lunes, 23 de mayo de 2016

AISLADOS

 

2 TIMOTEO 2:22-26  Huye de todo lo que estimule las pasiones juveniles. En cambio, sigue la vida recta, la fidelidad, el amor y la paz. Disfruta del compañerismo de los que invocan al Señor con un corazón puro. Te repito: no te metas en discusiones necias y sin sentido que solo inician pleitos. Un siervo del Señor no debe andar peleando, sino que debe ser bondadoso con todos, capaz de enseñar y paciente con las personas difíciles.  Instruye con ternura a los que se oponen a la verdad. Tal vez Dios les cambie el corazón, y aprendan la verdad.  Entonces entrarán en razón y escaparán de la trampa del diablo. Pues él los ha tenido cautivos, para que hagan lo que él quiere. (N.T.V.)

 

©  La necesidad de las amistades bíblicas, verdaderamente cristianas.

La independencia es una cualidad muy apreciada en nuestra cultura, pero bíblicamente no es una buena meta. En ninguna parte de la Biblia encontrará usted la cita errónea: "Dios ayuda a quienes se ayudan a sí mismos". El mismo hecho de que el Señor constituyó a la iglesia, una comunidad de creyentes, debe decirnos que Él no creó a las personas para que vivan aisladas.

 

Cuando ponemos nuestra fe en Jesucristo, el Espíritu Santo mora en nosotros para que podamos tener una relación gozosa con el Señor y compañerismo unos con otros. En el plan de Dios, una amistad bíblica, estrecha y fiel entre dos creyentes, sirve para edificarlos mutuamente a semejanza de Cristo. Miremos a cualquiera de los santos de las Sagrada Escrituras, y encontraremos evidencias de la dependencia de un buen amigo que le sirvió de apoyo. Pablo, en particular, hablaba con toda confianza y a menudo de sus queridos amigos, y animaba a otros a tener también buenas amistades (Vs.22). Es interesante el hecho de que nuestra cultura parece dirigirse en la dirección contraria. Cuando más se aleja nuestra nación de Dios, más generalizada se vuelve nuestra actitud de autosuficiencia. Los vecinos se tratan entre sí con desconfianza, y esa actitud también ha invadido a la iglesia. Nos hemos vuelto renuentes en dar a otros, lo que, a su vez, nos hace renuentes a recibir.

La Biblia nos dice que nos amenos unos a otros, que compartamos las cargas de nuestros hermanos, y que nos confesemos nuestras ofensas mutuamente (Juan 13:34; Gálatas 6:2; Santiago 5:16). Así es como los miembros de la iglesia pueden estimularse unos a otros para ser más semejantes a Cristo.

 

CONFESIÓN DE FE:

PROCURARÉ CON MUCHO AMOR Y PACIENCIA ESTABLECER Y MANTENER ESAS AMISTADES BÍBLICAS, DE MANERA QUE NO ME ENCUENTRE AISLADO, SINO POR EL CONTRARIO COMPARTIENDO DE MANERA QUE NOS HAGAMOS CADA VEZ MÁS SEMEJANTES A CRISTO.

 

ORACIÓN:

Padre Celestial, Elohim Chasdi, Dios de mi Amabilidad (Salmo 51:18). Mi Dios y mi Señor, se que Tu eres Amable y trabajas para hacernos amables, y la vida y sacrificio de Jesús es el ejemplo supremo de tu amabilidad. Hoy quiero darte gracias por tu amistad sin condición, y pedirte que me ayudes a establecer esas buenas amistades, bíblicas, fundamentadas en el compartir de principios y valores que tú nos has impartido, de manera que sean de beneficio para el crecimiento y la edificación mutua, y cada día ser más semejantes a Ti, mi Señor. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

domingo, 22 de mayo de 2016

LA INGRATITUD

(Una Epidemia Mundial)

 

Una señora, de ceño fruncido, molesta, sin duda alguna, increpó a la vecina de su residencia, tan pronto la vio asomar a la puerta:

 

-      ¿Te sirvió la blusa que te presté la semana pasada, para que pudieras ir a esa fiesta a la que estabas invitada? dijo, con ironía, y, de paso, insinuó que ya era hora de que esa prenda volviera a sus manos.

-      ¡Ay, sí, vecinita, me sirvió, y no te imaginas cuánto! Fui el centro de atención en esa fiesta. Esta tarde te la devuelvo, porque la tengo en la lavandería. Porque una prenda tan fina no puede lavarse en la casa, respondió la otra.

-      ¿Pero te sentiste bien con ella? agregó la que había hecho el favor.

-      ¡Cómo no! Me sentó tan bien que hasta me quedaría con ella, Jajaja, respondió la ingrata vecina.

 

Tres días después, por la noche, no por la tarde de aquel día como había anunciado, la vecina entregó la blusa de seda. Efectivamente, estaba lavada y planchada. Pero cuando ese acto sucedió, el de la devolución de la prenda de vestir, no se escuchó aquel gesto de agradecimiento que, entre gente decente y cordial, debe darse. Su dueña la recibió, pero se quedó pensando en lo poco delicada que era su vecina. Hasta lo pregonó durante un par de días entre sus amistades, al quejarse de esa falta de gratitud.

 

©      LECCIÓN DE VIDA

 

Esta historia da pie para hablar de la ingratitud, esa conducta humana que pulula por doquier:

Ø  Lamentablemente, los humanos somos los más ingratos de todos los seres vivos. Pareciera que un "nudo" se nos precipitara en la garganta a la hora de expresarles a otros cuán gratos quedamos con alguna buena acción de su parte.

Ø  Somos muy ingratos. No solo frente a los favores; en muchos otros ámbitos también lo demostramos.

Ø  No tenemos la delicadeza de expresar complacencia por los favores que nos hacen los demás.

 

En contraste, los animales son "elocuentes" con sus gestos de gratitud:

©      El perro, por ejemplo, salta, corre, agita su cola frente a su amo; lo que dice con eso es que está agradecido.

©      Agradecido por el cariño recibido, por los cuidados, por las manifestaciones de ternura con él.

©      Un loro, parado todos los días en una vara, también agradece. Para eso, aprende a "hablar" y expresa voces que si bien no son para decir literalmente "gracias" se las puede asumir como tales; por eso, intercambia sus cotorreos con sus amos, aunque ellos ni cuentan se den de eso.

 

A las plantas se les "habla", y se las toca cuidadosamente como rito del cuidado que se les prodiga:

©      A cambio, ellas "agradecen" al ponerse más bonitas para el ornato de los espacios donde se las tiene.

©      Su clorofila se dinamiza, se ponen más verdes sus hojas y sus ramas florecen más aceleradamente.

 

Entre nosotros, los humanos, abundan las personas en cuyo vocabulario no figura la palabra "gracias":

Ø  Son tan frescas, tan impávidas, que pareciera que esperaran que se les agradezca por haber solicitado y disfrutado los favores que les prestan otros conciudadanos.

Ø  La desfachatez es su más "brillante" señal particular.

Ø  Y no faltan quienes "muerden" la mano de quien, en ocasiones, les da de comer.

 

No se trata, por supuesto, de que por cada bien que se prodigue uno se siente a esperar las voces de gratitud de los demás.

 

¡¡¡Eso es lo que menos se da en nuestra sociedad!!!

 

CONCLUSIÓN:

©      Bueno fuera, entonces, que aprendiéramos a ser gratos.

©      No cuesta absolutamente nada.

©      No implica esfuerzo alguno.

©      Procura buena imagen para quien reconoce al otro aquel servicio, aquel favor.

©      Engendra una estupenda imagen personal.

©      Y quedan abiertas las puertas para futuras ocasiones.

 

COLOSENSES 3:12-15

Por tanto, como escogidos de Dios, santos y amados, vístanse de profunda compasión, de benignidad, de humildad, de mansedumbre y de paciencia;  soportándose los unos a los otros y perdonándose los unos a los otros, cuando alguien tenga queja del otro.

De la manera que el Señor los perdonó, así también háganlo ustedes.  

Pero sobre todas estas cosas, vístanse de amor, que es el vínculo perfecto. 

Y la paz de Cristo gobierne en su corazón, pues a ella fueron llamados en un solo cuerpo, y sean agradecidos. (R.V.A.'15)

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                 

sábado, 21 de mayo de 2016

CORAZÓN PEQUEÑO…

¡¡¡AMOR GRANDE!!!

 

Fue una batalla jurídica que duró dieciocho meses, una de esas batallas en que hay que ir varias veces al tribunal, valerse de abogados, y rogar al juez. Pero al fin, tras presentar infinidad de papeles y certificados, Brenda Covington, de treinta y un años de edad, del estado de Texas en los Estados Unidos, obtuvo lo que buscaba:

©  Adoptar a la pequeña Elizabeth, de un año y medio de edad.

 

El problema que tuvo que superar (simple, si se quiere, y sin embargo serio para los tribunales) era que Brenda es una enana. Pero el juez concluyó: 

©  "El amor no tiene medida. Puede ser inmenso dentro de una persona pequeña".


©  Todavía quedan jueces en esta tierra que tienen espíritu y sabiduría salomónicos.

El problema que discutían es que siendo Brenda enana, no tendría capacidad para trabajar y al mismo tiempo cuidar de su niña. El ser enana decían, le producía muchas limitaciones.  Con todo, Brenda insistió hasta que convenció a los jueces.

Aunque sólo mide un metro con veinte centímetros de altura, tiene un cerebro normal, una inteligencia normal, una educación normal, una salud normal y, más que todo, un amor que excede a cualquier condición física adversa.

 

El amor no se mide por el tamaño del cuerpo, ni por la inteligencia que se posee, ni por la educación adquirida, ni por las riquezas que se tengan.

©  El amor se mide por el espíritu de sacrificio y por esa imponderable virtud de amar, que desafía toda razón humana.

©  Ni el tamaño del cuerpo, ni el color de la piel, ni la clase social a la cual se pertenece pueden dar indicios ciertos del amor.

©  Un gigante puede tener un corazón de piedra, y un enano tenerlo de oro.

 

Es interesante, pero triste, que el mundo mida el éxito según lo exigente o lo prepotente que es la persona en adquirir lo que desea. Por fortuna para nosotros, nuestro Padre Celestial nos mide con valores diferentes. Él dice:

 

MATEO 5:5…7…9

Dichosos los humildes, porque recibirán la tierra como herencia…

Dichosos los compasivos, porque serán tratados con compasión…

Dichosos los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios. (N.V.I.)

 

A la larga, no es el agresivo el que obtiene la aprobación del prójimo.

©  Es el bondadoso, el sacrificado, el humilde. Estas son virtudes que brotan del corazón.

©  Y sólo Dios, la esencia del amor, puede darnos un corazón así.

 

ORACIÓN:

Dios Todopoderoso…

©  Dame el día de hoy fe para seguir adelante;

©  Dame grandeza de espíritu para perdonar;

©  Dame paciencia para comprender y esperar; 

©  Dame voluntad para no caer; 

©  Dame fuerza para levantarme si caído estoy; 

©  Dame amor para dar; 

©  Dame lo que necesito y no lo que quiero; 

©  Dame elocuencia para decir lo que debo decir; 

©  Haz que yo sea el mejor ejemplo para mis hijos.


Señor Jesús…

©  Haz que yo sea el mejor amigo de mis amigos; 

©  Haz de mí un instrumento de tu voluntad;

©  Hazme fuerte para recibir los golpes que me da la vida; 

©  Déjame saber qué es lo que Tú quieres de mí; 

©  Déjame tu paz para que la comparta con quien no la tenga; 

©  Por último, anda conmigo y déjame saber que así es. Amén

 

Un Abrazo, Dios te bendiga y te guarde, haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; y permita que prosperes en todas las áreas de tu vida, y derrame sobre ti muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, Salud y mucha Prosperidad


Juan Manuel Lamus O.

                  

viernes, 20 de mayo de 2016

LA GRATITUD 2

 

SALMO 75:1 Te agradecemos, oh Dios; te damos gracias, pues estás cerca,  y la gente habla de las maravillas que haces. (P.D.T.)


©  La gratitud como "Principio de Vida", es un valor que debemos practicar como estilo de vida. Se ha dicho que la gratitud moldea y da forma a la vida cristiana.

La vida no nos debe nada y si Dios nos pasara la cuenta de todas sus misericordias tendríamos que retroceder, caer de rodillas, pedir perdón y decirle que hemos sido injustos con Él y con la vida.

 

Debemos tener gratitud en la aflicción; normalmente expresamos gratitud por las bendiciones de Dios. Pero, ¿ha pensado alguna vez en darle gracias por algo que no parezca ser una bendición? Un corazón agradecido es más precioso para Dios cuando, humanamente hablando, nuestra situación no justifica el dar gracias. Pero al tomar cuatro decisiones fundamentales, podemos empezar a ver el valor de nuestras adversidades, y responder con agradecimiento:


1. Creer y confiar en el Señor

Solo viendo la vida desde una perspectiva bíblica, podremos entender sus propósitos en nuestras pruebas y confiar en su sabiduría al permitirlas.

2. Aceptar la situación como de parte de Dios

Ya sea enviada o permitida por Él. Si realmente creemos que Él está actuando para nuestro bien (Romanos 8:28), podemos decidir recibir cada dificultad como venida de su mano amorosa. Entonces podremos decir: "Gracias".

3. Someterse a Dios en la circunstancia

Aunque es posible que no nos guste la situación, el saber que Dios es "bueno y bienhechor" (Salmo 119:68), nos permite poner con confianza nuestras vidas bajo su autoridad.

4. Sacar de Él las fuerzas para resistir

Nadie tiene la capacidad dentro de sí mismo para soportar los problemas con gratitud. Solamente confiando en el Señor pueden los creyentes experimentar la adversidad con un corazón agradecido.

 

Piense, ahora, en esa circunstancia que le gustaría ver cambiada, y con una nueva mentalidad haga esta confesión de fe a Dios:

 

CONFESIÓN DE FE:

ACEPTO TODA SITUACIÓN COMO PROVENIENTE DE DIOS. CON FE Y CONFIANZA ME PONGO BAJO SU AMOROSA AUTORIDAD, Y SACO DE ÉL LAS FUERZAS QUE NECESITO PARA SOPORTAR CON GRATITUD.

 

ORACIÓN:

Padre celestial, El Emunah, Dios Fiel (Deuteronomio 32:4). Bendito seas por siempre, Señor Jesús, Dios y Padre nuestro, grande y poderoso eres Tú, gracias quiero darte hoy, pues has cambiado mi vida radicalmente y mi lamento lo has convertido en baile. Por esto y muchas cosas más, que no tendría el tiempo ni el espacio suficiente para enumerar, puedo estar hoy agradecido, y expresar esta gratitud es para mí un privilegio, pues confío en Ti, acepto las circunstancias y me someto a ellas con la seguridad que de Ti sacaré las fuerzas para enfrentarlas y así ganar la batalla de la fe. Mi gratitud será eterna hacia Ti, mi amado Señor y Salvador Jesucristo. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

               

jueves, 19 de mayo de 2016

CONOCERLO

 

EFESIOS 1:17 Pido que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, les dé espíritu de sabiduría y de revelación en el pleno conocimiento de Él; habiendo sido iluminados los ojos de su entendimiento para que conozcan cuál es la esperanza a la que los ha llamado, cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos,  y cuál la inmensurable grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, conforme a la operación del dominio de su fuerza. (N.T.V.)


©  Para lograr el descanso en Jesús debemos conocerlo.

Las guerras, los desastres naturales, las crisis económicas y las responsabilidades diarias, y hasta las relaciones personales, son solo unas pocas fuentes comunes de estrés que encontramos. Si nos detenemos a pensar mucho en estas cosas, la ansiedad nos abrumará.

 

El Señor nos dice qué es lo que debemos hacer. Jesús nos aseguró que, aunque enfrentaríamos dificultades, podríamos descansar en Él (Juan 16:33). Pero no podemos confiar en alguien que no conocemos. Por esta razón, debemos primero buscar saber quién es Él, conocerlo a Él. La verdad de la Biblia es el lugar perfecto para comenzar. Por ejemplo, nuestro Dios es Señor y Dueño, Él es Omnipresente, Omnisciente, fiel y poderoso. Ama incondicionalmente y ofrece el perdón a todos los que confían en su Hijo como Salvador. Adopta a los creyentes como sus hijos y quiere lo mejor para la vida de cada cristiano, tanto así que nos disciplina cuando desobedecemos, Él desea que lo amemos más que a todos y que a todo en este mundo. Conocer estos hechos es solo el comienzo. Como en cualquier relación, el tiempo propicia la familiaridad. Podemos leer la Biblia, orar, meditar en la Palabra de Dios y escuchar en silencio que su Espíritu hable a nuestros corazones, es decir tener una vida devocional, esto nos ayudará a entender cómo piensa Él. Además, ver la manera como obra Dios en las vidas de los demás, nos ayudará a conocer sus caminos. Jesús es fiel y ofrece descanso en medio de un mundo atribulado. Quiere que usted ponga sus cargas sobre Él y que experimente su paz.


©  ¿Conoce usted a este Dios maravilloso?

Saque tiempo diariamente para estar en su Presencia y conocerlo más y más.

 

CONFESIÓN DE FE:

BUSCARÉ DE LA PRESENCIA DE DIOS EN MI VIDA, Y ASÍ PODER CONOCER CADA DÍA MÁS Y DE MANERA PROFUNDA A MI SEÑOR JESUCRISTO, Y TODO LO QUE ÉL ES Y TIENE PARA DARLE DIGNIDAD Y SENTIDO A MI VIDA.

 

ORACIÓN:

Dios Todopoderoso, Elohim Cahiyim, Dios Viviente (Jeremías 10:10). Mi amado Señor se que eres Dios vivo y el dador de vida, pues has creado la vida y todo lo que vive, y quieres dar vida eterna y abundante, la vida Zoe que nos has prometido. Espíritu Santo de Dios, hoy clamo a Ti para que pongas en mí el deseo fuerte e irresistible de buscar más de Ti, en una vida devocional disciplinada, que me lleve al deleite en tu Palabra y en tus enseñanzas y así poder conocerte cada día más. Gracias por estar siempre ahí, pronto para resolver mis dudas, vencer mis temores y darme las herramientas necesarias y suficientes para liberarme de mis angustias y dificultades. He orado en el Poderoso Nombre de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

               

miércoles, 18 de mayo de 2016

FUEGO

 

MATEO 24:12 Y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. (V.R.V.)

2 TIMOTEO 1:6,7 Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos. Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. (V.R.V.)


©  ¿Tienes fuego en el corazón?

A medida que pasa el tiempo se puede observar que la maldad se ha incrementado, no es seguro caminar por las calles y más en horas de la noche. Como nos advirtió la Palabra de Dios, el amor de muchos se está enfriando y por lo tanto existe insensibilidad al dolor ajeno y cada vez es más difícil confiar en las personas. Es peligroso que la iglesia se enfríe de la misma forma, que el fuego que Dios puso en el corazón se apague; y últimamente se pueden observar pocos hijos de Dios encendidos.


©  ¿A qué me  refiero con personas encendidas?

Es decir, personas que marquen la diferencia, que tengan misericordia de su prójimo y tengan algo que dar, que pongan la otra mejilla, dispuestos a dar sus propias vidas por amor a Dios. Una de nuestras responsabilidades más importantes como hijos de Dios es mantener el fuego encendido, por eso Pablo le dijo a Timoteo: "Timoteo es tu responsabilidad ocuparte por tu vida espiritual".

Tú debes saber que si el fuego se está apagando nadie vendrá a encenderlo por ti, esa es tu tarea. Dios no te ha dado un espíritu de cobardía, ni de debilidad, Él te ha dado poder para vencer, para levantarte y ponerle pasión a tu vida.

©  ¿Cómo está el fuego de tu corazón?

Puedes darte cuenta si estás frío cuando pierdes la pasión, cuando tu deseo por estar con Dios ya no es igual que antes, si has dejado de congregarte, si aún no has pedido perdón, si continúas siendo la misma persona de hace años, y peor, si no pasa nada en tu vida  espiritual. Mantener el fuego encendido era un mandato de Dios para los sacerdotes del Antiguo Testamento, ellos debían levantarse cada mañana para volver a echar leña en el altar (Levítico 6:12,13). En la actualidad el fuego no es físico, sino interno, desde que Cristo dio su vida el fuego está en nuestro corazón y como sacerdotes de Dios, se nos pide que asumamos la responsabilidad de encenderlo cada día. Dios no te llamó para estar frío como el montón, sino a dar luz y calor que el mundo tanto necesita.

©  No sirve de nada que seas tibio (Apocalipsis 3:16) ¡Enciende el fuego!

 

CONFESIÓN DE FE:

ASUMIRÉ MI RESPONSABILIDAD Y ME LEVANTARÉ CADA MAÑANA PARA ORAR, APARTARÉ TIEMPO PARA ESTUDIAR LA PALABRA, ASÍ PONDRÉ LEÑA EN MI CORAZÓN Y EL FUEGO SE MANTENDRÁ ENCENDIDO.

 

ORACIÓN:

Padre santo, Elohim Kavod, Dios de la Gloria (Hechos 7:2). Dios y Señor mío. Asombroso Dios, hoy quiero darte gracias por el fuego de tu Espíritu Santo en mi vida, por ser quien me da las fuerzas para mantenerlo encendido. Quiero también pedirte que pongas en mi más hambre y sed de Ti, de conocerte más, espíritu de sabiduría y revelación en el conocimiento de Cristo, y para esto yo haré mi parte, buscar de tu Presencia en oración, escudriñar con juicio y disciplina tu Palabra para que se avive el don, el fuego que hay en mí. He orado en el Poderoso Nombre de Jesús. Amén.


Juan Manuel Lamus O.

                 

martes, 17 de mayo de 2016

CITA

 

SALMO 5:1-3 Escucha, oh Señor, mis palabras; considera mi suspiro. Atiende a la voz de mi clamor, Rey mío y Dios mío, porque a Ti oraré. Oh Señor, de mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré ante Ti. (R.V.A.'15)


©  Es bueno presentarse a la cita de amor diaria con el Señor.

El pasaje que estudiamos hoy es un pasaje bien especial pues nos habla de los secretos de la oración. Cuando hablamos de la oración generalmente la asociamos con la palabra petición. Alguien dijo una vez que orar es pedir, aunque la Biblia afirma otra cosa. Si bien la petición está incluida en la oración, ésta abarca mucho más.

 

Del pasaje que estudiamos hoy, podemos aprender tres cosas:

1. Que temprano en la mañana es el mejor tiempo para buscar a Dios.

Pues sólo hay silencio y quietud a nuestro alrededor. En los tiempos bíblicos se dice que la gente hacía las cosas más importantes muy temprano en la mañana.

2. Que en la oración el cristiano se presenta delante de Dios.

Es como el alumno lo hace ante su maestro, quien cada día pasa revista para saber quién está presente y quién está ausente. Debemos reconocer que muchas veces hemos faltado a nuestra cita diaria con el Señor Jesús. El se hizo presente en nuestro lugar de oración y nosotros hemos fallado.

3. Que en la oración está incluido el esperar.

A veces pensamos que la oración es hablar, hablar y hablar; pero vemos aquí que también incluye el esperar calladamente. Cuando alguien se encuentra con nosotros y nos dice: "Espérame unos minutos que voy a buscar algo para darte", nosotros nos quedamos esperando en silencio que la persona venga con lo que ha prometido. Así sucede también en la oración. Es de gran bendición esperar en el Señor, eso es fe activa y creativa, pues el cristiano que espera nunca desespera, ya que sabe que su Señor siempre llegará a tiempo a la cita.

 

CONFESIÓN DE FE:

ACUDO A LA CITA CADA DÍA DELANTE DEL SEÑOR TEMPRANO EN LA MAÑANA, SEGURO QUE ÉL SIEMPRE ACUDE AMOROSAMENTE Y ESTÁ ATENTO A MIS SÚPLICAS, ENTONCES PONGO EN ACCIÓN MI FE PARA ESPERAR SU OBRAR.

 

ORACIÓN:
Padre Celestial, Elohim Mikarov, Dios que está cerca (Jeremías 23:23). Mi Rey y mi Señor Jesús, sé que Tú no estás distante de mi; por el contrario, siempre estás cerca de tu creación. No has creado el mundo y lo has abandonado; y la encarnación tuya expresa supremamente esta verdad. Por eso hoy me presento ante Ti con un corazón agradecido y con la convicción de que me estás escuchando, que estás atento a mi oración. Pero hoy quiero reconocer que necesito aprender estos tres puntos importantes de la oración para hacerme sensible a tu voz, poder escucharte, y saber esperar para verte obrar. Renueva mi mente e incorpora estos conceptos a mi tiempo íntimo contigo. Gracias mi Señor y Salvador Jesucristo. Amén.


Juan Manuel Lamus O.