la persecución, estaba a solo minutos de la muerte. Papá era su última esperanza de refugio. Olvidando su natural recelo y miedo, el animalito instintivamente se había pegado a él buscando protección de los afilados dientes de su implacable enemigo".

El hombre no lo decepcionó: alzó su rifle, apuntó y disparó al suelo justo debajo de la comadreja. El animal pareció saltar casi recto al aire y entró disparado hacia el bosque de nuevo, a la máxima velocidad que sus patas se lo permitían. Durante un rato el conejito no se movió. Siguió echadito allí, acurrucado entre los pies del hombre, mientras él le hablaba suavemente.

-  Ya se fue, conejito, no creo que te molestará por un tiempo. Parece que esta noche te has librado de la trampa.

Pronto el conejito se fue saltando, alejándose de su protector para entrar en el bosque.

 

¿A dónde corres, tú, en momentos de necesidad? ¿A dónde corres cuando te persiguen predadores como los problemas, las preocupaciones y los temores? ¿Dónde te escondes cuando tu pasado te persigue como un lobo implacable, tratando de destruirte? ¿Dónde buscas protección cuando las comadrejas de la tentación, la corrupción y la maldad amenazan con vencerte? ¿A dónde te vuelves cuando tu energía se agota, cuando la debilidad te embarga y sientes que no puedes huir por más tiempo?

©  ¿Te vuelves a tu protector, aquel que está firme con los brazos abiertos, esperando porque vuelvas y te refugies en la seguridad de todo lo que Él es?

 

CONFESIÓN DE FE:

EN DIOS ESTA MI SALVACIÓN Y MI GLORIA; EN DIOS ESTA MI ROCA FUERTE Y MI ESCONDITE, A ÉL CORRO SEGURO PUES ES MI AMPARO Y MI FORTALEZA, EN SUS BRAZOS ESTA MI ALTO REFUGIO.

 

ORACIÓN:

Padre Santo, El Sali, Dios de mi Roca (Salmo 62:7). Dios Grande y Poderoso eres Tu, eres mi defensor, mi refugio, mi protección de todo ataque. ¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás Tú; y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí Tú estás. Si tomare las alas del alba y habitare en el extremo del mar, Aún allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra. Gracias Dios mío, porque Tu eres ese Alto Refugio, escondite seguro en tiempo de angustia, bajo tus alas estoy cubierto y tu Palabra es mi escudo. He orado en el Nombre de Jesús. Amén.

Juan Manuel Lamus O.